El italiano Mauro Forghieri, director técnico de Ferrari durante veinte años (1962-1971, 1973-1984) y mano derecha de Enzo Ferrari, falleció este miércoles en su Módena natal (norte) a los 87 años.
Forghieri, ingeniero y diseñador de coches en Fórmula Uno, ha sido uno de los rostros más reconocibles del automovilismo mundial y de la escudería Ferrari en concreto, cosechando bajo su dirección un total de siete campeonatos de constructores para el Cavallino rampante.
Mano derecha de Enzo Ferrari, fundador de la escudería y de la marca de coches que lleva su apellido, Forghieri fue el diseñador del monoplaza 312 con el que el austríaco Niki Lauda conquistó dos títulos mundiales, en 1975 y 1977.
Además del impacto que tuvo en Ferrari, empresa a la que llegó con 29 años, Forghieri tuvo un impacto fundamental en la categoría reina del motor al implantar por primera vez los alerones traseros en el coche a finales de los años 60 y los motores ‘turbo’ a principios de los 80.
Después de su periplo en Ferrari, el ingeniero formó parte de Lamborghini y de Bugatti, también como director técnico.
El pasado mes de enero, fue nombrado Ciudadano de Honor de la ciudad de Módena: “Estoy conmovido, recibir este reconocimiento de mi ciudad tiene un valor absoluto. Durante mi carrera he tenido muchas oportunidades de ir a trabajar al extranjero, pero siempre me he negado porque hubiera significado irme de Módena”, dijo cuando recibió el reconocimiento.
Izan Almansa tiene 19 años y ya varias vidas sobre él. Nació en Murcia, jugó con 14 años en el Real Madrid, se fue a Estados Unidos y ahora se desempeña en Australia. Por el camino, asombró al mundo en las categorías de formación, tres MVP en dos veranos (Mundial sub 17, Europeo sub 18 y Mundial sub 19). Una leyenda le precede que también es una mochila pesada. El mesías del baloncesto nacional el viernes debutó con la absoluta y en 10 minutos, 10 puntos, destellos como promesas.
El chico recorrió 15.000 kilómetros, desde Perth (juega en los Wildcats) a Madrid, de Guadalajara a Bratislava y de allí a Ourense -este lunes, 20:00 horas en Teledeporte, segundo partido de la ventana de clasificación para el Eurobasket, de nuevo contra Eslovaquia- para desandar el camino después hasta Australia. Habla de su compromiso y de sus ganas. Nunca le importó hacer las maletas ni tomar caminos arriesgados. Era un niño y ya vivía solo en la capital de España y con 16, una decisión que no muchos entendieron -«fue difícil tomar la decisión, era un cambio bastante grande. Lo estuve pensando varias semanas», contaba en este periódico-, dejó el Real Madrid para poner rumbo a EEUU. Allí en la Overtime Elite, una academia auspiciada por Jeff Bezos, el rapero Drake y estrellas como LeBron o Gasol, siguió puliéndose con vistas a un objetivo claro que sigue persiguiendo, el de jugar en la NBA. Después, un año en la G-League con Ignite, otra cuna de talentos y, aparentemente, todo listo para el salto a la mejor liga del mundo, para una elección alta del draft...
Sin embargo, el curso pasado supuso un golpe de realidad para el pívot. Su rendimiento no fue el esperado y las previsiones bajaron. Hasta el punto que pospuso su candidatura al sorteo. Y tomó otra decisión sorprendente: marcharse a las Antípodas. No es capricho. En Australia, con su programa NBL Next Stars, hay una apuesta enorme por el desarrollo de talentos jóvenes. De los Perth Wildcats, su equipo, salió, por ejemplo, Alexandre Sarr, el número dos del pasado draft que ya destaca en los Wizars. «Siento que he mejorado bastante», contaba estos días el murciano.
Almansa intenta anotar ante Pavelka, de Eslovaquia.ALBERTO NEVADO / FEB
Almansa llama la atención por su tamaño, su movilidad y, también, cómo no, por su pelo a lo afro. Es un interior dominante, con enorme habilidad para el pick and roll y para anotar cerca del aro, como demostró ante los gigantes eslovacos sin ningún tipo de rubor. Fran Vázquez, ayudante de Scariolo desde el pasado año, no le quita el ojo y quizá sea porque le recuerde bastante a él mismo. Pero, para dar el gran salto a la NBA aún debe mejorar su lanzamiento exterior. En ello trabaja Izan, hijo del ex jugador estadounidense Steve Horton (un clásico de la LEB que jugó 27 partidos en ACB con el Polaris World Murcia en la temporada 2003/2004), criado por su abuela y por su madre, que se ha ido a vivir a Australia con él y con su hermano pequeño Dani.
El primer paso de Izan con la absoluta (ya estuvo en algunos entrenamientos el pasado verano) resultó inolvidable y no sólo por su presencia. El desenlace, las dos prórrogas, el robo y el triple imposible (y polémico) de Santi Yusta... «Nunca había vivido un partido así. Hemos sufrido mucho, pero al final hemos conseguido ganar y estoy muy contento por el debut y por la victoria», contaba un Almansa que hoy, en el Pazo dos Deportes Paco Paz , estará de nuevo entre los 12 convocados por Scariolo (entran Barreiro y Rafa Villar y Josep Puerto, que podrían estrenarse, por el lesionado López-Aróstegui, Sant-Supéry y Oriol Paulí), con ganas de que España le vea, por fin, de cerca. «Fue un partido de mucha tensión y nervios. Hay que jugar mejor en ataque y encontrar mejores tiros», se propuso el murciano sobre un duelo que, en caso de victoria, certificaría la clasificación de España (aún queda la ventana de febrero, con dos encuentros más) para el Eurobasket del próximo verano, en el que defenderá oro.
¿Quién ha visto y quién ve al Cholo? Aquel entrenador que construyó no un muro sino un alcázar en torno a Oblak en sus primeros años y hoy es Atila conquistando territorios con ofensivas totales. Pero tuvo que cambiar su estrategia a mitad de batalla tras perder a Lenglet y a poco no le vale el haberse adelantado en el marcador. Salvó un punto y gracias. [Narración y estadísticas, 1-1]
No habían pasado 10 minutos de juego y el Atlético ya ganaba por uno y había tenido otra gran ocasión anterior para llevar dos de ventaja. Pero, por eso de la manta que no da para pies y cabeza, los rojiblancos también concedieron una oportunidad a Borja Iglesias que sorprende que un jugador que llegaba con seis goles en los últimos seis encuentros pudiera fallar.
Si hablamos de defensas débiles, la del Celta se mostró de papel en el primer tanto de Barrios. La línea, mal colocada, dejó vía libre para el centrocampista madrileño al que había encontrado Griezmann de manera magistral. En la carrera en solitario, dos delanteros rojiblancos adelantaron a los defensas vigueses, pero, en el último momento, el pase de la muerte del ocho rojiblanco lo introdujo Starfelt en su portería.
Es maravilloso observar el eje Griezmann- Koke tantos años después. Sin velocidad, pero con inteligencia, gobiernan la fase ofensiva y la defensiva del equipo. Lógico que Simeone les halague en cada rueda de prensa. Ni una mala cara jueguen 5, 45 o 90 minutos. El máximo goleador en la historia del Atlético y el jugador con más partidos. Otros deberían aprender. Los pases a Hancko y Nico, uno de cada uno, fueron magistrales.
Pero hay factores incontrolables para los entrenadores y sus cerebros en el campo y uno, cuando se le cruzan los cables, es Clement Lenglet. El francés se fue antes del descanso por doble amarilla con Ferran Jutglá como objeto de ambas. La primera era complicada de evitar, con el catalán, lejos, pero bastante sólo enfilando la portería. La segunda, en el medio campo, era, para un profesional, absurda. Habrá quien diga que no era ataque prometedor y que el agarrón no fue ni mucho menos muy prolongado, pero hacer malabares con dos bidones de gasolina y una antorcha es lo que tiene.
Jugar 45 minutos con 10 es complicado y especialmente contra un Celta que es un equipo al que le gusta el balón, que lo mueve de lado a lado y que tiene paciencia para llegar. Termina siendo un duelo contra el agua, que te va poco a poco horadando la moral y la resistencia. El antiguo Atlético, el del alcázar, los aguantaba, a pie quieto y riéndose ante el destino. Éste es propenso a despistes, aunque muchos se hayan corregido en esta racha de cuatro victorias consecutivas, especialmente brillantes las dos últimas. Con 11, eso sí.
Asedio y aguante
Los primeros 20 minutos fueron un éxito rojiblanco. Desactivaron todo ataque celeste y obligaron a Giráldez a cambiar a sus mediapuntas para intentar generar más ocasiones para Borja. Salieron un agitador y un chaval de 38 años que ayer igualaba la cifra de más partidos vestido con la camiseta celeste, 533 partidos. Aspas generó peligro desde su salida hasta que él mismo decidió empatar el partido llegando desde segunda línea.
Quiso responder Simeone con la salida de su 10, al que le está dando más cuartelillo tras su lesión del que la grada desearía. Lo hizo por Galán, que salió con cara de circunstancias, tras haber salido al descanso por Griezmann. Pero el Atlético, cansado de la tropelía de calendario al que se enfrenta, parecido al vigués, no salía con peligro ante el acoso celeste. Se quedaron sin tiempo unos y otros y se mantuvo en ambos paladares ese sabor agridulce de oportunidad perdida y situación solventada. Ahora parón y a restañar heridas.