La campeona de España de carreras de montaña en 2022 Sara Alonso ha sufrido este fin de semana un grave percance mientras entrenaba en el campo. La atleta ha sido atacada por una vaca, que le ha provocado una fractura en una costilla, según ha informado la vasca en sus redes sociales.
Alonso se encuetra hospitalizada a la espera de realizarse más pruebas pero el ataque del animal ha arruinado lo que le quedaba de temporada. “Agur a FontoRomeu, Sierre Zinal y sobre todo al objetivo más grande del año UTMB Mont Blanc. Espero que la recuperación sea rápida y al menos pueda seguir con la idea de correr el mundial y la final de la Golden Trail Series“, ha expresado en un mensaje en Instagram.
La corredora de montaña ha publicado incluso el audio que envió a un conocido tras el percance. “Llámame, por favor, me ha atacado una vaca“, se la escucha decir en el mensaje.
También ha relatado lo que para ella ha sido “una de las situaciones de más terror” por las que ha tenido que pasar. “En un momento pensaba que seguiría corneándome hasta que me matara”, ha confesado.
“Aunque parezca una puta broma es la mayor pesadilla que podría tener hoy. Estoy destrozada totalmente, tengo traumatismos por mi cuerpo y lo peor de todo me ha fracturado la sexta costilla por completo”, ha explicado.
El brasileño Moacir Rodrigues dos Santos, excentrocampista de equipos como Atlético de Madrid y Sevilla, ha fallecido a los 54 años, informó el Atletico Mineiro, club en el que comenzó su carrera.
"Galo lamenta profundamente el fallecimiento del ex jugador Moacir, esta mañana (20), a la edad de 54 años", señala el Atletico Mineiro, que precisa que será enterrado este sábado en el Cementerio Parque Renascer de Belo Horizonte.
Moacir llegó al Atlético de Madrid en junio de 1993. En su primera campaña participó en quince encuentros y luego pasó al Sevilla, en el que estuvo dos campañas antes de volver a su país al Internacional. Luego jugó en Flamengo, Portuguesa, Tokio Verdy, Ituano y Uberaba.
Con el Atletico Mineiro ganó tres veces el campeonato de Minas Gerais y la Copa Conmebol de 1992.
El aperitivo del sábado supo a poco, como si lo que no fuera un brutal despliegue de Tadej Pogacar no colmara las expectativas. Pero la fiera escapó de todas las jaulas en un enclave mítico. En el Santuario de Oropa, donde Marco Pantani dejó una remontada asombrosa en 1999, donde Piotr Ugrumov encendió las alarmas de Miguel Indurain seis años antes, el esloveno asestó el primer zarpazo al Giro. Aún no mortal, ni medio minuto a sus rivales, pero sí todo un aviso: si nadie lo remedia (quizá una escapada consentida esta semana), la amenaza es que vista de rosa hasta Roma.
Fue un guiño al Pirata 25 años después. Porque como Pantani aquel día, justo antes de empezar las rampas, a la salida del pueblo de Biella, un problema puso en alerta al líder del UAE. Un pinchazo delantero y una pequeña caída. Algo de confusión con las órdenes del coche, cabreo, cambio de bici y apretón para volver a la cabeza del pelotón que seguía persiguiendo a Andrea Piccolo, el valiente de la escapada del día.
No había habido fuegos artificiales en los dos puertos previos. Todo lo dejó el UAE para Oropa, donde Berg y Novak hicieron la selección -pronto Schachmann y Nario Quintana eliminados- y Majka lanzó a Pogacar como si estuviera en una bolera; el ataque a falta de 4,5 kilómetros, apenas un amago de poder seguirle de Ben O'Connor (luego lo acabaría pagando) y en solitario hasta la meta. Con su triunfo, el 71 de su carrera, ya puede presumir de haber ganado en las tres grandes vueltas y también de haber vestido de líder en todas ellas: "Era uno de mis sueños. Es algo que no muchos ciclistas tienen (exactamente, sólo 108). Estoy muy contento".
No fueron diferencias enormes, porque aún es el segundo día, el puerto, pese a su leyenda, no es tan duro (una media del 6,2%) y porque por atrás hubo entendimiento entre los que se jugarán, previsiblemente, las plazas del podio final. Se formó un grupo de nueve corredores, con Juanpe López entre ellos (ya es séptimo). Y el alemán Florian Lipowitz, que viene de brillar en el Tour de Romandía, hizo un fenomenal trabajo para Daniel Felipe Martínez. El colombiano y Geraint Thomas, segundo y tercero en la general (ambos a 45 segundos), apenas perdieron 27 en meta. No hubo noticias, sin embargo, del héroe de la primera jornada: a Jhonatan Narváez el rosa no le dio alas y pronto perdió comba. Bora e Ineos, dos colectivos poderosísimos contra los que deberá pelear Pogacar.
Más de una hora después de los graves incidentes que obligaron a suspender provisionalmente el derbi en el Metropolitano, el capitán del Atlético de Madrid, Koke, aparecía en sala de prensa. Tras valorar lo ocurrido llegaba la pregunta de este periódico acerca de si el club debía echar a sus radicales: "¿El Frente Atlético? [gesto de sorpresa]. El club tendrá que hacer lo que deba con sus aficionados, yo no soy quién para decir si tiene que echar a alguien o no de un estadio de fútbol".
En el club, directamente, dicen no reconocer al Frente Atlético. No reconocen al grupo como tal, y por eso, argumentan fuentes rojiblancas, no pueden actuar contra sus integrantes. ¿Por qué? Según estas mismas fuentes, el Frente Atlético "no es una peña del club". Es así porque, en diciembre de 2014, le fue retirada su condición de peña oficial. Entonces, el Atlético de Madrid lo hizo obligado por las circunstancias de que en el seno del Frente había ocho socios relacionados con el fallecimiento del seguidor del Deportivo de la Coruña, Francisco Javier Romero Taboada, Jimmy. Era la segunda muerte achacable a este grupo de radicales tras la del seguidor de la Real Sociedad Aitor Zabaleta en 1998.
Simeone pide calma a la grada durante el derbi.
Sin embargo, la realidad choca contra este argumento puramente técnico. La realidad es que los jugadores siguen dotando al Frente de un tratamiento privilegiado respecto al resto de la afición, como lo demuestra el agradecimiento que les brindan tras cada partido, incluso tras el derbi del domingo. O diferentes gestos, algunos de ellos muy recientes, como la entrega de una camiseta al terminar el duelo con el Leipzig que les hizo Giménez en persona. Echando la vista atrás, también se puede ver recordar la mítica foto de Koke celebrando un título con la bufanda del Frente en la cabeza.
La realidad también demuestra, con un simple vistazo a las redes sociales del grupo radical, que son ellos quienes ocupan el Fondo Sur del Metropolitano. Cuelgan vídeos de sus cánticos, de sus homenajes a personas de tradición atlética que han fallecido o, simplemente, recuerdos de sus desplazamientos, como el del primer partido de la Liga de este año en Getafe. Pruebas más que evidentes de que el Frente Atlético sí existe y ocupa la grada del Fondo Sur del estadio del Atlético de Madrid. Sin embargo, al no formar parte del listado de peñas, argumentan en el club, no se puede hacer nada.
Los incidentes que rodean a este grupo se han sucedido en los últimos años y siempre tienen tintes delictivos. Desde las dracas, o quedadas para pegarse con aficiones rivales o entre ellos mismos, hasta incidentes racistas como cuando colgaron un muñeco de Vinicius de un puente en enero de 2023 bajo el lema "Madrid odia al Real". Algo que volvieron a demostrar el domingo.
Tan pronto el primer mechero cayó en el estadio Cívitas Metropolitano hacia la figura del portero del Real Madrid, Thibaut Courtois, en torno al minuto 65 del derbi, los servicios de Seguridad del Atlético de Madrid y la Policía sabían que su labor era identificar al agresor de esa acción y a los responsables de las posteriores.
Un miembro de seguridad del club retiene a un seguidor del Frente.
En total se contabilizaron seis mecheros, según fuentes del club, aunque, en estos momentos, solo hay una persona identificada a la que se le aplicará la ley y el reglamento del Atlético de Madrid. Este código, en su artículo 37, apartado d, califica de falta muy grave el "lanzamiento de objetos contundentes entre aficionados o al terreno de juego que puedan causar daños" y cita a jugadores entre las potenciales víctimas así como el agravio de que pueda provocar una sanción al club.
Según ha podido saber EL MUNDO la acción de este socio la califica la entidad como muy grave y la sanción que le espera, también recogida en el artículo 38, apartado C, del mismo código interno es la "pérdida de la condición de socio y prohibición de acceso a sus instalaciones de forma definitiva". La entidad, además, se reserva la posibilidad de interponer acciones legales, así como la reclamación de los daños y perjuicios sufridos. Por este tipo de hechos, la Ley Antiviolencia contempla sanciones de entre 3.000 y 6.000 euros.
Posible sanción al club
Este lanzamiento de objetos fue recogido tanto en el acta, como en el informe del delegado arbitral así como en el que elabora LaLiga. Estas pruebas documentales, así como las imágenes de los incidentes, serán analizadas el próximo miércoles por el Comité de Competición lo que, con toda seguridad, acarreará una sanción al club que podría ser tanto económica como de cierre parcial de la grada desde donde se produjeron los lanzamientos.
Sería la segunda sanción a la que se expone el Atlético de Madrid en menos de un año por culpa del fondo sur del estadio donde se ubica el Frente Atlético. La anterior fue por los insultos racistas a Nico Williams en la visita del Athletic de Bilbao en abril de la temporada pasada. Finalmente, el Comité de Apelación revocó la multa económica y el cierre parcial del Metropolitano porque el club actuó con la "máxima diligencia posible". ¿Está haciendo lo propio con el Frente?