El Arsenal arañó en el Etihad Stadium un punto que puede resultar decisivo en su pelea por el título de la Premier, pero que de momento favorece al Liverpool, nuevo líder en solitario tras su triunfo ante el Brighton. El 72% de la posesión del City se tradujo en un raquítico disparo a portería, estadística muy poco habitual en el equipo de Pep Guardiola. Frustrado por el orden defensivo visitante, el vigente campeón nunca encontró los caminos hacia la portería de David Raya. [Narración y estadísticas (0-0)]
El recuerdo del amargo 4-1 encajado hace un año, que frustró sus opciones de ser campeón, pareció guiar a los gunners. Casi en las antípodas de su habitual fútbol ofensivo, el equipo de Mikel Arteta se centró desde el pitido inicial en neutralizar a su rival. Como el City tampoco supo desplegar su mejor juego, lo que se preveía como un formidable espectáculo devino en aburrimiento.
El City perdió además en el minuto 27 a Nathan Ake, uno de los pilares de su defensa, víctima de un problema en el gemelo. Otro revés para Guardiola, que tampoco había podido derriba el muro del Arsenal en la primera vuelta. En la última década, sólo Borussia Monchengladbach (2015) Manchester United (2021) y Crystal Palace (2022) habían conseguido cerrar sus dos cruces ligueros sin encajar ante el técnico de Santpedor.
Posible penalti sobre Haaland
“Fue una prueba realmente dura para nosotros. Queríamos ganar, pero cuando no puedes hacerlo, al menos debes no perder”, analizó Arteta. A juicio del donostiarra, el Arsenal había gozado de las mejores ocasiones de gol, aunque ninguna de serio compromiso para Stefan Ortega, sustituto del lesionado Ederson. La más peligrosa, tras el descanso, la sirvió Gabriel Jesus hacia Bukayo Saka, que no alcanzó a rematar por centímetros.
En el tramo final, la hinchada del City reclamó un penalti de William Saliba sobre Erling Haaland por una pugna en el área que Anthony Taylor pasó por alto. Únicamente durante esos últimos minutos, incluidos los cinco del añadido, pareció el City soltarse la rienda. Pero el pitido final terminó llenando de gozo a la afición del Liverpool, que un par de horas antes había cerrado su victoria en Anfield.
El conjunto de Jurgen Klopp supo sobreponerse al madrugador 0-1 de Danny Welbeck para prolongar su magnífica racha en la Premier, donde sólo ha dejado escapar un empate (ante el City) en las seis últimas jornadas. Los goles de Luis Díaz y Mo Salah, tras una maravillosa asistencia de Alexis Mac Allister, evidenciaron la superioridad local (2-1). Con 10 partidos por delante, los reds cuentan cib dos puntos de magen sobre el Arsenal y tres ante el City.
Premier League
LUIS NÚÑEZ-VILLAVEIRÁN
@LNvillaveiran
Actualizado Domingo,
6
agosto
2023
-
19:34El conjunto gunner se hizo con la Supercopa inglesa desde el punto...
Tres personas resultaron heridas la pasada noche al ser atropelladas por un coche cerca de los Campos Elíseos de París, mientras los aficionados del PSG celebraban la clasificación de su equipo para la final de la Liga de Campeones contra el Arsenal, informaron fuentes policiales.
El incidente tuvo lugar "en una calle perpendicular a la avenida de los Campos Elíseos cuando un vehículo, en circunstancias indeterminadas por el momento (acto deliberado no probado por el momento), colisionó con tres personas", indicó la Prefectura de Policía de París (PP).
"El vehículo fue luego incendiado en la avenida Marceau, no lejos de los Campos Elíseos, según vídeos difundidos en las redes sociales. Un periodista de Afp vio un coche incendiado en esta avenida, y otro periodista de la misma agencia vio un vehículo del Ayuntamiento de París incendiado en otra calle, también cerca de los Campos Elíseos.
A la 01:30 (23:30 GMT), diecinueve personas habían sido detenidas, según un primer balance de la policía. A primera hora de esta mañana, la cifra de arrestos era de 43 personas vinculados a la vandalización de comercios, coches quemados, policías agredidos y heridos en el tumulto, según informa un sindicato policial en X.
El Arsenal no sólo cerró de forma concluyente su pase a las semifinales, sino que prolongó su formidable racha ante el Real Madrid, ante quien aún no ha perdido en la Champions. Tres victorias y un empate. El pequeño homenaje de Mikel Arteta a Arsene Wenger, que dio el primer paso con un 0-1 en febrero de 2006. La leyenda gunner cuenta ahora con un digno sucesor en Declan Rice, autor de un colosal partido. El mediocentro fue el símbolo de la fortaleza y el carácter de un equipo que iguala su mejor racha a domicilio en la Champions. La última vez que el Arsenal enlazó cuatro victorias europeas lejos de Londres fue precisamente con aquel golazo de Thierry Henry en el Bernabéu.
El último bofetón de Gabriel Martinelli al contragolpe definió la sexta derrota del Madrid en la Champions, el récord absoluto para los blancos, que hasta ayer contaban con las cinco de la campaña 2000-01. En cualquier caso, ni siquiera acierto postrero del brasileño pudo eclipsar el brillo de Rice. Infatigable en las ayudas a sus centrales, sólo falló uno de sus 27 pases (96%), participando en las mejores transiciones, ligeramente volcado en el perfil izquierdo. Su aplomo, en la acción del presunto penalti sobre Kylian Mbappé, terminó por convencer al VAR. Hubo doble recompensa para él, dado que el François Letexier le retiró la tarjeta amarilla y llegará limpio a las semifinales. "Soy un tipo honesto. A Mbappé y Lucas Vázquez les dije que no era penalti y que si admitiría le hubiese derribado, lo diría. Se tiró al suelo y estaba plenamente convencido de que lo anularía", ratificó el 41 en los micrófonos de TNT Sports.
La confianza de Rice guio a un Arsenal sin titubeos en Chamartín. Curiosamente, el único momento de zozobra llegó en el momento más propicio, con un penalti a favor donde las dudas de Martin Odegaard terminaron por afectar a Bukayo Saka. Después de nueve penaltis consecutivos convertidos, el internacional inglés erró ante Thibaut Courtois. Curiosamente se cumplían dos años exactos de su último fallo, ante Lukas Fabianski, durante el 2-2 en la visita al West Ham. Un revés para la estrella gunner, que luego pudo resarcirse con un clínica definición para el 0-1. En las últimas semanas, Saka en pleno proceso de renovación para ampliar un contrato que expira en 2027. Según recientes filtraciones, la última oferta asciende a 300.000 libras semanales, lo que le convertiría en el mejor pagado de la plantilla.
Aquel 0-0 ante Guardiola
De momento, ese privilegio corresponde a Kai Havertz y Gabriel Jesus, otros dos delanteros de un equipo que basa su fortaleza en la seguridad en torno a su área. Esta temporada, David Raya ha mantenido 18 veces el cero en su portería. Seis de ellas de Champions, donde sólo ha encajado siete goles en 12 partidos (0,58 de promedio). El pasado curso, Arteta causó notable asombro en la Premier tras un 0-0 frente al Manchester City. Escocido por sus resultados recientes en el Etihad, el Arsenal no tuvo el menor empacho aquel domingo en replegarse en torno a su guardameta. El espectáculo resultó soporífero, pero el técnico donostiarra no podía permitirse una novena derrota consecutiva en el feudo de su gran rival por el título.
Entonces, Pep Guardiola debió hacer frente a numerosas críticas por protegerse con tanto toque horizontal y por conformarse con un punto en mitad de la batalla con el Liverpool. En realidad, sus principios debían situarse en el lado contrario del espectro futbolístico. Arteta tomó buena nota de ellos a lo largo de las tres temporadas en las que ejerció como su primer ayudante (2016-2019). Hasta que tres días antes de la Navidad quiso aceptar una oferta del Arsenal.
Aquella propuesta podía interpretarse como un regalo envenenado. No sólo había que recuperar el pulso de un club en vía muerta tras el reciente fiasco de Unai Emery, sino de retomar la senda de Arsene Wenger. Cuando iba a cumplirse su primer año en el Emirates, apenas siete meses después de tocar la gloria con la FA Cup, el donostiarra vivió un momento crítico, con el equipo a cinco puntos del descenso tras sendas derrotas ante Everton y Burnley. A partir de entonces recondujo el rumbo para cerrar el curso con el título de la Copa de la Liga.
Arteta, satisfecho con sus futbolistas, en la zona técnica del Bernabéu.AFP
Pese a los habituales comentarios en la prensa local, el vínculo entre Guardiola y Arteta se ha mantenido en algo más que la cordialidad. "Hablamos hace unos días y quería pedirle un consejo. Es importante aprender del mejor", reconoció horas antes del 3-0, su mejor momento en el Emirates. Incluso más especial que el 5-1 del pasado 2 de febrero ante el City, con una exhibición de juego ofensivo, certificado con goles de Myles Lewis-Skelly y Ethan Nwaneri, dos de sus talentos adolescentes. Por el momento, el balance sigue favorable para Guardiola, con ocho victorias en los 14 precedentes. Sin embargo, esta temporada Arteta también rubricó un 2-0 de prestigio ante el PSG de Luis Enrique. Precisamente su próximo adversario por el título.
Porque la última semifinal de Champions databa de 2009, cuando los gunners cayeron ante el Manchester United de Cristiano Ronaldo y Wayne Rooney por un global de 4-1. Ahora todo se presenta más equilibrado, vista la fortaleza del Arsenal, que sólo ha perdido uno de sus últimos 16 partidos a domicilio en todas las competiciones, con ocho victorias y siete empates. "Es una de las mejores noches de mi carrera, sin duda. Fue muy especial, ante un equipo que ha sido una inspiración para muchos de nosotros. Podemos estar muy orgullosos de pasar del modo en que lo hicimos", finalizó Arteta.