“Odiaría que otros padres o jugadores tuvieron que pasar por esto en el futuro, especialmente en chicos y chicas jóvenes”, escribió en sus redes sociales
Maguire marca un gol en propia puerta en el partido de Inglaterra ante Escocia.ANDY BUCHANANAFP
La madre del inglés Harry Maguire escribió una publicación en redes sociales defendiendo a su hijo de las burlas y el abuso que sufrió este martes en el partido contra Escocia, cuando, después de marcarse un gol en propia puerta, gran parte del estadio se reía de él cada vez que tocaba la pelota. Inglaterra ganó el partido por 1-3.
“Como madre, ver la cantidad de comentarios negativos e insultos que recibe mi hijo de algunos aficionados y comentaristas es desgraciado y completamente inaceptable para cualquier tipo de persona, y también para alguien que trabaja representando a un club y a un país”, dijo Zoe, madre del futbolista.
“Estaba ahí, en la grada, como siempre, y no es aceptable lo que se ha creado. Entiendo que en el mundo del fútbol hay subidas y bajadas, momentos buenos y malos, pero lo que le está ocurriendo a Harry va más allá del fútbol. Para mí, no está bien ver por lo que está pasando. Odiaría que otros padres o jugadores tuvieron que pasar por esto en el futuro, especialmente en chicos y chicas jóvenes“, añadió.
“Harry tiene un corazón inmenso y me alegra que se mantenga fuerte y que pueda soportarlo, cuando otros no podrían, pero no le deseo esto a nadie“.
Maguire, en sus primeras declaraciones tras el incidente, aseguró que está acostumbrado a este tratamiento y que puede soportarlo, además de señalar que la presión sobre él hace que el resto de compañeros jueguen mejor.
Desde las pistas de atletismo A Fieiteira sólo se ve el cercano almacén de Estrella Galicia -¿cómo no?-, pero huele a mar, al Atlántico, a la ría de Arousa. Es el lugar. Ana Peleteiro entrena en casa, literalmente en casa: en su Ribeira natal -de hecho, en el módulo que lleva su nombre- y junto a su marido, Benjamin Compaoré, que también es su entrenador desde el pasado octubre. Después de que la saltadora estuviera una década a las órdenes del mito Iván Pedroso, la unión profesional-sentimental generó dudas, pero su oro en el reciente Europeo indoor las disipó. Ahora Peleteiro busca acabar con ellas en el Mundial indoor de Nanjing (China) que empieza este viernes y donde ella competirá este sábado (a partir de las 12.10 horas, Teledeporte).
Ausente Yulimar Rojas, el sueño del oro mundial, su primer oro mundial, es posible, pero amenazan las cubanas Leyanis Pérez y Liadagmis Povea y la dominiquesa Thea LaFond. Sería el ascenso de Peleteiro a la cima del triple salto y, de paso, la confirmación de que su pareja con Compaoré funciona.
"Creo que desde el principio gestionamos nuestra relación en la pista de forma muy inteligente e incluso nos fortalece como pareja. Cuando entrenamos, se produce un cambio natural y me convierto en su entrenador al 100%. Siempre hablamos con respeto, con fluidez. Nos centramos en el trabajo incluso si llegamos al entrenamiento enfadados porque en casa hemos tenido nuestras discrepancias por cualquier tontería", comenta Compaoré en conversación con EL MUNDO desde China, donde la máxima preocupación hasta el momento ha sido el jet lag.
A.P.
La pareja llegó el pasado sábado, pero antes ya seguía tratamientos de luz azul y luz roja para adaptar los ritmos circadianos y conciliar el sueño lo mejor posible. Semanas atrás, Peleteiro aseguró que el Mundial indoor estaba "muy lejos" y caía "muy tarde en el calendario", pero finalmente decidió acudir. La oportunidad resplandece. "Ana realmente comenzó su temporada el 22 de febrero, en el Campeonato de España. Sólo lleva dos competiciones. Está tercera en el ranking mundial, sería un error no haber venido. Nuestro objetivo del año es el Mundial al aire libre de Tokio y será a mediados de septiembre, así que hay margen para la recuperación", asegura Compaoré.
"En casa hablamos de técnica, sin pasarnos"
¿Tienen algún pacto para no hablar de atletismo en casa? Puede llegar a saturar, imagino.
¡Claro que hablamos de atletismo en casa! El tema no nos asfixia porque los dos tenemos una vida muy ocupada por separado. En casa podemos hablar de los objetivos, de la técnica, de cosas del trabajo, aunque sin pasarnos. Al final, es inevitable, somos grandes aficionados al deporte y, sobre todo, al triple salto.
Nacido en Bar-Le-Duc, entre París y Estrasburgo, de padre burkinés y madre francesa, Compaoré destacó muy joven en el triple salto siendo campeón del mundo junior y vivió su mejor momento deportivo en 2014 cuando se proclamó campeón de Europa al aire libre. Pese a algunos problemas físicos, hasta el año pasado intentó seguir en activo -fue decimosegundo en el último Europeo-, pero este invierno se retiró para centrarse en preparar a Peleteiro.
"La creatividad es fundamental"
Empezaron a salir juntos en 2021, fueron padres en 2022 y se casaron en 2023 así que 2024 demandaba un nuevo paso en la relación. Entrenador y pupila, marido y mujer. Parece un desafío. "Ana tiene mucha experiencia y quiere entender los porqués, pero lo percibe todo muy bien. Para mí es un placer entrenar con ella, disfruto descubriéndole cosas. Para mí, más allá de la precisión técnica, de la cantidad de trabajo o del número de repeticiones, la creatividad es fundamental. E intento aplicarla con educación, diálogo, estimulación y juego", proclama el ex saltador.
A.P.
El trabajo entre ambos empezó con una propuesta ambiciosa, que Peleteiro cambiara de pierna de batida en el salto de la derecha a la izquierda, pero finalmente ésta quedó aparcada. Las molestias en la rodilla izquierda de la española obligaron a replantarlo todo y a recuperar la técnica de siempre, aquella que le dio el bronce en los Juegos de Tokio 2020. Igualmente Compaoré no descarta volver a intentarlo en el futuro y, sobre todo, insiste en que Peleteiro debe saltar más bajo que antes, distinto, más horizontal.
"Ana puede saltar muy lejos con ambas piernas y ese cambio es posible, yo mismo lo hice como atleta. Después de los Juegos de París teníamos tiempo así que nos atrevimos a hacerlo. Desafortunadamente eso provocó inestabilidad articular y tuvimos que deshacer nuestros planes", reconoce Compaoré que por Peleteiro ya cambió París por Guadalajara y ahora se ha asentado en Ribeira, donde también ha abierto una cafetería junto a su mujer, y donde huele a mar, al Atlántico, a la ría de Arousa. Es el lugar.