Un derbi con fuego fuera del campo con Simeone y Vinicius en medio de la llamas: "Te va a echar Florentino, acordáte"

Un derbi con fuego fuera del campo con Simeone y Vinicius en medio de la llamas: “Te va a echar Florentino, acordáte”

"Todo el mundo tiene un plan hasta que les doy la primera hostia". Esa frase célebre de Mike Tyson fue la perfecta metáfora del inicio del derbi en la Supercopa de España. Daba igual cómo hubieran salido ambos equipos que Fede Valverde decidió soltar un misilazo para levantar al King Abdullah, un estadio en Yeda con color eminentemente madridista. El primer gol del uruguayo esta temporada fue toda una declaración de intenciones y un aviso a su par en banda. "Después de tantos partidos sin marcar, es bonito volver a hacerlo", apuntó el centrocampista.

Y es que todo el mundo esperaba electricidad entre Vinicius y Llorente, pero parece que la kriptonita del madrileño ha apagado definitivamente al brasileño. Así que los ojos se fueron al otro lado, en el que transitaban dos futbolistas con cuentas pendientes y con mucho fútbol en sus botas, aunque ninguno esté en la mejor de sus temporadas. "Código de futbolistas, es un derbi, se vive de esa manera y es importante que se quede aquí", justificó el uruguayo sobre todo lo que ocurrió lejos del fútbol.

Las lesiones no han permitido encontrar continuidad a un Álex Baena, que vino a comandar los ataques del Atlético. Asistiendo, a un adormilado Julián Álvarez y disparando, como la ocasión que generó el mismo tras robar a Camavinga, con un punterazo. El uruguayo también asistió en el gol de Rodrygo, que lo mejoró el brasileño con un control, una conducción y una definición exquisitas, y disparó, una dentro y otra fuera. Pero el morbo no estaba en el fútbol de esos dos sino en el pasado y en el carácter.

La primera cuita llegó mediadio el primer tiempo con un agarrón del almeriense que fue respondido con un empujón del uruguayo. En la segunda parte, los mismos protagonistas se enzarzaron en otra batalla que pudo costarle una tarjeta al 10 rojiblanco tras pegarle una patada por detrás al capitán blanco.

Pero los focos extradeportivos también se centraron en otra pareja de sangre caliente. Simeone y Vinicius se las tuvieron tiesas en el primer tiempo cuando el brasileño atacó por la banda de los banquillos. El argentino, muy aficionado del otro fútbol, no paró de increpar al 7 blanco hasta el punto de que se le entendió: "Florentino te va a echar", en un claro intento por desestabilizar al delantero.

Pelea que se repetiría en el cambio del brasileño, pero que Xabi Alonso frenó en su nuevo rol paternal con díscolo pupilo. "Escucha", le espetaba el Cholo con algunos tímidos silbidos que se oyeron desde el público en el momento de la sustitución. Mientras el argentino respondió tras el duelo que desde que le tocaba jugar "las cosas que se dicen en el campo se quedan ahí", Alonso le ha respondido en el campo: "tú a los tuyos, hostia", para luego criticarle en la entrevista postpartido. "No todo vale", ha comentado y ha pedido más respeto para los "compañeros" del fútbol y que no le gusta que se dirijan así a sus jugadores. "No es ejemplo de buen deportista", ha añadido.

La semifinal de Yeda confirmó las resurrecciones de Rodrygo y Sorloth, con goles ambos que representan muy bien sus características individuales, y las depresiones de Julián Álvarez y Vinicius. Ambos mostraron actitud, pero evidenciaron una falta de confianza que al primero le impide ver puerta y al brasileño encarar cómo suele hacerlo. El argentino sólo ha marcado en cuatro partidos de la primera vuelta y el delantero blanco lleva 15 duelos sin ver puerta. Sorprendió sin embargo el cambio del noruego por delante de Álvarez.

Derrota y cumpleaños

El Atlético no pudo regalar a Koke una victoria por su cumpleaños, 34 primaveras, el día en el que hacía historia en los derbis, 44, el que más por delante de un tal Sergio Ramos. "Nos vamos jodidos porque queríamos llegar a la final", declaró el capitán. El asedio final se quedó sin premio. "Haciendo este fútbol de ataque los resultados van a llegar", añadió el capitán.

Lo dice Tyson y lo dice Simeone. Hostias, "contundencia", las claves en el boxeo y en el fútbol. El Madrid volvió a encontrar la victoria en los derbis después de triunfar sólo en uno de los últimos siete.

El Madrid de Alonso respira en la angustia del derbi y se medirá al Barça en la final de la Supercopa

El Madrid de Alonso respira en la angustia del derbi y se medirá al Barça en la final de la Supercopa

Xabi Alonso le ha cogido el gusto a respirar cuando la cuerda más le aprieta. Su Madrid agota el oxígeno lastrado por las lesiones, por la falta de confianza de algunos de sus futbolistas y por los defectos de una plantilla que echa de menos piezas vertebrales. Ante el Atlético, en un derbi lleno de angustia por la trascendencia del resultado y las sensaciones, el conjunto blanco triunfó con goles de Valverde y Rodrygo y le regaló a Arabia Saudí su cuarto clásico seguido en la final de la Supercopa de España.

Habían pasado 75 segundos, apenas un suspiro largo, cuando Fede Valverde se reconectó a la temporada del Madrid con un misil tierra-aire que sorprendió a Oblak y a su barrera, algo mal colocada, y se coló por la escuadra derecha del esloveno. El partido "diferente" al del Metropolitano que había advertido Xabi Alonso en la previa se estrenó con ventaja para un conjunto blanco necesitado en pleno juicio a su entrenador en el desierto.

Para el examen final a su proyecto, Alonso confió en los mismos once que golearon al Betis en el último partido en el Santiago Bernabéu. Sentó a Güler, dio entrada a Camavinga y repitió con Gonzalo en la punta del ataque en lugar del lesionado Mbappé. Atrás, Rüdiger forzó su maltrecha rodilla para hacer pareja con Asencio en el centro de la zaga y Valverde regresó al lateral derecho. Era el once de gala de Xabi.

Sin salida limpia

Enfrente, el Cholo construyó una defensa para tratar de detener el caudal ofensivo del Madrid y un centro del campo para intentar dominarlo, como había sucedido en el duelo del Metropolitano, con Baena y Julián cerca de Koke y Gallagher.

Al minuto, golazo de Valverde, rabia del charrúa dándose golpes en la cabeza y aire para el Madrid, cuyo planteamiento agradeció el tanto del uruguayo. Los blancos, conscientes de que están lejos de ofrecer una salida de balón limpia ante equipos grandes con la plantilla actual, confiaron en un estilo tan simple como efectivo. Balones largos, ganar segundas jugadas y situarse con pocos toques en campo rival.

«Tenemos una idea clara de lo que queremos», admitía Alonso antes del duelo. Y por lo visto en el césped era era así. Courtois buscó una y otra vez a Gonzalo, Bellingham o Valverde en largo y el Madrid creció, cuando pudo, a partir de ahí.

Vinicius, frente a Llorente, el jueves en la semifinal.

Vinicius, frente a Llorente, el jueves en la semifinal.EFE

El resto de la posesión fue del Atlético, más proactivo con balón, más incisivo en las bandas, con más córners y más ocasiones claras, amenazando a Courtois y dando trabajo al belga en casi cada acción.

Giuliano incidió junto a Llorente en la banda de Carreras aprovechando el poco esfuerzo ofensivo de Vinicius y Julián conectó con Baena entre líneas, detrás de Tchouaméni y Camavinga, para hacer dudar a la defensa del Madrid.

Más allá del gol, Rodrygo perdonó la única opción de los blancos en la primera parte al definir flojo una contra en la que había recortado bien a su defensor. Sin contar eso, el interés estuvo en el área de Courtois. En el 20, Sorloth envió alto un centro de Llorente, Baena probó al belga en el 30, el delantero noruego hizo volar al portero en el 32 y erró un cabezazo claro en el 34 cuando no se esperaba el fallo en el despeje de Asencio.

Respuesta en tres minutos

El Atlético acumuló ocasiones y fallo, para desesperación del Cholo, que hablaba sin parar con Vinicius mientras el brasileño le contestaba y sonreía. "Te va a echar Florentino", le llegó a decir el argentino.

El descanso aterrizó con la ventaja madridista pero con la sensación de que el Madrid pendía de un hilo. Y en esas, cuando parece que no le queda más, el equipo blanco te pellizca. En el 54, Valverde vio el desmarque de Rodrygo entre líneas, el brasileño le ganó el cuerpeo a un débil Le Normand, se internó en el área y definió cruzado ante Oblak. Alonso que se veía aprobando el examen.

Pero a los tres minutos respondieron los rojiblancos a través del errático Sorloth. Vinicius no siguió la marca de Giuliano, el argentino se acomodó para el centro y el noruego cabeceó a gol, fácil, por detrás de Asencio.

Julián Álvarez, frente a Bellingham, el jueves en Yeda.

Julián Álvarez, frente a Bellingham, el jueves en Yeda.AFP

El Cholo, que había quitado a Gallagher para poner a Llorente en el centro del campo, exprimió su fondo de armario y apostó por Griezmann y Cardoso, mientras Alonso terminó experimentando en su defensa dando entrada a Fran García y Mendy, dos laterales zurdos, por Rüdiger y Asencio, sus dos centrales titulares.

Los blancos terminaron el duelo con Valverde, Tchouaméni, Carreras y Mendy en su defensa, con Fran García de extremo izquierdo y compitieron un duelo que se convirtió en más táctico que técnico. Una pequeña batalla futbolística, de corazón, en la que no brilló demasiado el talento. Los blancos parecían exhaustos físicamente y el Atlético pudo empatar el duelo en varias ocasiones claras en el tramo final, pero no estuvo acertado.

Simeone siguió con su pique con Vinicius, recordándole al brasileño los silbidos de la grada, y Llorente pudo poner las tablas con dos disparos que rozaron el palo de Courtois. 21 disparos sumó el Atlético por los nueve del Madrid, con Tchouaméni salvando un gran centro de Llorente y con Julián enviando lejos de las redes un remate dentro del área.

Vivió Alonso en su primera bola de partido en Arabia, ganó el Madrid y sonrió Arabia, que tendrá un nuevo clásico en Yeda.

La Supercopa de Arabia, juicio final al proyecto de Xabi Alonso en el Madrid

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En la orilla del Mar Rojo, al sur de donde Moisés dividió las aguas, llega la semana del examen final al proyecto de Xabi Alonso en el Real Madrid. La Supercopa aparece en el horizonte del tolosarra para descoser o asentar su futuro en el Real Madrid. Un punto de inflexión a todos los niveles. Así de simple y contundente. El técnico vasco lleva un mes sosteniendo su puesto a través de un hilo casi invisible. En la madrugada del 8 de diciembre, Florentino Pérez y José Ángel Sánchez decidieron, por la calma del primero y la apuesta del segundo, no pulsar el botón rojo. Hoy, 8 de enero, el derbi madrileño contra el Atlético en las semifinales saudíes marcará el primer examen final. Si lo supera, el domingo habrá otro. Así hasta que el avión madridista despegue de vuelta a la capital de España y se haga la evaluación definitiva.

En la expedición del conjunto blanco, que duerme estos días en el Hotel Hilton de Yeda, pegado al paseo marítimo de la ciudad, todos los argumentos se centran en las sensaciones. Esas que llevan dominando las decisiones del club desde la llegada de Alonso. Por eso el Mundial de clubes, a pesar del 4-0 contra el PSG en las semifinales, se consideró un buen paso adelante. Por eso el 5-2 del Metropolitano, que dolió, no tuvo consecuencias. Por eso el 1-2 ante el City fue menos alarmante que el 0-2 ante el Celta o que el triunfo contra el Talavera. Y por eso, a pesar de estar en la pelea por la Liga, dentro de los ocho mejores de Champions y en octavos de Copa, Alonso está en el alambre.

«No es lo mismo perder 5-2 que 2-1», admiten las fuentes consultadas en el hotel madridista, donde aseguran, cautos y expectantes, que el puesto del entrenador no está en juego salvo una derrota «humillante». Está por ver qué resultado se ajusta a esa frase a estas alturas de la película de este curso. Después de perder en el Metropolitano, en Anfield, contra el Celta y contra el City, de empatar ante Rayo, Elche y Girona en ese noviembre negro y de los desplantes de algunos pesos pesados del vestuario durante estos meses, las derrotas van más allá del número de goles anotados y encajados. Importan las formas.

Un mes de rumores

Después de confirmar el puesto de Xabi en aquella madrugada del 8 de diciembre, la dirección del club ha ido marcando objetivos a corto plazo: competir al City y ganar, como fuera, todos los partidos hasta Arabia era una obligación para Alonso, observado con lupa cada tres días.

Las sensaciones en este mes han demostrado que el técnico ha recuperado parte de la sintonía perdida con el vestuario a base de rebajar sus intenciones. Después de pasar noche en Bilbao antes del duelo con el Athletic, en una decisión que sentó mal en el vestuario justo antes de la derrota contra el Celta, el vasco ha ido haciendo concesiones al vestuario a partir de ahí. Permitió que Mbappé jugara en Copa contra el Talavera para intentar igualar el récord de Cristiano, dio descanso al equipo el día 1 de enero y ha defendido públicamente a Vinicius tras los pitos de la grada.

Sin Mbappé

Precisamente, una de esas concesiones, la de Mbappé, puede haber sido parte detonante de uno de los problemas que tiene que asumir Alonso en Arabia: la baja del galo, que lleva un mes jugando con molestias, que forzó ante Alavés, Talavera y Sevilla y que no ha viajado con sus compañeros a Yeda para seguir recuperándose en Madrid de su lesión de rodilla.

En caso de disputar la final y de que las molestias del francés mejoren, el Madrid no descarta que su estrella viaje de forma exprés a Arabia para ser parte del equipo. El conjunto blanco sólo ha perdido el 9% de los 11 encuentros que ha jugado sin Mbappé: siete victorias, tres empates y una derrota. Con él, el % de partidos perdidos se eleva hasta el 21%: 18 en 83.

La vuelta de Mihic

Todo esto en un momento de pequeña revolución dentro de los servicios médicos del club. La dirección general ha decidido recuperar para el día a día a Niko Mihic, que fuera jefe médico del primer equipo entre 2017 y 2023 y que en los últimos dos años había seguido ligado al club en un segundo plano. Ahora, y después de una nueva plaga de lesiones esta temporada, el Madrid le ha vuelto a acercar a los principales equipos de la casa, especialmente al de Alonso. El nombre de Pintus también sobrevuela el primer equipo ante la desconfianza en el físico de la plantilla, pero de momento no aterriza.

Bellingham y el futuro de Xabi Alonso: “Las decisiones se toman muy por encima de nosotros”

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24 horas antes del examen final a Xabi Alonso en Yeda, Jude Bellingham actuó como portavoz del vestuario del Real Madrid en la rueda de prensa previa a las semifinales contra el Atlético de Madrid. Cuestionado sobre si dentro de la plantilla sienten la presión de tener en sus manos el futuro del técnico vasco, el centrocampista inglés insistió en que esas no eran preguntas para él. "Yo no tomo decisiones. Mi opinión es que estamos todos unidos en el vestuario. A veces hay estos altibajos. Debemos ver dónde estamos ahora, en una semifinal, a cuatro puntos del líder, en el top-8 de la Champions... No es ningún desastre. A veces en el Madrid los malos momentos se exageran. Las decisiones se toman muy por encima de nosotros", sentenció el británico, aunque no se quedó ahí.

"Hemos hablado de los problemas, pero sabemos qué pasa en el vestuario. Estamos con el entrenador, no hay debate. Está siendo positivo y estamos trabajando para mejorar. Me llevo muy bien con todos. Si las cosas no van bien, pues se sienta y se habla. Estamos a muerte con el entrenador", insistió.

El 5-2 del Metropolitano tuvo su eco en la sala de prensa de la ciudad deportiva King Abdullah, donde se le preguntó por ello a Alonso. "Queremos hacer un partido diferente, sabemos las cosas que nos faltaron en aquel partido e insistiremos para no cometer de nuevo los mismos errores. Mañana será otra historia, estoy convencido", valoró el de Tolosa.

La principal ausencia será la de Kylian Mbappé, que después de jugar ante Alavés, Talavera y Sevilla ha decidido parar para superar las molestias en su rodilla, en la que sufre un esguince. ¿Forzó demasiado? "Se toman decisiones y ahora estamos aquí. Hemos apurado pero ha sido demasiado pronto para Kylian. Ahora en nuestra cabeza está la semifinal y poder jugar el domingo la final", deslizó Alonso, evitando valorar si había permitido forzar demasiado a su futbolista.

El siguiente nombre clave fue Vinicius Júnior, abucheado por la grada en los últimos partidos, algo a lo que respondió Bellingham: "Hay mucha presión sobre él, pero hace mucho bien al equipo. Quizás también haya un bloqueo ante la portería, pero veo un jugador eléctrico y creativo, crea desde la nada. Los goles no cuentan toda la verdad. Hay que verle como un compañero muy útil. Queremos que vuelva a ser el mejor Vini, cuando está a tope es muy peligroso. Tenemos que apoyarle. Volverá a ser el de antes", reflexionó el inglés, que también dejó un pensamiento sobre sus números goleadores, más bajos que en la temporada de su estreno en el Madrid.

"Ha sido un cambio fácil. En mi primera temporada no había un delantero natural y vivía muy cerca del área. Pero ahora con Mbappé tenemos un delantero de 50 goles por temporada, no debo estar tan adelantado. Tengo que cubrir otras áreas del campo y cada temporada aportare mis goles, tengo esa llegada. No le doy mucha importancia y estoy disfrutando de este nuevo rol. El año pasado hice 15, no está nada mal. Este curso llevo algunos. Estoy jugando un poco mas atrás e influyo más en la jugada. Tengo que cubrir distintas áreas del campo y los goles nunca han sido lo mas importante. Tengo esa llegada, pero puedo hacer de todo donde juego ahora", explicó.

Simeone y el mal momento de Julián: “A veces no hace falta hablar, otras sí, pero no de fútbol… Más allá del futbolista hay una persona”

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Previa del derbi madrileño en el King Abdullah Sports City Stadium de Yeda, donde este jueves se disputan las semifinales de la Supercopa de España entre el Atlético de Madrid y el Real Madrid, una segunda parte del contundente triunfo rojiblanco en el Metropolitano en Liga. Aquel encuentro, asegura Diego Pablo Simeone, es "diferente" al que se celebrará en Arabia Saudí esta semana.

"Cada partido es diferente. El partido de Liga no va a estar relacionado con el partido de mañana", admitió el técnico argentino, acompañado en la comparecencia de prensa por Koke, capitán del vestuario. "Creo que lo del Metropolitano no influye", reconoció el futbolista. "Nos conocemos y en Liga hicimos un grandísimo partido, pero cada partido es diferente, puede haber expulsiones, lesiones, cambios... Vamos a tener una idea de juego seguro y dar el 200%. Es la única forma que tenemos para ganar el partido".

El nombre propio en el entorno colchonero estos días es el de Julián Álvarez, que atraviesa un mal momento a nivel deportivo, con solo un gol en los últimos siete encuentros que ha jugado. "Julián ha demostrado el futbolista que es, esperemos que mañana tenga un gran partido", declaró Simeone, que tampoco incidió mucho en la necesidad de hablar en privado con su delantero.

"A veces no hace falta hablar, otras hace falta acercarse, otras hablar de la vida, pero no de fútbol... Nos manejamos con naturalidad. Más allá de un futbolista hay una persona", reflexionó Simeone.

Koke, por su parte, aseguró que "no solo hay que exigirle a Julián, nos tenemos que exigir todos". "Seguro que los grandes jugadores como Julián aparecen cuando más se les necesita", añadió.

La baja de Mbappé podría condicionar el planteamiento de Simeone, pero Koke prefiere esperar a después del partido para analizarlo. "Sabemos el nivel de Mbappé y todo lo que supone, es uno de los mejores del mundo. Mañana te lo diré después del partido si influye", explicó, e incidió que "la más sencilla no, pero es lo más cerca que estamos de un título ahora mismo".

Simeone, para acabar, contestó a algunas preguntas de los periodistas saudíes, incluida una sobre la posibilidad de fichar por la liga de Arabia en un futuro. "Nosotros no cerramos puertas nunca. Yo desde mi lugar no cierro ninguna puerta", sentenció.

El Real Madrid se enfrentará al Albacete en los octavos de la Copa del Rey, el Barcelona contra el Racing y el Atlético contra el Depor

El Real Madrid se enfrentará al Albacete en los octavos de la Copa del Rey, el Barcelona contra el Racing y el Atlético contra el Depor

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Real Madrid y Barcelona, que se encuentran en Arabia Saudía para disputar la Supercopa, ya tienen rival para los octavos de la Copa de Rey. Los madrileños jugarán contra el Albacete y los catalanes contra el Racing de Santander. Por su parte, el Atlético de Madrid jugará contra El Deportivo de la Coruña.

También jugarán el Athletic contra la Cultural Leonesa, el Burgos contra el Valencia, el Betis contra el Elche, la Real Sociedad contra el Osasuna y el Alavés contra el Rayo.

Esta ronda sigue siendo a partido único, en campo del equipo de menor categoría, cuando se da el caso, y en ella los equipos arbitrales tendrán ya la ayuda del VAR, que no había en las anteriores.

Los partidos de estos octavos de final se disputarán la próxima semana, entre el martes 13 y el jueves 15 de enero.

Mbappé no se recupera a tiempo del esguince de rodilla y no viajará a Arabia para la Supercopa

Mbappé no se recupera a tiempo del esguince de rodilla y no viajará a Arabia para la Supercopa

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El francés Kylian Mbappé se ausentó del último entrenamiento del Real Madrid, llevado a cabo este martes en la ciudad deportiva de Valdebebas, y no formará parte de la expedición a Yeda para la disputa de la Supercopa de España, al no estar recuperado del esguince de rodilla con el que despidió 2025.

Las sensaciones de Mbappé no han mejorado en las últimas horas y, pese a que el lunes inició una fase de trabajo en el gimnasio como primera prueba, el delantero francés no ha poidio ejercitarse en la mañana del martes con el grupo y causa baja para una Supercopa en la que el Real Madrid debuta el jueves, en la segunda semifinal, ante el Atlético de Madrid.

Junto a Mbappé son baja en la Supercopa de España los defensas Éder Militao y Trent Alexander-Arnold. Será el segundo derbi madrileño que Kylian no podrá disputar por lesión, después de ausentarse del primero tras su llegada al club blanco, en septiembre de 2024 en el estadio Metropolitano.

La primera semifinal de la Supercopa la disputan este miércoles el Barcelona, vigente campeón, y el Athletic Club.

Los pitos a Vinicius y el "sueño" de Gonzalo: "Repetiré botas el jueves, si marco otros tres las guardaré"

Los pitos a Vinicius y el “sueño” de Gonzalo: “Repetiré botas el jueves, si marco otros tres las guardaré”

Gonzalo García y Vinicius Júnior fueron ayer las dos caras de la moneda del Santiago Bernabéu. Así es el fútbol y Chamartín, que no entiende de pasados y sí de realidades. El estadio se entregó al hat-trick perfecto del canterano, estudiante, cuando puede (cada vez menos) de Administración, Dirección de Empresas y Big Data. Sus tres goles abrieron el año con alegría en La Castellana y fueron el contrapunto a los silbidos de la grada al brasileño, dos veces goleador en finales de Copa de Europa y estrella del equipo.

«No había pedido esto a los Reyes. Es una bonita manera de empezar el año. Un sueño, y estoy emocionado porque soy madridista desde pequeño. Pediré a los compañeros que me firmen la camiseta y el balón y las botas las repetiré el jueves. Si marco otro hat-trick las guardaré. Todo esto es muy especial», bromeó Gonzalo en la zona mixta del Bernabéu. A unos metros, Xabi Alonso elogió su partido, sus goles y su trabajo: «Me alegro por el trabajo que hace a diario, cuando le toca y cuando no. Siempre con una actitud impresionante. Es un gran ejemplo de lo que es un canterano del Madrid».

Ese detalle, el de ser canterano, abre el libro de historia del club y coloca los cinco goles marcados por jugadores de la cantera en un sólo partido (tres de Gonzalo, uno de Asencio y otro de Fran García) en el abanico del pasado: la última vez que sucedió algo así en el Madrid fue el 25 de noviembre de 1989, cuando el conjunto blanco venció al Zaragoza por 7-2 con goles de Míchel, Sanchís, Butragueño y dos de Martín Vázquez.

Del virus de Mbappé a 2026

«Trabajo para aprovechar las oportunidades y cada cosa es especial. El Mundial lo fue, pero empezar 2026 así, con mi primer gol en el Bernabéu y el primero en Liga, es bastante especial», aseguró Gonzalo, que no se había estrenado en Liga y no marcaba con el Madrid desde el Mundial de clubes, donde terminó como máximo goleador.

El virus de Mbappé en Estados Unidos le ofreció a Gonzalo la oportunidad de su vida y no lo desaprovechó, y aunque el francés no se ha cansado de marcar goles, convirtiéndose en Bota de Oro, igualando el récord anotador de Cristiano Ronaldo en año natural y liderando al Madrid tanto en Liga como en Champions, Gonzalo ha revolucionado Chamartín en la primera oportunidad seria que ha tenido. Fue titular en la ausencia del francés ante el Manchester City, pero no consiguió brillar.

Sin embargo, ante el Betis hizo suya la tarde de la capital con la derecha, la izquierda y la cabeza. Tres goles perfectos: «Tengo delante a los mejores jugadores del mundo. Obviamente Mbappé es el mejor del mundo. Nos da mucho. Yo sólo trato de hacerlo lo mejor posible», insistió.

El remate de Gonzalo para el 2-0 ante el Betis.

El remate de Gonzalo para el 2-0 ante el Betis.AP

En el otro lado de la moneda, Vinicius, de más a menos en el partido y silbado por la grada cuando Alonso decidió sustituirle. El brasileño masculló algo hacia el suelo, pero se fue al banquillo con la cabeza baja, asumiendo la actitud del público y saludando a Alonso, que le defendió en sala de prensa.

«Vini ha aportado mucho, ha entrado muy bien, ha conseguido la tarjeta del rival, ha sido muy desequilibrante, es insistente, aporta... El partido que ha hecho me ha gustado. Ahora vamos a la Supercopa y Vini va a ser muy importante», dijo, e insistió en que «le volverán a aplaudir, no tengo dudas». «Ha sido, es y será fundamental en el Madrid», volvió a incidir, recalcando el apoyo del técnico al futbolista tras la turbia relación del principio.

La cuesta de enero

La cuesta de enero

La llamada popularmente "cuesta de enero" es el período de apuros económicos que sucede a los gastos excesivos de las Fiestas navideñas. La definición puede valer para explicar metafóricamente una situación dificultosa experimentada en cualquier actividad. El fútbol, por ejemplo.

El Madrid empezó frente al Betis su "cuesta de enero", que incluirá otros dos partidos de Liga (Levante y Villarreal), dos de Champions (Mónaco y Benfica) y uno de Copa contra quien depare el sorteo. Un programa que sólo preocuparía lo normal de toda competición si no fuera porque, a continuación del encuentro contra el Betis, llega la Supercopa, ese título invernal español que se dirime en la primavera-verano de Arabia Saudí.

El Betis sirve como relativo diagnóstico del estado del Madrid. Le hizo varios regalos: Gonzalo (inmejorable, incluso virguero, en su papel de sustituto de Mbappé), Asencio y Fran García siempre remataron sin oposición. También le dio algunos sustos (dos palos y unas cuantas apuradas intervenciones de Courtois). El 5-1 no declara el estado de optimismo, ni anula el de emergencia. Pero sí le da un respiro a Xabi, que recibe de Gonzalo, una apuesta suya, un inopinado triple espaldarazo, que ni quita ni pone rey, pero ayuda a su señor.

Es, no obstante, opinión generalizada que el futuro de Alonso depende de lo que suceda en las (movedizas) arenas del Golfo. Se diría que el donostiarra soporta una sucesión de sentencias aplazadas dentro de un torbellino en el que todo triunfo se antoja provisional. El banquillo blanco está tapizado con púas. Hay que ser un faquir para soportarlo sin daño. Ningún equipo como el Madrid, obediente a las exigencias de su historia y de su afición, somete al entrenador de turno a un ejercicio constante de supervivencia, ni lo abandona desde el comienzo a merced de los resultados. Ni siquiera los buenos, aunque sean mayoría, están justificados si son cortos, feos o tristes.

Xabi ha tenido mala suerte desde su llegada con la avalancha de lesiones en el plantel, a las que se ha unido, pese a Gonzalo, la trascendente de Mbappé en un momento particularmente delicado. Pero ha dado bandazos en la aplicación de su sistema y se ha mostrado blando en la gestión del grupo y en el manejo de algunas individualidades, que siempre gozarán de la benevolencia paternal del presidente. Aunque nadie más duro que éste con los jugadores en según qué momentos y para según qué cosas.

Xabi no es culpable de que se lastimen músculos y articulaciones. Pero empezó con mal pie plegándose a los deseos de Pérez de prescindir de Modric y de que se hiciera cargo del equipo antes del Mundial de Clubes. No mantuvo respetuosa pero firmemente sus convicciones ante un presidente acuciado por la necesidad y dominado por la impaciencia. Era el momento de hacerse valer y mostrar personalidad y seguridad desde un principio.

A tenor del calendario lunar islámico, este año la peregrinación a La Meca cae a últimos de mayo y principios de junio. De acuerdo con el madridista, la peregrinación a Yeda, a 84 km. de La Meca, toca en la segunda semana de enero. Sobre Xabi pende la afilada media luna de un alfanje.

Gonzalo le regala a Xabi Alonso y al Madrid un hat-trick de aire y goles antes de la Supercopa

Gonzalo le regala a Xabi Alonso y al Madrid un hat-trick de aire y goles antes de la Supercopa

Xabi Alonso estrenó el año cambiando la capa de su salvador. Con Kylian Mbappé, el hombre que más goles le ha regalado en estos meses, lesionado, el técnico vasco apostó por Gonzalo García en la punta del ataque y el canterano le entregó un hat-trick de aire antes de la Supercopa. Los tres tantos del delantero, junto al de Asencio y Fran, tumbaron al Betis.

El cambio Mbappé-Gonzalo fue hombre por hombre en una decisión evidente. El español es el único nueve que le queda al fondo del armario tras la salida de Endrick hacia Lyon, presiona, insiste y libera un poco a Vinicius en el trabajo defensivo.

La entrada del canterano acompañó unos buenos primeros minutos del Madrid, asentado sobre la posición de Bellingham en la mediapunta y la finura de Rodrygo en la derecha, siendo el brasileño el mejor jugador del equipo en esta parte de la temporada. De esa asociación, de la fluidez con Camavinga y de las arrancadas de Vinicius vivieron los blancos en el tramo inicial.

El brasileño (y Xabi, y el Bernabéu...) pidió un penalti en el minuto 5, pero ni Hernández Hernández ni el VAR observaron que el empujón de Ortiz fuera suficiente. El Madrid dominó al Betis con balón, moviendo la pelota con cierta facilidad y acercándose al área, pero le faltó pegada. Lógico, también, ante la ausencia del futbolista que ha metido el 60% de los goles del conjunto blanco este curso.

En el 19 llegó el 1-0 que apaciguó la tarde en Chamartín. Una jugada simple en mitad de un fútbol cada vez más complejo. Rodrygo puso un centro al segundo palo, Gonzalo le ganó el metro a su defensor y cruzó el balón de cabeza ante la salida de Valles. Un centro, un cabezazo, un gol, demostrando que el fútbol, a veces, no es tan complicado.

El tanto del delantero fue el primero con el Madrid en esta temporada y el cuarto si contamos los tres que había anotado con la selección sub'21. Premio a la oportunidad que le entregó Alonso y a unos meses en los que ha trabajado a la sombra de Mbappé.

La ventaja relajó al Madrid con el paso de los minutos. Tuvo la posesión, pero apenas puso en peligro la meta rival, encontrando con facilidad la zona de tres cuartos pero apagándose al acariciar el área. Lo vio el Betis, que dio un paso adelante después de sus dudas iniciales. Equipo de Europa League y sexto en la tabla actual, los de Pellegrini llevaron el peso del duelo hasta el descanso, provocando córners e insistiendo en la espalda de Carreras a través de Cucho y Antony. Ahí llegaron sus mejores opciones.

Valverde, en dos ocasiones, salvó dos llegadas claras del Betis, y el descanso aterrizó en el Bernabéu con un pequeño runrún que los vestuarios despejaron. El Madrid sentenció el duelo en diez minutos y con dos acciones marca de la casa.

En el 50, Gonzalo coronó su tarde con una extraordinaria volea desde la frontal. Recibió un pase alto de Valverde, controló con el pecho y sin que el balón botara en el suelo, golpeó con fuerza hacia la derecha de Valles.

La sentencia y las dudas

Cinco minutos después, otra jugada a balón parado. Centro de Rodrygo y remate de cabeza de Asencio para poner al Madrid con tres goles de diferencia. Ventaja suficiente, parecía, para controlar el juego y vivir con cierta calma los últimos minutos. Pero este Madrid no entiende de pausas. El Betis no le perdió la cara a la tarde madrileña y comenzó a acechar la meta de Courtois. Lo Celso envió una falta al palo, el portero belga salvó un buen disparo de Ruibal y Cucho, aprovechando un pase al hueco, regateó a Courtois y batió a Rüdiger en la línea para acercar a los sevillanos en el marcador.

Runrún de nuevo en el Bernabéu y varios vuelos de Courtois para evitar males mayores en un Madrid totalmente roto, incapaz de mantener cierto control de la posesión y dejando al Betis crecer en transiciones. Todo antes de que Alonso, quizás un poco tarde, decidiera tomar las riendas del equipo haciendo los cambios que pedía el partido.

Los cambios

El vasco retiró a Vinicius, intermitente y abucheado por la grada, y a Rodrygo, el mejor junto a Gonzalo pero ya sin oxígeno, y metió a Güler y Mastantuono. Aire fresco que el conjunto blanco agradeció.

En el 82, Güler recibió un balón largo en la izquierda, observó dentro del área y vio el desmarque de Gonzalo, que con un taconazo genial culminó su gran tarde y el hat-trick perfecto (derecha, izquierda y cabeza). En el descuento, Fran García puso el quinto y redondeó el estreno madridista en 2026.