Podemos ha reclamado al Gobierno que impida la entrada en España del equipo israelí Maccabi de Tel Aviv, que debe enfrentarse al Real Madrid el martes en un encuentro de la Euroliga de baloncesto, y a cualquier representante de su afición.
Así lo ha trasladado el secretario de Organización de Podemos, Pablo Fernández, en rueda de prensa este lunes para avanzar que van a dirigir una solicitud formal a los ministerios de Exteriores e Interior.
Fernández ha justificado su petición por motivos de seguridad, de cara a evitar incidentes con la hinchada del equipo hebreo, y prevenir que desde la afición del Maccabi se pueda acometer “apología del genocidio” del pueblo palestino.
El dirigente morado ha señalado en su comparecencia que en un encuentro de fútbol entre el Maccabi y el Ajax de Ámsterdam del pasado mes de noviembre, aficionados del equipo israelí rompieron banderas palestinas y profirieron cánticos burlándose de los “niños asesinados en Gaza”.
Oded Kattash, entrenador del Maccabi, durante el último partido de Euroliga.ANDREJ CUKICEFE
“Nosotros no queremos que en España se haga apología del genocidio. Representa el Maccabi de Tel Aviv a un país genocida, lo que debería ser suficiente para impedir su entrada en España. Pero, insisto, además no queremos que su hinchada haga apología del genocidio”, ha zanjado Fernández.
Carta de Belarra
La secretaria general ‘morada’, Ione Belarra, ha trasladado una carta a los ministros José Manuel Albares y Fernando Grande-Marlaska, de Exteriores e Interior respectivamente, en la que tacha de “inaceptable mantener relaciones económicas, culturales o deportivas con quienes cometen tales crímenes”.
En la misiva, recogida por Europa Press, la líder y diputada de Podemos sostiene que en los últimos meses ha habido “varias alteraciones” provocadas por grupos extremistas vinculados a equipos israelíes, incluidas “faltas de respeto y consideración a las víctimas de la DANA en España”.
La también exministra señala que “no es la primera vez” que esos grupos protagonizan hechos parecidos y, por ello, solicita a ambos ministerios que tomen medidas para impedir la entrada en España de “entidades y personas que respaldan y dan cobertura a un genocidio y el cese de cualquier relación con quien lo perpetre”.
El jugador Félix Martí Garreta, que se encontraba en coma inducido tras sufrir un accidente doméstico, "ha estado despierto y ha reconocido a sus familiares" este martes, según ha podido confirmar EFE de fuentes cercanas al futbolista de la SD Amorebieta, cedido por el Real Betis.
Félix se encontraba en coma inducido en un hospital como consecuencia de un traumatismo craneoencefálico que se produjo tras sufrir un accidente doméstico que obligó a su hospitalización.
Según informó el club vasco en un primer comunicado el pasado jueves, el jugador catalán quedó ingresado con pronóstico reservado y pendiente de evolución.
Aunque el hecho de que ya haya despertado y reconocido a sus familiares suponga "un buen paso" en la recuperación del jugador, las fuentes consultadas por EFE consideran que "hay que ir viendo cómo evoluciona y ser prudentes de momento". "Poco a poco", resumen la situación.
El central verdiblanco, que también suele jugar de lateral izquierdo, llegó a la cantera del Betis la temporada 2020-2021 procedente del Damm barcelonés y fue promocionando hasta debutar la pasada campaña con el primer equipo, al disputar el partido completo ante el Athletic Club en el Benito Villamarín, de la jornada 15 de LaLiga EA Sports.
Además, también jugó cuatro minutos en el partido de la tercera ronda de la Copa del Rey 2022/2023 ante el CD Ibiza. El defensa barcelonés era un fijo en el once del Betis Deportivo y participó con la selección española sub-19, junto a Dani Pérez y Assane Diao, en el Europeo de esta categoría, hasta que el pasado verano apostó por irse cedido al Amorebieta.
En el conjunto vizcaíno es titular indiscutible, al sumar 33 encuentros (31 de Liga en Segunda División) con cuatro goles marcados y una asistencia, y por su buen rendimiento en el Amorebieta la idea del club bético es que realice este verano la pretemporada a las órdenes de su entrenador, el chileno Manuel Pellegrini.
Nadie parece tenerle demasiado en cuenta, porque es un piloto poco acostumbrado a los excesos. Un chico de rostro pétreo, con aires de viejo prematuro. Sin embargo, Oscar Piastri bien podría este año subvertir las jerarquías en McLaren, porque es tan rápido como su compañero y parece mejor preparado para lidiar con la presión. En Bahrein, el australiano festejó su 50ª carrera en la F1 con una cómoda victoria, la segunda del año, por delante de George Russell y Lando Norris, que volvió a fallar cuando menos convenía.
En una carrera marcada por las precauciones y las dos paradas en boxes, Piastri se impuso con indiscutible autoridad, confirmando lo apuntado durante todo el fin de semana. Ni un solo titubeo desde la pole. Ni una opción para Russell, vulnerable en el tramo final por sus neumáticos blandos y por un error electrónico en cadena. "Cuando pulsé el botón de la radio saltó el DRS", denunció el líder de Mercedes, pero ni por esas supo aprovechar su oportunidad Norris. Había partido sexto y pareció conforme con la tercera plaza del podio.
Esos 15 puntos mantienen en el liderato del Mundial a Lando, que perdió la ocasión de aumentar su ventaja ante Max Verstappen. No había prestaciones en el Red Bull y el holandés tuvo que conformarse con la sexta plaza, tras rebasar en la última vuelta a Pierre Gasly. Tampoco hubo brotes verdes en el Ferrari de Charles Leclerc y Lewis Hamilton, cuarto y quinto con sus actualizaciones aerodinámicas. McLaren es un cohete y el resto han de conformarse con las sobras.
Clamoroso error en la salida
Quede constancia del abandono de Carlos Sainz a falta de 12 vueltas para la meta y del decimosexto puesto de Fernando Alonso, que ni siquiera pudo beneficiarse de los cinco segundos de sanción para Jack Doohan. Corren tiempos duros para los españoles, cada uno en su maraña de problemas. Mientras Alpine y Haas dan pasos adelante, Williams y Aston Martin retroceden.
Hubo mucho trajín en la salida por culpa de Norris. Su error al colocar el coche, casi medio metro adelantado en los tacos, fue castigado con cinco segundos por los comisarios. Al traste se iban así sus tres posiciones recuperadas, desde la sexta a la tercera. Mientras Piastri se lanzaba a fuego por delante, Russell superaba a Leclerc, que no podía poner en calor sus neumáticos.
Ferrari había apostado a contracorriente con las gomas medias, por lo que tras el primer pit-stop de sus rivales, sus dos coches tomaron la cabeza. La estrategia para el monegasco, bautizada como Plan Bravo, era tan cuestionable como la celeridad de los mecánicos de Red Bull, que fallaron con el semáforo para liberar a Verstappen. Con el compuesto duro, Mad Max tampoco encontraba agarre en las curvas. Fuera de ritmo competitivo, sin opciones de detener a Lewis Hamilton en la curva 11, su único objetivo era minimizar los daños.
La lucha entre Sainz y Antonelli, el domingo en Sakhir.AFP
Superado el ecuador de carrera, Red Bull paró por segunda vez a su campeón y erró de nuevo, calamitosamente, al cambiar la rueda delantera derecha. Verstappen se reincorporaba último, dejando vía libre a McLaren, Mercedes y Ferrari. Por entonces, Leclerc había superado a Norris por el exterior de la curva 4 y Hamilton recuperaba el brío, dejando atrás a Jack Doohan, Andrea Kimi Antonelli y Esteban Ocon. Buena nota debía tomar Williams, porque Alpine y Haas le habían ganado el pulso en el muro.
Fuera de los puntos, Sainz apretaba el paso por detrás de Tsunoda. Debía asumir riesgos, así que no lo dudó al final de la recta de meta, con un bonito adelantamiento donde no pudo evitar el contacto con el Red Bull. Con restos de fibra de carbono, el director de carrera ordenó la salida del safety car, provocando el consabido reagrupamiento.
McLaren disponía de un juego de medios para sus dos coches, pero Russell tuvo que montar los blandos para las 24 vueltas restantes, mientras Ferrari colocaba los duros. Cuando aceleró de nuevo, Piastri dejó muestras de su autoridad. Jugaba en otra liga el líder, mientras sus perseguidores se fajaban por detrás. Norris adelantó por fuera ante Hamilton en la curva 2 y le conminaron a devolver la posición. "Este neumático es un asco", lamentó el británico, cuyas opciones se fueron poco a poco desvaneciendo.
Embestida de Tsunoda
La tercera plaza del podio, en buena lid, debía corresponder a Norris, con mejores recursos que Leclerc. Sin embargo, el británico, negado toda la noche, se pasó de frenada en su primera tentativa a final de recta. El blando funcionaba a Russell para sujetarse en la segunda plaza, mientras Piastri volaba en pos de la victoria. La igualdad de fuerzas no presuponía precisamente un espectáculo para el espectador, aunque bien mereció la pena el esfuerzo de Gasly, cerrando cualquier rendija ante Verstappen hasta el último giro.
Sainz, envuelto en sus cavilaciones, penaba por rascar algo cuando sufrió una embestida de Tsunoda en la curva 1. Con daños en el pontón derecho, el madrileño forzó demasiado frente a Antonelli, llevando fuera al rookie en la curva 10. Hubo 10 segundos de penalización para Carlos y Williams optó por lo más prudente: retirar su coche.
Aún más tétrico fue el domingo en Aston Martin, que ya sólo lucha con Sauber por no ser el peor coche de la parrilla. Mientras Lance Stroll sólo pudo superar en la meta al rookie Gabriel Bortoleto, Alonso se hartó de escuchar por radio que la degradación era más elevada de lo esperado y que sus frenos iban ya al límite. Un horror en toda regla.
El ex luchador de la WWE Sir Mo ha muerto este domingo en un hospital de Texas a los 58 años, según ha confirmado su hermano Gerald Horne a la revista TMZ. Dicho medio asegura que sufría problemas renales desde hace meses, que se vieron agravados por una neumonía y una infección en la sangre.
Robert Horne, nombre de pila de Sir Mo, saltó a la fama en el mundo de la lucha en la década de los 90 formando junto a Mabel el dúo Men on a Mission. Juntos conquistaron el campeonato por parejas en 1994.
Luchadores y promotores han expresado sus condolencias en las redes sociales por la muerte de Sir Mo.
La estadounidense Leilani Kai ha publicado en su página de Facebook uno de los mensajes más emotivos. "Me rompe el corazón escuchar que Bobby Horne, más conocido por los fans de la lucha libre como Sir Mo de Men on a Mission, ha fallecido. Conocí a Bobby cuando ambos viajábamos con la WWF a mediados de los 90. Siempre fue amable conmigo, siempre sonriendo, bromeando y tratando a todos con respeto. Cuando eras nuevo o aún no encajabas, Bobby tenía una forma de hacerte sentir bienvenido. [..] Descansa en paz, amigo mío. Gracias por cada risa, cada palabra amable, y cada noche que compartimos en el camino. Todos los que te conocimos te echaremos de menos".
La WWE también ha querido trasladar el pésame a la familia, amigos y fans de Horne en un comunicado en su página web.