Según Javier Tebas, la nota de prensa del Tribunal de Justicia de la Unión Europea “provocó una innegable malinterpretación sobre el verdadero sentido jurídico de la sentencia”
Javier Tebas, en un acto, la semana pasada.Daniel GonzalezEFE
La UEFA y LaLiga han reclamado al Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) que modifique el comunicado de prensa de la sentencia sobre la Superliga por considerarlo inexacto y contradictorio.
Según publica ‘The Times’, en su carta, la UEFA denuncia que la nota enviada a la prensa fue errónea y que, entre otras cosas, no incluyó puntos claves como que las organizaciones deportivas pueden solicitar exenciones de las normas de competencia europeas si son de interés público. “Los comunicados de prensa del TJUE deben reflejar al menos fielmente el contenido real de la sentencia. Si bien apreciamos que los comunicados de prensa no vinculan al tribunal, son el punto focal de la atención de los medios en casos de alto perfil, y dañan la percepción y reputación de la UEFA, dada la extrema gravedad del asunto”.
“Los comunicados también permanecen en el sitio web del tribunal. Además, en un caso de alto perfil como éste atraen mucha atención e influyen en la forma en que se percibe el caso. Pedimos, en consecuencia, que se asegure que el comunicado de prensa se modifique para reflejar con precisión la sentencia del tribunal”, concluía el escrito del organismo europeo dirigido al TJUE.
Por su parte, LaLiga, a través de su presidente, Javier Tebas, también criticó la redacción del comunicado de prensa porque “provocó una innegable malinterpretación de éstos sobre el verdadero sentido jurídico de la sentencia”.
“El comunicado de prensa oficial del TJUE, sobre el que todos los medios de comunicación basaron sus informaciones, contenía un titular erróneo que llevó a confusión a los periodistas y demás ciudadanos que accedieron a este comunicado”, argumentaba Tebas sobre ese polémico escrito.
El Real Madrid, campeón de Liga, de Champions, de la Supercopa de España, de la Supercopa de Europa y de la Intercontinental en 2024, ha perdido desde el mes de septiembre 1-0 contra el Lille, 0-4 ante el Barça, 1-3 frente al Milan, 2-0 contra el Liverpool, 2-1 ante el Athletic y 2-5 en el último clásico contra el Barça. Algunas han sido una leve piedra en el camino, un toque de atención, como la de Francia o la de San Mamés, pero las sonrojantes goleadas contra el Barça y la desgracia continental en Anfield y contra los italianos en el Bernabéu han levantado todas las alarmas, con sombras que se repiten en cada encuentro y que preocupan al cuerpo técnico, al vestuario y a la directiva de Chamartín.
La salida de Kroos y la llegada de Mbappé han desestabilizado a un equipo cuya mayor virtud, mencionada por Ancelotti en cada uno de sus éxitos, era el equilibrio. No lo ha hecho por los nombres, sino por los perfiles. El Madrid ha perdido cerebro y ha ganado gol cuando sin cerebro no existe gol. El mercado veraniego era exclusivamente para completar su galaxia con Mbappé y el centro del campo se entregó a Valverde, Tchouaméni y Camavinga. Los cromos eran ideales, pero el puzle de videojuego comenzó a desintegrarse.
Las lesiones de Carvajal y Militao han transformado por completo la plantilla, poniendo a Lucas Vázquez en un foco inesperado y a Tchouaméni en una posición que no domina. Al gallego se le vieron las costuras en aquella semana dramática ante Barça y Milan y el francés cuajó el domingo una de sus peores actuaciones, totalmente superado en la marca, en velocidad y en los duelos individuales.
El 4-2-4 y la parálisis
Al caer Tchouaméni a la posición de central y elegir Ancelotti a Rodrygo por delante de otro centrocampista, el Madrid se rompe, como se pudo ver ante el Barça. El equilibrio que le hizo campeón de Europa en ese 4-4-2 con Bellingham en la punta de un rombo liderado por Kroos ya no existe. Ahora es un 4-2-4 en el que pocas cosas fluyen, especialmente contra los grandes del continente.
En ataque está falto de ideas, paralizado ante equipos que, como el Barça, le dejan sin espacios. No puede dominar el juego como lo hacía con Kroos porque Camavinga y Valverde son todoterrenos imparables, no metrónomos. Y en defensa hace aguas, insistiendo Ancelotti en ese famoso bloque bajo con el que ganó dos Champions. No es otra cosa que cerrarse y buscar la velocidad al contraataque, simple y efectivo, pero imposible con el nivel actual de sus defensa, lastrada por ese Lucas-Tchouaméni del carril derecho y por la poca ayuda de Rodrygo y Vinicius a los laterales.
Y ante los problemas, la búsqueda de soluciones. El cuerpo técnico entendió después de los duelos ante Barça y Milan que Lucas no podía ser titular en partidos grandes y planeó situar ahí a Valverde. Pero perder al uruguayo en el centro del campo era demasiado riesgo. El mercado parece una opción casi obligada para cualquiera, aunque en la dirección de Chamartín se trabaja más por proyecto que por impulso. Los planes por encima de las necesidades puntuales.
Ancelotti y sus futbolistas, tras el 2-5 del domingo en Yeda.EFE
El fichaje de Alexander-Arnold va por buen camino, pero más para verano, cuando sea libre, que ahora en invierno pagando un traspaso al Liverpool. Como el curso pasado, tras las lesiones de Militao y Alaba, la urgencia deportiva no parece que vaya a cambiar el mapa de los despachos. Ni fue así antes ni parece que vaya a ser así ahora salvo que en Anfield rebajen sus pretensiones.
En el conjunto blanco señalan ese plan como la base principal de sus éxitos recientes. Si uno analiza los fichajes del Madrid en el último lustro, no hay urgencias y sí realidades. La respuesta al adiós de Benzema fue la cesión de Joselu (y adelantar a Bellingham) las llegadas hace tiempo que son 'jugadores inversión', como los llaman en Valdebebas, o gangas a coste cero. De Camavinga y Tchouaméni a Alaba o Rüdiger. El próximo sería Arnold.
Plan deportivo
Hay un plan económico y deportivo sobre la mesa que, de momento y condicionado por las lesiones, deja al vestuario con varias sombras complicadas de corregir. Se buscará un centrocampista organizador y con calidad, pero no en invierno ni con prisa, esperando un paso adelante de Valverde y Camavinga. Se buscará un central joven asumiendo la edad de Alaba o Rüdiger y los problemas físicos de Militao, pero tampoco será con urgencia. Tchouaméni y Asencio son, para el club, soluciones de emergencia y se espera a Alaba.
Se considera que hay piezas suficientes y que es deber de Ancelotti y de los futbolistas a nivel individual hacerlas funcionar. El lateral, conscientes de que Lucas está sólo y que Valverde es mediocentro, podría ser el foco de interés para un parche, pero siempre, como lo que fue Joselu, a coste mínimo.
En la última Asamblea, el Madrid anunció una cifra de negocio de 1.073 millones, 150 más que en 2023, un saldo en tesorería de 83 (40 millones menos), un presupuesto de gasto de plantilla de 482 millones (20 menos que la anterior), una subida en los ingresos de marketing de 90 millones (hasta los 426) y un presupuesto para este curso de 1.127 millones, sin contar los conciertos, pendientes de la pelea legal con los vecinos. Dijo Florentino que no hay que darle "mucha importancia al tema de los ingresos, porque el grueso viene de patrocinadores y estos son espectaculares". Hay dinero, parece, pero también un plan, un carril. Balones a Ancelotti.
Un viajero siempre dispuesto a aprender. Con esa filosofía de vida asume Régis Sonnes la dirección de la selección femenina de rugby hasta el Mundial 2029. Este jueves ha tomado el relevo de Juan González Marruecos. Un movimiento que la Federación presenta como "un nuevo ciclo" tras el Mundial que acabó en septiembre con cara y cruz para las Leonas: actuaciones más que dignas pero tres derrotas ante Nueva Zelanda, Irlanda y Japón. La intención es crecer a mayor velocidad con un entrenador de trayectoria muy contrastada y experiencia previa en España. "Un tren que se perdió es que Régis estuviera sólo dos años", asegura Jesús Moreno, 54 veces internacional, sobre la primera etapa de Sonnes en nuestro país.
Porque el técnico francés (Mont-de-Marsan, 1972) no llega sino regresa. En 2008 se hizo cargo del club madrileño CRC y en 2010 tomó las riendas de los Leones. Trató de organizar un trabajo continuo, a lo largo de toda la temporada, con los mejores jugadores de la División de Honor para elevar el nivel del equipo nacional. Sus propuestas, que pasaban por reorganizar las competiciones, chocaron con los clubes y no salieron adelante. Tras dos derrotas muy abultadas de los Leones, Régis Sonnes, formado en el profesionalismo francés, pronunció una frase polémica: "Tenéis el rugby que os merecéis".
Según explicó después, quería provocar un cambio, ir más rápido de lo que permitían las costuras del amateurismo. Algunas de sus decisiones permanecen. Fichó para los Leones a jugadores franceses con padres o abuelos españoles. Es la vía del parentesco que, junto a la de la residencia, hoy usan para reforzarse hasta las selecciones de la élite mundial. "Tenía que crear un equipo competitivo para intentar clasificarnos para la Copa del Mundo. ¿Y dónde lo buscas? Pues los jugadores nacidos en Francia o que juegan en Francia. Se le criticó mucho por eso, él lo llevó bien", recuerda el pilier Jesús Moreno, que jugó a sus órdenes.
Bajo la dirección de Sonnes, España ganó en el mismo año (2012) a Rumanía y a Georgia y aspiraba a la clasificación para el Mundial 2015. Pero su proyecto quedó interrumpido. El técnico no renovó porque la Federación entonces saliente sólo le ofrecía un año de contrato y dejó el cargo, buen recuerdo entre los aficionados y el deseo de un retorno que ahora se cumple.
Régis Sonnes cuando era seleccionador masculino en 2012, en la presentación de un acuerdo con la Escuela de GuerraJosé A. GarciaMarca
"Básicamente es un innovador. Trajo varios conceptos y fórmulas de intentar entrenar no solamente la parte física, sino también la mentalidad, ha hecho cosas muy revolucionarias". Jesús Moreno recuerda la charla con el torero Dávila Miura en la que el diestro les explicó cómo afrontaba la salida al ruedo y la colaboración con la la Escuela de Guerra, donde altos mandos militares les concienciaron sobre "el trabajo en equipo y la motivación".
Década y media después, el ideario de la Federación actual coincide con algunos planteamientos que esbozó el nuevo seleccionador y eso ha posibilitado su fichaje. "Esperamos un salto de calidad", ha afirmado el presidente Juan Carlos Martín Hansen sobre la etapa que se abre.
Curiosamente el primer y casi único contacto del nuevo seleccionador con el rugby femenino de élite fue con el quince que va a dirigir. Sonnes estaba afincado en Irlanda cuando José Antonio Barrio Yunque -hoy director deportivo de la FER y entonces seleccionador- le sumó a una concentración previa al Mundial de 2017 para que reforzara el trabajo sobre las fases de conquista. "Una experiencia muy buena, he aprendido mucho, me ha dado mucho confianza, espero también que haya dado confianza al equipo", dijo aquel día. "Un reto nuevo que me gusta", ha manifestado esta tarde durante su presentación.
A Jesús Moreno el seleccionador que regresa no le puso fácil la titularidad, pero reconoce una impronta que vinculada a su carácter de delantero. "Entiende que las prioridades individuales tienen que ponerse al servicio del colectivo. Es su manera de relacionarse, creo que él ponía un poco de su ego de lado, pero también hacía que tú pusieras tu ego de lado".
Como jugador, Régis Sonnes estaba en lo alto de su carrera, había ganado dos ligas en Francia, cuando en verano de 1995 decidió tomarse un año sabático para hacer surf en el Pacífico. Regresó a tiempo de disputar la siguiente temporada, en la que levantó de nuevo el título con su club, Stade Toulosain. Años después puso fin a su carrera en un equipo que él mismo había fundado en su región de nacimiento.
Su trayectoria como entrenador ha surfeado entre la élite y la cantera. Ha alternado temporadas en los mejores equipos del Top 14 francés con dos etapas en Bandon, de la provincia irlandesa de Munster, dedicado a fomentar el talento en los jóvenes. En la selección masculina Jesús Moreno asociaba a Sonnes con "un rugby evidentemente muy francés, basado en una parte de caos, de rugby champán, y una parte de organización de lanzamiento de juego".
Régis Sonnes, durante su concentración con las Leonas en 2017Federación de Rugby
Su próximo reto será mejorar los resultados de las Leonas, un equipo muy joven y con calidad técnica, con una decena de integrantes que se alinean en clubes de Francia e Inglaterra. Hace un lustro, sin embargo, que la selección pierde ante rivales a las que antes ganaba . Un problema más achacable a la falta de concentraciones y medios hasta hace dos años que al propio Juan González Marruecos, que llegó al puesto de seleccionador en 2022 y continuará en la estructura federativa.
La selección femenina mostró en el último mundial una evidente mejoría en las fases estáticas y en la defensa pero no sacó el provecho deseado de sus posesiones en ataque. Mejorar el juego con el balón en la mano es una de las claves que explica la contratación del nuevo seleccionador, que se ha marcado como primer paso "ampliar la plantilla". Sonnes contará con Aroa González como segunda entrenadora.
El mayor logro de Régis Sonnes en el banquillo fue la victoria en el Top14, codirigiendo con Ugo Mola a Stade Toulosain en 2019. Al final de la siguiente temporada, marcada por el covid, no renovó su contrato y, como no quería moverse por razones familiares, llegó a un acuerdo para entrenar a los cadetes de un club de categoría inferior. "Es bastante singular en su comportamiento, en su forma de ser, un personaje en el mejor sentido, un tipo superespecial en su forma de ver el mundo". Así describe Jesús Moreno a Régis Sonnes, con fama de espíritu libre y ahora el viajero encargado de conducir a la selección femenina de rugby hacia la élite.