Los motivos que explican la hazaña de Carlos Sainz en Losail: "Mi día de mayor orgullo en Williams"

Los motivos que explican la hazaña de Carlos Sainz en Losail: “Mi día de mayor orgullo en Williams”

A lo largo de la pretemporada, Carlos Sainz se había hartado de advertir que no podría luchar con los mejores en 2025. De hecho, durante las 16 primeras carreras del Mundial sumó tan sólo 16 puntos. Sin embargo, su perseverancia, una vez más, le ha permitido reconducir el rumbo, hasta terminar imponiendo la calidad de su pilotaje. A falta del GP de Abu Dhabi, el madrileño ya suma dos podios con Williams. Desde 2015, con Valtteri Bottas y Felipe Massa, ningún piloto lograba este hito para la escudería de Grove.

Los festejos en Losail hicieron cambiar los planes de Sainz, que tenía previsto volar el domingo por la noche rumbo a la última carrera del campeonato. Acompañado de Carlos, su padre, el madrileño quiso apurar unas horas más en compañía de sus más fieles, como Roberto Merhi y Pierluigi Della Bona. Sobraban los motivos para celebrar en un fin de semana que él mismo había calificado, en la previa, como "uno de los más difíciles del año".

Para saber más

Ese pesimismo obecía a una peculiaridad de la pista, plagada de curvas de media y alta velocidad que debían abordarse entre 150 y 200 km/h, en cuarta, quinta y sexta marcha. En ese tipo de virajes, el FW47 se había mostrado errático durante las 22 citas precedentes. De modo que para abordar ese contexto tan hostil Carlos y sus ingenieros apostaron por una agresiva configuración aerodinámica. Con ella consiguieron batir al Mercedes de Andrea Kimi Antonelli y frenaron al McLaren de Lando Norris.

"Falló un pequeño componente"

"Hicimos una muy buena salida y, a partir de ahí, ejecutamos una carrera perfecta, tanto en la estrategia, la gestión de neumáticos y los pit-stops", analizó Sainz, que en los días previos había elaborado un plan para adaptar su monoplaza a las exigencias de Losail. Esas pruebas se ejecutaron tanto en el simulador como en la fábrica de Grove.

Luego, como siempre, faltaba lo más difícil: la precisa correlación de los datos sobre el asfalto. El buen tino de Williams ya quedó en evidencia al final del segundo relevo, cuando Sainz puso en apuros a Piastri, que por entonces montaba neumáticos mucho más frescos. "Es mi día de mayor orgullo en Williams", subrayó cuando le preguntaron por sus sensaciones y por las diferencias respecto al podio del GP de Azerbaiyán.

Para dar mayor relieve a este tercer puesto, Carlos tuvo además que hacer frente a un problema mecánico, detectado por Gaetan Jego, su ingeniero de pista, a seis vueltas para la bandera a cuadros. "Perdimos alrededor de ocho grados de temperatura en el neumático delantero derecho y un poco de carga aerodinámica, lo que sugiere el fallo de un pequeño componente", explicó James Vowles, team principal de Williams.

Sainz, al volante del FW47, el domingo en Losail.

Sainz, al volante del FW47, el domingo en Losail.AP

A partir de ahí, Sainz empezaría a ceder un promedio de medio segundo frente a Norris, especialmente en el primer y último sector, aunque logró mantener su habitual compostura, incluso cuando el líder del Mundial se encontraba en el rango del DRS. "Me llega a suceder una vuelta antes y Lando termina adelantándome", admitió el español con cierto alivio.

A nueve puntos de Albon

El botín de Sainz en Losail, donde también sumó en la sprint race, asegura a Williams el quinto puesto en el Mundial, uno de sus grandes objetivos del curso. Con 137 puntos deja definitivamente atrás a Racing Bulls, Aston Martin, Haas y Sauber, sus rivales directos. Además, Carlos queda ahora sólo nueve por detrás de su compañero Alex Albon, octavo en la tabla. Un déficit sustancial, aunque no insalvable en Yas Marina.

Albon participó con exquisita deportividad en la tradicional fotografía y baño de champán a la puerta del garaje de Williams. No obstante, su inercia en la segunda mitad del campeonato contrasta con el momento de Sainz. Desde el citado GP de Azerbaiyán, Carlos acumula un parcial de 48-3 sobre su compañero. "Bakú fue un alivio porque hasta entonces llevaba 10 carreras muy difíciles. Aquí en Qatar ha sido más una combinación de trabajo duro. Estoy sumamente orgulloso del equipo, porque todos han hecho una labor perfecta", zanjó.

Este resurgir de Williams, comandado por Sainz, coincide con la debacle de Ferrari, que acabará cuarto el Mundial, por detrás de McLaren, Mercedes y Red Bull, justo un año después de luchar por el título hasta la última carrera. En Losail, la escudería capitaneada por Fred Vasseur únicamente se embolsó cuatro puntos gracias a Charles Leclerc, mientras Lewis Hamilton protagonizaba un calamitoso decimosegundo puesto en la meta, a 77 segundos de Max Verstappen. Durante las tres últimas pruebas, la Scuderia ha sumado 26 puntos, exactamente los mismos que Sainz. Desde las vacaciones, el español obtuvo 48, cinco más que el heptacampeón mundial.

Cómo poder ganar un Mundial con un coche que no es el dominante

Cómo poder ganar un Mundial con un coche que no es el dominante

Actualizado Domingo, 30 noviembre 2025 - 21:56

Si entras en una autopista y ves que todos los coches vienen de frente, no piensen que eres el más listo, no pienses que todos se equivocan, lo más probable es que quien vaya en sentido contrario seas tú. En Qatar, McLaren cometió el mayor error estratégico de los últimos tiempos y lo hizo con los dos coches. Ordenaron, con una decisión absurda, que sus dos pilotos entrasen en sentido contrario en la autopista.

En una carrera de 57 vueltas en la que, por normativa, no podías acumular más de 25 giros en cada juego de neumáticos, era fácil hacer los números. Pasase lo que pasase había que esperar cómo mínimo hasta la séptima vuelta para hacer la primera parada. Y, bromas del destino, el único coche de seguridad de la carrera salió, precisamente, en esa vuelta.

Me hubiese gustado ver la cara de estupefacción de Max Verstappen o del muro de Red Bull cuando se dieron cuenta de que ninguno de los dos McLaren había entrado en boxes. Fueron los únicos. Todos los demás pararon aprovechando la ventaja de que hacer esa primera parada con un safety car era 10 segundos más rápida que sin él. Y la hicieron todos porque en todos los libros de estrategia estaba marcada en rojo esa ventana del coche de seguridad que se abría a partir de esa vuelta.

Sin embargo, McLaren no paró. No lo hizo con Oscar Piastri, que lideraba la carrera, ni tampoco con Lando Norris, que iba tercero tras Verstappen. Era un error inconcebible, inexplicable, inaceptable. Un error que condenaba a sus dos pilotos a perder como mínimo la carrera, regalársela en bandeja de plata a Max y, lo que aún es peor, dejar a la bestia con opciones de ganar el Mundial en la última carrera dentro de siete días.

Después de sendas pifias monumentales de McLaren en dos grandes premios consecutivos, la descalificación en Las Vegas y el fallo estratégico de Qatar, el título se decidirá ahora en Abu Dhabi, donde Norris llegará con 12 puntos sobre Verstappen, que ya es segundo y 16 sobre su compañero Piastri. La historia de Yas Marina está repleta de heridas. Difícil de olvidar aquel descalabro de Ferrari en 2010, cuando un error, también de estrategia, le regaló el título a Sebastian Vettel. Fernando Alonso había llegado con 15 puntos sobre el alemán, pero una acertada maniobra de Red Bull que utilizó de anzuelo a Mark Webber (era el segundo del campeonato) hizo que Ferrari mordiera el cebo, el sedal y la caña.

Dentro de siete días, el depredador más despiadado y hambriento del paddock tendrá una oportunidad de arrebatarle el título al equipo con el coche más rápido. Hasta ahora ha conseguido ganar las mismas carreras que Norris y Piastri, siete, con un monoplaza notablemente inferior. No es fácil hacer esto. De hecho, hace mucho tiempo que alguien no gana un Mundial con un monoplaza que no es el dominante.

Ferrari con Alonso estuvo a punto de hacerlo en 2010, pero fallaron al final. También en 2012. Sin embargo, el último precedente puede que sea también el de Fernando en 2005, cuando logró derrotar a Kimi Raikkonen a bordo de un McLaren más rápido, pero quizá menos fiable, o en 2006, cuando venció a Michael Schumacher, que lo tenía todo a su favor. Un coche más rápido, unos neumáticos más eficientes y una política en la Fórmula 1 que a toda costa quería ver a Michael ganar el octavo título en su última temporada. Verstappen podría coger ese testigo dentro de siete días.

Max y Fernando han demostrado que son capaces de hacer cosas inexplicables y en este club quiero meter también a Carlos Sainz. El podio de Qatar es algo imposible. Era un circuito que estaba marcado en rojo en el calendario desde principio de temporada por ser probablemente el más complicado para Williams. Sin embargo, con un reglaje agresivo, con un pilotaje que rozó la perfección y gracias al error de McLaren y a la mala parada de Mercedes, Sainz se llevó el segundo podio del año, garantizando matemáticamente el quinto puesto de Williams en el Mundial de Constructores. Y lo que es aún más importante, Carlos va a terminar el año despejando cualquier atisbo de duda, orgulloso de un curso brillante, convencido de haber acertado con su elección y sabiendo que es y será el líder de un equipo que no ha desarrollado su coche en 2025 pensando sólo en 2026. Ese será su año.

Verstappen aprovecha el disparate de McLaren y Sainz caza un gran podio en Qatar

Verstappen aprovecha el disparate de McLaren y Sainz caza un gran podio en Qatar

Una semana después de su calamidad técnica en Las Vegas, McLaren reincidió con un clamoroso error para abrir las puertas de la victoria a Max Verstappen en Qatar. Una lamentable estrategia con Oscar Piastri y Lando Norris, que pasaron de la primera y segunda posición en la parrilla, a la segunda y cuarta en la meta. De modo que el británico ve reducida a 12 puntos su ventaja frente a Verstappen, mientras su compañero queda a 18 a falta de la última carrera, el próximo domingo en Abu Dhabi. Ajeno a estas diatribas, Carlos Sainz cazó su segundo podio del año gracias a su habitual consistencia y soberbia lectura de la carrera, mientras Fernando Alonso acabó séptimo. [Narración y clasificaciones]

La víspera había advertido de sus intenciones ("Si no le paso en la primera curva va a sumar más puntos que yo") así que Verstappen cumplió con rigurosa puntualidad ante Norris. Lo hizo aprovechando la zona impar de la parrilla, mucho más limpia, y las facilidades ofrecidas por Lando, que sabía de su ventaja y cómo manejarla.

Sin embargo, todo lo que podía considerarse mera rutina iba a estallar por los aires en la séptima vuelta, cuando Nico Hulkenberg forzó en exceso frente a Pierre Gasly, provocando la entrada del safety car. Ese momento pedía una jugada conservadora, pero McLaren, con sus dos coches en posición de privilegio, optó por inventar. Mientras toda la parrilla aprovechaba para su primer pit-stop, Piastri y Norris siguieron en pista. Dicho de otro modo, Verstappen seguía tercero, pero con una parada pendiente menos que sus dos grandes rivales.

Verstappen celebra su victoria en Losail, con un miembro de su equipo.

Verstappen celebra su victoria en Losail, con un miembro de su equipo.ALTAF QADRIAFP

Cuando un atónito Norris reclamó explicaciones, la respuesta de su ingeniero de pista, parecía confirmar los peores presagios: "Ellos han perdido toda la flexibilidad para el resto de la carrera". En román paladino, lo que quería decir Will Joseph es que si se repetía otro safety car antes de la vuelta 35, únicamente lo aprovecharía McLaren, mientras sus adversarios deberían parar en esa vuelta y montar el duro hasta la meta. McLaren dejaba al mero azar de los dados lo que hasta ahora controlaba sobre el asfalto.

Como por un sortilegio, sobre el horizonte de McLaren volvía a sobrevolar el Mundial 2007, cuando sus clamorosos errores entregaron el título a Kimi Raikkonen. Esta vez, por no querer dividir la estrategia entre sus pilotos acabaron destrozando a ambos. Bien podían seguir esperando otro safety car como maná en el desierto, porque lo que tenían delante de las narices resultaba mucho más mundano. Para conservar al menos el podio debían apretar como almas que lleva el diablo.

Al final de la vuelta 24, los mecánicos cumplieron con la parada de Piastri (3,1 segundos) librándole de entrar en el infernal tren que venía montando Alonso. Un giro más tarde, Norris salvó otro match ball, reincorporándose medio segundo por delante del asturiano, sexto por delante de Isack Hadjar, George Russell y Charles Leclerc.

Antes de la carrera, Red Bull había sorprendido con su decisión de cambiar el motor de Verstappen, montando una unidad de potencia antigua. Desde que accedió al liderato, con 18 segundos de ventaja sobre el primer McLaren, Mad Max tuvo que exprimirla. Así hasta la vuelta 32, cuando tuvo que parar por última vez en boxes, para montar un juego de duros.

Por supuesto, el otro beneficiado del garrafal error papaya era Sainz. El líder de Williams, ajeno a cualquier titubeo, había mantenido a raya a Andrea Kimi Antonelli. Toda una hazaña al volante de ese monoplaza, con el que además tuvo que sujetarse los machos en la recta final. Mientras Alex Albon navegaba en zona de nadie, Carlos se batía el cobre frente a Norris.

El podio de Qatar, con Verstappen, Oscar Piastri y Carlos Sainz.

El podio de Qatar, con Verstappen, Oscar Piastri y Carlos Sainz.ANDREJ ISAKOVICAFP

A 20 vueltas para la meta, el líder del Mundial se dio una pequeña excursión por la grava, a modo de preludio para sus penurias. Tras su último pit-stop en la vuelta 44, Lando cayó a la quinta posición, a la estela del rookiede Mercedes. Víctima del aire sucio, que tanto le ha lastrado este año, empezó a acumular fallos. De hecho, sólo pudo trepar a la cuarta plaza gracias a un despiste de Antonelli.

Al igual que Sainz, Alonso también había recuperado dos plazas en la salida, ante Russell y Hadjar. Desde ese sexto, se fue defendiendo como bien pudo, hasta que a 15 vueltas para la bandera a cuadros sufrió un trompo, cediendo el sitio frente al piloto de Racing Bulls. Al menos, un problema de Hadjar en el alerón delantero le permitió recuperar el sitio perdido.

Piastri remonta el vuelo con una decisiva 'pole' en Losail por delante de Norris y Verstappen

Piastri remonta el vuelo con una decisiva ‘pole’ en Losail por delante de Norris y Verstappen

Cuando todos le habían dado por amortizado, por desaparecido en combate, Oscar Piastri alzó de nuevo el vuelo ayer en Losail. A su triunfo a primera hora de la tarde en la tediosa sprint race, el joven australiano añadió una fantástica pole (1:19.861) por delante de Lando Norris y Max Verstappen, que le asegura algo más que una posición de privilegio. Salir líder de la primera curva supone prácticamente la victoria en Qatar. Por esa misma razón, Mad Max extremará los riesgos partiendo desde la zona limpia de la parrilla, convencido de que ya no hay nada que perder.

Tras el intento inicial de la Q3, Verstappen debía recuperar 45 centésimas frente a Norris, un abismo incluso para su descomunal talento. Lo que no esperaban ambos era la irrupción de Piastri, cuya última pole se remontaba al 31 de agosto en Zandvoort. "Me he sentido genial a lo largo de todo el fin de semana. Hemos dejado prácticamente igual el coche, con apenas pequeños retoques. ¡Si no está roto, no lo toques!", bromeó el discípulo de Mark Webber.

En un trazado donde las diferencias se marcan en el primer y último sector, Piastri clavó también el segundo, disfrutando de ese agarre que tanto había echado de menos en Interlagos y Las Vegas. Verstappen también quería apurar su última bala, pero tras arrancar muy fuerte, terminó desinflándose, plenamente consciente de las limitaciones de su monoplazas. A Norris ni siquiera le quedó el recurso a la última palabra y acabaría la noche abortando su vuelta.

A la espera de la procesión

Queda ahora por ver el temple de Norris hoy en la salida, ese trance donde tantas veces se le han visto las costuras. La última, ante Verstappen, hace siete días en el Strip Circuit. Si no recupera al menos la segunda posición, sus opciones se esfumarán por completo. A 25 puntos del liderato, debe acabar la carrera por delante de Norris para llegar con vida a Abu Dhabi.

Lejos de su primordial cometido, los dos pit-stops obligatorios harán la carrera de hoy más aburrida, si eso resulta posible en Losail. Tal y como sucedió en el GP de Mónaco, los equipos calcarán estrategias, desluciendo el espectáculo, reducido a una soporífera procesión de monoplazas. Ni siquiera las zonas de DRS darán opción a los adelantamientos, reducidos a un único punto, justo al final de la recta de meta.

Ese condicionante debería satisfacer a Fernando Alonso y Carlos Sainz, séptimo y octavo en la parrilla. En caso de salir airosos de la primera frenada, camino de la curvas 2 y 3, sus opciones de acabar en los puntos aumentarán exponencialmente. El bicampeón presagia sustos en ese arranque, mientras el madrileño reza para que no se repita su contratiempo en la Q3, cuando salió de los boxes arrastrando una pegatina en su rueda trasera derecha. Con la fortuna de no provocar daños en los rivales, ni de recibir una sanción de los comisarios.

Después de los dos primeros intentos, Williams era el único equipo con sus dos pilotos en riesgo de eliminación. Sainz rectificó con una buena vuelta, que le aupaba a la quinta posición, por delante de Verstappen, bastante harto por entonces del comportamiento del RB-21 cuando bajaba marchas. Aún había que esperar a Alex Albon, sin sensaciones desde el regreso de las vacaciones. Por esta vez, el británico también cumplió, apartando de paso a Lewis Hamilton (1:20.907). La tercera eliminación en la Q1 para el heptacampeón, protagonista de otra qualy lamentable. En la historia de Ferrari, sólo Luca Badoer y Giancarlo Fisichella habían caído a las primeras de cambio en dos carreras consecutivas.

Al menos podría Hamilton dejar muestra de algo parecido a la ira, como hizo Yuki Tsunoda al enterarse de que también había caído a la primera. No podrá el japonés echar un cable a Verstappen. Tampoco lo debía esperar, a tenor de lo sucedido durante el resto del año. Si precisa de algún aliado para hoy, sólo Isack Hadjar, décimo en la parrilla, parece capacitado para dar algún susto al volante de su Racing Bull.

Aunque para respingo, el que debió de dar Norris tras ver borrado su vuelta inicial en la Q2 al superar los límites de pista. Mientras Piastri se sentía bastante cómodo con el blando usado, su compañero en McLaren únicamente pudo respirar al parar el crono en 1:19.861.

La puesta en escena de Alonso, cuatro milésimas más rápido (1:20.980) que Verstappen, resultaba más que alentadora. Tras su milagrosa cuarta plaza del viernes en la shoot out, el cuarentón se sentía otra vez con ánimo para colarse en la fiesta de los candidatos al título. "Esa vuelta ha sido divertida", narró por la radio, al compás de una tímida carcajada. Tras confirmarse entre el top-10, recordó unas palabras previas a su ingeniero de pista: "Os lo dije". Su récord ante Lance Stroll en qualy asciende ahora a 35-0.

Piastri gana una soporífera 'sprint race' en Losail para recortar dos puntos sobre Norris

Piastri gana una soporífera ‘sprint race’ en Losail para recortar dos puntos sobre Norris

Como no hubo mayor historia, quede constancia de que Oscar Piastri ganó la sprint race de Qatar, por delante de George Russell y Lando Norris, con Max Verstappen en cuarta posición. De modo que el británico de McLaren lidera ahora el Mundial con 22 puntos sobre su compañero y con 25 sobre el holandés. Como tampoco hubo opción alguna a las sorpresas, Fernando Alonso pasó del sueño del podio la cruel realidad, cayendo tres posiciones, desde la cuarta en la parrilla hasta la séptima en la meta, justo por delante de Carlos Sainz.

Era la úlltima sprint race del año, donde se repartían puntos cruciales para la suerte del campeonato. Una oportunidad para quienes aún defienden este invento, dominado históricamente por Max Verstappen. Nada menos que 13 victorias en 21 ediciones, desde el GP de Gran Bretaña 2021. Sin embargo, ni siquiera el tetracampeón pudo animar el cotarro en Losail.

De las 19 vueltas sobraron 18, suficiente tiempo para comprobar que la única emoción sobre el asfalto sería medir la resistencia de los neumáticos medios. Pirelli aprovechó la previa para advertir del riesgo de pinchazos, ya que había detectado "cortes bastante profundos" en sus gomas tras el shoot out del viernes. Bajo esa espada de Damocles se jugó todo. Es decir, que no se jugó nada.

Cinco segundos a Tsunoda y Antonelli

Verstappen repitió sus problemas del viernes, a bordo de un RB-21 que según su testimonio, ya no sólo rebotaba, sino que daba saltos sobre el asfalto. Tras quitarse de encima a Yuki Tsunoda y Alonso en la salida, quedó a la estela de Norris. Desde allí pretendió incordiar al líder del Mundial durante las seis primeras vueltas, aunque ni siquiera se vio capacitado para mantenerse en el rango del DRS.

Piastri lideraba sin agobios, formando un insoportable tren de la bruja, al más puro estilo del GP de Mónaco. El único momento de incertidumbre se produjo bajo el criterio de los comisarios. Tsunoda, denunciado por Alonso, traspasó reiteradamente los límites de pista en la curva 10. Tras el aviso de la bandera blanca y negra llegaría la sanción de cinco segundos para el japonés.

Norris, por delante de Verstappen, el sábado en Losail.

Norris, por delante de Verstappen, el sábado en Losail.EFE

La misma suerte correría Andrea Kimi Antonelli, que venía luchando desde vueltas atrás con Alonso. El asturiano midió mal en la última curva, facilitando el adelantamiento del rookie de Mercedes y desparramando sobre la recta de meta esa grava que dicen tan peligrosa para los neumáticos. En la novena vuelta, Sainz perdió una enorme pieza de fibra de carbono, mermando así el rendimiento aerodinámico de su Williams.

Lewis Hamilton, Lance Stroll, Pierre Gasly y Franco Colapinto habían roto el régimen de parc fermé para introducir cambios en los reglajes de sus suspensiones, difusores, etc. Condenados a salir desde el pit-lane, en Aston Martin y Alpine también aprovecharon las últimas vueltas para probar el compuesto blando de Pirelli. No servirá de nada, por supuesto, aunque de algún modo había que probar suerte en Losail.

Las claves de la decisiva batalla en Qatar: órdenes de equipo, neumáticos de 25 vueltas y un equipo filial para Verstappen

Las claves de la decisiva batalla en Qatar: órdenes de equipo, neumáticos de 25 vueltas y un equipo filial para Verstappen

Ron Dennis apenas podía contener las lágrimas ante los periodistas tras la victoria de Fernando Alonso en el GP de Mónaco 2007. "Nunca hemos utilizado las órdenes de equipo. La última vez que lo hicimos fue en 1998, en Melbourne", imploraba el jefe de McLaren, intentando evitar la sanción de la FIA. De poco iba a servirle la súplica porque aquel fin de semana en el Principado terminó por dinamitar la convivencia con Lewis Hamilton, que entregaría el título a Kimi Raikkonen en la última carrera. Casi dos décadas después, aquel fatídico desenlace aún sobrevuela por la escudería de Woking. "Si se repite lo de 2007, prefiero ese resultado a cualquier otro por favorecer a algún piloto. No lo haremos", adelantó, hace tres semanas, Zak Brown, CEO del equipo. Hoy, tras la doble descalificación en Las Vegas, la madeja se ha enredado aún más. A falta de sólo dos carreras, Lando Norris lidera el Mundial con 24 puntos sobre Max Verstappen y Oscar Piastri. Así que la pregunta sigue en el aire: ¿mantendrá McLaren su palabra?

Hay razones para creer en la vigencia de las papaya rules este fin de semana en el GP de Qatar, penúltima cita del Mundial 2025. Un circuito donde el año pasado Norris recibió una sanción de 10 segundos por no respetar las banderas amarillas. Una pista en la que Piastri siempre ha aventajado a su compañero, tanto en la carrera del domingo como en la sprint race.

"Tuvimos una breve conversación al respecto y la respuesta es no", zanjó hace dos días el australiano, confiado en que el regreso a un circuito con mejor agarre le permita enderezar su racha de siete carreras sin podio. "Siempre hemos dicho que, mientras las matemáticas no indiquen lo contrario, dejaríamos que nuestros pilotos luchen por su oportunidad", reiteró el jueves Andrea Stella, team principal de McLaren.

"Gracias a los fallos de otros"

También hay motivos para considerar una renuncia momentánea a esas normas no escritas de igualdad de trato. Ninguno de tanto peso como la mera presencia de Verstappen. Tras la victoria del pasado sábado en el Strip Circuit, el tetracampeón encadena ocho podios consecutivos, su tercera mejor racha de siempre. "Algunas pistas serán un poco mejores para nosotros. Qatar probablemente sea bastante buena, aunque Abu Dhabi quizás no tanto", vaticinó antes de volar hacia Losail.

A su advertencia añadió un par de recados para minar la confianza del rival: "Seguimos en la lucha gracias a los fallos de otros. Si hubiéramos tenido un coche tan dominante como el de ellos, el Mundial se habría acabado hace mucho tiempo".

En 2023 y 2024, Mad Max vio la bandera a cuadros en Qatar tras liderar durante todas las vueltas. Si el domingo vuelve a repetirlo, igualará con Ayrton Senna como el segundo piloto de la historia con más triunfos de punta a punta (19). La ventaja de Red Bull sobre McLaren se sustenta sobre dos pilares: el predominio de curvas de alta media y velocidad, a las que su RB-21 se adapta mejor que el MCL-39, y un motor Honda más fresco, gracias a la nueva unidad estrenada en Interlagos.

Verstappen, el jueves, en Losail.

Verstappen, el jueves, en Losail.AP

A todo ello hay que añadir el factor de los neumáticos. Sólo de modo excepcional para este fin de semana, cada juego de C1, C2 y C3 se podrá usar sólo durante 25 vueltas. De modo que, para completar las 57 programadas, serán obligatorios dos pit-stops. Todo ello generará un ritmo más rápido entre los favoritos al triunfo, minimizando así una de las fortalezas de McLaren: la gestión de las gomas en las tandas largas.

Superioridad numérica

Tras su doble cero de Las Vegas aún hay dudas sobre si McLaren montará en Losail una configuración aerodinámica más conservadora para evitar otra descalificación. La otra posibilidad sería bajar de nuevo la altura de sus coches, manteniendo así el rendimiento, pero incrementando el riesgo de castigo. En esas delicadísima tesitura se debate Stella, obligado a todo tipo explicaciones ante la prensa, mientras Laurent Mekies, su homólogo en Red Bull, paseaba tranquilo por el paddock.

El francés, que el pasado julio tomó el relevo de Christian Horner, sabe que en esta resolución del título cuenta con ventaja numérica. No sólo porque Yuki Tsunoda no tendría nada que perder en un hipotético duelo frente a los McLaren, sino por la ayuda de Racing Bulls, el único equipo filial de la parrilla. Isack Hadjar y Liam Lawson podrían trabajar para Verstappen como lo hizo Sergio Pérez en 2021. Entonces, el mexicano dejó dos actuaciones decisivas frente a Hamilton en Estambul y Abu Dhabi.

Este fin de semana, Hadjar, Lawson y Tsunoda pueden desempeñar un papel muy útil en Losail, un trazado donde cada adelantamiento supone un dolor de muelas. Casi todas las maniobras se condensan al final de la larga recta de meta. Hace un mes, Tsunoda ya ralentizó a los rivales de Verstappen en México. Y durante las dos últimas carreras los pilotos de Racing Bulls partieron desde el top-10 de la parrilla, desde donde podrían volver a inquietar ahora. El último aviso del tetracampeón bien puede interpretarse como una declaración de intenciones de Red Bull y su equipo B: «No tengo nada que perder. Así que lo apostaremos todo. Si funciona, funciona. Si no, no».

Un Mundial en el alambre: las cuentas de Norris, Piastri y Verstappen en Qatar y Abu Dhabi

Un Mundial en el alambre: las cuentas de Norris, Piastri y Verstappen en Qatar y Abu Dhabi

Una de las imágenes más inauditas de la madrugada en Las Vegas se produjo a la puerta del hospitality de McLaren, cuando Oscar Piastri y su agente, Mark Webber, abandonaron las instalaciones con una sonrisa en los labios. Aún no se había hecho oficial la descalificación de los dos coches de Woking, pero los australianos ya sabían que ese dictamen de la FIA perjudicaba más a Lando Norris. El líder del Mundial sumaba su segundo cero del año y veía reducida su ventaja con Max Verstappen. Con 58 puntos en disputa, ya sólo mantiene 24 frente al holandés, empatado en la tabla con Piastri.

En las seis últimas carreras, el tetracampeón se ha embolsado 136 puntos, por 97 de Norris y apenas 42 de Piastri. A esta progresión se suman un par de factores favorables de cara al próximo fin de semana en Qatar, donde también se disputa una sprint race. Tras su cambio de motor en el GP de Sao Paulo, Verstappen llegará con un propulsor más fresco que McLaren. Y lo hará en una pista donde ya conquistó la victoria en las dos últimas ediciones. Norris, décimo en 2024, tuvo que conformarse con la tercera plaza en 2023, mientras Piastri sí enlazó dos podios.

De este modo, las cuentas en Losail quedan muy claras para Norris, que se proclamará campeón si suma dos puntos más que Verstappen y Piastri. Es decir, si acaba por delante el sábado y el domingo. Por supuesto, el panorama sigue difícil para el líder de Red Bull, que no sólo necesitaría un pleno de 58 puntos en Qatar y Abu Dhabi, sino que Norris pinchase en una de las tres carreras.

¿Hay futuro para las 'papaya rules'?

El ejemplo más a la mano pasa dos segundos puestos en Losail y una sexta posición en Yas Marina. Otra combinación ganadora para Lando sería encadenar tres terceras plazas. Sin embargo, queda por ver cómo responderá a la enorme presión que se le viene encima. Y si repetirá alguno de los errores que le lastraron en el arranque del Mundial, como en Bahrein, Arabia Saudí o Canadá.

El otro punto crucial en la resolución del título atañe a la cúpula de McLaren, que deberá tomar una decisión en firme sobre sus prioridades. Es decir, si mantiene lo establecido hasta ahora, con ese acuerdo de absoluta equidad establecido en las papaya rules, o cambia hacia un trato favorable a Norris, el único de sus pilotos con ventaja frente a un rival tan temible como Verstappen.

Sea cual sea el veredicto de Zak Brown, CEO de la escudería de Woking, lo que parece seguro es que este cierre de Mundial se asemeja, cada día más, a lo sucedido en 2007. Entonces, Lewis Hamilton y Fernando Alonso perdieron ante Kimi Raikkonen un título que parecía cerrado para McLaren. A falta de dos carreras, el británico contaba con 17 puntos frente al piloto de Ferrari. Adaptando el sistema actual, esa diferencia ascendería a 37 puntos, 13 más de los que necesita remontar Mad Max.

Verstappen festeja su triunfo en el Strip Circuit.

Verstappen festeja su triunfo en el Strip Circuit.AFP

La guerra psicológica, por tanto, parece jugar a favor de Verstappen, que hace cuatro años ya tuvo que lidiar con un dramático desenlace ante Hamilton. Se da la circunstancia de que en 2023 el heptacampeón también protagonizó en Losail un incidente con George Russell, su compañero en Mercedes, cuando ambos luchaban con Verstappen en la primera vuelta. "Asumo toda la responsabilidad de lo ocurrido", sentenció Sir Lewis aquel domingo.

El recado de Marko

A este extra de experiencia, Verstappen puede sumar otras dos escenas de la pasada noche en Las Vegas. La primera se produjo en la primera curva, cuando Norris cometió un error que le privó de la victoria. «Probablemente estuvo mirando demasiado tiempo por los retrovisores y olvidó dónde frenar. Así que sí, pensé: "Vale, muchas gracias"», comentó, con una sonrisa, tras bajarse del coche.

El otro momento que debe hacer reflexionar a McLren llegó en el tramo final, cuando Norris adelantaba a Russell para quedarse a la estela del líder. Ahí optó por la cautela. Sin embargo, Helmut Marko quiso aprovechar la coyuntura para lanzar uno de sus habituales recados. «Lo más gracioso fue cuando llegó el mensaje de McLaren: "Ataca a Max, adelántalo". Después, Max marcó una vuelta rápida tras otra», zanjó el veterano asesor de Red Bull.

El rostro desencajado del team principal, Andrea Stella, ilustraba ayer en Las Vegas el ánimo del equipo. Los nervios pueden multiplicarse en este infernal trayecto, con 11 horas de diferencia horaria, que separa Las Vegas de Qatar. Durante esta misma semana, Russell advirtió del favoritismo de Red Bull en Losail, una pista de curvas rápidas, como Silverstone y Suzuka, donde mejor se maneja el RB-21. Por tanto, Stella tuvo que oponer su réplica: «Yas Marina volverá a jugar a nuestro favor». Tras 60 temporadas en el Mundial, McLaren ha sufrido su primera doble descalificación en una carrera. Lo que no puede permitirse ahora es perder otro título que creía en la mano.

La revancha de Verstappen frente a Russell tras su sanción: "No le soporto. Que se vaya a la mierda"

La revancha de Verstappen frente a Russell tras su sanción: “No le soporto. Que se vaya a la mierda”

Nada más cruzar la meta, el mensaje de Giampiero Lambiase supuso la primera descarga. "El karma es algo maravilloso. Hoy no has conducido innecesariamente despacio", espetó el ingeniero de pista a Max Verstappen, incontestable ganador tras liderar las 57 vueltas del GP de Qatar. No se trataba de la habitual enhorabuena, sino de fuego de artillería. Pocas horas después de la extraña penalización que le hizo perder la pole, Red Bull ajustaba cuentas con George Russell.

Fue la decimocuarta carrera que Mad Max domina de principio a fin. Un registro con el que supera a Jim Clark y que ya le deja sólo por detrás de Lewis Hamilton, Ayrton Senna y Sebastian Vettel. Sin embargo, ni ese detalle, ni la recuperación de un monoplaza que tras la carrera al sprint, él mismo comparó con un "coche de rallies", iba a distraerle de su propósito.

Para saber más

El tetracampeón eligió los micrófonos de Viaplay, el servicio de streaming televisivo que ejerce como uno de sus patrocinadores, para lanzar toda su munición contra Russell. Le preguntaron si pensaba hablar con él tras lo sucedido ante los comisarios y él contestó con un "no, por ahora no". "Siempre se muestra muy educado ante las cámaras, pero cuando le conoces en persona, se convierte en una persona completamente diferente. Realmente no le soporto. Es mejor que se vaya a la mierda, no quiero tener nada que ver con él", zanjó.

El 'parc fermé' de Bakú

Las escenas del sábado en la sala de reuniones de Losail supusieron el casus belli para el holandés. "He estado muchas veces en mi vida ante los comisarios y nunca he visto a alguien tratando de joder tan duro a un rival", confesó. "Fue ridículo cómo quería que me castigaran, así que me cabreó mucho. Respeto a muchos pilotos, pero ayer perdí completamente el respeto por él".

El abismo que hoy separa a Verstappen y Russell empezó a ahondarse durante la sprint race del GP de Azerbaiyán 2023. Al correoso duelo de las tres primeras curvas hubo que añadir la bronca en el parc fermé. Mientras el británico se defendía de los ataques apelando a las imágenes de la cámara on board, su adversario recurría a la crudeza del insulto: "Gilipollas".

Ahora, la situación se antoja aún más preocupante. No sólo porque Russell ejerce como director de la asociación de pilotos (GPDA), sino por el cisma que podría desencadenar en la parrilla. Y es que no corren buenos tiempos para la GPDA, enzarzada con la Federación Internacional (FIA) a propósito de las sanciones por lenguaje malsonante y la precipitada destitución de Niels Wittich como director de carrera.

Russell, Sainz, Verstappen y Pérez, durante el 'drivers parade' en Losail.

Russell, Sainz, Verstappen y Pérez, durante el 'drivers parade' en Losail.EFE

Horas antes de que se diera la salida, Mohammed Ben Sulayem, presidente de la FIA, replicó a la carta abierta publicada por la GPDA: "¿Tenemos que explicarles los motivos de nuestras decisiones? Cuando cambia algo en los equipos, ¿nos lo cuentan ellos? No, nadie tiene que hacerlo. Son nustras reglas y las aplicamos como creemos". A juicio del mandatario emiratí, los pilotos han de "concentrarse en lo que mejor saben hacer, que es correr".

A Russell, cuarto en la meta de Losail, no le queda sino aferrarse a la última prueba del año, donde volverá a cruzarse con Verstappen. Quizá también cuando se apague el semáforo de salida. "Sinceramente, esperaba que chocásemos en la primera curva, pero se lo pusimos fácil, porque tanto Lewis como yo hicimos una salida horrible", rememoró, no sin cierto sarcasmo. Asimismo, el ex piloto de Williams dilucidará el domingo otro duelo histórico frente a Hamilton en Yas Marina. Porque después de 67 carreras, repartidas a lo largo de tres temporadas juntos, ambos han sumado 685 puntos para Mercedes.

"Ha estado bastante histérico"

Curiosamente, durante la pasada primavera, los rumores en el paddock apuntaban a la llegada de Verstappen al garaje de Toto Wolff. De aquella hipotética alianza, a este clima casi bélico, al que Christian Horner quiso arrojar su propia lata de gasolina. "La sanción de ayer se basó más bien en la histeria de George, que ha estado bastante histérico este fin de semana", abundó el team principal de Red Bull.

Quizá porque el próximo año espera aún mayores dificultades por parte de Mercedes, McLaren o Ferrari. O puede que por tantas causas pendientes. El caso es que ni en las dos últimas carreras, con todo decidido para ellos, el tercer clasificado del Mundial 2024 ha querido conceder un respiro. "Quedar por detrás de McLaren y Ferrari nos va a permitir más horas de trabajo en el túnel del viento", ironizó Horner.

Ahora queda por resolver la delicadísima situación de Sergio Pérez, que por séptima vez en 2024 se quedó ayer a cero. El mexicano quemó el embrague cuando parecía muy bien perfilado para la quinta posición. "Le apoyaremos hasta que caiga la bandera a cuadros en Abu Dhabi y dejaremos que decida él mismo su futuro", deslizó Horner. Con sus cuatro puntos de ayer -los primeros de todo el año al volante del Sauber- Guanyu Zhou pudo doblar el botín del mexicano en las cuatro últimas carreras.

El caos en Losail, por culpa de un retrovisor

El caos en Losail, por culpa de un retrovisor

Actualizado Domingo, 1 diciembre 2024 - 21:31

La cara de Lando Norris al final del GPde Qatar era de largo la más desencajada del año. Su habitual simpatía con los medios de comunicación se ha ido transformando con el paso de los meses y con los golpes que se ha ido llevando carrera tras carrera. Parecía que ya no podía sufrir más y que, una vez decidido el Mundial de Pilotos, su vida podría ser más fácil en los últimos grandes premios. No era cierto. Aún quedaba una misión que cumplir: gana

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El 'deployment', un viejo problema que dejó a Fernando Alonso "sin 160 CV entre una jauría de coches"

El ‘deployment’, un viejo problema que dejó a Fernando Alonso “sin 160 CV entre una jauría de coches”

El despliegue de la energía eléctrica a través del ERS causó una mala pasada a Fernando Alonso en Losail. Tras una salida donde pareció desafiar a Carlos Sainz y Sergio Pérez en busca de la sexta plaza, el asturiano quedó relegado hasta la duodécima posición tras el periodo de safety car por culpa del mencionado problema de deployment. "Aunque hayas cambiado los ajustes, el coche se confunde y piensa que sigue tras el coche de seguridad. Tras la bandera verde no tienes potencia eléctrica y durante los primeros segundos de aceleración te ves sin 160 CV entre una jauría de coches", admitió el campeón.

No se trata de una novedad en la escudería de Silverstone, que viene arrastrando este déficit desde antes del fichaje de Alonso. También durante el Mundial 2023, cuando Fernando alertó a sus ingenieros en una sesión libre del GP de Gran Bretaña. "Pensábamos que estaba solucionado, pero hoy he perdido tres posiciones por ello", apuntó, recordando su impotencia ante Lewis Hamilton, Yuki Tsunoda y Kevin Magnussen.

Esa vulnerabilidad del AMR24 supuso el único punto negro para el bicampeón, capaz de resarcirse ante el japonés de Visa Cash App RB con un precioso adelantamiento a final de recta. Por entonces, sus estrategas habían apostado por una llamativa estrategia. Su primera parada fue para colocar el neumático duro, del que se deshizo rápidamente para montar el medio.

Acierto estratégico

"El equipo lo tenía más claro que yo. Si hubiese sido por mí no habría parado, así que hay que darles crédito", comentó Alonso, que no aumentaba su casillero desde el GP de Singapur. "Se ha presentado la oportunidad, gracias a los abandonos, los safety car, la penalización de Lando Norris... Todo esto siempre abre oportunidades y estábamos ahí para cogerlas", concluyó.

La novena plaza de Alonso, que no se juega nada en el Mundial desde hace meses, parece un calco a la de su equipo, instalado en la quinta posición, lejos del alcance de Alpine y Haas. "Gracias a una buena estrategia, nuestra paciencia ha merecido la pena", analizó Mike Krack, más que satisfecho con los seis puntos del ovetense.

En cualquier caso, el team principal lamentó el adiós prematuro de Lance Stroll, penalizado con 10 segundos tras un contacto con Alex Albon que el luxemburgués consideró un mero "incidente de carrera". A su juicio, Stroll "seguramente también habría sumado puntos". Todo un hito para el hijo del dueño, que no se cuela en el top-10 desde el pasado 21 de julio, en el GP de Hungría.