El PSG vuelve a aplastar al Chelsea y espera en cuartos al Liverpool o el Galatasaray

El PSG vuelve a aplastar al Chelsea y espera en cuartos al Liverpool o el Galatasaray

El PSG coge carrerilla en la Champions y no pone el freno de mano. Al Chelsea lo ha eliminado con un aplastante 2-8 en la eliminatoria. Porque, como no contempla nunca especular, les endosó a los ingleses otra derrota y tres goles en Londres. [Narración y estadísticas: 0-3]

La ventaja con la que se plantó en Stanford Bridge era amplia, definitiva para cualquier equipo mortal, pero en dos zarpazos el voraz equipo de Luis Enrique la convirtió en imposible de remontar. Si el Chelsea pensaba en marcar primero para tratar de avivar la eliminatoria, se equivocó. Tanto como su central Sarr, blando, cuando Safonov envió un saque de puerta directo al pie de Kvaratskhelia. Se sacudió el georgiano al joven francés con un movimiento de su cuerpo y batió a Robert Sánchez.

Antes de que los ingleses pudieran reaccionar, llegó el segundo. Vitinha y Zaïre-Emery mordieron en la presión y armaron una transición que acabó en centro de Hakimi al balcón del área donde esperaba Barcola. Cada llegada del PSG había sido un gol. El castigo llegó antes de que pudiera la grada lamentar las ausencias por lesión de dos hombres clave para Liam Rosenior: James y Malo. Iban a tener que activarse más las armas de ataque, no ya para intentar pasar la eliminatoria, lo que requería de un auténtico milagro, pero sí estaba a su alcance que el adiós a la Champions League ante su público fuera con una derrota honrosa.

Un remate forzado de Joao Pedro, a centro de Palmer, ante la dudosa salida de Safonov fue la primera ocasión clara. Antes, Enzo Fernández lo había intentado con un disparo que estrelló a la espalda de su compañero Andrey Santos. A trompicones trataban de acercarse a la portería de Safonov. Pero el PSG no quería ceder ni la victoria parcial y amenazaba tanto como podía. A punto estuvo de aprovechar otro error defensivo, esta vez de Chalobah, con un remate que Barcola cruzó en exceso. Antes del descanso, Palmer obligó al meta ruso a salvar el que hubiera sido primer gol de los ingleses, pero Robert Sánchez también tuvo que atajar otro disparo peligroso de Barcola.

La segunda parte hubiera sobrado. La eliminatoria estaba resuelta, el fútbol perdió efervescencia y el entrenador del Chelsea entregó el partido cuando, en el minuto 58, sacó del campo a todos los jugadores con colmillo: Palmer, Enzo y Joao Pedro. Más comedido fue Luis Enrique, que dejó a Joao Neves en el vestuario para darle minutos a Mayulu y después dio entrada a Doué por Barcola.

Como no bajó el pistón, aún engordó el marcador Mayulu, asistido por Kvaratskhelia. Con un 2-8, que el Chelsea se acercara solo suponía que, con velocidad, podía hacerles más daño. No se distrajeron los franceses pensando en si su rival en cuartos será el Liverpool o el Galatasaray. Podrían haberlo hecho porque todo estaba decidido.

Remontada del Sporting de Lisboa

La remontada de la jornada la protagonizó el Sporting de Lisboa, que en el José Alvalade igualó una eliminatoria en la que el Bodo Glimt llegaba al partido de vuelta con un 0-3 a favor. Los portugueses forzaron la prórroga con tantos de Gonçalo Inácio, Pedro Gonçalves y Suárez, de penalti, para acabar marcando dos goles más, de Araújo y Rafael Nel (5-0), que les mete en cuartos de final, donde se encontrarán con el Arsenal. El equipo de Arteta partía con un 1-1 ante el Leverkusen, pero los tantos de Eze y Declan Rice les dieron una cómoda clasificación.

Kvaratskhelia deshace al Chelsea en un duelo loco que pone al PSG cerca de los cuartos de final

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Ni PSG ni Chelsea saben especular. No están hechos para jugar con el freno de mano puesto y sus estrellas se desatan buscando siempre la portería contraria. La locura. Es lo que hizo Kvaratskhelia, saliendo desde el banquillo para decidir este duelo de pistoleros y la eliminatoria. [Narración y estadísticas: 5-2]

El equipo de Luis Enrique quiso imponerse como le gusta, manejando el partido desde el dominio de balón, algo que le costó porque los ingleses lo castigaban a latigazos. Aún así, tuvieron momentos de fluidez. Fue con una circulación casi perfecta como se adelantó el PSG a los diez minutos, después de que Joao Pedro les avisara de lo peligroso. Vitinha buscó en el lateral del área a Dembélé para que centrara al segundo palo y que Neves, de cabeza, le entregara a Barcola un remate que mandó la escuadra.

No se amedrentó el Chelsea sino que siguió tratando de engrasar su plan: balones largos por las orillas a Pedro Neto, Palmer o la incorporación de Gusto en transiciones rápidas que diseñó Enzo Fernández. Ellos siempre necesitan menos contacto con el balón para hacer peligro. El partido se abrió y los golpes se sucedieron de portería a portería. Si Dembélé, tras recortar a Caicedo, obligaba a Jorgensen a salvar un zurdazo, Neto se escapaba por el carril izquierdo en una combinación rapidísima que Nuno Mendes casi manda al fondo de su portería, obligando a dos paradas acrobáticas de Safonov.

Fueron los minutos más fluidos del Chelsea, con Palmer en caliente y apareciendo con peligro Cucurella. Hasta Joao Pedro volvió a intimidar con un cabezazo blandito. Estaban cómodos los ingleses, con algún respingo como el que les obligó a dar Barcola luciendo juego de cintura para obligar al guardameta danés, y logrando el empate. Enzo, en otra contra, encontró a Gusto por el agujero que había dejado Nuno Mendes a su espalda y el francés armó un remate inapelable.

Habían sido 28 minutos de locura y los dos equipos bajaron un poco de revoluciones antes de volver a apretar al borde del descanso con una jugada en la que el segundo gol fue de la portería del PSG a la del Chelsea. Un disparo envenenado de Palmer lo atajó Safonov, la pelota la recuperó Hakimi, se la dio a Doué para que lanzara a la carrera a Dembélé. El Balón de Oro se plantó en el área para quebrar a Fofana con un movimiento de cadera y armar un derechazo que tumbó a Jorgensen.

Nadie se relajó en la segunda mitad. El Chelsea parecía atascado, pero estaba vivo y atento a cualquier error. Como la pérdida de Doué que, con la ayuda de Neto, Enzo convirtió en el empate. Una oportunidad, un gol.

Pero aún quedaba por aparecer Vitinha para aprovechar otro error de Jorgensen y volver a adelantar a los parisinos con una bella vaselina. Esa sutileza que luce el portugués. Tocaba ahora la respuesta del Chelsea, que apareció a través de las botas de Pedro Neto, siempre dañando por el carril, y que Enzo remató antes de que Hernández Hernández señalara fuera de juego.

Para entonces, Luis Enrique ya había mandado al campo a Kvaratskhelia, que aprovechó un robo de Mayulu para ir haciéndose hueco en el frontal del área hasta soltar un misil que dejaba claro que el PSG estaría en cuartos. Aún quedaba tiempo para que fuera anulado, también por fuera de juego, otro gol de Kang In. Y entonces apareció de nuevo todo el talento de los parisinos: un taconazo de Vitinha para encontrar a Hakimi y que pusiera un pase al punto de penalti al georgiano, que cerró un resultado inapelable y quién sabe si también el pase a cuartos.

Simeone: "Cuando ellos se pusieron 3-0, pensé: 'esto es el Atlético'"

Simeone: “Cuando ellos se pusieron 3-0, pensé: ‘esto es el Atlético'”

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Diego Pablo Simeone respiró después de sufrir durante los 90 minutos. "Cuando nos metieron el tercero, pensé: 'esto es el Atlético'", manifestó con una sonrisa. El técnico rojiblanco puso la vista en un hipotético enfrentamiento continental, que podría producirse en cuartos de final. "Ojalá nos veamos de nuevo en la Champions y podamos seguir compitiendo. Sabíamos que iba a ser un partido difícil, porque ellos saben jugar muy bien al fútbol".

"Tenemos que hacer posible lo imposible", había arengado Hansi Flick en la previa. Y el ambiente que mostró el Spotify Camp Nou en los prolegómenos, desde luego, estuvo a la altura de las circunstancias: estreno de la grada de animación, pirotecnia, himno cantado a capella por un público entregado y despliegue de un tifo que mostraba jugadores azulgrana con aspecto de dibujos animados y el lema "Juguem com som" ("Jugamos como somos"). Había muchas ganas de vivir una noche mágica... Pero, al final, la lógica se impuso a la ilusión. Por mucho que los azulgrana saltaran al césped con el cuchillo entre los dientes, no lograron convertir los cuatro goles que, por lo menos, les habrían permitido llevar el partido a la prórroga y alargar un poco más un sueño que acabó por quedarse en el tintero.

Los de Flick lo buscaron con ahínco, espoleados por unos seguidores que les empujaron hasta el límite, pero les faltó un gol más. Solo uno."Salgo orgulloso del equipo. Han hecho lo que les había pedido y esto nos debe servir para los próximos partidos", comentó el técnico alemán. "Estoy muy feliz de que nada le haya sucedido", respondió sobre el estado de Pedri, admitiendo que había asumido un riesgo manteniéndole tanto tiempo sobre el terreno de juego.

"No hay que buscar excusas"

"Lo dimos todo desde el principio. Nos vamos decepcionados, porque queríamos estar en la final. Lo merecíamos por el partido que hemos hecho en el Spotify Camp Nou. No obstante, hay que respetar lo que ha hecho el Atlético. Son un gran equipo y lo han hecho muy bien, defendiendo lo suyo", señaló Raphinha en declaraciones a las televisiones al término del duelo. "Lo hemos dado todo, remontar un 4-0 no es nada fácil. Podríamos haberlo hecho mejor en la ida, pero no hay que buscar excusas. Con el apoyo de nuestra afición fue mucho más fácil y solo nos faltó un gol para empatar la eliminatoria. Me voy bastante orgulloso, con más cosas positivas que negativas. Si lo hacemos siempre como lo hemos hecho esta vez, tendremos un final de temporada espectacular", recalcó el brasileño.

"No se le puede reprochar nada al equipo, lo dimos todo, pero el partido de allí fue lo que nos complicó. Dimos la cara, ganamos el partido, pero nos faltó un poquito", señaló Araujo. "El míster dijo que estaba orgulloso del equipo. Creo que dimos la cara, hicimos un gran partido y nos faltó solo un poco. Nos condicionó la ida. Estas ganas y este espíritu es lo que hay que seguir mostrando. Ante todo, quiero agradecerle a nuestra gente su apoyo, porque es muy importante. Jugando de esta manera, podemos lograr los dos títulos que nos quedan", sentenció el uruguayo.

Recordar la remontada más reciente no fue talismán, por mucho que guardará muchos paralelismos con la que debían buscar frente al Atlético. En la Champions 2016-17, tras caer en París por 4-0 en la ida de los octavos de final, el equipo dirigido entonces por Luis Enrique debía lograr lo nunca visto. Y lo consiguió. En un encuentro cargado de épica, los azulgrana acabaron viéndose obligados a ganar por 6-1 al conjunto francés, después de llegar a mandar por 3-0 en el marcador y que Cavani pusiera el 3-1. Entre el minuto 88 y el 95, los culés lograron tres tantos más que permitieron darle la vuelta a la eliminatoria, el último de ellos obra de Sergi Roberto al límite del final del duelo.

Achraf Hakimi será juzgado por violación tras la denuncia de una mujer en 2023

Achraf Hakimi será juzgado por violación tras la denuncia de una mujer en 2023

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El defensa hispano-marroquí del París Saint-Germain (PSG) Achraf Hakimi será juzgado por el cargo de violación tras la denuncia presentada en febrero de 2023 por una joven, decidió la jueza instructora.

"Hoy en día, una acusación de violación basta para justificar un juicio, aun cuando la he impugnado y todo demuestra que es falsa. Es tan injusto para los inocentes como para las víctimas sinceras", señaló Hakimi en su cuenta de X.

El ex canterano del Real Madrid añadió que espera "con calma este juicio que permitirá que la verdad salga a la luz públicamente".

El entrenador del Paris Saint Germain, Luis Enrique, declinó el martes comentar si el papel de Achraf Hakimi como vicecapitán y su posición general en el equipo se verán afectados por el juicio. "El juicio de Hakimi es un asunto que corresponde a los tribunales", es lo único que ha comentado.

Hakimi será juzgado en una fecha por concretar en un Tribunal Criminal de la región parisina, una decisión que se conoció la víspera del importante encuentro de Liga de Campeones entre el PSG y el Mónaco.

El campeón de Europa con el PSG ya había sido formalmente acusado por violación en marzo de 2023, poco después de que una mujer presentase una denuncia en la comisaría de Nogent-sur-Marne, a las afueras de París.

Tras haberse conocido en Instagram en enero de 2023, Hakimi invitó a la joven a su domicilio de Boulogne-Billancourt el 25 de febrero de ese año. Ella llegó con un Uber pagado por el propio jugador.

Según la versión de la demandante divulgada por los medios, el futbolista la besó en los labios pese a su rechazo, le levantó la ropa y le besó los senos e incluso le introdujo los dedos en la vagina, a pesar de su resistencia.

La chica, entonces de 24 años, señaló que consiguió deshacerse de su agresor de una patada y envió un mensaje a una amiga, que acudió a buscarla.

Hakimi ha negado desde el principio cualquier acto de penetración, admitiendo únicamente abrazos mutuos e intercambios de besos consentidos.

En declaraciones al canal Franceinfo, la abogada del internacional marroquí, Fanny Colin, lamentó que se monte un proceso judicial "basándose únicamente en la palabra de una mujer que ha obstaculizado todas las investigaciones".

Colin acusó a la demandante de negarse a someterse "a todos los exámenes médicos y pruebas de ADN" y no querer que se haga "el peritaje de su teléfono móvil" ni que se facilite "el nombre de un testigo clave".

La letrada aludió a unos supuestos mensajes intercambiados entre la joven y una amiga y aseguró que de ellos se desprende la intención de "desvalijar" al futbolista.

Por su lado, la abogada de la demandante, Rachel-Flore Pardo, había asegurado, en unas declaraciones de 2025, que no tolerará "ninguna campaña de desprestigio o de desestabilización" y reconoció que estas son batallas "siempre resultan difíciles (...) más aún cuando se denuncian contra una persona tan conocida".

'Déjà vu' en París: un PSG en llamas protagoniza una semana de repescas en Europa

‘Déjà vu’ en París: un PSG en llamas protagoniza una semana de repescas en Europa

Sorpresas y mayoría italiana en esta repesca de la Champions en la que aristocracia y nuevos ricos se verán las caras por ocho puestos en los octavos de final, donde esperan cuatro equipos británicos entre los mejores de esta edición de la máxima competición europea de clubes. Más allá del fiasco del Real Madrid, la sorpresa de esta ronda, que se jugará esta semana y la siguiente, se escribe en francés y no precisamente por el Mónaco del que salió Mbappé.

La vida sigue igual en París, o al menos se repite el patrón del año pasado para el PSG. Si en la primera edición de este formato se colaron por los pelos, dos partidos consecutivos sin ganar le han dejado fuera del top-8 este curso. No cabe duda de que Luis Enrique ya fue capaz de enderezar el rumbo la temporada pasada y triunfar en todas las competiciones que disputaron los franceses menos en el Mundial de clubes, donde fue barrido por el Chelsea. No obstante, las últimas derrotas ligueras han escocido en el vestuario y han generado fricciones que el asturiano ha sofocado de un plumazo, al menos de cara al exterior.

"No permitiré que ningún jugador se ponga por encima del club". Así respondió el técnico al Balón de Oro, Ousmane Dembélé, después de que éste tildara de "individualistas" a sus compañeros tras la derrota ante el Rennes en liga. Fuera de la Copa francesa en enero tras caer derrotados en el derbi de la capital, el primer título nacional que pierde Luis Enrique desde su llegada, la Champions debe servir de bálsamo frente a un Mónaco ante el que ya perdió en la Ligue 1 pese a que jugó 15 minutos con uno más. El conjunto del Principado sufrió un duro correctivo ante el Real Madrid, pero es un equipo que se ha mostrado muy serio a lo largo de la competición continental.

En las eliminatorias con participación italiana, quizás el Inter de Milan sea el que más posibilidades tenga para pasar ante un sorprendente Bodo Glimt. Los noruegos certificaron su clasificación ganando en el Metropolitano en el último duelo de esta fase de grupos, aunque su verdadera fortaleza se ha mostrado principalmente en su campo, donde consiguieron vencer con facilidad al Manchester City de Guardiola. Los neroazzurri gobiernan con mano de hierro la Serie A gracias a un Lautaro Martínez que ha marcado en cuatro de las últimas seis victorias seguidas de los milaneses. La última, precisamente, ante una Juventus que jugó con uno menos más de una parte.

Los turinenes, presentes también en esta repesca, deben vencer a un irregular conjunto turco, el Galatasaray, plagado de grandes individualidades, pero con poca capacidad para realizar un buen juego colectivo. Sané, Osimhen o Icardi intentarán hacer valer el gran potencial ofensivo del conjunto de Estambul. La otra eliminatoria con un equipo italiano enfrenta al Atalanta con el Borussia Dortmund, un duelo vertiginoso y a cara de perro entre dos conjuntos apenas separados por dos puntos y dos puestos en la clasificación. Los amarillos, finalistas hace apenas dos años, cuentan con una plantilla muy compensada entre la veteranía de Emre Can y la juventud de Jobe Bellingham, hermano del madridista, Jude.

Un inglés ante el peligro

El Newcastle es el único equipo inglés que no hizo los deberes en la fase de grupos, pero bien es cierto que tuvo partidos muy duros como ante el Barcelona y el propio PSG, en el que consiguieron sacar un valioso empate. Los británicos tienen al rival, en principio, más débil de esta repesca. El Qarabag, equipo al que venció el Athletic en San Mamés, sumó bastantes puntos al principio de esta fase de grupos y luego ha podido vivir de las rentas.

El Olympiakos de Mendilibar ha seguido el paso contrario, apurando sus opciones en los últimos duelos de la fase de grupos para colarse en esta repesca en la que se enfrentará al Bayer Leverkusen. Ambos ya se vieron las caras en el Pireo hace menos de un mes con victoria para el equipo de Atenas. La gran amenaza griega, El Kaabi, sólo ha marcado un tanto desde su vuelta con la selección y necesitarán de su olfato si quieren seguir adelante en este torneo. El 27 de febrero se sortearán los octavos de final, con los que triunfen en esta ronda y los ya clasificados en el top-8.

El Erasmus de Mbappé en Mónaco: la elección de papá, la compañía de Falcao y Bernardo Silva, y una graduación ante el City de Guardiola

El Erasmus de Mbappé en Mónaco: la elección de papá, la compañía de Falcao y Bernardo Silva, y una graduación ante el City de Guardiola

El Erasmus de Kyllian Mbappé no fue un pasatiempo, aunque lo cierto es que se divirtió mucho, junto a Bernardo Silva, Falcao o Fabinho. Mónaco era el lugar ideal, según decidió su padre, Wilfried Mbappé, para que su hijo evolucionara lejos del ruido de París. Tiempo habría de regresar y de marcharse, en una carrera que ha estado perfectamente diseñada desde el principio, en lo económico y lo futbolístico. Todo empezó en el Principado, a los 14 años.

Enfrentarse al Mónaco será, pues, para Mbappé como abrir el álbum de fotos. Lo ha hecho hasta 12 veces desde que dejó el equipo de sus principios, pero esta vez es diferente. Es en la Champions, el torneo más deseado y que acechó, por primera vez, cuando estrenaba su mayoría de edad. La Juventus impidió entonces que se hubiera jugado el título ante el Madrid de Zidane, en Cardiff. Contra su alter ego, aunque fuera en el banquillo. Para entonces las comparaciones lo acercaban a Thierry Henry, veloz, desbordante y goleador, más que a ZZ.

Había debutado con 16 años en el primer equipo, en 2015, pero la temporada de su explosión fue la 2016/17, en la que logró 29 goles y 16 asistencias en 60 partidos. El Mónaco, que había conocido días de gloria en los años 60 y 80, volvía a ganar la Ligue 1 después de 17 años. Antes de regresar a París, Mbappé rompía la hegemonía del que sería su futuro club. Fue como robar al rey en el mismísimo Palacio de Versalles.

Un fútbol a la medida

El estadio Luis II volvía a recodar los tiempos del Mónaco dirigido por Arsène Wenger, con Scifo o Klinsmann, pero en una clave muy distinta. El portugués Leonardo Jardim era mucho más pragmático que el romántico Wenger, con un equipo que no dudaba en replegarse y explotar el contraataque, los espacios desde las bandas. En pocas palabras, un fútbol a la medida de Mbappé.

Un duelo, sin embargo, marcó el salto de calidad del equipo. Fue en octavos de la Champions ante el City de Pep Guardiola. Después de perder por 5-3 en Manchester, el equipo de Mbappé remontó en la vuelta. El francés marcó un gol en cada uno de los partidos. Lo mismo hizo en cuartos, con un doblete ante el Borussia Dortmund. La experiencia de la Juve frenó un sueño pendiente antes del salto al PSG, donde las frustraciones en el gran torneo se acumularon.

Es imposible saber qué habría sucedido si entonces, en 2017, papá Mbappé, que dirigía la carrera de su hijo en lo deportivo, hubiera optado por el Madrid en lugar del conjunto parisino. Tres Champions ganaría el equipo blanco desde entonces, una más de la mano de Zinedine Zidane y dos con Carlo Ancelotti.

El Madrid, en la puja

El club de Florentino Pérez estuvo en la puja ante su salida del Mónaco, pero el primer destino de Mbappé era el dinero, en el momento de las grandes inversiones de Qatar en el fútbol, con el Mundial 2022 a la espera. Un fichaje de 180 millones de euros camuflado el primer año de cesión para no vulnerar las normas del Fair Play Financiero de la UEFA, acabó con el joven Mbappé en París. Ni el Madrid iba a alcanzar semejante cifra por el francés ni estaba dispuesto a pagar el salario que le esperaba en el Parque de los Príncipes.

La impresión es que el jugador no se hace ya esa pregunta, o al menos la disimula. Apareció ante los medios antes de enfrentarse, hoy, a su ex equipo, y no para hablar del Mónaco, sino para cerrar filas en torno a la crisis. Defendió a Vinicius y reconoció el derecho del público del Bernabéu a pitar a los futbolistas, algo que también dijo haber hecho de niño, como aficionado. Pero hizo una petición: «Que nos piten a todos, no sólo a Vini».

El francés no habló como ex jugador monegasco, pese a la oportunidad, sino como un futbolista maduro. Una voz que pesa mucho más que la de Álvaro Arbeloa, un entrenador circunstancial, y que suena a independiente. Para muestra, lo que dijo de Xabi Alonso: «Va a ser un grandísimo entrenador. Tengo una relación espectacular con él y le deseo lo mejor. Conoce mucho del fútbol moderno, es una decisión del club que hay que respetar». No dijo si la compartía. No lo necesita, ya no está de Erasmus.

Luis Enrique, el coreógrafo audaz que llevó al PSG hacia el infinito

Luis Enrique, el coreógrafo audaz que llevó al PSG hacia el infinito

En los tiempos del culto al ego y del retroceso de la acción colectiva, en la era del narcisismo y la hipertrofia del yo, Luis Enrique Martínez (Gijón, 1970), en su segunda temporada en el Paris Saint Germain, consiguió aunar talento y voluntades para suscribir el gran logro ambicionado obsesivamente por Nasser Al-Khelaifi, quien había buscado la Copa de Europa por vías que acabaron revelándose estériles. La noche del 31 de mayo, en el Allianz Arena de Múnich, el PSG vencía 5-0 al Inter para hacerse con su primera Champions con la mayor goleada en una final de la competición.

Ya no estaban Messi, Neymar ni siquiera Kylian Mbappé, a quien la prensa deportiva madrileña había recomendado fichar de una vez por todas por el Real Madrid si quería hacerse con el máximo torneo continental. Después de sucesivos proyectos frustrados, el magnate catarí otorgó plenos poderes al ex seleccionador de España y tuvo la paciencia suficiente tras el curso de debut y los serios apuros con el nuevo formato de la competición, cuando no fueron pocas las soflamas mediáticas en contra del nuevo entrenador a medida que el equipo volvía a quedar lejos del objetivo.

A diferencia de lo que sucede con otros grandes equipos, sólo los muy aficionados al fútbol recitarían la alineación del PSG, un grupo caracterizado por su armonía sobre el terreno de juego y su solidaridad en el desempeño del oficio. Buenos jugadores, algunos de ellos excelentes, pero ninguno eximido de las responsabilidades impuestas por su entrenador en aras del bien común.

Con Luis Enrique llegó la mejor versión de Ousmane Dembélé, consagrado con el Balón de Oro tras cinco temporadas decepcionantes en el FC Barcelona. El internacional francés suscribió 37 goles y 15 asistencias en un curso excepcional, en el que su equipo ganó también la Supercopa de Europa, la Copa Intercontinental, la Liga y la Copa de Francia, además de disputar la final del Mundial de Clubes.

El triunfo por penaltis logrado este 17 de diciembre ante el Flamengo en la Intercontinental, después de que el partido concluyese con empate a uno, fue el colofón a un año difícilmente mejorable del PSG. Paralelamente al asombro que provocaron durante la temporada el vértigo y la ferocidad de Dembélé, quien, convalenciente de una lesión, sólo pudo disputar los últimos 12 minutos y la prórroga ante los brasileños, impresionó observarle siempre implicado como el que más, en la primera línea del frente a la hora de iniciar la atrevida y extenuante presión que distingue al mejor equipo del mundo.

El crecimiento de Vitinha

Otro de quienes han alcanzado de su mano la expresión más rica de su fútbol es Vitinha, alzado al podio del Balón de Oro, detrás de Dembélé y Lamine Yamal. Junto al guardameta, ahora Chevalier, o también Safonov, determinante el ruso en la Intercontinental al detener cuatro lanzamientos en la tanda de penaltis, antes Donnaruma, el medio centro portugués es el hombre más fácil de ubicar en un elenco donde todos los actores pueden interpretar varios papeles a lo largo de la función. Vitinha maneja la partitura, ordena, dirige y enmienda, sin perder nunca el rumbo, tan diestro al volante como a la hora de manejar el freno o pisar el acelerador.

Este 8 de diciembre, en la cuarta jornada de esta edición de la Liga de Campones, en la que su equipo ganó 5-3 al Tottenham Hotspur, destacó en una faceta infrecuente, al conseguir por primera vez marcar tres tantos en un partido.

Luis Enrique ha encontrado en el fútbol, su pasión de toda la vida, una vía de rescate emocional a la pérdida de su hija Xana, fallecida en 2019 a los nueve años como consecuencia de un osteosarcoma. Después de su controvertido paso por la selección española, en el que pesó la eliminación ante Marruecos en los octavos de final del Mundial de Catar, y del obligado receso ante la tragedia personal, disfruta en París del punto álgido de una trayectoria brillante en los banquillos, en la que suma 18 títulos.

El mejor de la lista

Unai Emery, Thomas Tuchel, Mauricio Pochettino, Christophe Galtier... Han sido unos cuantos los técnicos con quienes ha probado Al-Khelaifi, así como fueron muchas las estrellas rimbombantes que pasaron por el equipo. Pero ningún entrenador supo ganarse la independencia y el exclusivo liderazgo con la personalidad y la sabiduría que lo ha hecho Luis Enrique.

Feliz en la dificultad, como confiesa en No tenéis ni p... idea, la serie documental emitida el pasado 2024 en Movistar Plus, y retroalimentado por la confrontación, a través de una beligerancia constante con los medios, su éxito no admite debate. Mientras persigue de nuevo los máximos objetivos, se exprime en cuerpo y alma a lomos de su bicicleta y corriendo descalzo. Siempre en busca de sus propios límites.

La justicia francesa condena al PSG a pagar 61 millones a Mbappé por los salarios que le debe

La justicia francesa condena al PSG a pagar 61 millones a Mbappé por los salarios que le debe

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El Tribunal de lo Laboral de París condenó este martes al París Saint-Germain a pagar los atrasos salariales a Kylian Mbappé, aunque no el resto de las peticiones que había hecho el futbolista, que reclamaba más de 260 millones de euros.

Además del salario y las primas reclamadas por el delantero, valoradas en unos 55 millones, el tribunal agregó las vacaciones, lo que eleva la cifra final a 61 millones, según el cálculo efectuado por los letrados del jugador.

El tribunal impuso también la ejecución provisional de la sentencia, por lo que el PSG tendrá que pagar incluso en el previsible caso de que la recurra.

Además, el club vio como los jueces desestimaban todas sus peticiones, que ascendían a 450 millones de euros al considerar "desleal" el comportamiento de Mbappé, a quien reprochan que conocía su intención de abandonar el equipo tras la temporada 2023/2024 pero no lo comunicó.

Los abogados de Mbappé se mostraron muy satisfechos con la sentencia, aunque les otorgara menos del dinero que reclamaban. "Llevamos 18 meses reclamando el pago de los salarios que le debían y es lo que hemos obtenido", dijo a la salida del tribunal la abogada del futbolista, Delphine Verheyden.

Frédérique Cassereau, también letrada del jugador, aseguró que sería "elegante" por parte del club no recurrir la sentencia, que consideró "histórica" porque afianza los derechos de los jugadores frente a los clubes.

El litigio entre Mbappé y el PSG comenzó tras la salida del delantero al Real Madrid en el verano de 2024, al que llegó libre, sin tener que pagar indemnización de traspaso al club francés.

La entidad presidida por Nasser Al Khelaifi no le pagó los últimos tres meses de salario, que consideró que formaban parte del acuerdo verbal alcanzado por el futbolista a principios de aquella campaña, cuando comunicó que no haría efectivo el tercer año de contrato que había rubricado en 2026 y que era opcional.

Entonces el club le apartó del primer equipo y solo le reintegró en el mismo cuando llegaron a ese acuerdo verbal. Pero el futbolista niega su legitimidad al considerar que nunca fue inscrito en la Liga y que no se habló de cifras concretas.

Un digno Athletic sujeta al PSG, pero se queda casi sin opciones

Un digno Athletic sujeta al PSG, pero se queda casi sin opciones

Es probable que el Athletic no logré meterse entre los 24 mejores de esta Liga de Campeones. A falta de dos partidos, y con tan sólo cinco puntos, sus opciones quedaron definitivamente mermadas tras el empate de este miércoles ante el PSG. Pero lo cierto es que su actuación ante el campeón de Europa debería servirle de estímulo para prosperar en otros objetivos esta temporada, sin renunciar a una clasificación que aún no es imposible.

Al igual que en el primer partido de la competición, ante el Arsenal, el conjunto vasco derrochó energía y convicción en la primera mitad, sin complejo alguno, y, gracias a los cambios de Valverde, supo sofocar el gran arranque de su rival en la reanudación, cuando el tanto visitante parecía irremediable.

Empezó el Athletic defendiendo arriba, sin consentir que el PSG pudiera desplegarse en ataque. Con aplicación, orden y actitud sujetó a los franceses, que necesitaron su tiempo para plasmar las virtudes que les han encaramado al cielo continental.

Quiso estar el Athletic a la altura de un partido que despertó el lógico entusiasmo en la grada. Sereno, paciente, el conjunto galo buscaba alternativas en la construcción del juego ante la dificultad para superar la ordenada y tenaz presión. Luis Enrique cambió posiciones y la fluidez empezó a llegar cuando Barcola se desplazó a la banda izquierda y Kvarastkelia viajó al centro. Las piezas rotaban con la armonía acostumbrada, siempre alrededor de Vitinha, en un grupo capaz de improvisar y de manejar distintos automatismos. Unai salvó en la frontera del descanso una ocasión clara de Mayulu en el interior del área y volvió a neutralizar su remate recién iniciada la segunda mitad. Su actuación fue crucial a la hora de entender el marcador.

Si algo le faltó en el primer tiempo al Athletic fue inquietar más a Safonov, cuya mayor dificultad fue rechazar un golpe franco botado desde la izquierda por Berenguer. El panorama cambió sustancialmente en la segunda parte, donde el PSG marcó diferencias y menudeó el área rojiblanca con serio peligro, con un disparo de Barcola al larguero y nuevas intervenciones del guardameta. Mermada la energía física, Valverde tiró de banquillo en busca del oxígeno que le empezaba a faltar al equipo.

Resistió el Athletic e incluso se estiró en el tramo final del partido, haciendo soñar a una hinchada indesmayable. Le faltó aliento a Nico Williams, cuya pubalgia sigue sin permitirle encontrar su mejor versión.

El Athletic viajará el 21 de enero al estadio del Atalanta y cerrará una semana después en San Mamés ante el Sporting de Portugal. Necesitará ganar los dos partidos, sin depender de sí mismo. La Liga de Campeones está calibrando la capacidad de una plantilla exigida en tres torneos, pues la próxima semana espera el Ourense en el estreno de la Copa del Rey, una competición que siempre ha gustado mucho en Bilbao y que volvió a ganar después de cuatro décadas hace dos temporadas. Tras caer ante el Real Madrid en la Liga y derrotar al Atlético, el equipo de Valverde culminó ante el PSG su semana grande. Y lo hizo sin victoria, pero con honor.

Guerra sin cuartel entre el PSG y Mbappé: más de 500 millones de euros en juego

Guerra sin cuartel entre el PSG y Mbappé: más de 500 millones de euros en juego

Actualizado Lunes, 17 noviembre 2025 - 18:13

El PSG reclama a Kylian Mbappé 240 millones de euros como compensación por un traspaso frustrado al club saudí Al Hilal en 2023, según argumentaron los abogados del club ante un tribunal laboral francés. Esta demanda supone una respuesta a los 263 millones de euros reclamados por el delantero, que denuncia acoso laboral durante sus últimos meses en París.

Este litigio ha envenenado durante mucho tiempo las relaciones del actual '9' del Real Madrid con su antiguo club. El PSG apartó a su estrella al inicio de la temporada 2023-24, ya que deseaba cumplir su contrato hasta mediados de 2024, sin prolongarlo. Mbappé finalmente fue reincorporado después de la primera jornada de la Ligue 1.

El PSG asegura que esta reincorporación se realizó tras un acuerdo entre ambas partes que estipulaba que el jugador debía renunciar a una parte de las sumas adeudadas al final de su contrato, para preservar la salud financiera del club.

Sin indemnización de traspaso

El PSG denuncia además que el jugador declinó en 2023 una oferta del Al Hilal por 300 millones de euros. Finalmente, el capitán de la selección francesa se marchó al Real Madrid en el verano de 2024, al término de su contrato y sin indemnización de traspaso para el PSG.

Ahora le reclama 55 millones de euros en primas y salarios impagados, afirmando por el contrario que no existió ningún acuerdo para renunciar a ellos, según su entorno. Pero la suma adeudada por el club al jugador ascendería a un total de 263 millones de euros, según sus abogados.

Estos piden que el tribunal recalifique el tipo de contrato del jugador -de temporal a indefinido- y tenga en cuenta los perjuicios sufridos. La decisión del tribunal laboral se espera dentro de varias semanas, en una fecha aún por determinar.