De 2,23 metros de estatura y con 19 años, Wembanyama tiene el poderío físico y la envergadura de un pívot pero también la habilidad con el balón y la precisión en el tiro de un escolta
Wembanyama, la madrugada de este jueves.TIMOTHY A. CLARYAFP
Los San Antonio Spurs confirmaron todos los pronósticos este jueves y escogieron en el número uno del draft de la NBA al prodigio francés Victor Wembanyama, el joven más esperado en la liga desde el aterrizaje en la élite hace 20 años de LeBron James.
De 2,23 metros de estatura y con 19 años, Wembanyama tiene el poderío físico y la envergadura de un pívot pero también la habilidad con el balón y la precisión en el tiro de un escolta.
El Barclays Center de los Brooklyn Nets acoge este draft de la NBA que se celebra solo diez días después de que los Denver Nuggets de Nikola Jokic consiguieran el primer anillo de su historia.
Con un elegante traje verde, Wembanyama, tras recibir las felicitaciones de sus amigos y familiares, se calzó una gorra negra con el logo de los Spurs para subir al escenario y saludar a Adam Silver, que es el comisionado de la NBA.
“Esto es cumplir algo con lo que he soñado toda mi vida”, dijo un Wembanyama que no pudo evitar las lágrimas.
El joven también aseguró que va a “intentar aprender lo más rápido posible” en la liga porque su objetivo es “ganar el anillo” de la NBA.
Jeremy Sochan, que fue escogido por los Spurs en el draft del año pasado en el puesto nueve, acudió además a Nueva York para dar la bienvenida a su compañero.
Considerado como un talento único y generacional, Wembanyama jugará a las órdenes de un técnico legendario como Gregg Popovich en unos Spurs que fueron el peor equipo del Oeste la temporada pasada con un balance de 22-60.
Pese a que ahora no pasa por su mejor momento, San Antonio está considerada como una de las franquicias mejores gestionadas de las últimas décadas en la NBA y tiene además una gran experiencia eligiendo a pívots en el primer puesto, ya que David Robinson (1987) y Tim Duncan (1997) cambiaron para siempre la historia de este equipo con cinco títulos entre 1999 y 2014.
La expectación que rodea al jugador ha sido enorme en la NBA, tanto que, por ejemplo, la aplicación oficial de la liga ha emitido en ‘streaming’ sus partidos en el Metropolitans 92 de Francia este año.
"Es uno de los líderes del vestuario. Su energía se nota". Antonio Rüdiger ha vuelto y la defensa del Real Madrid parece otra. El alemán ha disputado los 90 minutos en los dos encuentros del conjunto blanco en Montilivi y San Mamés, y aunque ante el Girona el equipo no pasó del empate, Xabi Alonso ha visto mejorada la solidez defensiva de su plantilla. El alemán, que jugó con dolor en su rodilla durante gran parte de la temporada pasada, se operó en abril, regresó en el Mundial de clubes y se rompió en septiembre, obligándose a realizar un parón físico y mental que en el fondo, según los que mejor le conocen, "necesitaba".
Su calvario comenzó mucho antes de la artroscopia del 29 de abril, en la que se trató la rotura parcial del menisco de su pierna izquierda. Incluso antes del día 26 de ese mes, cuando su grito de dolor sorprendió a sus compañeros en mitad de la celebración de uno de los goles de la final de Copa contra el Barça. No pudo más. Llevaba meses jugando con molestias, exprimiendo su cuerpo para ayudar a un Madrid lastrado por las graves lesiones de Carvajal, Militao y Alaba. Él también debería haber parado, pero no lo hizo.
Tomaba antiinflamatorios antes de cada sesión y realizaba ejercicios de rehabilitación después de cada encuentro centrados en proteger su maltrecha rodilla, vendada por debajo de la rótula en cada encuentro. Hasta que llegó la final de Copa, su lesión y la sanción por lanzar un objeto hacia De Burgos Bengoetxea.
Impulsado por ese compromiso con el Madrid, volvió a tiempo para jugar las eliminatorias de octavos, cuartos y semifinales del Mundial de clubes, de nuevo por la necesidad del conjunto blanco, que todavía no había recuperado del todo a Militao. Esa aceleración en la recuperación de la artroscopia y el poco descanso entre una temporada y otra terminaron destrozando al defensa alemán, que el viernes 12 de septiembre sufrió una grave lesión muscular en el recto anterior de su pierna izquierda. Entre dos y tres meses de baja.
"No hay prisa"
Con Militao recuperado y Huijsen ya asentado en el once, el mensaje desde el club y desde el entorno del futbolista era claro e innegociable: "No hay prisa". Más allá de las herramientas que ya usaba en su día a día, como la cámara hiperbárica, Rüdiger ha pasado mucho tiempo con Guido Spirandelli, uno de los fisioterapeutas del club. Ha sido su sombra durante las sesiones en Valdebebas. Después, otro mensaje contundente: "Relax mental y físico".
Después de las complicaciones de la última temporada, con un curso exigente por el calendario y las lesiones de sus compañeros, Rüdiger se encerró en su casa de La Finca con su mujer y sus dos hijos. La lesión le dejó fuera de los parones internacionales de octubre y noviembre y le hizo perderse 15 encuentros del Madrid.
Poco a poco se empezó a acercar al campo 1 de la ciudad deportiva, donde entrena el primer equipo, aunque antes ya había tocado balón en solitario. Por eso cuando el día 24 de noviembre entrenó por primera vez con sus compañeros, ya estaba casi a su ritmo. Seis días después, ante el Girona, fue titular. Y tres más tarde, ante el Athletic, repitió en el once.
180 minutos en los que ha mostrado que sus lesiones están superadas, aunque la idea de Alonso, una vez recuperado Huijsen de su lesión, es intercalar a Militao, al alemán y al español para evitar sobrecargas innecesarias. En el horizonte, la finalización del contrato de Rüdiger el próximo 30 de junio. A sus 32 años, que serán 33 en marzo, la regla del club será ofrecerle una ampliación de un año, aunque las conversaciones empezarán en las primeras semanas de 2026. El alemán ya espera al otro lado del teléfono.
El futbolista del Real Madrid, Luka Modric, anunció que ya es copropietario e inversor del Swansea City, un equipo que está en la segunda división de Inglaterra.
Tras este anuncio, el jugador comentó que es una "oportunidad emocionante. El Swansea tiene una identidad sólida, una afición increíble y la ambición de competir al máximo nivel. Jugando al máximo nivel, creo que puedo aportar mi experiencia al club".
Asimismo, el Balón de Oro se refirió a que su futuro ante este nuevo reto es el de "apoyar el crecimiento del club, y ayudar a construir un futuro prometedor". El croata buscará así devolver al Swansea a la Premier League, en la que no ha vuelto a jugar desde su descenso en 2018.
Desde el Swansea se mostraron orgullos y entusiasmados con la incorporación, explicando a través del comunicado que su papel será clave para el "reconocimiento internacional" del jugador, y para su progreso "tanto dentro como fuera del campo". "No hay mejor modelo a seguir en el fútbol para nuestros jugadores, desde la cantera hasta el primer equipo", concluyó el CEO del club, Tom Gorringe.
Modric se une así a otros compañeros del Real Madrid que han invertido recientemente en clubes de fútbol, como Kylian Mbappé, accionista mayoritario del SM Caen (Ligue 2) y Vinicius Junior, del FC Alverca (2ª portuguesa).
Francia recupera el Seis Naciones de rugby y la ilusión de 2022, cuando lo ganó por última vez y soñaba con desafiar a los grandes del hemisferio sur. El mundial en su país ya pasó y ahora el equipo parece haber superado el lastre de la eliminación en cuartos. Año y medio después cierra el mítico torneo del norte con unas cifras deslumbrantes en ataque. 43 puntos a Gales, 25 a Inglaterra -pese a la derrota-, 73 a Italia, 42 a Irlanda y 35 este sábado frente a Escocia. Ha sido el conjunto más completo porque, cuando se ha visto sin balón, ha brillado en la defensa, casi hermética en la primera parte contra Irlanda y en la segunda mitad, este sábado, contra los escoceses.
La selección de Galthie no ha fallado en la jornada final. Ha sellado el triunfo en el Seis Naciones derrotando a Escocia (35-16) y haciendo inútiles las victorias de Irlanda en Italia (17-22) y de Inglaterra en Gales (14-68). Y eso que Francia se ha encontrado a una Escocia que siempre ha tratado de llevar la iniciativa, que se ha plantado en el descanso todavía con posibilidades de negarle la fiesta en París. Un balón suelto cazado por N'Tamack y el pase para la carrera y ensayo de Bielle - Biarrey (8 marcas, récord en una sola edición) han desatascado el encuentro y el músculo de los delanteros del banquillo lo ha asegurado. Reconquista el torneo tras rozar las cinco victorias.
Sólo ha perdido Francia ante Inglaterra, que acaba segunda. Desde la llegada del seleccionador Steve Borthwick el XV de la rosa ha acentuado su perfil sólido e industrial, eficaz y gris. Trata de controlar el juego y resulta muy complicado ganarla. Nadie podrá decir que en 2025 no ha competido. Perdió su primer partido pese a imponerse en la primera mitad a Irlanda. Ha ganado los otros cuatro, dos de ellos en casa y sobre el alambre. Se llevó por un punto el choque contra Francia (26-25) por los errores de manos de los rivales. Y se llevó por otro punto el partido contra Escocia (16-15) debido a la tarde aciaga con el pie y las indisciplinas de los escoceses. Pero estaba ahí, siempre al acecho hasta el pitido final.
Esas dos victorias impulsaron a Inglaterra. Hace una semana no pudo doblegar a Italia hasta el inicio del segundo tiempo pero acabó anotando siete marcas. Este sábado, otras diez en Cardiff en un encuentro disputado con la esperanza de un tropiezo francés y concluido con exhibición. Dentro de su estilo, el equipo se ha asentado bajo la dirección en el campo de Alex Mitchell y Fin Smith, y muestra fortaleza tanto en la delantera como en la tres cuartos. Los jóvenes siguen asomando a las convocatorias en una renovación que aparentemente apunta al próximo mundial.
El debutante inglés Henry Pollock se escapa para anotar un ensayoAdrian DennisAfp
Con el funcionamiento de sus principales equipos vinculado al de la selección, Irlanda se ha aupado desde hace años por encima del binomio que forman Francia e Inglaterra. Los verdes son una máquina engrasada, pero al inicio del torneo les costó arrancar. En la primera jornada perdían 5-10 al descanso en casa ante Inglaterra. En la tercera, al poco de empezar la segunda mitad, caían 18-10 en Gales. En esos momentos suele asomar el criterio del medio melé Gibson-Park, que sube el ritmo, la delantera se calienta, empieza a pisar la 22 rival y, sumando fases, se transforma en imparable. A eso se añade la dureza de Bundee Aki y James Lowe para romper placajes y posar o descargar el balón.
Tres triunfos de tres había cosechado Irlanda a mitad de torneo. En Dublín contra Francia, en el partido probablemente más importante del Seis Naciones, el quince de Simon Easterby arrancó por fin a tope. En el primer cuarto de hora los galos, encerrados en su 22, llevaban 73 placajes por cuatro de los locales. Pero resistieron. Irlanda se fue sin puntos, algo insólito en un equipo generalmente muy efectivo. Consiguió remontar al descanso y en la segunda parte, cuando suele acelerar, se vio superada a lo largo y a lo ancho por el huracán francés, que le marcó cuatro ensayos seguidos. La derrota ya le privaba del Grand Slam. Este sábado ha hecho sus deberes en Roma -victoria 17-22 con punto bonus por cuatro ensayos- pero el tercer puesto se queda lejos de sus aspiraciones.
Escocia concluye cuarta. Otro año que se presentaba como candidata a la sorpresa y acaba a mitad de tabla. Comenzó como casi siempre, derrotando (31-19) a una Italia que a falta de 20 minutos le puso el partido cuesta arriba. Nunca pudo con Irlanda (15-27) y perdió la gran oportunidad ante Inglaterra, a la que se impuso claramente a domicilio en posesión, territorio, metros con el balón en la mano, defensores batidos, ensayos. Un cúmulo de méritos que se estrellaron con la tarde aciaga del apertura Russell en las transformaciones. Marró las tres, una relativamente sencilla, cuando su porcentaje de acierto en el torneo de 2024 fue del 96%. Inglaterra, al contrario, tiró cuatro veces a palos sin fallo.
El XV del Cardo, con una delantera muy trabajadora y una línea potente mueve sin descanso el balón, busca las cosquillas al rival, a ratos entusiasma y luego se apaga. Este sábado, pese a la derrota, ha jugado un partido valiente, de mucho mérito, en París. Pero un año más flota la sospecha de que sus resultados son cortos para su capacidad. Sin opción en los mundiales, tampoco encuentra su momento en el Seis Naciones.
El irlandés Lowe trata de romper un placaje y no pisar la líneaFilippo MonteforteAfp
El Seis Naciones 2025 deja una señal de alarma en algunos resultados. Italia recibió 73 puntos de Francia; Gales, 68 de Inglaterra. La actuación en 2025 sabe a poco a la Italia del argentino Gonzalo Quesada, que el año pasado firmó dos triunfos y un empate. En su única victoria de este año mostró solvencia. Recibía a Gales en Roma en el duelo del fondo de la tabla y supo encarrilar el partido y mantener la diferencia (22-15). Los azzurri, sin embargo, fueron claramente inferiores a Francia e Inglaterra. Este sábado, en Roma, se han adelantado contra Irlanda y luego la han apretado en los minutos finales (17-22). Están aún lejos de estos tres conjuntos, pero han dejado de ser una comparsa.
Gales, para su desgracia, equivale a la nostalgia por un prestigio cada vez más lejano. Ganó el torneo en 2021. En 2022 y 2023 sólo venció un partido. El año pasado, ninguno. Este, tampoco. Tras la citada derrota en Roma el seleccionador Gatland fue despedido. El conjunto sobrevivía a base de defensa y maul, una receta que hoy se queda corta. Con la llegada interina de Matt Sherratt al banquillo y sus cambios en la alineación, el quince galés ha tratado de proponer más. Perdió con Irlanda, a la que se impuso en metros portados con el balón y defensores batidos. Asustó a Escocia hace una semana y este sábado, ante Inglaterra, aspiraba a la sorpresa y ha recibido una paliza (14-68), su peor resultado en un choque del Seis Naciones. Este triste presente apenas deja el consuelo de que su futuro por fuerza será mejor.