Merino, la campana de salvación

Merino, la campana de salvación

Un gol casi milagroso al final salvó a la selección cuando los Países Bajos jugaron un fútbol muy moderno bailado con sus zuecos tradicionales. Lo hicieron con tres jugadores prodigiosos, que danzaron a una áspera, lenta y tortuosa selección española.

La ley del fútbol es que que el estilo de De la Fuente ha quedado demodé en tan sólo en unos meses. El ínclito Koeman ha reunido a una selección neerlandesa casi diabólica, con una velocidad y una verticalidad pasmosas. También pesó que juegan los naranjas con tres flechas como el eléctrico Frimpong, que si no hubiera sido por Cucurella, era capaz de machacar por la banda a cualquier equipo.

El segundo es un excepcional media punta llamado Reijnders, con un disparo y una presencia omnipotente. El tercero es Gakpo, que hizo el primer gol holandés, porque Porro ni se le acercó y además se la comió Unai Simón, cuando el meta debería ser Raya.

¿Qué es lo que he notado en la selección? Que Luis de La Fuente se ha creído su papel de infalible hombre de éxito cuando no tiene carisma para eso. Debe ser más humilde, pero es el vértigo del éxito. Ni Unai Simón, ni el mediocre Porro, ni Le Normand, ni Cubarsí pueden tener un lugar en la gloria de España. Tampoco ese centro del campo de Zubimendi, Fabián ni Morata en la delantera que, francamente, parace un exjugador exiliado en Estambul.

Se notaba mucho el cansancio anímico y mental de Pedri y Lamine Yamal, que jugaron un partido pésimo. Cuando un centro del campo no presiona ni corre, por baja forma, es difícil mantener el nivel futbolístico. No fue un parapeto el gol del magnífico Nico, una vez más, lo mejor de la selección. Los holandeses empataron, se pusieron por delante y los españoles se paseaban como pollos sin cabeza. Y sólo una expulsión salvó a España antes de la campana.

No me podía creer que dejara fuera del equipo a Asencio. Es por la tirria que De la Fuente tiene al Madrid. Merino, en un estado de forma formidable en el Arsenal, Baena y Olmo deberían haber salido desde el comienzo. Pero una vez más, la soberbia de De la Fuente dejó al viento al equipo que fue campeón.

No creo que la selección tenga un camino feliz para alcanzar las semifinales. Con más metros por delante, con la velocidad y la ofensiva neerlandesas, puede ser un ejercicio espiritual en Mestalla.

Francia se desmorona ante Croacia y Alemania remonta con dos cabezazos en San Siro

Francia se desmorona ante Croacia y Alemania remonta con dos cabezazos en San Siro

Semejante descalabro debería hacer reflexionar a Didier Deschamps, que tras el 2-0 en Split ya vislumbra muy lejos la Final Four para Francia. Si queda algún espíritu de remontada a ello deberá aferrarse también Portugal, derrotado con justicia en el Parken de Copenhague (1-0) tras un gol de Rasmus Hojlund en una mala noche donde sólo brilló Diego Costa, capaz de detener un penalti a Christian Eriksen. En la eliminatoria de mayor lustre, Alemania tomó nuevos bríos con un 1-2 ante Italia en Milán.

Croacia superó de principio a fin a los bleus, ya avisados desde el inicio por Ibrahima Konaté. La torpeza del central del Liverpool, interponiendo ambas manos en el área en un balón imposible para Ante Budimir, tuvo que ser corregida por Mike Maignan. El portero del Milan, con sus ardides para ralentizar el lanzamiento, terminó por desesperar a Andrej Kramaric. Tan superfluo resultó ese detalle como soberbia su habilidad para despejar con el pie, cuando ya se había vencido hacia la derecha.

Sin embargo, ester error no menguaría la fe de los croatas, sustentados por su ilustre división de veteranos. Un balón al espacio de Luka Modric para la aceleración de Ivan Perisic por la izquierda fue pésimamente defendida por Jules Koundé. Como William Saliba también ofreció todas las facilidade, a Budimir sólo le quedó cabecear a quemarropa.

La abulia bleu quedó aún en evidencia en la acción del 2-0, al filo del descanso, cuando Saliba a duras penas taponó un disparo de Martin Baturina. Mientras sus compañeros de zaga miraban para otro lado, Perisic empalmó una volea con la diestra, demasiado ajustada al poste para Maignan.

Por entonces, el único acercamiento de Mbappé ya lo había resuelto Dominik Livakovic, recién restablecido de una lesión. Sin salida clara de balón, con Ousmane Dembélé perdido en el puesto de '10', Francia no ofrecía un contexto favorable para el astro del Real Madrid. Sin actitud, sin contundencia, la vigente subcampeona del mundo deambulaba por la pradera.

Quiso rectificar Didier Deschamps con Eduardo Camavinga, que nunca fue santo de su devoción, y Bradley Barcola, incapaz de rematar un buen centro raso desde la derecha. En cualquier caso, el paso adelante de Francia bien mereció el mal menor del 2-1. Probó desde la larga distancia Mbappé, empezó Dembélé a parecerse sí mismo en el PSG, pero ya nada se movería en Split. El esfuerzo de Modric en cada pugna, en cada salida desde atrás, resultó algo más que emotivo.

El cabezazo de Goretzka que valió el 1-2 en San Siro.

El cabezazo de Goretzka que valió el 1-2 en San Siro.AP

En San Siro, Italia tardó menos de 10 minutos en adelantarse, cuando Niccolo Barella colocó un fabuloso envío hacia la carrera de Matteo Politano, que aprovechó las tribulaciones de Jonathan Tah para servir hacia atrás, por donde cargaba Matteo Tonali.

Cómoda sin balón, Italia apenas se vio inquietada hasta el descanso. Ni los seis saques de esquina alemanes hicieron mella a la Nazionale, que aún pudo doblar su ventaja con un remate de Moise Kean, detectado in extremis por Oliver Baumann. Obligado por las circunstancias, el seleccionador germano prescindió en el descanso de Jonathan Burkardt, uno de los rostros reconocibles del sorprendente Mainz, para en favor de Tim Kleindienst. Y el ariete del Mönchengladbach, con sus 194 centímetros, ni siquiera se demoró cinco minutos para igualar el marcador con un certero cabezazo, perfecta cuminación al centro de Joshua Kimmich.

La Mannschaft había saltado a San Siro con su flamante equipación retro, a modo de festejo por el 125º aniversario de su Federación. Y ningún homenaje más justo para aquellos campeones de 1954 o 1974 que otro centro de su capitán, desde la esquina, para el imperital testarazo de Leon Goretzka. Una victoria para ganar crédito tras el revés de la Eurocopa.

España salva un día gris en el descuento y deja para Mestalla el pase a la Final Four

Actualizado Jueves, 20 marzo 2025 - 23:06

No se le da bien el mes de marzo a España. Perdió hace dos años ante Escocia metiéndose en un buen lío. Perdió el año pasado ante Colombia en un amistoso intrascendente, y estuvo a punto de perder este jueves de nuevo ante Países Bajos, aunque un fallo de Verbruggen le permitó salvar los muebles en el descuento. Decidirá Mestalla el domingo en la vuelta de estos cuartos de final de la Liga de Naciones, con la campeona de Europa obligada a ganar después de una noche gris donde las piernas pesaron más de la cuenta, donde el balón no transitó como suele y donde, en fin, España fue mucho menos España. [Narración y estadísticas (2-2)]

La selección ya se fue al descanso con mala cara. Después de muchos meses sin verse, en mitad de una temporada asfixiante, Luis de la Fuente apenas había tenido tiempo de juntarles para descansar, relajarles y recordarles mínimamente los automatismos que les han llevado hasta aquí, ganando Liga de Naciones y Eurocopa por el camino. España se fue con mala cara al descanso porque hacía mucho tiempo que un equipo no le metía en su campo para no dejarle salir. Y eso fue lo que consiguió Países Bajos en la primera parte.

Y eso que la noche no pudo empezar mejor. Con la alineación que todo el mundo esperaba, porque el seleccionador no es amigo de experimentos, el partido se rompió enseguida gracias a un jugador mayúsculo, seguramente el mejor centrocampista del mundo hoy. En el minuto ocho, lo primero que pasó es que Hato se hizo un lío morrocotudo y Lamine Yamal porfió hasta quitarle la pelota. Se la dio a Pedri, ese jugador mayúsculo, ese que es seguramente el mejor centrocampista del mundo hoy, e hizo algo que muy pocos hacen. Casi en el área pequeña, recibió de espaldas. Paró el balón, se giró, levantó la cabeza (todo esto, conviene insistir, con un central encima y cerca del área pequeña) y se la dio a Nico, que finalizó con un giro sobre sí mismo.

Sin balón se apaga la luz

Muy pronto, pues, España estaba por delante y todo parecía ir cuesta abajo, en la línea que acompaña a este equipo desde hace tiempo. De hecho, un rato después Morata tuvo el segundo tras una jugada colectiva impecable. Pero ahí se apagó la luz. Epaña perdió el balón y se fue metiendo atrás. Le costaba incluso atravesar el centro del campo, y eso permitía a los holandeses merodear por el área hasta que encontraron el hueco tras una jugada de Frimpong que terminó Gakpo en el otro costado.

El empate no era, sin embargo, la peor noticia. La peor noticia es que no había noticias de jugadores como Zubimendi, Fabián o Pedri. Tampoco de Nico ni de Lamine. Morata bastante tenía con ayudar a achicar agua allá donde hiciera falta, lo mismo daba en una banda que por el centro que defendiendo un córner.

Al ritmo de De Jong, que ha recuperado el nivel con el que un día deslumbró, el equipo de Koeman se sintió cómodo ante la campeona, a la que arrinconó en su propio campo y a la que hizo correr detrás de la pelota durante demasiado tiempo. Porque a España, a esta España, no le incomoda meterse atrás. Pero un rato. No durante casi media hora. La lesión de Cubarsí, que dio paso a otro jovencísimo que llega, Huijsen, cerró un primer asalto en el que Reijnders pudo haber puesto las cosas peor si su remate desde la frontal hubiese encontrado la red en lugar del larguero.

Van Hecke salta con Ayoze.

Van Hecke salta con Ayoze.NICOLAS TUCATAFP

Falló antes del descanso, pero no después. No tardó ni un minuto en marcar el segundo gracias, de nuevo, al velocísimo Frimpong, cuyo pase atrás lo estampó el jugador del Milan en la red. Por debajo en el marcador, la selección reaccionó y al menos tuvo la pelota. No hizo gran cosa con ella, pero jugó en campo contrario. A falda de media hora, De la Fuente renovó al equipo metiendo a Oyarzabal por Lamine, a Olmo por Pedri y a Ayoze por Morata.

No cambió el panorama. Olmo sí fue capaz de hilar un poco más el ataque español, que terminó el partido en busca del empate, más cuando Países Bajos se quedó con uno menos por una entrada a destiempo de Hato sobre Le Normand. Pudo en un último suspiro igualar gracias a un error grosero de Verbruggen a disparo de Nico. Mikel Merino, que pasaba por allí y que le está cogiendo el gusto en el Arsenal a esto de jugar como delantero, salvó los dos años sin perder un partido oficial y puso a Mestalla bajo el foco.

Memphis Depay, el ‘ojito derecho’ de Koeman que acecha el récord de Van Persie: “Está muy fresco”

Actualizado Miércoles, 19 marzo 2025 - 23:07

31 años y con la carta de libertad camino del Brasil. El fichaje de Memphis Depay por el Corinthians el pasado mes de septiembre casi anticipaba la jubilación del delantero neerlandés. Hasta pareció que así lo entendía Ronald Koeman. El seleccionador, que siempre ha tenido una particular relación con el goleador, díscolo y con facilidad para envolverse en polémicas, lo dejó fuera de la fase regular de la Nations League. Había salido del Atlético de Madrid y no parecía centrado en el fútbol cuando, en agosto durante las vacaciones en Mónaco, fue detenido por superar la tasa de alcoholemia a bordo de su Rolls-Royce. Sin embargo, ahora lo recupera para la eliminatoria decisiva de cuartos ante España.

Koeman sabe perfectamente lo que Depay le puede dar. Lo conoció muy joven y domó su carácter para convertirlo en su 'ojito derecho'. Lo recomendó para el Barça, le perdonó sus extravagancias -como dar su apoyo a Quincy Promes y Dani Alves acusados de narcotráfico y agresión sexual- y no dudó en llevárselo a la Eurocopa pese a las lesiones que habían lastrado su temporada en el Atlético de Madrid. En Alemania, en el camino hasta las semifinales, fue titular en todos los partidos aunque sólo marcó uno de los diez goles de Países Bajos y dio una asistencia.

La lesión de Brobbey, el joven delantero del Ajax, le benefició entonces y con su recuperación, unida a la emigración a Brasil, perdió el sitio en la 'orange'. «He tenido mucho contacto con él. Todavía no está suficientemente bien», aseguró el técnico ante la primera convocatoria en el mes de septiembre.

Un viaje a Brasil para verlo en directo este enero le hicieron cambiar su visión. «Está mejor que en la Eurocopa», reconoció a su regreso. Ayer volvió a mostrarle su fe en el delantero. «La forma en que he visto a Memphis en Brasil y lo visto aquí, lo fresco y en forma que está, me da confianza», sentenció. Tanto es así que dejó en casa a Zirkzee, con un rendimiento discreto en el Manchester United.

A Memphis lo ve ahora en condiciones pese a que sus números en Corinthians se han ido convirtiendo cada vez en más discretos con el paso de los meses. Depay llegó al conjunto paulista en loor de multitudes, como lo que era: una estrella que no tenía sitio en las grandes ligas europeas, cuando quedaban 12 jornadas para finalizar el Campeonato Brasileño-Serie A. Jugó 11 partidos en los que marcó siete goles y dio una asistencia, que no sirvieron para evitar que Corinthians acabara séptimo, a 23 puntos del campeón, el Botafogo.

En el Campeonato Paulista, que se disputa del 16 de enero al 27 de marzo, el rendimiento de Depay bajó. Marcó dos goles y firmó cuatro asistencias en los once partidos disputados. Corinthians se clasificó para la final a doble partido ante Palmeiras, en la que tomó ventaja 0-1 el pasado domingo y que se decidirá el viernes 28.

La posibilidad de ganar el primer título de la temporada ha envuelto en polémica al delantero por las cláusulas de su contrato, que le han traído algún problema. En enero, el club anunció que Memphis cambiaría de dorsal: del 94 que lució de septiembre a diciembre pasaría al '10', aunque eso significara arrebatárselo al argentino Rodrigo Garro. Una decisión que no cayó bien en el vestuario.

Una prima, una condena y un récord

No es la única que ha hecho arquear la ceja a los aficionados que tanto le aclamaron. En el contrato del neerlandés figura que cobrará un bonusde 800.000 dólares (735.000 euros) en caso de que Corinthians se proclame ganador de alguno de los torneos que dispute. Eso supone que si el día 28 alza el trofeo del Campeonato Paulista, algo que no ocurre desde 2019, el 94% de las ganancias que le reportaría al club el título irían al bolsillo del delantero. Y eso en un equipo que pelea por generar ingresos genera recelos.

La convocatoria de Koeman le ha llegado a Depay la misma semana del partido de ida de la final y en la que el Tribunal Penal de Mónaco le ha condenado a cuatro meses de cárcel y 9.000 euros de multa por el conducir bebido.

Sin embargo, el delantero tiene en mente otro reto deportivo. Ya ha logrado ser el primer jugador convocado con Países Bajos mientras juega en Brasil, y ahora quiere hacer historia. Con 46 goles como internacional, está a cuatro de igualar los 50 de Robin Van Persie, máximo goleador neerlandés de todos los tiempos.

Una racha asombrosa, el duro Ramadán de Lamine y un país 'maldito': el enorme desafío de la España más joven ante Países Bajos

Una racha asombrosa, el duro Ramadán de Lamine y un país ‘maldito’: el enorme desafío de la España más joven ante Países Bajos

Después de un mes lloviendo, y lo que queda, en la expedición de la selección española que ayer aterrizó en Rotterdam pasadas las siete de la tarde había ganas de ver el sol. No pudieron, pues ya anochecía a esa hora, pero hoy lo disfrutarán en las horas previas al partido de ida de los cuartos de final de la Liga de Naciones ante los Países Bajos. España defiende título, logrado precisamente en el estadio donde saltará esta noche. En De Kuip empezó el exitoso ciclo de Luis de la Fuente, que apenas dos meses antes de aquel junio de 2023 estuvo más fuera que dentro del cargo para el que hoy está renovado hasta 2028. Fue aquel famoso penalti a lo Panenka, dibujado por Carvajal en la tanda final contra Croacia, el que dio el triunfo que ahora toca revalidar.

Para saber más

Y lo afronta un equipo que es vigente campeón también de la Eurocopa. Un equipo con un líder asentado en el banquillo y un líder parece que también asentado en los despachos. Rafael Louzán, el presidente, estrena el cargo en una concentración e intenta transmitir la tranquilidad institucional que no ha tenido este equipo desde el Mundial femenino, cuando Luis Rubiales tuvo que ser desalojado del sillón por una actitud intolerable.

De la Fuente vive ajeno a todo ello. Mira sólo al campo, y ahí lo que ve es a un equipo que ya sabe ser campeón y que, además, tiene una mayor porción de futuro por delante que casi todos los rivales a los que se va a enfrentar. De los ocho cuartofinalistas en esta Liga de Naciones, donde están todas las grandes de Europa, la selección es la que presenta la media de edad más joven, con 25,11 años. Era menor, pero la baja de Bryan Zaragoza lo dejó ahí.

Las que más se le acercan son Italia (25,2) y precisamente Países Bajos, su oponente hoy, que tiene una media de edad algo superior (25,3). Las demás ya se van más arriba. Dinamarca (26), Portugal (26,2), Francia (26,2), Alemania (27,8) y Croacia (28,1).

"Ser el equipo más joven sólo puede tener significados positivos. Pero aquí no se mira la edad. Aquí se mira el talento, la competitividad, la capacidad. Están aquí porque son muy buenos, pero si además son así de jóvenes, nos garantizan un futuro esplendoroso", dijo ayer De la Fuente.

Una foto divertida del grupo tras el entrenamiento

Una foto divertida del grupo tras el entrenamientoPABLO GARCÍARFEF

Sólo hay dos jugadores (Ayoze y el capitán, Morata) por encima de los 30 años, y muy pocos en la segunda mitad de la veintena (Oyarzabal, Merino, Aleix García, Fabián y algún otro). Lamine (17), Cubarsí (18) y Huijsen (19) rebajan notablemente la media para dejarla en esos 25 años pelados que pronostican un poco más, muy poco, para el Mundial del año próximo, verdadero objetivo de un grupo que no podrá reconocerlo, pero que tiene la vista en esa cita (Canadá, Estados Unidos y México).

Ramadán

Lamine Yamal, por cierto, continúa estos días con el Ramadán. Los servicios médicos de la selección han estado en contacto con los del Barça para darle continuidad a lo que el chico hace en su club, pues el rendimiento no ha bajado. Los días de partido no cumple a rajatabla el mandato de no comer, y durante el resto de los días, se levanta a las cinco de la madrugada para rezar y es ahí cuando ingiere los electrolitos que le mantienen hidratado (lo más importante en un deportista de élite) durante todo el día.

"Yo nunca había vivido ninguna situación así, pero la vivimos con normalidad. Sigue las mismas normas que en su club, y junto a la nutricionista se marcan las pautas de cuándo tiene que comer y beber. Máximo respeto a todas las creencias de la gente", explicó el seleccionador.

La trayectoria del grupo avala que tengan ese Mundial en la cabeza. Desde hace exactamente dos años no pierde un partido oficial. La sonrojante derrota en Glasgow, en marzo de 2023, ante Escocia ha sido la última hasta la fecha. Contando los amistosos, el tiempo se reduce a un año, cuando cayó en un esperpéntico amistoso en Londres ante Colombia. Ceñidos a la oficialidad de nuevo, son en total 21 partidos, donde casi todo se cuenta por victorias salvo dos empates a cero, uno en la final de la Liga de Naciones de 2023 contra Croacia y otro en el inicio de la fase de clasificación de esta edición de la Nations, en Belgrado contra Serbia. Lo demás son todo alegrías.

Varios jugadores, en Las Rozas.

Varios jugadores, en Las Rozas.DANIEL GONZÁLEZEFE

Esa racha de partidos se ha encontrado por el camino, sin ir más lejos en la Eurocopa, a Inglaterra, Francia, Alemania o Italia, e incluso a Brasil si se amplía la mira a los amistosos. Es decir, el camino ha tenido sus cuestas arriba, unos tramos que han ido forjando una resiliencia convertida en seña de identidad. En la Eurocopa, reflejo de todas las cosas, España brilló por su fútbol, sí, pero también lo hizo por su capacidad de sufrir, por ejemplo, en los cuartos de final ante la anfitriona o en un dubitativo inicio de partido ante Francia, viéndose por debajo en el marcador, incluso reponiéndose al gol del empate inglés en la final. Siempre encontró España la respuesta.

Hoy juega en uno de los pocos países donde nunca ha ganado. En cinco visitas a Países Bajos, u Holanda, que tanto da, no ha podido ganar (tampoco lo ha hecho en Rusia) a la anfitriona, un rival durísimo hoy para alcanzar una Final Four a disputar en junio. Sería la tercera vez, de cuatro ediciones, que España la juega. Ante Francia, en 2021, cayó con honores en la final (2-1). Ante Croacia, en 2023, ganó en los penaltis. Donde todo esto empezó.

Luis de la Fuente vuelve al lugar donde todo empezó: “No he cambiado, siempre me he vestido por los pies”

Actualizado Miércoles, 19 marzo 2025 - 21:00

Luis de la Fuente llegó a la sala de prensa de De Kuip sonriente. "No me situaba al principio, pero ya sí, ya sí", musitaba a un periodista, que le había recordado, antes de empezar a hablar, que aquí, en este estadio, en esta sala de prensa, levantó su primer título (junio de 2023) y empezó un camino que le ha llevado de ser cuestionado a ser un entrenador de primerísimo nivel que levanta más admiración que cualquier otra cosa. Aquella final de la Nations League contra Croacia, resuelta con un penalti a lo Panenka de Carvajal en la tanda, ¿ha cambiado al seleccionador?

"De aquel Luis De la Fuente queda todo. Voy de serie con unos principios y unos valores, pero sí, aquel es el momento en el que empezamos a construir una imagen, una idea, una personalidad. Pero Luis de la Fuente sigue siendo el mismo. He tratado de vestirme por los pies siempre, y lo sigo haciendo gracias a Dios", respondía ayer en el lugar, dicho queda, donde todo empezó.

Es tal el nivel de aceptación del técnico que ni siquiera una mala gestión como la del 'caso Iñigo Martínez' le va a penalizar. El futbolista ya había dado por cerrada su etapa en la selección, y en la Federación lo sabían, pero De la Fuente decidió llamarle. El lunes, una lesión le impedía incorporarse. "Hay un parte médico y el jugador no viene. No ha habido ningún tema más. Hablé con Iñigo cuando tuve que hablar, pero insisto: el parte médico es claro", zanjó ayer, dejando claro que ya sabe la pareja de centrales que jugará, y que todo apunta a que serán Cubarsí y Le Normand.

También parece claro que Unai Simón recuperará su lugar en la portería en la primera citación a la que puede venir tras la Eurocopa, y que ni siquiera las buenas actuaciones de David Raya en septiembre, octubre y noviembre le van a hacer cambiar de opinión. Se deshizo en elogios hacia Lamine Yamal, cómo no. "Si Dios quiere, veremos en él un futbolista de leyenda, alguien destinado a marcar una época, pero que quede claro que todavía le queda mucho por aprender", explicó antes del duelo con los Países Bajos, un equipo muy en forma que, de la mano de Koeman, representa una seria amenaza en la primera eliminatoria a dos partidos que debe afrontar De la Fuente.

Pau Cubarsí, una estrella de 18 años: "Si algún día el fútbol no va bien, la carpintería siempre está ahí"

Pau Cubarsí, una estrella de 18 años: “Si algún día el fútbol no va bien, la carpintería siempre está ahí”

A finales de enero rebasó la mayoría de edad y, después de 16-18 clases, se ha sacado el carnet de conducir. Pau Cubarsí (Girona, 18 años) es una de las apariciones más impactantes, quizá junto a Lamine Yamal y Asensio, del panorama español en el último año y medio. Criado en un pueblo que tiene 350 metros de longitud entre su entrada y su salida, y menos de 200 habitantes, de nombre Estanyol, en la montaña de Girona, se expresa mejor en catalán que en castellano, pero en cualquiera de los dos se intuye un chaval bien educado y con un punto divertido que, por timidez, no preside la conversación. Tiene una pinta de titular en la eliminatoria contra los Países Bajos que no puede con ella. Y hablar con él, por mucho que sea una de las estrellas del Barça y de la selección, es hablar con un crío. Y tiene su gracia, porque, en el momento de charlar sobre la carpintería que tiene su familia desde 1905, él lo tiene claro. Muy claro.

PREGUNTA.¿Cómo está?

RESPUESTA. Recuperando ya después del domingo, muy bien.

P. ¿Cuántos días le duelen las piernas después de un partido?

R. Me dura el dolor uno o dos días, que es lo que normalmente tenemos entre partido y partido. Como al tercero ya hay que jugar, pues estás a tope para el siguiente.

P. Sí claro, usted que tiene 18 años.

R. ¡Bueno, claro! Cuando sea más mayor, ya veremos.

P. ¿Le reconocen por la calle?

R. Sí, a veces. Por mi ciudad, por Girona, paso más desapercibido. También porque voy con mis amigos, y como vamos todos con el mismo peinado, pues me reconocen menos. Eso me ayuda a pasar desapercibido, que a veces no está mal.

Para saber más

P. ¿Esa moda de llevar todos el pelo como una llama 'les renta', como dicen ustedes?

R. Es el peinado de ahora. ¡He pasado por muchos peinados ya! El rapado al cero y algún otro, como el de tupé. Ahora estamos con este y bueno, hasta que salga otro.

P. Entonces dice que le ayuda seguir de incógnito.

R. Claro, porque como todos llevamos así el pelo hacia adelante...

P. ¿Cuándo, o qué día se dio cuenta de que era famoso?

R. Pues uno de los primeros días que iba por la calle, al poco de debutar, y me pidieron una foto. Lo primero que me salió fue: 'Pero... ¿a mí?'.

P. Tiene pinta de muy tímido.

R. Bueno. Cuando estoy con mis amigos, con mi gente de confianza, soy más divertido. Pero es verdad que cuando no conozco mucho a la gente con la que estoy, me cuesta.

P. Su padre tiene una carpintería, un negocio familiar que arrancó en 1905.

R. Sí sí, empezó mi bisabuelo, luego mi abuelo y ahora mi padre y mi tío. Es el negocio familiar.

P. ¿Usted sabe de carpintería?

R. Conocimiento como tal no, pero algún verano he ayudado a mi padre y de pequeño me pasaba el verano trasteando por allí, molestando más que ayudando, supongo.

P. Lo digo porque si no hubiera sido futbolista, quizá...

R. Hombre, si un día el fútbol no va bien, la carpintería siempre está ahí , eso está claro [se ríe].

Pau Cubarsí, en la Ciudad del Fútbol de Las Rozas

Pau Cubarsí, en la Ciudad del Fútbol de Las RozasÁNGEL NAVARRETE

P. ¿Qué se aprende viendo cómo se saca un negocio adelante?

R. Cuando ves a tus padres trabajar tan duro para sacar a la familia adelante, cuando ves el esfuerzo que hacen para que sus hijos estén bien, eso se convierte en una referencia para ti. Mis padres han trabajado muy duro.

P. ¿Eso le hace ser más consciente de lo privilegiado que es?

R. Sí, sé que soy un privilegiado. En el fútbol por supuesto, mira dónde estoy con la edad que tengo, pero también estoy muy agradecido por los valores que me ha transmitido mi familia desde que soy pequeño.

P. ¿Cuáles son esos valores?

R. Que no pierda nunca la humildad, que tenga los pies en el suelo, que sea buena persona y que me junte siempre con la gente que me quiere.

P. Y si no hace eso algún día, ¿qué le pasará?

R. Puede que me lleve una colleja de mi madre, porque mi madre es mi madre, y está muy encima para que no me desvíe del buen camino.

P. ¿Se para a pensar que usted en un año va a ganar más dinero que probablemente toda su familia en mucho tiempo?

R. Sí, pero no me fijo mucho en el dinero. Quiero jugar a lo que me gusta, nada más. No pienso ni en el dinero ni en la fama ni en nada de lo que lleva consigo el fútbol

P. ¿Qué es su familia para usted?

R. Es todo. Cuando estás mal, te apoyas en ellos. Cuando estás bien, lo quieres disfrutar con ellos. Ellos están orgullosos de mí y yo de ellos.

P. Con su hermana Irene, ¿se ha pegado muchas veces?

R. Sí sí. Los típicos rifirrafes de niños. Pero ahora la verdad es que es genial tener alguien como ella cerca. Hemos madurado los dos.

P. ¿Se para con todo el mundo que se lo pide?

R. Sí claro, a mí me pone muy contento cuando un niño me pide una foto o un autógrafo. Porque a mí cuando era pequeño me hubiera gustado que lo hicieran conmigo.

P. ¿Pidió muchos autógrafos cuando era usted pequeño? Más pequeño, quiero decir.

R. No vi a mucha gente famosa nunca, pero si los hubiera visto, se lo hubiera pedido, claro que sí.

Pau Cubarsí.

Pau Cubarsí.ÁNGEL NAVARRETE

P. ¿Se ha sacado el carnet de conducir hace poco?

R. Sí, sí.

P. ¿Y qué coche se ha comprado o se va a comprar?

R. Le compré un coche a mis padres y yo me quedé con el suyo. El Barça también te da coche, pero yo me he quedado con el de mis padres.

P. Se lo pregunto porque aquí contó Nico Williams que su madre no le dejó comprarse un cochazo. ¿A usted te gustan los coches?

R. Sí, vi lo de Nico cuando la Eurocopa. Tampoco me quiero comprar ahora un coche con muchos caballos, no vendría a cuento. Cuando pasen los años, y mi madre me dé el visto bueno, me compraré uno bueno.

P. ¿Qué capricho se ha dado desde que es profesional?

R. Un reloj que nos hicimos los que ganamos los Juegos de París, poder llevar a mis amigos a ver la final de los Juegos. Eran siete, mis amigos de siempre. El coche de mis padres y poco más. Algunas vacaciones, cenas, comidas, y poco más.

P. ¿Dónde se fue de vacaciones?

R. Alquilamos un piso los colegas en Playa de Aro.

P. Alguien que le conoce bien me dijo ayer: 'es un chico de pueblo' ¿Se equivocaba?

R. Me lo dicen mucho, porque transmito paz y tranquilidad.

P. A veces se usa con un sentido peyorativo lo de ser de pueblo.

R. No me molesta para nada que digan que soy de pueblo. Yo vivo mejor en el pueblo que en la ciudad, no me gusta cuando hay mucha gente. Estoy muy orgulloso de ser de pueblo.

P. Leí que se llevaba a casa los fines de semana a chicos de La Masía que no eran de Barcelona.

R. Algunas veces sí. Con chicos como Dani Ávila o Andrés Cuenca, para que no estuviesen siempre en La Masia.

P. ¿Va a seguir viviendo mucho tiempo en La Masia?

R. Lo que queda de temporada sí, porque como estudio [está cursando Segundo de Bachillerato] de 15.00 a 20.00 horas es un poco absurdo madrugar mucho para entrenar y luego coger el coche a las ocho y pico de la tarde para volver.

P. Habla como todos los chicos de su edad: 'en plan', 'obvio'...

R. Claro, hay que adaptarse a los tiempos. Todo el mundo va casi igual.

P. Dígame la verdad. Desde que se hizo la cicatriz junto a la boca, ¿liga más? En plan chico malo...

R. Bueno, la verdad es que no me queda tan mal, ¿no? Si te digo la verdad no. Ligo igual con la cicatriz que sin ella [risas].

P. Y los Países Bajos, ¿qué?

R. Son un gran equipo, pero nosotros también tenemos un buen equipo. Además, somos una familia y eso tenemos que aprovecharlo.

Dean Huijsen, un central 'holandés' para España: "Era una decisión tan importante como la de Lamine Yamal"

Dean Huijsen, un central ‘holandés’ para España: “Era una decisión tan importante como la de Lamine Yamal”

Hace unos meses, en una conversación informal, a Luis de la Fuente le preguntaron por centrales para el futuro. Sus dos titulares son Laporte y Le Normand, el primero lesionado para esta ventana. Tienen 30 y 28 años, respectivamente, de modo que, pensando en el Mundial de 2026, a un año y poco más vista, convendría tener pensados los recambios. "El chico holandés", dijo el seleccionador en primer lugar, y nombró otros (Gila, de la Lazio, y Asencio, del Madrid), claro, pero el primero fue Dean Huijsen (Amsterdam, 19 años), un holandés andaluz que, dicen, es el central del futuro en la selección.

De hecho, este lunes ha entrado finalmente en la convocatoria para los cuartos de final de la Liga de Naciones tras unos días rocambolescos. La semana pasada, en Las Rozas se daba por hecho que estaba en la lista de la absoluta, y por eso Santi Denia no lo incluyó en la sub'21. Sin embargo, el jueves por la noche, Luis de la Fuente cambió de opinión, vio que no tenía centrales con experiencia y quitó al chico para meter a Iñigo Martínez. Tan apresurada fue la decisión que, en el vídeo con el que se anunciaron los nombres de los citados, se puede comprobar cómo el de Iñigo lo dice una voz en off que no es la de David Serra, el central del Unió Benetússer que dijo el nombre del resto de los defensas.

Sin embargo, unas molestias musculares (no especificadas) han dejado fuera de la lista al central del Barça tras el partido en el Metropolitano, así que, un año después de obtener la nacionalidad española, comparece al fin Huijsen con los mayores. Se cumple así el sueño del hijo de Donny, un futbolista que llegó a jugar en el filial del Ajax y que se trasladó a Málaga cuando el pequeño Dean tenía cinco años. Allí jugó en un club modesto, el Costa Unida, hasta que le fichó el Málaga para su cantera, poniéndolo a entrenar con el primer equipo con apenas 15 años.

En el verano de 2021, siendo juvenil de primer año, la Juventus se lo llevó pese al interés de muchos otros grandes de Europa, entre ellos el Madrid, que lo tuvo casi firmado. En Turín ha ido subiendo escalones, debutó con el primer equipo en la Liga del año pasado, y finalmente se marchó traspasado al Bournemouth. Con Andoni Iraola en el banquillo, el chico, ambidiestro y que prefiere jugar en el perfil izquierdo de los centrales, es titular indiscutible: 23 partidos en la Premier y dos goles.

En el mundo de las selecciones, Huijsen estuvo siempre bajo el manto de Holanda. Estuvo en todas las categorías inferiores y su último partido de naranja fue en marzo de 2023 como capitán de la sub'19. Sin embargo, él se siente español. "Muy español", enfatiza quien, obtenida la nacionalidad hace poco más de un año, entró en la rueda de la sub'21 para ya no escaparse. Albert Luque, el ex director de la selección, consideraba prioritario asegurarse que jugase con España. "Es una decisión tan importante como la de Lamine Yamal", dejó dicho antes de irse.

Altísimo (1,95 metros) y finísimo (87 kilos), Huijsen es un central con un extraordinario manejo del balón al que en Holanda veían como el sucesor de Van Dijk. Sin embargo, será el de Laporte o Le Normand. Y, a juzgar por lo que dicen de él en Las Rozas, más pronto que tarde. Quizá cuando gane algo de masa muscular, una de sus asignaturas pendientes.

El patriota De la Fuente: “Me siento muy orgulloso de ser español”

Actualizado Martes, 19 noviembre 2024 - 00:49

La noche en Tenerife concluyó con un poco de lluvia, con la sonrisa de los tres debutantes (Paredes, Samu y Pablo Barrios) y con un entrenador feliz. Primero dejó hablar a los chavales con los medios, y ahí se escucharon todos los lugares comunes que uno pueda imaginar. "Muy feliz", "lo importante era la victoria del equipo", "he tenido personalidad para tirar el penalti", etc... Esta última frase fue de Bryan Zaragoza, el más 'echao pa'lante' de todos.

Para saber más

Luego le llegó el turno a Luis de la Fuente, al que cada vez le da menos vergüenza decir lo que piensa, piensen lo que piense de él. "Estoy orgulloso de ser español, de ver cómo la afición vive esta selección y cómo esta selección no se cansa de ganar para dar alegrías a la gente", expresó en su primera respuesta ante los medios, después de saludar al seleccionador suizo, que andaba arrastrando un catarro desde el sábado.

Preso de su propio discurso, a De la Fuente le preguntaron qué hará ahora en este parón de cuatro meses, pues la selección no se vuelve a juntar hasta la segunda quincena de marzo para jugar los cuartos de final de la Liga de Naciones, donde se encontrará, lo sabrá el viernes, a Holanda, Croacia o Italia, con el partido de vuelta en casa. "No hay tiempo para descansar. Hay mucho trabajo por hacer. Necesitamos no bajar la guarda, ver partidos, hacer seguimiento de jugadores, para que, cuando vengan, los jugadores sepan que les daremos armas para ganar partidos. Eso genera confianza", explicó quien tiene algún que otro plan para estas primeras semanas.

El gesto de Morata

Al margen de los debutantes, hubo otros dos protagonistas. Uno que casi era también debutante, Casadó, y Morata. El mediocentro del Barça dio un puñetazo y anunció que ha venido para quedarse por si Zubimendi un día no puede. Completó un partido estupendo, "jugando como un veterano cuando apenas lleva un partido y medio", según De la Fuente.

Y luego está lo de Morata. El capitán, al que le hicieron el primer penalti, está a un gol de igualar a Fernando Torres como tercer máximo goleador de la selección. Ese era el momento de conseguirlo, pero el público empezó a corear el nombre de Pedri y el siete le entregó el balón al canario, que lo falló. "Otra grandeza del capitán, para que luego se diga", zanjó el técnico.

A España le sale todo: ‘los Bryan’, Gil y Zaragoza, mantienen la inercia en la victoria ante Suiza

Actualizado Lunes, 18 noviembre 2024 - 23:01

Fue un partido tonto, para qué mentir. Quitando el entusiasmo de la gente de Tenerife, lógico tras 28 años sin ver a la selección española en directo, el partido fue un ni fu ni fa. Quedará para las estadísticas que fue la primera vez en la historia que, entre un partido y otro, España cambiaba a los once jugadores. Ocurrió otra vez, en 2021, en aquel amistoso contra Lituania previo a la Eurocopa que, en realidad, jugó la sub'21 disfrazada de absoluta, pero en condiciones normales era la primera vez que sucedía. Y quedará para las estadísticas el partido oficial número 21 sin perder de forma consecutiva, y quedará por último un cierre exótico, muy entretenido, a un 2024 ya inolvidable para la selección, campeona de Europa en verano y con un fútbol que invita a sonreír pensando en el futuro. Se impuso a Suiza, pero eso es lo de menos. Lo de más es que en el mes de marzo jugará los cuartos de final de esta Liga de Naciones, y seguirá siendo atractivo este equipo, y seguirá siendo favorito ante quien le toque, que será Italia, Croacia o los Países Bajos, a los que también, nada lo impide, se le puede llamar Holanda. [Narración y estadísticas (3-2)]

Esos once cambios para cerrar un 2024 maravilloso desnaturalizaron a un equipo para el que 2025 solamente será el año de transición hacia el Mundial. Habrá de conseguir la clasificación en la segunda mitad del año, pero inevitablemente la vista se va hacia la cita del verano de 2026 en México, EEUU y Canadá. Antes, en marzo, serán esos cuartos de final de la Liga de Naciones, y si gana, la Final Four en junio, y luego ese proceso clasificatorio, pero la envergadura de este colectivo hace que esos partidos se intuyan solamente como el camino a seguir hacia el gran objetivo, que no es otro que levantar la segunda Copa del Mundo.

Ese 2026 está muy lejos, sí, pero a la vez está muy cerca visto el rendimiento actual de España, que ayer, sin jugarse nada y con un montón de secundarios, se impuso sin muchas ínfulas a Suiza, un equipo bastante limitado, lejos del buen grupo que fue hasta no hace mucho y que, sin ir más lejos, eliminó a Francia y llevó a España a los penaltis en la Eurocopa de 2021.

Samu, como aliciente

No pasó gran cosa sobre la hierba del Heliodoro Rodríguez hasta que, a la media hora, el penalti sobre Morata movió un poco el cotarro. Lo iba a tirar el capitán, pero la gente pidió que lo tirara Pedri y, como era el día que era, de fiesta, pues lo tiró Pedri. Lo falló, pero como la cosa era que marcase un canario, al segundo rebote Yeremy Pino adelantó a la selección para delirio del personal. La noche volvió a adormecerse, y casi el único aliciente era ver a Samu, el delantero del Oporto.

Bryan Gil celebra su gol, el segundo de España.

Bryan Gil celebra su gol, el segundo de España.EFE

Salió en la segunda parte. Pero en la segunda parte España ya estaba desinflada definitivamente. Destensada, apenas un poco de empuje de Monteiro, un extremo entusiasta del Young Boys, le sirvió a Suiza para empatar. La selección, que terminó en el campo con Pablo Barrios, con los Bryan (Gil y Zaragoza, autores por cierto del segundo y el tercer gol) y con Samu de delantero, Fabián y Pedri como únicos rostros reconocibles, volvió a ponerse por delante hasta dos veces solamente para no perder la inercia, pues en juego, real, no había nada.

Primero fue Bryan Gil quien peleó un balón dentro del área para poner el 2-1 en ese momento, y después fue el otro Bryan, Zaragoza, el que sufrió un penalti bastante claro después de una jugada individual eléctrica. Esos idas y vueltas convirtieron en muy divertido el final de una noche que encontró a Luis de la Fuente celebrando ese último gol como quien celebra algo realmente trascendente. Quizá lo sea para él, arquitecto del proyecto más ilusionante que ha tenido la España futbolera desde hace una década.