El delantero del Barcelona Ferran Torres ha sido intervenido quirúrgicamente de urgencia este miércoles por una cuadro de apendicitis de forma satisfactoria, según ha informado la entidad azulgrana.
La operación ha sido realizada por los doctores Coroleu y Borras en el Hospital de Barcelona bajo la supervisión de los servicios médicos del club.
Así pues, el delantero barcelonista, que se había consolidado en la punta de ataque en las últimas semanas por los problemas físicos del titular habitual, Robert Lewandowski, causará baja en el derbi de este jueves frente al Espanyol en el RCDE Stadium en la antepenúltima jornada de LaLiga EA Sports. La victoria significaría el título liguero para el cub azulgrana.
El sorteo de los octavos de final de la Champions, hoy en Nyón (12.00 horas) puede deparar un duelo a todo o nada entre la Premier y LaLiga. El Atlético se cruzará sí o sí con un equipo inglés mientras que el Real Madrid y el Barça tienen ambos un 50% de posibilidades de medirse a un conjunto de esa nacionalidad.
Los rojiblancos se verán las caras con el Liverpool o el Tottenham. El conjunto que dirige Álvaro Arbeloa se medirá o bien al Manchester City de Pep Guardiola o al Sporting de Portugal. Y los azulgrana, finalmente, tendrán como rival al Newcastle o al PSG de Luis Enrique, el vigente campeón.
Los octavos se jugarán los días 10 y 11 de marzo (ida) y 17 y 18 de marzo (vuelta). Madrid y Atlético jugarán la vuelta a domicilio. El Barça, en casa. El sorteo definirá, asimismo, el trayecto hasta la final, en Budapest, el próximo 30 de mayo.
Cruce champions octavos 2026
En caso de medirse al Liverpool, los tres últimos precedentes para el Atlético son amargos. No en vano, cayeron a última hora ante los reds en Anfield, en la primera jornada de la fase de liguilla de esta edición por 3-2 y fueron doblemente derrotados en la fase de grupos de la 2021-22.
Frente al Tottenham, mientras, únicamente hay un precedente oficial: la final de la Recopa de la temporada 1962-63, en la que el equipo rojiblanco fue goleado sin piedad por 5-1 por los londinenses. El Galatasaray, en este caso, se medirá al conjunto que eviten los de Simeone.
En lo que se refiere al Real Madrid, los partidos con el City se han convertido en una suerte de clásico más. El último de ellos, jugado también en la fase de liguilla de la Champions de este curso, tiene un sabor amargo: derrota por 1-2. El curso pasado, en cambio, los blancos lograron eliminar a los citizens en la ronda previa a los octavos de final, tras imponerse por 2-3 en el Etihad y endosarle después un contundente 3-1 en el Bernabéu.
Contra el Sporting de Portugal, mientras, la historia juega decididamente a su favor: nunca ha perdido con los portugueses y suma tres victorias y un empate en cuatro duelos oficiales en la máxima competición continental. Curiosamente, el rival que logren esquivar será el que se medirá al sorprendente Bodo/Glimt.
Duelo emocional
Para el Barça, el peor rival posible sería un PSG capaz de imponerse a los de Flick en su último cara a cara, por 1-2 en Montjuïc, y que los eliminó de la Champions las últimas dos veces que se cruzaron sus caminos, tomándose una cruenta revancha de la remontada por 6-1 firmada de la mano precisamente de Luis Enrique en el curso 2016-17 tras caer por 4-0 en París. Los precedentes ante el Newcastle, mientras, arrojan un saldo positivo, con cuatro victorias y una derrota en cinco enfrentamientos, con el 0-2 logrado en la fase de liguilla de este curso como última muestra de ello.
Adriana Cerezo es pura adrenalina. Y no sólo sobre el tapiz. Saluda aquí y allá, bromea con unos y otros y deambula eléctrica por el gimnasio Hankuk de San Sebastián de los Reyes como si fuera el salón de su casa. Los minutos previos al entrenamiento resultan una liturgia de vendajes, ánimos, risas, masajes y concentración. "Yo es que a lo que renunciaría es a no venir aquí. Ese sería mi sacrificio. Si tengo algún compromiso y tengo que cambiar los horarios o faltar al entrenamiento, pues me molesta. Y fue así siempre. Cuando tenía 10 años y me coincidía con el cumpleaños de algún amigo del colegio, me fastidiaba. Mi fiesta estaba aquí. Y que dure mucho", presume la menuda taekwondista en su entrevista con EL MUNDO, en la que habla tan rápido como pelea y con igual seguridad que como ejecuta sus patadas.
Hace tres años, en el Makuhari Messe Hall, un centro de convenciones gigantesco a las afueras de Tokio, una niña de 17 años cautivó a España con su mezcla de ternura y fiereza. Sonreía de camino a cada combate y despedazaba a su rival después. Sólo cayó en la final, contra la tailandesa Panipak Wongpattanakit, por un despiste en los últimos segundos. Y lloró. De rabia porque aquella plata, que era la primera medalla para el país en esos Juegos, no fuera oro. Aunque nadie hubiera contado con ella.
Nadie, menos los que la conocían. "El día que la vi por primera vez pensé: 'Esta es una bestia'. Vino un poco cabizbaja, pero cuando tiró la primera patada...", rememora Jesús Ramal, el entrenador que hizo de esa niña frustrada que acudió a su escuela la mejor del mundo. Pero su plata, la que le cambio la vida, fue también fruto de un guiño del destino. Si para los deportistas más veteranos el retraso de los Juegos a causa de la pandemia resultó un duro golpe, para la adolescente Adriana ese año de margen fue una bendición. "¿Cuántas posibilidades hay de que una pandemia retrase unos Juegos, que los pueda disputar con 17 años...? Una entre un millón. Si hubieran sido en el 2020, tenía la edad muy justa para llegar a Tokio. Tuve más tiempo para aprender, para que la Federación confiara en mí y para que no hubiera ninguna duda, porque venía de las categorías inferiores. No sé qué hubiera pasado si hubiesen sido antes, pero de esta forma no me fue mal. Así que, como fue un regalo, la idea era ir a por todas", dice ella, a la que todos aquí la llaman 'La Bicho'.
Cerezo, durante un entrenamiento en el Hankuk.Ángel Navarrete
¿Cómo recuerda aquel día en el que fue ganando combate a combate hasta plantarse en toda una final olímpica?
Estaba flotando. Siempre hemos afrontado el presente para estar preparados para las oportunidades. Y en el momento en que se dio, la íbamos a exprimir al máximo. En mi cabeza no entraba 'vamos a probar, vamos a ver'. En mi cabeza estaba: 'voy a ser campeona olímpica'. Con esa ilusión y esas ganas afronté ese día. Así que lo que iba sucediendo no nos sorprendía. Esa frescura y esa forma de verlo nos dio un plus. A mí allí sólo me faltaban mi entrenador y mis padres.
Y sonriendo.
Espero que la gente se acuerde de esa sonrisa. Y que en París y en Los Ángeles sea igual. Es la esencia, lo que marca la diferencia. Todos entrenamos mucho, todos queremos ganar, todos damos nuestro 100%, pero yo creo que disfruto un poco más que el resto. Porque a mí esto me encanta, es mi vida.
En París, en el Grand Palais, Cerezo ya no será esa rival a la que nadie conocía. A sus segundos Juegos, la madrileña llega como número uno del ranking olímpico de su peso (-49 kilos), bronce en el mundial de hace un año y con más experiencia, madurez y hambre. "Hemos ido aprendiendo ciertas cosas para afrontar a rivales más altas. No es que las estudiemos mucho, focalizamos la atención en nosotros. Porque si Adriana está bien, ella es imparable. Tiene cosas que...", relata Ramal sobre su pupila, que el próximo mes afrontará el campeonato de Europa como preparación para la cita que centra todas sus atenciones. "Es injusto que los Juegos marquen tanto. Nos encantaría que un campeonato del mundo tuviera tanta repercusión, como pasa en fútbol o en baloncesto. Pero en nuestro caso no es así. Todos los deportes minoritarios tenemos ese pico de exposición y es lo que, a la vez, lo hace tan importante y tan bonito. Así que toca aprovecharlo", reivindica ella.
Adriana Cerezo y su entrenador, Jesús Ramal.Ángel Navarrete
¿En qué es mejor ahora?
Simplemente, en el hecho de tener tres años más de trayectoria, de entrenamiento. En nuestro caso es un trabajo acumulativo. Son más cosas mecanizadas, más aprendizaje, más adaptación a las normas... Pero sobre todo, yo venía de categorías inferiores y no había tenido la oportunidad de pelear en grandes eventos ni con gente top. Algo que ahora sí he podido hacer, competir en Mundiales, en Grand Prix, con las mejores. Esa es la experiencia. Aunque muchas veces te estás enfocando en las que están ahí arriba y luego aparece alguien como yo, que no estaba en el mapa...
Ahora ya no va a sorprender.
Pero eso es bonito también. Todos trabajamos para llegar a lo más alto. Y luego, mantenerte. Creo que todavía no soy el objetivo a batir, porque no soy ni la número uno del ránking mundial ni la campeona olímpica. Todavía tengo a alguien a quien perseguir. Pero ojalá llegar a serlo. Espero que sea en estos Juegos y tener que mantenerlo. Se nos va a dar bastante bien.
Cerezo, durante el entrenamiento en Hankuk.Ángel Navarrete
A la tailandesa la tendrá ganas.
Sí. Y a una turca que me ha estado ganando un montón de campeonatos, aunque en los últimos dos he podido derrotarla. Pero ese combate sabes que va a ser duro. La china también. El nivel es tan alto que llega un punto en que son detalles. El que más lo disfrute, el que mejor esté... El que ese día se haya levantado con chispa. Pero estamos preparados para atajar a cualquiera.
¿Por qué el taekwondo?
Pues no lo sé. Yo probé un montón de deportes y no me llamaban la atención. Pero fue aquí... No sé. También está el hecho de que a todos nos gusta ser el mejor. Cuando ves que algo se te da bien y vas mejorando... Crece el protagonismo y dices: 'Quiero ser la mejor'. Porque puedo y sé que si trabajo lo puedo conseguir. Es esa ilusión, que la tienes cuando tienes ocho años y quieres ser el mejor de la clase y ahora con 20 quiero ser la mejor del mundo.
¿Sigue viendo películas de artes marciales en honor a su abuelo?
Qué va. Poquísimas. Veo un montón de series, soy muy friki. Obviamente, me he visto Cobra Kai. Soy mucho de ver documentales de grandes deportistas. Jesús está muy metido y me recomienda. Pero películas de artes marciales ya no veo. Los efectos especiales de ahora son tan buenos, que los de antes ya no te los crees. ¡Ya no soy tan niña! Pero tendría que verlo algún día, creo que lo haré.
¿Cómo lleva los estudios de Criminalística?
Estoy en tercero, ahí voy, al día. Espero terminar el próximo año. Mis padres y su exigencia. Para que pudiese venir a entrenar, para tener ese premio, mi fiesta, tenía que ir bien en el colegio. Si no hacía los deberes, si no traía buenas notas, ese día no venía a entrenar. Después, se me ha ido creando una rutina de aprovechar en los viajes, algo que empecé desde muy pequeña. En un avión de 10 horas a EEUU, ahí me llevo los libros. Tiempo sacamos, de donde sea.
Cerezo, durante la entrevista.Ángel Navarrete
Se ve en plan CSI en el futuro...
Me mola mucho el tema de cuerpos y fuerzas de Seguridad del Estado. Pero yo iba a hacer Bioquímica o Biología Sanitaria. Cambié el mismo día de la preinscripción, hablando con mi madre. Me dijo: '¿Te ves dentro de 10 años en un laboratorio?'. 'Ni de coña', pensé. Me entró una angustia...
¿Lo de Policía le viene de familia?
Qué va. Mi padre tiene su empresa de decoración y mi madre trabaja en marketing. Tengo un tío que es policía local. Simplemente me llama la atención, me gusta mucho la Policía. Siempre ha estado en mi cabeza el tema de opositar. Pero ahora es complicado... Con calma.
¿Sigue practicando el mindfulness?
A diario. Empezamos en 2018. Me tranquiliza. Me viene bien para el taekwondo, pero también para los estudios. Vivimos a 2.000 revoluciones. Sacar 15 minutos, sentarte, respirar y no pensar en otra cosa, me viene bastante bien. Es algo que voy a hacer siempre.
¿Cómo lleva el mal perder?
Es que me enfado mucho conmigo misma. A todos nos gusta fustigarnos un rato, aunque estoy aprendiendo a no hacerlo. A llorar, a otro sitio. Se analiza lo que hemos hecho mal y se replantean las cosas. Quedarse en bucle es pasarlo mal a lo tonto. Ni eres el mejor cuando ganas ni el peor cuando pierdes. Mañana hay que pelear otra vez.
¿Lo peor que ha hecho tras una derrota?
Esto no se lo he dicho nunca a Jesús, ya lo leerá. Una vez perdí contra una tailandesa, la única vez en mi vida que fue por una diferencia de 20, en un Open de Bélgica Junior, en la final. Estaba tan enfadada que le pegué un puñetazo a la pared... Cuando me quite el guante tenía el el puño lleno de sangre.
¿Cómo lleva el tema dieta?
En los deportes de contacto hay mucha gente que hace locuras con el peso. Si yo peso más, soy más fuerte, soy más grande. Pero a mí me gusta entrenar, no dar el peso sudando con una capucha. Nos cuidamos, por supuesto. Pero nuestra filosofía va en dirección contraria. Creo que es un tema que hay que ir cortando, porque lleva a trastornos alimenticios. Mucha gente va a límite, en el boxeo, en el judo... Hay que saber alimentarte para competir, antes y después. La educación nutricional es súper importante y agradezco a Jesús que nos haya dado esa base.
¿Habrá otro tatuaje post París?
En las costillas, en el cuello.... Va condicionado a la experiencia que tenga, no a la medalla. Porque Tokio fue inolvidable. Subir en el ascensor con Pau Gasol, encontrarte en el comedor con Djokovic, que tu vecina sea Mireia Belmonte...
El callejón sin salida en el que se encontraba el equipo ciclista Israel Premier Tech, bajo el ojo del huracán de las protestas propalestinas que boicotearon su presencia en la pasada Vuelta a España, ha encontrado una sorprendente solución. Andrés Iniesta al rescate. A partir de la próxima temporada se llamará NSN Cycling Team, correrá bajo bandera suiza y tendrá en sus filas, casi con total seguridad, a una de las estrellas del pelotón, el africano Biniam Girmay.
El jueves por la noche, la empresa internacional de deportes y ocio NSN (Never Say Never), cuyo cofundador es el ex futbolista español, anunció que, junto al fondo de inversión Stoneweg (también presidida por un español, Jaume Sabater), con sede en Ginebra, crearon una empresa conjunta en el ciclismo profesional en ruta "para integrar la estructura de los equipos (del Israel Premier Tech) de cara a la temporada 2026". Su nacionalidad será suiza pero su base estará en España (Barcelona y Girona) y tendrá licencia World Tour (primera división del ciclismo).
Ya a principios de noviembre, el grupo canadiense Premier Tech había anunciado que se retiraba de manera inmediata del equipo, estimando que era "insostenible" continuar adelante con el patrocinio a causa de las protestas. Tiempo atrás el equipo Israel había anunciado que iba a cambiar de nombre y que se iba a distanciar "de la identidad israelí actual". También que su propietario, el millonario israelí-canadiense Sylvan Adams, iba a pasar a un segundo plano y que ya no hablaría "más en nombre del equipo".
Biniam Girmay.EFE
"Estamos orgullosos de acoger a NSN y Stoneweg en el equipo y de anunciar nuestro nuevo nombre e identidad", confirmaba el mánager general de NSN Cycling Team, el ex ciclista finlandés Kjell Carlström, citado en el comunicado. Porque el NSN mantendrá su estructura deportiva (sus empleados y los corredores con contrato, entre ellos Alexey Lutsenko, Corbin Strong, Ethan Vernon o el español Pau Martí-, aunque su cara visible ya no será Chris Froome, pues, a sus 40 años, acaba contrato. Sí el eritreo Biniam Girmay, fichaje adelantado por Marca, procedente del Intermarché-Wanty. Ya la próxima semana está prevista una concentración de entrenamiento y pronto se conocerán los nuevos colores del equipo y su programa.