España entiende la nueva natación artística con un bronce en los Juegos Olímpicos

Actualizado Miércoles, 7 agosto 2024 - 20:53

Fuera de la piscina, en una esquina, la seleccionadora española, MayukoFujiki, y su ayudante, Cecilia Jiménez, animaban constantemente. "¡Bieeen! ¡Bieeeen, chicas!", se escuchaba desde las gradas. Muchos aplausos, muchos pulgares en alto, mucha energía para que las nadadoras se vinieran arriba en los pocos segundos que pasaban fuera del agua. Pero, de repente, en un instante, en la quinta de las siete acrobacias obligatorias, las entrenadoras pararon. Ya no había fuerza, sólo tensión: se cogieron la mano y esperaron. Uno, dos segundos y ¡zas! Txell Ferré, la benjamina del grupo, de sólo 17 años, salió volando, hizo una pirueta, se zambulló de nuevo y Fujiki y Jiménez se volvieron locas. El movimiento más arriesgado había salido bien. Ya estaba.

España ganaba una medalla en natación sincronizada por primera vez desde los Juegos de Londres 2012. Después de brillar en la rutina técnica del lunes y sufrir un traspiés en la rutina libre del martes, este miércoles en la rutina acrobática se rehicieron para colgarse el bronce. Sólo la China de Anna Tarrés y la Estados Unidos que entrena Andrea Fuentes estuvieron por delante.

España, ya en el podio, completó su reto más difícil: dominar la nueva natación artística. Después de la crisis que se produjo alrededor de la figura de la propia Tarrés, la selección empezó un proceso de reconstrucción a las órdenes de Fujiki, pero en 2022 cambió todo. La natación artística, que hasta 2017 se llamaba natación sincronizada, creó un nuevo reglamento para ser más espectacular y, sobre todo, menos previsible. Hasta entonces, antes de los Juegos Olímpicos ya se podía saber qué países se llevarían las medallas: sólo un error garrafal podía provocar una variación. Ahora eso ya no ocurre.

Sin una saltadora hasta Ferré

Con los base marks todo -o casi todo- puede pasar. Los base marks son unas penalizaciones que pueden imponer los jueces si consideran no se ha alcanzado el grado de dificultad prometido en alguno de los ejercicios. Si eso ocurre, la puntuación baja y la posición, también. A España le ocurrió en la rutina libre, aunque se benefició de que Japón, la cuarta, también fue penalizada.

En la rutina acrobática, la selección no tenía margen de error y no erró. Y eso que antes hubo nervios. La nueva normativa otorga mucha importancia a los saltos, a las piruetas, a esas cabriolas fuera del agua -tanto que ha creado una rutina exclusiva para ello- y España no tenía una especialista.

Mientras las otras selecciones, como Estados Unidos, contaban con nadadoras procedentes del Circo del Sol o de espectáculos similares, las nadadoras españolas partían de la sincronizada clásica, de trabajar desde niñas en sus clubes, y les faltaba dominar esas artes. Con el equipo que nadó con Ona Carbonell en los Juegos de Tokio 2020 hubo que buscar alguna saltadora y ahí apareció Ferré. De Manresa, nadadora del Sabadell y no del omnipresente Kallipolis, siendo aún junior le descubrieron habilidad para volar y saltó a la selección absoluta para acabar con su maldición. Después de dos Juegos Olímpicos de desastre, Río 2016 y Tokio 2020, España entendió de qué iba la nueva natación artística y regresó al podio.

Mbappé, entre sonrisas y guiños de Ancelotti en su primer entrenamiento con el Real Madrid

Mbappé, entre sonrisas y guiños de Ancelotti en su primer entrenamiento con el Real Madrid

Actualizado Miércoles, 7 agosto 2024 - 20:01

Era una de las imágenes más esperadas del verano futbolístico. Kylian Mbappé, ataviado con la indumentaria de entrenamiento del Real Madrid y mostrando complicidad con sus nuevos compañeros. Una estampa que llevaba años esperando ser una realidad y que contó con la presencia de Carlo Ancelotti, recién aterrizado de la gira por Estados Unidos, donde anoche derrotaron al Chelsea. De ahí que el fichaje estrella del conjunto blanco se ejercitase sólo junto a otros seis compañeros.

En concreto, Mbappé estuvo acompañado en las instalaciones de Valdebebas por Dani Carvajal, Ferland Mendy, Eduardo Camavinga, Aurélien Tchouaméni, Fede Valverde y Jude Bellingham, que regresaban de sus vacaciones tras participar en la pasada Eurocopa o, en el caso de Valverde, en la Copa América. Precisamente fue Carvajal, uno de los capitanes, quien dio la bienvenida al ariete francés.

La primera toma de contacto que les diseñó el preparador físico Antonio Pintus, con Ancelotti presente tras el viaje de vuelta desde Charlotte después de lograr el primer triunfo de pretemporada ante el Chelsea, fue de baja carga de trabajo y sin salir del gimnasio, según sostiene Efe. Estiramientos, carreras y trabajo con pesas para el tren inferior, fue el menú de regreso antes de ya pisar el campo en la sesión del jueves.

También volvió a la ciudad deportiva madridista el defensa austriaco David Alaba, que trabajaba en Madrid con la recuperación de su lesión de rodilla que aún le mantendrá los dos primeros meses de competición fuera de los terrenos de juego.

Los jugadores del Real Madrid que han participado en la gira: Courtois, Lunin, Fran González, Lucas Vázquez, Jesús Vallejo, Antonio Rüdiger, Éder Militao, Fran García, Modric, Dani Ceballos, Arda Güler, Brahim, Vinícius, Rodrygo y Endrick, tendrán descanso lo que resta del miércoles y se volverán a ejercitar el jueves. El Real Madrid aterrizó a las 12:30 horas en la capital de España tras realizar la gira norteamericana de pretemporada, en la que disputó tres partidos con dos derrotas, ante Milán y Barcelona, y un triunfo, el logrado ante el Chelsea, antes de completar el viaje de vuelta a casa para poner el foco en la Supercopa de Europa.

El frustrante viento de Marsella (que retrasa otra posible medalla para España): “Lo peor es la espera, mantener la concentración”

Actualizado Miércoles, 7 agosto 2024 - 18:31

La segunda medalla de la vela se hace esperar, como sucedió con la primera, el oro de Diego Botín y Florian Trittel en 49er. La razón es el viento. El Mistral no aparece como era de desear y convierte las regatas olímpicas, en Marsella, en un calvario para organizadores y regatistas. "Lo peor fue la espera, intentar que no nos afectara y mantener la concentración", explicó Trittel, después de ver cómo se suspendían dos de sus últimas regatas, una cuando eran primeros, y se aplazaba un día la Medal Race. Lo mismo les sucedió a Jordi Xammar y Nora Brugman, cuando debían afrontar como segundos la Medal Race de 470 mixtos. La prueba final se aplazó un día, si el Mistral lo dispone.

Las pruebas de los regatistas españoles no han sido las únicas afectadas, ya que las suspensiones son recurrentes en todas las clases desde el inicio de las competiciones. En la mayoría se llega a la Medal Race sin que se hayan podido completar todas las regatas previas, aunque el reglamento permite la disputa de la regata final con un mínimo realizado. Es lo que sucederá, hoy, con el 470 mixto. El martes hubo de ser cancelada la tercera manga.

Clases afectadas

Entre el lunes y el martes, los kite-foils solo pudieron completar cinco de las 16 regatas programadas. En Ilca 7 y 470, solo ocho de las 10 mangas preliminares pudieron celebrarse. El lunes, la organización devolvió el dinero de las entradas a quienes las habían adquirido, mientras las protestas crecen entre los participantes. No ha sucedido únicamente esta semana. En IQFoil, la regata maratón disputada alrededor del puerto se detuvo el miércoles pasado, con los competidores, sin viento, parados entre el castillo de If y el Frioul. En los Ilca 6, la Medal Race se aplazó un día y, cuando se reanudó, las últimas regatas se hicieron con tan poco viento que algunas regatistas tuvieron problemas para llegar a la meta.

"Es un poco frustrante. Con un poco más de viento, podríamos ir rápido y fuerte. Pero bueno, son los Juegos Olímpicos de la calma y hacemos lo que podemos", dijo la kitesurfista francesa Lauriane Nolot, condescendiente con la organización. Entre los regatistas internacionales, la crítica es mayor.

El calor genera una barrera

El presidente del Comité Organizador, Tony Estanguet, visitó el martes la marina de Marsella ante los problemas surgidos. "Evidentemente no hay ningún arrepentimiento de haber elegido Marsella, al contrario, cuando vemos las imágenes y la calidad de la organización", afirmó. En opinión de David Lanier, especialista meteorológico del equipo francés, "la gran dificultad es el calor generado por la aglomeración de Marsella. Llega hasta 40 grados en tierra y eso al viento no le gusta. El calor progresa hacia el mar y bloquea el viento. Eso crea una capa, como un obstáculo para el viento", explicó.

La escasez del viento en Marsella y las contaminadas aguas del Sena, que ya han obligado a suspender varios entrenamientos en aguas abiertas, como ocurrió con el triatlón femenino, son, por ahora, los puntos negros de la organización. La triatleta belga Claire Michel, que tomó parte en la prueba, se infectó con la bacteria E. Coli después de nadar en el río que atraviesa París.

Baloncesto femenino: España se deshace ante Bélgica y dice adiós a los Juegos

Actualizado Miércoles, 7 agosto 2024 - 16:18

No fue España, no hubo rastro en Bercy del coraje ni del baloncesto de la selección, no se pareció en nada a lo cosechado en la primera fase de Lille. Allí soñaron las de Miguel Méndez, cada batalla una victoria para acabar muriendo en un cruce trampa. Bélgica, de principio a fin con su juego alegre, con su poderío, acabó con el sueño en cuartos de final (66-79).

Tantas veces los precedentes son un engaño. La campeona de Europa había escapado de un infierno en el Pierre Mauroy. Perdió con Alemania y con EEUU y fue rescatada por el basket average, por una canasta final para ganar por 27, lo que necesitaba, a Japón. Esos sufrimientos fueron su acicate. Porque enfrente venía un rival conocido, la España que había sido capaz de sufrir y tumbar a China, a Puerto Rico, a Serbia. La misma de la final continental de hace un año. Que se sentía segura de sí misma pero que no se encontró en París, desenfocada y pronto desquiciada. Ni la garra le valió esta vez.

No se puede exigir a este equipo que fue capaz en Río de ganar una plata olímpica hace ocho años. De aquellos cielos no queda tanto, aunque nadie pueda discutir su empeño, su competitividad. Golpeada por el camino la selección, con bajas insustituibles como la de Raquel Carrera o Silvia Domínguez, dice adiós en el mismo peldaño que en Tokio, entre las ocho mejores del mundo. En la hora de la verdad, le faltó el día bueno, la puntería (desesperantes los porcentajes), el rebote y la fogosidad que es su seña de identidad.

Leo Rodríguez, ante Antonia Delaere, en el Bercy Arena de París.

Leo Rodríguez, ante Antonia Delaere, en el Bercy Arena de París.ARIS MESSINISAFP

La primera parte devino en tiroteo y eso ya no fue buena señal. España estaba avisada, pero en 45 segundos, Emma Meesseman ya había clavado dos triples como espinas en la piel del rival. Al acierto belga se unía la falta de dureza de las de Miguel Méndez, algo realmente extraño en un colectivo que brega con cualquiera. La primera falta de la selección (y fue en ataque de Queralt Casas) no llegó hasta el minuto 13.

Y aún así, refugiada en el talento de Megan Gustafson, España, también suelta desde el perímetro con Maite Cazorla aún en esos amaneceres, seguía en la batalla y hasta se iba a poner por delante con un triple de la pívot de Wisconsin (29-26). Pero fue justo ahí donde iba a llegar un colapso definitivo. Descansó Megan y todo se quebró repentinamente.

Con un baloncesto veloz y frenético, las de Rachid Meziane aceleraron sin mirar atrás. A Messeman se unió Kyara Linskens, dominando la pintura con su corpachón, subiendo en volandas a las campeonas de Europa, que asestaron un parcial de 3-18 que dejó tiritando a la selección. Volvió Megan y se intentó recomponer un equipo de repente petrificado, pero al descanso la desventaja era preocupante (37-48).

Porque las cosas no mejoraron a la vuelta, España sin encontrarse a sí misma, cada vez más desesperada, enredada en la tela de araña belga, en las travesuras de Vanloo. Regresó del descanso con otro parcial durísimo (2-11), para una desventaja que se disparó hasta los 22 (41-63). No había fórmula para anotar con soltura y Bélgica era un rival completamente crecido.

Las canastas no quisieron a España en Bercy. Ni aún derrotada era capaz de acertar, con balones que hacían todo tipo de arabescos hasta acabar siendo escupidos por el aro. Faltó temple y confianza. El intento de arreón final apenas inquietó a las belgas, que se las verán en semifinales con el ganador del Alemania-Francia.

Waterpolo: Croacia rompe el sueño de oro de España, que no podrá ni luchar por las medallas

Actualizado Miércoles, 7 agosto 2024 - 15:16

De los tiempos gloriosos, Barcelona 1992 y Atlanta 1996, hace ya mucho, pero esta vez parecía que sí, que sí que sí, que España volvería al podio en unos Juegos Olímpicos. En los años anteriores fueron campeones del mundo y de Europa y en la fase de grupos arrasaron: cinco victorias en cinco partidos. ¿Qué pasó este miércoles? Habrá días y días de volver a ver el partido, horas y horas de análisis, de estudio, de interpretación, y seguramente la conclusión será la más fácil posible: los nervios. Una España rarísima, temblorosa, desacertada cayó ante Croacia (10-8) en los cuartos de final de los Juegos de París, su torneo, para lo que tanto había trabajado. Fue una decepción tan grande que, al acabar, los jugadores se quedaron ahí, en la piscina, reunidos, callados, sin querer salir. En shock.

Desde que David Martín empezó como seleccionador en 2017, España tenía estos Juegos como objetivo. En Tokio 2020 llegaron a semifinales y fueron cuartos, pero quedó el consuelo: la próxima es la nuestra. Más allá de Felipe Perrone y sus 38 años, líderes como Alberto Munarriz o Marc Larumbe todavía tienen margen, rondan los 30, y además hay jóvenes como el portero Unai Aguirre o Bernat Sanahuja, pero este miércoles tembló todo lo construido.

Al fin y al cabo, Martín basó su equipo en evitar precisamente lo que ocurrió contra Croacia: chocarse continuamente contra un muro. Al llegar montó una selección con los mejores jugadores de cada equipo, fracasó y se dio cuenta de que necesitaba otra cosa: inventarse un estilo. Ni con los métodos de aquel mítico Dragan Matutinovic, podía competir en físico con los balcánicos, incluso con italianos o griegos. Como en el fútbol, el baloncesto o el balonmano había que potenciar la creatividad española para encontrar el gol a base de pases. Cuenta Martín que se inspiró en la selección de Japón, un equipo modestísimo, pero que jugaba "diferente". También estudió al Barcelona de PepGuardiola o los libros tácticos de equipos de la NBA.

Por eso lo ocurrido este miércoles fue más doloroso: todo el proyecto quedó en duda. Ante Croacia, España se atascó como antaño, incapaz de superar su físico. La tensión de jugar los cuartos de unos Juegos Olímpicos llevó a la selección a la parálisis y, a partir de ahí, todo fue mal. En los primeros 12 minutos no marcó ni un solo gol mientras Croacia, con un inspirado Maro Jokovic, anotaba dos. Esa desventaja, tan temprana, fue definitiva. En algunos instantes España lograba combinar, hacer su juego, pero en otros volvía al problema. Por puro corazón, un gol de De Toro en la boya creó una oportunidad de remontada (9-8, a falta de cuatro minutos), pero un zambombazo de Konstantin Kharkov decidió la victoria. El horizonte de la España de DavidMartín ahora es gris.

Morata y Rodri, sancionados un partido por los cánticos de "Gibraltar es español"

Morata y Rodri, sancionados un partido por los cánticos de “Gibraltar es español”

La euforia, ya se sabe, pasa factura. No ha sido mucha, la verdad, apenas un partido, pero a Rodri y a Morata les han costado eso, un partido de sanción, sus cánticos en la celebración de la Eurocopa, el lunes 15 de julio en Madrid. "¡Es españoooooollllll, Gibraltar es españoooooolll!", cantaron en varios momentos del festejo el capitán del equipo y el mejor jugador del torneo.

Ninguno podrá estar en el primer choque de la campeona de Europa, el próximo 5 de septiembre en Belgrado contra Serbia. Como quiera que tres días después el equipo vuelve a jugar, contra Suiza en Basilea (todo dentro de la Liga de Naciones), lo lógico es que ambos sean convocados por Luis de la Fuente a finales de este mes.

En la Federación contaban con un castigo así, mínimo. Desde el momento en que fue la propia UEFA la que anunció, días después de la fiesta, que abría un expediente a los dos jugadores, estaba más o menos claro que un toque de atención les llegaría.

La UEFA anunció la apertura de ese expediente después de que la Asociación de Fútbol de Gibraltar presentara el 16 de julio una queja oficial por la "extremadamente provocativa e insultante" la celebración de la selección española.

La UEFA argumentó que los jugadores podrían haber violado varios artículos del Reglamento Disciplinario, sobre todo el 55 (por violar los Principios generales de conducta y/o violación de las normas básicas de conducta decente) y el 11(2)(b), por utilizar acontecimientos deportivos para manifestaciones de naturaleza no deportiva). Tres semanas después, el Comité de Control, Ética y Disciplina de la UEFA ha anunciado su resolución con mucha solemnidad.

La sanción ha dejado satisfecha a la Federación de Gibraltar. "La Asociación de Fútbol de Gibraltar acoge con satisfacción la decisión de la UEFA de imponer una sanción de un partido a los jugadores de la selección española Rodrigo Hernández Cascante (Rodri) y Álvaro Morata a raíz de la denuncia presentada por la GFA", afirma en un comunicado.

La UEFA admitió a Gibraltar como miembro de pleno derecho en mayo de 2013, tras una sentencia del Tribunal de Arbitraje Deportivo (TAS) y en contra de la Real Federación Española de Fútbol (RFEF) y del gobierno español.

Detenido un jugador del equipo de hockey de Australia por comprar cocaína en París

Detenido un jugador del equipo de hockey de Australia por comprar cocaína en París

Actualizado Miércoles, 7 agosto 2024 - 13:03

Thomas Craig, jugador de la selección australiana de hockey, ha sido arrestado en París mientras intentaba comprar cocaína, según informan fuentes policiales y de la fiscalía.

El detenido, quien, a sus 28 años, participó en la derrota de su país ante Países Bajos en cuartos de final del torneo masculino de hockey, fue sorprendido por los agentes cuando intentaba realizar "una transacción de cocaína" a la entrada de un edificio de la capital francesa. Así, Craig estaba en posesión de "aproximadamente un gramo de cocaína" que acababa de comprar.

El vendedor, de 17 años que también fue detenido, llevaba en su poder varios estupefacientes, entre ellos "75 pastillas de éxtasis", cocaína y drogas sintéticas, según las fuentes policiales. Ambos permanecen bajo custodia policial.

La estrella de los 'Kookaburas', nombre con el que se identifica al equipo australiano, estaba en la segunda participación en unos Juegos Olímpicos, después de que en 2021, en Tokyo, consiguiese alzarse con la medalla de plata.

Balonmano: España impone su corazón ante Egipto y ya está en semifinales

Actualizado Miércoles, 7 agosto 2024 - 11:53

Nadie puede con el corazón de España. En otros equipos siempre hubo y siempre habrá jugadores más altos y fuertes, pero el carácter... ¡ay! el carácter. Nadie tiene más carácter. En la segunda parte de la prórroga ante Egipto, con 28 a 28 en el marcador y menos de 30 segundos de juego, Alex Dujshebaev puso el alma, derribó la defensa rival, forzó el siete metros y Aleix Gómez no falló como siempre. España, otra vez en semifinales de unos Juegos Olímpicos (29-28), la quinta en los últimos 30 años. Las cuatro anteriores acabaron en bronce, esta vez se sueña con más.

Con Alemania o Francia en semifinales parece imposible, pero también parecía imposible estar ahí. Porque durante muchos, muchos minutos ante Egipto, España estuvo eliminado, pero el carácter... ¡ay! el carácter. "Ha sido muy difícil, tuvimos muchísimos problemas en ataque, nos ha costado encontrar el camino, pero hemos peleado como siempre. Al final, tenemos a un tío que nunca falla, Aleix. Todos sabíamos que no iba a fallar, siempre tiene un acierto del 100%, es increíble", elogiaba Dujshebaev, uno de los responsables de la remontada, otra remontada. "¡Buuuuuh!", se llevaba el mayor de los Dujshebaev a su salida de un estadio Pierre Mauroy de Lille que siempre apoyó a Egipto y que le afeó que chocara contra su defensa.

¿Qué iba a hacer si no? Desde la marcha de Raúl Entrerríos y Joan Cañellas, España ya no tiene centrales puros, no es el equipo creativo que fue y en ataque a veces se atora. La primera parte, siempre buscando al pivote, fue un desastre. Egipto disfrutaba con el increíble Mohamed Aly en la portería y los hermanos Elderaa castigando con sus lanzamientos y la selección no sabía cómo marcar. El primer gol llegó a los ocho minutos, de Gómez desde los siete metros; el segundo a los 10 minutos. Al descanso (8-12) había dos opciones: o irse a la Villa y empaquetar la ropa para volver a casa o pelear.

Y pelearon, pelearon. Con mil variaciones en defensa para frenar a los Elderaa y la aspiración de Gonzalo Pérez de Vargas (38% de acierto), Egipto empezó a sufrir y España se entregó a sus laterales. A falta de combinaciones, el propio Dujshebaev, Ian Tarrafeta y Agustín Casado hicieron la guerra por su cuenta y funcionó. En los últimos 15 minutos de partido (16-20, min.46) la desventaja empezó a reducirse (18-20, min.50), a reducirse (21-22, min.53) y a reducirse hasta el empate en el tiempo reglamento gracias a una veloz Tarrafeta (24-24).

María Pérez y Álvaro Martín son oro puro: los reyes españoles de la marcha arrasan en el relevo mixto

Actualizado Miércoles, 7 agosto 2024 - 11:19

El oro lo albergaban los pies y el amor propio de dos atletas de época. María Pérez y Álvaro Martín, los dioses de la marcha, una pareja que recordará la historia, campeones olímpicos en París en la novedosa prueba del relevo mixto. Completaron una mañana impecable a los pies de la torre Eiffel, un maratón de éxtasis dividido en cuatro en 2:50:31, para la octava medalla de la marcha atlética nacional, el semillero de leyendas.

Fueron un martillo, la perfección. El temple y la calma cuando tocó, el sufrimiento en el momento oportuno. Mientras el resto padecía con la parte técnica, a ellos ninguna sanción en las casi tres horas de prueba. Cuando María cruzó la meta llegó el abrazo emocionante, las lágrimas. Justo asomaba el sol en el Trocadero. Son bicampeones mundiales, plata y bronce olímpicos individualmente y ahora también oro. Oro puro.

Para saber más

Había amanecido París con grisura, algo más fresco y lluvioso, con esta humedad que se va tornando en insoportable. El asfalto mojado, la brisa en un escenario idílico en el que marchar, en el estupendo circuito diseñado en los alrededores de la Torre Eiffel. Álvaro Martín, con su competir matemático y pulcro, cumplió en la primera posta (la más larga de todas, 11,45 kilómetros), sin abandonar la cabeza, sin entrar en pánico con los tempraneros intentos de fuga del japonés Kawano y del canadiense Dunfee.

María Pérez cruza la meta primera en la marcha mixta.

María Pérez cruza la meta primera en la marcha mixta.Vadim GhirdaAP

El extremeño iba a llegar, limpio de amonestaciones técnicas, en el quinteto de cabeza que dio el relevo tras 43 minutos y 32 segundos, con una pequeña ventaja sobre los chinos que pronto remontó la campeona olímpica Jiayu Yang y su llamativo ombligo tapado, esta vez con el rojo de su bandera. No fue frenético el ritmo femenino, cómoda María Pérez, y el grupo se amplió a ocho con la llegada de la australiana, la mexicana (que, con problemas, hacía la goma una y otra vez) y la peruana.

La alarma saltó en esos últimos metros finales, cuando la granadina cedió con el pelotón de cabeza, menos grave los segundos, siete, que las sensaciones. Quizá sólo era un respiro. Porque Álvaro iba a recuperar enseguida. Y en ese comienzo de su relevo fue cuando todo se empezó a resolver.

Primero, por el tirón del ecuatoriano Daniel Pintado que sólo el español consiguió aguantar. Por atrás, un reguero de víctimas, entre ellos el italiano Stano, pero también el chino Zhang, que, además, iba a arruinar todas sus opciones con hasta dos tarjetas rojas.

Álvaro Martín, en acción en París.

Álvaro Martín, en acción en París.MIGUEL GUTIÉRREZEFE

Pintado era cada vez más agresivo pero también navegaba en los límites. Vio la segunda roja, a una ya de la sanción de tres minutos. Sobre aviso hasta los restos. Martín, que paladeaba la gloria, sufría. Perdió unos metros, pero sin venirse abajo. Todo lo contrario, puro coraje, remontó, adelantó al campeón olímpico, se dejó la vida y le dio tres segundos que eran un diamante para María, con 10800 metros hasta la meta.

Los dos estaban asegurando la medalla, casi 40 segundos con el italiano. Y todo iba a quedar en manos de María y Glenda Morejón. La ecuatoriana fue sexta en la plata de la española el pasado jueves. Esa era la esperanza de oro. Y pronto voló María, con su marchar rítmico, espoleada por las banderas españolas que poblaban el corazón de París. En su mente todos los peajes del éxito, la operación de este invierno, los kilómetros y kilómetros en la altitud de Sierra Nevada. Ese cuarto puesto de Tokio. Los problemas pretéritos con la técnica. Hasta el cielo se llega por caminos insospechados. Pero María tuvo tiempo para saborear todo eso, clavando parciales como un metrónomo, sonriendo ya al otear la meta, porque su ventaja con la ecuatoriana se fue ampliando sin prisa pero sin pausa.

La dupla ecuatoriana se quedó con la plata, a 51 segundos de los españoles. El bronce fue para Australia, con Jemima Montag y Rhydian Cowley. La otra pareja española - Miguel Ángel López y Cristina Montesinos- terminó en novena posición.

Es la octava medalla de la historia olímpica de la marcha española -que se había estacado desde Atenas 2004 y esa plata de Paquillo Fernández-, la punta de lanza del atletismo nacional desde el pionero Jordi Llopart. Es el segundo oro también, después del único de Daniel Plaza en los 20 kilómetros de Barcelona 92.

La mala digestión de España tras la decepción contra Brasil: "Ya sé que os gusta buscar culpables"

La mala digestión de España tras la decepción contra Brasil: “Ya sé que os gusta buscar culpables”

"Ya sé que os gusta buscar culpables. No te voy a permitir que me pongas ahí". La zona mixta fue complicada en el Stade Vélodrome de Marsella. La sorprendente y contundente derrota de la selección femenina contra Brasil en las semifinales de los Juegos Olímpicos dolió en el ambiente. La actual campeona del mundo claudicó ante un combinado aparentemente inferior, incapaces Montse Tomé y sus futbolistas de darle la vuelta a un duelo que se puso en contra demasiado pronto. "Ahora es jodido, pero en unas horas hay que darle la vuelta porque tenemos que ir a por el bronce", avisaba Irene Paredes, capitana sustituida en el minuto 51 del encuentro y autora también de la primera frase de este texto.

España es la campeona del mundo, tiene a las futbolistas que se pasan el Balón de Oro de una mano a otra durante las últimas temporadas y es ha sido un conjunto superior a cualquier otro durante toda la temporada. Y esto es, hay que decirlo, una derrota difícil de digerir y que conlleva críticas, porque ese es el precio del éxito y del talento. Brasil, que no pasó de fase de grupos en el último Mundial, arrolló a la contra a las españolas y aprovechó sus errores.

Tomé apostó por un once sin Alexia Putellas, lejos de su mejor forma física, y entregó su ataque a las jóvenes Salma y Navarro junto a Jenni Hermoso y Mariona. En el centro del campo, ni Guijarro ni Putellas. La capitana del Barça no entró al campo hasta el minuto 77, cuando España ya perdía 3-0 en una debacle inesperada.

"Estábamos bien jugando por dentro. Alexia ha aportado al equipo, otros días les ha tocado a otras jugadoras entrar desde el banquillo. Lo he dicho muchas veces, la gran suerte que tenemos es tener tanta competitividad en el equipo. Ellas se muestran competitivas siendo titulares o entrando desde el banquillo", explicó Montse Tomé.

Una de las grandes quejas del equipo español se centró en las pérdidas de tiempo del conjunto brasileño. "Es desesperante que continuamente durante el campeonato veamos que se pierde tanto tiempo. No favorece el espectáculo. A nosotras, como a los demás equipos, nos perjudica y tenemos que jugar honesto, limpio, y el fútbol es continuidad", aseguró Tomé.

"Frustra jugar contra unas reglas poco deportivas, perdieron tiempo y fingieron lesiones... Pero lo que está en nuestra mano es jugar al fútbol y hacer las cosas bien", dijo Paredes.

España no fue el equipo brillante, fluido y vertical que demostró ser en el Mundial y en los parones internacionales de la temporada. Dominó la posesión rozando el 70%, pero apenas realizó un disparo más que las brasileñas. Y falló. Y lo pagó. Las lágrimas de Cata Coll lo explicaban todo. "Primero de todo quiero pedir perdón. Creo que no he estado a la altura del equipo. A veces se está arriba y otras abajo. Tengo que pedir perdón a mis compañeras, hoy se me ha cerrado todo. No ha sido mi día, pero queda otro partido importante e intentaremos conseguir el bronce y ojalá sea así", reflexionó la portera balear.

En el minuto 5, un error de Coll en un despeje provocó el primer gol de Brasil, anotado en propia puerta, en el rechace, por Irene Paredes. España ya no se pudo levantar: "Hoy dormiremos poco. Será un día duro, pero España está aquí, España sigue e iremos a por ese bronce. Que nadie dude que lucharemos por ello", advirtió.

"Estamos jodidas. Nos vais a criticar, va a caer todo lo que queráis... pero vamos a ir a por el bronce. Este equipo se merece un respeto y un crédito", aseguró Mariona en la Cadena Cope.