El Celta sigue al alza y resiste con 10 futbolistas ante el Lille

El Celta sigue al alza y resiste con 10 futbolistas ante el Lille

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Los goles de Williot Swedberg y Carl Starfelt, sumados a un notable ejercicio defensivo en una noche donde jugó más de una hora en inferioridad por la expulsión de Hugo Sotelo, devolvieron al Celta a la senda de la victoria ante el Lille en la Europa League, con la que asegura su billete para la eliminatoria de acceso a los octavos. [Narración y estadísticas (2-1)]

Fue una demostración de seriedad del conjunto de Claudio Giráldez, que mostró su colmillo competitivo ante un rival que la temporada pasada se metió en el top-8 de la Champions. Poco se parece el actual equipo de Bruno Génésio a aquel que derrotó a Real Madrid y Atlético. Nada más empezar regaló al Celta un cómico 1-0 y tras el descanso concedió el segundo tras un saque de esquina aparentemente inofensivo.

Apenas 35 segundos después del pitido inicial de Harm Osmers, Alexsandro, de regreso tras una larga lesión, cedió el balón directamente a Borja Iglesias, y el capitán Iago Aspas se lo dejó en bandeja para que Swedberg abriese el marcador.

Lesión de Bentaled

Un comienzo de pesadilla del que Les Dogues nunca se recuperaron del todo. Especialmente tras la lesión en el hombro de Nabil Bentaled, que debió dejar su sitio a Aissa Mandi (minuto 9). Superado en los duelos y con mucha dificultad para construir ataques, el LOSC se vio sentenciado desde el minuto 19, cuando Borja Iglesias dobló la ventaja tras un certero contragolpe ante una zaga desbordada. Pero su gol fue anulado por un milimétrico fuera de juego.

El Celta relajó entonces su dominio y Hugo Sotelo cometió una torpeza ante Mandi, clavándole los tacos en la zona del tendón de Aquiles (minuto 28). Una acción que sólo podía significar la tarjeta roja. El Lille, en cualquier caso, siguió sin poder recuperar el balón sin cometer faltas, ni generar nada en campo contrario. Tuvo que esperar hasta el tiempo añadido para que Mandi registrase su primer disparo a portería y para que Olivier Giroud estuviera a punto de rematar con un cabezazo preciso (minuto 45+5).

A pesar de la entrada de Matías Fernández-Pardo y Tiago Santos, casi el 75% de la posesión y numerosos centros, el LOSC no pudo remontar e incluso permitió que Starfelt rematara de cabeza un córner (minuto 69, 2-0). Giroud, con un poco de suerte, anotó el gol de la honra desviando un pase de Soriba Diaoune, de 18 años, al primer palo (minuto 86, 2-1). Sin embargo, no fue suficiente para salvar una noche indefendible para el equipo de Génésio. Otra más.

El Betis se deja los deberes de asegurar su plaza entre los 8 mejores para la última jornada

El Betis se deja los deberes de asegurar su plaza entre los 8 mejores para la última jornada

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Con el minuto de silencio pertinente en recuerdo a las víctimas de Adamuz, secundado por pancartas en Salónica que recordaban también uno muy similar hace 3 años en Tesalia, el Betis inició sus encuentro para asegurar el top'8, pero la inesperada derrota le dejó deberes para la última jornada.

El Betis comenzó titubeante e impreciso ante un PAOK de Lucescu que tuvo la primera ocasión del partido bien atajada por Pau López. Los sevillanos tenían la posesión, pero el peligro estaba en las contras griegas. Muchos no habituales en el once de Pellegrini sin contar con las importantes ausencias como la de Isco o el Cucho que mermaban considerablemente las posibilidades ofensivas de los verdiblancos.

El referente era Fornals, que vive un momento dulce en el equipo y era el que comandaba todos los ataques de los verdiblancos. Un amague suyo valió para que Ruibal tuviera la primera oportunidad clara para inaugurar el marcador, pero tapó bien Tsiftstis. Al filo del descanso, tras un saque de falta, fue Pablo García el que estuvo a punto de marcar, pero el balón, desviado por un defensor, se fue lamiendo el poste.

Sin embargo, tras la salida de los vestuarios, los griegos hicieron valer su papel de locales y empujaron hasta que lograron adelantarse en el marcador en un despiste de la defensa del Betis. Zivkovic transformó una asistencia acrobática de Giakoumakis. Y unos minutos después a punto estuvieron de doblar la distancia con otro centro lateral, pero el VAR anuló el tanto del delantero griego.

Sin embargo, un penalti de juventud de Morante, hijo del famoso torero, que transfromó Giakoumakis convirtió la remontada del Betis en un imposible. Los deberes de los de Pellegrini quedan para la última jornada en la que tendrán que ganar al Feyenoord, que se juega estar entre los 24.

El Celta despedaza a un Valencia desgraciado que acaba sin portero

El Celta despedaza a un Valencia desgraciado que acaba sin portero

La inercia, la confianza y, sobre todo, la calidad desnudaron la realidad de Celta y Valencia en el estreno de 2026 en Balaídos. Con la esperanza de entrar en la pelea europea y sin lastre, los gallegos despedazaron a un rival ruinoso y desgraciado que se encontró con mil muros que no pudo saltar y que ponen en duda, una vez más, todo el proyecto que Peter Lim decidió dejar descansar en la espalda de Carlos Corberán. Solo tres victorias en 18 partidos, una en los últimos 13, son un balance que no sostendría a otros entrenadores. [Narración y estadísticas: 4-1]

Es incapaz el Valencia de dominar un partido, menos aún lejos de Mestalla, y además, lucha contra su propio infortunio. No fue el Celta avasallante y pegajoso. Le bastó con esperar tanteando al rival hasta que llegó el momento de aprovechar sus armas. No le pesan las botas a los gallegos, que viven con la cabeza alta, mirando cómo progresar y no en una huida permanente de las cloacas.

Al Valencia la necesidad le apremia. Como en la yenka, si da un paso adelante alguna vez, lo retrocede con una facilidad desconcertante en un mismo encuentro. En Balaídos fue efervescente. Buscó contener al Celta arrebatándole la pelota y manejándola con intención. A los seis minutos, Almeida, colándose en el área, fue trabado por Aidoo y De Burgos no dudó en señalar un penalti que marcó el listón para el resto del partido. Pepelu, con efectividad 100% esta temporada, se plantó ante el parapenaltis Ionut Radu. La fama del rumano hizo que se jugara un lanzamiento tan ajustado que se estrelló en el poste, y con él la ventaja de un Valencia que sufre un calvario para marcar goles.

No tardó en responder el Celta, primero con un derechazo de Mingueza desde la frontal que hizo estirarse a Agirrezabala y después con un cabezazo de Aidoo a la salida de un saque de esquina. No le perdieron la cara a los valencianistas al duelo, y Jesús Vázquez, como pretendía Corberán dándole la titularidad en lugar de a Gayà, puso un centro raso al punto de penalti que no alcanzaron a empujar por centímetros ni Hugo Duro ni Thierry en el segundo palo.

Hasta ahí llegó la amenaza. Hasta ahí asomó el Valencia, un guion que cansa al valencianismo de tan repetitivo que es. Apenas diez minutos de ataques con intención que se esfuman. De repente, el Valencia ya no encontraba la manera de pisar el área, ni siquiera teniendo el manejo de la pelota. Y es que de nada sirve amasar juego si, cuando se logra progresar, no hay calidad ni chispa que lo catalice en peligro. Necesita el Valencia ir al mercado, cierto, pero en Vigo Corberán podía mirar a su banquillo, con Rioja, Diego López o Danjuma. Tres de los jugadores más desequilibrantes no tuvieron sitio en el once.

No sentía el Celta que el partido se le fuera complicando. Aidoo volvió a burlar a Vázquez en otro córner, pero cazó mal el centro de Bryan Zaragoza. Se precipitó el lateral valenciano con un disparo que se le fue alto, en un claro ejemplo del ansia que domina al equipo cuando pisa área y le aboca a decisiones equivocadas.

Mientras, Giráldez esperaba lo que se dibujaba en el horizonte. Borja Iglesias, que se había medido poco con Diakhaby, cayó en el área por un toque mal medido de Foulquier. De Burgos, como en la primera parte, señaló el penalti que el Panda no desaprovechó para agarrar ventaja.

El gol asentó al Celta antes del descanso y provocó zozobra en un rival al que se multiplicaban las tareas: tenía que amenazar y, al tiempo, sujetar las aceleraciones que los vigueses empezaban a multiplicar. Demasiado para un equipo que arrastra muchas dudas.

El inicio de la segunda parte cambió poco y Corberán tuvo que tocar arrebato. Sin deshacer la defensa de cinco, con el refresco de Tárrega por Foulquier, buscó colmillo con Rioja, Ramazani y Danjuma. Un minuto después, en tres toques, el Celta amplió su ventaja. Pared de Mingueza con Pablo Durán -con el hombro dañado- para que se colara en el área y burlara a Agirrezabala regalando la asistencia a Borja Iglesias al borde del área pequeña en el minuto 59.

Parecía imposible que el Valencia levantara el resultado, pero Pepelu alimentó la esperanza. Centró Danjuma, tocó Ramazani en lucha con Marcos Alonso y el capitán, en la media luna, disparó con el alma en el minuto 70. El gol fue un espejismo, porque de nada sirvió. Ni siquiera se percibió que el Valencia hubiera podido empatar. De hecho, el Celta recuperó en un ataque comandado por Rioja en la banda derecha para poner un balón buscando la espalda de Diakhaby, que falló el despeje y perdió la carrera con Jonas El-Abdellaoui. El tercer gol fue un mazazo, pero llegarían más. El joven marroquí fue protagonista de otra contra que provocó la salida desesperada de Agirrezabala y le provocó una seria lesión en el isquiotibial.

El guardameta vasco se mantuvo cojo bajo los palos y nada pudo hacer cuando Iago Aspas encaró y le regaló el cuarto tanto a Hugo Álvarez en el tiempo añadido. Con la goleada en el marcador, Pepelu acabó de portero en la mejor demostración de que el Valencia ha perdido el camino. La derrota, dura, deja secuelas para el duelo ante el Elche, que el equipo afrontará sin Hugo Duro, Copete ni Agirrezabala.

Manolo González, un técnico encomendado a la humildad y el trabajo: "Cuando vienes de abajo es más complicado"

Manolo González, un técnico encomendado a la humildad y el trabajo: “Cuando vienes de abajo es más complicado”

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El trabajo de Manolo González (Folgoso de Caurel, Lugo, 1979) al frente del Espanyol es digno de elogio. Con una de las plantillas más modestas de Primera, en una temporada en que la dirección deportiva, encabezada por Fran Garagarza, ha vuelto a hacer encaje de bolillos para reforzarse pese a los 25 millones de euros ingresados por la marcha de Joan Garcia, su equipo es una de las grandes revelaciones del campeonato. Ahora mismo, ocupa la quinta posición de la tabla. Una racha de cuatro victorias consecutivas, ante el Sevilla, el Celta, el Rayo y el Getafe, le permiten ser optimista. Sin dejar de lado, nunca, lo que considera las claves del éxito. "Tenemos que seguir compitiendo desde la humildad y el trabajo. Eso es lo que me ha llevado a Primera División", proclama el entrenador, artífice del último ascenso a la élite del fútbol español tras dar el salto, en apenas un año, desde Segunda RFEF a Segunda División.

El Espanyol, en estos momentos, suma un total de nueve victorias. Una estadística más que notable, teniendo en cuenta que a lo largo de todo el curso pasado solo fue capaz de atesorar 11. Uno de los factores que contribuyen a explicar este buen momento defensivo que atraviesa el equipo es su excelente rendimiento defensivo. A lo largo de toda la campaña 2024-25, marcó 40 tantos y encajó 51. Ahora, hasta la jornada 16, lleva 20 tantos a favor y 16 en contra, ha ganado por la mínima ocho partidos y ha sido capaz de dejar su portería a cero en siete ocasiones, de las que solo una se saldó con empate.

El buen hacer bajo los palos de Marko Dmitrovic, que llegó este verano sin coste procedente del Leganés, así como el trabajo de desgaste que lleva a cabo todo el equipo explican perfectamente este hecho. La del arquero serbio, además, no es la única incorporación a coste cero que está ofreciendo un enorme rendimiento. El extremo inglés Tyrhys Dolan, de quien sus compañeros hablan maravillas, y el veterano punta Kike García son los mejores ejemplos. También otros futbolistas por los que se tuvo que invertir dinero, como Roberto Fernández o Urko González, están aportando a su vez su granito de arena.

Afianzamiento del proyecto

El éxito de los blanquiazules, por encima de todo, se explica fundamentalmente como el afianzamiento de un proyecto. "Cuando vienes de abajo es más complicado, por la experiencia y por no conocer la categoría, que el club apueste por ti y te dé confianza. Por suerte, el año pasado pudimos salvar la temporada y, en un año trabajando con los jugadores, sabiendo que muchos repiten, hace que cada día te conozcas más. Todo eso ayuda a que el equipo rinda mucho mejor", señaló tras la victoria en Getafe un Manolo González capaz de trabajar hasta la extenuación sin que se le caigan los anillos y que ahora está disfrutando mucho el presente.

"Igual es el momento de retirarme ahora, antes de cagarla", llegó a bromear en el Coliseum. Lo fundamental, desde su punto de vista, es que el equipo mantenga el espíritu de familia que caracteriza a un buen número de conjuntos aficionados y que, a veces, se echa de menos en la élite. "Hay muchas maneras de jugar, pero yo no entiendo el fútbol de otra manera. El día que no viva el fútbol como lo vivo ahora, me retiraré. El día que el equipo no compita, así no seremos nosotros", zanjó el técnico blanquiazul, que va a tener la espinita de la eliminación en la Copa clavada durante mucho tiempo. "Puedes perder, pero la vergüenza que dimos ese día no tienen nombre y no se me va a olvidar", sentenció.

La condena a Hugo Mallo por abuso sexual contra la mujer que hacía de mascota del Espanyol durante un partido ya es firme

La condena a Hugo Mallo por abuso sexual contra la mujer que hacía de mascota del Espanyol durante un partido ya es firme

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Hugo Mallo, ex capitán del Celta de Vigo, fue sido declarado culpable en 2024 de un delito de abusos sexuales contra una empleada del RCD Espanyol que ejercía de mascota del equipo antes de un partido de Liga de la temporada 2018-19. Este jueves, la condena fue ratificada por la Sección Octava de la Audiencia Provincial de Barcelona y ahora ha sido confirmada por José Manuel Delgado Seoane, Magistrado del Juzgado de lo Penal número 21 de Barcelona.

Tras este último paso en el proceso judicial al que ha sido sometido el jugador, deberá asumir las penas que le fueron impuestas en la sentencia emitida en 2024. El documento condenaba al lateral español a "una pena de 20 meses de multa con una cuota diaria de 10 euros con la responsabilidad personal del artículo 53 del Cp. en caso de impago, y al pago de las costas procesales causadas, con inclusión de las costas procesales causadas a la Acusación Particular, valoradas en su integridad. Asimismo, el referido acusado indemnizará a la víctima la suma de 1.000 euros más los intereses legales artículo 576 y 580 de la LEC por daño moral".

El defensa gallego tocó los pechos a la persona caracterizada como la mascota 'Periquita' en el saludo inicial del encuentro que que Celta y Espanyol disputaron en el estadio de Cornellà-El Prat el 24 de abril de 2019.

Durante el juicio, el juez consideró probado que, al llegar a la altura de la empleada del Espanyol, y "con la intención de satisfacer su ánimo libidinoso y de menoscabar la indemnidad sexual" de la mujer, Hugo Mallo "le metió las manos por debajo del disfraz y le tocó los pechos, viéndose obligada ella a retroceder y apartar al acusado con la mano derecha".

El Espanyol y el Girona, los únicos equipos de Primera que caen en la segunda ronda de Copa

El Espanyol y el Girona, los únicos equipos de Primera que caen en la segunda ronda de Copa

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La noche copera empezó torcida para los equipos de Primera División. Parecía que esta segunda ronda, previa a la entrada de los equipos de la Supercopa, iba a estar abonada a pocas sorpresas, pero los partidos de las 19.00 fueron un verdadero tormento para Espanyol y Rayo Vallecano y dos horas después el Valencia también comenzó perdiendo en Cartagena. Finalmente, con sustos y heroica, todos los equipos de Primera menos los periquitos lograron pasar.

El Atlético Baleares y el Ávila, tras una primera parte igualada ante catalanes y madrileños, se adelantaron en el marcador, por medio de Tovar y Pascual respectivamente al iniciarse el segundo tiempo. Y no fueron tantos casuales ya que ambos conjuntos dispusieron de oportunidades para ampliar el marcador hasta que a la hora de partido los cambios reactivaron a los conjuntos de Primera División.

No pudo finalmente el Espanyol levantar el resultado ante el Baleares (1-0) y acompañó al Girona en las consabidas y habituales sorpresas coperas. El Rayo llevó el partido a la prórroga con un tanto de Isi en el último suspiro, ya con todo el arsenal en el campo. La prórroga fue franjirroja y el Ávila aguantó el empate hasta que Álvaro García, que había salido en el segundo tiempo, marcó de cabeza cuando los abulenses atisbaban los penaltis (1-2).

El Sevilla no quería ni sustos ni sorpresas. Los de Almeyda salieron a por el partido ante el Extremadura (1-2) desde el primer minuto y antes de que terminara el primer tiempo ya iban con dos tantos de ventaja. Isaac Romero, que no podrá jugar en liga tras ser expulsado ante el Betis, y Alfon, hicieron los tantos para la tranquilidad del sevillismo. En la segunda parte, en cambio, se revolvieron los extremeños, pero no terminaron de enjugar la ventaja sevillista.

El Valencia y Celta tuvieron que luchar sus encuentros ante Cartagena y Sant Andreu. Los de Corberán se encontraron con un gol de Ortuño en contra que remontaron con otro de Lucas Beltrán mientras que los celestes dispusieron de varias oportunidades para abrir el marcador de Hugo Álvarez, Jutglá y Swedberg, pero no terminaban de perforar la meta de García Alejo. Al final ambos partidos se fueron a la prórroga.

A los celestes se le ponía en chino el tiempo añadido con el gol de exterior de Alexis, pero Borja Iglesias consiguió empatar un minuto después. El Valencia no lograba marcar pese a los intentos de Rioja y la segunda parte de la prórroga la terminaron ambos equipos de Primera con uno menos. Pero, mientras los chés hicieron la heroica con un penalti parado por Dimitriesvski y luego un gol de Jesús Vázquez en el descuento, los vigueses fueron a los penaltis en los que, tras 14 lanzamientos, consiguieron el pase.

Isco, lesionado por un compañero en una jornada europea aciaga

Isco, lesionado por un compañero en una jornada europea aciaga

Había vuelto «engorilao» y recién renovado en el partido del Betis ante el Girona. Dio una asistencia desde el banquillo y Pellegrini quiso darle su primera titularidad frente al Utrech en Europa League. Pero, tras apenas 10 minutos en el campo, su compañero Amrabat decidió despejar el balón y su pierna y volvió a lesionar a Isco, menos de una semana después de su retorno a los terrenos de juego. El jugador se retiró al vestuario cojeando y apoyado del hombro del médico del conjunto sevillano. El marroquí, aunque aguantó unos minutos más sobre el césped, también se tuvo que retirar.

Al menos el Betis pudo aprovechar los tantos del Cucho y Abde para derrotar (2-1) a un conjunto belga que apretó el marcador con un tanto de 50 metros del español Miguel Rodríguez y casi lo empata si el VAR no anula el tanto de Murkin por un fuera de juego previo. Una alegría que queda empañada por la lesión del malagueño que no podrá estar el fin de semana en el derbi sevillano. Tampoco estará Antony, expulsado ante el Girona, que lloraba en la entrevista postpartido por no poder ayudar a su equipo en ese duelo clave.

Celta y Rayo no tuvieron suerte en sus enfrentamientos a domicilio ante Ludogorets (3-2) y Slovan de Bratislava (2-1) de Europa y Conference League respectivamente. El duelo de los vigueses fue un intento de reponerse a una hora aciaga de fútbol y a una actuación de Manu Fernández, con dos penaltis evitables, más aciaga aún. La escuadra de Giráldez apretó al final para intentar conseguir al menos un empate, pero se quedó sin tiempo y murió en la orilla.

El conjunto de Íñigo Pérez sufrió en Eslovaquia su primera derrota en esta Conference League. Empezaron ganando los vallecanos con un gol de Fran Pérez, pero la presión del equipo local provocó dos errores defensivos que permitieron al Slovan remontar el duelo. Pérez intentó reactivar a los suyos con cambios ofensivos para volver a amenazar la meta de Takac. El poste rechazó el empate de Lejeune en el descuento.

El Levante pone la emoción y el Betis y el Alavés los goles en una última jornada copera sin caídas de los grandes

El Levante pone la emoción y el Betis y el Alavés los goles en una última jornada copera sin caídas de los grandes

La tranquilidad de la mayoría de partidos de equipos de Primera en las jornadas previas de Copa se vio truncada por la locura que se vivió en este último día de la primera ronda del torneo del ko en Orihuela. El Levante pasó sobre la bocina y al Espanyol también le costó, no así Celta, Alavés y Betis que ganaron sin problemas sus duelos.

Por volver a la localidad alicantina, el partido entre el Orihuela y el Levante (3-4) fue una auténtica lucha hasta el último minuto. De hecho, fue Espí en el 92, apenas dos después de que el conjunto amarillo empatara por medio de Ayo, el que dio la victoria a los, ayer, blanquiazules.

El Espanyol necesitó del mejor Kike García para resolver un duelo ante el Athletic Lleida que se complicó en la primera parte. Un doblete del ariete periquito salvó a los de Manolo González de caer en primera ronda como le ocurriera el martes al Oviedo.

Pocas opciones dieron el Celta y el Alavés al Puerto de Vega y al Getxo respectivamente. Los vigueses no necesitaron subir de marcha y ganaron de manera gris al equipo de Navia (0-2), que consiguió mantener su puerta a cero hasta el descanso. Óscar Marcos, el debutante en el equipo de Giráldez abrió el marcador y dos minutos después lo cerró Damián de penalti.

El Alavés fue una apisonadora en Getxo (0-7). Los vitorianos ya iban 0-4 en la primera parte con dobletes de Mariano y Carlos Vicente. El delantero caribeño completaría su póker en la segunda parte y los babazorros terminarían haciéndole un siete al conjunto vasco.

Otra fue el Betis, Riquelme fue un puñal por la banda y Altimira gobernó el medio campo ante el Palma del Río (1-5). Poco pudo hacer el ex bético Sergio León, aunque una asistencia suya dio el gol del honor a los cordobeses. Finalmente, los de Pellegrini terminaron con siete tantos.

El Celta, varado en las tablas: ha empatado siete de sus nueve partidos, todos ellos a uno, algo insólito en la Liga

Actualizado Sábado, 25 octubre 2025 - 22:29

«Abonados al empate» es una frase tópica del fútbol, pero al Celta esta temporada lo define perfectamente si además se le añade una coletilla «al 1-1». Los gallegos han sumado siete puntos en nueve jornadas, todos conseguidos por igualadas con el mismo marcador. Adiós a la sorpresa en la quiniela o a llevarse un pellizco de las apuestas. Bienvenido a la historia de LaLiga. Nunca antes un equipo había conseguido repetir tantas veces el mismo marcador.

El récord de empates consecutivos aún lo ostenta el Burgos, que entre el final de la temporada 77/78 y el principio de la 78/79 enlazó nueve jornadas sumando un punto. Además, en ese curso, con el gallego Arsenio Iglesias en el banquillo, fueron siete encuentros consecutivos empatando y el octavo llegó en la novena jornada. Eso sí, el marcador fue variando, algo que ahora no ocurre.

Aunque no hay un patrón que determine si el Celta salva puntos o se los deja en el camino con estas igualadas, lo cierto es que se ha adelantado en el marcador en cuatro de los partidos que ha acabado empatando. Lo hizo ante Mallorca, Rayo, Atlético y Real Sociedad. Por contra, puntuó remontando al Betis, Villarreal y Girona.

Mirando los puestos de descenso de reojo, con solo un punto de ventaja, el equipo necesita ganar porque aún no lo ha hecho. Claudio Giráldez no consigue que salgan del eterno empate. O salva un punto o es derrotado, como le ocurrió ante el Getafe (0-2) y el Elche (2-1). Con estos números, el Celta firma el peor arranque de temporada de la historia del club, datos que no se veían desde hace 69 años. Entonces, en el curso 56/57, los rompió en la novena jornada y ahora esperan que pueda ser en la décima, aunque en su visita a El Sadar, Osasuna no se lo pondrá fácil.

Un territorio infrecuente

Esta vida en el empate es nueva para un Celta que, desde la llegada del técnico hace dos temporadas, apenas firmó tablas. En sus diez primeros partidos solo hubo dos empates y en toda la temporada pasada logró siete, los mismos que ya suma, pero con resultados mucho más variados.

Contrasta este bloqueo liguero con la satisfacción que están dando a Balaídos en la Europa League, donde cuentan sus partidos por victorias. Han vencido al Paok (3-1) y al Niza (2-1), pero cayeron con el Stuttgard (2-1) y por el horizonte asoman las visitas al Dinamo de Zagred y el Ludogorets búlgaro. En la victoria ante el Niza, Iago Aspas celebró con un golazo convertirse en el hombre con más partidos de la historia del club: 534.

Que el paseo europeo les espabile no es la única esperanza a la que se acogen los celestes. Hay precedentes de que se puede sobrevivir a la suma de puntos por goteo. En la temporada 2004/05, el Betis se pasó las cinco primeras jornadas empatando a un gol con sus rivales. Sin embargo, despertó a tiempo y, aunque acabó con 14 empates la temporada -dos menos que el Valencia y uno que el Deportivo- se clasificó por primera vez para jugar la Champions League junto con Barça, Real Madrid y Villarreal, y ganó la Copa del Rey ante Osasuna.

Quizá por eso Giráldez, que firmó un último curso notable, sigue confiando en que esta tormenta, también pasará: «Estamos fuera de descenso sin haber ganado, lo que tiene mérito. Creo que todo el mundo está incómodo contra nosotros y tiene dificultades para derrotarnos. Lo normal sería estar entre los diez primeros, pero la situación es la que es».

El Atlético sobrevive ante el Celta tras jugar medio partido con diez

El Atlético sobrevive ante el Celta tras jugar medio partido con diez

¿Quién ha visto y quién ve al Cholo? Aquel entrenador que construyó no un muro sino un alcázar en torno a Oblak en sus primeros años y hoy es Atila conquistando territorios con ofensivas totales. Pero tuvo que cambiar su estrategia a mitad de batalla tras perder a Lenglet y a poco no le vale el haberse adelantado en el marcador. Salvó un punto y gracias. [Narración y estadísticas, 1-1]

No habían pasado 10 minutos de juego y el Atlético ya ganaba por uno y había tenido otra gran ocasión anterior para llevar dos de ventaja. Pero, por eso de la manta que no da para pies y cabeza, los rojiblancos también concedieron una oportunidad a Borja Iglesias que sorprende que un jugador que llegaba con seis goles en los últimos seis encuentros pudiera fallar.

Si hablamos de defensas débiles, la del Celta se mostró de papel en el primer tanto de Barrios. La línea, mal colocada, dejó vía libre para el centrocampista madrileño al que había encontrado Griezmann de manera magistral. En la carrera en solitario, dos delanteros rojiblancos adelantaron a los defensas vigueses, pero, en el último momento, el pase de la muerte del ocho rojiblanco lo introdujo Starfelt en su portería.

Es maravilloso observar el eje Griezmann- Koke tantos años después. Sin velocidad, pero con inteligencia, gobiernan la fase ofensiva y la defensiva del equipo. Lógico que Simeone les halague en cada rueda de prensa. Ni una mala cara jueguen 5, 45 o 90 minutos. El máximo goleador en la historia del Atlético y el jugador con más partidos. Otros deberían aprender. Los pases a Hancko y Nico, uno de cada uno, fueron magistrales.

Pero hay factores incontrolables para los entrenadores y sus cerebros en el campo y uno, cuando se le cruzan los cables, es Clement Lenglet. El francés se fue antes del descanso por doble amarilla con Ferran Jutglá como objeto de ambas. La primera era complicada de evitar, con el catalán, lejos, pero bastante sólo enfilando la portería. La segunda, en el medio campo, era, para un profesional, absurda. Habrá quien diga que no era ataque prometedor y que el agarrón no fue ni mucho menos muy prolongado, pero hacer malabares con dos bidones de gasolina y una antorcha es lo que tiene.

Jugar 45 minutos con 10 es complicado y especialmente contra un Celta que es un equipo al que le gusta el balón, que lo mueve de lado a lado y que tiene paciencia para llegar. Termina siendo un duelo contra el agua, que te va poco a poco horadando la moral y la resistencia. El antiguo Atlético, el del alcázar, los aguantaba, a pie quieto y riéndose ante el destino. Éste es propenso a despistes, aunque muchos se hayan corregido en esta racha de cuatro victorias consecutivas, especialmente brillantes las dos últimas. Con 11, eso sí.

Asedio y aguante

Los primeros 20 minutos fueron un éxito rojiblanco. Desactivaron todo ataque celeste y obligaron a Giráldez a cambiar a sus mediapuntas para intentar generar más ocasiones para Borja. Salieron un agitador y un chaval de 38 años que ayer igualaba la cifra de más partidos vestido con la camiseta celeste, 533 partidos. Aspas generó peligro desde su salida hasta que él mismo decidió empatar el partido llegando desde segunda línea.

Quiso responder Simeone con la salida de su 10, al que le está dando más cuartelillo tras su lesión del que la grada desearía. Lo hizo por Galán, que salió con cara de circunstancias, tras haber salido al descanso por Griezmann. Pero el Atlético, cansado de la tropelía de calendario al que se enfrenta, parecido al vigués, no salía con peligro ante el acoso celeste. Se quedaron sin tiempo unos y otros y se mantuvo en ambos paladares ese sabor agridulce de oportunidad perdida y situación solventada. Ahora parón y a restañar heridas.