Los detalles del nuevo contrato de Cristiano Ronaldo con Al Nassr: 28 millones por renovar, 570.000 euros al día, participación en el club y jet privado
Cuando Cristiano Ronaldo pronunció las palabras: “Este capítulo ha terminado”, el mundo del fútbol árabe se estremeció. Su posible marcha del Al-Nassr —y, con ella, el fin de la gran operación mediática que impulsa la Saudi Pro League rumbo al Mundial de 2034— parecía poner en jaque el ambicioso proyecto del fútbol saudí. Pero la alarma duró poco. CR7 ha renovado su contrato por dos temporadas más, asegurando su presencia hasta los 42 años y firmando el acuerdo más lucrativo de la historia del deporte: 570 millones de euros.
El delantero portugués, clave dentro y fuera del campo, ha logrado mejorar de forma sustancial las condiciones de su contrato anterior. Su nuevo salario base asciende a 571.000 euros diarios, a lo que se suma un bono de firma de 28,6 millones, que podría elevarse a 44 millones si cumple la totalidad del nuevo vínculo. Además, según The Sun, recibirá un 15% de participación en el club, valorado en 38,6 millones de euros, y primas adicionales por títulos y premios individuales.
A cambio, el Al-Nassr seguirá contando con su principal activo mediático y deportivo. En la última temporada, Ronaldo marcó 35 goles en 41 partidos y se consagró como máximo goleador de la liga por segundo año consecutivo. Acumula ya 99 goles en 111 partidos con el club saudí, y se acerca a una cifra histórica: los 1.000 goles en su carrera profesional, en la que ya suma 938 tantos.
El acuerdo no se limita a lo deportivo. El club le ha puesto a disposición un equipo de 16 empleados a tiempo completo para su vida personal y familiar: tres chóferes, cuatro empleados domésticos, dos chefs, tres jardineros y cuatro agentes de seguridad, con un coste estimado de 1,6 millones de euros. A ello se suman 4,7 millones de euros por el uso de un jet privado, y la promesa de acuerdos de patrocinio con empresas saudíes que podrían alcanzar los 70 millones.
Con tal de mantenerlo, el Al-Nassr ha demostrado estar dispuesto a todo, incluso a cambiar de entrenador con frecuencia. Con la salida de Stefano Pioli, que apunta a la Fiorentina, el club saudí se prepara para nombrar a su quinto técnico desde la llegada de Ronaldo en enero de 2023.
Cristiano, por su parte, zanjó los rumores con un mensaje claro en redes sociales: “Empieza un nuevo capítulo. La misma pasión, el mismo sueño. Escribamos la historia juntos”.
P-E-S-E-T-E-R-O. En letras mayúsculas, el calificativo encabezaba un billete de mil pesetas tuneado, con el rostro de Luis Figo. El póster había sido editado por el periódico Sport, entonces el mejor tensiómetro del barcelonismo, ante el regreso del portugués al Camp Nou después de una marcha de telenovela, con llanto, despecho, dinero y mentiras, al Real Madrid de un ecléctico Florentino Pérez. Poco se sabía entonces de aquel candidato con aspecto de registrador de la propiedad que iba a cambiar el fútbol. Muchos socios se llevaron el póster a su asiento y lo levantaron cuando saltó el equipo blanco al césped, en mitad de un napalm acústico con la contribución del speaker azulgrana y su deliberada paradinha al llegar al nombre del delantero mientras recitaba la alienación madridista. Otros hinchas lanzaron copias reducidas del póster y billetes caseros fotocopiados. Fue lo más inocuo que escuchó y cayó sobre Figo en una noche que, 25 años después, no ha concluido, como quedó claro la semana pasada en Montjuïc, una coral del rencor: «¡Ese portugués...!»
Este mes de octubre se cumple un cuarto de siglo del clásico de la ira y la vergüenza, inmortalizadas, dos años después, en otro partido con Figo en la diana, por la cabeza de cochinillo, boca arriba sobre el césped del Camp Nou. El clásico disputado el 28 de octubre de 2000 fue resuelto con victoria por el Barcelona (2-0), con un primer gol de Luis Enrique, conectado a Figo en el voltaje amor-odio. Eran como el chile y la pimienta en la misma olla: el Camp Nou. El euro sustituyó a la peseta al año siguiente, pero el rencor permanece como moneda de cambio en las transacciones emocionales entre el Barcelona y el portugués. Es mutuo. Incluso quienes ya no usaron la peseta, nacieron después de aquel 21 de octubre de 2000 o jamás han probado un buen cochinillo, tienen la convicción entre la gent blaugrana de que Figo fue un pesetero, convertido ya en el icono de la traición que todo relato necesita, desde la Biblia al Barça.
Ni Schuster ni Laudrup
Milla, Schuster, Laudrup... Ha habido más casos de grandes jugadores que cambiaron el Camp Nou por el Bernabéu en la era moderna, sin necesidad de remontarse a Zamora, y ninguno fue ajeno a las controversias. Todos, sin embargo, han vuelto a Barcelona sin ira con el paso del tiempo, incluso reconocidos por los aficionados por su contribución al club azulgrana. «¡Tú, no!», espetó Hristo Stoichkov a Figo en un programa de Univisión, en el que le preguntó si le insultaban en la ciudad. El portugués dijo: «A lo mejor me insultas tú».
«Figo estaba encantado con su vida en Barcelona, él y su familia, y ahora prácticamente no puede volver sin que le escupan. Laudrup explicó en una rueda de prensa por qué se marchaba. No aguantaba más a Cruyff. Schuster había tenido muchos problemas con Núñez. Figo, en cambio, no ha sabido explicar en todo este tiempo cuáles fueron las razones que le llevaron a irse al Madrid, con sinceridad, sin mentiras. Al contrario, se ha comportado siempre de forma soberbia, y el tema se ha enquistado», explica Josep Maria Casanovas, fundador y editor del Sport durante la era dorada del rotativo, y uno de los creadores de opinión que mejor pulsaban la sensibilidad barcelonista.
Figo, en su regreso al Camp Nou, en octubre de 2000.MARCA
"Es alguien de sangre caliente"
«Ha quedado como el traidor de nuestra historia, mientras que a Laudrup y Schuster les piden autógrafos en la ciudad», continúa Casanovas, pionero del marketing y las promociones ligadas a un club de fútbol. Sport recibió críticas de muchos sectores por aquel póster de Figo, que todavía puede comprarse, como un fetiche para muchos barcelonistas. «Éramos un periódico valiente, que creaba mucha opinión, y cuando eres valiente siempre estás expuesto a las críticas. Las asumimos», contesta su antiguo editor, hoy «semiretirado».
Casanovas cree que «si Figo no hubiera venido con la UEFA a Montjuïc [con motivo del partido de Champions Barcelona-PSG], habría tenido algún altercado, y eso es un problema, porque hablamos de alguien de sangre caliente».
El portugués ha dado sobradas pruebas de ello. Se agarró los genitales y se encaró con un aficionado que le llamó «traidor», cuando se disponía a acudir a la cena de gala previa a la final de la Champions femenina, el pasado mayo en Lisboa. Semanas antes, había mantenido un escabroso careo con Toni Freixa, ex directivo azulgrana, en las redes sociales. Ante el duelo en semifinales de la Champions masculina con el Inter, el portugués dijo que era fan del club italiano, en el que jugó tras dejar el Madrid y con el que también regresó al Camp Nou. Freixa reaccionó con un «de cerdo y de señor se ha de venir por naturaleza». Figo no bajó el listón en la réplica: «Saliste de la tumba con la boca llena de mierda. Hueles mal».
Billete lanzado al Camp Nou.
Disputas con Florentino y Pedro Sánchez
La frontalidad, incluso desafiante, es un rasgo de su personalidad que Figo no sólo ha mostrado en las disputas con el Barça. También en sus irónicas opiniones políticas, muy crítico y vitriólico en general con la izquierda española, pese a ser ciudadano portugués. En concreto, con Pedro Sánchez, sea por la pandemia, la exhumación de los restos de Franco o la Ley de Amnistía, por ejemplo.
Las discrepancias han llegado también con el hombre que lo llevó al Madrid. «Yo me caso con nadie», suele decir, aunque ha reconocido que «por hablar de política tengo más enemigos, aunque no me dan de comer. Dedicado a los negocios, con inversiones hoteleras, y a labores de representatividad en el fútbol, como sucede con la UEFA, Figo, a sus 52 años, tiene más visibilidad que muchos futbolistas de su generación.
¿Una provocación de Ceferin?
La presencia de Figo en la delegación de la UEFA liderada por Aleksander Ceferin no fue muy comprendida por pesos pesados del entorno azulgrana. «Tuvo un punto provocador», señala un ex directivo. El portugués es miembro del Board del organismo, uno de sus embajadores, pero eso no implica que su presencia sea siempre necesaria. A Joan Laporta no le quedó más remedio que reprimir su perfil de hincha para dar la bienvenida a Figo al estadio, mientras Joan Gaspart, el ex presidente que sufrió su marcha y, en su opinión, el «engaño» y la «traición», podía permitirse el desahogo.
Gaspart, como muchos barcelonistas, no ha olvidado los cánticos de Figo, en el balcón de la Generalitat, en 1998: "¡¡Blancos, llorones, felicita a los campeones"!! El cántico le convirtió en un icono en Barcelona. Dos años después, recibía el Balón de Oro en el Bernabéu básicamente por los méritos contraídos en su último año como azulgrana, además de con la selección lusa.
Figo, junto a Aitana Bonmatí, en Montjuïc.Siu WuEFE
Con el caso Negreira pendiente en Nyón y la multa rebajada por las palancas que la UEFA no ve como LaLiga, Laporta necesita engrasar la relación con un Ceferin al que le gusta marcar territorio. Quizás con una salida del Barça de la Superliga.
"Si vendes a tu mujer pagamos bien"
Sentado junto una tensa pero diplomática Aitana Bonmatí, Figo escuchó en Montjuïc el insulto de catálogo inmortalizado con Cristiano. Una minucia si se compara con todo lo dedicado a él y a su esposa, Helen Svedin, hace 25 años. "Si vendes a tu mujer pagamos bien". "¿Harías lo mismo con tu hija?". Fueron algunas de las pancartas que el club retiró preceptivamente, pero después de dejar que se desplegaran lo justo para ser captadas por las televisiones, Figo y el resto de los jugadores del Madrid, cuyo autocar atravesó el estrecho túnel que daba acceso al Camp Nou como un carro de combate en Mogadiscio. Una piedra impactó en los cristales cerca de donde se sentaba Vicente del Bosque, impertérrito.
Cosas difíciles de olvidar, en definitiva, en un partido para el olvido. Decía Josep Pla que "el cultivo de la capacidad del olvido es algo excelente para saber vivir", y pocos sabían tanto de su gente y de lo peligrosa que es la palabra traición. Quizás también conviene que Figo lo incluya entre sus lecturas.
El futbolista indio Sunil Chhetri, tercer máximo goleador en activo en partidos internacionales por detrás de Cristiano Ronaldo y Lionel Messi, anunció este jueves que el siguiente partido que dispute con la India, el próximo 6 de junio, será su último con el combinado nacional.
"Este próximo partido será mi último", dijo el delantero indio de 39 años en un video publicado en X en el que anunció su retirada de la escena internacional, tras anotar 94 goles en 150 apariciones con la India.
Esta cifra realizadora le convierte en el tercer jugador en activo con más anotaciones para su selección, por detrás de los 106 goles conseguidos por Messi con Argentina y los 128 -récord absoluto- de Cristiano Ronaldo con Portugal, según datos publicados por la Unión de Asociaciones Europeas de Fútbol (UEFA).
En la clasificación histórica, Chhetri ocupa sin embargo el cuarto escalón, superado por los 108 tantos del iraní Ali Daei, retirado desde 2006.
Mientras anunciaba su retirada, el jugador con más partidos disputados con la India recordó su debut internacional frente a Pakistán en 2005, cuando anotó su primer gol con el equipo nacional a la edad de 21 años, y explicó que no toma esta decisión por sentirse cansado, sino por instinto de que debe cerrar este capítulo.
El encuentro elegido para hacerlo tendrá lugar el próximo 6 de junio en la ciudad india de Calcuta, donde la India se enfrentará contra Kuwait por un puesto en la tercera fase de clasificación para la Copa del Mundo de la FIFA 2026.
"Un último partido contra Kuwait. Por el bien de todos, hagamos un buen partido, ganemos el partido y podré irme feliz", pidió Chhetri.
El delantero es una auténtica leyenda en la India, en cuya liga local ha desarrollado la mayor parte de su carrera, aunque tuvo dos fugaces pasos por el extranjero.
El primero de ellos tuvo lugar en 2010, cuando se enroló en los Kansas City Wizards de la MLS estadounidense pero no llegó a disputar ningún partido de liga. Dos años después fue fichado por el Sporting Club de Portugal, pero fue relegado casi al instante al segundo equipo, donde pasó nueve meses antes de regresar definitivamente a la India.
Los medios indios se hicieron eco este jueves de la retirada del goleador, mientras las redes sociales se llenaron de mensajes de agradecimiento por su trayectoria con el combinado nacional, con el que conquistó varios títulos regionales pero nunca logró clasificar a la Copa del Mundo de la FIFA.