Antonio Loiacono, en una imagen de su perfil de instagram.E.M.
Un joven jugador de fútbol australiano ha muerto tras sufrir una hemorragia cerebral derivada de una “desafortunada” colisión durante un partido de clubes comunitarios, disputado el sábado en la ciudad de Adelaida, informaron este lunes diversas fuentes.
Antonio Loiacono, de 20 años y quien jugaba para el Birdwood Football Club frente al equipo local Gumeracha, quedó inconsciente tras el duro choque, por lo que fue trasladado en helicóptero a un hospital de Adelaida, la capital de la región de Australia Meridional.
Sin embargo, el joven no resistió a las heridas y falleció la noche del domingo.
“El médico nos había dicho que su presión cerebral y la hemorragia iban a aumentar y en menos de 24 horas tendría una muerte cerebral”, explicó el hermano del jugador, Jack Loiacono, al canal 7 de la televisión local.
La Liga de Fútbol Great Southern (GSFL, siglas en inglés) expresó este lunes en su página de Facebook sus “sinceras condolencias” a la familia y amigos del joven, así como a los miembros y seguidores del Birdwood Football Club por el “desafortunado incidente en el campo”, que se produjo en la primera jornada de partidos de esta temporada para la mayoría de los clubes.
En ese marco, el jefe de gobierno de Australia Meridional, Peter Malinauskas, subrayó en declaraciones recogidas por la cadena pública ABC que el fallecimiento de Loiacono es “un comienzo de temporada horrible” para los jugadores de fútbol australiano -más similar al rugby que al balompié y que es el deporte más popular del país oceánico.
No hace tanto, hace muy poco, veíamos a Rafael Nadal percutir con su golpe liftado de derecha sobre el revés a una mano de Roger Federer mientras el suizo trataba de encontrar soluciones para salir del rincón. Sucedía en cada uno de sus enfrentamientos, en un clásico que deleitó a los aficionados durante más de tres lustros. El clásico que ahora vivimos y disfrutamos es diferente. No hay lagunas ni en Carlos Alcaraz ni en Jannik Sinner, quienes, juntos, cada uno con sus virtudes, están escribiendo nuevos capítulos en la historia del tenis.
Sinner reparte muy bien todos sus golpes y Alcaraz se saca conejos de la chistera, pero ambos, perfectos conocedores del adversario, deciden con mimo, cada uno a su manera, cuándo y cómo hacer más daño a su oponente.
El ejemplo muy reciente de Roland Garros demostró que cualquier detalle puede llevarte al borde del abismo u ofrecerte la posibilidad de un aparentemente improbable regreso. La herencia de aquella apasionante final estará presente en la memoria de ambos. Sinner llevará París tatuado en alguna parte de su cabeza, pero tampoco Alcaraz habrá olvidado la exigencia a la que se vio sometido, las más de cinco horas que tuvo que sudar para salir victorioso.
Años atrás, sobre la hierba, cobraban una importancia capital el saque y la volea. Ahora, sin obviar la revalorización de ambos golpes en esta superficie, jugadores como ellos exhiben también sus capacidades en el resto y cuentan con un nivel técnico, táctico y mental que elude la simplificación de sus confrontaciones.
Alcaraz se presenta mejor en la final y ha atravesado un camino más difícil, desde que en la primera ronda se topó con el talento inclasificable del veterano Fabio Fognini. Sinner, con algún problema físico en aquel partido, vio cómo se le retiraba Grigor Dimitrov en octavos de final cuando le dominaba por dos sets a cero y se encontró con un Novak Djokovic muy desgastado en su encuentro de semifinales.
Si Carlos consigue manejar con criterio su inmensa variedad de golpes a lo largo de todo el partido cuenta con ventaja y obligará una vez más a su rival a estar en constante estado de alerta. Es ahora, en las rondas finales, cuando la exigencia es máxima, cuando el español saca mayor provecho de su creatividad. Cuenta con menos alternativas para cerrar las jugadas y menos posibilidades de confundirse. Entonces, con la recompensa a tiro, su tenis alcanza su máxima y más certera expresión.
Las trampas vuelven a sobrevolar los tableros, esta vez en un torneo en vivo y en una competición de élite. Ha ocurrido en el Campeonato de España de Ajedrez por equipos, que se celebra en Melilla desde el pasado sábado. El jugador Kirill Shevchenko, nacido en Ucrania hace 22 años (desde 2023 juega para Rumanía), ha sido expulsado después de solo dos rondas. En la primera partida, Shevchenko hizo tablas con Amin Bassem, el mejor gran maestro de África, y en la segunda derrotó al cinco veces campeón de España Paco Vallejo.
La final del Campeonato de España en División de Honor la disputan ocho equipos, en los que juegan casi todos los mejores ajedrecistas españoles y un buen número de estrellas internacionales, entre ellas las hermanas Anna y Mariya Muzychuk, campeonas del mundo en distintas modalidades y el prodigio argentino Faustino Oro, que justo este lunes cumple once años. Entre los españoles, destacan las medallistas olímpicas Sara Khadem y Sabrina Vega. Es una competición de primer nivel, en la que no cabría esperar comportamientos irregulares.
Sabrina Vega y Sara Khadem, en el Campeonato de España de ajedrez.FEDA
Las sospechas contra Shevchenko se produjeron en su partida contra Vallejo, quien reclamó a los árbitros. El jugador del club Silla, de la Comunidad Valenciana, se levantaba con una frecuencia inusual para ir al baño, donde luego permanecía demasiado tiempo, siempre en el mismo cubículo cerrado. El peligro en estos casos es que el ajedrecista pueda acceder a un teléfono móvil. En la actualidad, una aplicación gratuita tiene una fuerza de juego muy superior a la de cualquier gran maestro, incluido el campeón del mundo. Los expertos saben que dos o tres consultas en momentos clave pueden ser suficientes para decantar una partida.
Alertados por el comportamiento del ajedrecista, los árbitros empezaron una labor de vigilancia, algo habitual en estos casos. El desarrollo posterior de los hechos confirmó las sospechas cuando se encontró un teléfono móvil en el baño. El día anterior, una limpiadora ya había hallado otro aparato, que entregó en la recepción del hotel en el que se juega, el Melilla Puerto. Nadie preguntó por él. Al lado del móvil había una nota: "¡No toques! ¡El teléfono se dejó para que el huésped contestara por la noche!". Los árbitros cotejaron la letra con las planillas en las que los jugadores apuntan las jugadas y llegaron a la conclusión de que era la de Shevchenko. Incluso la tinta coincidía con la de su bolígrafo.
Por otro lado, el gran maestro José Carlos Ibarra también presentó una queja en representación del Duobeniaján Costa Cálida, ya que su jugador Amin Bassem le comentó en privado que su rival en la ronda 1 se había ausentado en numerosas ocasiones para ir al baño.
Expulsión y pérdida de las partidas
Después de escuchar a todas las partes, el comité de competición ha resuelto este lunes expulsar a Shevchenko del campeonato y darle por perdidas las dos partidas disputadas. El club valenciano ha presentado una reclamación oficial, porque considera que los indicios no prueban al cien por cien que su jugador fuera el propietario de los móviles hallados. El jugador, que lo niega todo, ha decidido abandonar el torneo. También ha devuelto al club el dinero que había recibido por jugar en Melilla.
José Antonio García, delegado del club Silla y árbitro internacional, admite que no está seguro de la inocencia de Shevchenko, pero considera que no se puede aplicar el castigo si no se está seguro al cien por cien de su culpabilidad. "Todos los miembros del club nos pusimos a disposición de los árbitros para colaborar desde el momento en que nos lo dijeron. Los primeros que queremos que se pille a los tramposos somos nosotros", relata García.
El delegado añade que sus jugadores están con los ánimos por los suelos y que el presunto culpable "no habla español" y es muy introvertido. "No puedo decir que sea culpable. En el club queremos que si hay un tramposo se actúe con justicia, como marcan los reglamentos, pero que estén seguros de verdad, porque si se produce un error el daño es irremediable". De entrada, explica, jugarán la próxima ronda con un jugador menos y no sabe si podrán conseguir un sustituto antes de que termine el torneo.
En el campeonato de España de División de Honor participan ocho equipos, con seis jugadores cada uno. El club aragonés MyInvestor Casablanca, en el que juega Vallejo, recuperará el punto perdido y con ello ganará el encuentro, que en un principio terminó en empate. Es el único equipo en el que todos sus participantes son españoles, algo así como el Athletic de Bilbao del ajedrez.
Paco Vallejo medita una jugada en el campeonato de España.FEDA
En la partida entre Vallejo y Shevchenko, por otro lado, no hubo jugadas espectaculares, de las que resultan sospechosas a primera vista, pero al parecer el segundo sí hizo varios movimientos demasiado rápido, sin reflexionar apenas, después de sus visitas al servicio. El porcentaje de precisión tampoco prueba nada, ni en un sentido ni en el contrario, pero el de Shevchenko fue del 92,3%, por un 86,7% de Vallejo.
La competición acaba de empezar, pero el líder provisional es el Solvay, de Cantabria, con 4 puntos, seguido por Magic Extremadura, con 3. El Silla, que también tenía los mismos puntos, se queda ahora con 2. Las diferencias entre los equipos son pequeñas y todos los encuentros pueden resultar determinantes. En el Campeonato de España de División de Honor participan 38 grandes maestros y 19 maestros internacionales.
El delegado del club Silla también comenta la valentía de los árbitros. "Yo no me atrevería si no estuviera seguro al cien por cien", insiste. "Ahora es posible que Shevchenko recurra ante la FIDE y tendrá buenos abogados. El presidente de la Federación Rumana de Ajedrez es un multimillonario, de la marca Superbet". Al mismo tiempo, José Antonio García admite que le extraña la reacción del jugador después de las acusaciones. "Estaba demasiado tranquilo. Si a mí me acusaran de algo que no he hecho, me pondría hecho una fiera".