Mbappé despierta al Madrid en Villarreal y le pone líder provisional de la Liga

Mbappé despierta al Madrid en Villarreal y le pone líder provisional de la Liga

El Real Madrid aterrizará con sonrisa en el último parón de selecciones de la temporada gracias a Kylian Mbappé. El delantero francés anotó dos goles para remontar el tanto inicial de Foyth y colocar a su equipo como líder provisional de la Liga. Los blancos superan al Barça en tres puntos y al Atlético en cuatro a la espera del encuentro que azulgranas y rojiblancos disputarán este domingo, y del aplazado entre el cuadro de Flick y el Osasuna.

Menos de 72 horas después de la agonía del Metropolitano, el Madrid se volvió a vestir de corto para perseguir el sueño de la Liga. Lo hizo en Villarreal, en un feudo siempre complicado para ellos. Lo hizo sin Vinicius, al límite físico tras los últimos partidos, en su alineación titular, pero lo hizo con Kylian Mbappé como centro de su galaxia, acompañado por Rodrygo, Bellingham y Brahim, fluyendo los cuatro en un ataque funcional y efectivo.

Y eso que el partido empezó cuesta arriba para los blancos. En el minuto 7 y tras un par de avisos, Foyth aprovechó un balón suelto en el área pequeña en un córner para batir a Courtois. El Madrid volvía a pecar de desidia y Ancelotti se revolvía en el área técnica. Sin apenas pestañear, estaba de nuevo abajo en el marcador.

El tanto del defensa argentino dejó en shock al conjunto de Chamartín, que tardó unos minutos en sacudirse el golpe para volver a combatir. El Villarreal, guerrero en el inicio, apretó la salida y acumuló jugadores en los dominios de Courtois para aprovechar las dudas madridistas. Hasta que apareció Mbappé.

En la primera posesión del Madrid en campo rival, Bellingham conectó con Mbappé en la frontal, éste encontró a Brahim, el malagueño se adentró en el área, probó a Conde y el rechace lo cazó el francés para hacer el 1-1. Un chispazo suficiente para volver a meter a los blancos en el encuentro.

Las tablas fundieron a negro al Villarreal, que desapareció del choque mientras el Madrid dominaba. Y si los de Ancelotti se encuentran cómodos, es probable que castiguen a su rival. Así llegó el 1-2. Mbappé arrancó una contra, cedió a Brahim, el balón llegó a Lucas en el lado derecho, el gallego la dejó atrás, Mbappé recibió en área grande, pensó y batió a Conde con un disparo colocado.

En seis minutos, el Madrid volvió a nacer en La Cerámica, siempre en los pies de su delantero estrella. Su remontada asentó todavía más su posesión del balón. Se encontró a gusto en campo rival, con Camavinga y Valverde dominando física y técnicamente el centro del campo, abarcando mucho más que Comesaña, Gueye y Baena. En ataque creció Bellingham, liberado en la espalda de los centrocampistas del submarino y pegado a Rodrygo y a Mbappé en el sector izquierdo.

Sin Vinicius, el ex del Santos operó por el carril zurdo y mezcló bien con el francés y el inglés, cómodos en las combinaciones cortas para generar espacios en la defensa local. Mbappé, en concreto, estuvo mucho más activo que de costumbre, dejando la punta del ataque y bajando varios escalones a entrar en juego. Una versión similar, con las distancias evidentes, a lo que solía hacer Karim Benzema. Ahí elevó su juego el Madrid, que prefirió el control al ataque histérico y llegó a cuentagotas, con Rodrygo falto de energía en el tramo final, exhausto por el esfuerzo defensivo.

El Villarreal, por su parte, apostó por atacar el lado de Fran García, titular ante la baja del lesionado Mendy. Pépé y Buchanan repitieron esfuerzos en esa zona y Comesaña y el propio Pépé se encontraron con Courtois en sus intentos.

Tras el descanso, Marcelino cambió a su equipo. Dio entrada a Barry, delantero gigante, y centró las ideas de sus jugadores en ambas bandas, buscando la debilidad defensiva de Lucas Vázquez y Fran García. El duelo se rompió por momentos, con el Madrid acusando el cansancio e incapaz ya de controlar la velocidad de su rival. Después de varios acercamientos peligrosos de los locales, Ancelotti se dio cuenta de la situación. Retiró a Rodrygo, Brahim y Asencio e introdujo a Vinicius, Rüdiger y Modric. Perdió un delantero, pero ganó un centrocampista y recuperó el ritmo del juego.

El conjunto blanco bajó las revoluciones de la tarde castellonense y volvió a dominar, aunque sin hacer excesos en ataque. Aceleró hacia la portería de Conde sólo cuando lo tuvo muy claro. Valverde pidió penalti por mano de Pedraza, que tenía el brazo apoyado en el suelo, y Mbappé tuvo una buena ocasión tras varias combinaciones en la frontal.

El Madrid no estuvo acertado en varios contragolpes evidentes, como uno de Vinicius y otro de Arda Güler, y el tramo final elevó la ilusión del Villarreal, que insistió por su lado derecho buscando una y otra vez centros el área madridista para intentar encontrar la cabeza del gigante Barry.

Al final, triunfo de los de Ancelotti y semana redonda para el Madrid después del éxito del Metropolitano. Cuartos de Champions y liderato provisional en Liga. Un parón tranquilo.

kpd