El escalador polaco Pawel Tomasz Kopec ha fallecido en su intento de escalar el Nanga Parbat, un pico de 8.126 metros de altura situado en Pakistán, que es conocido por como “la montaña asesina” por los más de 80 alpinistas que han muerto en sus laderas desde el primer intento de escalarlo en 1895.
Según el portavoz del Club de Alpinismo Pakistaní, el montañero habría sufrido un grave mal de altura cuando se encontraba en una zona cercana a la cima, a 7.400 metros de altitud.
A su vez, el montañero paquistaní, Asi Bhatti, se encuentra atrapado en el pico sin posibilidad de descender por sus propios medios porque la nieve le ha cegado. Por el momento, se están realizando esfuerzos para el rescate, pero los equipos de socorro solo cuentan con un día para salvarlo antes de que las condiciones meteorológicas empeoren.
Cada año, cientos de montañeros locales y extranjeros intentan escalar el Nanga Parbat, que fue coronado por primera vez por el austríaco Hermann Bulh en 1953 y que posee una pared de 4.000 metros que se debe escalar para ser superada.
El alpinista polaco murió al día siguiente de que varios montañeros, incluidas las mujeres paquistaníes Naila Kiani y Samina Baig, alcanzaran la cima de la “montaña de la muerte” y emprendieran el regreso al campamento base.
La Saudi Pro League se ha convertido en una de las competiciones que más interés despierta, no tanto por su día a día a nivel deportivo como por su continua presencia en el mercado de fichajes. Su hombre clave es Omar Mugharbel, CEO de la competición y máximo responsable de la liga. El ejecutivo se sienta con EL MUNDO en Yeda en un momento en el que se rumorea con una supuesta oferta por Vinicius.
Han pasado dos años desde la llegada de Cristiano, un antes y un después. ¿Cuál es la situación de la liga saudí?
En ese momento nos pusimos en marcha para transformar la liga en diferentes ámbitos. En cuanto a gobernanza, licencias, la relación entre clubes, comercialización, desarrollo de jugadores... La gente se ha fijado en los jugadores que hemos fichado, pero es importante lo que hemos construido dentro de la liga. El interés ha crecido enormemente por parte de aficionados, clubes y jugadores, emitimos la liga en más de 160 países, la audiencia crece, hemos cuadriplicado los seguidores en nuestros canales digitales, hemos duplicado los ingresos comerciales, los clubes ya son motores comerciales también, el nivel de juego ha aumentado... Tenemos una liga competitiva y sostenible.
El primer paso fueron las estrellas, ¿cuál es el siguiente?
Las estrellas son una constante. En la próxima ventana de fichajes los clubes evaluarán sus necesidades y veremos. Queremos atraer jugadores jóvenes y por eso hemos añadido dos puestos para menores de 21 en cada plantilla, queremos que se desarrollen con la liga. Y luego mejorar infraestructuras y la parte digital. Vamos a organizar el Mundial 2034, así que todo va a mejorar mucho todo el ecosistema.
¿Tiene la sensación de que son los europeos los que dan el primer paso para negociar con el fútbol saudí por una necesidad económica?
Bueno, no voy a decir eso exactamente, pero creo que el diálogo nunca ha sido tan fuerte como ahora. Hay una relación establecida desde hace dos años y el beneficio para todos es muy grande, tanto a nivel de traspasos como de experiencias.
La Administración saudí parece haber cambiado su idea con respecto a la inversión: menos inversiones en el extranjero, como el Newcastle, y más a nivel local. ¿Cómo influye eso en la liga?
Ese es otro departamento, no es competencia de la liga, pero lo que puedo decir es que en la liga no hay escasez de inversión y va a seguir siendo así por el Mundial de 2034. Se trata de construir una industria y acelerar su crecimiento dentro de nuestro país.
¿El objetivo de cara a 2034 es ser la mejor liga del mundo?
El objetivo es seguir mejorando y aprovechar nuestras oportunidades. Tenemos el Mundial y van a pasar grandes cosas en los próximos 10 años y no estaremos donde estamos hoy, obviamente. Vamos a mejorar instalaciones, la visibilidad y el atractivo del fútbol saudí. Vamos a ser mejores. Cuanto más fuerte sea la liga, mayor será el talento de la selección.
Para ser una de las mejores ligas se necesita a los mejores jugadores. Uno de ellos es Vinicius. ¿Es cierto que hay un interés de Arabia Saudí en el brasileño?
Tengo que ser honesto. Estamos interesados en cualquier que quiera ser parte de nuestro viaje. Los jugadores son parte del éxito de una liga, eso es así. No voy a hablar de ningún jugador en concreto porque luego eso es decisión del club, que identifique un talento deportivo o comercial y se produzcan conversaciones. Nosotros sólo facilitamos el proceso. Obviamente, alguien como Vini sería un gran fichaje para cualquier club saudí.
¿Cómo funciona el sistema de fichajes en la liga saudí? ¿Es cierto que es la liga quien elige el club de destino del jugador?
Hay un Fondo en el que se apoyan los clubes y luego tienen sus propios presupuestos para fichajes. Nuestro objetivo es asegurarnos de que el proceso de identificación de talento, evaluación del valor, contrato, llegada al club y demás sea correcto. No llegamos y decimos «este jugador tiene que jugar en este club». Eso no. Ayudamos en el proceso con un programa que se lleva 'Centro de Adquisición de Jugadores'.
Están privatizando los clubes de la liga. ¿Cómo afecta eso a toda la competición?
El objetivo es que todos terminen siendo privados. Ahora mismo hay ocho. Afecta mucho, porque con la privatización la mentalidad de los clubes cambia desde el punto de vista comercial. Ayudará a acelerar el camino que queremos seguir.
El pasado viernes una estrella del deporte mundial pasó por el Aeropuerto de Madrid, pero casi nadie se enteró. Era difícil reconocerle: no vestía su habitual ropa supertécnica -llevaba tejanos-, estaba lejos del lugar de sus gestas y suele esquivar el protagonismo. Pero el historial de Mingma G merecía que alguien le pidiera una foto en una de sus escalas entre Katmandú y el Aconcagua, su objetivo de este diciembre. «Es la primera vez que piso España, aunque sólo sea el aeropuerto. Estuve en Francia y Suiza esquiando», comenta a EL MUNDO quien seguramente sea el mejor guía de montaña del mundo.
La ascensión al K2 en invierno de 2021 junto a Chhang Dawa o Nirmal Purja le lanzó al estrellato, pero Mingma G acumula una larga listas de gestas, como sus 35 ascensos a ochomiles -seis al Everest, cinco al K2...-. En la comunidad sherpa del Nepal es un héroe, también por su trabajo al frente de Imagine Nepal, una de las compañías que copan el mercado del turismo en los techos del mundo.
Seis veces en la cima del Everest. ¿En todas sintió la misma emoción?
La primera fue especial, el resto fueron trabajo. En 2007, la primera vez que llegué a la cima, sentí una gran emoción. Siempre había querido llegar allí porque había escuchado hablar del Everest desde que nací. Mi padre, mi tío, muchos de mis familiares habían trabajado como guías y me habían explicado mil historias de la montaña. Después ya no sentí tanta excitación, sólo la responsabilidad de ayudar a quienes guiaba.
Estudios en Katmandú y proyectos propios
Como relata Bernadette McDonald en su libro Los verdaderos héroes del Himalaya (Desnivel 2024), Mingma G nació en 1987 en Na, una aldea a 4.100 metros de altitud, en el nepalí valle de Rolwaling. La zona es remota y de escasos recursos, pero el trabajo como guía de su padre, Dorjee Sherpa, uno de los más cotizados en la región en los años 80 y 90, le permitió estudiar en Katmandú, aprender inglés y licenciarse en Dirección y Administración de Empresas. «No tenía claro que quería ser alpinista, me gustaban las ciencias y los negocios, pero en mis primeras expediciones sentí una gran pasión. Muy pronto, en 2007, llegó mi primer ascenso al Everest», recuerda a este diario y tan pronto fue que apenas había cumplido 20 años.
Luego vendrían los cursos para convertirse en guía de la Unión Internacional de Asociaciones de Guías de Montaña (UIAGM), muchos encargos de clientes para subir a todos los ochomiles -ha completado los 14 sin oxígeno artificial- y también, raro para un sherpa, algunos proyectos propios. Su ascensión en solitario al Chobutse -en Nepal, de 6.686 metros- fue, según Himalayan Database, «la primera ascensión técnica en solitario realizada por un sherpa nepalí».
¿Qué opina de los atascos en la ruta de subida al Everest?
Creo que hay que poner límites. Tenemos que controlar el número de montañistas en las cuerdas para que no haya problemas. En Nepal hay una gran competencia entre empresas, algunas ofrecen precios muy bajos y aceptan escaladores sin experiencia. Nosotros no entramos en eso. Exigimos conocimientos y limitamos los grupos a 10 personas.
El reconocimiento a los sherpas
Mingma G vive en la ambivalencia que comparte gran parte de la comunidad sherpa. Sus montañas están siendo sobreexplotadas, pero eso ha permitido el crecimiento de la región del Khumbu, donde se alza gran parte del Himalaya. Él mismo participó en 2019 en el asombroso y polémico Project Possible en el que Nirmal Purja completó los 14 ochomiles en apenas seis meses. Luego llegaría la gloria, la verdadera gloria, con el K2 invernal de 2021 que aún hoy es el mayor orgullo del Nepal.
«En el pasado el trabajo de los sherpas no era reconocido porque no hablaban inglés y no tenían medios para explicar sus gestas al mundo. Ahora cada vez se nos tiene más en cuenta y contamos con las redes sociales como herramienta. En el K2 demostramos que somos capaces de cualquier cosa en la montaña, que los sherpas somos los más duros allí arriba. Es el mayor éxito de mi vida, mi legado para las próximas generaciones», proclama Mingma G, que la próxima primavera intentará subir nuevamente al Annapurna con varios clientes y que se ve con fuerza para seguir trabajando en las montañas «tres o cuatro años más».