En cuanto Munuera Montero señaló el final del partido, los jugadores del Barça no tardaron ni un segundo en dar rienda suelta a la euforia. Raphinha, nombrado MVP también en la final ante el Real Madrid, empezó a pasearse por el césped con una bandera de Brasil atada a la cintura, que sólo se quitó para ir a recoger la medalla y levantar el trofeo, y luciendo gafas de sol al límite de la medianoche en Yeda, mientras sus compañeros no dudaban a la hora de deshacerse en elogios hacia su persona.
“Rafa nos da muchísimo, siempre está picando al espacio y el trabajo que hace para nosotros es importantísimo. La gente no lo valoró lo suficiente el curso pasado, pero para nosotros es un crack“, aseguró Pedri ante las cámaras de Movistar.
“Marca, pica goles, pero lo mas importante es que jugamos como un equipo”, asegurò Robert Lewandowski, que marcó contra el eterno rival y recalcó la importancia de vencer al conjunto blanco. “Estamos muy contentos, tenemos un título más y siempre que ganamos partido al Madrid es algo grande”, recalcó el polaco, quien no tuvo problemas a la hora de valorar el devenir del encuentro.
“un poco más de paciencia”
“El Madrid jugó con un bloque muy bajo, mientras nosotros intentamos siempre buscar el gol. A veces necesitamos un poco más de paciencia, ir de lado a lado, pero contra ellos siempre hay que dar el 100%. Lo más importante es que hemos ganado 3-2, tenemos otro título y estamos muy contentos”, recalcó Lewandowski en los micrófonos de Movistar.
“Vini marcó un golazo, ellos son muy buenos en transiciones, luego llega el nuestro, parecía que iba a pitar, pero entonces vino el segundo del Madrid, así que en la segunda parte tuvimos que seguir buscando la portería contraria”, analizó Pedri sobre lo sucedido justo antes del descanso.
El canario, además, desveló que Ronald Araujo, quien volvió a tener minutos de juego en Yeda, tuvo un papel trascendental minutos antes de que el balón empezara a correr sobre el césped. “Ronald nos aporta mucho, tanto dentro como fuera del campo. El discurso que dio antes de salir al campo nos ha ilusionado a todos”, apuntó el centrocampista, quien asegura, además, que aún no ha tocado techo. “Siempre se podrá ver un mejor Pedri, soy joven, aún tengo mucho por mejorar y me centro en eso”, sentenció.
El Barça, dominante con balón, contundente en el área de Courtois y afortunado en el gol decisivo, reinó en la calurosa batalla de Yeda ante un Madrid peleón, con más entrega y corazón que fútbol, y se llevó una nueva Supercopa de España en suelo saudí. El caos de la primera parte, con dos goles para cada equipo, dejó paso al frenético final después del tanto de Raphinha, con los blancos perdonando el empate ante 10 futbolistas tras la expulsión de De Jong. [Narración y estadísticas (3-2)]
Xabi Alonso se jugó su destino en el Madrid con una carta inesperada. El técnico vasco asumió las condiciones de su equipo, lastrado físicamente por las lesiones en defensa y la duda de Mbappé, y condicionó su once al Barcelona de una manera tan descarada como por momentos efectiva. Contuvo la constante posesión culé (80% en la primera parte) con un muro de tres centrales, con Tchouaméni entre Asencio y Huijsen, dos carrileros en Valverde y Carreras, un doble pivote clavado delante (Camavinga y Bellingham) y Gonzalo suelto entre líneas para tapar todo lo que pudiera. Sólo Vinicius respiró para los contraataques.
La carta del de Tolosa fue conservadora, pero surtió efecto el tiempo que duró la solidaridad defensiva de los suyos, lo que Bellingham aguantó detrás de Pedri y Gonzalo a la sombra de De Jong. Mientras eso duró, el clásico saudí tuvo más miedo en la portería de Joan García que en la de Courtois a pesar del dominio azulgrana del balón.
Pérdida letal
Vinicius, en su mejor partido de la temporada, lo fue todo en el ataque del Madrid. Su arranque fue el de los blancos, que perdonaron varias ocasiones antes de la media hora en las botas del brasileño y de Gonzalo, flojos en el remate ante el guardameta catalán.
Pero a partir de la media hora, el Madrid tembló y el Barça lo aprovechó. Una pérdida de Rodrygo en salida pilló a sus compañeros lejos de su marca y Fermín encontró a Raphinha, que había perdonado tras una pérdida de Valverde un minuto antes, al espacio, amagó el brasileño y definió cruzado ante Courtois para el 1-0.
El Madrid se tambaleó durante unos minutos y el belga tuvo que aparecer ante Fermín y Lamine para evitar el segundo mientras su equipo se mareaba. Con el físico al límite, no buscaba, esperaba demasiado, y el Barça, con el viento a favor, terminaba encontrando un espacio.
Vinicius conduce el balón ante Koundé y Pedri.AFP
Hasta que una contra madridista descubrió a Vinicius en la izquierda y el brasileño volvió a mayo de 2024. Encaró a Koundé hasta el área, le tiró un caño extraordinario cuando venía la ayuda de un compañero, evitó la llegada de Cubarsí y empató el duelo ante Joan. Era el minuto 47 de un final de primer tiempo que entró en caos.
En la jugada siguiente, Lewandowski aprovechó las dudas de Tchouaméni y Huijsen en el marcaje, recibió de Pedri, siempre atento, dentro del área y picó la pelota ante la salida de Courtois. Era un posible golpe anímico al que el Madrid respondió de inmediato en un córner, ya en el 50. Huijsen cabeceó al palo y Gonzalo aprovechó el rechace para mandar el clásico a vestuarios con empate.
El descanso construyó las ideas del Barça, consciente de su superioridad física en Arabia ante un Madrid limitado que creyó en el título todo lo que confió Vinicius. El brasileño dio sus últimos suspiros en el inicio del segundo tiempo, fabricando las opciones blancas y perdonando el tercero ante Joan García. Tampoco estuvo fino Rodrygo, definiendo flojo ante el portero tras otra buena jugada de Vini.
Dos ocasiones clarísimas
Con los minutos, el Madrid desfalleció. Valverde, lesionado, pidió el cambio, Courtois salvó una mano clara ante Lamine y la suerte se alió con el Barça cuando Asencio desvió un disparo de Raphinha mientras el belga ya se vencía hacia un lado. Era el minuto 72 la orilla parecía lejos para el Madrid de Alonso, que recurrió a Mbappé e incluso a Alaba, único central disponible para sustituir a un Huijsen que tampoco pudo seguir.
Mastantuono y Ceballos fueron soluciones de emergencia ante el evidente cansancio de Vinicius y Camavinga, y el Madrid murió como pudo. Compitió, que era lo que la zona noble pedía en estas condiciones al equipo, pero le faltaron piernas y fútbol para aprovechar la superioridad numérica tras la expulsión de De Jong por una entrada con los tacos a Mbappé. Aun así, Carreras y Asencio tuvieron dos ocasiones clarísimas dentro del área para provocar los penaltis decisivos, pero remataron flojo, casi sin fuerza, a las manos de Joan García.
El Barça volvió a conquistar Yeda y la entrega del Madrid en cuanto a las sensaciones y lo apretado del marcador otorgan a Alonso su continuidad en el banquillo del Bernabéu.
Otra historia
JAVIER SÁNCHEZ
@javisanchez
Actualizado Martes,
4
julio
2023
-
02:24Ver 9 comentariosEn 2013 Quim Navarro anunció que había batido los récords...