La tenista española Paula Badosa se despidió lesionada en su pierna izquierda del torneo de Stuttgart en el ecuador del tercer set frente a la rusa Aryna Sabalenka, segunda en el escalafón de la WTA.
Badosa, que ya había pedido asistencia médica en el tramo final del segundo set, que ganó para igualar el encuentro, no pudo continuar después de dos horas y veinte minutos de partido. En el momento de la retirada, el choque estaba igualado. Sabalenka ganó el primer set por 7-6(4), Badosa el segundo por 6-4 y el tercero estaba equiparado a tres juegos.
La española nacida en Nueva York, que había vencido en primera ronda a la también rusa Diana Shnaider, pretendía su segundo triunfo seguido desde el Open de Australia y era su segundo partido sobre tierra batida en la temporada.
Badosa, que perdió el primer set en el desempate, mejoró en el segundo aunque empezó a notar molestias en la pierna y espalda y solicitó atención médica en el noveno juego, justo antes de sacar para cerrar la manga.
La española pudo seguir y apuntarse el parcial y encarrilar el tercero. Se puso 3-1 en el set definitivo pero a partir de ahí se frenó. Tras el sexto juego, optó por no forzar y retirarse.
Era el sexto enfrentamiento de Badosa con la número dos del mundo. Sabalenka había ganado los tres últimos. Dos precisamente en este torneo alemán y el más reciente, semanas atrás, en el Masters 1000 de Miami.
Sabalenka se sitúa en cuartos de final de un torneo en el que ha sido finalista tres veces aunque nunca lo ha podido ganar.
Primero alzaron la voz los entrenadores, siendo Pep Guardiola el más crítico, luego llegaron los jugadores, con Kevin de Bruyne y Rodrigo a la cabeza, y por último les ha tocado el turno a las ligas nacionales, que este lunes han oficializado las críticas al calendario por medio de una denuncia ante la a Dirección General de Competencia de la Comisión Europea. "Estamos llegando a un punto crítico. Los jugadores nos dicen que se juega demasiado al fútbol y que hay una expansión constante", declaró Richard Masters, CEO de la Premier League.
Los sindicatos de jugadores, FIFPRO Europe, y European Leagues, que representa a las ligas nacionales europeas, junto con LALIGA, consideran un "abuso" la conducta de la FIFA respecto a la imposición del calendario internacional de partidos y la organización de Copa Mundial de Clubes 2025. Así lo han evidenciado en una rueda de prensa conjunta en Bruselas este lunes. "Al introducir nuevos formatos y ampliar las competiciones de forma unilateral, la FIFA está actuando únicamente en su propio interés", contó Javier Tebas, presidente de LaLiga.
Explican los organismos que el momento es el de una "preocupación generalizada, expresada públicamente por los futbolistas, acerca del impacto que un calendario futbolístico insostenible tiene en su salud, bienestar y en la longevidad de sus carreras profesionales".
Uno de ellos fue precisamente Rodrigo. El mediocentro de la selección española y el Manchester City deslizaba la posibilidad de una huelga si las cosas no cambiaban. Un anuncio que se produjo, precisamente, poco antes de que el futbolista sufriera una grave lesión de rodilla que le tendrá apartado esta temporada de los terrenos de juego. Casos como el suyo, suponen otro eslabón al amplio material probatorio que los organismos han presentado al organismo europeo.
La denuncia se presenta tras "un análisis exhaustivo del caso por parte de los abogados de FIFPRO Europa y de European Leagues, cuyas juntas directivas adoptaron la decisión de actuar conjuntamente el pasado mes de julio".
Para estas asociaciones el comportamiento de FIFA amenaza no solo la integridad de los jugadores también "la sostenibilidad económica y social de importantes competiciones nacionales". Y es que creen que la organización futbolística tiene un grave conflicto de intereses como regulador y organizador de competiciones. Algo que, según juzgan los organizadores, se produce sin un procedimiento adecuado, con una total ausencia de diálogo con los interlocutores oficiales y en persecución de sus intereses comerciales.
Los denunciantes consideran que la FIFA "abusa" de su posición dominio y apelan, curiosamente, a las sentencias de la Superliga o del caso Diarra para que ejerza sus facultades regulatorias de forma "transparente, objetiva, no discriminatoria y proporcionada". Explican que esta acción es "necesaria para salvaguardar" el fútbol europeo.
«Torné, Torné es el hombre», cuentan los que hacen cábalas con las opciones del judo español, siempre tan pujante, pero tan con la miel en los labios olímpicamente, desde Sydney 2000 sin medalla. Otro pupilo de Quino Ruiz, de esa factoría de éxito (Niko Sherazadishvili, Fran Garrigós...) escondida en un rincón de Brunete. Un chico tímido pero decidido, tan seguro de sí mismo que ni en mitad de su calvario particular dejó de creer.
«Nunca pensé en tirar la toalla. Me veía siempre con la confianza de que iba a llegar. Que sólo era una piedra en el camino», cuenta ahora David, al que de golpe le llegó todo aquello que perseguía desde que a los seis años sus padres le apuntaron a la extra escolar de judo en La Canonja. Tan pleno fue el 2023, que de escuchar lo conseguido -una plata continental, el número dos del ránking olímpico en su categoría de -66 kilos- se le pone «la piel de gallina». «Ha sido un sueño. Porque miraba al año anterior y es que ni siquiera aparecía en el ránking».
La razón era su rodilla izquierda, maldita antes, «ahora perfecta». Seis operaciones nada menos. Tres de menisco, la primera a los 18 años. «Tras una competición en Francia, paramos en una gasolinera, y al poner el pie la rodilla no me estiró y me caí de cara al suelo», recuerda ahora con media sonrisa. Otras tres de ligamento cruzado, cuando tras la pandemia se lo rompió. «Me operé, intenté volver a competir, pero la rodilla se me iba. No quería saber nada, tiraba para adelante, nueve meses así, me venían otras lesiones a raíz de esa... Hasta gané el Campeonato de España. Al día siguiente fui al médico...». Y vuelta al quirófano.
García Torné posa para EL MUNDO.SERGIO GONZÁLEZ VALEROMUNDO
«Fue un calvario. Se pasa mal mentalmente. Tras la primera operación no conté con la ayuda de ningún psicólogo. Me adelantaron los rivales, fue duro. La segunda lo tomé de otra manera. Si he vuelto una vez... Y ahora sí tuve ayuda, fue clave. Tenía más experiencia, lo vi desde otra perspectiva. Aprendí», reflexiona el catalán, desde hace ocho años en el Dojo Quino, aunque fuera gracias a la ayuda económica de sus padres. «Esto no lo hago por dinero, hasta este año prácticamente no he cobrado nada. Ves la MMA u otros deportes. Uno de tercera de fútbol cobra más que yo que soy top cinco mundial. Pero es lo que hemos elegido, lo que nos gusta», dice ahora que el porvenir le sonríe, que atisba los Juegos para los que tiene billete asegurado y no intuye techo. «En plena lesión pensaba: 'Yo soy mejor que estos'. Siempre he confiado. Y me veo con medalla olímpica», asegura recién llegado de tres semanas en Japón, la cuna de su deporte, donde se midió con Hifume Abe, el absoluto dominador de su peso, con el que nunca se ha enfrentado en torneo oficial. Y no se vio lejos. «No enseñamos nada, pero no me impresionó, no me pareció nada del otro mundo. Los dos sabemos que tarde o temprano nos vamos a enfrentar. Él lleva mucho tiempo sin perder, ganó los últimos Juegos, el Mundial. Torneo que va, torneo que gana».
En el Campo de Marte de París, tan lejos las pesadillas de su rodilla, David afrontará esa jornada de pura tensión que suponen sus competiciones con la calma del que dejó todo atrás, escuchando a Jarabe de Palo entre combate y combate y confiando en su judo. «Donde mejor soy es tirando al contrario, que no deja de ser la meta de nuestro deporte. Lo que me viene peor es justo lo contrario. La gente que va a conseguir sanciones, que bloquea... Y creo que con el tiempo me he ido haciendo fuerte de cabeza, soy capaz de pensar. El factor mental en el judo es un 70% y es lo que más cuesta, tomar decisiones a 180 pulsaciones y con dos sanciones... ".