Cesc Fábregas anunció este sábado, a través de sus redes sociales, su retirada del fútbol como jugador para comenzar una nueva carrera como técnico. “Después de 21 temporadas jugando como profesional, ha llegado el momento de colgar las botas…”, publicó el barcelonés, de 36 años.
“Ha sido un viaje imposible de olvidar. Todos los que me habéis ayudado, mis compañeros, entrenadores, directores, presidentes, dueños, fans y mi agente, gracias de corazón. A los oponentes, gracias por hacerme más fuerte”, destacó Fábregas, quien en la actualidad jugaba en el Como italiano, con el que tenía contrato durante una temporada más.
El centrocampista hizo también mención a todos los clubes por los que ha pasado, durante sus más de dos décadas como profesional. “No olvidaré jamás mis primeros días en el Arenys, el Mataró, el Barça, el Arsenal, la vuelta al Barça, el Chelsea, el Mónaco y el Como”, recordó el ex centrocampista del Barça.
Tampoco se olvidó de su paso por la selección española. “He levantado la Copa del Mundo y dos Eurocopas“, declaró el catalán. Y es que, en la memoria de todos los aficionados españoles queda su asistencia a Andrés Iniesta para que su compañero marcará el gol de la victoria en la final del Mundial de 2010 en Sudáfrica.
“Ha valido muchísimo la pena”
A lo largo de sus 21 temporadas como jugador, Fábregas ha acumulado una gran carrera y palmarés. Formado en el Barça, pasó por las categorías inferiores del Arsenal, a cuyo primer equipo se unió en 2004 antes de regresar al club azulgrana en 2011. Tras tres temporadas en el club blaugrana, fichó por el Chelsea, de donde pasaría al Mónaco en 2019 y de ahí al Como, por el que fichó el pasado año.
En cuanto a los triunfos, logró una Liga, un Mundial de Clubes, una Copa del Rey y una Supercopa de Europa con el Barcelona. En Inglaterra también consiguió varios títulos. Fue dos veces ganador de la Premier y campeón de la FA Cup con el Chelsea. Este último título también lo conquistó con el Arsenal. Fábregas también ganó la Europa League con el Chelsea y alzó dos veces la Supercopa de Inglaterra con el Arsenal.
“Ha valido muchísimo la pena por todos los grandes recuerdos y amigos que he hecho en el camino”, añadió Fábregas.
“Empieza un nuevo reto”
“Pero no todo es tristeza, ahora también empieza un nuevo reto, me siento feliz de anunciar que voy a cruzar la línea blanca y empezaré a entrenar al equipo B y al Primavera del Como 1907, un club y un proyecto que me ilusiona muchísimo”, anunció el centrocampista español, que comenzará su andadura como técnico en las categorías inferiores del que hasta ahora era su equipo.
“Este maravilloso club se ha ganado mi corazón desde el primer minuto y llegó a mí en el momento perfecto de mi carrera, daré todo lo que esté en mis manos”, prometió Fábregas.
El tenis es un deporte de pasión, de entrega y de pundonor en el que es necesario luchar hasta la última bola para hacerse con la victoria. Una filosofía que Martín de la Puente (Vigo, 25 años) sigue desde pequeño.
El pasado jueves, él y su compañero, Daniel Caverzaschi, pusieron su firma en la historia paralímpica de nuestro país al vencer a la pareja francesa, formada por Cattaneo y Houdet, en el partido por el bronce de tenis en silla de ruedas. "Roland Garros es español", decían ambos nada más terminar el encuentro.
La gran cita no podía tener mayores obstáculos: última opción de poder conseguir una medalla en dobles, las gradas llenas gritando "¡Alle les bleus!", en favor de sus rivales y un primer set donde fueron superados. Todo estaba en contra y sin embargo, el trabajo tuvo su premio en el súper tie break del último parcial (4-6,6-4, 10-5). "Llevamos mucho tiempo trabajando para estos partidos. Tanto Dani como yo tenemos nuestra historia", apuntó De la Puente.
Síndrome de Proteus
La de este joven gallego con el tenis comienza desde muy pequeño, cuando descubre que un dedo de la mano es algo más grande de lo habitual. Al principio, y como él mismo cuenta, su familia no le dio mucha importancia, pero aquello acabaría derivando en más malformaciones y en un diagnóstico final que cambiaría su vida: síndrome de Proteus.
Una enfermedad rara que provoca un exceso de crecimiento de la piel y que, con ocho años y tras pasar 16 veces por el quirófano, le obligaría a perder su pie izquierdo y a no poder practicar su deporte. Pero De la Puente no se iba a rendir tan fácilmente y cuando descubrió el tenis adaptado sabía que se le "abría una nueva ventana al mundo".
Sólo había una opción: entrenar sin parar. Había que adaptarse. Aprender a desplazarse con la silla, manejar la raqueta y las ruedas al mismo tiempo, usar las manos para coger velocidad y poder llegar bien a la pelota, baches que terminaría superando con brillantez.
Comienzan los títulos
Con tan sólo 12 años comenzó a competir en torneos absolutos y a los 14 ya había ganado su primer Campeonato Nacional. El destino parecía claro y tras conseguir tres Mundiales consecutivos en la categoría sub-18, accedió a una beca para entrenar en el Centro de Alto Rendimiento de Sant Cugat, lugar donde continúa residiendo en la actualidad y en el que han podido ver todo su crecimiento en los últimos años. En la categoría de dobles, aquel niño pegado a un a raqueta, consiguió en 2022 hacerse con su primer Grand Slam, el US Open, y la Copa de Maestros, dos títulos que más tarde también le llevarían a conquistar el liderato del ranking mundial.
Éxitos que también compagina con otros fuera de la pista, como su graduación en Administración y Dirección de Empresas. A nivel olímpico, tanto en Río de Janeiro como en Tokio, donde también formó pareja con Caverzaschi, ambos tenistas se habían quedado a las puertas de las semifinales, pero en esta ocasión, nada más superar a los neerlandeses Egberink y Scheffers, también en la muerte súbita, la pareja ya era consciente de que el sueño estaba muy cerca. Superado ese bloqueo, llegaron las semifinales, donde esperaban los japoneses Takuya Miki y Tokito Oda, éste, número dos del mundo, pero no pudieron hacer nada (5-7.6-2, 10-8). "Pasé una noche muy mala tras ese partido. Me venían constantemente esos dos puntos al final", recordó su compañero, Daniel Caverzaschi.
"Hubo que ponerse firme"
Con sólo el bronce por delante quedaba poner en valor todo el trabajo mental realizado durante la semana y pasar por encima del constante ruido del público. "Hubo un momento en el que el árbitro tuvo que poner un poco de orden por nosotros. Había veces que entre saque y saque estaban gritando '¡vamos!' y no se escuchaba lo que pasaba. Hubo que ponerse un poquito firme porque si no, no se iba a jugar", declaró el vigués.
Ya con esa medalla en el bolsillo, De la Puente todavía tenía por delante su partido por el bronce en el cuadro individual, que le enfrentó en la tarde de ayer al argentino Gustavo Martínez, pero en esta ocasión, con el techo cubierto por la lluvia parisina y a pesar de los gritos de ánimo que recibió desde la grada, no pudo evitar una derrota contundente por 6-1, 6-2.
"Ha sido un día duro, la verdad no voy a esconderlo. Él ha hecho un gran partido y creo que yo no he estado a la altura", dijo tras el encuentro. El resultado no esconde la historia de superación de un tenista que tiene cordaje para rato.
Las opciones de McLaren de conquistar su primer título de pilotos desde 2008 se topan este fin de semana con un dato inquietante. Las cinco últimas veces (1981, 1983, 1986, 2007, 2010) en que el Mundial tuvo que decidirse en la última carrera, con opciones para tres pilotos, quien llegó líder no pudo proclamarse campeón. Hubo diversidad de circuitos, sistemas de puntuación y equipos, pero el gafe se mantuvo invariable, por lo que ahora se presenta como una amenaza para Lando Norris y una esperanza para Oscar Piastri, primero y tercero de la tabla. Dos jóvenes sin las horas de vuelo de Max Verstappen, que ya vivió en 2021 una resolución similar, también en Abu Dhabi, frente a Lewis Hamilton. Por tanto, la voz de la experiencia en McLaren corresponderá a Andrea Stella, el team principal, protagonista de tres desenlaces épicos.
Las recientes debacles en Las Vegas y Qatar han colocado a Stella en una posición muy comprometida, quizá la peor desde que accedió al cargo en diciembre de 2022, tomando el relevo de Andreas Seidl. Hace un par de semanas, la FIA ordenó la doble descalificación de McLaren por una irregularidad técnica en el Strip Circuit. El preludio de la catastrófica estrategia que relegaría a Norris y Piastri en Losail. De modo que Stella ha tenido que dar un paso al frente, sin que cunda el pánico. "Haremos todo lo posible para que nuestros pilotos estén en la mejor posición para ganar el título, manteniendo nuestra filosofía de competición, con el objetivo de devolver a McLaren un doblete que lleva 27 años sin conseguir", adelantó poco antes de volar hacia Yas Marina.
Stella ha pasado en el paddock casi la mitad de sus 54 años hasta convertirse en el primer italiano al mando de la nave de McLaren. Una alianza contra natura, imposible de concebir a comienzos de siglo, cuando aún andaba fogueándose con Ferrari. En aquella estructura capitaneada por Jean Todt, Michael Schumacher y Ross Brawn destacaban también Rory Byrne, James Allison o Nicholas Tombazis. "Posiblemente el equipo más fuerte de la historia", según el criterio de Stella. Ejercía como ingeniero de rendimiento, pero allí aprendió un método que aún hoy aplica a rajatabla. "No soy de los que trabajan por objetivos ni expectativas, sino por procesos, identificando el enfoque y la visión adecuados, dejando que los resultados vayan llegando".
21 de octubre de 2007
Durante sus tres títulos mundiales conquistados junto a El Kaiser (2002-2004), Stella se fue labrando un nombre en la Scuderia. "Las personas que participaron de aquello no sólo eran amigos, sino que sentían una conexión personal. Michael era una persona muy sensible. Necesitaba conectar con el equipo para transmitir su enorme ambición de triunfar", rememoraba hace un par de años en el podcast de la F1.
Las dos primeras ocasiones que Stella se jugó el Mundial comenzaron tras el bienio de Fernando Alonso con Renault. Había llegado el turno de Kimi Raikkonen, cuya astucia le permitió arrebatar el título a McLaren. Aquel 21 de octubre de 2007 aún se recuerda en Maranello como la fecha de su último título de pilotos. El domingo de la infamia para la escudería de Woking, sin recursos con los que pacificar su garaje. No había modo de que Hamilton y Alonso dejasen a un lado sus diferencias. A falta de las dos últimas carreras, con 20 puntos por repartir, el británico aventajaba a Kimi en 17. Todo se fue al traste con el séptimo puesto del británico en Interlagos, perjudicado por una avería en la caja de cambios de su MP4-22.
En 2009, Stella ascendió a ingeniero de pista de Raikkonen, pero aún debería aguardar otro año para el gran salto, de la mano de Alonso. Su relación con el asturiano, casi fraternal, se forjaría a lo largo de aquel Mundial con las memorables victorias de Monza (en un éxtasis colectivo con los tifosi) Singapur (el único grand chelem de Fernando en la F1, con victoria, vuelta rápida, pole y liderando todas las vueltas) o Yeongam (casi en tinieblas y bajo una lluvia infernal). El pulso frente a Red Bull iba a resolverse en la última cita de Abu Dhabi, donde llegó con ocho puntos de ventaja sobre Mark Webber y 15 ante Sebastian Vettel.
Raikkonen y Alonso, en el podio del GP de Brasil 2007.EL MUNDO
"Nunca he podido volver a ver aquella carrera, sólo algunos fragmentos. Pero con el tiempo uno se vuelve más sabio", admitía Stella en las páginas de Il Corriere della Sera. La debacle se concretó tras el único pit-stop de Alonso, conducido al matadero bajo el rebufo amarillo de Vitaly Petrov. Todo por la calamitosa estrategia de Ferrari, que había mordido el cebo de Webber, dejando a Vettel vía libre.
En la vuelta 42, el mensaje de radio de Stella compendiaba la desesperación roja. "Quedan 14 vueltas. Usa lo mejor de tu talento. Sabemos lo grande que es, úsalo», imploró el ingeniero. Todo en vano. Ferrari debía haber sabido que justo un año antes, durante la primera edición del GP de Abu Dhabi, únicamente se habían registrado nueve adelantamientos. Sobre ese asfalto resultaba imposible cualquier maniobra ofensiva. Hamilton también se frustró frente al muro del otro Renault, pilotado por Robert Kubica, su freno durante 22 vueltas. De hecho, Sir Lewis sólo pudo ganar la posición cuando el polaco tuvo que pasar por el garaje.
14 de noviembre de 2010
Aquel 14 de noviembre de 2010 quedaría grabado a fuego en la memoria de los tifosi. Un fatídico domingo que obligó a la F1 a introducir el DRS, porque no era lógico que un piloto con neumáticos más frescos no pudiese, ni siquiera rodando medio segundo por detrás, quitarse de encima a otro coche más lento. "Me siento muy orgulloso de aquella temporada, no del resultado final. Red Bull tenía un coche claramente superior. Perdimos, pero todos hemos crecido desde esa derrota. Yo, mucho", concluía Stella durante la citada entrevista, publicada en 2023.
Las imágenes de Alonso, víctima de un llanto inconsolable en el hospitality, aún estremecen a los aficionados. Sólo unas semanas más tarde, Chris Dyer fue despedido de forma fulminante como jefe de estrategia. La sociedad Alonso-Stella viviría otro amargo colofón durante el GP de Brasil 2012, cuando no alcanzaron ese triunfo que podría haber arrebatado a Vettel su tercera corona. En 2015, ambos llegaron de la mano a McLaren, donde Stella fue conquistando, palmo a palmo, cuotas de poder.
Alonso, abatido, tras el GP de Abu Dhabi 2010.EL MUNDO
"Si tuviese que señalar a una sola persona, sería Andrea. La forma en que ha logrado que el equipo, casi sin cambios respecto a 2023 y que ahora cuenta con un coche ganador, lo atribuyo a su liderazgo", aseveró Zak Brown, CEO de McLaren. En 2023, McLaren protagonizó una asombrosa recuperación, pasando de ser uno de los peores monoplazas a cerrar el año con siete podios en ocho carreras. Esa tendencia se consolidó en 2024, con Stella rubricando una ampliación multianual de su contrato, tras seis victorias de Norris y dos de Piastri.
"Zak me deja mucho espacio. Siempre está disponible, igual que yo para él. (...) No hay necesidad de alzar la voz ni dar puñetazos en la mesa", argumenta el italiano, que hace ahora un año alzó el título de constructores de McLaren. El primero desde 1998. Un momento que mereció el homenaje de Fernando, su amigo del alma: "Abu Dhabi te ha devuelto lo que nos quitó en 2010". Ahora queda por ver si Norris o Piastri aprovechan el domingo la gran oportunidad de sus vidas.
Tres días antes de que España se enfrente a Alemania, durante la Eurocopa, la cúpula del Atlético celebra la puesta de la primera piedra de la Ciudad Deportiva. Uno de sus miembros recibe una llamada: Morata se queda. No es un gag. Las miradas se suceden, no sin incredulidad. Hay razones. Los mismos interlocutores habían escuchado del propio jugador, semanas atrás, su deseo de dejar el fútbol español, hastiado por críticas y pitos insoportables p
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