El 11 de junio de 2010 la Selección se instaló en Potchefstroom, 220 kilómetros al noroeste de Johannesburgo, con los mejores auspicios. Campeona de la Eurocopa-2008, ganó su clasificación para Sudáfrica-2010 con 10 victorias en 10 partidos frente a Bosnia-Herzegovina, Turquía, Bélgica, Estonia y Albania, marcando 25 goles y encajando cinco.
Luego, seis amistosos de preparación, ante Argentina, Austria (fuera) Francia (fuera), Arabia, Corea del Sur y Polonia, todos ganados, con un marcador de 18-4. Imponía. Al campeón de la Eurocopa se le habían añadido dos nuevos valores, Piqué y Sergio Busquets. La única pega era que Iniesta y el NiñoTorres llegaban con dolencias a medio curar.
Navas, un jugador formidable que en sus inicios tenía problemas para soportar largas concentraciones alejado de su hogar; Del Bosque y el director deportivo de la Federación, Fernando Hierro, les visitaron a él y a su familia en Los Palacios y aceptó enrolarse.
Las vísperas fueron relajadas y felices en la North West University, un lugar que calificaron de «austero y funcional». A 200 metros del alojamiento tenían el campo para entrenar. Una espera plácida y confiada, con la atención de la grey futbolera todavía volcada en las cosas de aquí: Rosell ganó las elecciones al Barça, la Real y el Levante ascendieron a Primera… De Sudáfrica legaban noticias anecdóticas: cacos en la concentración de Portugal, Cristiano que visita a Mandela y las altisonancias de Maradona, seleccionador argentino.
Inquietante estreno
Se juega en ocho grupos de cuatro. Empezamos ante Suiza el día 15, en Durban, con 7.000 españoles en las gradas, eufóricos en principio, deprimidos al final porque, contra todo pronóstico, perdemos 1-0. Jugamos aceptablemente, rematamos 23 veces, pero… A Villa le faltó chispa y Torres salió a falta de media hora, sin condición.
Suiza se cerró y marcó de pura chamba en el 52′, un pelotazo muy largo del portero que tras rebotar en dos culos en nuestra área acabó a pies de Gelson, con Casillas fuera de sitio por el alboroto de la jugada. Para completar el desastre, Iniesta es volteado en el 77′ y se retira maltrecho. Huele a baja para el siguiente día.
(Casillas; Sergio Ramos, Piqué, Puyol, Capdevila; Silva-62′-Navas, Xabi Alonso, Xavi, Busquets-61′-Torres, Iniesta-77′-Pedro; Villa).
Luis Aragonés, que aunque antes de la Eurocopa-2008 había anunciado que se iría no quedó conforme tras el título con el relevo, estaba allí como comentarista de Al Jazeera y se apresuró a romper su silencio ante la prensa española: “Esto no es de hoy, se veía venir”, dijo con el tono de un sabio ausente de su laboratorio, al que manos inexpertas han hecho explotar.
Surgen discusiones. Del Bosque mantuvo el tiqui-taca de Luis, pero desdoblando el medio centro único, Senna (ya con 33 años, no fue convocado), en la dupla Xabi Alonso–Sergio Busquets, lo que empujaba a Xavi más arriba, recibiendo de espaldas y con un atacante menos con el que combinar.
Iker y Sara
Sale también a relucir que tras la portería está Sara Carbonero con el micrófono de Telecinco. Es la novia de Casillas y algunos lo tachan de factor de distracción para el meta. Pero la reportera ya hacía ese trabajo antes de producirse el noviazgo. ¿Qué se podía hacer? ¿Que no hubiera ido él, que no hubiera ido ella?
Se receta un día de descanso con safari fotográfico. Por la mañana siguiente Xavi, en el desayuno, convence a Del Bosque que no han jugado tan mal, este declara: “No vamos a dar bandazos, no habrá un vuelco en el equipo. Seremos campeones si ganamos los seis partidos que quedan”. Para algunos es una jactancia sin base, para otros, no es descabellado: veníamos de 16 victorias consecutivas.
Esa semana sube el tercero, el Hércules, pero fuera de Alicante estamos a otras cosas…
Iniesta no podrá estar el 21, ante Honduras, pero sí Torres. Villa está recuperando la chispa, marca en el 17′ y el 51′, y se le escapa el hat trick por un penalti fallado. Alivia el resultado, pero el juego ha sido peor. Se critica el tiqui-taca, del que muchos sospechan en España por su premiosidad. Maradona dice: “España sería campeona del mundo con porterías a lo ancho”; Del Bosque replica: “Hemos ganado 26 de nuestros últimos 28 partidos con este modelo”.
(Casillas; Sergio Ramos-77′-Arbeloa, Piqué, Puyol, Capdevila; Xabi Alonso, Xavi-66′-Cesc, Busquets; Navas, Torres-70′-Mata y Villa).
Pacto de no agresión
El 25 toca Chile, que ha ganado a sus dos partidos. Un hueso. Con Bielsa de entrenador, hace un juego atosigante, rápido, duro, con tres jugadores de alto rango; Medel, Vidal y Alexis Sánchez. Vuelve Iniesta, cuya pareja con Xavi es garantía de control. En el minuto 24, del forcejeo en la media surge un balón largo que persigue Torres, sale el meta Bravo a cortar fuera del área, su despeje le llega a Villa, en la zona media, cerca de la banda y el asturiano improvisa un perfecto golpeo con su pierna mala (no tan mala), que cuela el balón en la portería desnuda. Un toque de maestro.
En el minuto 37 Iniesta duplica la ventaja con un disparo sereno, colocado, culminando una gran jugada. En el 47 Millar descuenta con un tiro que pega en la rodilla de Piqué y descoloca a Casillas. Chile aprieta, pega y juega, hasta que a un cuarto de hora del final se para. ¿Qué pasa? Del Bosque se extraña y Antonio Grande, su segundo, deduce: con el 2-1 pasamos los dos, Chile ofrece una paz tácita. Los jugadores españoles lo detectan y se firma sin tinta un pacto silencioso. El partido muere de causa natural.
(Casillas; Sergio Ramos, Piqué, Puyol, Capdevila; Xabi Alonso-73′-Javi Martínez, Xavi, Busquets, Iniesta; Torres-55′-Cesc y Villa).
Campeones de grupo, en octavos, la derrota ante Suiza lavada, Luis Aragonés silenciado. Ahora empieza lo de verdad y renace el optimismo, pues la preparación física se orientó a llegar bien a esta fase.
En octavos aparece Portugal, que lleva 16 meses sin encajar gol en un partido oficial, pero ha pasado como segundo, con empates ante Senegal y Brasil y goleada a Corea del Norte. Cristiano está en su plenitud, pero Sergio Ramos le anulará. España maneja el partido aunque no llega o llega poco. Del Bosque sustituye a Torres, que sigue sin estar, por Llorente, el gálibo del equipo, cuya pelea por alto en el área abrirá por fin el hueco para que Villa cuele el remate decisivo. Ya estamos en cuartos, las caras mejoran decisivamente.
(Casillas; Sergio Ramos, Piqué, Puyol, Capdevila; Xabi Alonso-93′-Marchena, Xavi, Busquets, Iniesta; Torres-58′-Llorente y Villa-88′-Pedro).
Dura prueba ante Paraguay
El 3 de julio, Paraguay se nos atraganta: aprieta, se repliega, mucho toque de España… Un sobresalto: marca Valdez, pero se anula. Avanzado el segundo tiempo, hay tres minutos locos: penalti por agarrón de Piqué, lo lanza Cardoso y Casillas, informado por Reina de su golpe de seguridad, lo bloca. Al poco, penalti a favor de España: Xabi Alonso transforma, se anula por haber entrado españoles en el área y la repetición la rechaza el meta, que de inmediato comete penalti sobre Cesc, pero el árbitro lo deja ir por no incurrir en sobredosis. Por fin, en el 83, Villa marca, tras pegar el balón en los dos postes. Alivio y semifinal.
(Casillas; Sergio Ramos, Piqué, Puyol-84′-Marchena, Capdevila; Xabi Alonso-75′-Pedro, Xavi, Sergio Busquets, Iniesta; Villa y Torres-56′-Cesc).
El 7 de julio, San Fermín (cuatro días antes Nadal ha ganado Wimbledon), afrontamos a Alemania con una seguridad nueva. Ya les ganamos la final de la Eurocopa. El optimismo lo refuerza el pulpo Paul, cuyo cuidador le coloca cada día dos raciones de comida, una sobre la bandera de un equipo, la otra sobra la del oponente, y siempre escoge el que resultará ganador. La víspera se ha decantado por España. Buena señal.
La tarde del partido, justo antes de bajar al hall del hotel para salir hacia el campo, Xabi Alonso se da una ducha tranquilizadora. Tropieza, la mampara de cristal se rompe y le saja el muslo justo sobre la rodilla. Se asusta con la sangre, llama al doctor Cota, que le cierra la hemorragia a toda prisa con vendas apretadas y así salen hacia el estadio.
El vendaje de Xabi Alonso
Xabi le pide al doctor desesperadamente que le cure y guarde el secreto, y este se debate entre su lealtad al paciente o al jefe, Del Bosque, y opta por lo primero. Cuando todos salen a inspeccionar el césped, paciente y médico se quedan furtivamente en el vestuario. Cota aplica 14 puntos y coloca un vendaje de color rojo. Xabi comparece, prueba con un par disparos a puerta, se siente bien. Del Bosque no se entera de nada y pasa desapercibido el color rojo de la venda, que simula una muslera.
La alineación trae sorpresa: juega Pedro. Se trata de vigilar las subidas de Lahm y aprovechar su peligro arriba. España juega su primer partido pleno, hermoso, es muy superior, pero Neuer retrasa el gol. Por fin llega en el 73, con una jugada del laboratorio del Barça que Xavi y Puyol le han propuesto a Del Bosque: el medio saca un córner con su precisión de geómetra y el central hace el movimiento previsto, apareciendo en oblicuo para coincidir con el balón y mandarlo a la red. Es un triunfo colosal que nos hace finalistas.
España ha jugado, por fin, el partido que se debía.
(Casillas; Sergio Ramos, Piqué, Puyol, Capdevila; Xabi Alonso-93′-Marchena, Xavi, Busquets, Iniesta; Villa-81′-Torres y Pedro-86′-Silva).
El gran día es el 11 de julio, frente a Holanda, dos veces finalista derrotada en sus años de Naranja Mecánica. La Federación fracasa en la reserva de entradas y cientos de españoles se quedan en Barajas, con vuelo pero sin ella. Luego se verán claros en la grada española, lo que hace aún más dolorosa su ausencia.
Holanda sale pegando, consciente de que en condiciones normales de presión y temperatura España es mejor. En el minuto 28 hay una espeluznante patada de Nigel de Jong al esternón de Xabi Alonso, que el inglés Howard Webb deja en simple falta. Holanda, que apareció en los setenta como nuevo heraldo del fútbol bello, hace un partido bronco y sucio y la virtud de los nuestros es no enzarzarse.
Los corazones se paran en el minuto 62 con una escapada vertiginosa de Robben por el centro, cuyo tiro desvía Casillas en el mejor y más recordado milagro de su brillante carrera. No hay goles, llegamos a la prórroga. Seguimos así en el minuto 116, ya muy cerca de los penaltis, cuando Navas sube desde nuestro campo por la derecha, pasa el medio campo, la jugada pasa por Iniesta, Cesc y Torres, que envía hacia el propio Iniesta, que aparece amenazante por el carril del ocho, Van der Vaart, corta, el balón le cae a Cesc que, este sí, acierta en el pase a Iniesta (¡Iniesta de mi vida!), que deja botar el balón y cuando cae suelta el remate más tenso y hermoso de la historia de nuestro fútbol.
Luego se quita la camiseta para mostrar su emotivo recuerdo a Jarque. Los jugadores se amontonan en el córner, Del Bosque pide serenidad, temiendo los minutos que quedan, que pasan muy despacio. Por fin pita Webb. ¡Campeones del mundo!
(Casillas; Sergio Ramos, Piqué, Puyol, Capdevila; Xabi Alonso-87′-Cesc, Xavi, Busquets, Iniesta; Villa-106′-Torres y Pedro-60′-Navas).









