La asombrosa vigencia de Llull: de los récords al "liderazgo que contagia"

La asombrosa vigencia de Llull: de los récords al “liderazgo que contagia”

Con 38 años cumplidos, 18 Copas a cuestas y 1.000 batallas en sus manos, Sergio Llull podría exigir privilegios. En una plantilla de 15 jugadores, optar por minutos selectos, quizá descanso hasta la final o un ratito en los partidos ahí donde es único. «Que me dieran los tiros para resolver», podría pasarle por su cabeza. Nadie podría discutirle. Sin embargo, el jueves, en el paso número uno del Real Madrid en el torneo, el triunfo arrollador contra Unicaja, ahí estaba el capitán, el primero en la fila, cual William Wallace arengando a las tropas. Sergio Scariolo le puso de titular. Esta tarde (18.00 h., DAZN), contra el local Valencia Basket, de inicio o el último de la rotación, el menorquín será, que nadie dude, trascendente. Busca su 14ª final. «Historia por hacer», respondió él en sus redes sociales a la efeméride.

«Titularidad anecdótica», aclaró después el entrenador. Porque a la hora de jugar, a Llull no se le mira el DNI. Ni el palmarés (en busca en el Roig Arena del título número 30 de su carrera). Se le sigue calibrando por el rendimiento y eso, su vigencia deportiva, no deja de ser uno más de sus asombros.

Contra Unicaja, Llull fue el primero en ponerse las pilas en defensa. Labor de zapa sobre Chris Duarte, talento rival. Lo suyo es aportar o contagiar. Un rato antes del partido, Trey Lyles, ex estrella NBA, novato en Europa, le preguntaba: «Sergi, ¿cuántas Copas has jugado?». «Esta es mi 18ª», respondía. «Y he ganado siete, igual que Rudy, más que nadie». Sólo Clifford Luyk y Epi presumen de más, 10, eso sí, antes de la era ACB.

Sergio Llull, en el partido de cuartos contra el Unicaja.-

Sergio Llull, en el partido de cuartos contra el Unicaja.-ACB Photo

Esa noche, la del jueves, el balear despedazó otro récord, algo que ya es costumbre. Se convirtió en el jugador con más minutos en la historia de la Copa, adelantando de una vez a Juan Carlos Navarro (tercero con 973) y a Felipe Reyes (segundo con 976). Le faltan 24 puntos para superar a Jordi Villacampa como máximo anotador (468) de siempre. Hoy ante el Valencia Basket en semifinales, igualará a la Bomba como segundo con más partidos y si gana, a Felipe en victorias (36, por nueve derrotas). Nadie metió tantos triples (77) y sólo Marcelinho Huertas le mira por encima en asistencias. «Llull tiene cosas dentro y cosas fuera de la pista...», resumía Scariolo, por primera vez su jefe a nivel de clubes. «Lo más importante es su capacidad mental de llevar su nivel de concentración a cotas tan altas que es contagioso. Tan atento y tan preparado que responde a cada situación. Sus compañeros lo ven tan metido que es un liderazgo que contagia. Al margen de todo lo que se ha dicho todo él y no quiero repetir como un topicazo», se rindió el italiano, con quien conquistó seis de sus siete medallas con la selección española.

La Copa es Llull. Incluso más allá de números, estadísticas, títulos o MVP's (lo fue en 2012 y en 2017). Son «buenos recuerdos» desde su debut en 2008 (sólo se perdió, por su grave lesión de rodilla, la de 2018; aunque, en plena recuperación, en Las Palmas acompañó a sus compañeros). Desde el primer título, en 2012 en el Sant Jordi, el comienzo de la era Laso. Es, sobre todo, su lanzamiento sobre la bocina en el Martín Carpena 2014. Junto al de Kaunas para ganar una Euroliga, el que resume una carrera sin parangón.

En una Copa que puede ser el punto y final de muchas bonitas historias (¿será la última de Ricky, Huertas, Shermadini o el propio Tomic?), ni siquiera en el ambiente se sopesa si lo será la de Llull. Es el jugador del Real Madrid que Scariolo más ha utilizado en Liga Endesa, donde sólo seis jugadores en la historia le superan: no se ha perdido ni uno de los 20 partidos (18 victorias). El año pasado, asombroso, fue el jugador que más partidos -42 (sólo se perdió uno en todo el año)- disputó de una competición en la que es segundo en el histórico de victorias, tercero en triples y quinto en asistencias. Y en la presente edición de la Euroliga, sólo descansó cuatro de los 28. Ni rastro de decadencia de quien es todo récords, incluso en Europa, donde tampoco nadie jugó más encuentros.

El Real Madrid se condena con demasiados descuidos en París

El Real Madrid se condena con demasiados descuidos en París

Actualizado

La racha de seis victorias del Real Madrid en la Euroliga se truncó el miércoles en París, donde el equipo de Sergio Scariolo pagó muy caros sus continuos errores de concentración, traducidos en 17 pérdidas y 19 rebotes concedidos bajo su canasta. De nada sirvió el acierto de Trey Lyles (21 puntos) y Andrés Feliz (18) porque los blancos cayeron en la primera de las cuatro visitas consecutivas que le aguardan en el torneo. [Narración y estadísticas (98-92)]

Tampoco bastaron las broncas de Scariolo desde el banquillo, porque su defensa rara vez pudo contener el caudal ofensivo local. Nadir Hifi castigó una y otra vez el aro con su zurda (21 puntos), acompañado del siempre prolífico Jared Rhoden (15 puntos en 18 minutos).

Para entender las desatenciones del Madrid con el rebote defensivo baste recordar que sólo en la primera parte, el Paris Basketball hizo 41 lanzamientos a canasta, 12 más que su adversario. El frenético tempo impuesto por el equipo de Francesco Tabellini, atacando con mucho acierto en los siete primeros segundos de su ataque, desquició una y otra vez al vigente campeón de la ACB.

Tapones de Faye

Ocho puntos de Mario Hezonja, más entonado tras el descanso, mantuvieron al Madrid en la pugna. Incluso tras los problemas de Eddy Tavares ante Mouhamed Faye, autor de seis puntos, siete rebotes y cuatro tapones. El ida y vuelta ayudó a resaltar las virtudes del impetuoso Feliz, 68-64 (min.28). Sebastián Herrera, inédito hasta entonces, irrumpió con cinco puntos y el París retomó su ventaja a falta del último cuarto (75-66).

Los de Scariolo aceleraron para intentar la remontada con más piernas que cabeza atrás y con Lyles como principal arma ofensiva (79-73, min.34). Sin embargo, dos triples de Campazzo y Feliz pusieron a los blancos a sólo cuatro (86-82, min.36). Otro triple de Feliz puso al Madrid por delante (89-90), algo que no ocurría desde el primer cuarto, pero los locales resucitaron gracias a un inmediato 2+1 de Hifi, que desató los gritos de "MVP, MVP".

Dos malas penetraciones visitantes dejaron en 94-90 con 31 segundos en el reloj. Hezonja puso a los suyos a dos, pero Rhodeb no falló desde la personal y llevó el delirio a una afición que enlazaba tres derrotas seguidas.

Campazzo y Feliz consolidan el liderato del Real Madrid en Murcia

Campazzo y Feliz consolidan el liderato del Real Madrid en Murcia

Actualizado

Facundo Campazzo (15 puntos) y Andrés Feliz (13 puntos) marcaron las diferencias en Murcia, donde el Real Madrid noqueó al UCAM para certificar su undécima victoria consecutiva en la ACB, con la que acaba 2025 como líder de la Liga Endesa y con la que certifica su clasificación para la Copa del Rey en Valencia. Los blancos dominaron toda la noche al equipo de Sito Alonso, que sigue segundo en la tabla, con sólo tres derrotas. [Narración y estadísticas (80-91)]

El triunfo multiplica la confianza del grupo de Sergio Scariolo de cara al clásico ante el Barcelona del próximo domingo (12:30 horas). Entre otras razones porque sólo ha perdido dos de sus 42 partidos en la competición doméstica, ante el Unicaja en las pasadas semifinales (86-84) y frente al Baskonia en la segunda jornada de esta temporada (105-100). Además, mantiene abierta su tacada de 37 triunfos en el Movistar Arena.

UCAM Murcia presentó batalla hasta la última posesión, pero no logró contener a los visitantes en los instantes cruciales. De poco sirvió el acierto exterior de Michael Forrest, porque el equipo local no pudo brindar un triunfo a Sadiel Rojas, cuya camiseta fue retirada poco antes del pitido inicial.

Obligado a un sobresfuerzo

Tras un arranque muy igualado, los blancos se hicieron fuertes bajo los aros con Gabriel Deck y Alex Len, estableciendo unas distancias que parecían descarrilar a su adversario (32-41). El UCAM se veía obligado a un sobresfuerzo y precisaba más acierto. Un triple de Campazzo y tres tiros libres también con su firma -forzó falta cuando intentó otro- volvieron a dejar llevar la ventaja por encima de la decena (44-55).

En todo caso, la lucha se mantuvo viva, con problemas incluidos de faltas: Walter Tavares y Len ya tenían cuatro, como Devontae Cacok en los locales. Alonso dispuso una defensa en zona, pero lo primero que hizo su rival fue romperla con dos triples de Feliz (58-73).

Tavares, ante Hicks, el miércoles en Murcia.

Tavares, ante Hicks, el miércoles en Murcia.EFE

Forrest asumió la responsabilidad ofensiva ante la mediocre actuación de Dylan Ennis, David DeJulius, Sander Raieste y Toni Nakic. También Will Falk y Jonah Radebaugh aparecieron y replicaron sumando de tres en tres (64-73).

Feliz y Trey Lyles fueron factores determinantes en el último cuarto y también el rebote ofensivo, pero el UCAM no había dicho su última palabra. Ennis y DeJulius, con sendos triples, dejaron el 74-80 con tres minutos y medio aún por jugarse. Esa misma diferencia se repitió con el 76-82 y con el 78-84 pero Alberto Albade, con una penetración y un triple, lo sentenció.

Sergio Llull renueva un año más y jugará su temporada número 20 en el Real Madrid

Sergio Llull renueva un año más y jugará su temporada número 20 en el Real Madrid

Actualizado Jueves, 24 julio 2025 - 13:00

Sergio Llull cumplirá 20 temporadas en el Real Madrid tras hacer oficial el club blanco la renovación del base, que es el jugador de baloncesto que más veces ha vestido la camiseta madridista. El canario ha firmado por una temporada más.

El base, que el próximo 15 noviembre cumplirá 38 años y que aterrizó en el Real Madrid en mayo de 2007 procedente del Baxi Manresa, equipo al que había ayudado a ascender a la ACB, ha conseguido 29 títulos con los madridistas, entre los que destacan 3 Euroligas, 9 Ligas, 7 Copas, 9 Supercopas, y una Intercontinental.

De esta forma, está a solo cuatro de los 33 que logró Clifford Luyk y a tres de los 32 de Rafael Rullán.

La próxima temporada coincidirá con el técnico Sergio Scariolo, quien le hizo debutar con la selección española en el Eurobasket 2009 consiguiendo el oro.

El menorquín ha conseguido multitud de reconocimientos, siendo su mejor año el 2017, cuando consiguió el MVP de la ACB, de la Euroliga y de la Copa del Rey -también consiguió este galardón en 2012-.

Además, fue el mejor de las finales de la Liga Endesa en 2015 y 2016, en la Supercopa de España en tres ocasiones (2014, 2018 y 2021) y en 2015 en la Intercontinental.

En 2023, su canasta a falta de tres segundos en la final de la Euroliga frente a Olympiacos fue decisiva para que el conjunto blanco fuera campeón de Europa de baloncesto por undécima vez.

Campazzo lidera otro triunfo ante Unicaja y deja al Real Madrid a un paso de la final

Campazzo lidera otro triunfo ante Unicaja y deja al Real Madrid a un paso de la final

Actualizado Viernes, 13 junio 2025 - 23:48

Después de una temporada muy discreta, donde incluso tuvo que ceder protagonismo en la rotación, Facundo Campazzo ha recuperado su mejor nivel al frente del Real Madrid. El argentino, autor de 18 puntos, lideró ayer el segundo triunfo frente a Unicaja en una noche decidida por la puntería de los blancos desde el perímetro (13 triples, con un 48% de acierto) y las 22 pérdidas del equipo de Ibon Navarro. [Narración y estadísticas (90-75)]

La 29ª victoria consecutiva en el Movistar Arena deja al Madrid a un paso de la final. Sus buenas sensaciones colectivas cuentan además con un refrendo estadístico, ya que jamás ningún equipo logró remontar un 0-2 adverso en semifinales. Con el mejor Campazzo a los mandos, el vigente campeón vuelve a parecer máximo favorito para reeditar título. Los bases de Unicaja, que dominaron a su antojo durante la final de Copa, no encuentran ahora un antídoto contra el Facu.

Dejando aparte el sangrante caso de Tyson Carter (-32 de su equipo con él ayer en pista), ni la intensidad defensiva de Alberto Díaz, ni la amenaza de Kendrick Perry en la otra canasta mermaron a Campazzo. Su contribución más decisiva llegó al inicio del tercer cuarto, con un gran triple seguido de una fulminante bandeja que abrían la primera ventaja por encima de la decena (53-41). En esos minutos de inspiración, el equipo Chus Mateo aún estiró el colchón hasta un 63-44 que parecía definitivo.

Hezonja y Garuba

Entonces apareció el espíritu de Unicaja, que ya mostró en el cruce de cuartos ante el Barça su capacidad para salir airoso de las situaciones más extremas. Los visitantes reaccionaron con un parcial de 4-20. A falta de siete minutos, con 67-64, Melvin Ejim desperdició un triple para restablecer la igualdad. Entonces llegó el momento de Mario Hezonja, autor de cinco puntos en minuto y medio y Usman Garuba, que acertó con el triple antes de negar la bandeja de Kerry con un formidable tapón.

Los tiros libres errados por Yankuba Sima, Nihad Djedovic y Tyson Pérez terminaron por desquiciar a Unicaja, que acabaría sufriendo los últimos coletazos de Campazzo, con un par de triples para el delirio de su afición. El domingo, el Martín Carpena acogerá el tercer capítulo de la serie (17:00 horas). Mientras, el Madrid ya puede presumir de sus 14 meses sin perder como local. Desde aquel 31 de marzo de 2024 suma ya la segunda mejor racha de la historia, sólo por detrás de los 33 triunfos encadenados por el Barcelona entre 2009 y 2010.

Del "chico que acaba de llegar" y se la juega a una leyenda mucho más allá de las medallas, el adiós de Llull a la selección: "Prefiero tener el balón y sólo seis segundos por jugar"

Del “chico que acaba de llegar” y se la juega a una leyenda mucho más allá de las medallas, el adiós de Llull a la selección: “Prefiero tener el balón y sólo seis segundos por jugar”

Fueron 173 partidos, uno más que Alberto Herreros, uno menos que Fernando Romay, el 15ª en la lista de históricos de la selección española. El primero, un 14 de agosto de 2009, en Las Palmas contra Cuba, un amistoso en el que llevó el dorsal 18 a la espalda. El último, el pasado verano en el Pierre Mauroy de Lille, uno de los escenarios icónicos de su periplo con España (allí, en 2015, fue parte de la histórica semifinal contra Francia), en la derrota contra Canadá en los Juegos de París. Camino de los 38 años, Sergio Llull, sin rastro de decadencia en su baloncesto, dice adiós a la camiseta que jamás rechazó, la que formó parte de su leyenda y en la que deja un legado que va mucho más allá de canastas imposibles y medallas.

Lo hizo este lunes en Madrid, acompañado por la presidenta Elisa Aguilar y por varios de los tipos con los que acumuló éxitos, su familia de cada verano, el patio de su recreo. Allí, en el Museo de la FEB en Alcobendas, estaban Jorge Garbajosa,Ricky Rubio, Felipe Reyes,Rudy Fernández, Sergio Rodríguez, Juan Carlos Navarro, Willy Hernangómez, Víctor Claver, Santi Aldama... y, por supuesto, Sergio Scariolo, el que le hizo debutar y con el que jugó su último partido. "Nunca podré devolverla la confianza que me dio", le dijo un Llull emocionado.

Que abrió su discurso con un guiño a su condición mágica, a ese don para resolver partidos con el corazón en un puño: "Estoy nervioso, prefería tener el balón en las manos y solo seis segundos por jugar". Con la selección Llull vivió momentos únicos y conquistó hasta siete medallas en 13 torneos, entre ellas el oro Mundial de China en 2019. También tres cetros continentales (2009, 2011 y 2015), la plata olímpica de Londres 2012, el bronce de Río 2016 y el del Eurobasket de Eslovenia en 2013. Pero también experimentó sinsabores, deportivos (como la eliminación en el Mundial patrio de 2014 o los dos últimos veranos sin medalla en el Mundial de 2023 y en los Juegos de París) y físicos. Con España, en un partido amistoso de preparación para el Eurobasket 2017 en Tenerife, el balear sufrió la peor lesión de su carrera, la rotura de los ligamentos de su rodilla. En 16 años sólo se perdió ese verano y el del Eurobasket 2022, lesionado también antes de empezar. "Me he dejado el alma... y alguna parte de mi cuerpo".

Llull, rodeado por los históricos de la selección, en su despedida.

Llull, rodeado por los históricos de la selección, en su despedida.Eduardo Candel Reviejo / FEBEFE

Llull, al que costó encontrar hueco y protagonismo en el colectivo que venía de ganar el Mundial de 2006, amaneció con la osadía que siempre ha caracterizado su carrera. En ese Eurobasket 2009 protagonizó un momento iniciático e inolvidable, jugándose la última posesión del partido contra Turquía y recibiendo la recriminación pública de Marc Gasol, con el tiempo su compañero inseparable. "Teniendo a Pau en el campo, jugársela con el chico que acaba de llegar... Pasan estas cosas", explotó el gigante. España acabaría ganando ese oro, en pleno apogeo de la edad dorada. Tras el Mundial 2010, llegó el oro en el Eurobasket de Lituania, la plata en Londres, el bronce con Orenga en Eslovenia... Y el cielo del oro Mundial en Pekín, donde Llull dejó una de sus mejores noches con la selección. En el angustioso partido de semifinales contra Australia, con dos prórrogas, anotó 17 puntos (cuatro triples) y repartió seis asistencias.

Llull, con la Copa del Mundo en 2019.

Llull, con la Copa del Mundo en 2019.EM

"Ha sido un honor y un auténtico privilegio defender la camiseta de la Selección. He tenido la suerte de coincidir con una generación irrepetible de jugadores, auténticos ídolos para mí, y espero haber ayudado a trasmitir los valores de La Familia a las nuevas generaciones", concluyó Llull, irrepetible.

"Me siento un privilegiado por cada campeonato, por cada paso", reconocía el menorquín (que, curiosamente, se va sin afrontar un torneo como capitán) en una entrevista con EL MUNDO durante el pasado Preolímpico de Valencia, al que acudió como garante del legado, justo los días que nacía su tercera hija, Almudena.

Sergio Llull anuncia su retirada de la selección española: "He intentado dejarme el alma... Y alguna parte de mi cuerpo"

Sergio Llull anuncia su retirada de la selección española: “He intentado dejarme el alma… Y alguna parte de mi cuerpo”

Otra leyenda que se va. Después de despedir hace unos meses a Rudy Fernández, la selección española de baloncesto dice adiós ahora a Sergio Llull. El base del Real Madrid ha anunciado hoy su retirada definitiva del combinado nacional tras ganar un Mundial, tres Eurobasket, un bronce continental, una plata en los Juegos de Londres 2012 y un bronce en los de Río 2016.

"Cierro mi etapa como jugador de la selección. Ha sido un honor y un privilegio, un viaje increíble en el que he intentado dejarme el alma. También me he dejado alguna parte de mi cuerpo", aseguró, en referencia a su grave lesión de rodilla. "Estoy un poco nervioso. Preferiría tener el balón en la mano con seis segundos por jugar y uno abajo", bromeó.

Llull ha sido una leyenda de la selección española. Ha disputado 173 encuentros oficiales. Debutó el 14 de agosto de 2009 en un partido de preparación del Eurobasket de ese verano ante Cuba, con siete puntos, y desde entonces ha sido un fijo para todos los entrenadores. Levantó ese torneo en septiembre y ha repetido en todos los veranos que su cuerpo le ha permitido.

El Mundial 2010, donde España cayó en cuartos, el Eurobasket ganado en 2011, los la plata de los Juegos de Londres 2012, el bronce en el Eurobasket de 2013, la decepción de los cuartos del Mundial de España 2014, el título en el Eurobasket de 2015, el bronce olímpico en Río 2016, el Mundial conquistado en 2019, el sexto puesto en los Juegos de Tokio 2021, el noveno del Mundial 2023 y el décimo de los Juegos de París 2024. Sólo se ha perdido, y ambos por lesión, el Eurobasket de 2017 y el Eurobasket de 2022.

16 años de servicio a 'La Familia' del baloncesto español que terminan ahora, con 37 años y después de una carrera de títulos con el Madrid y la selección. En su despedida han estado varios de los que han compartido trofeos con él: Rudy, Marc Gasol, Ricky, Navarro, Felipe Reyes, Garbajosa, Scariolo... Y destacó en alto un mensaje: "Mi deseo es seguir jugando con mi club". Adiós a la selección, pero todavía con pilas para dar alegrías al madridismo.

Para Llull siempre es abril cuando entra en el Palau

Para Llull siempre es abril cuando entra en el Palau

Actualizado Domingo, 6 abril 2025 - 22:37

Los teóricos anticipan retiradas, los prácticos confían en quien funda su carrera legendaria en la experiencia. Lo probado. Con este tipo de dimensiones de la cancha y altura del aro, lo cual es inmutable para los reguladores, Sergio Llull y su sentido del espacio y del tiempo podrá jugar otro lustro más. Está totalmente seguro de que cada vez que lanza, encestará. Da igual la profundidad del cañonazo: nunca es una salva, siempre salvador para el Real Madrid. No entiende el menorquín de hacerlo sin munición. Sí entiende de curvas. Empirismo.

Para saber más

La última parábola fue un disparo librado que tenía que tomar. No estaba defendido, Jabari se equivocó. Demasiado sencillo para Llull. Con tanto territorio este tipo de jugador a veces duda, y de ahí vino el milagro de la subida y el error. El error fue darlo por fallado. Pues de forma milagrosa, volvió a entrar. Llull lo hizo de nuevo. Fue titular, anotó 19 puntos y con la mirada siempre motivadora del que fue su referente, su antiguo compañero de selección Juan Carlos Navarro, hizo otro gran partido.

Joan Peñarroya decidió jugar sin center tras los errores imperdonables de Yousupha Fall. El Barça vivió con cinco pequeños y murió en el rebote de Tavares. Perder contra el máximo rival en liga regular de ACB no parece que les doliera mucho, ya que fue muy competido. Las bajas de Lapro, Núñez, Metu, Vesely y Sarr unen a los que quedan y la opción real de playoff directo en Euroliga les enfoca en el viernes. Laporta le cerró a la sección la opción de fichar base o no base por motivo económico y la necesidad hizo virtudes. Sin peluca, sin comicidades, pero Brizuela y Parra están jugando al mejor nivel posible desde que su actual club pagó sendas cláusulas de rescisión.

La gran sorpresa es que fue un clásico en el que los jugadores seleccionables fueron muy protagonistas. Llull, Joel, Darío. Y además, minutos para Willy, Abrines, Abalde, la defensa de Garuba e Ibaka. E incluso el mejor más/menos fue para Raúl Villar, un base de bachillerato que en siete minutos mostró practicidad y ningún error. En un baloncesto español de cantera donde la calamidad de la proliferación imparable de los jugadores de dudosa edad contamina lo que debería ser la pureza de la formación y llegada al profesionalismo. De ahí la noticia nacional.

Parra parece revivido. Es una diversión verle jugar y conectar con grada y compañeros. Pero la vid no enseña la flor hasta mayo o junio. ¿Llegará este Barça a la F4 o a la final de Liga, así, a la heroica? Lo que sí ha explotado es la blancura de los valles del cerezo. Llull dejó el florero y se llevó la flor. Y no olviden que para él siempre es abril cuando entra en el Palau Blaugrana.

Vuelan los sueños de Unicaja, bravísimo campeón de Copa tras triturar al Real Madrid

Actualizado Domingo, 16 febrero 2025 - 22:09

Vuelan los sueños de Unicaja, la confirmación en el Gran Canaria Arena de un equipo que es una revolución, campeón de Copa tras pasar por encima del Real Madrid. La tercera de su historia, la segunda en tres años, el quinto título de la era Ibon Navarro. Vuelan los sueños como canta su himno, la emoción de una ciudad transferida a una cancha de baloncesto. [Narración y estadísticas (93-79)]

El Carpena estaba en Las Palmas, una fiesta en las tribunas de los que se frotan los ojos ante lo impensable, ante lo que nunca ocurría, que lo grandes no ganen la Copa. Pero este Unicaja es tan grande que es capaz de doblegar al Madrid hasta hacer gris y pequeñito, derrotándolo de principio a fin, una lección táctica y una lección emocional hasta casi humillarle. Fueron esta vez Kendrick Perry y Cameron Taylor sus puntales, como en la semifinal Alberto Díaz y Yankuba Sima. Igual da, este Unicaja es un colectivo con 14 estrellas y así lo labra el mago Ibon.

En el parqué del Gran Canaria Arena estaban los dos equipos más pujantes, con bastante diferencia, de los últimos tiempos del baloncesto español. Lo del Unicaja no es un espejismo. Ahí están sus hazañas, su porcentaje de victorias en ACB y, sobre todo, su estilo. "Nos reconocerían aunque jugáramos de rojo", presume Navarro, el tipo que lo cambió todo hace ahora tres años, cuando venía de un despido en Andorra.

Fieles a eso, fiereza, frenesí, continuidad y sello español en la plantilla y reparto de egos y responsabilidades, los malagueños avanzan y conquistan, hasta tal punto que habría que preguntarse dónde estarían si disputaran la Euroliga (renunciaron para estar en la Champions League de la FIBA, de la que son campeones, jugosa económicamente y menos exigente). Esa donde el Real Madrid pena este año, asunto que tendrá que resolver en breve.

El Madrid, pues, no era tan favorito como podría parecer. Ya fue derrotado por los verdes en la final de la Supercopa y en las semifinales de 2023 en Badalona donde Unicaja inauguró su tiempo. Era partido de tú a tú, una final de altísimo nivel desde el despertar, con triples como puñales de Osetkowski y Perry que eran un síntoma: Ibon Navarro iba a resolver sus problemas defensivos con descaro total en ataque. Así, Sima, decisivo en semifinales contra Tenerife, cometió dos faltas en 50 segundos ante Tavares. Y al poco culminó un contragolpe con un brutal mate.

Unicaja hacía que el Madrid no se sintiera cómodo y gozaba de pequeñas ventajas, apoyado en su perímetro (6 de 11 al descanso) y sobreviviendo al dominio total blanco del rebote. Hugo González, 19 recién cumplidos, irrumpió en su primera final con el descaro y la seguridad en sí mismo de las estrellas. Chus Mateo lograba mantener una defensa dura, pero no dar caza al rival. Cuando Ibaka puso por delante al Madrid, respondió Unicaja con un 8-0. Y, pese a la antideportiva a Osetkowski por golpear a Musa, los andaluces se fueron mandando al descanso (39-36).

Esa inercia se confirmó a la vuelta. Una de las razones de la falta de fluidez del Madrid era Campazzo, que lleva unas semanas sin ser él. Su primera canasta llegó entonces, cuando ya parecía una labor personal sacar a su equipo del apuro. Porque Unicaja, bravísimo, martilleaba con triples y más triples, para una ventaja que fue una alerta roja (56-44).

El triple sobre la bocina de Llull, tras recorrer la pista, fue un pequeño alivio. Como el de poco después. Pero pronto se comprobó que esta Copa no se le escapaba al Unicaja. Perry, MVP, el mejor de la noche, agarró por la pechera la responsabilidad. Kravish completó una soberbia actuación con su enésimo triple mientras Hezonja perdía los nervios y sólo Llull intentaba la heroica. Pero una técnica precisamente al balear acabó con lo que se daba. Vuelan los sueños de Unicaja, del merecidísimo campeón.

Los ricos quejicas

Los ricos quejicas

El Real Madrid ya lleva disputados, entre la Liga Endesa, la Euroliga y la Supercopa, 41 partidos oficiales esta temporada. Podría acabar jugando 90. Del equipo de fútbol, del fútbol en general, huelga hablar. Todos conocemos sus calendarios y apreturas, que, incluso, producen episodios de ciencia-ficción. Cuando el Madrid se desplazó de Cartagena a Yeda, de la copita murciana a la Supercopa saudí, de la modestia huertana a la opulencia petrolera

Hazte Premium desde 1€ el primer mes

Aprovecha esta oferta por tiempo limitado y accede a todo el contenido web

Si lo prefieres
<!--

¿Ya eres Premium? Inicia sesión

--> <!--

Cancela cuando quieras

-->