Parecía un choque aparatoso, pero inerme para la salud de Morata. Sin embargo, pocos minutos después las lágrimas en el banquillo del delantero madrileño decían lo contrario. El doctor del Atlético de Madrid, Óscar Celada, le hacía la famosa prueba del cajón, esa que sirve para determinar si hay afectación de los ligamentos, especialmente del temible cruzado, y cada movimiento de su rodilla derecha era una tortura. Finalmente, ayudado por el médico, Morata se retiraba al vestuario cuando el árbitro pitaba el descanso.
El choque, decíamos, era un balón dividido en el que Soumaré entraba fuerte, pero noble. Con los dos pies en el suelo. Morata, ante el ímpetu del mediocampista del Sevilla, saltaba y hacía una pirueta en el aire para caer de mala manera. Y es en el aire donde parece que la rodilla se le dobla hacia atrás de mala manera. El delantero se quedaba en el suelo mientras el juego continuaba.
Las alarmas saltaron, lógicamente, para el máximo goleador del Atlético (19 goles) y capitán de la selección española. Dentro de 10 días afronta el equipo rojiblanco la eliminatoria de Champions ante el Inter de Milán, y el seleccionador, Luis de la Fuente, miraba en directo desde el palco del Pizjuán cómo su capitán se temía lo peor.
No estaba teniendo el mejor de los partidos el madrileño, con algunas ocasiones claras falladas y otros fueras de juego que podría haber evitado. Era lo de menos. También el resultado, que en el momento de su lesión era de victoria para el Sevilla por un gol a cero. Ahora falta esperar a las pruebas médicas para determinar el alcance exacto de la lesión.
"Gracias por vuestro esfuerzo, por jugar como jugáis... Y no sólo técnicamente, sino con esa alegría". Sin poder esconder su sonrisa, con estas palabras recibió en la tarde de ayer el Rey Felipe VI a la Selección masculina de fútbol en el Palacio de la Zarzuela. Capitaneados por el aún rojiblanco Álvaro Morata, los 22 futbolistas, acompañados por su entrenador, Luis de la Fuente, el presidente de la Federación Española de Fútbol, Pedro Rocha, y el resto del cuerpo técnico ocuparon las escaleras que dan acceso al jardín de Zarzuela para hacerse la fotografía oficial junto al Jefe del Estado, la Reina Letizia, la Princesa Leonor y la Infanta Sofía.
"Aprovechando que estáis tan formales queríamos transmitiros la enorme alegría que ha sido para todos. Habéis visto de sobra que ha sido un gran triunfo para España. Lograr en la fase final siete victorias consecutivas es algo que no se ha dado nunca. Me imagino que se os han pasado todo tipo de recuerdos e imágenes por la cabeza, pero esto es un recuerdo de generaciones, espero que de verdad lo disfrutéis. Gracias por lo que le habéis regalado a España, que nos venía bien una alegría como esta", les dijo el Rey a todos los deportistas, en una imagen que no se repetía desde hacía 12 años, cuando lograron su última Eurocopa.
Fue el propio domingo, tras la constatarse la victoria ante Inglaterra en Berlín, cuando Zarzuela realizó una ampliación de agenda donde se informó el encuentro de ayer lunes con los jugadores. Durante el acto, Felipe VI recibió una camiseta de la Selección, en cuya espalda se podía leer Reyes de Europa, de manos de Morata. Todos los jugadores reconocieron y agradecieron las palabras del Monarca con un sonoro aplauso y, tras compartir un breve coloquio con él y su familia, volvieron a subirse al autobús dirección Moncloa.
Felipe VI, con la camiseta que le entregó Álvaro Morata.EFE
Una vez en la morada del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, éste, que estaba acompañado por la ministra de Deportes, Pilar Alegría, dio la mano uno a uno a todos los integrantes de la Selección. Aunque durante el saludo a Dani Carvajal, el defensa reaccionó de una manera fría, girando la cara sin apenas mirarle a los ojos al socialista.
A la cabeza de la expedición, Eurocopa en mano, estaba de nuevo el capitán Álvaro Morata, quien le regaló otra camiseta a Sánchez. "Enhorabuena a cada uno de vosotros. Y quiero, además, daros las gracias por ofrecer la mejor versión de España, mostrar la capacidad de esfuerzo, de remontada, de sacrificio... y también de juego limpio y bonito. A veces, en el deporte, queda la sensación de que no gana el mejor, o de que se juega muy bien pero no se ganan torneos. En esta ocasión tenemos una Selección que ha jugado de cine, y que además ha conseguido la cuarta Eurocopa", pronunció el presidente del Gobierno.
Tras la protocolaria foto a los pies del Palacio de la Moncloa, Sánchez quiso ensalzar «el espíritu de equipo» de los futbolistas españoles y agregó: "Sé que ayer tuvisteis una noche larga, y no quiero que se posponga más vuestra celebración por las calles de Madrid, pero quería señalar que es muy importante lo que sucedió anoche. Conseguir nuestra cuarta Eurocopa, no hay otro país que lo haya logrado. Como tampoco hay selección que haya ganado siete partidos en una Eurocopa... Y no contra cualquiera. Nos hemos enfrentado a grandes potencias futbolísticas como Francia, Alemania o Inglaterra. Lo que se logró ayer es formidable, merece el aplauso de todos".
Antes de que el combinado español continuara con su hoja de ruta, Sánchez recordó las figuras de Luis Aragonés y Vicente del Bosque, y lanzó un mensaje a Luis de la Fuente: "Queremos más, tenemos un mundial en 2026... Os deseo lo mejor".
Tras estas dos citas institucionales, los jugadores emprendieron la marcha hacia la parte más festiva de la celebración: el contacto con los ciudadanos. A lo largo de toda la jornada de ayer, y a través de las redes sociales, la Selección hizo un llamamiento a todos los españoles que quisieran acompañarles en su Rúa de los Campeones, para celebrar juntos la conquista de la Eurocopa a lo largo de los más de cuatro kilómetros de recorrido, desde Moncloa al Ayuntamiento de Madrid, en la calle Montalbán, para terminar rematando la fiesta en una abarrotada plaza de Cibeles.
Eurocopa 2024Opinión
ORFEO SUÁREZ
@OrfeoSuarez
Actualizado Jueves,
12
octubre
2023
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23:26Bryan golpea el balón.JORGE GUERREROAFPEspaña vive la vida de Bryan, que no...
Casi todos los jugadores de la selección española tienen sus manías, sus supersticiones, antes de empezar los partidos. Álvaro Morata también. Y aunque los cambios en la Federación han hecho que en esta concentración de la Liga de Naciones faltase gente, empleados de la Federación, importantes para él, el capitán ha mantenido esas manías vía Whatsapp (ya se sabe: frases, mensajes, palabras concretas, etc...) mientras iba en el autobús camino de la semifinal ante Francia y de la final ante Portugal.
Su presencia en la competición que cerraba el curso para la selección fue testimonial. Jugó los últimos 10 minutos de la prórroga porque Mikel Oyarzabal apenas podía caminar del esfuerzo que había hecho. Y quiso el destino que, llegados a los penaltis, fuese él quien fallase el cuarto lanzamiento. Igual que ocurrió en las semifinales de la Eurocopa de 2021 en Wembley ante Italia, Morata falló.
Fue Luis de la Fuente el que le pidió que tirara, y en su gestualidad incluso camino de la pelota se podía intuir el desenlace. "Son cosas que pasan. El año pasado me tocó levantar la Eurocopa como capitán y esta vez he fallado el penalti. Me sabe mal por mis compañeros", expresó en la zona mixta del Allianz Arena, donde dejó también una de esas frases muy suyas "Seguro no hay nada, depende de muchas cosas. Las cosas hay que pensarlas con tranquilidad, pero claro que es una posibilidad que no esté en septiembre", anunció ya entrados en la madrugada del lunes.
Contrato hasta enero
No es la primera vez que dice esto. El año pasado, en una entrevista con este periódico 48 horas antes de la semifinal de la Eurocopa contra Francia, dijo textualmente: "Es probable que deje la selección tras la Eurocopa". De hecho, en su entorno lo daban por hecho, inmerso como estaba también en esa separación de su mujer que luego fue temporal. Sin embargo, nunca anunció su adiós. Esta tarde, en Madrid, estaba anunciada la presentación de su documental, donde quizás podría haber despejado esas dudas, pero el jugador ha cancelado la convocatoria.
Desde dentro (seleccionador, compañeros, etc...) le han pedido que no se vaya. Es un tipo importante para el grupo, y el Mundial está a un año vista. Dueño de 89 partidos con la selección, dueño de 37 goles (el cuarto máximo anotador de la historia, a uno de Fernando Torres), Morata tiene contrato con el Galatasaray hasta enero, y en función de lo que decida, en ese momento sería importante para él buscar un buen equipo que, en los cinco meses previos al Mundial, le permita jugar. Eso, si no dice adiós antes.
Porque su importancia dentro del campo ha disminuido, eso es una evidencia. La Liga de Naciones protagonizada por Oyarzabal en el puesto de delantero centro cierra un poco el debate en torno a esa posición del campo. Cierto que no es un delantero centro al uso, pero con dos asistencias el día de Francia y un gol en la final contra Portugal, más todo lo que aporta en la presión y en la salida de balón, ahora mismo le sitúan como el nueve fijo, por delante de otras opciones como Samu Omorodion, casi inédito en esta Liga de Naciones, o Dani Olmo, que también puede jugar ahí. Precisamente esa carestía ayuda a pensar que Morata puede continuar.