Björn Borg: "Volví al tenis tras mi retirada porque temía morir"

Björn Borg: “Volví al tenis tras mi retirada porque temía morir”

Tanto tiempo después, Björn Borg (Estocolmo, 1956), un tenista que trascendió como ningún otro hasta entonces las lindes de la cancha, ofrece su propia versión de los hechos en una autobiografía coescrita con su esposa Patricia. Los hechos fueron, telegráficamente: 11 títulos del Grand Slam entre 1974 y 1981, una profunda revolución en el concepto del juego, un colosal impacto mediático y popular, una fascinante rivalidad con John McEnroe, una abrupta retirada con tan sólo 26 años y un regreso fallido y fugaz. De todo ello, y de sus efectos nocivos, da cuenta, con estilo frío, quirúrgico, en Latidos. Björn Borg. Memorias, editado en España por Alianza Editorial. Atiende a EL MUNDO en conversación telefónica desde Estocolmo.

¿Por qué ha decidido escribir ahora su autobiografía?
Tuve muchas ofertas en los años noventa, de Inglaterra y Estados Unidos. Les dije que no estaba preparado. Luego las ofertas se sucedieron, pero seguía sin encontrarme listo. Aunque tenga a un gran periodista o escritor como interlocutor, si no tengo confianza con él no soy capaz de sincerarme. Mi mujer está muy vinculada al mundo universitario, es una gran lectora y escribe mucho. Una noche, cenando, le propuse la idea de escribir el libro. Se sorprendió, me pidió tiempo para pensarlo, y al día siguiente me dijo que sí. Llevamos 25 años juntos. Conoce mi vida, conoce el tenis y ha viajado conmigo alrededor del mundo. Nos llevó tres años completarlo.
Al final de la obra, desvela que padece cáncer de próstata. ¿Cómo se ha enfrentado a ello?
Me lo comunicaron en septiembre de 2023. Mentalmente fue durísimo. Tenía que ir a Vancouver como capìtán del equipo europeo de la Laver Cup a finales de mes. Me recomendaron que no fuera, pero acudí. Al regreso, fui al hospital en Estocolmo y me dijeron que estaba muy mal y que debía someterme a una operación en febrero. El tiempo que transcurrió hasta la operación fue terrible. No paraba de pensar. La intervención salió bien. Me someto a chequeos cada seis meses. Ahora me encuentro bien.
Volvamos al tenis. Un campeón indestructible como era usted se tornó vulnerable sin una raqueta en la mano.
Lo dejé a los 26 años porque no me divertía y carecía de motivación. Perdí a buena parte de mis amigos y la esencia de cuanto me rodeaba. Entré en una vida distinta, en años oscuros. Me preguntaba continuamente por qué no había seguido vinculado al tenis de otro modo en lugar de tomar decisiones estúpidas. Incluso ahora me lo sigo preguntando.
Parece un caso elocuente de alguien devorado por su propio éxito.
Encontrar un equilibrio en la vida resulta muy difícil. Cometí errores de manera contumaz. Cuando regresé en Montecarlo, en 1991 [perdió en dos sets ante Jordi Arrese en un acontecimiento que se tornó en decepción] no lo hice porque hubiese recuperado el deseo de competir, sino para encontrarme a mí mismo. Temía morir. Quería seguir viviendo. Tal vez si no hubiera vuelto ahora mismo no estaría hablando con usted. Parece que siempre he tenido a un ángel de la guarda a mi lado, que me ha permitido escapar de la muerte. Fueron años muy, muy oscuros, llenos de demonios.
¿Qué buscaba en las drogas?
Si no eres feliz, pretendes escapar. Drogas, pastillas o demasiado alcohol para huir de la vida. Estaba completamente perdido.
Cree que la necesidad de tener siempre una mujer a su lado tuvo que ver con la soledad que sintió en la pista.
Necesitar siempre compañía ha sido siempre un problema para mí. Empezaba una relación sin haber concluido la anterior. Pero, paradójicamente, cuando mejor me he sentido es cuando he saltado a una pista de tenis, allá donde nadie podía perturbarme, un lugar donde ser yo, estar tranquilo, sentir armonía.
Como explica en el libro, su generación cambió el tenis y lo convirtió en un deporte de masas.
Creo que hicimos mucho por el tenis. Además de llevar el juego a otro nivel, éramos personalidades distintas, capaces de enriquecer la competición. Hoy es un deporte completamente distinto, la pelota se golpea mucho más fuerte, pero también cuenta con muchos atractivos. Ahora mismo la rivalidad entre Alcaraz y Sinner es increíble, procuro no perderme ninguno de sus enfrentamientos. Me encanta seguir vinculado al tenis, porque es algo que está muy cerca de mi corazón.
¿Qué tenía de especial su rivalidad con McEnroe en comparación con la que ha citado o con la de Nadal y Federer o el mallorquín y Djokovic?
Cada vez que jugábamos ofrecíamos grandes partidos y disputamos finales inolvidables en Wimbledon. La gente las sigue recordando. La rivalidad es muy importante para elevar el interés por un deporte, pero no creo que fuera mejor ni peor que otras.
Además de su familia, hay dos personas de gran peso en su vida: Lennart Bergelin y Vitas Gerulaitis.
Fui de los primeros tenistas que viajaba con entrenador. Bergelin fue para mí como un segundo padre. Gerulaitis fue un gran amigo. Vino a visitarme varias veces a Estocolmo y trabamos una estrecha relación más allá del tenis. Era una gran persona. Todavía le echo de menos.
Admite que la codicia por el dinero le llevó a tomar decisiones equivocadas.
Cuando la fama irrumpe en tu vida, la gente espera mucho de ti y eso tiene un efecto perturbador. Puedo entenderlo, pero lo más importante para mí siempre ha sido mi familia.
¿Cuál es el principal consejo que le ha dado a su hijo Leo, que juega en el circuito profesional?
Le gusta el tenis, trabaja duro y tiene su propio equipo. Alguna vez vamos a verle jugar, mi esposa, Patricia, y yo, y sabe que si necesita cualquier cosa puede contar conmigo.
Al igual que Federer, usted era conflictivo en la pista en sus inicios...
Cuando tenía 12 años, rompía raquetas, protestaba, era muy malo. Me suspendieron durante seis meses y cuando volvi ya no abría la boca porque temía que volvieran a castigarme. Así, año tras año fui aprendiendo a no mostrar mis emociones. Me llevo tiempo aprender a comportarme. Luego me bautizaron como Ice Borg.
¿Ha pensado en hasta dónde pudo llegar en el caso de prolongar su carrera?
Tal vez hubiera ganado más títulos y quizás algunos majors más. Quién sabe. Cuando me retiré estaba jugando bien.
Alcaraz posee más argumentos que ningún otro español para consagrarse como maestro

Alcaraz posee más argumentos que ningún otro español para consagrarse como maestro

Novak Djokovic, ausente este año por problemas físicos, ha ganado siete veces las ATP Finals. Roger Federer lo hizo en seis. Hasta Andy Murray, campeón en 2016, se llevó un título en el torneo que reúne a los ocho mejores jugadores del año. De aquel grupo de élite que gobernó el tenis durante más de tres lustros (el escocés con mucho menor protagonismo) sólo Rafael Nadal fue incapaz de levantar la copa. El poseedor de 22 títulos del Grand Slam chocó año tras año con la mayor destreza de sus oponentes en pista cubierta y tampoco tuvo fortuna con las lesiones; fueron varias las temporadas en las que no pudo disputar el torneo, pese a que había reservado plaza con rotundidad.

Resulta difícil imaginar que Carlos Alcaraz no vaya a ganar las ATP Finals. A sus 23 años, con seis títulos del Grand Slam, ya se ha clasificado para cuatro ediciones, aunque en 2022 no pudo jugar por lesión. De sus 24 títulos, sólo ha ganado uno en superficie indoor, el pasado febrero, en Rotterdam. Sin embargo, su constante progresión, explicitada con su presencia en la final del domingo ante Jannik Sinner y la distancia establecida en cualquier tiempoy lugar sobre el resto de sus adversarios al margen del italiano le acreditan como un más que potencial campeón de la Copa de Maestros en los próximos cursos.

Finales a cinco sets

Expresaba Álex Corretja en las vísperas de la final su deseo de que Alcaraz se sumase a él y a Manuel Orantes como el tercer campeón español de un torneo poco amable con los tenistas de nuestro país. Orantes lo ganó en Houston,en 1976, tras superar en la final a Wotjek Fibak cuando la final se disputaba al mejor de cinco sets. Del mismo modo lo hizo en 1998 el hoy comentarista, quien neutralizó dos sets adversos en la final ante Carlos Moyà, en una réplica casi inmediata a su derrota meses antes en la final de Roland Garros.

Nadal perdió dos finales, la de 2010, ante Federer, y la de 2013, frente a Djokvovic. También entraron en la lucha directa por el título Juan Carlos Ferrero, superado por Lleyton Hewitt en 2002, y David Ferrer, neutralizado por Federer.

Semifinalista en 2023 (Djokovic) y eliminado en la fase de grupos un año después, Alcaraz ha dado un salto cualitativo después de llegar mejor que cualquier otro año al tramo final del calendario. Ganó el ATP500 de Tokio y su tropiezo de entrada en el Masters 1000 de Paris-Bercy tal vez hasta le viniese bien para evitar una cierta saturación competitiva antes de una cita en la que no anduvo demasiado lejos del éxito pleno.

Sinner logra ante Auger-Aliassime su vigesimoséptima victoria consecutiva bajo techo

Sinner logra ante Auger-Aliassime su vigesimoséptima victoria consecutiva bajo techo

Son ya 27 victorias consecutivas las que ha suscrito en pista cubierta Jannik Sinner, que este lunes derrotó a Felix Auger-Aliassime en el inicio de la defensa de su título en las ATP Finals de Turín. El número 1 del mundo, rango que cederá si Carlos Alcaraz suma tres victorias en la fase de grupos del torneo o alcanza la final, venció por 7-5 y 6-1 al mismo hombre a quien derrotó recientemente en la final del Masters 1000 de Paris-Bercy.

El canadiense, un tenista especialmente cualificado en este tipo de superficies, sólo presentó oposición en el primer parcial, para sucumbir después ante un hombre que maneja todos los resortes en indoor. Este miércoles buscará frente a Alexander Zverev, ganador ante Ben Shelton en su debut, una plaza en las semifinales, en el que será el segundo partido del Grupo Bjorn Borg.

Sinner queda ahora a dos victorias de igualar uno de los registros de Roger Federer, quien encadenó 29 triunfos bajo techo entre los años 2010 y 2012. Está a gran distancia aún de John McEnroe, impoluto a la luz de los focos en una secuencia de 47 victorias entre 1978 y 1987. Novak Djokovic, ausente en esta edición tras salir campeón en Atenas, con 35, de nuevo Federer, con 33, e Ivan Lendl, con 32, aún le preceden en la lista.

El italiano, que ha renunciado a liderar a su país, ganador de las dos últimas ediciones, en las Finales de la Copa Davis que se celebran la semana próxima en Bolonia, tiene en este torneo su último gran objetivo de una temporada en la que ganó Wimbledon frente a Alcaraz y se vio superado por el español en las finales de Roland Garros y el Abierto de Estados Unidos.

Sus posibilidades de volver a cerrar el curso como número 1 pasan por ganar el título y esperar que su gran rival no consiga esas tres victorias en el round robin ni alcance el partido definitivo.

En el otro partido de la jornada de este lunes, dentro del Grupo Jimmy Connors, Taylor Fritz derrotó a Lorenzo Musetti, que ha entrado en el torneo gracias a la baja de Djokovic, por 6.3 y 6-4. El estadounidense se medirá este martes con Alcaraz (14.00 h., Movistar), quien se impuso el domingo, también en dos sets, a Alex de Miñaur. Fatigado después de la durísima final de Atenas que perdió ante Nole, Musetti poco pudo hacer ante la eficacia del estadounidense, que cerró el encuentro con 13 aces.

Djokovic gana su torneo en Atenas, suma su título 101 y se borra de las ATP Finals

Djokovic gana su torneo en Atenas, suma su título 101 y se borra de las ATP Finals

Novak Djokovic sigue jugando con el tiempo. A sus 38 años, este domingo sumó su título número 101 en el circuito ATP al imponerse en la final del ATP 250 de Atenas a Lorenzo Musetti por 4-6, 6-3 y 7-5 en un partido que duró casi tres horas. El golpe ganador le llevó al suelo, agotado, exhausto, pero después tuvo fuerzas para levantarse, gritar y romperse la camiseta en una de sus celebraciones más icónicas.

Después confirmó que no jugará las ATP Finals que empiezan este domingo, pero ante Musetti reapareció una certeza: sólo Jannik Sinner y Carlos Alcaraz pueden derrotarle. El italiano sufre en los momentos tensos y todavía debe mejorar, pero no deja de ser un Top 10 de 23 años con golpes y piernas para cualquier cosa. Pese a ello, el serbio fue superior.

Musetti empezó consistente y se llevó el primer set apoyado en un saque sólido y golpes profundos desde el fondo, pero poco a poco se fue deshachiendo. Djokovic, lejos de perder la calma, ajustó su estrategia: pese a la diferencia de edad, alargó los intercambios y obligó a su rival a tomar decisiones. Con el empate, el tercer set fue una prueba de resistencia. Hubo 'rallyes' inacabales y hasta 11 oportunidades de rotura entre ambos.

Con su victoria, Djokovic le robó un récord a Federer, el de títulos sobre pista dura (72) y, lo que es más importante para él, añadió valor al ATP 250 de Atenas, su torneo. El tenista más laureado de todos los tiempos es el dueño de la licencia de organización y esta temporada decidió alejarlo de Belgrado por su conflicto abierto con el gobierno de Serbia.

"Han sido tres horas de un partido agotador físicamente, superexigente. Lorenzo ha jugado realmente bien. El partido no era de nadie. Felicidades a él por su actuación y estoy muy orgulloso de mí mismo", dijo Djokovic que poco después anunció su adiós de las ATP Finals. Su plaza como rival de Alcaraz será ocupada por Felix Auger-Aliassime mientras Musetti entrará como octavo participante.

Djokovic, Fritz y De Miñaur, rivales de Alcaraz en las ATP Finals

Djokovic, Fritz y De Miñaur, rivales de Alcaraz en las ATP Finals

Actualizado Jueves, 6 noviembre 2025 - 13:23

El tenista Carlos Alcaraz se enfrentará en las ATP Finals a Novak Djokovic, Taylor Fritz y Alex de Miñaur para intentar lograr un trofeo que se le resiste al murciano y en el que su mejor resultado son las semifinales que alcanzó en 2023 y en las que cayó con rotundidad, precisamente, ante el jugador serbio.

El murciano se enteró del sorteo en medio de su entrenamiento junto a Alexander Zverev en Turín, ciudad que acoge la anteriormente conocida como Copa de Maestros. Su grupo ha sido rebautizado como Jimmy Connors.

En el otro, denominado Björn Borg, han quedado encuadrados el propio Zverev, Ben Shelton, Jannik Sinner y Felix Auger-Aliassime o Lorenzo Musetti. El italiano, que se encuentra en Atenas disputando un ATP 250, podría desbancar al tenista canadiense del torneo de maestros si obtiene el título en la ciudad griega.

No obstante, los grupos también están pendientes de la decisión de Djokovic sobre si jugará o no este torneo. El serbio anunció que lo decidiría después del torneo de Atenas, que también está disputando porque lo organiza su familia. De hecho, el director es su hermano Djordje. Así, si renuncia, Musetti ocupará su plaza junto a Alcaraz como primer suplente, salvo que el torneo lo ganara el italiano y entonces entraría Auger-Aliassime en su lugar.

Alcaraz llega a este torneo de maestros como primer cabeza de serie porque aún no se han restado los puntos del torneo del año pasado lo que colocaría a Sinner, de nuevo, en lo más alto del escalafón tenístico mundial. No obstante, el del Palmar podrá recuperarlo si gana tres partidos a lo largo del torneo.

Seis millones de dólares para convencer a Carlos Alcaraz y Jannik Sinner, grandes reclamos del Six Kings Slam

Seis millones de dólares para convencer a Carlos Alcaraz y Jannik Sinner, grandes reclamos del Six Kings Slam

Hace tres semanas, Carlos Alcaraz y Jannik Sinner enviaron una carta a los cuatro Grand Slam donde mostraban su descontento ante el porcentaje que estos torneos dedican al reparto de premios. Los dos mejores tenistas del planeta, apoyados por Iga Swiatek y Aryna Sabalenka, pedían al Open de Australia, Roland Garros, Wimbledon y US Open un sustancial incremento, desde el actual 16% a un 22% en 2030. Unos días antes de esta misiva, Alcaraz había alzado su sexto major en Nueva York, por el que percibió cinco millones de dólares, la mayor suma del circuito. Esta semana, el número uno juega por un premio mayor, sin necesidad de 15 días de máximo esfuerzo como en los Grand Slam. El español recibirá seis millones de dólares si gana sus dos partidos del Six Kings Slam, un torneo de exhibición que se celebra en Riyadh bajo los auspicios del Fondo Soberano Saudí (PIF).

Mañana, Alcaraz juega en semifinales frente al vencedor del partido entre Taylor Fritz y Alexander Zverev. Tras la preceptiva jornada de descanso, impuesta por la ATP, la final se disputa el sábado. Los organizadores sueñan con otro duelo frente a Sinner, su verdugo en la edición de 2024. El italiano llega a la cita tras su precipitado adiós en el Masters de Shanghai, víctima del calor y los calambres. Su segundo abandono en cuatro torneos por problemas físicos.

"Tienen que hacer algo con el calendario. Hay demasiados torneos obligatorios y demasiados seguidos. Nos obligan a disputar determinados Masters 1000 y Masters 500", advirtió Alcaraz hace dos semanas, tras proclamarse campeón en Tokio. De este modo renovaba sus críticas a un circuito que ya se le había hecho muy cuesta arriba en 2024. Aquella derrota en Riad supuso el preludio de un discreto cierre de curso, con tropiezos en octavos de Paris-Bercy y la round robin de las ATP Finals. Pese a todo, el murciano aún tuvo tiempo de disputar en diciembre un par de exhibiciones más, frente a Ben Shelton en el Madison Square Garden y Francis Tiafoe en Charlotte.

Acuerdo con la ATP

Con su explosivo repertorio y su acreditado carisma, Alcaraz representa el mejor reclamo para el Six Kings Slam. Un evento donde no pondrá en juego sus puntos de la ATP. Y esta peculiaridad debería considerarse como una paradoja, dado que el Fondo Soberano Saudí (PIF) es patrocinador principal del ránking ATP desde 2024, cuando cerró un acuerdo con el circuito para "acelerar el crecimiento mundial del tenis". Desde entoces, Arabia Saudí se ha consolidado como una de las potencias emergentes, organizando las WTA Finals en Riad y las Next Gen ATP Finals en Jeddah.

Hoy, sobre la pista azul del ANB Arena, estrenado para la ocasión, lucirá el logo de Riyadh Season. Y es que este Six Kings Slam representa sólo el inicio de los fastos preparados por la familia real saudí. Nada menos que meses de "experiencia de entretenimiento global a través de 11 zonas únicas". Al tenis de primerísimo nivel se sumarán, entre otros, el WWE Royal Rumble de lucha libre, el Premier Padel, el Snooker Championship o el Fanatics Flag Football Classic, capitaneado por el legendario quarterback Tom Brady.

Alcaraz, durante el Six Kings Slam de 2024.

Alcaraz, durante el Six Kings Slam de 2024.REUTERS

Según Turki Al-Sheikh, presidente de la Autoridad General de Entretenimiento, 20 millones de personas participaron el año pasado en esta Riyadh Season, cuyo valor estima en casi 3.000 millones de dólares. Un espaldarazo para la labor del ministro, ex propietario de la UD Almería, que considera el tenis como una de ss prioridades. Más si cabe tras el los recientes fiascos del LIV. Hace apenas unos días, el circuito saudí de golf anunció perdidas cercanas a los 500 millones de dólares en 2024, por lo que su déficit acumulado de los tres últimos años superaría los 1.200 millones.

El refrendo del Six Kings Slam se cifra a través de su acuerdo con Netflix, que toma el relevo de DAZN para ofrecer sus directos en streaming. De nada sirvieron las críticas de Chris Evert y Martina Navratilova en las páginas de The Washington Post, porque el negocio del tenis sigue floreciendo en Arabia, la monarquía que ocupa el 132º puesto en el Índice Global de Brecha de Género (sobre 148) y el 162º puesto en el Índice Global de Libertad de Prensa (sobre 180).

Djokovic sigue vivo: sobrevive a un mareo, a Munar y "al ambiente más difícil del tenis mundial" para llegar a cuartos en Shanghai

Djokovic sigue vivo: sobrevive a un mareo, a Munar y “al ambiente más difícil del tenis mundial” para llegar a cuartos en Shanghai

Novak Djokovic, por los suelos. No podía más. Acababa de perder un set ante Jaume Munar, estaba mareado, extenuado y medio lesionado. Los médicos del Masters 1000 de Shanghai entraron para ayudarle. ¿Y qué pasó después? En lugar de retirarse del torneo, desenlace lógico, el serbio se levantó, venció al español por 6-3, 5-7 y 6-2 y se clasificó para cuartos de final del torneo.

Tampoco sorprendió a nadie: de la supervivencia ha hecho arte. Aquel joven que resistía las sacudidas de Roger Federer y Rafa Nadal es hoy un veterano de 38 años que pelea contra el tiempo. Aguanta, aguanta y aguanta más allá del tenis. Por eso es el favorito en China. No hay otro torneo en el mundo, quizá no lo ha habido nunca, en el que la capacidad de substituir sea tan importante. Desde que la competición empezó la semana pasada, los partidos consisten en una lucha por mantenerse en pie bajo condiciones extremas y así será difícil eliminar a Djokovic. El resto es otra cosa.

HECTOR RETAMALAFP

Con temperaturas siempre por encima de los 30 grados y una humedad superior al 80%, ya han sido varias las víctimas... y las que quedan. Aún restan partidos de octavos de final por disputarse y sólo siguen vivos tres tenistas del Top 10 del ranking ATP: el número cinco, Djokovic; el número siete, Álex de Miñaur; y el número nueve, Lorenzo Musetti. Se acabó. Con las ausencias desde el principio de Carlos Alcaraz y Jack Draper, el resto han caído, en su mayoría, por culpa de las condiciones meteorológicas.

El KO de Sinner

El mejor ejemplo fue la retirada de Jannik Sinner ante Tallon Griekspoor. El número dos del mundo —y vigente campeón del torneo chino— empezó a sentir calambres, intentó continuar, pero en el tercer set abandonó para evitar males mayores. Ahora está más lejos de Alcaraz en el ranking ATP —más de 1.000 puntos de desventaja—, y lo peor es que no fue por su culpa.

"Es el ambiente más difícil del tenis mundial, es peor que Estados Unidos en verano", aseguró el francés Arthur Rinderknech, muy crítico pese a sus buenos resultados: alcanzó los octavos de final, la mejor actuación de su vida en un Masters 1000. "Sabemos que hay mucha contaminación en las grandes ciudades de China, y eso probablemente no ayuda a respirar bien. Hay una capa de nubes que lo aplasta todo, pero además, cuando sale el sol, la temperatura sube rápidamente por encima de los 30 grados. Es muy difícil jugar", insistía Rinderknech, que subrayó los numerosos parones para que los médicos pudieran atender a jugadores como Emma Raducanu u Holger Rune, ambos mareados durante sus encuentros.

El propio Djokovic vomitó dos veces en su partido de tercera ronda ante Yannick Hanfmann: la primera, en una esquina de la pista; la segunda, en su banquillo. "La humedad que hay aquí es una locura, sinceramente. No recuerdo la última vez que jugué con una humedad como esta. Es lo que hay: es lo mismo para mí, para mi rival y para cualquier otro", comentó el serbio, que al mismo tiempo pedía algún tipo de protección a los responsables del circuito.

Y, extrañamente, era escuchado. Según informó este martes la ATP a Reuters, "se están evaluando medidas adicionales, incluida la aplicación de una política oficial sobre el calor, en consulta con jugadores, torneos y expertos médicos".

Como ocurre en el fútbol, el ciclismo, el atletismo o tantos otros deportes al aire libre, si los dirigentes del tenis se lo proponen, los partidos podrían cancelarse, reducirse o modificarse —añadiendo más pausas, por ejemplo— en condiciones climáticas extremas como las que se están viviendo estos días en Shanghái.Mientras tanto, eso sí, los jugadores deberán seguir resistiendo. Y en esas artes, no hay duda, Djokovic es el mejor.

Alcaraz 'versus' Sinner: el valor de saber elegir el momento

Alcaraz ‘versus’ Sinner: el valor de saber elegir el momento

Actualizado Sábado, 12 julio 2025 - 21:07

No hace tanto, hace muy poco, veíamos a Rafael Nadal percutir con su golpe liftado de derecha sobre el revés a una mano de Roger Federer mientras el suizo trataba de encontrar soluciones para salir del rincón. Sucedía en cada uno de sus enfrentamientos, en un clásico que deleitó a los aficionados durante más de tres lustros. El clásico que ahora vivimos y disfrutamos es diferente. No hay lagunas ni en Carlos Alcaraz ni en Jannik Sinner, quienes, juntos, cada uno con sus virtudes, están escribiendo nuevos capítulos en la historia del tenis.

Sinner reparte muy bien todos sus golpes y Alcaraz se saca conejos de la chistera, pero ambos, perfectos conocedores del adversario, deciden con mimo, cada uno a su manera, cuándo y cómo hacer más daño a su oponente.

El ejemplo muy reciente de Roland Garros demostró que cualquier detalle puede llevarte al borde del abismo u ofrecerte la posibilidad de un aparentemente improbable regreso. La herencia de aquella apasionante final estará presente en la memoria de ambos. Sinner llevará París tatuado en alguna parte de su cabeza, pero tampoco Alcaraz habrá olvidado la exigencia a la que se vio sometido, las más de cinco horas que tuvo que sudar para salir victorioso.

Años atrás, sobre la hierba, cobraban una importancia capital el saque y la volea. Ahora, sin obviar la revalorización de ambos golpes en esta superficie, jugadores como ellos exhiben también sus capacidades en el resto y cuentan con un nivel técnico, táctico y mental que elude la simplificación de sus confrontaciones.

Alcaraz se presenta mejor en la final y ha atravesado un camino más difícil, desde que en la primera ronda se topó con el talento inclasificable del veterano Fabio Fognini. Sinner, con algún problema físico en aquel partido, vio cómo se le retiraba Grigor Dimitrov en octavos de final cuando le dominaba por dos sets a cero y se encontró con un Novak Djokovic muy desgastado en su encuentro de semifinales.

Si Carlos consigue manejar con criterio su inmensa variedad de golpes a lo largo de todo el partido cuenta con ventaja y obligará una vez más a su rival a estar en constante estado de alerta. Es ahora, en las rondas finales, cuando la exigencia es máxima, cuando el español saca mayor provecho de su creatividad. Cuenta con menos alternativas para cerrar las jugadas y menos posibilidades de confundirse. Entonces, con la recompensa a tiro, su tenis alcanza su máxima y más certera expresión.

Sinner niega más gloria a un maltrecho Djokovic y se reencontrará con Alcaraz en la final de Wimbledon

Actualizado Viernes, 11 julio 2025 - 19:54

A Novak Djokovic le persigue la sombra del ocaso. Como les ocurrió a Roger Federer y Rafa Nadal en sus últimos torneos, todavía es capaz de derrotar a muchos rivales, no en vano ha llegado a las semifinales de los tres Grand Slam de este año, pero su propio cuerpo no le deja ir más allá. Si en el Open de Australia sufrió un desgarro muscular en la pierna izquierda que no le permitió discutir con Alexander Zverev; este viernes en Wimbledon una lesión en la cadera le mermó ante Jannik Sinner.

Desde el primer juego, el serbio se movió de manera extraña por la pista central y la competición se resintió. Con su saque todavía aguantaba, pero Sinner dominaba a su gusto cada intercambio desde el fondo de la pista. Al final el marcador reflejó 6-3, 6-3 y 6-4 después de una hora y 53 minutos de juego. "¡Novak, Novak, Novak!", le animaba el público londinense, con quien mantiene una relación tensa pese a sus siete títulos, pero no había manera. ¿Fue su último partido sobre la hierba del All England Club? Sólo el tiempo lo sabe.

TOLGA AKMENEFE

Sinner le aplaudía al finalizar el encuentro en reconocimiento a su carrera. No hubo una gran celebración del italiano, aunque en el tercer set Djokovic le sorprendió con un break temprano y tuvo que remontar un 0-3 adverso. Quizá hubiera sido descortés. En todo caso por fin disputará su primera final de Wimbledon, su quinta en un Grand Slam.

En su contra, que el rival será nuevamente Carlos Alcarazy entre ambos existe un abismo anímico desde la remontada en la final de Roland Garros. A su favor, el escaso desgaste sufrido en el camino. En todo el torneo, el italiano nunca ha jugado más de tres sets. Ante Luca Nardi en primera ronda, Aleksandar Vukic en segunda, Pedro Martínez en tercera y Ben Shelton en cuartos de final, Sinner venció por la vía rápida y en octavos de final, ante Grigor Dimitrov, también se benefició de su retirada. Los dos sets que perdió contra el búlgaro, que lo tenía contra las cuerdas, pueden notarse en su confianza, pero más duro será superar el recuerdo de lo ocurrido en París.

Una petanca, la croqueta sobre la hierba y unos pelotazos, los juegos de Alcaraz antes de las semis en Wimbledon: “Estamos mucho tiempo fuera de casa”

Actualizado Miércoles, 9 julio 2025 - 23:06

«Esto ya es como en el colegio: estoy todo el rato esperando el recreo», reconoce Carlos Alcaraz después de haber jugado. Al tenis, sí, pero también a otros juegos. Para ser campeón de Wimbledon por tercera vez necesita frescura y, con la experiencia de otros años, su equipo ha encontrado la solución: se divierten. En sus entrenamientos al mediodía en las pistas del Aorangi Park, Alcaraz hace lo que tiene que hacer, derechas, reveses, saques, y cuando ya se ha acabado el trabajo empieza lo mejor.

El número dos del mundo y sus siete ayudantes -sus dos entrenadores, su fisioterapeuta, su preparador físico, su médico, su representante y su hermano- se inventan retos y explotan las risas. A lo largo del torneo ha habido variaciones, pero lo más hilarante siempre es el final: el perdedor o los perdedores deben hacer la croqueta sobre la hierba en mitad del resto o exponerse a recibir un pelotazo del ganador o los ganadores desde la otra pista.

Este miércoles, antes de las semifinales ante Taylor Fritz de este viernes (en principio a las 14.30 horas, Movistar+), hubo dos desafíos. El primero fue individual: Alcaraz retó a su hermano Álvaro a hacerle un saque directo, un ace, y cómo éste lo consiguió le tocó marcarse una croqueta. Y el segundo fue conjunto: todos los miembros debían coger una pelota y desde lejos aproximarse a un agujero que había en un lateral de la pista. Alcaraz no lo hizo mal, pero nuevamente Álvaro y el fisioterapeuta Juanjo Moreno triunfaron: embocaron de pleno. Al tenista y al resto de su equipo les tocó ponerse de espalda al fondo y exponerse a un pelotazo de sus dos compañeros.

Sin polémica con Fritz

«Estos momentos son importantes. Las giras son largas y estamos mucho tiempo fuera de casa. Mantener un buen ambiente es fundamental», comentó después el segundo técnico de Alcaraz, Samuel López, que atendió a la prensa española junto al primero, Juan Carlos Ferrero.

Joanna ChanAP

En el grupo el éxito se ha convertido en rutina. Si el domingo hay otra celebración, la sexta de Grand Slam, no será nada excepcional. Y si no tampoco pasará nada. De hecho, ayer Ferrero incidía en ello para rebajar la presión hacia su pupilo antes de los dos partidos decisivos. «Toda la temporada que lleva es excepcional. Hay que darle muchísimo mérito, mucho valor a lo que ya ha hecho, torneo tras torneo. Parece fácil, pero sabemos lo difícil que es, hay que quitarse el sombrero», reclamó el entrenador que subrayó la mejoría de Alcaraz en su saque y su evolución partido a partido durante el torneo.

«Ha ido de menos a más desde el partido ante Fognini, mejorando poco a poco. Desde Queen's necesitó un poco de adaptación porque las condiciones son distintas y con el paso de las rondas está dando cada vez más nivel. Está con muchas ganas, disfrutando mucho», valoró Ferrero y López, más tímido, añadió: «Hasta ahora se merece un sobresaliente».

En el entorno de otro jugador las últimas declaraciones del rival, Fritz, quizá hubieran supuesto cierto malestar, pero en el equipo de Alcaraz nadie arqueó ni una ceja. Después de vencer a Karen Khachanov en cuartos de final, el estadounidense se vino arriba y se declaró invencible. «Jugando como lo hice los dos primeros sets, nadie puede hacer demasiado contra mí», aseguró y los entrenadores de Alcaraz ayer respondieron que sí, que muy bien, que perfecto.

Joanna ChanAP

«Hombre, es que está jugando un huevo», contestó Ferrero, que luego siguió: «Esos comentarios ayudan a mantener la motivación de cara al enfrentamiento. Carlos ya lo dice, que vamos a verlo en pista, que es ahí donde debe demostrar el nivel». Después todos los miembros del equipo se fueron a comer juntos en el pabellón del Aorangi Park y, también juntos, se marcharon a la casa que tienen alquilada a ver la victoria de Jannik Sinner ante Ben Shelton (7-6 [2], 6-4, 6-4) y la de Novak Djokovic frente a Flavio Cobolli (6-7 [6], 6-2, 7-5, 6-4). Hoy no habrá entrenamiento y el grupo se marchará de excursión. Pero seguro que seguirá habiendo diversión.