Newey y Alonso, de lo que no pudo ser en McLaren a una última bala en 2026

Newey y Alonso, de lo que no pudo ser en McLaren a una última bala en 2026

En el prólogo de Cómo hacer un coche (Libros Cúpula, 2019), la autobiografía de Adrian Newey, Fernando Alonso cuenta cómo Ron Dennis le informó de la marcha de McLaren del gran gurú de la aerodinámica. Es decir, de cómo supo que no podría trabajar con él. «Me llamó para contarme que estaba cansado de la presión, que iba a irse a Red Bull como entretenimiento. En fin, que no me preocupase. Cinco años después, empezó a preocuparnos a todos de verdad». Aquel fichaje decidiría la primera era triunfal del equipo liderado por Christian Horner (2010-2013) y frustraría las opciones del asturiano con Ferrari en los Mundiales de 2010 y 2012. Ayer, casi 18 años después, los caminos de Newey y Alonso se cruzaron al fin en la Fórmula 1. El piloto más longevo y el ingeniero más laureado de la historia capitanearán el proyecto de Aston Martin.

«El sello de Newey en sus diseños era, es y será la comidilla del paddock. La de veces que he escuchado en una reunión que ya habían entendido cómo y por qué Adrian había hecho esto o aquello. Y la de veces que al intentar replicarlo el resultado era, desgraciadamente, algo distinto de lo esperado», subraya Alonso en el citado preámbulo del libro. A los 43 años, el bicampeón mundial se ve ante su última oportunidad de luchar por un tercer título. A los 65, Newey se sentará de nuevo para diseñar un coche campeón. Él se limita a dibujar con un lápiz de 0.3 mm 4H sobre un trozo de papel. Un fiel grupo de colaboradores simplemente traslada sus ideas a los ordenadores.

Tal y como explicó ayer durante su estelar presentación, Newey comenzará a trabajar el próximo marzo, por lo que nadie debe esperar resultados concretos en la pista hasta la segunda mitad del Mundial 2025. El horizonte, en cambio, podría despejarse en 2026, cuando entrará en vigor un nuevo reglamento técnico que no sólo implica grandes novedades en la unidad de potencia, sino también revisiones drásticas en la aerodinámica. El terreno donde Newey, ganador de 13 títulos de pilotos y otros 12 de constructores con Williams, McLaren y Red Bull, marca la diferencia.

El liderazgo de Stroll

Alonso, que no pudo aprovechar con Ferrari, McLaren y Alpine los diversos cambios de normativa, cuenta ahora con una última bala en el revólver. «Aston Martin, sin duda, es el equipo del futuro», advirtió ayer durante el acto en Silverstone. En su mirada se intuía un brillo diferente. Nada que ver con la resignación con la que afronta el último tercio del Mundial 2024, donde apenas ha sumado 50 puntos en 16 carreras. El valor añadido de Newey ya ejercía como revitalizante: «Gracias a Adrian, a su talento y a sus coches todos hemos mejorado, como pilotos, ingenieros, equipos. Todos tuvimos que elevar el listón para poder competir con él».

Como ya sucedió en el verano de 2022 con el propio Alonso, el liderazgo de Lawrence Stroll ha resultado crucial para cerrar este fichaje. «Me ha inspirado e impresionado enormemente la pasión y el compromiso que Lawrence pone en todo lo que hace. Está decidido a crear un equipo líder. Es el único propietario mayoritario que participa activamente en el deporte», subrayó ayer Newey durante su comparecencia. A partir de 2026, Aston Martin contará con un suministro exclusivo de motores Honda, un combustible a medida gracias a Aramco, su patrocinador principal, y una flamante fábrica líder en tecnología, con el túnel de viento de Silverstone como joya de la corona.

«Estaré a tiempo completo»

El magnate canadiense colocará a Newey como máscarón de proa de un proyecto donde también destacan Andy Cowell (CEO del grupo), Bob Bell (director ejecutivo), Enrico Cardile (director técnico), Eric Blandin (jefe de aerodinámica), Tom McCullough (director de rendimiento), Luca Furbato (director de ingeniería) y Dan Fallows (director técnico). Si ahora Stroll ha tendido un contrato multianual que podría superar los 35 millones de euros, antes tampoco titubeó a la hora sacar a Fallows de Red Bull y a Blandin de Mercedes.

En una decisión de semejante calado, por supuesto, no han influido los recientes comentarios sobre el rol que venía ocupando Newey durante su última etapa en Red Bull. Cuando ayer le preguntaron sobre si sólo trabajaba tres días a la semana en el coche de Max Verstappen, él simplemente quiso burlarse de los rumores. «Estaré a tiempo completo. Necesito estar. Tengo que estar», reveló sobre su futura implicación en el Campus Tecnológico de Silverstone.

Russell sobrevive en la agonía para el doblete de Mercedes en Spa

Russell sobrevive en la agonía para el doblete de Mercedes en Spa

A falta de 12 vueltas, los ingenieros de Mercedes preguntaron con total honestidad, para que George Russell decidiera por sí mismo. En ese momento, el líder de la carrera tenía seis segundos de ventaja sobre Lewis Hamilton, pero la frescura de sus neumáticos en nada se parecía a la de los de su compañero. Si Toto Wolff contaba con un caballo ganador en Spa, ese era Hamilton. En cualquier caso, por la radio volvieron a insistir a Russell, que optó por continuar con las gomas viejas. Debería resistir hasta la bandera a cuadros para, al menos, asegurar el doblete de las Flechas de Plata, dado que por detrás acechaba Oscar Piastri con su McLaren.

Russell, sexto en la parrilla, se apuntó su segunda victoria del año tras un ejercicio de angustiosa agonía. Nada menos que 33 giros con el neumático duro, hasta cruzar la meta con sólo 52 décimas sobre Hamilton. Piastri, a 1,17 segundos, completaría el podio de una carrera sin una sola interrupción por el safety car. La igualdad entre Mercedes, McLaren, Red Bull y Ferrari se iba a concretar con otro dato: Max Verstappen, quinto tras partir undécimo, sólo cedería 9,2 segundos frente al vencedor.

Otra victoria, a su manera, para el líder del Mundial, de nuevo por delante de un errático Lando Norris. Ni siquiera en el tramo final, el piloto de McLaren pudo adelantar al tricampeón. Ni en el cuerpo a cuerpo, ni en el aspecto emocional, Norris se siente ahora a la altura. Su frustración se le pinta en la cara cada vez que se detiene ante los periodistas para ofrecer explicaciones.

Hamilton levanta el pie

En Mercedes, por contra, deben ahora contener la euforia, porque todo les sale de cine. Tras una evolución infructuosa y el regreso a las especificaciones de Hungaroring, rubricaron su primer doblete desde 2021. Al coraje de Russell para agarrarse a la pista con los duros hubo que añadir la cabeza fría de Hamilton, que en la penúltima vuelta levantó el pie a su llegada a Les Combes. En caso de haber asumido ese riesgo, quizá el triunfo hubiese pasado a Piastri.

De esa fe para llevar el plan hasta sus últimas consecuencias deberían tomar nota en Ferrari, donde Carlos Sainz acabó séptimo pese a asomar muchos minutos por la cabeza. Fernando Alonso, noveno por detrás de Sergio Pérez, bien pudo sentirse feliz por llegar con esa estrategia a una sola parada. Con un ritmo similar al de Esteban Ocon y Daniel Ricciardo, el Aston Martin sigue estancado en esa zona de nadie.

La primera mitad de carrera, teñida por las precauciones, resultó decepcionante. En la tercera vuelta, Hamilton tomó el liderato con total facilidad en la recta de Kemmel. Nada podía hacer Leclerc ante un Mercedes que volaba con el DRS. En esos compases iniciales, Verstappen había ganado tres posiciones para instalarse séptimo a prudencial distancia de Norris.

El error de Norris

Los 76 puntos de ventaja en el liderato del Mundial permitían a Mad Max tomárselo con calma. Norris, al contrario, se sintió incómodo desde su error en la salida, cuando cedió tres posiciones tras pisar la grava a la salida de La Source. Sobre un asfalto a 42ºC, Sainz era el único de los favoritos con gomas duras. Verstappen, a diferencia de sus rivales, únicamente contaba con un juego de ese mismo compuesto. Nada pasaba por delante, porque todos se mostraban precavidos.

El primer turno de paradas lo inauguraron Russell y Verstappen en la undécima vuelta. Casi de inmediato, Hamilton, Pérez, Piastri y Leclerc, hasta dejar a Sainz como líder provisional, por delante de Norris y Alonso. De la lentitud del Aston Martin en las rectas se quejaba Lance Stroll, mientras el asturiano hacía equilibrismos para sujetarse en la zona de puntos.

La hipótesis de alcanzar la bandera a cuadros con una sola parada sobrevoló durante buena parte de la tarde. En Ferrari lo pensaron con Sainz, a punto de quedarse atrapado en la grava de Stavelot en la vuelta 16. Ese fallo pareció cambiar los planes de Fred Vasseur, que detuvo por segunda vez al madrileño, perdido desde entonces en una zona intrascendente.

Verstappen domina bajo el agua, pero Leclerc se queda con la 'pole' virtual en Spa

Verstappen domina bajo el agua, pero Leclerc se queda con la ‘pole’ virtual en Spa

El cambio de motor le penaliza con 10 puestos en la parrilla, pero Max Verstappen quiso darse el gusto de una pole en condiciones extremadamente difíciles en Spa (1:53.159). Con tremenda autoridad, el líder del Mundial se deshizo de sus rivales, dejando en evidencia los problemas de McLaren sobre el asfalto mojado. Malas noticias para Lando Norris y Oscar Piastri, que partirán cuarto y quinto. La decepción en el garaje británico contrastaba con los abrazos en Ferrari, donde se celebraron los logros de Charles Leclerc, el único que pudo acercarse a Verstappen.

No parecían contar en la Scuderia con esa gran vuelta del monegasco, cuyo duelo con Carlos Sainz marcha casi en empate técnico tras 14 carreras. En Bélgica, el madrileño sólo pudo acabar octavo, justo por delante de Fernando Alonso. Faltó esa pizca de inspiración para ambos, ese punto de riesgo que sí supo optimizar Leclerc. Especialmente en el segundo sector. "Fue un último intento muy malo", admitó Sainz sobre esa vuelta con el último juego nuevo de neumáticos, sin agarre alguno.

El domingo se espera una carrera en seco, un factor que debilita las opciones de Leclerc y potencia las de McLaren. En mitad de ese río revuelto, podrían pescar Lewis Hamilton y Sergio Pérez, en dos momentos de forma totalmente antagónicos. Por una vez, sin que sirva de precedente, poco más pudo exigirse a Checo, que acabó tercero y que el domingo deberá taponar a los monoplazasde Woking. El heptacampeón, por su parte, dejó unas pinceladas de su genio, aunque cediendo 68 centésimas frente a Mad Max.

Tremendo susto para Stroll

La lluvia, tradicional protagonista en las Ardenas, ya había complicado la última sesión libre, donde Sainz sólo pudo rodar dos vueltas, sin marcar un crono válido. Aún peor rodó la mañana para Lance Stroll, que no olvidará fácilmente su susto en Eau Rouge. Su tremendo impacto contra las barreras obligó a Aston Martin a un trabajo contra el reloj para recomponer el coche.

Era un sábado para quedarse en casa, porque los partes meteorológicos anunciaban más agua. Una amenaza que marcaría toda la qualy, donde ni siquiera durante la Q1 hubo respiro para los favoritos. Sobre un asfalto empapado, algunos secundarios reservaban su cuota de protagonismo. Esteban Ocon y Alex Albon pusieron lo mejor de su parte. De hecho, el francés metió su Alpine en la Q3, mientras el líder de Williams iba a quedarse fuera por un suspiro. Bien pudo agradecer Pérez esas tres milésimas al cielo. Tras cinco sábados fuera del top10, el crédito del mexicano parece casi agotado en Red Bull.

Encontrar el momento idóneo de ataque no resultaba sencillo para nadie. Había que administrar los esfuerzos, sin perder de vista la tabla, porque cualquier chaparrón podía desencadenar el desastre. Había que estar siempre en la pista, como quiso Alonso, siempre atento, siempre más rápido que Stroll. Bastante hizo el asturiano con colarse en la Q3, terminando por delante de Ocon. Lástima que no dispusiera de un otro juego de gomas nuevas para dar otro paso adelante.

Hamilton llora de gozo en Silverstone con su primera victoria desde 2021

Hamilton llora de gozo en Silverstone con su primera victoria desde 2021

Ondeaba la bandera británica en sus manos y Lewis Hamilton lloraba a moco tendido en Silverstone. Se abrazaba con sus mecánicos, con su padre, mientras el casco enmascaraba un torrente de emociones. Todo un heptacampeón atravesando la pradera para acercarse a la tribuna, quebrando los protocolos de seguridad. Era su 104ª victoria en la Fórmula 1, la novena en este aeródromo. Nadie ganó jamás tantas veces en un circuito. Toto Wolff observaba con orgullo, a prudente distancia. Tuvo esperar 945 días, desde el GP de Arabia Saudí 2021, para ver de nuevo a Hamilton en el podio, bañando en champán a su inseparable Peter Bonnington. En Silverstone, además, Mercedes tuvo que recuperarse del abandono de George Russell, víctima de una avería en la refrigeración hidráulica y soportar el envite final de Max Verstappen, segundo en la meta, por delante de un alicaído Lando Norris.

Falta hacía en este Mundial, recién alcanzado el ecuador, una carrera así, plagada de igualdad. Sin un solo safety car, la emoción se circunscribió únicamente al rendimiento sobre el asfalto y a la sangre fría de los estrategas. En el tramo final, McLaren equivocó el disparo, buscando protegerse de Verstappen y dejando escapar a Hamilton. Sólo había que ver a Norris en la ceremonia del podio para comprender el error de sus ingenieros. Había perdido otra magnífica oportunidad para recortar terreno ante el líder del Mundial, impacable al volante de un monoplaza con numerosos puntos débiles. Las alternativas en cabeza, esa igualdad entre Red Bull, Mercedes y McLaren se resolvió con la segunda victoria consecutiva para las Flechas de Plata.

Lástima que Ferrari haya perdido ese tren y que incluso hoy se vea asediado por el Haas. Tras una carrera muy consistente, Carlos Sainz al menos pudo cruzar quinto la meta, sumando además el bonus de la vuelta rápida (1:28.293), con el que ya sólo queda a cuatro unidades de Charles Leclerc. También cabe dar mérito al octavo puesto de Fernando Alonso, por detrás de Lance Stroll, porque bastante hizo para mantenerse entre Nico Hulkenberg y Alexander Albon. Tras las debacles en Montmeló y Spielberg, estos 10 puntos abren un hilo de esperanza para Aston Martin.

Problemas en Red Bull

Dentro de dos semanas, Hungaroring ofrecerá otra opción para Alonso, aunque entre tanta competencia no sólo basta con astucia. De ello puede dar fe Norris, cuyas ganas de revancha desde su polémico accidente en el Red Bull Ring se desvanecieron en tres curvas. Entre Village y The Loop, Verstappen se perfiló desde el exterior para dejar a Norris en evidencia ante su gente. Y para demostrarle que, en cuestión de jerarquías, aún le queda buen trecho. Sin embargo, al líder del Mundial le faltaban prestaciones para cuestionar el dominio de Mercedes y McLaren.

El RB20 empezó a desinflarse mientras sus ingenieros contaban los minutos para la aparición de la lluvia. Fue un chubasco ligero, aunque suficiente para extraer conclusiones. La más dolorosa afectó al líder, que en apenas tres vueltas cayó hasta la cuarta posición. Nada pudo oponer Russell ante Hamilton en esas condiciones tan delicadas. Ambos se marcaron una pequeña excursión en Farm, mientras Norris y Oscar Piastri montaban su fusil. Llegó el delirio cuando Lando tomó el liderato con una bonita maniobra ante Hamilton en Stowe. Un par de minutos más tarde, en esa misma curva, Piastri tampoco mostró conmiseración alguna con Sir Lewis.

Había que aguantar en pista, casi a cualquier precio, porque esa nube se desvanecería muy pronto. El asfalto más deslizante se circunscribía al primer sector, aunque Sainz asombraba con su velocidad en cada punto del trazado. Los mejores momentos de la tarde para el madrileño, que llegaría a colocarse a la estela de Verstappen. Las opciones de Leclerc, por contra, se perdieron por las prisas de Ferrari al montar el neumático de agua.

Unos metros por detrás, Alonso exhibía sus mejores manos para adelantar a Stroll, menos ducho en esas condiciones mixtas. En la octava posición, el asturiano pretendía acercarse a Hulkenberg, a bordo de un Haas muy potente, aunque pronto se vio acosado por Yuki Tsunoda. En el momento que apostó por las gomas de mojado, Stroll aprovecharía para devolver el favor a su compañero. Por el horizonte se intuía una cortina de agua. Algunos en Silverstone incluso podían olerla.

Por entonces, Alonso bien podía sentirse afortunado por haber resistido una embestida de Albon en la primera vuelta. Esos guiños de buena ventura de los que Sergio Pérez ya nunca sabe nada. Tras partir desde el pit-lane, Checo deambuló por la zona baja, perjudicado además por la madrugadora elección de Red Bull con sus gomas de agua. Red Bull le había reservado, otro domingo más, un mero rol de cobaya. Los datos del mexicano con el neumático duro resultaron más que relevantes para Verstappen a la hora de la verdad.

En la vuelta 39, Red Bull apostó por ese compuesto, mientras Hamilton y Norris se quedaban con el blando. El drama para McLaren fue que esa vuelta de más, sumada a los 4,5 segundos de su pit-stop, no sólo les privaría del liderato, sino que les convertiría en presa fácil para Verstappen. Junto a las tribunas de Stowe, otra vez, el tricampeón iba a devorar a un pececito color papaya. Wolff se hacía cruces ante los monitores y alguien debió de atender sus plegarias. La gloria para Hamilton quedaba a salvo.

George Russell y Carlos Sainz cazan al vuelo en el Red Bull Ring

George Russell y Carlos Sainz cazan al vuelo en el Red Bull Ring

Sale airoso de cualquier calamidad. Suma puntos cuando Lando Norris acaba a cero. Max Verstappen gana incluso cuando George Russell festeja su primera victoria del año. El líder del Mundial fortalece su posición tras una alocada carrera en el Red Bull Ring, donde Carlos Sainz cazó al vuelo un podio que nadie esperaba en Ferrari. El quinto del curso para el madrileño, superado por la velocidad de Oscar Piastri, pero endurecido en la moral. Fernando Alonso estableció la vuelta rápida en el penúltimo giro (1:07.694) arrebatando el bonus a Verstappen, aunque sin poder sumarlo él, dado que cruzó decimoctavo la bandera a cuadros.

Verstappen fue quinto en la meta, tras una penalización de 10 segundos por su ilegalidad ante Norris. Ni siquiera eso le hizo perder el sitio ante Nico Hulkenberg, así que bien puede dar la maniobra por bien empleada. Norris había quedado fuera de combate. La estampa del joven británico, cabizbajo, saliendo del coche y digiriendo la catástrofe, no precisaba comentarios. Con la victoria casi en la mano, todo se había perdido tras un toque en la curva 3.

Verstappen, con la llanta trasera derecha al aire, pudo alcanzar los boxes mientras el virtual safety car ralentizaba a Russell, Sainz y Piastri. Carlos venía un buen tiempo tras el Mercedes, intentando un improbable undercut. Nunca había encontrado el ritmo suficiente. Bastante hacía con sostenerse frente al McLaren. Cuando ondearon las banderas verdes, Piastri no hizo prisioneros. Incluso llegó a soñar con la victoria. Ya nada cambió, claro, pero el sabor del champán supo a gloria al trío del podio. Russell no escuchaba el himno británico en su honor desde el GP de Brasil 2022, Piastri recuperaba el tono tras un fin de semana torcido desde el viernes y Sainz salvaba el domingo para la Scuderia.

Infortunio de Leclerc

Porque la hipotética remontada de Charles Leclerc se evaporó de forma abrupta en la salida cuando defendía su séptima plaza ante Piastri. El contacto con la rueda trasera derecha del McLaren le obligó a pasar por boxes para cambiar el alerón delantero. Igualmente crítico pudo considerarse el episodio entre Sainz y Lewis Hamilton, que aprovechó el exterior de la pista para ganar ventaja. Los comisarios ordenaron que el británico devolviese la cuarta plaza al Ferrari. No era el momento de jugar al gato y al ratón para Carlos.

Tampoco para Verstappen, fuera del alcance del DRS de Norris desde la segunda vuelta, dibujando una curva de progresión inalcanzable. Durante su primer relevo con los medios, el principal inconveniente para el tricampeón fue deshacerse de los doblados, Leclerc incluido. Al monegasco, el compuesto apenas le aguantó 15 vueltas, un dato más que interesante para el resto de favoritos.

Alonso se deshizo de su primer juego de medios en la undécima vuelta, intentando anticiparse a la competencia. Desde la decimoquinta plaza nada resulta sencillo. Ni siquiera una frenada en la curva 3 que casi destroza el Sauber de Guanyu Zhou. Los 10 segundos de castigo, cumplidos en boxes, relegaron al asturiano a la penúltima plaza. Otro domingo donde el único aliciente para Fernando fue asistir desde primera línea al rifirrafe entre Pierre Gasly y Esteban Ocon, enemigos íntimos antes que compañeros en Alpine.

El buen nombre de los comisarios parecía a salvo con las sanciones de cinco segundos a Sergio Pérez, por exceder el límite de velocidad en el pit-lane, y a Hamilton, que había pisado la línea blanca entrando a boxes. Sin embargo, esos aciertos iban a quedar en entredicho al dejar sin castigo a Verstappen, liberado del pitstop en condiciones muy peligrosas para Piastri. Un prodigio como él no necesita de estas prebendas.

Durante más de una hora, Max venía gestionando los neumáticos y reforzando su ventaja, que llegaría a superar los ocho segundos. Antes de cumplir el ecuador se quejó de la caja de cambios porque no le provocaba dudas entre la séptima y octava velocidad, aunque ni el más cenizo podía sospechar lo que llegaría a continuación. A falta de 20 vueltas para la bandera a cuadros, finalizado su stint con los duros, un error con la pistola durante el pitstop, transformó el paisaje.

De pronto, el líder no sólo se veía acosado por Norris, sino que parecía indefenso, desvalido. "Algo va mal, no tengo agarre", gimió Verstappen, mientras el McLaren se adhería a su alerón trasero. Norris prefirió tomar aire, pensarlo un par de veces antes de lanzarse a sangre y fuego. Ni siquiera iba amedrentarse cuando los comisarios empezaron a valorar una sanción por superar los límites de pista. Primero movió ficha en la curva 4, mientras Verstappen se tambaleaba, hecho un manojo de nervios. Simplemente no parecía dispuesto a inclinarse ante nadie, como no cedió ante Hamilton en el GP de Abu Dhabi 2021. Si alguien trae al recuerdo hoy aquella épica de Yas Marina quizá no vaya desencaminado.

Verstappen multiplica y Aston Martin divide en el Red Bull Ring

Verstappen multiplica y Aston Martin divide en el Red Bull Ring

En el trazado más corto del Mundial, con una cuerda de 4.315 metros, Max Verstappen borró a sus rivales del mapa con una pole inapelable (1:04.314). Cuatro décimas de margen, nada menos, con las que multiplicaba por cuatro su ventaja del viernes ante Lando Norris. Nada pudo oponer el británico, algo disminuido por un proceso gripal. Tampoco George Russell, referente de Mercedes. Ni Carlos Sainz, que partirá cuarto en la parrilla, con opciones de podio en un GP de Austria donde la victoria parece adjudicada de antemano.

Las actualizaciones de Red Bull para su carrera de casa sitúan a Verstappen en un plano superior. A su victoria en la carrera al sprint, tras librar una singular batalla con los McLaren, hay que situar esta pole, la 40ª de su vida. Un directo en el mentón de Norris y Russell, que se habían apuntado las tres últimas. Demasiado lejos de estas disputas queda ya Charles Leclerc, protagonista de un doble error, en las curvas 6 y 9, que le relegaría a la sexta plaza. Y aún pueden dar gracias en Ferrari de que Oscar Piastri superase los límites de pista en su último intento.

Ni siquiera en McLaren encuentran el antídoto frente a Mad Max. Desde el viernes se viene sintiendo especialmente cómodo en el RB20, con el que aventajó a Sergio Pérez en 88 centésimas. Esta vez, su momento más inspirado se situó en el sector intermedio. Pero da igual. Sea en la subida hacia la curva 2, con una pendiente máxima del 12% o en la vertiginosa bajada camino de la meta, su dominio no admite parangón. En la Q2, justo cuando recurrió por primera vez a un neumático nuevo, ya había marcado un crono (1:04.577) inferior a la pole del viernes.

"Al menos probamos algo diferente"

Esa segunda criba suponía ya demasiado para Fernando Alonso, a 36 centésimas del corte, establecido por Esteban Ocon. El asturiano saldrá desde la decimoquinta posición, por detrás de los Alpine, los Visa Cash App RB y Nico Hulkenberg. "Al menos hemos probado algo diferente", admitió por radio el asturiano, antes de desfilar hacia el garaje entre el cariñoso aplauso de la tribuna. Incluso podía sentirse satisfecho tra haber evitado el desastre, con un doble susto en las curvas 7 y 10.

No hay soluciones al alcance para Aston Martin, que ya había perdido por el camino a Lance Stroll. Si Fernando pudo librarse en la Q1 fue por ocho centésimas ante Valtteri Bottas. Ahora mismo, la escudería capitaneada por Mike Krack sólo rinde con regularidad por delante de Williams y Sauber. Cada semana, Haas le roba una plaza en el top10 por obra y gracia de Hulkenberg. Pese a recibir dos avisos por intentar colarse en la salida al pit-lane, desobedeciendo incluso a uno de sus mecánicos, el ex piloto de Renault afinó más que nadie para colarse en la Q3 por quinta vez en 11 carreras.

Verstappen, sólo con 93 milésimas sobre Norris, mientras Alonso queda fuera del top-10

Verstappen, sólo con 93 milésimas sobre Norris, mientras Alonso queda fuera del top-10

La llegada al Red Bull Ring volvió a movilizar a miles de aficionados neerlandeses, volcados con Max Verstappen, protagonista de un duelo cada semana más fascinante con Lando Norris. El líder del Mundial se apuntó en Spielberg la pole de la carrera al sprint (1:04.686) con apenas 93 milésimas sobre el británico, con quien ya protagonizó un apasionante mano a mano el pasado domingo en Barcelona. El viernes no resultó propicio para Fernando Alonso, sin opciones de entrar en la SQ3, mientras Carlos Sainz tuvo que conformarse con la quinta posición, por detrás de Oscar Piastri y George Russell.

"Ha sido muy agradable pilotar el coche. Estaba bien equilibrado y tras unos pequeños ajustes todo ha funcionado realmente bien", aseguró Verstappen tras la sesión clasificatoria. Tras sus nueve victorias en las 14 carreras al sprint disputadas desde 2022, la décima se antoja al alcance de la mano para Mad Max.

Sobre un asfalto a 43ºC, Ferrari pareció recuperar algo del ritmo perdido en Montmeló, donde sus pilotos terminaron enfrascados en un agrio intercambio de reproches. Sin embargo, una avería de Charles Leclerc cuando se disponía a salir del pitlane para la SQ3 amargó la tarde a la gente de Maranello. El monegasco perdió demasiado tiempo intentando recuperar el motor de su SF-24, así que ni siquiera pudo marcar una vuelta válida, por lo que quedó relegado a la décima posición.

Susto para Hamilton

El resto de favoritos aguardó hasta el último momento para salir a pista con los neumáticos blandos, buscando las mejores óptimas de la pista. "No sé lo que ha pasado. Me saltó el sistema anti calado y se apagó todo. Los ingenieros me han dicho que hablaremos más tarde", reveló Leclerc, tras admitir que tampoco se habían mostrado "muy fuertes" hasta entonces.

El otro susto de la jornada se lo llevaría Lewis Hamilton, a quien anularon una vuelta durante la SQ1 por superar los límites de pista en la curva 6. En su regreso a pista, el heptacampeón se vio obstaculizado por el tráfico, aunque finalmente pudo superar la criba. De momento, Mercedes parece consolidada como tercera fuerza de la parrilla, aunque sus pilotos tendrán un duro pulso frente a Ferrari.

Mucho más atrás, para infortunio de Alonso, aparece Aston Martin, que volvió a verse superada por Alpine y el Haas de Nico Hulkenberg. Mientras Pierre Gasly y Esteban Ocon lograron colarse en el top-10, el asturiano acabó decimotercero, justo por detrás de Lance Stroll. El canadiense, cuya renovación fue anunciada en la previa, cedió 66 centésimas de la cabeza, aunque se impuso al bicampeón por 31 milésimas.

Fernando Alonso, superado por Alpine: "Debemos aceptar que no estamos para pelear por los puntos"

Fernando Alonso, superado por Alpine: “Debemos aceptar que no estamos para pelear por los puntos”

Alpine volvió a meter sus dos coches en la zona de puntos por segunda carrera consecutiva. Pese a la feroz guerra entre Pierre Gasly y Esteban Ocon, el equipo francés se confirmó en Barcelona como la quinta fuerza de la parrilla. Mientras, Aston Martin se desfondaba sin matices, para desdicha de Fernando Alonso, decimosegundo en la meta, sin opciones de entrar en la lucha por los puntos.

"Este circuito no miente y te dice dónde estás. Si tienes ritmo, luego te puedes recuperar, pero no lo teníamos", admitió el bicampeón en los micrófonos de DAZN. Un par de semanas después del conato de recuperación en Montreal, Aston Martin volvía a ahogarse en zona de nadie. Han pasado apenas 15 días, pero su rendimiento en Canadá debe interpretarse como un hecho aislado, en lugar de una recuperación consistente.

Para saber más

Una temporada más, Montmeló se confirmó como el más exigente banco de pruebas. El único equipo que mejoró su rendimiento respecto a 2023 fue McLaren, mientras el peor parado en esa comparativa fue Aston Martin. Sin agarre, patinando en cada curva, al AMR-24 no sólo le faltaba velocidad, sino que devoraba los neumáticos.

123 puntos menos

El ritmo por vuelta del monoplaza verde se quedó a 1,4 segundos de la cabeza. El octavo peor registro de la parrilla, sólo por delante de Visa Cash App RB y Williams. Y si lo valoramos en comparación con 2023, cuando el asfalto ofrecía mejores condiciones, su déficit se cifra en ocho décimas por vuelta.

"Fue un fin de semana frustrante, pero no del todo inesperado", concedió Mike Krack. "Una carrera para olvidar en un trazado que evidenció nuestras debilidades", añadió el team principal del equipo británico, consciente de que los remedios "no llegarán de la noche a la mañana".

Después de 10 carreras, la escudería de Silverstone ocupa la quinta plaza del Mundial de Constructores con 58 puntos, 123 menos que a estas alturas en 2023. Aun siendo preocupante, lo más grave del caso es que la dinámica se antoja calcada. Tras arrancar el Mundial con unas prestaciones más que decentes, especialmente en las sesiones clasificatorias, Aston Martin se ha ido diluyendo.

"No podemos engañarnos"

Un mes después de su debacle en Imola, Alonso volvió a ser doblado por los líderes. No hubo forma de encontrar la velocidad mostrada en Montreal, donde las largas rectas y las fuertes frenadas le otorgaban cierto respiro. "Cuando comenzamos a entender y maximizar el nuevo paquete aerodinámico llega otro nuevo. De modo que el proceso se reinicia", explicó el doble ganador de las 24 Horas de Le Mans.

"No podemos engañarnos. Debemos aceptar que no nos encontramos en una posición en la que podamos sumar puntos", subrayó Alonso poco después de cruzar la meta a 20 segundos de Nico Hulkenberg. A ese pesimismo se sumaba Lance Stroll, decimocuarto bajo la bandera a cuadros. "No entendí lo que le sucedía al coche. Fue una carrera bastante horrible", valoró el canadiense.

La preocupación se hace más acuciante a la luz de los resultados de Alpine, quien venía ofreciendo síntomas alentadores desde Mónaco.. En la qualy del sábado, Gasly ya se permitió el lujo de superar a Sergio Pérez, que sólo supo imponer la superioridad de su Red Bull con un adelantamiento al francés en la última vuelta. "Están mejorando cada vez más. Y probablemente nosotros estemos empeorando cada vez más", confesó el sábado Alonso.

Incluso sin actualizaciones, el ex equipo del asturiano supo optimizar sus recursos en Barcelona. El A524, visiblemente adelgazado, se antoja ahora un adversario muy serio en Spielberg y Silverstone. Aston Martin, por contra, precisa de un golpe de timón en Hungría para entrar en las quinielas una vez más. No hay una fórmula mágica, pero Alonso aún mantiene la esperanza. Al fin y al cabo, en Arabia Saudí, Australia y Japón cruzó la meta por delante de Mercedes. Si las evoluciones llegan a tiempo, aún cabría alguna sonrisa antes del inicio de las vacaciones.

Norris arrebata la 'pole' a Verstappen en Montmeló

Norris arrebata la ‘pole’ a Verstappen en Montmeló

Desde 1991, año de su debut en el Mundial, sólo cuatro pilotos vencieron en Montmeló sin salir desde la primera línea de la parrilla. Un dato que se complementa con otro aún más rotundo, ya referido al vigente siglo: desde 2001, sólo cinco pilotos lograron ganar sin partir desde la pole. Por tanto, el logro de Lando Norris (1:11.383) debe hacer rebosar de optimismo a McLaren, que vio cómo su piloto arrebataba ese logro a Max Verstappen. Por sólo dos centésimas, en su último intento, sin opción alguna para la réplica. La segunda pole para el británico, casi tres años después del GP de Rusia 2021. Un pequeño zarandeo para Red Bull, cada semana más asediado por McLaren, Mercedes y Ferrari.

Así se ordenan ahora mismo las jerarquías del Mundial, con los seis primeros en 35 centésimas. Lewis Hamilton, George Russell, Charles Leclerc y Carlos Sainz, por ese orden, exprimieron sus mecánicas para acercarse a la cabeza, aunque sin encontrar manera de desafiar a Norris y Verstappen, algo más que dos líderes para Red Bull y McLaren. Sergio Pérez, 65 centésimas más lento que Mad Max, partirá octavo, mientras Oscar Piastri ni siquiera pudo marcar un tiempo válido, por culpa de una salida de pista en la curva 12.

Aletargado, fuera de foco, Verstappen se había pasado el fin de semana haciendo el Tancredo. Hasta que en la Q2 paró el reloj en 1:11:653, con dos décimas sobre Norris y Sainz. En un coche menos estable de lo habitual, el neerlandés debía emplearse a fondo para que la competencia no le quitase la merienda. El domingo necesitará un golpe estratégico para llevarse los 25 puntos. No hay que olvidar que en 2016, con 18 años, conquistó aquí su primera victoria partiendo desde la cuarta posición.

Difícil imaginar un desenlace más cruel para Fernando Alonso, empecinado en alcanzar la Q3, un listón demasiado ambicioso ahora mismo para Aston Martin. Los ingenieros habían decidido que Lance Stroll lo intentase sin tráfico, pero el canadiense no cumplió con su parte del trato (1:12.372).

Sin los Visa Cash App RB, eliminados en la Q3, la batalla se presentaría esta vez con Sauber y Alpine. Aun sin actualizaciones aerodinámicas, el equipo francés volvió a exhibir sus mejoras. Logró meter a Pierre Gasly y Esteban Ocon, un binomio que lleva varias semanas tirándose los trastos a la cabeza. Sólo fueron 19 milésimas, suficientes para que Alonso (1:12.128) quedase apeado, justo por detrás de su ex compañero en Alpine.

Tras el primer intento, Verstappen (1:11.673) dominaba con cierta autoridad, con 12 centésimas sobre Norris y 25 ante Leclerc, que cerraba el grupo de favoritos. El líder del Mundial negociaba como nadie la la última curva, mientras Ferrari sufrían demasiado, salvo en el primer sector. Mercedes se había colocado en segunda línea de la parrilla. T

Otro récord de longevidad para Fernando Alonso y la feroz autocrítica de Lewis Hamilton: "Una de mis peores carreras"

Otro récord de longevidad para Fernando Alonso y la feroz autocrítica de Lewis Hamilton: “Una de mis peores carreras”

Aston Martin pudo disfrutar las horas posteriores al GP de Canadá con mayor tranquilidad que sus rivales. No sólo por los 14 puntos embolsados en Montreal -más que en el global de las tres anteriores carreras- sino porque sus pilotos se libraron de la cita ante los comisarios. Mientras Oscar Piastri, George Russell, Sergio Pérez o Yuki Tsunoda declaraban por diversos motivos -incluido el delirante retraso del japonés en la ceremonia de los himnos- Fernando Alonso y Lance Stroll abandonaban el Circuito Gilles Villeneuve con la sensación del trabajo bien hecho.

La sexta plaza del español y la séptima del canadiense confirmaron las buenas sensaciones del sábado, cuando Fernando sólo rodó dos décimas más lento que la pole. Tras las debacles de Imola y Mónaco, el AMR24 volvió a comportarse como el quinto coche de la parrilla. "Hemos salvado el día y podemos estar contentos", valoró Alonso, conforme con su papel sobre una pista que parecía favorecer al AMR24. "Las 70 vueltas han sido diferentes, con condiciones cambiantes. Una carrera estresante, difícil de ejecutar, porque teníamos dos metros de trazada y si ponías una rueda fuera de la línea seca, todo se complicaba", analizó.

Ese sexto puesto bajo la bandera a cuadros le iba a permitir, asimismo, superar otro registro de Michael Schumacher: el de mayor tiempo entre la primera y la última carrera en los puntos. Hasta ayer, El Kaiser registraba 21 años, dos meses y 17 días entre sus primeros puntos (GP de Italia 1991) y los últimos (GP de Brasil 2012). Desde ahora, Alonso suma dos semanas más que el legendario líder de Ferrari: 21 años, tres meses y dos días entre aquel lejano GP Australia 2003 y este GP de Canadá.

"Que quede claro"

El domingo de Fernando en Montreal iba a fraguarse ante Lewis Hamilton, el otro heptacampeón. "Iba mucho más rápido y merecía quedar delante. Pero al menos no me adelantó en la pista, sino en los boxes. Que quede claro", bromeó el doble ganador de las 24 Horas de Le Mans. Esos 4,3 segundos cedidos en el pit-stop resultarían letales frente al británico.

Durante el primer tramo de carrera, antes del primer safety car, el ritmo de Mercedes era medio segundo más rápido que el de Aston Martin. De hecho, Hamilton dispuso de opciones para pelear frente a Max Verstappen o Lando Norris, gracias a sus mejoras aerodinámicas, en el alerón delantero y el suelo del W15. "Este fin de semana el coche era capaz de ganar. Por eso no tengo precisamente buenas sensaciones", admitió el británico.

"Desde el viernes tuve una actuación realmente pobre", añadió Sir Lewis, en los micrófonos de Sky F1. "Ha sido una de mis peores carreras. Simplemente cometí muchos errores", subrayó, con un tono extremadamente autocrítico. El pulso final ante Russell, por la última plaza del podio, tampoco iba a resolverse a su favor. Pese a los pasos adelante en las fábricas de Brackley y Brixworth, Hamilton no endereza el rumbo ante su compañero de garaje, que le supera tanto en las sesiones clasificatorias (8-1) como los domingos (7-2).

Dentro de dos semanas, la llegada a Barcelona supondrá otro examen para Mercedes y Aston Martin. Un exigente campo de pruebas con el que dar comienzo al extenuante triplete europeo, completado por el GP de Austria y el GP de Gran Bretaña. "Necesitamos seguir desbloqueando más ritmo para desafiar a nuestros rivales", adelantó Mike Krack.

El team principal de la escudería de Silverstone pudo congratularse también por el buen papel de Stroll. Esa séptima posición suponía su mejor actuación tras seis carreras en casa. Minutos después de la bandera a cuadros, el ídolo local salió hacia el muro para recibir el calor de los aficionados. Una rutina durante la mayoría de citas del calendario, pero que en Canadá podría costar cara a los organizadores.

La invasión de la pista no iba a pasar desapercibida para los comisarios, que llamaron a capítulo a Octane Racing Group, el promotor de la prueba. La FIA, después de lo sucedido el año pasado en Interlagos y Albert Park, no quiere que se repitan más escenas de peligro que pongan en riesgo la seguridad de los pilotos.