Luis Enrique, el coreógrafo audaz que llevó al PSG hacia el infinito

Luis Enrique, el coreógrafo audaz que llevó al PSG hacia el infinito

En los tiempos del culto al ego y del retroceso de la acción colectiva, en la era del narcisismo y la hipertrofia del yo, Luis Enrique Martínez (Gijón, 1970), en su segunda temporada en el Paris Saint Germain, consiguió aunar talento y voluntades para suscribir el gran logro ambicionado obsesivamente por Nasser Al-Khelaifi, quien había buscado la Copa de Europa por vías que acabaron revelándose estériles. La noche del 31 de mayo, en el Allianz Arena de Múnich, el PSG vencía 5-0 al Inter para hacerse con su primera Champions con la mayor goleada en una final de la competición.

Ya no estaban Messi, Neymar ni siquiera Kylian Mbappé, a quien la prensa deportiva madrileña había recomendado fichar de una vez por todas por el Real Madrid si quería hacerse con el máximo torneo continental. Después de sucesivos proyectos frustrados, el magnate catarí otorgó plenos poderes al ex seleccionador de España y tuvo la paciencia suficiente tras el curso de debut y los serios apuros con el nuevo formato de la competición, cuando no fueron pocas las soflamas mediáticas en contra del nuevo entrenador a medida que el equipo volvía a quedar lejos del objetivo.

A diferencia de lo que sucede con otros grandes equipos, sólo los muy aficionados al fútbol recitarían la alineación del PSG, un grupo caracterizado por su armonía sobre el terreno de juego y su solidaridad en el desempeño del oficio. Buenos jugadores, algunos de ellos excelentes, pero ninguno eximido de las responsabilidades impuestas por su entrenador en aras del bien común.

Con Luis Enrique llegó la mejor versión de Ousmane Dembélé, consagrado con el Balón de Oro tras cinco temporadas decepcionantes en el FC Barcelona. El internacional francés suscribió 37 goles y 15 asistencias en un curso excepcional, en el que su equipo ganó también la Supercopa de Europa, la Copa Intercontinental, la Liga y la Copa de Francia, además de disputar la final del Mundial de Clubes.

El triunfo por penaltis logrado este 17 de diciembre ante el Flamengo en la Intercontinental, después de que el partido concluyese con empate a uno, fue el colofón a un año difícilmente mejorable del PSG. Paralelamente al asombro que provocaron durante la temporada el vértigo y la ferocidad de Dembélé, quien, convalenciente de una lesión, sólo pudo disputar los últimos 12 minutos y la prórroga ante los brasileños, impresionó observarle siempre implicado como el que más, en la primera línea del frente a la hora de iniciar la atrevida y extenuante presión que distingue al mejor equipo del mundo.

El crecimiento de Vitinha

Otro de quienes han alcanzado de su mano la expresión más rica de su fútbol es Vitinha, alzado al podio del Balón de Oro, detrás de Dembélé y Lamine Yamal. Junto al guardameta, ahora Chevalier, o también Safonov, determinante el ruso en la Intercontinental al detener cuatro lanzamientos en la tanda de penaltis, antes Donnaruma, el medio centro portugués es el hombre más fácil de ubicar en un elenco donde todos los actores pueden interpretar varios papeles a lo largo de la función. Vitinha maneja la partitura, ordena, dirige y enmienda, sin perder nunca el rumbo, tan diestro al volante como a la hora de manejar el freno o pisar el acelerador.

Este 8 de diciembre, en la cuarta jornada de esta edición de la Liga de Campones, en la que su equipo ganó 5-3 al Tottenham Hotspur, destacó en una faceta infrecuente, al conseguir por primera vez marcar tres tantos en un partido.

Luis Enrique ha encontrado en el fútbol, su pasión de toda la vida, una vía de rescate emocional a la pérdida de su hija Xana, fallecida en 2019 a los nueve años como consecuencia de un osteosarcoma. Después de su controvertido paso por la selección española, en el que pesó la eliminación ante Marruecos en los octavos de final del Mundial de Catar, y del obligado receso ante la tragedia personal, disfruta en París del punto álgido de una trayectoria brillante en los banquillos, en la que suma 18 títulos.

El mejor de la lista

Unai Emery, Thomas Tuchel, Mauricio Pochettino, Christophe Galtier... Han sido unos cuantos los técnicos con quienes ha probado Al-Khelaifi, así como fueron muchas las estrellas rimbombantes que pasaron por el equipo. Pero ningún entrenador supo ganarse la independencia y el exclusivo liderazgo con la personalidad y la sabiduría que lo ha hecho Luis Enrique.

Feliz en la dificultad, como confiesa en No tenéis ni p... idea, la serie documental emitida el pasado 2024 en Movistar Plus, y retroalimentado por la confrontación, a través de una beligerancia constante con los medios, su éxito no admite debate. Mientras persigue de nuevo los máximos objetivos, se exprime en cuerpo y alma a lomos de su bicicleta y corriendo descalzo. Siempre en busca de sus propios límites.

Cargas policiales y denuncias de "estafa" durante la caótica visita de Messi a Calcuta: "Pagué más de 100 euros y no le vi ni la cara"

Cargas policiales y denuncias de “estafa” durante la caótica visita de Messi a Calcuta: “Pagué más de 100 euros y no le vi ni la cara”

Actualizado

Las fuerzas de seguridad de la India cargaron este sábado contra grupos de aficionados en Calcuta tras los disturbios provocados por la fugaz visita del futbolista Lionel Messi, cuya presencia en el estadio no superó los 22 minutos y fue tachada de "estafa" por muchos asistentes.

La policía recurrió al uso de bastones en las inmediaciones del hotel Hyatt, donde se alojaba la estrella argentina, para dispersar a cientos de seguidores indignados que se concentraron tras el evento para protestar contra los organizadores del denominado "GOAT Tour".

El estallido de violencia en las calles fue el colofón de una jornada caótica que ya había empezado dentro del Salt Lake Stadium. Miles de personas que habían pagado entradas de hasta 10.000 rupias (más de 100 euros) vieron cómo sus expectativas se esfumaban cuando el futbolista fue evacuado de forma precipitada.

"Solo había dirigentes y famosos alrededor de Messi", denunció un aficionado a la agencia ANI. "¿Para qué nos llamaron entonces? Pagué más de 12.000 rupias (130 euros) y no le vi ni la cara."

Messi apenas estuvo 22 minutos en el recinto. En cuanto pisó el césped, quedó rodeado por un nutrido grupo de políticos locales, cargos públicos y agentes de seguridad que se agolparon a su alrededor para hacerse fotografías, impidiendo que el público de las gradas pudiera siquiera verlo.

Lionel Messi, a su llegada al estadio Salt Lake de Calcuta.

Lionel Messi, a su llegada al estadio Salt Lake de Calcuta.AFP

La frustración fue en aumento y acabó estallando en las gradas, con el lanzamiento de sillas y botellas de plástico y destrozos en el mobiliario del estadio. Ante la situación, el equipo de seguridad personal del jugador activó el protocolo de extracción y canceló cualquier contacto con los aficionados.

Otro asistente apuntó directamente a la organización y a la gestión de la seguridad: "La policía y los militares estaban más pendientes de hacerse fotos que de controlar el evento. Al final, nos quedamos sin espectáculo".

Tras los incidentes en el estadio y las posteriores cargas policiales en el hotel, la comitiva del jugador puso rumbo al aeropuerto para volar a Hyderabad, siguiente parada de su gira por la India, dejando atrás una Calcuta —la llamada "ciudad de la alegría"— marcada por la polémica.

ARRESTO

Tras el incidente, las autoridades de la India han detenido al principal organizador del evento y le han exigido un compromiso por escrito para reembolsar el dinero de las entradas a los miles de aficionados afectados por el caos.

El director general de Policía de Bengala Occidental, Rajeev Kumar, ha explicado que la violencia fue provocada por una falsa expectativa sobre la participación del jugador: "Hubo cierto nivel de ira y ansiedad entre los aficionados, quienes creían que Messi iba a jugar. El plan era que él viniera, saludara, se reuniera con ciertas personas y luego se fuera".

La intervención policial se produce horas después de que la jefa del Gobierno de Bengala Occidental, Mamata Banerjee, pidiera disculpas públicamente y ordenara la creación de un comité de investigación para esclarecer la mala gestión del evento.

El Gobierno central calificó el evento de "saqueo", acusando a los organizadores de cobrar precios elevados por un espectáculo que duró apenas 22 minutos y que terminó con la evacuación de emergencia del futbolista. Este episodio ha derivado en acusaciones de corrupción política y estafa contra los responsables del evento.

El Mundial de las estrellas: los caminos de Messi y Cristiano, Mbappé-Haaland, ogros para Inglaterra y Brasil, unos cuartos de infarto...

El Mundial de las estrellas: los caminos de Messi y Cristiano, Mbappé-Haaland, ogros para Inglaterra y Brasil, unos cuartos de infarto…

Serán 104 partidos los que decidirán el campeón del último Mundial que disputarán Leo Messi y Cristiano Ronaldo, leyendas de nuestra época. Ante eso, Argentina y Portugal han tenido relativa suerte al cruzarse con Austria y Colombia como principales escollos en el sorteo de la fase de grupos. Un sorteo gigante, por primera vez con 48 equipos, 32 de los cuales pasarán a la ronda de dieciseisavos: los dos primeros de cada grupo y los ocho mejores terceros. Demasiado abanico para ver sorpresas. O no.

El evento ha deparado un par de conatos de grupos de la muerte. Mbappé y Haaland, herederos del trono del argentino y el luso, se medirán junto a Senegal en el inicio de un torneo que debe impulsarles en su carrera hacia el Balón de Oro. Croacia y Ghana tentarán a la Inglaterra de Bellingham y Tuchel, Ecuador y Costa de Marfil a la primera Alemania sin Kroos y Marruecos, semifinalista del último Mundial, calibrará las sensaciones de la Brasil de Ancelotti. Pero vayamos por partes.

ANFITRIONES

Sale rentable organizar un Mundial de fútbol, o al menos eso deben pensar Estados Unidos, México y Canadá. Después de darle el Premio FIFA de la Paz a Donald Trump, el sorteo de Infantino le entregó a los tres países que son sede del torneo un reparto no demasiado duro. Sudáfrica, contra el que jugará el partido inaugural el 11 de junio en el Azteca, Corea del Sur y un equipo de la repesca europea (debería ser Dinamarca o República Checa) se medirán a la México de Javier Aguirre. Suiza, Qatar y otro europeo (debería ser Italia) se cruzarán con Canadá, mientras que Australia, Paraguay y uno de los ganadores del playoff europeo (debería ser Turquía) pondrán en problemas al combinado estadounidense.

MESSI Y CRISTIANO

Son las dos grandes estrellas de este torneo. Leyendas en su ocaso que buscan la guinda, si hiciera falta, a sus carreras. El argentino quiere coronar su vitrina con su segundo Mundial (y su tercera final) para superar en números el legado de Maradona en la Copa del Mundo. Para ello el inicio suena apetecible. Compartirá el GrupoJ con Argelia, Austria y Jordania, selecciones que están lejos del máximo nivel de sus conferencias. A la albiceleste se le suele torcer la primera fase, como ya demostró en el Mundial de Qatar, pero la lección de 2022 y la facilidad para superar la ronda inicial allanan el camino argentino.

En cuanto a Portugal, tampoco debería tener problemas. Jugará en el Grupo K contra Uzbekistán y el ganador de la primera repesca internacional, que saldrá del trío formado por Congo, Nueva Caledonia o Jamaica. Rivales menores para una selección que aspirar a ganar su primer Mundial. La única piedra en el camino de su primera fase apunta a ser Colombia, tercera en las eliminatorias sudamericanas para el torneo por delante de favoritas como Uruguay y Brasil.

LOS ASPIRANTES

Francia, Inglaterra, Alemania y Brasil son junto a España y Portugal las selecciones llamadas a competir el trono mundialista de Argentina, y viendo el sorteo no parece que lo vayan a tener muy complicado para plantarse en dieciseisavos, aunque alguna estrella seguro que sufre en el camino. Mbappé liderará a los galos en el Grupo I, donde se medirá a la Noruega de Haaland. Dos compañeros de generación frente a frente en un duelo que tiene claro color 'bleu'. Los nórdicos del gigante del City y de Odegaard, la Senegal de Sadio Mané, invicta en la liguilla africana, y la ganadora de la segunda repesca internacional (Irak, Bolivia o Surinam) intentarán complicar el pase del cuadro de Deschamps.

La Inglaterra de Tuchel, subcampeona de la última Eurocopa, tendrá que ir con cuidado en el Grupo L. Croacia es una de las mejores selecciones de la década contando Eurocopas y Mundiales y seguro que quiere honrar la última Copa del Mundo de Luka Modric (no se atreverá a llegar a 2030, ¿no?), Ghana lideró su grupo africano y fue uno de los máximos goleadores, con Iñaki Williams o Thomas Partey al mando, mientras que Panamá terminó imbatida en la liguilla centroamericana.

Alemania tampoco puede relajarse en el Grupo E, que en Qatar se quedó se quedó fuera a las primeras de cambio. Ecuador, segunda en las eliminatorias sudamericanas, y Costa de Marfil le apretarán las tuercas, mientras que la novata Curazao pondrá el show. Más difícil todavía se lo ha dejado el sorteo a Brasil, que buscará en América pisar una final por primera vez desde 2002. En el camino de Ancelotti, Vinicius, Raphinha y compañía se cruzará Marruecos, semifinalista del último Mundial. Duro enemigo por el primer puesto del Grupo C con Escocia, de regreso a una cita mundialista, y Haití. El F lo pelearán Países Bajos y Japón y el G Bélgica y Egipto.

POSIBLES CRUCES

En el horizonte, unos dieciseisavos que arderán si alguna favorita no termina como primera. España se medirá al segundo del grupo de Argentina, por ejemplo. Unos cuartos de final podrían ser Francia - Países Bajos y España - Bélgica por un lado. En el otro, Brasil - Inglaterra y Argentina - Portugal. Pero la teoría es traicionera.

Mbappé recibe la Bota de Oro: "Gracias a mis compañeros puedo ser la mejor versión de Kylian"

Mbappé recibe la Bota de Oro: “Gracias a mis compañeros puedo ser la mejor versión de Kylian”

Actualizado Viernes, 31 octubre 2025 - 17:41

Kylian Mbappé recibió este viernes la Bota de Oro 2024-2025 durante un acto que tuvo lugar en el palco de honor del estadio Santiago Bernabéu. El internacional francés conquista por primera vez este galardón, que reconoce al máximo goleador europeo de cada temporada, gracias a los 31 tantos logrados el pasado curso.

"Es un momento muy importante para mí. Ganar por primera vez este premio significa mucho como delantero. Gracias a mis compañeros puedo ser la mejor versión de Kylian y ayudar al equipo a ganar todo lo que se pueda. Tenemos un grupo increíble", manifestó después de recibir el premio, insistiendo en el trabajo colectivo: "Sin los jugadores de alto nivel que tengo a mi lado sería imposible conseguir un trofeo como este".

El acto contó con la participación del presidente del Real Madrid, Florentino Pérez, y con la presencia de Xabi Alonso, y la plantilla al completo. Por parte de Unidad Editorial, asistieron el director de MARCA y vicepresidente de la European Sports Media, Juan Ignacio Gallardo; el presidente de Unidad Editorial, Marco Pompignoli; la directora general y consejera, Laura Múgica, y la directora de Negocio del diario, Gema Monjas.

Los valores

"Este premio es fruto de tu trabajo, tu compromiso y tu pasión por el fútbol y estoy muy orgulloso de contar en nuestro equipo con un jugador como tú, que representas a la perfección los valores de este club", expresó el máximo mandatario del Real Madrid dirigiéndose al galardonado.

Gallardo se dirigió a Mbappé con palabras laudatorias: "Es un inmenso honor entregarte este trofeo. Aquí no hay votaciones ni debates. Lo has ganado con total merecimiento, con tu talento descomunal, tu dominio total del área, tu velocidad, tu fuerza, tu destreza, tu puntería y tu extraordinaria facilidad para hacer goles".

Los 31 goles anotados por Mbappé en 34 partidos en LaLiga 2024-2025 le colocaron en la clasificación final por delante de Viktor Gyokeres (Sporting de Portugal) y Mohamed Salah (Liverpool). La Bota de Oro se suma así al Trofeo Pichichi, también concedido por MARCA, que el internacional conquistó en su estreno en el fútbol español con esta cifra, que se elevó a una más amplia, hasta las 44 dianas, teniendo en cuenta todas las competiciones.

Con este trofeo, Mbappé entra a formar parte de una exclusiva lista en la que figuran los grandes artilleros que han jugado en Europa desde finales de los años 60. El primer ganador fue el portugués Eusebio, leyenda del Benfica, al que siguieron otros ilustres futbolistas como Gerd Müller, Ian Rush, Marco van Basten, Hugo Sánchez, Ronaldo Nazario, Thierry Henry, Francesco Totti, Leo Messi o Cristiano Ronaldo.

La Bota de Oro es un galardón que reconoce al máximo goleador europeo de cada temporada y que fue creado en 1968 por la European Sports Media (ESM), la asociación de medios deportivos formada por las principales cabeceras a nivel mundial, entre ellas MARCA, La Gazzetta dello Sport, A Bola y Frankfurter Allgemeine.

Messi renueva con el Inter Miami hasta 2028: "Es una alegría seguir acá, una realidad hermosa"

Messi renueva con el Inter Miami hasta 2028: “Es una alegría seguir acá, una realidad hermosa”

Actualizado Jueves, 23 octubre 2025 - 19:05

El argentino Lionel Messi renovó este jueves su contrato con el Inter Miami hasta 2028, informó el club en una nota oficial. Messi, de 38 años, juega en el Inter Miami desde 2023 y este año fue máximo artillero de la MLS en la temporada regular con 29 goles. El astro argentino fue campeón de la Leagues Cup en 2023 con el equipo de Florida.

El Inter Miami hizo oficial la renovación de contrato con el mensaje 'He's home' (Está en casa), acompañado por un vídeo en el que se ve a Messi, vestido con traje azul oscuro, sentarse a una mesa y firmar el acuerdo.

En el desarrollo del video se ve como Messi se encuentra en el centro del Freedom Park,el estadio que el Inter Miami está edificando en la zona del aeropuerto de la ciudad y cuyas obras terminarán en 2026. Uno de los grandes objetivos del club era que el jugador siguiera precisamente para la apertura de la nueva instalación, que acercará al equipo a la ciudad. Hasta la presente temporada, el Inter Miami disputa sus partidos como local en el Chase Stadium de Fort Lauderdale, a casi 50 kilómetros de Miami.

Messi fue protagonista de una temporada estelar con el club de Javier Mascherano y, además de sus 29 goles, repartió 19 asistencias. El Inter Miami disputará este viernes el primer partido de la serie de primera ronda de los 'playoffs' contra el Nashville.

Tras renovar su contrato,. el delantero argentino ha afirmado que seguir en el club de Florida "además de ser un sueño, es una realidad hermosa".

"Es una alegría seguir acá y continuar con este proyecto que, además de ser un sueño, es una realidad hermosa: jugar en este estadio, en Miami Freedom Park. Desde que llegué a Miami soy muy feliz, así que estoy realmente contento de continuar", dijo Messi en declaraciones facilitadas por el club.

"Vivimos con mucha ansiedad el momento en que podamos jugar en el Miami Freedom Park. Tenemos muchas ganas de que esté terminado, poder vivirlo desde adentro, en nuestra nueva casa y que la gente también la pueda disfrutar. Va a ser algo muy lindo jugar de local en una cancha tan espectacular", añadió Messi desde el sitio donde se construye el nuevo estadio. Messi es el jugador que ha conquistado más títulos, con un total de 46 trofeos.

Dabone y Bala, niños gigantes

Actualizado Domingo, 19 octubre 2025 - 16:42

El 12 de septiembre, el Barcelona jugó un amistoso de pretemporada contra el Bàsquet Girona. El hecho no tendría nada de extraordinario si no fuera porque con el primer equipo del Barça debutó un joven de 2,10 de estatura. Tampoco eso sería nada llamativo en un deporte caracterizado por la aventajada talla de sus practicantes. Pero ese joven tenía sólo 13 años. Nacido en Burkina Faso, atendía por Mohamed Dabone y había sido fichado casi en la cuna por el Barcelona en 2022.

El Madrid reaccionó ante la amenaza de esa futura torre de destrucción masiva (¿de 2,30?) e importó de Mali, país fronterizo con Burkina Faso, a un antídoto de 2,07 de nombre Moussa Bala. No era tan alto como Dabone. Pero casi. Y, además, contaba únicamente 11 tiernos años. Dabone cumplirá 14 el martes. Y Bala, 12 el viernes.

Mali es una cantera de niños gigantes. El Barça dispone también, nacidos allí, de Sayon Keita, de 17 años y 2,14 (titular en Euroliga ante Maccabi y Dubai). Y de Abdrahamane Kone, de 16 y 2,08. Incluso aceptando que África y sus profundidades étnicas surten de ejemplares góticos al baloncesto mundial, cuesta aceptar que algunos de esos muchachitos tengan esa edad. La estatura no ofrece dudas. La edad, sí. Especialmente en el caso de Bala. Las facciones, la musculatura... no son las de una criaturita de 11 añitos, por muy desarrollado que esté. El África subsahariana, feraz especialmente en el atletismo, siempre ha suscitado sospechas respecto a la edad de sus deportistas.

Dabone y Bala no tienen nada que ver con los actuales Lamine Yamal, Franco Mastantuono y compañía. Ni siquiera con Max Dowman, del Arsenal, que en agosto debutó en la Premier con 15 años y 229 días y al que, se dice, pretende el Real Madrid. Ni con el último fenómeno con acné, el mexicano Gilberto Mora, también en el voraz radar blanco, que cumplió 17 años el martes y que, con 16 y 265 días, se convirtió, al ganar la Copa Oro, el equivalente norteamericano, centroamericano y caribeño de la Copa América, en el internacional absoluto más joven en levantar un título. Por delante de Lamine y Pelé, aunque éstos alzaron trofeos de mayor fuste.

Pelé, Messi, Lamine y demás estrellas juveniles eran o son adolescentes más o menos precoces. Dabone, Bala y los Dabone y Bala que puedan aparecer son niños. Literalmente. Lo mismo que un gigante mental, no físico, el argentino Faustino Oro (otro Oro en esta columna), el Messi del ajedrez, que el pasado día 14 cumplió 12 años. Fue Maestro Internacional con nueve y ya ha superado la primera norma para obtener el rango de Gran Maestro.

La Naturaleza se divierte creando especímenes humanos que son, a la vez, prodigiosos y anómalos, arrojados demasiado prematuramente a un entorno de cuyas dimensiones lógicas escapan. Con frecuencia no llegan a confirmar de adultos lo que prometían de menores.

El hoy les sonríe. Pero el futuro no les ofrece certezas. No les pertenece a ellos ni, por otra parte, a nadie. Es una página en blanco. Al igual que el camino, no existe de antemano. Se hace camino al andar. Y mientras andamos, vamos pisando, viviendo sólo el presente.

Una ciudad, Valladolid, y un rival, Bulgaria, para colocar a esta España a la altura de la de 2012

Una ciudad, Valladolid, y un rival, Bulgaria, para colocar a esta España a la altura de la de 2012

La selección búlgara se aloja en un hotel algo alejado del centro de Valladolid, pero incluso de haber estado en la mismísima calle de Santiago nadie hubiera reparado en ellos. Es el rival de España esta noche, y se llenará el José Zorrilla para ver al equipo de Luis de la Fuente, que en realidad no juega contra Bulgaria, a la que, se sobreentiende, va a ganar sin apenas esfuerzo, sino contra sí misma. ¿Por qué? Sencillo. Si hoy gana (o al menos no pierde, y no perder sería un cataclismo), igualará una cifra que pone sobre el tablero de nuevo una pregunta recurrente: ¿Se puede comparar a esta selección con la del periodo 2008-2012?

Si España no cae esta noche, sumará 29 partidos oficiales consecutivos sin hacerlo. Igualará la mejor racha de la historia de la selección, firmada entre 2010 y 2013 por el equipo dirigido entonces por Vicente del Bosque. Aquel equipo cedió en el primer partido del Mundial (que terminaría ganando) contra Suiza, y estuvo esas 29 citas hasta que hincó la rodilla contra la Brasil de Neymar en la final de la Copa Confederaciones de 2013. Entonces, fueron 24 victorias y cinco derrotas.

Para saber más

Este equipo, es sabido, perdió contra Escocia en la fase de clasificación para la Eurocopa, era marzo de 2023, y de momento ahí sigue. Por matizar, que siempre hay tiquismiquis, FIFA y UEFA cuentan los partidos que van a los penaltis como empates.

28 de marzo en Doha

Por eso, a esta España no le cuentan como victorias la final de la Liga de Naciones de 2023 contra Croacia ni los cuartos de final de esa misma competición este año, en marzo ante Países Bajos. Como tampoco le cuenta como derrota la final de junio contra Portugal, resuelta en una tanda. En el caso del presente, España suma 23 victorias y cinco empates, exactamente igual que la gran España de Del Bosque.

Mirando un poco más allá de esta noche, el equipo tiene en noviembre la posibilidad de igualar esta racha a nivel mundial. De momento, es Italia la selección que en toda la historia del fútbol más partidos ha permanecido invicta. Son 31. Si España no pierde en noviembre en Georgia (día 15) y en Sevilla con Turquía (día 18), estará a esa altura, y entonces se multiplicaría el morbo de la siguiente cita. Sería ya en marzo, sería probablemente en Doha, sería probablemente el sábado 28, y sería ante Argentina, ante Leo Messi, cuando España podría convertirse en el equipo con la racha de partidos sin perder más larga de la historia del fútbol. Casi nada.

«Primero vamos a clasificarnos para el Mundial», insiste De la Fuente, aunque él, como todos, tiene en la cabeza estas cosas. Porque la comparación con la mejor época de la selección española la tienen presente todos los miembros de la Federación, conscientes de estar ante un equipo que ya ha ganado una Eurocopa (también una Liga de Naciones, pero sobre todo una Eurocopa), que ha llegado a las finales de las tres últimas competiciones que ha disputado y que mira al Mundial sabiendo que es una de las dos-tres grandes favoritas, sino la gran favorita.

Pedro Porro, ante Dvali, el sábado en el Martínez Valero.

Pedro Porro, ante Dvali, el sábado en el Martínez Valero.AFP

Si a todo eso se le une la edad media del grueso de los internacionales, especialmente de sus estrellas (Nico, Lamine, Huijsen, Zubimendi, Fabián, Merino, Cubarsí, Pedri, Cucurella, etc...) no es una locura pensar en marcar una época, que siempre luce mucho en el currículum.

De momento esta noche se intuye un equipo de Luis de la Fuente que certifique todavía más la idea de de aquí puede jugar (casi) cualquiera. Sin apagarse los ecos del lío con Lamine Yamal, con Dani Olmo ya en Barcelona y con Ferran siguiéndole desde ayer, parece claro que va a dar descanso a muchos jugadores, especialmente a Pedri y a Cubarsí, en una noche que se presenta plácida. Tanto que casi ya no se juega contra el rival sino contra sí mismo.

Ter Stegen, una vida de genio y rebeldía: antes de retar al Barça rivalizó con Messi, Neuer o Claudio Bravo

Ter Stegen, una vida de genio y rebeldía: antes de retar al Barça rivalizó con Messi, Neuer o Claudio Bravo

Actualizado Martes, 5 agosto 2025 - 22:08

Víctor Valdés aseguraba que la clave para que un portero triunfara en el Barcelona, más que el juego con los pies, es el uno contra uno. Marc-André ter Stegen, a lo largo de los últimos años, ha demostrado tener un toque fantástico a la hora de desplazar el balón. Y también un más que solvente rendimiento en los duelos. Siempre implacable, sabe qué hacer para frustrar a su rival. Y, para lo bueno y para lo malo, ha llevado también esa actitud lejos de los terrenos de juego.

En su último gran pulso, en este caso con el propio club azulgrana, se niega a firmar el consentimiento para que la entidad le haga llegar a la Comisión Médica de LaLiga sus informes médicos, con el objetivo de que determinen su periodo de baja. Si es de cuatro meses o más, podrán usar parte de su salario para inscribir fichajes. Sobre todo, a un Joan García llamado a ser ahora el titular indiscutible bajo los palos.

Pero el germano no tira la toalla. Ya lo evidenció al asegurar que su ausencia sería de tres meses el mismo día en que anunció que pasaría por el quirófano para solventar unos nuevos problemas en las lumbares. Y ahora le ha dado una vuelta de tuerca más ejerciendo un derecho inalienable a su privacidad, pero al que ningún futbolista, hasta el momento, había considerado recurrir en caso de lesión.

Que todo forma parte del tira y afloja con el club azulgrana es más que evidente. Como lo es también que a Ter Stegen no le duelen prendas al lanzar pulsos. En su etapa como juvenil con su selección, compitió fieramente con Bernd Leno, actual arquero del Fulham. Ter Stegen se hizo con la titularidad en las categorías inferiores de la mannschaft, en una etapa en la que casi llegan a las manos porque, en las concentraciones, el azulgrana quería dormir mientras que Leno prefería hablar por teléfono. ¿Solución? Habitaciones separadas.

Frente a Claudio Bravo

Cuando iba a empezar su tercera temporada como azulgrana, surgió otro duelo, esta vez quizás más o menos esperado con otro compañero de fatigas bajo los palos. En esta ocasión, con Claudio Bravo. Durante los dos primeros años con Luis Enrique al frente del equipo, el chileno era titular habitual en la Liga y él debía conformarse con la Champions y la Copa del Rey. Por eso lanzó un serio ultimátum: o él o yo. En las manos, tenía la baza ganadora de que el Manchester City de Pep Guardiola estaba dispuesto a todo para ficharlo. De nuevo ganó el pulso y al final quien acabó incorporándose al conjunto citizen fue Bravo.

Dicen que no hay dos sin tres. Siguiendo esa máxima, no es entonces raro encontrar un tercer choque con otro portero. Uno que, no obstante, no acabó teniendo el desenlace que esperaba. La portería de la selección alemana, durante muchísimo tiempo, la defendió un Manuel Neuer prácticamente inamovible, por mucho que Ter Stegen esgrimiera sus buenas actuaciones con el Barça.

Con el anuncio de retirada del equipo nacional de Neuer, se le abrió al fin la puerta de la titularidad, si bien el arquero del Bayern ha tenido últimamente un gesto que invita a pensar que aún se la tiene guardada al meta barcelonista: ofrecerse a volver a jugar con el combinado germano, algo que su actual máximo responsable, Julian Nagelsmann, ya ha descartado por completo.

El fuerte carácter de Ter Stegen no entiende de galones. Por eso, llegó a vivir también varios momentos tensos con Leo Messi en el Barça. Así lo confesaba él mismo en un podcast del diario Bild. Y el argentino, según explicó, no es de los que se andan con tonterías. "Probablemente, es el único jugador que puede tirarte una pelota a la cara si quiere. Tiene esa habilidad. Otros dispararían a otro lado; él podía dar en el blanco. Lo ha hecho varias veces», destapó.

Un reencuentro “muy especial” en el adiós de Messi al Mundial de clubes: abrazo con Luis Enrique, camiseta con Hakimi y foto con Dembélé

Actualizado Lunes, 30 junio 2025 - 07:38

Uno a uno, todos se fueron acercando a Leo Messi. Minutos después de confirmarse al 'adiós' definitivo del Inter Miami al Mundial de clubes tras la contundente derrota ante el PSG (4-0), el argentino recibió en la entrada de los vestuarios el cariño de sus excompañeros del conjunto galo. Por ahí pasaron a abrazarle Donnarumma, Kimpembe, Marquinhos, Achraf o Dembélé, con el que compartió etapa en el Barcelona, pero sin duda el reencuentro más especial fue con Luis Enrique.

Diez años después del triplete que consiguieron en el Camp Nou y tras aquellos episodios de discusiones y títulos, estrella y entrenador tuvieron su 'momento abrazo' en el Mercedes-Benz de Atlanta. Un minuto en el que se rieron, compartieron un par de frases y se dieron cariño.

"Ha sido muy especial por reencontrarme con muchas personas con las que hemos compartido muchas cosas, muchos éxitos y también fracasos. Poder saludar a jugadores antes y después del partido y a Mascherano ha sido especial. Ha sido perfecto en lo emocional y perfecto en el juego", explicó Luis Enrique, que dirigió en el Barça a Messi, Suárez, Jordi Alba, Busquets y Mascherano, ahora técnico del Inter Miami, entre 2014 y 2017.

Messi se intercambió la camiseta con Achraf Hakimi, que fue el más rápido en pedírsela, y se sacó una foto con Dembélé en los vestuarios que el francés publicó en sus redes sociales: "Qué bueno volverte a ver Leo, el mejor de todos los tiempos... Ojalá sigas haciendo historia con el Inter Miami como en este Mundial de Clubes", escribió el ex jugador del Barça.

El argentino intentó por todos los medios marcar el gol del honor del Inter Miami en el tramo final del encuentro, pero no lo consiguió. Tuvo un cabezazo dentro del área que sacó Donnarumma y una falta desde la frontal que estrelló en la barrera, una de esas que suelen ser casi penaltis para él. Se fue de vacío, pero con los elogios de compañeros y rivales.

"Leo ha hecho un gran partido dentro de las posibilidades que teníamos, sobre todo en el segundo tiempo, cuando lo encontramos mucho más", aseguró Mascherano, que insistió en que en el tramo final "hemos visto lo mejor de él". "Creo que a día de hoy, con 38 años, la gente sigue pagando una entrada para verlo. Esa es la grandeza y el legado que nos deja a todos".

Al otro lado, Luis Enrique elogió el final del partido de los de Florida. "Han podido conectar a sus jugadores que todos conocemos: Jordi, Busi, Leo, Luis, Allende y Redondo. Y fue ahí que nos han generado problemas y que nos pusieron en dificultad".

Eso sí, el encuentro quedó sentenciado en el descanso después de tres goles casi seguidos del PSG para ampliar su renta a los cuatro tantos. Imposible para el Inter Miami: "Cometimos errores que no se pueden hacer ante un equipo como el PSG. Con esos jugadores, te penalizan mucho. El partido se acabó muy pronto, en la primera parte. Sabiendo la diferencia entre ambos equipos... nos iba a costar un poco más", resumió Busquets.

El excentrocampista del Barça insistió en el buen trabajo de Luis Enrique. "El PSG es un gran equipo con un gran entrenador. Le hizo muchos goles al Inter de Milán en la final de la Champions League. En partidos así te lo hacen pagar", dijo, aunque se mostró contento con el torneo del equipo: "Estoy orgulloso de hasta dónde hemos llegado, de nuestro torneo. Y ahora empieza nuestra realidad de nuevo".

Messi termina el Mundial de clubes con un gol anotado, el que metió ante el Oporto en la segunda jornada, y habiendo entregado a la FIFA cuatro de los partidos con más espectadores en todo el torneo. En Atlanta, ante el PSG, se dieron cita 65.000 personas. Un filón comercial para los patrocinadores de la organización que preside Infantino y que ha visto cumplido su objetivo cuando invitó a Inter Miami al Mundial.

Aplastamiento y compasión del PSG sobre el Inter Miami para despedir a Messi del Mundial

Aplastamiento y compasión del PSG sobre el Inter Miami para despedir a Messi del Mundial

La realidad del fútbol se cumplió. Era inimaginable que fuera de otra forma. El PSG, campeón de Europa tras ganar 4-0 al Inter de Milán en la final de la Champions y dominador del continente este curso, pasó por encima del Inter Miami de Leo Messi, ganador de la Supporters Shield de la MLS que le ha dado acceso al Mundial de clubes. Así de simples son a veces las cosas. Los de Luis Enrique abusaron de su rival en la primera mitad, se fueron 4-0 al descanso y bajaron marchas en el segundo acto, donde Messi, incisivo, trató de marcar el tanto del honor.

Mascherano alineó a toda su veterana columna vertebral, recuperando a Jordi Alba y repitiendo con Busquets en el eje y Messi y Suárez en punta. Luis Enrique, mientras, salió con todo desde el inicio en cuanto a nombres e intenciones, acelerando desde el pitido inicial y sin titubear ante la que fuera su estrella.

En el 3, Ustari salvó el primero tras un slalom de Kvaratskhelia que terminó en pase atrás de Barcola para la aparición del portero, que poco pudo hacer en los siguientes minutos. En el minuto 5 llegó el primer tanto. Vitinha lanzó una falta lateral al segundo palo y por ahí apareció Neves, libre de marca, para cabecear a gol ante Ustari.

Si Inter Miami tenía algún objetivo en el partido, debió caerse tras encajar un gol tan pronto ante el campeón de Europa. El PSG amasó la posesión, bailó al son de un Vitinha extraordinario, llamó a la tímida presión de los de Florida, batió la primera línea de Suárez y Messi con facilidad y se presentó en la frontal del área cada minuto con la comodidad de un entrenamiento.

Fue un monólogo en el que Inter no conseguía recuperar el balón y cuando lo hacía, lo perdía en apenas unos segundos. Un asedio constante. Kvaratskhelia pudo anotar el segundo, Nuno Mendes tuvo la suya más tarde, Hakimi también, Fabián estuvo a punto... Demasiado físico para los de Miami, demasiada técnica, demasiado todo.

Luis Suárez se desesperaba con sus compañeros porque no conseguían llegar a presionar al poseedor del balón, pero los gritos no ayudaban. Era la realidad. Inter aguantó el 1-0 durante 40 minutos, pero se vino abajo justo antes del descanso y por un error propio.

En el 40, Busquets perdió una pelota siendo último hombre, Fabián le robó la cartera y Neves marcó a placer a pase de Barcola. Partido casi sentenciado.

Los de Luis Enrique juntaban jugadores en triángulos ante los laterales de Inter Miami, moviéndose sin balón y creando espacios a la espalda de Alba y Weigandt. En una de esas, Hakimi encontró a Doué a la espalda de Alba, el joven delantero puso un centro y Avilés, sin querer, introdujo el balón en su propia portería. Muy fácil para los de Luis Enrique.

Con el público pensando en el descanso, Vitinha quiso más. En la siguiente posesión al 3-0, el mediocentro portugués picó el balón por detrás de Alba y encontró a Barcola, que dejó el balón atrás para que Hakimi batiera a Ustari tras una primera parada del portero.

El ataque creado por Luis Enrique es imprevisible. Al no tener un delantero centro claro, sus tres atacantes se mueven por el frente como quieren, intercambian posiciones y crea superioridades cuando el defensa no está lo suficientemente atento. Un nivel superior.

El intermedio aterrizó con el 4-0, con una posesión del 73% para los galos, con 10-0 en remates, 4-0 en córners, 340-107 en pases... Dos mundos diferentes.

En la segunda parte, el PSG bajó marchas y comenzó a pensar en los cuartos de final, donde se medirá al ganador del Flamengo-Bayern. El Inter mejoró al disminuir el ritmo del partido y comenzó a encontrar a Messi, su única salida. El argentino dibujó un pase picado a Suárez que el uruguayo no acertó a controlar dentro del área y unos minutos más tarde tuvo un claro cabezazo que Donnarumma evitó lanzándose a un lado con rapidez.

Al final del partido, Messi tuvo su gran oportunidad: una falta en la frontal que estrelló en la barrera cuando todo el estadio soñaba con ese gol del honor para despedirle del Mundial.