Georgia y República Checa firmaron tablas en un duelo en el que los primeros se encomendaron sobre todo al acierto bajo los palos de Mamardashvili y lograron adelantarse en el añadido del primer tiempo con un penalti convertido por Mikautadze. Schick, en el primer cuarto de hora de la segunda parte, sería el encargado de anotar el gol que sellaría un empate que deja las opciones de ambos combinados por ahora en el aire. [Narración y estadísticas, 1-1]
De nada le sirvió inicialmente a la República Checa llegar con peligro al área de una Georgia a la que, en apariencia, le bastaba con mantenerse con vida gracias a su portero. Y, cuando Hlozek envió el balón a la red tras un primer rechace del meta, fue el VAR el que invalidó el tanto por mano. Otra mano, de Hranac, en el otro extremo del campo, acabaría también tras intervención del videoarbitraje por convertirse en un penalti, transformado por Mikautadze, que les permitió a los georgianos ponerse por delante en el marcador en el tiempo añadido. Y con 1-0 se llegaría al descanso, gracias, eso sí, a otra buena intervención de su arquero.
En arranque del segundo tiempo, Georgia se permitió dejar gran parte de la iniciativa en manos de la República Checa para buscar sin prisa alguna la opción de ampliar distancias. Una apuesta arriesgada que acabó por cristalizar en un a la postre afortunado remate de Schick tras saque de córner que se convirtió en el 1-1 con 30 minutos de tiempo reglamentario aún por delante en el crono.
Rozaron, además, los checos el 1-2 muy poco después y eso provocó que los georgianos se espabilaran. Ni unos ni otros, a pesar del arreón final checo y la postrera contra georgiana, lograron que el marcador volviera a moverse.
Giacomo Agostini (Brescia, Italia, 1942) es un mito de motociclismo: cosechó 15 títulos, ocho en 500 cc. (la máxima categoría, que ahora se llama MotoGP) y siete en 350 cc. Es el piloto más laureado de la historia. Por eso, merece la pena escucharlo cuando habla de motos en la víspera de un Mundial que arranca este domingo con el GP de Tailandia (9.00 horas, Dazn), en el que Marc Márquez defiende corona e intentará igualar el récord de ocho triunfos del emblemático italiano.
A Giacomo Agostini le apasiona el Mundial de MotoGp, pero lamenta que la máquina atesore un factor determinante en la resolución de las carreras, ya que eso provoca una pérdida de emoción. Si Marc Márquez, el mejor piloto, cuenta con la moto más competitiva, el resultado acaba siendo lo que vimos el año pasado: arrasó y no selló una marca de puntos escandalosa solo por una lesión de última hora. Por eso, el campeonísimo italiano considera al piloto español como el indiscutible rival a batir. Además, en una conversación telefónica con este diario, dice que no tiene duda de que el español atesora todas las condiciones para igualar su registro en la máxima categoría. El catalán ha ganado siete veces el Mundial de MotoGP, una el campeonato de 125 cc y otra el de Moto2.
Marc Máquez acapara todas miradas.
Es el campeón, aquel a quien todos quieren batir. Por eso, precisamente, creo que es el favorito, casi como si estuviera predestinado a ganar también esta edición.
Marc Márquez arrasó en 2025 con una Ducati oficial. Su compañero de equipo, Pecco Bagnaia, dos veces campeón de MotoGP con esta misma marca, vivió un último curso marcado muy irregular, algo que Agostini trata de explicar: «Creo que, al ver que Márquez era tan rápido, pasó por un momento especialmente bajo, especialmente triste. Para mí, fue un tema de moral, se sintió un poco desmoralizado. Todo el mundo, y yo mismo también, esperamos que este año sea distinto, que recupere sus ganas innatas de vencer».
Agostini insiste en que Márquez lo tiene todo para volver a ser gran protagonista por calidad y carisma.
Márquez es un ídolo mundial
Sí. A los aficionados les gusta mucho ver gente que es capaz de hacer cosas que no están al alcance de todo el mundo, únicas. El público se enamora de grandes deportistas, como Ronaldo, Valentino Rossi, el propio Marc Márquez, Zinedine Zidane, Yannick Sinner o yo mismo. Gente única. Por ejemplo, solo hay un Carlos Alcaraz, no hay 10. El público ama y sigue mucho a este tipo de deportistas, los que hacen cosas de las que otros no son capaces.
Para volver a brillar en los circuitos, eso sí, al piloto de Cervera no le quedó otra opción que hacerse con la mejor máquina. Y, precisamente, ese peso tan grande que tiene ahora la tecnología no acaba de gustarle mucho a Agostini: «Para mí, ese exceso de tecnología no está bien. Prefiero que sea el piloto el que marque la diferencia. Quiero que gane el piloto, no la tecnología».
«Ahora, hay muchas cosas, pulsas un botón y bajas la moto, hay un montón de pequeñas alas para la aerodinámica. Yo quiero que una moto sea una moto, no una especie de avión, que mande el piloto. El año que viene creo que van a cambiar las cosas, y espero que vayamos hacia menos apoyos tecnológicos y que quien esté a los mandos tenga más responsabilidad con respecto a los resultados», reitera.
En este Mundial, que arranca hoy con la carrera al sprint (90.00 horas, Dazn) en el circuito Internacional de Chang, en Buriram, se repetirá la rivalidad entre los pilotos españoles e italianos, algo que gusta a Agostini. «Hace años, en el motociclismo brillaba Italia, pero también tenían mucho peso Inglaterra, Alemania o Estados Unidos. A lo largo de la historia, además, puedes encontrar grandes pilotos españoles, como el malogrado Santiago Herrero, hace mucho tiempo, Ángel Nieto, Álex Crivillé, Jorge Lorenzo... pero ahora parece que España e Italia son los que lo ganan todo. Y lo que están haciendo también muy bien en España es trabajar desde abajo, están preparando muy bien a los más jóvenes. Para ello, por supuesto, también ayuda mucho la climatología, tener buen tiempo la gran parte del año», señala un Agostini para quien triunfos y afición van muy unidos.
Giacomo Agostini.AP
«Si no hay pilotos ganadores en un país es complicado que haya una gran afición. Si no cuentas con ese factor, es normal que la afición a este deporte disminuya un poco», señala el gran campeón italiano, para quien Moto3 y Moto2, pese a que muchas veces quedan fuera de los grandes focos, tienen también un papel trascendental. «Para mí, tanto Moto3 como Moto2 cumplen un cierto papel de escuela, de preparación para acabar llegado a MotoGP. Empiezas en Moto3, desde ahí, pasas a Moto2 y, después, si todo va bien, puedes llegar a la categoría reina. Pero, para conseguirlo con garantías, es muy importante pasar por este aprendizaje», sentencia un campeón muy atento durante este fin de semana al arranque del nuevo Mundial.
La defensa del expresidente de la Real Federación Española de Fútbol Luis Rubiales ha comunicado a la jueza que lo investiga por presuntos contratos irregulares al frente del organismo federativo que tiene previsto volver a España el próximo 6 de abril y que está "a plena disposición" del juzgado.
El escrito, al que ha tenido acceso EFE, fue presentado en la mañana de ayer, poco después de que se conociera la operación de la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil en la que se registró su vivienda en Granada y la sede de la federación, entre otros inmuebles.
En él, la abogada de Rubiales explica a la jueza titular del Juzgado de Instrucción número 4 de Majadahonda que su cliente tiene billete de vuelta de República Dominicana el próximo 6 de abril en un vuelo que tiene programada la llegada a Madrid a las 11:25 horas.
Su mujer y sus hijas prevén volar a ese país el 29 de marzo y volver con Rubiales el día 6, según el mismo escrito, en el que se adjunta la reserva de vuelos de toda la familia.
En cuanto a su posible arresto -previsto para cuando llegue a España-, su defensa expone: "Desconocemos si ha sido ordenada la detención del Sr. Rubiales Béjar, pero mediante este escrito deseamos poner de manifiesto que el mismo se encuentra a plena disposición de este Juzgado en aras a esclarecer la investigación en curso".
Rubiales está investigado por posibles delitos de corrupción, aunque no figuraba entre las siete personas que la UCO preveía detener ayer, dado que tanto la jueza del caso como los investigadores sabían que desde hace días no se encontraba en España.
Los agentes de la Guardia Civil registraron ayer su vivienda de Granada en busca de contratos posiblemente irregulares de los últimos cinco años en la Federación, en coincidencia con su etapa al frente de la entidad.
Un registro que se suma a otros diez, entre ellos el de la sede de la Federación y el estadio de La Cartuja en Sevilla, en una jornada en la que hubo siete detenciones: cinco en Madrid y dos en Granada. Entre estos arrestos, el de un hombre de confianza de Rubiales, el asesor jurídico externo de la Federación de Fútbol, Tomás González Cueto.
Otros de los detenidos son los directores de Servicios Jurídicos y de Recursos Humanos de la Federación, Pedro González Segura y José Javier Giménez, respectivamente.
Además, ha sido detenido el hermano del director de Servicios Jurídicos, Ángel González Segura, directivo de una de las empresas, la constructora Gruconsa, elegida para obras en el estadio La Cartuja de Sevilla, que acoge la final de la Copa del Rey.
Como investigado aparece también Ramón Caravaca, administrador de una empresa que supuestamente pagó el presunto espionaje al presidente del sindicato de futbolistas, David Aganzo.
El dispositivo está dirigido por el Juzgado de Primera Instancia e Instrucción número 4 de Majadahonda (Madrid), en coordinación con la Fiscalía contra Corrupción y la Criminalidad Organizada y con la UCO.
Se trata del mismo juzgado que comenzó a investigar el contrato para el traslado de la Supercopa a Arabia Saudí firmado por Rubiales con el empresario y exfutbolista Gerard Piqué, y redactado por el despacho del asesor jurídico externo de la Federación de Fútbol, es decir, de González Cueto, uno de los detenidos.
Yago Rojo, probablemente el más pujante de los maratonianos españoles, 41º en los Juegos de París, oteaba el horizonte del reciente Maratón de Valencia y se relamía. Un estado de forma como no recordaba. "A mí no me gusta decir 'estaba para esto', porque siempre defiendo que la marca que haces es la que vales (2:07:47 es la suya). Pero estaba para reventar el crono. Los entrenamientos que estábamos haciendo, sobre todo las sensaciones... Recuerdo una tirada con Carlos Mayo, acabando el último 10.000 en 29:30 y le decía a Luismi (Martín Berlanas, su entrenador), 'si quieres sigo'", cuenta a EL MUNDO desde la más pura "frustración", desde "noches sin dormir". Porque, a las puertas del "gran día", le acudió el dolor y "no sé si este estado de forma va a volver alguna vez en mi vida".
Yago, el chico de Aluche que soñaba con ser Fernando Alonso, pura alegría y desparpajo, vivió días "horrorosos". Descubrieron una pubalgia, con afectación en la zona del sacro ilíaca. Tocaba parar, redefinir objetivos, una pesadilla para quien acostumbra a acumular 200 kilómetros a la semana. Aunque la oportunidad de Valencia y su recorrido siempre propicio para batir una marca que le resituaría entre las mejores nacionales de siempre, el madrileño pronto encontró la motivación de vuelta, siempre pensando en Los Ángeles como objetivo de fondo. Sólo había que regresar a la infancia.
"Yo de niño quería ser ciclista", comenta quien encontró en la bici a su mejor aliado para la recuperación. Diversión, exigencia y buena compañía. Nada menos que a rueda de Juanpe López, toda una maglia rosa del Giro.
Pero no sólo es la experiencia. El entrenamiento cruzado también es científicamente provechoso para los atletas de elite. "Es una barbaridad. Además, en mi caso, no sé por qué, me sube el pulso muchísimo en la bicicleta. Es bastante curioso, hasta me compré otro pulsómetro porque pensé que el que tenía estaba mal", explica Yago, que en esfuerzos sostenidos de unos 12 minutos, supera las 180 pulsaciones. Algo que, corriendo, en su caso sería ir a 2:50 el kilómetro, aproximadamente.
Juanpe López y Yago Rojo, en una imagen reciente.EL MUNDO
Rojo encontró en el nuevo refuerzo del Movistar un estupendo compañero. Se conocieron el año pasado y, aprovechando la estancia del sevillano en la capital con su pareja, la marchadora Lidia Sánchez-Puebla, acordaron unos entrenamientos en los que también se unen otros como el también ciclista Gonzalo Serrano o el duatleta Javi Martín. Tiradas de hasta cinco horas en las que el maratoniano comparte en paralelo los calentamientos y a rueda las series de los ciclistas. "Yo le dije que no quería interrumpirle sus entrenamientos. En las series largas, me cuesta seguirle. Pero lo disfruto una barbaridad, me lo estoy pasando como un enano, ir ahí detrás viendo su culo con el loguito de Movistar, su Canyon", bromea Yago, alucinado del reconocimiento que reciben por las carretas de Madrid y con la potencia de los profesionales en las subidas. "El otro día fuimos para el Alto del León y luego subimos Navacerrada. Cuando Juanpe y Gonzalo empezaron, dije: "¿Pero va a aguantar así 20 minutos?". Arrancó como si me pasase una moto. Cuando la carretera se pone para arriba no hay un punto de comparación. Ellos están tres ligas por encima".
Rojo se lleva la experiencia ("es una excelente persona y te va enseñando cosas técnicas") y sus músculos, protegidos del impacto hasta que pueda volver a correr (cree que será en unos días) la inyección fisiológica que acelerará su puesta a punto. "Ponerme en forma me va a costar bastante menos. El cansancio después de una salida es diferente al de correr, más orgánico, menos muscular. Un reventón sobrehumano, pero sin la sensación de no poder moverte que provoca la carrera", explica.
Si todo va bien y con la precaución debida, las miradas de Yago están en el Europeo de Birmingham del próximo verano, aunque para ello deberá acreditar la mínima en alguna maratón previa, posiblemente en Hamburgo o Praga. Y, llegado el momento, recordará esas salidas invernales en bicicleta, a 50 kilómetros por hora por Chinchón a rueda de Juanpe López.