El nuevo soldado de Pogacar para ganar las clásicas pendientes: un belga apasionado por la Historia y concejal de su pueblo

El nuevo soldado de Pogacar para ganar las clásicas pendientes: un belga apasionado por la Historia y concejal de su pueblo

El nuevo gladiador del emperador es un gigante de Flandes apasionado por la Historia y que hizo su pinitos en política como concejal de su pueblo. El belga Florian Vermeersch (Gante, 1999) es el último soldado de rango superior de Tadej Pogacar. Unos galones que este fornido rodador (1,93 metros) ha conseguido por la desgracia de sus compañeros en el UAE. Las lesiones de su compatriota Tim Wellens y del ecuatoriano Jhonatan Narváez le han relanzado en el escalafón de la escuadra de Emiratos. Ambos eran los encargados de proteger a Pogacar en el inicio del nuevo curso y en la conquista de las exigentes clásicas de primavera. Ahora, la labor de gregario de primer nivel recae en un rodador formado en el barro y en los adoquines.

Vermeersch comenzó en el ciclocrós y es un especialista en gravel (campeón del Mundial en 2025 y segundo en 2024 y 2023). En 2018 se estrenó en las pruebas de ruta, en un modesto equipo Continental, en 2020 fichó por el Lotto Soudal para relanzar su trayectoria. En 2021 impactó con su debut en la París-Roubaix al terminar segundo, por detrás del italiano Sonny Colbrelli y por delante de Mathieu van der Poel. Tras subir al podio, todos se interesaron por saber quién era ese osado chaval de 22 años que atravesaba los tramos de pavés con una increíble soltura. Una habilidad adquirida desde juvenil por sus entrenamientos y carreras en los empedrados senderos de la región de Flandes. Entonces se supo que estaba estudiando Historia en la Universidad de Gante y que era concejal del municipio de Lochristi, con cerca de 22.000 habitantes y a sólo 17 kilómetros de Gante. Un corredor inquieto y con mensaje.

En 2021 fue tercero en el Mundial de contrarreloj sub 23 y se estrenó en la Vuelta a España. En 2022 y 2023 fue seleccionado por Lotto para participar en el Tour de Francia. Su proyección quedó frenada en 2024 por una fractura de fémur de la pierna izquierda en la Vuelta a Murcia. En 2025 fue fichado por el UAE. Mauro Gianetti, director general de la escuadra de Pogacar, ya le había echa el ojo tiempo atrás. «Florian ha demostrado ser un ciclista muy fuerte y reforzará tanto a nuestro equipo de clásicas como al de carreras por etapas», señaló el italiano durante la presentación de su flamante rodador.

Tres magnos retos

Vermeersch reconoció sentirse feliz con su nuevo destino y muy halagado por el interés mostrado por el equipo del gobierno de UAE. «Es una placer formar parte del mejor equipo del pelotón profesional. Para mí es un sueño hecho realidad. Estoy muy contento por la confianza que han tenido en mí tras la lesión sufrida», señaló el belga, que sabe que fue contratado para potenciar, sobre todo, las prestaciones del grupo de Pogacar en las clásicas del inicio de curso. Este año ha arrancado con autoridad, al terminar tercero en la Omloop Het Nieuwsblad, la primera clásica de adoquines, en la que sólo fue superado por los neerlandeses Van der Poel y Tim Van Dijke.

Pogacar confía en este rodador, que este sábado deberá controlar las acometidas de los rivales en una de las pruebas preferidas del esloveno. En el sterrato de la Strade Bianche, Pogi disfruta como en ningún otro lugar, suma tres victorias consecutivas y ahora pretende establecer una plusmarca de cuatro triunfos. Isaac del Toro será la otra alternativa del UAE. El fenómeno francés Paul Seixas, de 19 años, persigue la sorpresa.

La prueba de las carreteras blancas será el aperitivo de los tres magnos retos de la nueva temporada: Milán-Remo (21 de marzo), París-Roubaix (12 de abril) y Tour de Francia (4-16 de julio). Las dos primeras citas obsesionan a Pogacar. Desde febrero está preparando la clásica italiana con series y entrenamientos tras moto en la subida al Poggio. Su lanzador en la La Classicissima será Del Toro. En El Infierno del Norte toda la responsabilidad recaerá en Vermeersch por acierto y experiencia en el pavés: cuatro participaciones en Roubaix (segundo en 2021 y quinto en 2025) y cinco en el Tour de Flandes. Pogacar, en su debut del pasado año, fue segundo. Una caída le privó por pelear por en triunfo con Van der Poel.

Pogacar también buscará repetir victorias en los otros Monumentos, Flandes (5 de abril), Lieja-Bastoña-Lieja (26 de abril) y Giro de Lombardía (10 de octubre), y en el Mundial (27 de septiembre). En verano pugnará por entrar en el Olimpo del Tour al igualar los cincos triunfos de Merckx, Hinault, Anquetil e Indurain. Una barbaridad.

Ayuso inicia ciclo y evita medirse a Pogacar antes del Tour: ''Está muy tranquilo y centrado en el nuevo equipo''

Ayuso inicia ciclo y evita medirse a Pogacar antes del Tour: ”Está muy tranquilo y centrado en el nuevo equipo”

Tadej Pogacar como inspiración y enemigo a eludir. Juan Ayuso, que ya aprende a volar sin ataduras, inicia este miércoles nuevo ciclo. El español, tras desprenderse de la «dictadura» del UAE, se estrena como emblema del Lidl-Trek, una escuadra que le ha otorgado los galones de responsabilidad que él siempre reclamó. «Juan está muy tranquilo e integrado en su nuevo equipo», apuntan desde el entorno del ciclista formado en la escuela de Jávea.

Ayuso abre curso en la Volta al Algarve, la prueba de lanzamiento para Pogacar en 2019, cuando conquistó la general con sólo 20 años. El alicantino-barcelonés también busca coronarse en la ronda portuguesa, que finaliza el próximo domingo y en la que pugnará, entre otros, contra el luso Joao Almeida, ex compañero en el UAE. La de Algarve será la primera prueba de un estudiado calendario World Tour previo al Tour de Francia, su gran reto. Después llegarán París-Niza, País Vasco, Flecha Valona, Lieja-Bastoña-Lieja (estreno en la decana) y Rhone Alpes (antes Critérium Dauphiné). Un programa en el que apenas coincidirá, ante de la disputa de la Grande Boucle, con los grandes referentes del pelotón. Con Pogacar sólo rivalizará en Lieja-Bastoña-Lieja. Las otras apuestas del esloveno, que volverá a centrarse en las clásicas, serán Strade Bianche, Milán-San Remo, Tour de Flandes, Tour de Romandía y Vuelta a Suiza. Ayuso no coincidirá con Jonas Vingegaard, que tras su accidente en Málaga, sólo disputará al Volta a Catalunya y el Giro de Italia. Con Remco Evenepoel (espléndido en la Challenge de Mallorca y el Tour de UAE, donde el martes se adjudicó la etapa contrarreloj) se medirá en la Flecha Valona, Lieja y Rhone Alpes.

Ayuso (23 años) ha diseñado su planificación junto a Luca Guercilena, director general de Lidl-Treck; Andy Schleck, adjunto al director general, y Steven de Jongh, el técnico de cabecera de un corredor español que ha encandilado a los responsables del equipo alemán. Tras su contratación, el grupo, en su página web, no escatimó elogios: «Juan es uno de los talentos más prometedores de su generación... Se ha consolidado rápidamente como un corredor versátil por etapas, con una combinación poco común de destreza en la escalada, fortaleza en contrarreloj y una madurez táctica que supera su edad. Su actuación decisiva llegó en la Vuelta a España de 2022, donde terminó tercero en la general, confirmando su capacidad para competir al más alto nivel en las grandes vueltas. Ambicioso, disciplinado y con una motivación incansable, Ayuso aporta una mentalidad ganadora y un futuro brillante al Lidl-Trek».

El joven ciclista se siente cómodo en su nuevo destino y asegura que nunca había contado con tanto apoyo. «Juan es más maduro. Ha aprendido a ser más prudente y no anunciar públicamente sus objetivos o metas», apuntan desde su entorno más cercano.

Juan Ayuso aún no tiene decidida su hoja de ruta tras el Tour de Francia, en la que figuran la Vuelta a España, y las clásicas canadienses, como preparación para el Mundial de Montreal.

El Lidl-Trek es de un grupo multidisciplinar, con opciones en todo tipo de pruebas. Ayuso, el danés Mattias Skjelmose y el británico Tao Geoghegan Hart serán los principales argumentos en las generales de las grandes rondas, y para ello dispondrán de la ayuda de gregarios de alto nivel como Giulio Ciccone, Quinn Simmons, Bauke Mollema, Carlos Verona, Lennard Kamna y Patrick Konrad. Para las clásicas y los sprints contarán con una de las parejas de velocistas más acreditadas: Jonathan Milan y Mads Pedersen.

En los últimas semanas, Ayuso ha congeniado con el canadiense Derek Gee-West, ex del Israel-Premier Tech y también recién llegado al Lidl-Trek, con el que ha compartido entrenamientos en altura y debutará en la Volta Algarve. El cuarto clasificado en la última edición del Giro de Italia es su nuevo aliado. «La primera impresión fue muy buena, nos entendemos de maravilla y creo que podemos ayudarnos mutuamente. Estoy deseando correr con él», ha declarado el canadiense una entrevista a BiciPro.

Iván Romeo, campeón de España en ruta: ''Sé aguantar la presión, me gusta que los focos se centren en mí''

Iván Romeo, campeón de España en ruta: ”Sé aguantar la presión, me gusta que los focos se centren en mí”

Hace tres años se presentó en el escaparate internacional con la inquietud propia del chico meritorio. Era el último de la fila en la presentación del Movistar celebrada en la sede de Telefónica de Madrid. Iván Romeo (Valladolid, 2003) respondía con discreción al periodista que se interesaba por conocer a un gigante (1,93 metros) que había sobresalido en categorías inferiores. Aquel chico es ahora un referente del nuevo ciclismo español que intenta recuperar el protagonismo de antaño. A sus 22 años es campeón de España de ruta y uno de los contrarrelojistas más prometedores del mundo. En el Movistar, donde ya asume galones y se ha olvidado la timidez, se encuentra muy cómodo. Su novia, la británica Cat Ferguson (19 años), también milita en el equipo gobernado por Eusebio Unzué, que el pasado 11 de diciembre presentó, en Valencia, la nueva temporada.

En las últimos tres años ha crecido mucho. No sólo es uno de los jóvenes con mejores resultados, sino también un baluarte del pelotón español.
Sí, he dado algunos pasos hacia adelante. Me hubiera gustado haber avanzado más, pero todos sabemos que el ciclismo es un deporte muy duro, propenso a las lesiones y a los accidentes. Yo siempre, desde que era pequeño, me preparo para seguir mejorando.
En 2025 se proclamó campeón de España en ruta y ganó sendas etapas en la Comunidad Valenciana y en el Critérium Dauphiné. ¿La nueva temporada podría ser la de su consagración?
Sí, espero que 2026 sea mi gran año. Yo me veo preparado, para eso he estado trabajando fuerte.
En el Movistar, tanto sus técnicos como sus compañeros, tienen grandes expectativas depositadas en usted, ¿teme defraudarles?
No. Desde que soy profesional he ido mejorando poco a poco. Agradezco al equipo Movistar el apoyo y la paciencia que siempre han tenido conmigo. Nunca me he sentido presionado. Soy consciente de que tengo que mejorar, que hay gente superior tanto en la contrarreloj como en la escalada. También sé que por atrás muchos chicos vienen pisando fuerte.
En la pasada temporada subió a lo más alto del podio del campeonato de España y una caída le privó de ganar una etapa del Tour de Francia. ¿Qué objetivos se ha fijado para el nuevo curso?
Uno de los retos es hacer un buen papel y ganar alguna etapa en el Tour de Francia. También quisiera probar en la general de algunas rondas de una semana. Este año me encontré muy bien en el Tour de Emiratos Árabes Unidos [cuarto en la general], en la Vuelta a la Comunitat Valenciana [una etapa y octavo en la general] y en el Critérium Dauphiné [una etapa y 39º en la general].
¿No probará suerte en las clásicas?
En principio no las contemplo. Ya habrá tiempo en un futuro.
Técnicos como Samuel Sánchez, que le conoce bien porque usted ya estuvo en su equipo de cantera, y otros especialistas aseguran que en sus piernas hay un título de Mundial de contrarreloj. En 2024 ya lo ganó en categoría sub'23. ¿Está de acuerdo con este vaticinio?
No sé si alguna vez podré ganar un Mundial de contrarreloj. Esto es un objetivo muy complicado porque ahora mismo hay muchos mejores que yo, pero como ya he dicho antes, me queda mucho tiempo para seguir aprendiendo. El año pasado terminé 11º en el campeonato de Ruanda, yo creo que me merecía un mejor puesto, pero es que llegué enfermo y no pude entrenar bien. A ver si en el próximo año tengo más suerte.
El ciclismo español atraviesa por un periodo de transición, sin figuras relevantes. Parece que el futuro lo marcarán usted y Juan Ayuso. ¿Le asusta la responsabilidad?
No me pesa la responsabilidad de ser uno de los referentes o líderes del nuevo ciclismo español. Llevo mucho tiempo esforzándome para estar donde estoy, pero sé que tengo que seguir creciendo. Lo que sí tengo más o menos claro es que sé llevar bien la presión. Me gusta que los focos se fijen en mí. Eso no me puede influir porque es para lo que estoy trabajando.
En la competición ha demostrado notables condiciones técnicas y mucho carácter. Ha sido reivindicativo en temas como la seguridad en la carretera. ¿Ese tipo de acciones le crea simpatía en el pelotón?
Yo siempre he sido así. No sé si eso me beneficia o perjudica entre los corredores, no es algo que me preocupe mucho. He visto que algunos me valoran más y otros me han mostrado lo contrario. Cada uno tiene una forma de ser.
El ciclismo actual está dominado por Pogacar. ¿En el pelotón también se le ve como imbatible en las generales de las tres grandes rondas?
Sí, rotundamente sí.
La costa mediterránea, el ''paraíso invernal'' de Pogacar, Vingegaard, Evenepoel y Ayuso

La costa mediterránea, el ”paraíso invernal” de Pogacar, Vingegaard, Evenepoel y Ayuso

«Aquí, sales por la mañana y te encuentras a Juan Ayuso en la carretera y más adelante te cruzas con Pogacar o Vingegaard tirando del sus gregarios. Hay puertos que están cerrados para que ellos puedan entrenar». Toni, un veterano que desde hace 20 años sale con su bici todos los fines de semana por los alrededores de Valencia, alucina sobre cómo los mejores equipos de mundo han conquistado la zona de levante para preparar el nuevo curso. «Es un lujo tener a los mejores en nuestra casa», incide el ciclista aficionado, que asistió junto a su sobrino a la presentación del Movistar organizada el pasado jueves en el Aula Magistral del Palacio de las Artes y las Ciencias y de Valencia.

Para saber más

Para saber más

Este sábado también se acercó a Benidorm para ver la presentación del UAE de Pogacar. Tras pasearse con su maillot arcoíris, el esloveno desveló su calendario (casi idéntico al de 2025): «Voy a hacer la Strade Bianche, Milán-San Remo, Tour de Flandes, París-Roubaix, Lieja-Bastoña-Lieja, Tour de Romandía y Tour de Francia. Y luego veremos, ya está bastante bien», declaró el esloveno (27 años), que aspira a sumar su quinto Tour y su tercer Mundial consecutivo.

«España es el paraíso para los equipos ciclistas», sostiene Pedro Delgado. Doce de las 18 escuadras del World Tour han elegido la costa mediterránea para establecer sus particulares paddock de pretemporada. Para los aficionados es un privilegio poder ver a los mejores corredores del mundo en un radio de 140 kilómetros, que es tramo que separa Valencia de Benidorm, donde ahora trabajan 10 equipos. Además de Movistar en Valencia y el UAE en Benidorm, ya han instalados sus training camp el Ineos de Carlos Rodríguez en Oliva, el Visma de Vingegaard en Benidorm, el Bahrain de Matej Mohoric y el Astana de Sergio Higuita en Altea, el Lidl Trek de Ayuso, el Jayco de Ben O'Connor y el NSN de Biniam Girmay en Denia, y Soudal Quick Step de Mikel Landa en Calpe.

En Calpe, precisamente, reside el belga Remco Evenepoel, que esta temporada ha fichado por el Red Bull Bora y que está concentrado en Mallorca. Por los alrededores de Denia se entrena Mathiew van del Poel, del Alpecin.

Tadej Pogacar, este sábado, en la presentación de su equipo en Benidorm.

Tadej Pogacar, este sábado, en la presentación de su equipo en Benidorm.J. JordánAFP

El Education First, liderado por el australiano Ben Healy, también se ha decantado por la zona norte y planifica temporada en Girona. Tradicionalmente, esta provincia es una de las favoritas para entrenar durante el invierno. En ella también viven varios corredores. Está cerca de Andorra, donde tienen su residencia habitual medio centenar de ciclistas.

El clima benigno, la alta calidad de la red hotelera y las buenas carreteras interiores son los tres argumentos que aducen los técnicos, corredores y directores para levantar sus cuarteles de invierno en España. «En diciembre aún se disfruta de temperaturas suaves que permiten entrenar sin interrupciones y las vías secundarias presentan poco tráfico», dicen.

Eusebio Unzué, mánager general del equipo Movistar, está encantado con la concentración de su equipo en Valencia: «Esta es una zona que casi todos los equipos utilizamos para hacer nuestras preparaciones. Somos casi adictos a estas tierras». La temperatura es clave, pero también la orografía. En la zona levantina pueden disfrutar de la costa pero también de gran variedad de puertos: Aitana, Carrasqueta, Oronet, Tudons, Coll de Rates...

María José Catalá, alcaldesa de Valencia, en la presentación de esta semana del Movistar, reflejó su satisfacción por la presencia en la Comunidad Valencianade de los equipos más altos en el ránking de la UCI. «Estamos muy orgullosos. Para nosotros, el ciclismo representa valores fundamentales en la sociedad. Hemos sido anfitriones de grandes competiciones, hemos acogido salidas y llegadas de etapas de la Vuelta. Les damos las gracias por esta muestra de cariño», señaló la edil.

El fenómeno belga Uijtdebroeks y la savia nueva española que impulsan al Movistar

El fenómeno belga Uijtdebroeks y la savia nueva española que impulsan al Movistar

Savia nueva para revitalizar a la escuadra decana, que este jueves, en el Palacio de Ciudad de las Artes Valencia, presentó nuevo curso. El Movistar, en su proceso de modernización, se refuerza con cinco fichajes de largo recorrido: el belga Cian Uijtdebroeks (22 años), el checo Pavel Novak (21) y los españoles Raúl García Pierna (24), Roger Adrià (27) y Juanpe López (28).

En este repóquer destaca la presencia de Uijtdebroeks, preparado para afrontar las generales de las grandes rondas. Notable escalador y contrarrelojista, ha sido gregario de Jonas Vingegaard en el Visma. Ganó el Tour del Porvenir de 2022, finalizó octavo y fue el segundo mejor joven en la Vuelta a España de 2023. Abandonó el Giro de Italia de 2024 por enfermedad cuando era top-5. Esta temporada se impuso en el Tour de l'Ain. El polivalente belga ha firmado con la formación de Eusebio Unzué hasta 2029.

«Ahora, me encuentro en un punto de mi carrera en el que mi desarrollo como corredor de clasificaciones generales en las grandes vueltas se ha vuelto esencial. La ayuda del Movistar será fundamental», dice el ciclista afincado en Andorra. Junto a Enric Mas, Nairo Quintana y Juanpe López se repartirá el liderazgo en Vuelta, Giro y Tour. Iván Romero será el gran reclamo para las cronos.

Raúl García Pierna, formado en la academia de Alberto Contador, llega al Movistar tras curtirse en el Arkéa. Escala bien y sabe elegir escapadas. Fue campeón de España de contrarreloj en 2022 y en su palmarés figuran dos participaciones en Tour y Vuelta. Ha rubricado contrato hasta 2028.

El catalán Roger Adrià sobresalió en el Kern Pharma y fue contratrado por el Red Bull-Bora para ayudar a Primoz Roglic. Le gustan las clásicas y en esta campaña se anotó el Gran Premio de Valonia y una etapa en la Vuelta a Burgos. Se integrará en la estructura del Movistar hasta 2028.

Juanpe Lopez aportará experiencia y ambición. Acaparó protagonismo en el Giro de 2022, portando la maglia rosa durante 10 días. En 2025 ganó etapa y general en el Tour de los Alpes. Su contrato acaba en 2027.

Pavel Novak es una apuesta de futuro, este año ha sido tercero n el Giro NextGen. Se ha comprometido por dos años con el Movistar.

En el equipo femenino, liderado en las últimas campañas por la británica Cat Fergurson y donde apunta alto la navarra Paula Ostiz (la júnior campeona del mundo de Europa), destaca la incorporación de la italiana Francesca Barale.

Una doble visita a Alpe d'Huez, 54.450 metros de desnivel y una salida en Barcelona: así será el Tour que podría coronar por quinta vez a Pogacar

Una doble visita a Alpe d’Huez, 54.450 metros de desnivel y una salida en Barcelona: así será el Tour que podría coronar por quinta vez a Pogacar

Con ustedes, el Tour. Ante ustedes, Barcelona. Ambos serán pareja de hecho y de provecho en 2026. La carrera, en su 113ª edición, saldrá de la capital catalana y por tercera vez desde España, después de los arranques en San Sebastián (1992) y Bilbao (2023). En la Ciudad Condal, con final en las eminencias de Montjuïc, se celebrará una contrarreloj por equipos de 19 kilómetros. Casi una rareza. Al día siguiente, la etapa ya en línea entre Tarragona y Barcelona, no, curiosamente, al revés, precederá la que se correrá entre Granollers y, ya en Francia, Les Angles.

Más allá de matices y análisis respecto a esto y aquello, se trata de un Tour tan atrayente y duro como siempre, porque no puede ser de otro modo: es una cuestión de naturaleza, no de oportunidad. De esencia, no de alternancia. Quizás, poniéndonos puntillosos, es un pelín menos montañoso que en los últimos años. Pero, en todo caso, suficientemente vertical y propicio para que los más fuertes, o sea, Pogacar y el resto, lo engalanen. Un homenaje anual al ciclismo a disputarse entre el 4 y el 26 de julio, con las consabidas 21 etapas, las dos preceptivas jornadas de descanso, un capicúa de 3.333 kms. de recorrido y un atemorizador desnivel total acumulado de 54.450 metros.

Se sirve un menú para todos los gustos, capacidades y opciones. Siete jornadas llanas para, en principio, solaz de velocistas. Cuatro de media montaña para, teóricamente, predio de fugados. Y ocho de alta montaña, con cinco finales en alto, para establecer las jerarquías. Y, además, como complemento trascendente, una cronometrada individual, de 26 kms. Corta, como se estila en los últimos tiempos. En cuanto a la última etapa, recupera la exigente y espectacular subida a Montmartre antes de desaguar el pelotón en los Campos Elíseos.

A los 148 corredores de 23 equipos que tomarán la salida les espera una fiesta esforzada y colorista que recorrerá el sudeste, el centro y el sudoeste del país hasta remontar, hacia el norte, hasta París. Un trazado precioso a través de, entre sus demás privilegiados paisajes, las cinco principales cadenas montañosas de la douce France: los Pirineos, los Vosgos, el Macizo Central, el Jura y los Alpes.

Habrá cinco subidas inéditas y, por ello, atractivas que suscitan expectación: la côte Begues, la Montée de Gavarnie-Gèdre, el col du Haag y el Plateau de Solaison. Y se escalarán, por descontado, algunos de los colosos clásicos. Y, por partida doble, Alpe d'Huez, que regresa a la escena para éxtasis de los aficionados y tormento y gloria de los ciclistas. Primero en la 19ª etapa. Y, luego, en la vigésima, en la jornada reina entre Le Bourg dOisans y el propio Alpe d'Huez, con el paso por la Croix de Fer, el Télégraph, el Galibier (techo de la carrera con 2.642 metros de altitud) y el col de la Sarenne, antes de esa segunda subida a Alpe dHuez.

Un aperitivo grandioso y decisivo antes de la apoteosis parisina. Ni que decir tiene que Tadej Pogacar, en la cumbre de su esplendorosa trayectoria, aspirará a ganar su quinto Tour, el tercero consecutivo. Tendrá entonces aún 27 años (cumpliría 28 en septiembre). Una edad de plenitud. Pero, al mismo tiempo, de reflexión y estudio. Tadej estará ya bastante más cerca de los 30 que de los 20.

La única duda que su persona ofrece a exégetas y profetas es si su precocidad puede ir en detrimento de su longevidad. Por esa razón, entre otras, y tras la deslumbrante temporada 2025, el Tour 2026 presentará en sociedad, en cierto modo, a un nuevo Pogacar.

El ciclista Enric Mas, baja definitiva para el resto de la temporada del Movistar Team por una tromboflebitis

El ciclista Enric Mas, baja definitiva para el resto de la temporada del Movistar Team por una tromboflebitis

Actualizado Martes, 5 agosto 2025 - 13:32

El ciclista mallorquín Enric Mas no volverá a competir en lo que queda de temporada, tras confirmarse que sufre una tromboflebitis en la pierna izquierda, según ha informado su equipo, Movistar Team. El diagnóstico se ha producido tras las últimas consultas médicas y exploraciones a raíz de su abandono en el pasado Tour de Francia. Según los facultativos, la tromboflebitis podría tener un origen postraumático.

El tratamiento de la lesión que sufrió requiere reposo y ausencia de actividad física intensa, lo que, según el comunicado del equipo, "imposibilita su participación en competiciones durante el resto de la temporada". El equipo médico y técnico continuará realizando un seguimiento estrecho de su evolución, con el objetivo de garantizar una recuperación completa del corredor de 29 años.

Mas, uno de los referentes del ciclismo español, tres veces segundo clasificado en la Vuelta a España, no podrá estar presente en La Vuelta ni en otras citas del calendario internacional, cerrando así de forma anticipada su temporada de 2025.

¿Qué es una tromboflebitis?

La tromboflebitis es la inflamación de una vena, causada por la formación de un coágulo de sangre (trombo) en su interior. Este coágulo provoca enrojecimiento, hinchazón, calor y dolor en la zona afectada. Aunque puede ocurrir en venas superficiales (tromboflebitis superficial), lo que suele ser menos grave, también puede afectar a venas profundas (trombosis venosa profunda o TVP).

La TVP es más peligrosa porque el coágulo podría desprenderse y viajar a los pulmones, causando una embolia pulmonar, una complicación potencialmente mortal. Los factores de riesgo incluyen la inmovilidad prolongada, lesiones en las venas, venas varicosas, embarazo, obesidad y ciertos trastornos de la coagulación.

Así es Pauline Ferrand-Prévot, la ciclista total, la nueva e increíble reina de Francia

Así es Pauline Ferrand-Prévot, la ciclista total, la nueva e increíble reina de Francia

La nueva reina de Francia exhibe en la vitrina de su casa un tesoro incomparable: dos adoquines del Infierno del Norte. Pauline Ferrand-Prévot (Reims, 10 de febrero de 1992) cautiva por su ambición y asombrosa versatilidad. Nadie en la historia ha dominado como ella en todas las especialidades ciclistas, suma 12 títulos mundiales en carretera, mountain bike, ciclocross y gravel y un oro en los Juegos Olímpicos de París. Un palmarés que este domingo adornó con la apoteósica conquista de su primer Tour de Francia.

Ella enorgullece a un país que sumaba 35 años sin conocer la victoria en la Grande Boucle femenina, la última triunfadora fue Catherine Marsal, en 1990. La sequía masculina alcanza los 40 años, con Bernard Hinault en e 1985.

Este domingo, Pauline ascendió al primer peldaño del podio de forma majestuosa, tras imponerse con el maillot amarillo en la jornada de clausura tras un ataque en los últimos kilómetros en la llegada Chátel. Monumental triunfo ante la aclamación de un público entregado. Entre sus incondicionales sobresale el neerlandés Dylan Van Baarle, su pareja. Él también tiene 33 años y es ciclista. Ambos comparten equipo, el Visma de Jonas Vingegaard. Todo queda en casa. Pauline es una corredora muy polivalente. Dylan es un rodador de primer nivel, en 2022 ganó la París-Roubaix, la misma prueba que este año se anotó Pauline. Ninguna pareja de la historia cuenta en su casa con dos trofeos de la clásica más tremenda. «Ya puedo presumir de tener en casa dos joyas de Roubaix», dijo en la pasada primavera la campeona francesa, que convive con Van Baarle después de romper, en 2021, su relación con Julien Absalon, que también ejercía de mánager.

Pauline y Dylan forman un tándem envidiado. Ambos han participado en varias pruebas mixtas y casi siempre con resultados exitosos. En la Karcher Duo Extreme de Curaçao de 2023 ganaron con media hora de ventaja respecto a los segundos clasificados. Siempre que pueden comparten entrenamientos, como también hacen Tadej Pogacar y su novia, Urska Zigart. Las parejas de moda en esta nueva edad de oro del ciclismo.

Ferrand-Prévot se adjudicó el Tour de Francia tras imponer su fortaleza en la alta montaña. La clave estuvo en la victoria del pasado sábado en la cima de la Madeleine, culminación de la etapa reina. En el ascenso al emblemático puerto, atacó a falta de 11 kilómetros y en la meta superó en un minuto y 45 segundos a Sarah Gigante, en 3:03 a Demi Vollering y en 3:26 a Katarzyna Niewiadoma. Una renta que le otorgó el liderato con una ventaja de 2:37 minutos. Una renta que amplió en la dura jornada de este domingo, con cuatro puertos y final en la subida a Chatel, tras previo paso por el alto de Joux Plane. En el tramo final saltó para desprenderse de sus rivales y llegó a la cima con 20 segundos de adelanto sobre Vollering.

«Estoy increíblemente feliz con esto. Desde que decidí volver a las carreteras, mi objetivo era participar en el Tour de Francia Femenino y ganarlo algún día. Esta victoria es la prueba de que tomé la decisión correcta», dijo ayer Ferrand-Prévot, que en 2015 se convirtió en la primera ciclista en poseer simultáneamente los títulos de campeona mundial en ciclismo de ruta, de montaña y de ciclocross. Este año fue segunda en Flandes y tercera en la Strade Bianche. Un curso fantástico en pruebas de carretera tras permanecer alejada de esta especialidad durante siete años para volcarse en la mountain bike, en la que ha sido campeona en las especialidades de maratón (dos veces), clásica (cinco) y corta (dos). Pauline, la ciclista total.

El desaparecido Juan Ayuso regresa dos meses después, con heridas sin cicatrizar: ''Le han dado leña, pero él es fuerte''

El desaparecido Juan Ayuso regresa dos meses después, con heridas sin cicatrizar: ”Le han dado leña, pero él es fuerte”

Tras el abatimiento generado por el abandono en el Giro de Italia por la maldita caída en el sterrato camino de Siena y por el picotazo de la avispa en la salida de la decimoctava etapa, en Morgegno, Juan Ayuso encontró consuelo con su novia Laura y su perrita Trufa. La frustración se adueñó del ciclista de Jávea, desaparecido durante dos meses y que reaparece ahora con las heridas aún sin cicatrizar. Vuelve este sábado a la Clásica de San Sebastián, fortalecido físicamente pero sin cerrar el capítulo de su futuro en el poderoso equipo de Emiratos. Tiene contrato con el UAE hasta 2029, pero tanto ruido alrededor no garantiza estabilidad.

Ayuso sostiene que su intención es continuar en el grupo dirigido por Matxin, pero reconoce que no puede detener los permanentes rumores sobre su hipotética marcha. Es el nuevo referente del ciclismo español y a una escuadra como Movistar le vendría fenomenal su incorporación, aunque para ello debería abonar una elevada cláusula de rescisión y que el corredor tuviera intención de dejar el equipo, algo que ahora mismo no sucede. Juan se considera capacitado para ser un líder indiscutible, pero de momento quiere seguir compartiendo galones con Isaac del Toro y Joao Almeida en las rondas a las que no acude Tadej Pogacar.

El esloveno, tras arrasar en el Tour, se tomará un largo periodo de descanso y no participará en la Clásica de San Sebastián. Las apuestas del UAE serán Del Toro (segundo en el Giro) y Ayuso. El español asiste con el objetivo de afinar su preparación para la Vuelta (23 agosto-14 septiembre), prueba en la que compartirá jefatura con Almeida, que se recupera de una caída en el Tour.

«Sin prisas»

«Va a San Sebastián para recuperar la forma, sin prisas. No estará al 100%, pero sí que va con muchas ganas», afirman desde el entorno del corredor. «A Juan le han dado leña, pero él es fuerte. Se encuentra tranquilo y está entrenando bien», recalcan las mismas fuentes.

En San Sebastián pugnará, entre otros, con Marc Hirschi (último ganador), Oscar Onley (cuarto en el Tour), Giulio Ciccone, Julian Alaphilippe y Pello Bilbao. La carrera consta de 211 km, con seis puertos, entre ellos Jaizkibel, a 60 km de meta, y Murgil, 2,5 km con rampas del 10% a sólo siete para la meta.

En la planificación de la temporada de Ayuso también figuran Circuito de Getxo (domingo), Tour de Polonia, Vuelta a España, Mundial y Giro de Lombardía.

Pocagar, el Tour de la madurez: invierno de gimnasio y clásicas, sentencia en los Pirineos y "cómo mantener el entusiasmo"

Pocagar, el Tour de la madurez: invierno de gimnasio y clásicas, sentencia en los Pirineos y “cómo mantener el entusiasmo”

El cuarto Tour no fue el más asombroso. Será recordado como el de la madurez, quizá como el Tour en el que Tadej Pogacar que tocó techo, en rendimiento pero también en ilusión. Nadie con 26 años había conquistado cuatro veces la Grande Boucle, a ninguno de los que alguna vez lo hicieron (Anquetil, Merckx, Hinault, Indurain y Froome) se le comprobó tampoco tan sorprendentemente hastiado. El nuevo Pogacar no ataca para ganar las tres últimas etapas seguidas, como en 2024. El nuevo Pogacar se conforma con vigilar de cerca a su inseparable Jonas Vingegaard. También con superar con una veteranía impropia las adversidades: ni le inmutó la pérdida temprana de su mejor gregario (Joao Almeida) ni los impactos de su propia caída en Toulouse.

El esloveno fraguó el éxito con el que iguala a Froome en algunos momentos tan estudiados como prematuros. La primera semana del Tour 2025 pareció hecha a su medida, una sucesión de esas clásicas que cada vez le motivan más. En el periplo por el Norte de Francia, Pogacar se dedicó a divertirse, a vencer (Rouen, Muro de Bretaña), a ponerse a prueba con el único ciclista que es superior a él en algo (Van der Poel) y en golpear mentalmente a Vingegaard: en los Pirineos se plantó con más de un minuto de ventaja, labrado fundamentalmente en la contrarreloj de Caen.

A continuación, el golpe maestro llegó en Hautacam. El único día malo del líder del Visma lo aprovechó Pogacar para lo que tan prematuramente era una sentencia del Tour, corroborada al día siguiente en la cronoescalada de Peyragudes. Sorprendentemente ahí, con cuatro victorias parciales y una superioridad demoledora, apareció el Pogacar nunca visto. El joven hambriento e indomable dejó paso al 'veterano' con calculadora. De ahí a París se dedicó a marcar a un Vingegaard al que ya sólo iba a rematar con sus acelerones sin piedad en los últimos metros. El Pogacar más inapetente dejó pasar tres lugares icónicos en los que levantar los brazos: Mont Ventoux, La Loze y La Plagne. Esa última jornada alpina, el pasado viernes, confesó que iba «contando los kilómetros» para acabar. Lo nunca visto.

«ha mantenido su nivel»

El invierno de Pogacar no fue esta vez de reinvención, como el anterior, en el que cada mañana se levantaba en la afrenta del Tour 2023, el segundo perdido consecutivamente ante Vingegaard. Entonces trabajó cada detalle de su posición aerodinámica (ya jamás volvió a perder con el danés una crono), su resistencia en las jornadas maratonianas de montaña... Entonces cambió de entrenador, de Íñigo San Millán (ahora en el Athletic) a Javier Sola. «Hicimos muchos cambios y la diferencia es evidente hoy. Tadej simplemente ha mantenido su nivel», admitía estos días en L'Équipe Jeroen Swart, el director de rendimiento del UAE desde 2019. «No ha habido ninguna novedad en concreto. Hemos insistido en la posición, en la aerodinámica, el skin suit (ropa de competición), el casco, la posición del cuello, la entrada y salida de curva... El convencimiento de que lo has hecho todo perfecto, para no tener remordimientos», desvela Joxean Fernández Matxin en EL MUNDO.

Pogacar, ganador en Hautacam.

Pogacar, ganador en Hautacam.ASO

La revolución fue el calendario. Y no es baladí. En vez del Giro, como en 2024, y desafiando toda lógica y consejo, Pogacar se aventuró en lo impensable, afrontar las clásicas europeas de primavera, terreno hostil. «Ahí no está en su habitad natural. Pero es una forma de motivación. Realmente es un campo que en el que un ganador de Tour nunca tuvo espacio. No veo a Vingegaard disputando una Roubaix. Le hizo cambiar el chip. Ya es un ganador de dos Flandes. Y la primera Roubaix queda segundo. Es el espíritu de no ser un prototipo de ciclista. Strade Bianche, San Remo... Eso a él le motiva», detalla Matxin.

Para esas clásicas de un día Pogacar varió su entrenamiento también. Trabajó más en el gimnasio, ganó masa muscular para adquirir mayor explosividad, aunque no perdió peso. De hecho, la versión 2025 del esloveno es la más estilizada que se recuerda, producto del «paso del tiempo». «Eso es un proceso natural. Cuando le conocí de amateur no me parecía ni ciclista. Ahora tiene músculo, definición... Hasta se le intuyen venas en sus piernas. Trabaja mucho con Víctor Moreno, especialista en rehabilitación», cuenta Matxin. «Comenzó sus sesiones de montaña más tarde en la temporada, lo cual siempre es un riesgo, ya que pasar del entrenamiento clásico al entrenamiento en altura requiere un período de asimilación. Esto podría haber tenido un efecto negativo en el Tour, pero nos alegra ver que no ha sido así», puntualizaba Swart.

Pero es como si toda esa ilusión de combatir con Van der Poel y los especialistas le hubiera abandonado donde se siente tan superior, el Tour. «A veces me pregunto qué hago aquí después de tres semanas. Luego, sientes cómo la gente te grita en la carretera y piensas que no se está tan mal», contaba él mismo estos días, mientras se situaba justo detrás de Froome en la lista de etapas vestido de amarillo (59).

Pogacar, con Vingegaard y Lipowitz, en el podio final.

Pogacar, con Vingegaard y Lipowitz, en el podio final.AFP

La incógnita que deja este Tour va también en cuanto a su rendimiento. El propio Swart deslizaba que quizá Tadej ha tocado techo. «Creo que está en su mejor momento. La pregunta ahora es cuánto tiempo podemos mantenerlo a este nivel, y ya no es cuestión de edad, sino principalmente de motivación. Con Tadej, lo más importante es mantener el entusiasmo. Le encantan las novedades, como intentar la París-Roubaix o intentar ganar la Milán-San Remo», deslizaba.