Es un joven español de 22 años y socio del RCD Mallorca al que se investiga por haber reincidido durante el partido disputado ayer contra el Villareal.
La Policía Nacional ha identificado al aficionado que profirió insultos racistas contra Vinicius Jr. durante el partido disputado por el Real Madrid en Mallorca el pasado 5 de febrero.
Según han informado fuentes policiales, agentes de la brigada de Seguridad Ciudadana tienen ya un informe sobre el presunto autor y lo han puesto en conocimiento de las autoridades judiciales.
No en vano, tal y como apuntan esas mismas fuentes, el asunto está siendo investigado en un juzgado de Palma por un presunto delito leve tras una denuncia interpuesta por la Liga española de fútbol profesional. Los policías que investigan el asunto han remitido igualmente su informe a la Comisión Antiviolencia.
Los hechos investigados se produjeron durante el partido disputado hace dos semanas entre el RCD Mallorca y el Real Madrid en el estadio palmesano de Son Moix.
En un lance del encuentro, según captaron las cámaras en imágenes emitidas por televisión, un aficionado llamó “puto mono” al conocido jugador madridista cuando el equipo blanco se disponía a lanzar una falta. “¡Vinicius! ¡Mono, eres un puto mono!”. Los insultos, que el resto de la grada no secundó, pasaron desapercibidos para los árbitros del encuentro pero fueron denunciados tras su difusión en la plataforma televisiva Dazn.
Se trata de un hombre de entre 21 y 22 años y de nacionalidad española que es socio del RCD Mallorca, club que se puso inmediatamente a disposición de la justicia para colaborar en todo lo que sea necesario.
Se da la circunstancia de que, según confirman a este diario fuentes de la Policía, esa misma persona habría proferido insultos similares contra otro jugador durante el partido que se jugó ayer entre el Real Mallorca y el Villarreal. Un testigo lo denunció en el propio campo y la Policía actuó de forma inmediata para identificarlo.
El Ruedo IbéricoOpinión
CARLOS TORO
Actualizado Lunes,
25
diciembre
2023
-
12:13Michel en uno de los últimos duelos del Girona.CRISTINA QUICLERAFPLa sucesión...
Describe el efecto mariposa de Edward Lorenz que una pequeña variación en un sistema no determinista puede producir efectos divergentes. La pregunta en clave rojiblanca es si la mariposa de Leganés va a afectar al equipo de las 15 victorias consecutivas pese al épico triunfo ante el Bayer Leverkusen. Diferentes competiciones y diferentes motivaciones. Una tiene final y la otra sólo tiene partido a partido según dijo Simeone. Pues quizás el equipo necesite una meta clara, como en Champions. Ante el Villarreal se quedó corto en voluntad o suerte. [Narración y estadísticas, 1-1]
La mariposa del Atlético es Julián Álvarez. Dos aleteos suyos acabaron con el Bayer y ante el Villarreal, con una posición algo más retrasada, quiso influir en el flujo de los acontecimientos desde todos los parámetros. Suyo fue el primer pase en profundidad del partido y también el primer tiro a puerta, aunque ante los amarillos se le negara el gol.
Comandados por el argentino, el Atlético salió fuerte, dominador. Más que a aletear como una mariposa y a picar como una abeja, quiso apabullar desde el inicio. Lo hizo con una asfixiante presión arriba y mucha atención de una renovadísima línea defensiva con pocos habituales frente a Oblak. Por delante, Koke, el capitán, con pocos minutos este año en un centro del campo muy sólido sin su nombre entre los titulares.
El Villarreal no encontraba el balón, esperaba en su campo las acometidas del Atlético y apenas amenazaba la portería de Oblak. Entonces llegó una temeridad de Reinildo tras un mal control de Witsel en una jugada aislada. Se tiró el mozambiqueño a los pies de Gerard Moreno y, pese a que toca balón, arrastra con la pierna de atrás al delantero amarillo que no falló desde los 11 metros. Tocaba remontar. No es mala opción esta temporada. Ocho veces se ha conseguido. Pero la moneda no siempre va a salir cara.
Gerard Moreno transforma el penalti ante Oblak.PIERRE-PHILIPPE MARCOUAFP
El gol descolocó algo a los de Simeone. Fue un golpe psicológico al equipo que estaba jugando mejor y que más lo merecía. Pero el fútbol no entiende de justicia, sólo de goles. Que le pregunten al Leverkusen, cuya primera parte en el Metropolitano mereció bastante más premio. Se perdió hasta Koke, el timón rojiblanco, un error suyo cerca del área casi le cuesta el segundo a su equipo si no llega a ser por Witsel, rapidísimo, que tapó a Gerard. El quite del perdón.
Y repitió nada más empezar la segunda parte. En una contra en inferioridad defensiva, Witsel se lanzó a los pies de Barry para evitar el segundo del Villarreal. Acción de mérito para el belga reconvertido a central. Esa contra peligrosa no fue un espejismo, el Villarreal repitió a la espalda de Molina e hizo sufrir mucho a los colchoneros en los primeros minutos.
Respondió el Atlético con la inspiración de De Paul y la amenaza de Julián, aunque fue Correa el que finalizó mal tras un rebote de Junior. El portero se ha asentado en la portería del Villarreal ante la ausencia de Diego Conde. En la siguiente, el brasileño no pudo hacer nada contra los dos rojiblancos que había en boca de gol. Falló Correa el pase atrás de Julián, pero Lino embocó el balón suelto para empatar el duelo con media hora por jugarse.
Espectáculo arbitral
Un partido sin bronca alguna se ensució por la falta de control de Sánchez Martínez, con la mano muy suelta para soltar amarillas por doquier y una roja al banquillo del Atlético. Esa locura tarjetera quitó ritmo al juego, pero Julián enseguida lo volvió a acelerar con una carrera en solitario que consiguió detener Junior. El Atlético volvía a dominar al submarino amarillo, que se abandonaba a las contras que pudiera conducir Baena, con todo el frente de ataque renovado desde el banquillo. También recurría el submarino al balón parado, cinco córners dispuso y los remataron todos. Afortunadamente para el Atlético, fuera de los tres palos.
Los últimos 10 minutos fueron de acoso rojiblanco, cuatro saques de esquina seguidos reflejaban el agobio de los de Marcelino. El Atlético buscaba el liderato. Casi lo encuentra Griezmann con un cabezazo que se fue por milímetros. O, también, por el aleteo de una mariposa.