El monegasco firma su quinta pole del año ante un Verstappen que ni siquiera atacó en su último intento. El asturiano partirá noveno, tres puestos por delante de Sainz, sancionado con 10 plazas.
Leclerc, con el SF-23, durante la clasificación en Las Vegas.AFP
La delicada apuesta por el neumático blando, las bajas temperaturas, la sincronización del momento de salir para disponer de un intento más, el lío de las vueltas preparatorias, la mejora exponencial de una pista que apenas conocían a través de los simuladores… Había que manejar multitud de factores para dar en el clavo en Las Vegas. No sólo con la pole, donde Ferrari partía como favorita, sino para afianzarse en cabeza, como pretendía Aston Martin. Charles Leclerc cumplió con los pronósticos (1:32.726), con 44 milésimas sobre Carlos Sainz, cuya sanción le condena a la duodécima plaza, mientras Fernando Alonso dejó con el gesto torcido a la escudería de Silverstone.
El noveno puesto del asturiano, combinado con la rutinaria eliminación de Lance Stroll en la Q2, no debería interpretarse por sí mismo como una debacle. Sin embargo, resulta inevitable el desencanto, ya que en el último tramo de la Q3, el ’14’ se fue despeñando en favor de Pierre Gasly, Alex Albon, Logan Sargeant, Valtteri Bottas y Kevin Magnussen, rivales no tan cualificados. Esa rebelión de Williams, Alfa Romeo, Haas, y Alpine, los modestos de la parrilla, frustró la inercia positiva de Aston Martin desde Interlagos.
No acertó Alonso con su último ataque con el neumático blando, al contrario que Leclerc, que pudo pulir el crono casi tres décimas. Un golpe definitivo a su quinta pole del año, porque tras su primer intento, Sainz aún se mantenía a 22 milésimas, con Verstappen a ocho centésimas, seguido de Alonso, a medio segundo. Lo más terrible del caso es que Mad Max renunció de antemano, reservando un juego de blandos nuevos para la carrera.
Desastre de McLaren
Puede que Red Bull cuente con razones ocultas para seguir creyéndose por encima del resto, aunque no debería subestimar la potencia de Ferrari en un fin de semana propicio para las sorpresas. Las Vegas no es estrictamente Singapur, pero la Scuderia mantiene cierto optimismo para reeditar aquel épico triunfo de Sainz en Marina Bay. Hay infinidad de cabos sueltos en las inmensas avenidas de los casinos y en el sinuoso paso por The Sphere.
A la igualdad del viernes, disputada sin público por motivos logísticos, se sumaron los enigmas de la última sesión libre, con George Russell en lo más alto de la tabla más la bandera roja tras el choque de Alex Albon contra el muro, a cinco minutos del final. En un trazado donde dos terceras partes se compite con gas a fondo, Ferrari se presentaba como la referencia. Más que con la configuración aerodinámica, los ingenieros debían atinar con las alturas de las suspensiones, porque los cronos se cerrarían en las cinco frenadas.
Con un bagaje previo tan escaso, sobre un asfalto a sólo 17ºC, nadie podía descuidarse en la Q1, pero McLaren se dejó llevar de modo incomprensible. La pista mejoraba tan rápidamente que Lando Norris, a a quien habían borrado su mejor vuelta por culpa de los límites de pista, terminó noqueado en el último instante, por Lance Stroll. El penúltimo puesto de Oscar Piastri, sólo por delante de Yuki Tsunoda, completaba la debacle papaya.
Mientras los ingenieros tomaban nota de seis pilotos, incluidos ambos Mercedes, que no habían respetado la velocidad mínima en el pit-lane, Verstappen se enzarzaba en un descabellado incidente con Esteban Ocon. Una cuestión de honor, al parecer, donde pudo haber echado por tierra todas sus opciones. No se le veía fino al tricampeón, a ocho décimas de Leclerc en la Q2. Y aún menos a los ingenieros de Red Bull, que perdieron por el camino a Sergio Pérez.
El mexicano se había apuntado un 1:33.855, a 25 milésimas de Alonso, que entonces marcaba la referencia. Conformes con el dato, no devolvieron al asfalto a su coche número 11, descolgado mientras la competencia pulía los tiempos. A una ruina muy parecida se vio abocado Lewis Hamilton, que debió abortar su último intento antes de lanzar un sollozo: “No podía ir más rápido”.
Estas ilustres ausencias favorecían a Alonso, que había usado dos juegos de blandos en la Q2 y uno en la Q1, asomándose al balcón de Verstappen y Russell. Muy por delante se perfilaba Leclerc, con medio segundo de promedio sobre Sainz. Bastante hacía el madrileño con mantener la concentración y no perder el hilo. Su castigo de 10 puestos en la parrilla, tras el episodio del viernes con las alcantarillas, debe interpretarse como uno de los más arbitrarios e incomprensibles del año.
En menos de un mes, el motociclismo español se ha visto arrasado por dos tragedias, pero ni siquiera esas muertes lograron alterar los planes de Dorna y la Federación Internacional (FIM) el pasado fin de semana en Alcañiz. Sin Borja Gómez y Pau Alsina, el domingo se disputó la cuarta carrera de Junior GP, un Mundial destinado a promover los nuevos talentos. Como los dos que acabamos de perder. Borja, de 20 años, falleció el pasado 3 de julio en el circuito francés de Magny Cours tras sufrir un pavoroso accidente del que hoy, cuatro semanas después, se desconocen las causas. Pau, de 17 años, murió hace 10 días en un hospital de Zaragoza tras otro fatal percance durante una sesión privada de entrenamientos. Fue en Motorland Aragón, el mismo escenario de las carreras de este fin de semana. Las incógnitas que rodean el caso de Pau resultan aún más terribles, porque ni Dorna, ni la FIM, ni el propio circuito han querido aclarar un solo detalle de lo ocurrido.
Desde julio de 2015, 18 pilotos españoles han muerto mientras competían en alguna modalidad de motociclismo. Cinco de ellos (Andreas Pérez, Marcos Garrido, Dean Berta Viñales, Hugo Millán y Pau Alsina) eran menores de edad. A nivel mundial, según la base de datos motorsportmemorial.org, estas cifras sólo palidecen frente a las de Italia (27 pilotos fallecidos, incluidos cinco menores). Sin embargo, nuestro motociclismo cuenta con una siniestra peculiaridad, ya que 16 de sus 18 pilotos murieron en un circuito (88,8%, con también cinco menores). Un porcentaje muy superior al del país transalpino (55,5%), donde las víctimas se repartieron en mayor medida entre el asfalto (15), el motocross (ocho) y el enduro (cuatro). A la contundencia de estos datos se suman ahora los interrogantes que rodean las tragedias de Gómez y Alsina. Un cóctel letal para una pregunta más que pertinente. ¿Son tolerables las condiciones en las que centenares de niños se inician en un deporte rodeado de peligros?
La muerte de Alsina, desde luego, alimenta el debate. En primer lugar, porque se produjo durante una sesión privada, sin el amparo de su equipo, el Estrella Galicia 0,0. Según ha confirmado a este diario una persona cercana a Pau, ningún miembro de la escudería capitaneada por Jaime Serrano y Max Moro, una de las canteras más prolíficas de nuestro país, se encontraba en ese momento junto a él. Por tanto, nadie pudo ofrecerle datos sobre el estado de la pista, los neumáticos o la telemetría. «Las tandas son muy habituales entre chicos de su edad que intentan mejorar antes de una carrera», añade la citada fuente sobre estas prácticas, muy accesibles en un deporte donde el dinero sigue marcando la diferencia.
«Detalles que no cambian nada»
Este alquiler del trazado a cargo de una empresa privada ha servido a Motorland, un circuito propiedad del Gobierno de Aragón, para añadir más hermetismo. «No podemos dar ningún tipo de información sobre nuestros clientes», argumentan desde Alcañiz, sin ofrecer una sola pista sobre el punto exacto donde se produjo el siniestro o sobre el número de motos que en ese momento rodaban junto al fallecido. Tampoco un parte médico de su estancia hospitalaria. A pesar del vacío informativo, EL MUNDO ha podido saber que Pau salió volando por encima de su moto, lo que en el argot se denomina high side, y que la causa del fallecimiento se debió a un «traumatismo craneoencefálico múltiple y severo». «Todo se ha debido a la mala suerte, lo demás son detalles que no cambian nada. No tiene mucho sentido querer indagar cuando los ánimos están destruidos», añaden desde el entorno de Alsina.
Este tono fatalista también se ha esgrimido en el caso de Borja, cuya muerte sigue bajo un manto de silencio. «Las carreras de motos son peligrosas y nuestro compromiso más importante con este deporte es mitigar ese peligro en la medida de lo posible para crear el entorno más seguro», cuentan a EL MUNDO en Dorna, propietaria de MotoGP desde 1992. A lo largo de estas tres décadas, esta empresa española ha mejorado la seguridad gracias a los protocolos de reacción rápida, la homologación de circuitos, los sistemas de vídeo que monitorizan cada centímetro de la pista o las comunicaciones de doble sentido entre dirección de carrera y comisarios. Sin embargo, según múltiples testigos, algo grave falló hace tres semanas en Magny Cours.
Minuto de silencio por Pau Alsina, el pasado domingo en Alcañiz.JUNIOR GP
«Es una muerte que podía haberse evitado», arranca Pedro Acosta, padre de una de las estrellas de MotoGP y muy cercano a la familia Gómez. El jueves 3 de julio, poco después de las dos de la tarde, Acosta recibió varias llamadas de amigos, presentes en Magny Cours. «Me dijeron que una moto había dejado una mancha de aceite sobre el asfalto. Borja pisó esa zona y se fue al suelo, sin sufrir daño alguno, pero nada más ponerse de pie otra moto se lo llevó por delante», añade sobre los citados testimonios. A juicio de muchos de los presentes, la tercera cita del calendario de JuniorGP no reunía los estándares mínimos requeridos.
«Combinación de circunstancias»
«Aquello fue un desastre en cuanto a seguridad en curva. Si no había los suficientes marshalls, este evento no tenía que haberse celebrado. El responsable es el organizador, en este caso Dorna y FIM», concluye, con la misma contundencia empleada por la empresa de Carmelo Ezpeleta. «Las sesiones que se celebran los jueves y viernes previos a los eventos oficiales de JuniorGP no están organizadas por Dorna. El circuito anfitrión, responsable de la gestión de la actividad en pista, las pone a disposición de los equipos como días de prueba en pista. La investigación en curso está a cargo de las autoridades competentes y Dorna ofrece todo el apoyo necesario», argumentan.
A este cruce dialéctico por lo sucedido en la curva 6 de Magny Cours se suma la Federación Internacional. «Al ser informada del accidente, la FIM contactó inmediatamente con el circuito para comprender sus causas. Aunque no tuvo lugar en nuestros test oficiales, la FIM llevó a cabo su propia investigación sobre la desafortunada combinación de circunstancias que provocó la muerte de Borja», explica Paul Duparc, director de la Comisión de Carreras en Circuito de la FIM.
Cabe señalar que las sesiones privadas de los jueves sí se recogen en el reglamento deportivo de la FIM. Concretamente en el apartado VI del artículo 1.15.1, donde se regulan su duración (13 días para la categoría de Borja), los plazos para informar a Dorna y las posibles sanciones por superar el límite. Las normas de la FIM, en cambio, no hacen referencia alguna a las tandas privadas como la que le costó la vida a Pau Alsina.
De momento, la familia de Borja, su equipo (Honda LaGlisse) y la opinión pública deberán seguir esperando al esclarecimiento de los hechos. «Las causas del incidente continúan bajo investigación, por lo que no podemos ofrecer más detalles. Sin embargo, por respeto, nunca compartiremos información excesivamente pormenorizada que la familia, los amigos o el equipo no deseen divulgar», subrayan desde Dorna.
En este mismo sentido se pronuncia Duparc, alegando que las conclusiones de la FIM son «confidenciales», dado que las autoridades francesas han abierto una investigación paralela. A propósito de estas palabras conviene recordar que la estructura dirigida por Jaime Fernández Avilés, que en 2013 se proclamó campeón del Mundial de Moto3 con Maverick Viñales, ya retiró a sus otros pilotos dos pilotos presentes en Magny Cours. «Como equipo, no estamos de acuerdo en que siga la competición este fin de semana», anunciaron entonces.
«prometedoras soluciones tecnológicas»
«La muerte de un piloto siempre debe ser considerada como una tragedia y nunca vamos a resignarnos a minimizar las consecuencias de los accidentes», concluye Duparc, remarcando que en las últimas temporadas se ha reducido el número máximo de participantes en los eventos de la FIM (de 40 a 30) y ha modificado la edad mínima de los pilotos en JuniorGP, que en 2022 se elevó de 14 a 16 años.
En lo relativo a los circuitos, según explica el ejecutivo de la FIM, se han ampliado las escapatorias y mejorado los arcenes, los bordillos y la calidad del asfalto. También se han homologado las pinturas para el grip, las protecciones inflables o de espuma y la información mediante paneles LED. En cuanto al equipamiento de los pilotos, la FIM estableció una nueva normativa para los cascos, los airbags individuales y las protecciones dorsales. Por último, las motos han empezado a incluir novedades en la electrónica y el software para incrementar la seguridad y, en algunos casos, reducir la potencia. «También estamos trabajando en prometedoras soluciones tecnológicas, como la detección y notificación automática de caídas, averías de motor o desaceleraciones anormales», completa Duparc.
Estas medidas son de sobra conocidas en la familia de Hugo Millán, fallecido en 2021 a los 14 años tras un accidente en la curva 5 de Motorland Aragón. «A veces parece que alguien tiene que morir para que algo cambie», cuenta Ana Belén Gracia, madre de Hugo, con escalofriante clarividencia. «En estos casos buscas un culpable, porque es el primer proceso del duelo, pero tengo muy claro que había muchas cosas que tenían que cambiar y que Hugo ha cambiado. Siempre digo que Hugo me ha puesto los pies en la tierra y la vista en las estrellas».
Homenaje a Borja Gómez en Magny Cours.HONDA LAGLISSE
La familia Millán capitanea hoy un equipo de competición (SHM44 Team) con el que pretende promocionar a pilotos sin recursos. En sus propias palabras «un pececito en un océano lleno de tiburones». Bajo el paraguas de esta escudería, Ana Belén ha regresado a Alcañiz, movida por un firme propósito. «Hasta mi último aliento, antes de reunirme con mi hijo, voy a seguir luchando para que coloquen una placa a la vista en la curva 5 en su honor. Ahora mismo la tienen escondida detrás de un vial y sólo la sacan cuando les interesa», relata a este diario.
Hoy, cuatro años después de la tragedia, Ana Belén sigue convencida de que su hijo murió en el acto y que aquella carrera de la Talent Cup no se detuvo por intereses espurios. «De lo único que me quejo es que me tuvieron dos horas esperando en una sala sanitaria, con el alma en vilo. Allí no había ni un helicóptero, ni unos medios suficientes». Sin embargo, su último mensaje a los padres de Pau y Borja resulta tan contradictorio como conmovedor: «Sé que pueden pensar que seguir compitiendo es una falta de respeto. Sin embargo, creo que hay que honrarlos como mejor se merecen: dando gas».
Pilotos españoles muertos
La nómina de fallecidos desde 2015
1. Bernat Martínez (19/07/2015) | 35 años | MotoAmerica Superbike/Superstock 1000 (Circuito de Laguna Seca)
2. Dani Rivas (19/07/2015) | 27 años | MotoAmerica Superbike/Superstock 1000 (Circuito de Laguna Seca)
3. Luis Salom (03/06/2016) | 24 años | Mundial Moto2 GP de Catalunya (Circuito de Montmeló)
4. Jesús Barragán (01/10/2017) | 39 años | Motocross (San Martín de la Vega)
5. Enric Saurí (08/07/2017) | 33 años | Europeo de Resistencia 24 Horas de Cataluña (Montmeló)
6. Andreas Pérez (11/06/2018) | 14 años | CEV Moto3 Junior World Championship (Circuito de Montmeló)
7. Marcos Garrido (24/03/2019) | 14 años | Open 300 Supersport (Circuito de Jerez)
8. Francisco Javier Ruiz Amoza (08/04/2019) | 56 años | Copa de España de Velocidad de Clásicas (Circuito de Albacete)
9. Aureli Martínez (05/07/2019) | 56 años | Europeo de Resistencia 24 Horas de Cataluña (Circuito de Montmeló)
10. Víctor Arturo Vargas (02/09/2019) | 41 años | Campeonato Español Open EasyRace (Motorland Aragón)
11. Ismael Bonilla (05/07/2020) | 41 años | Supersport 300 World Championship (Circuito de Jerez)
12. Hugo Millán (25/07/2021) | 14 años | CEV European Talent Cup (Motorland Aragón)
13. Dean Berta Viñales (25/09/2021) | 15 años | Supersport 300 World Championship (Circuito de Jerez)
14. Raül Torras (06/06/2023) |46 años | Isle of Man Tourist Trophy (Circuito de la Isla de Man)
15. Javier Álvarez Pérez (10/08/2024) | 47 años | GP de Motociclismo de La Bañeza (La Bañeza)
16. Carles Falcón (15/01/2024) | 46 años | Rally Dakar (2ª etapa: Al Henakiyah - Al Duwadimi)
17.Borja Gómez (03/07/2025) | 20 años | FIM European Stock (Circuito de Magny Cours)
18. Pau Alsina (21/07/2025) | 17 años | FIM Junior GP World Championship (Motorland Aragón)
El motor, suministrado por Mercedes, falló a Fernando Alonso en la pista del Mundial donde menos cuenta la potencia. Fue su primera rotura en 54 carreras con Aston Martin, que no sufría un abandono por un problema en su motor desde el GP de Arabia Saudí 2023, con Lance Stroll. Sin embargo, Alonso no quiso hablar de mala suerte en Mónaco. "El motor no estaba bien preparado y no pudimos terminar la carrera. Investigaremos para asegurarnos de que no nos vuelva a suceder", apuntó el bicampeón.
"Sentí el problema desde la vuelta 15, así que no tenía mucha potencia. Pensé que podríamos aguantar porque adelantar es muy difícil aquí, pero por desgracia no ha sido así", valoró Alonso, que acumula ya ocho carreras consecutivas fuera de los puntos, superando sus peores registros de 2015 y 2017 con McLaren.
Las carencias del propulsor se hacían patentes en plena recta de meta, donde perdía terreno sin remedio. Además, a la salida de la Nouvelle Chicane, el monoplaza verde tampoco encontraba tracción. "Me quedé sin la parte eléctrica, así que me faltaban 160 CV", cuantificó el bicampeón. Alonso no dejaba una carrera antes de tiempo por problemas de motor desde el GP de México 2022. En el global de la estadística acumula 80 abandonos a lo largo de 21 temporadas (19,6%).
Sólo mejor que Bortoleto
Según admitió ante los periodistas, el déficit de potencia trajo a su memoria el GP de Mónaco 2018, cuando Daniel Ricciardo, aun privado del MGU-K, contuvo a Sebastian Vettel para alzarse con la victoria. Sin embargo, la avería fue agravándose hasta que en la vuelta 35 tuvo que buscar un hueco para detener el coche en la Rascasse.
La estampa de Alonso, cabizbajo por el pit-lane, compendia un funesto inicio de Mundial. Tras los cuatro puntos sumados por Liam Lawson en el Principado, el balance del español en ocho carreras sólo es mejor que el de Gabriel Bortoleto.
"¿Por qué hemos parado?"
"Hemos perdido otra gran oportunidad de sumar buenos puntos", dijo en referencia a su sexto puesto en la parrilla, justo por detrás de Isack Hadjar. Stroll, que partía penúltimo, mejoró cuatro posiciones en la meta, aunque nada pudo hacer frente a Bortoleto. Y eso que el rookie brasileño había estrellado su Sauber en la primera vuelta contra los guardarraíles de Portier.
Si Alonso quiso sacar de su análisis cualquier referencia a la suerte fue también porque antes ya había cuestionado la estrategia de su equipo. "¿Por qué hemos parado? Es un misterio", deslizó por radio tras el pit-stop en la vuelta 15. En ese momento rodaba quinto con los neumáticos duros y unos cronos muy similares a Lando Norris o Charles Leclerc.
"Si hay un piloto que no progresa, que no me trae resultados, lo cambio. En la F1 no te puedes guiar por los sentimientos y las emociones". La advertencia pronunciada por Flavio Briatore el pasado febrero se ha concretado este fin de semana en Imola. Franco Colapinto ocupa el asiento de Jack Doohan en Alpine gracias al empeño personal del italiano, que ejerce, ya sin ambages, un poder casi omnímodo en su equipo. De hecho, sólo una traba administrativa le ha impedido dirigir desde el viernes las operaciones desde el muro.
Oficialmente, Briatore no es un empleado de Alpine, sino un consultor externo contratado por Renault, así que no puede desempeñar labor alguna en ningún evento de la FIA. Para solventar este contratiempo, la escudería francesa ha nombrado provisionalmente a Dave Greenwood, un recién llegado a la cúpula de Enstone. Se trata del quinto team principal de Alpine en cuatro años, tras Marcin Budkowski (2021), Otmar Szafnauer (2022-2023), Bruno Famin (2023-2024) y Oliver Oakes, que dimitió la pasada semana después de sólo unos meses en el cargo. Bajo el abrupto adiós del británico parecen esconderse turbios manejos. Y algunos apuntan también a Briatore.
Desde 1988, año de su aterrizaje en el Gran Circo, Briatore jamás ha titubeado a la hora de hacer realidad sus propósitos. Su fe en Colapinto, por el que Alpine ha pagado 20 millones de euros a Williams, trae a la memoria la argucia que le permitió fichar a Michael Schumacher. En 1991, cuando El Kaiser parecía decidido a aceptar la oferta del equipo Jordan, Briatore modificó una sola palabra -el artículo indeterminado "un" por el determinado "el"- para materializar su contrato con Benetton.
Hoy, a los 75 años, el magnate sigue permitiéndose ciertas licencias con Colapinto. No sólo anda prendado de su indudable talento, sino del poderío de sus patrocinadores, entre quienes destacan la petrolera YPF, la cervecera Quilmes o Mercado Libre, una de las empresas líderes del comercio electrócnico en América Latina. Poco antes del inicio del Mundial 2025, mientras ya circulaban los rumores sobre el futuro incierto de Doohan, Alpine formalizó un acuerdo de patrocinio con Mercado Libre.
Este particular modus operandi, a menudo fronterizo con la ilegalidad, no puede esconder el finísimo olfato de Briatore para el talento joven. Porque hoy se cumple un año exacto de la única victoria de Colapinto en la F2, precisamente durante la sprint race de Imola. Desde aquel adelantamiento en la última vuelta ante Paul Aron, todo ha girado a una velocidad endiablada para el argentino. El pasado septiembre debutó con Williams en el GP de Italia. Un par de semanas más tarde acabó octavo en Bakú. Tras sólo dos carreras sumaba cuatro puntos, tres más de lo que había logrado Logan Sargeant, su predecesor, en 36 carreras.
La locura se desataba entre la afición argentina, que acudió en masa al GP de Sao Paulo. Durante aquella drivers parade, Lando Norris fue preguntado por el recibimiento del público. "No son aplausos para mí, sino para Franco", admitió el británico. El descaro de Colapinto, dentro y fuera de la pista, se ajustaba a las exigencias de la actual F1, que pretende atraer a un público joven en sus estrategias de marketing. Esa misma ambición, que le hizo cometer a varios errores en la recta final del campeonato, terminaría por cautivar a Briatore.
Alpine necesitaba horizontes más amplios. No sólo para dejar atrás las traumáticas salidas de Fernando Alonso y Oscar Piastri en 2022, propiciadas por el mal tino de Szafnauer, sino para cauterizar las heridas de la feroz rivalidad entre Pierre Gasly y Esteban Ocon a lo largo de 2024. El recurso de Doohan fue provisional, por mucho que Oakes enarbolara la defensa del australiano. Briatore siempre confió sus cartas a Colapinto. Igual que en su momento hizo con Alonso en Renault.
Para jugar esa baza tendría que lidiar con Oakes, a quien él mismo había colocado al frente de Alpine. El joven ingeniero, vinculado a los oligarcas rusos gracias al entorno de Nikita Mazepin, tuvo que abandonar la partida hace sólo unos días, horas después de que la policía británica arrestara a su hermano William con grandes sumas de dinero en metálico encima. Una de esas tramas, a medio camino entre los negocios y el crimen, tan familiares para Briatore.
Ni Colapinto ni su entorno se han pronunciado sobre el caso. A punto de cumplir 22 años, su única prioridad es acabar el Mundial y convertirse en el tercer argentino con más carreras de F1, por detrás de Carlos Reutemann (146) y Juan Manuel Fangio (51). «Sólo tiene que ir rápido, no chocar y hacer puntos. Son tres cosas que le pido, no 10», dijo Briatore nada más llegar a Imola.
El sábado, durante la Q1, su protegido incumplió la segunda premisa, al perder el control en Tamburello y destrozar el A525, sobre el que deberán trabajar los mecánicos hasta bien entrada la madrugada. "Era la primera vez que probaba los límites del coche y decidí atacar, pero perdí la parte trasera. No es la mejor manera de empezar, pero creo que somos lo bastante competitivos como para llegar a la Q3", expresó Colapinto.
Por si no bastase, la última orden de Briatore, la relativa a aumentar el botín de puntos, se complica un poco más después de la sanción de un puesto en la parrilla a su discípulo por salir al pit-lane antes de lo permitido. Finalmente, el coche 43 partirá decimosexto, justo por detrás de Liam Lawson.