La fiebre papaya vuelve a subir en McLaren, el equipo que elegirá el campeón del Mundial 2025. Tras sus dos últimas victorias en el Red Bull Ring y Silverstone, Lando Norris apretó otra vez las clavijas a Oscar Piastri con una soberana pole (1:40.562) en Spa, un trazado donde en sus seis participaciones jamás se había acercado siquiera a la primera línea de la parrilla. Con 85 milésimas de ventaja sobre el líder del campeonato, el británico evidenció su formidable momento de forma, mientras Charles Leclerc marcó el tercer mejor corono, tres milésimas más rápido que Max Verstappen.
Fernando Alonso saldrá penúltimo en el circuito de las Ardenas, sólo por delante de su compañero en Aston Martin, una escudería acostumbrada a perder el rumbo durante los fines de semana al sprint. De nada sirvieron las actualizaciones aerodinámicas, porque el asturiano tuvo que regresar a la especificación antigua en su alerón delantero. El desastre para el automovilismo español se completó con la decimoquinta plaza de Carlos Sainz, otra vez superado por Alex Albon, que partirá quinto.
Lewis Hamilton, tras rebasar los límites de pista en la subida a Radillon, quedó fuera en la Q1, al igual que Andrea Kimi Antonelli, su sustituto en Mercedes. El rookie italiano quedó en evidencia ante la progresión de los Sauber, coronada con el podio de Nico Hulkenberg en Silverstone. Tres semanas después, Gabriel Bortoleto pudo colarse en la Q3 y partirá décimo en la parrilla, por detrás de los Racing Bulls de Isack Hadjar y Liam Lawson.
Con la lluvia en la cabeza
La parálisis de Aston Martin puede interpretarse en relación a la qualy del viernes, donde Alonso rodó apenas una décima más lento. El enésimo capítulo de desamor entre el asturiano y Spa, una pista donde nunca ganó y acumula siete abandonos tras 19 participaciones. Ni siquiera puede encontrar excusa con el presunto unsafe release de Haas con Oliver Bearman, porque Lance Stroll tampoco encontró las sensaciones del viernes. El canadiense pudo ser obstaculizado por Hulkenberg a la salida de boxes, aunque los problemas para Andy Cowell se antojan de mayor calado.
Unos minutos antes del inicio de la qualy, los ingernieros de Silverstone decidieron montar un alerón trasero con más carga aerodinámica, con la mente fija en la lluvia prevista para la carrera. No fueron la única escudería que quiso sacrificar su ritmo en seco, por lo que parece que el sufrimiento se prolongará durante la carrera.
Alonso, con el AMR25, el sábado en Spa.AFP
Sainz tampoco hizo por reeditar aquel glorioso fin de semana de 2022 con Ferrari, cuando firmó la pole y acabó segundo en el podio. El madrileño venía superando los tiempos de Alex Albon en la Q1, equiparándose incluso con Leclerc y dejando pinceladas de su verdadero potencial. No obstante, cuando necesitaba reunir todo en una vuelta, volvió a claudicar calamitosamente.
Esta vez erró en el segundo sector, cayendo a casi dos décimas del tiempo de corte, establecido por su compañero. Para completar la desdicha, Albon sí pudo recuperarse en la Q3, escalando hasta la quinta plaza final.
A última hora del domingo en Yas Marina, Fernando Alonso dejó una de esas respuestas que tanto le gustan y que pueden significar una cosa, la contraria o ambas a la vez. Cuando un periodista le preguntó por el GP de Australia 2026, que marcará su 25º aniversario en la F1, el bicampeón dijo que aún no había pensado en ello, aunque deslizó que el GP de Abu Dhabi 2026 "quizá sí sea más especial". ¿Se refería a su última carrera antes de la retirada? ¿O apuntaba más bien al fin de semana donde celebraría su tercer título? A medio camino entre ambas se dilucidará su Mundial 2026.
El último triplete, entre Las Vegas, Qatar y Abu Dhabi, le dejó bastante fatigado, pero ayer, a primera hora, el líder de Aston Martin ya había llegado a la fábrica de Silverstone. Allí empezó, en compañía de Dani Juncadella, el trabajo en el simulador. Mientras, el resto del equipo permanecía en Yas Marina, donde hoy Stoffel Vandoorne participará en el test de Pirelli y Jak Crawford asumirá su turno en el test de jóvenes pilotos previsto para mañana.
Para saber más
Alonso sabe de la importancia de las primeras sesiones para el desarrollo del AMR-26, el monoplaza que marcará su propio destino. También el de Lawrence Stroll, propietario del equipo, responsable de los fichajes de Adrian Newey, Enrico Cardile o Andy Cowell y de la multimillonaria inversión en el Campus Tecnológico. Adaptarse a la nueva normativa que entrará en vigor en 2026, con una profunda renovación de los coches y los motores, supondrá un desafío mayúsculo para Aston Martin. También para Alonso, que acaba contrato a finales de año. Por supuesto, el rendimiento del monoplaza influirá en su decisión.
Si el AMR-26 le permite otra vez luchar por las victorias, Alonso, aun con 45 años, no dudará en renovar otra temporada. Si se repiten los errores de 2025, cuando Aston Martin sólo superó en el Mundial a Haas, Sauber y Alpine, vería llegado el momento de otros retos, como el Rally Dakar. Antes de la presentación, prevista para el 9 de febrero, aún hay tiempo para cinco días de pruebas a puerta cerrada en Montmeló. Poco después, los test oficiales, otra año más en Bahrein, entre el 11 y el 13 de febrero y entre el 18 y 20 de febrero.
A la espera de Honda
De cara al invierno, el objetivo de Alonso es dar continuidad a sus buenas sensaciones de Qatar y Abu Dhabi, donde se ha embolsado16 puntos. El domingo, el ovetense completó otra actuación impecable, ayudando a Lance Stroll a sumar otros dos, gracias al formidable adelantamiento del australiano sobre Oliver Bearman en la última vuelta. Antes, Fernando había ralentizado deliberadamente a sus perseguidores para dejarlos en manos de Stroll, con neumáticos nuevos.
Las grandes esperanzas, por supuesto, se depositarán ahora sobre Newey, ascendido a team principal con la intención centralizar todo el poder sobre su figura. El genio creador del británico, en cualquier caso, no resolverá nada si Honda no suministra un motor fiable y potente. Las aspiraciones de Aston Martin tampoco llegarán muy lejos si el equipo mantiene sus errores operacionales en pista, con malas estrategias y lentitud en los pit-stops.
El sexto puesto de Alonso, sumado al séptimo de Losail, supone en todo caso un punto de partida, potenciado ahora por la mejor sintonía con los ingenieros y los jefes. Más imprescindible si cabe tras la crisis interna de finales de octubre, cuando Mike Krack, director de operaciones en pista, pidió públicamente a Fernando que rebajase el tono de sus críticas al equipo.
Sainz, con el equipo Williams, este fin de semana en Yas Marina.WILLIAMS F1
Asumir el liderazgo de un proyecto puede acarrear este tipo de fricciones, como también sabe Carlos Sainz, un piloto acostumbrado a discutir cada nimio detalle con sus ingenieros hasta encontrar la solución. Así como dejar un grato recuerdo allí por donde pasa. De hecho, el madrileño y su padre cerraron el domingo su estancia en Yas Marina con una visita al hospitality de McLaren, donde felicitaron en persona a Lando Norris y otros viejos amigos, como el team principalAndrea Stella.
Sainz no se despidió aún de Abu Dhabi, donde hoy se pone otra vez al volante en la primera jornada de test. Será en un FW-47 modificado, que se acerca a los niveles más bajos de carga de 2026, cuando se estrenará la aerodinámica activa. Una mañana, la de hoy, con cierto tono emotivo para Carlos, ya que conmemora su primer aniversario con Williams. "En los test de 2024, la gente sentía pena cuando me venían con este mono blanco. Un año más tarde tengo tres podios", lanzó el pasado sábado, en referencia a sus terceros puestos en Bakú, Qatar y la sprint race de Austin.
"en el lugar correcto"
De los 12 puntos en 2024, Williams ha pasado a 137, estableciéndose como quinto equipo de la parrilla. "Si hace 12 meses alguien nos hubiera dicho que íbamos a terminar el Mundial en esta posición habría sido, como mucho, un sueño", admitió hace unas semanas James Vowles, team principal del equipo. El mérito de sus ingenieros se multiplica si valoramos que la escudería de Grove fue la primera que decidió abandonar el desarrollo del monoplaza de 2025 para centrar todos sus esfuerzos en el proyecto de 2026.
Los primeros meses del curso resultaron muy complicados para Sainz, con problemas para adaptarse a un monoplaza que nada tenía que ver con el Ferrari. No obstante, a partir de las vacaciones cambió la inercia respecto a Alex Albon. "Demostré por qué hicimos este cambio, qué intentamos lograr aquí y por qué ahora somos una potencia a tener en cuenta para el futuro", explicó el madrileño. La última vez que Williams había firmado dos podios fue en 2015, con Felipe Massa y Valtteri Bottas, mientras que su última victoria databa de tres años atrás con Pastor Maldonado en el GP de España 2012.
Las bases sólidas parecen haberse establecido, así que ahora queda por ver cuál es el margen de mejora. "En tan sólo unas semanas, el FW48 será una realidad. Estoy esperando verlo", añadió el domingo Vowles, con la lógica expectación por los datos del túnel del viento y el motor Mercedes. La nueva unidad potencia podría representar una de las grandes fortalezas de Williams, ya que en el paddock se da por hecho que la marca alemana ha dado en el blanco. "Estoy en el lugar correcto y el momento correcto, solamente puedo pedir seguir empujando porque el potencial existe", concluye Sainz.
Desde la sesión matinal, la última de entrenamientos libres, los márgenes entre los favoritos se cifraban en milésimas, pero a la hora de la verdad Lando Norris hizo trizas a sus rivales en México. El británico tiñó de púrpura los tres sectores del Autódromo Hermanos Rodríguez (1:15.586), con 26 centésimas sobre Charles Leclerc y 35 sobre Lewis Hamilton. Su quinta pole del año, la primera desde finales de julio en Spa, supone una bombona de oxígeno frente a Max Verstappen, que partirá quinto, y evidencia su actual superioridad frente a Oscar Piastri. El líder del Mundial, con el octavo tiempo, partirá séptimo por la sanción a Carlos Sainz.
"No sé ni cómo lo hice", admitió Norris a través de la radio, con la euforia del momento. No quería conocer más detalles por parte de su ingeniero, consciente de que ya había hecho lo más difícil. El fin de semana se presenta más que propicio para Lando. En las cinco últimas citas, el más rápido de la qualy convirtió su pole en victoria el domingo. Una constante en este Mundial, donde este orden sólo se quebró en siete de las 19 carreras previas.
Dejando a un lado las sensaciones, atendiendo al puro rendimiento, la gran amenaza para Norris debería llegar desde Ferrari. Justo un año después de la victoria de Sainz, con pole incluida sobre este asfalto, Leclerc y Hamilton apurarán sus bazas desde la salida. No sólo se trata de aprovechar el rebufo en la recta interminable, sino de mantener un ritmo de crucero en busca de un triunfo con el que maquillar tantos desastres acumulados.
32-0 a Stroll
Quien quiera riesgos deberá subir por los arcenes, atacar los vértices o desafiar el sobreviraje como le sucedió bien pronto a Verstappen. Un latigazo en la curva 9 para no bajar la guardia. Incluso en los virajes de alta velocidad, donde mejor debía sentir su coche, el tetracampeón debía mantenerse alerta. En la Q3 ni siquiera pudo acercarse a Norris, 48 centésimas más rápido.
Tampoco pudo permitirse un respiro Fernando Alonso, obligado por lo sucedido durante la sesión matinal, cuando sólo pudo rodar 12 vueltas por la mañana, víctima de un contratiempo en la suspensión delantera. De modo que el bicampeón tuvo que estrenar una especificación en la Q1, donde la competencia ya se intuía feroz para un monoplaza tan endeble como el suyo.
Pudo solventar Fernando ese trance, con un intento postrero dos milésimas más rápido que Yuki Tsunoda y 19 mejor que Nico Hulkenberg. Si por arriba sorprendía la velocidad de Isack Hadjar, por los bajos fondos volvían a perderse los Alpine y Lance Stroll, cuyo balance los sábados frente a Alonso se amplía a 0-32.
Albon, fuera en la Q1
No quedaba más fuelle dentro del AMR25, así que el asturiano nada pudo inventar en esta ocasión. Alguna energía fluye por esta pista, donde acumula cinco abandononos tras ocho participaciones, que no sienta bien a Fernando, decimocuarto en la parrilla.
El temprano adiós de Alex Albon perfiló también las últimas tendencias dentro de Williams, donde el británico ha perdido fuelle frente a Sainz, que saldrá decimosegundo. Aun arrastrando una leonina penalización de cinco plazas en la parrilla, el madrileño dio la cara, cerrando la Q2 a sólo dos milésimas del crono de Verstappen. Un pestañeo más rápido que Leclerc y Piastri, obligado a apurar sus balas para salvarse de la quema.
Sin embargo, el líder del Mundial nunca lograba acercarse a los cronos de Norris. Noveno, tercero y sexto en las tres últimas sesiones de los sábados, Piastri volvió a parecer superado por las circunstancias.
No fue Christian Horner, sino Laurent Mekies, su sustituto en Red Bull, quien felicitó a Max Verstappen por su victoria en la sprint race del GP de Bélgica, por delante de Oscar Piastri y Lando Norris. Un triunfo que nada cambia en el Mundial, donde el holandés cuenta con remotísimas opciones de revalidar el título. Su duodécima victoria en una carrera corta (57,1% de las disputadas) sólo será recordada por el propio Mekies. Mantener a raya a McLaren sólo parece el primer capítulo del fin de semana, porque el dominio de los coches papaya debería acrecentarse en la carrera larga del domingo.
Los cambios en la zona media se concretaban con la presencia de Carlos Sainz, sexto, justo por detrás de Esteban Ocon. Y aún pudo el asunto animarse ser algo más, de no ser por la fuga de agua en el Alpine que impidió tomar la salida a Pierre Gasly, octavo en la parrilla. Pésimas noticias para Flavio Briatore, hastiado del mal momento de Franco Colapinto (penúltimo en la qualy) y que optó por cambiar el alerón trasero, en busca del milagro.
La pole de Piastri se fue al traste camino de Les Combes, cuando el líder del Mundial perdió el liderato en favor de Verstappen, mientras Norris cedía frente a Charles Leclerc. El tetracampeón, vigilando por los retrovisores cada movimiento del aspirante al título, comandó con cierta comodidad durante 10 vueltas. Muy distinta fue la tesitura del monegasco, sin recursos para sujetar a Norris pese a la flamante suspensión trasera de su Ferrari.
Batalla en Les Combes
A cuatro giros para la bandera a cuadros, Piastri se asomó por vez primera a Verstappen con aviesas intenciones. Negó los huecos el holandés al final de la recta de Kemmel, mientras Norris aceleraba a su estela. Nada serio, por supuesto, porque McLaren sólo puede tolerar escenas de riesgo cuando de verdad importa. Por detrás tampoco habría ya ningún cambio relevante.
En Williams ya se sentían felices por el rendimiento del viernes, cuando Carlos Sainz logró su mejor puesto del año en una parrilla al sprint. A lo largo de 15 vueltas, el madrileño debía considerarse satisfecho aun permaneciendo emparedado entre los Haas. Tras la debacle en Silverstone, los coches de Ayao Komatsu volaban en las interminables rectas de las Ardenas. El madrileño hizo sexto, lo que se esperaba de él, mientras Alex Albon cruzaría la meta decimosexto, justo por detrás de Lewis Hamilton.
Sainz, por delante de Bearman, el sábado en Spa.AP
Entre esos bosques, Aston Martin y Mercedes, cada uno con sus circunstancias, aún no han encontrado el ritmo. De salida, Fernando Alonso perdió la posición con Lance Stroll, que ya venía mostrando cierta velocidad desde la primera sesión libre. Nada reseñable hubo en la actuación del asturiano, decimocuarto bajo la bandera de cuadros, enganchado en la habitual procesión de las sprint races.
Aún peor resultó el sábado para George Russell y Andrea Kimi Antonelli. La víspera, el británico había sufrido un trompo en la SQ2, que arruinó por completo sus posibilidades. El italiano, por su parte, acabó decimoséptimo, sólo por delante de Nico Hulkenberg y los Alpine. Pese a la ayuda del DRS y las facilidades que ofrece este trazado, no hubo ni emoción, ni adelantamientos.