Parece que ya tenemos rival en cuartos. Es lo típico que se suele anunciar en España cuando todavía andamos transitando por la fase de grupos, e incluso cuando ni siquiera hemos empezado un campeonato. Es más, Alemania ya se antoja como un rival de lo más asequible, que es lo típico que se anuncia antes de cesar a Luis de la Fuente porque lo tenía a huevo.
La Mannschaft ha pasado de la exhibición a la eficacia, que es como llamamos gentilmente a ganar jugando mal, para pasar sucesivamente a empatar jugando todavía peor. Más que suficiente para demostrar que el país entero ya se ha aprendido aqu
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El avión del Real Madrid volará esta semana a Nueva York y no a la capital de España. El conjunto blanco abrasó a la Juventus en la segunda parte de los octavos de final del Mundial y se plantó en los cuartos del torneo gracias a un cabezazo soberano de Gonzalo García, que ya no es canterano, es una realidad del primer equipo de Xabi Alonso. [Narración y estadísticas (1-0)]
El técnico asentó sobre el césped de Miami su idea de los tres centrales. Por segundo partido en este torneo, apostó por una defensa con Trent, Rüdiger, Tchouaméni, Huijsen y Fran García, repitiendo la defensa que probó en la tercera jornada contra el Salzburgo. A la espera de ver cómo evolucionan las puesta a punto de Militao y Carvajal, que ya entraron en la convocatoria contra la Juventus, parece que el tolosarra ha decidido su estilo, el mismo con el que triunfó en Leverkusen.
Y eso que en el Hard Rock al Madrid le costó. La Juventus de Igor Tudor, superior en nivel al Salzburgo, tenía muy claro su objetivo en el encuentro: la espalda de Alexander-Arnold y el espacio entre los centrales y los dos mediocentros blancos, Valverde y Güler. Ahí sufrieron los de Alonso, que tardaron un rato en ajustar posiciones.
Ajustar el plan
El turco Yildiz sorprendió durante los primeros minutos, apareciendo entre líneas y provocando los mayores sustos para el Madrid. El compatriota de Güler definió mal en una ocasión y filtró un pase al espacio para Kolo Muani en la oportunidad más clara de los primeros 45 minutos. El francés ganó la espalda de Rüdiger y se plantó ante Courtois, pero su vaselina se fue alta.
No fue la única de la Juve, que siguió aprovechando las dudas del Madrid en la presión. Vinicius, Gonzalo y Bellingham fueron la primera línea de intensidad, pero los italianos encontraron bien los huecos a su espalda para construir. Yildiz, otra vez, pudo marcar en el minuto 10, pero Tchouaméni desvió su disparo.
Una pausa por una lesión italiana sirvió a Xabi para ajustar su plan. Los blancos asumieron más balón y apareció Güler, que sufrió en defensa pero fue el timón en ataque liberando a Valverde. En el 29, el uruguayo encontró a Bellingham dentro del área y el inglés remató al cuerpo de Di Gregorio, pero el conjunto español reaccionó a partir de ahí.
Mbappé, ante Rugani, el martes en Miami.EFE
Otra pausa, en ese caso para la hidratación por la humedad de Miami, dio otro empujón al Madrid aprovechando el bajón físico de la Juve. Tchouaméni no llegó a un centro de Güler, Valverde hizo volar al portero desde lejos y Gonzalo no llegó a un centro de Trent. Rozó el gol el Madrid, pero el descanso aterrizó con ciertas dudas.
Debut de Mbappé
Eso sí, tras el intermedio el Madrid cambió. Evolucionó. La charla de Xabi sirvió y los blancos metieron una marcha más a su juego, presionaron con más intensidad y fueron más verticales en su ataque, llegando una y otra vez al área de una Juventus que acusó el esfuerzo.
Lo probaron Valverde, Arnold, Bellingham y Huijsen, encontrándose con Di Gregorio, hasta que Gonzalo, gigante, se elevó en el área para rematar de cabeza un centro perfecto de Trent. Recordó a Santillana, salvando las distancias con Cristiano Ronaldo, y se elevó sobre Miami para poner por delante al Madrid. Su tercer tanto en el torneo.
El encuentro se rompió y los de Alonso pudieron sentenciar, pero Di Gregorio volvió a volar para salvar una chilena de Valverde y una volea de Güler. El Madrid abrasaba a la Juve, en la lona tras la salida de vestuarios. Lo vio Xabi, que metió a Mbappé por Gonzalo, fundido, y quiso amasar el duelo con balón para buscar el segundo. No lo hizo, pero volvió a brilar, confirmó su evolución y está en cuartos del Mundial.
El Madrid volvió a salir vivo del precipicio de la Copa de Europa. Con talento, con pegada, con agonía... Con todo lo que es la historia del conjunto blanco. Mbappé, Vinicius y Bellingham levantaron al cuadro de Chamartín para sacarlo del asedio de Bérgamo, donde se jugaba su futuro continental. De Ketelaere y Lookman les metieron el miedo en el cuerpo, pero aguantaron. [Narración y estadísticas (2-3)]
Ante lo "jodido" de la situación, como reconoció Valverde en la previa, Ancelotti no titubeó en su alineación. Dio entrada a Vinicius, que llevaba cuatro partidos de baja por lesión, y situó a Tchouaméni como central en lugar de Asencio. Nadie había ganado en Bérgamo, castigado todo el mundo por ese extenuante marcaje al hombre del cuadro de Gasperini, así que la tarea era de nota.
Y el Madrid no decepcionó en el inicio. La entrada de Vinicius y Brahim dotó al equipo de mordiente y regate, clave a la hora de superar la presión rival, y el plan de buscar la espalda de los centrales con Mbappé dio lugar a los mejores 15 primeros minutos del curso madridista.
El sufrimiento de Lucas
Tras una combinación entre Brahim y Lucas, el andaluz buscó a Mbappé la frontal del área, éste superó a De Roon con un solo control y batió a Carnesecchi con un disparo seco. El gol fue el premio al buen hacer madridista y metió el miedo el cuerpo a la grada durante unos instantes. Pero fueron eso, instantes.
Unas jugadas después del tanto, Rodrygo comenzó a calentar por la banda y levantó las sospechas. Mbappé dejó de buscar la espalda de los defensas italianos, al Madrid le duró poquísimo el balón en cada posesión y el Atalanta comenzó a asediar la portería de Courtois. Sufrió especialmente Lucas, impotente ante Lookman, MVP de la última final de la Europa League.
Los bergamascos acumularon oportunidades y sólo la aparición de Rüdiger y Tchouaméni para cortar disparos evitó el empate. Lookman en el 13, De Ketelaere en el 17 y el 19, Bellanova en el 20...
Rival incansable
En el banquillo, Ancelotti pedía calma a sus jugadores, insistentes en el plan del inicio pero incapaces de llevarlo a cabo por los problemas físicos de Mbappé, que terminó pidiendo el cambio en el 34. El Madrid, precipitado, perdía el balón demasiado rápido y Brahim y Bellingham ya no podían darse la vuelta con tanta facilidad. El Atalanta, sin embargo, no bajaba marchas, incansable.
Mbappé, tras su lesión en Bérgamo.EFE
Rüdiger tuvo una buena opción en el 39, tras un centro de Ceballos y una continuación de Bellingham, pero su disparo se marchó fuera. Y antes del descanso, los italianos encontraron oro en un error de Tchouaméni. El galo no fue contundente en una arrancada de Kolasinac hacia el área y rozó al defensa en la carrera. Una zancadilla que Marciniak castigó con penalti.
De Ketelaere envió la pena máxima a la escuadra de Courtois y los locales se llevaron un gol psicológico al bolsillo camino de vestuarios. El Madrid, 24º en la Champions, se enfrentaba a una segunda parte clave por su supervivencia continental. Y ya se sabe lo que suele suceder cuando el Madrid se enfrenta al precipicio de la Copa de Europa. Que sale victorioso. Sin Mbappé y con Rodrygo y Vinicius recién salidos de lesiones musculares, el conjunto blanco se hizo gigante en Bérgamo. Aguantó la batalla física y de ritmo que propuso el Atalanta y castigó el atrevimiento defensivo de los italianos.
A la espalda de los centrales
Vinicius cogió el testigo de Mbappé y comenzó a desafiar la espalda de los centrales, y en una de ellas apareció el gol. Brahim intentó un pase al hueco al brasileño, Hien lo desvió, pero el rechace dio en Ederson y volvió al delantero del Madrid, que cruzó de zurda ante Carnesecchi. El conjunto blanco siguió creciendo y en la siguiente jugada silenció Bérgamo. Vinicius bajó a recibir en el carril central, levantó la mirada y vio el desmarque de Bellingham a la espalda de De Roon. De nuevo, el mismo plan. El inglés recibió, sentó al neerlandés con una finta y batió al portero con la zurda.
Pero Gasperini vive y muere con su plan durante los 90 minutos, y el Atalanta no tiró la toalla. En el 65, Lookman retó a Lucas en el pico del área y sorprendió a Courtois con un disparo al palo derecho del belga.
El tanto y la fatiga madridista, donde sólo Rodrygo, reemplazo de Mbappé, saltó desde el banquillo, convirtieron los últimos minutos en un asedio italiano. En el 83, Ancelotti movió el árbol. Entraron Modric y Asencio por Ceballos y Brahim y el campo se inclinó hacia Courtois, pero nadie le venció. Ni siquiera Retegui, a portería vacía en el 94. El Madrid sale vivo de Bérgamo y sigue en pie en la Champions. Así es su historia.