Russell sobrevive en la agonía para el doblete de Mercedes en Spa

Russell sobrevive en la agonía para el doblete de Mercedes en Spa

A falta de 12 vueltas, los ingenieros de Mercedes preguntaron con total honestidad, para que George Russell decidiera por sí mismo. En ese momento, el líder de la carrera tenía seis segundos de ventaja sobre Lewis Hamilton, pero la frescura de sus neumáticos en nada se parecía a la de los de su compañero. Si Toto Wolff contaba con un caballo ganador en Spa, ese era Hamilton. En cualquier caso, por la radio volvieron a insistir a Russell, que optó por continuar con las gomas viejas. Debería resistir hasta la bandera a cuadros para, al menos, asegurar el doblete de las Flechas de Plata, dado que por detrás acechaba Oscar Piastri con su McLaren.

Russell, sexto en la parrilla, se apuntó su segunda victoria del año tras un ejercicio de angustiosa agonía. Nada menos que 33 giros con el neumático duro, hasta cruzar la meta con sólo 52 décimas sobre Hamilton. Piastri, a 1,17 segundos, completaría el podio de una carrera sin una sola interrupción por el safety car. La igualdad entre Mercedes, McLaren, Red Bull y Ferrari se iba a concretar con otro dato: Max Verstappen, quinto tras partir undécimo, sólo cedería 9,2 segundos frente al vencedor.

Otra victoria, a su manera, para el líder del Mundial, de nuevo por delante de un errático Lando Norris. Ni siquiera en el tramo final, el piloto de McLaren pudo adelantar al tricampeón. Ni en el cuerpo a cuerpo, ni en el aspecto emocional, Norris se siente ahora a la altura. Su frustración se le pinta en la cara cada vez que se detiene ante los periodistas para ofrecer explicaciones.

Hamilton levanta el pie

En Mercedes, por contra, deben ahora contener la euforia, porque todo les sale de cine. Tras una evolución infructuosa y el regreso a las especificaciones de Hungaroring, rubricaron su primer doblete desde 2021. Al coraje de Russell para agarrarse a la pista con los duros hubo que añadir la cabeza fría de Hamilton, que en la penúltima vuelta levantó el pie a su llegada a Les Combes. En caso de haber asumido ese riesgo, quizá el triunfo hubiese pasado a Piastri.

De esa fe para llevar el plan hasta sus últimas consecuencias deberían tomar nota en Ferrari, donde Carlos Sainz acabó séptimo pese a asomar muchos minutos por la cabeza. Fernando Alonso, noveno por detrás de Sergio Pérez, bien pudo sentirse feliz por llegar con esa estrategia a una sola parada. Con un ritmo similar al de Esteban Ocon y Daniel Ricciardo, el Aston Martin sigue estancado en esa zona de nadie.

La primera mitad de carrera, teñida por las precauciones, resultó decepcionante. En la tercera vuelta, Hamilton tomó el liderato con total facilidad en la recta de Kemmel. Nada podía hacer Leclerc ante un Mercedes que volaba con el DRS. En esos compases iniciales, Verstappen había ganado tres posiciones para instalarse séptimo a prudencial distancia de Norris.

El error de Norris

Los 76 puntos de ventaja en el liderato del Mundial permitían a Mad Max tomárselo con calma. Norris, al contrario, se sintió incómodo desde su error en la salida, cuando cedió tres posiciones tras pisar la grava a la salida de La Source. Sobre un asfalto a 42ºC, Sainz era el único de los favoritos con gomas duras. Verstappen, a diferencia de sus rivales, únicamente contaba con un juego de ese mismo compuesto. Nada pasaba por delante, porque todos se mostraban precavidos.

El primer turno de paradas lo inauguraron Russell y Verstappen en la undécima vuelta. Casi de inmediato, Hamilton, Pérez, Piastri y Leclerc, hasta dejar a Sainz como líder provisional, por delante de Norris y Alonso. De la lentitud del Aston Martin en las rectas se quejaba Lance Stroll, mientras el asturiano hacía equilibrismos para sujetarse en la zona de puntos.

La hipótesis de alcanzar la bandera a cuadros con una sola parada sobrevoló durante buena parte de la tarde. En Ferrari lo pensaron con Sainz, a punto de quedarse atrapado en la grava de Stavelot en la vuelta 16. Ese fallo pareció cambiar los planes de Fred Vasseur, que detuvo por segunda vez al madrileño, perdido desde entonces en una zona intrascendente.

Verstappen domina bajo el agua, pero Leclerc se queda con la 'pole' virtual en Spa

Verstappen domina bajo el agua, pero Leclerc se queda con la ‘pole’ virtual en Spa

El cambio de motor le penaliza con 10 puestos en la parrilla, pero Max Verstappen quiso darse el gusto de una pole en condiciones extremadamente difíciles en Spa (1:53.159). Con tremenda autoridad, el líder del Mundial se deshizo de sus rivales, dejando en evidencia los problemas de McLaren sobre el asfalto mojado. Malas noticias para Lando Norris y Oscar Piastri, que partirán cuarto y quinto. La decepción en el garaje británico contrastaba con los abrazos en Ferrari, donde se celebraron los logros de Charles Leclerc, el único que pudo acercarse a Verstappen.

No parecían contar en la Scuderia con esa gran vuelta del monegasco, cuyo duelo con Carlos Sainz marcha casi en empate técnico tras 14 carreras. En Bélgica, el madrileño sólo pudo acabar octavo, justo por delante de Fernando Alonso. Faltó esa pizca de inspiración para ambos, ese punto de riesgo que sí supo optimizar Leclerc. Especialmente en el segundo sector. "Fue un último intento muy malo", admitó Sainz sobre esa vuelta con el último juego nuevo de neumáticos, sin agarre alguno.

El domingo se espera una carrera en seco, un factor que debilita las opciones de Leclerc y potencia las de McLaren. En mitad de ese río revuelto, podrían pescar Lewis Hamilton y Sergio Pérez, en dos momentos de forma totalmente antagónicos. Por una vez, sin que sirva de precedente, poco más pudo exigirse a Checo, que acabó tercero y que el domingo deberá taponar a los monoplazasde Woking. El heptacampeón, por su parte, dejó unas pinceladas de su genio, aunque cediendo 68 centésimas frente a Mad Max.

Tremendo susto para Stroll

La lluvia, tradicional protagonista en las Ardenas, ya había complicado la última sesión libre, donde Sainz sólo pudo rodar dos vueltas, sin marcar un crono válido. Aún peor rodó la mañana para Lance Stroll, que no olvidará fácilmente su susto en Eau Rouge. Su tremendo impacto contra las barreras obligó a Aston Martin a un trabajo contra el reloj para recomponer el coche.

Era un sábado para quedarse en casa, porque los partes meteorológicos anunciaban más agua. Una amenaza que marcaría toda la qualy, donde ni siquiera durante la Q1 hubo respiro para los favoritos. Sobre un asfalto empapado, algunos secundarios reservaban su cuota de protagonismo. Esteban Ocon y Alex Albon pusieron lo mejor de su parte. De hecho, el francés metió su Alpine en la Q3, mientras el líder de Williams iba a quedarse fuera por un suspiro. Bien pudo agradecer Pérez esas tres milésimas al cielo. Tras cinco sábados fuera del top10, el crédito del mexicano parece casi agotado en Red Bull.

Encontrar el momento idóneo de ataque no resultaba sencillo para nadie. Había que administrar los esfuerzos, sin perder de vista la tabla, porque cualquier chaparrón podía desencadenar el desastre. Había que estar siempre en la pista, como quiso Alonso, siempre atento, siempre más rápido que Stroll. Bastante hizo el asturiano con colarse en la Q3, terminando por delante de Ocon. Lástima que no dispusiera de un otro juego de gomas nuevas para dar otro paso adelante.

Ganar y perder al mismo tiempo

Ganar y perder al mismo tiempo

Actualizado Domingo, 21 julio 2024 - 20:41

La Fórmula 1 es un deporte de equipo. Probablemente el deporte de equipo más multitudinario del mundo porque el número de jugadores en cada escudería va de los 400 en las más pequeñas hasta los 2000 en las más grandes. En esta larga cadena de esfuerzos, detrás de financieros, diseñadores, ingenieros, camioneros, responsables de logística, directivos, mecánicos, estrategas... el último eslabón es el piloto. ¿Cuál es el problema de este último esla

Hazte Premium desde 1€ el primer mes

Aprovecha esta oferta por tiempo limitado y accede a todo el contenido web

Si lo prefieres
<!--

¿Ya eres Premium? Inicia sesión

--> <!--

Cancela cuando quieras

-->
Piastri lidera un polémico doblete de McLaren en Hungría, con Sainz sexto y Alonso fuera de los puntos

Piastri lidera un polémico doblete de McLaren en Hungría, con Sainz sexto y Alonso fuera de los puntos

Actualizado Domingo, 21 julio 2024 - 17:18

Alegría contenida. En la vuelta 46, Piastri se mostraba implacable, liderando con jerarquía una carrera que se le había puesto de cara desde el principio, pero en un inexplicable intento por protegerse de Hamilton (no hacía falta), que rodaba tercero, pero muy lejos, McLaren se hizo un undercut a sí mismo y permitió a Lando Norris salir por delante de Piastri. La ansiedad dentro del equipo por la situación era evidente. Había un grave problema. Las órdenes parecían ser claras: Norris tenía que dejar pasar a Piastri si tenía la oportunidad, pero convencer al británico de hacerlo no fue tarea fácil.

"No vas a ganar el mundial solo. Vas a necesitar a Oscar y al equipo. Por favor, hazlo ahora", le ordenaban por radio a Norris mientras intentaba hacerse el despistado para mantener la pole y Piastri, que llegó a alejarse bastante por momentos, se iba acercando poco a poco.

Finalmente, cedió a falta de cuatro vueltas y fue el australiano el que lideró un doblete de McLaren en Hungría, donde Verstappen, en un día desastroso, fue quinto, Sainz sexto y Alonso se quedó fuera de los puntos (11º) tras dejar pasar a su compañero Stroll para que intentase adelantar a Tsunoda en las últimas vueltas.

Realmente todo estaba en manos de McLaren desde el comienzo. Era una oportunidad única para coronarse y dar emoción a un campeonato liderado por Verstappen con su ordeno y mando. Habían conseguido lo más difícil, algo posiblemente inimaginable hasta hace poco, pero eran muy conscientes de todo el arsenal que tenían detrás esperando un tropiezo para asaltar el trono.

No era fácil la tarea para Red Bull. Ni mucho menos. El vigente campeón atacó desde el primer minuto. No podía esperar. Con un Norris algo rezagado, el neerlandés se desvió por fuera en la primera curva para adelantar, pero ante una posible sanción por parte la FIA, tuvo que devolverle esa segunda posición a regañadientes, mientras Piastri aprovechaba para ponerse líder. Pero no era el único que luchaba solo ante el peligro. También lo hizo Hamilton, que apostó por un undercut para cazar y adelantar al Red Bull.

Hamilton se impuso a Red Bull

Verstappen intentó tomarse su venganza más tarde apretando los tornillos al heptacampeón. Poder contra poder. Motor contra motor. Una lucha que se llevó el británico en la primera batalla, cuando un error de Max a la hora de culminar el adelantamiento le permitió mantener la cabeza alta. La frustración del neerlandés llegó a su cima cuando Leclerc y el inglés adelantaron su entrada a boxes para obligarle a remar contracorriente.

Los otros nobles en busca del trono eran los dos Ferrari. Tanto Sainz, al que una mala salida alejó un poco de la primera línea, como su compañero lucharon contra adversidad. El monegasco aguantó todo lo posible para sostener la cuarta plaza, pero Verstappen solo tenía en la cabeza la revancha contra Hamilton. Ocurrió en la vuelta 63. Se volvieron a encontrar, pero esta vez entró muy pasado en la curva 1 y, al bloquear ruedas, chocó con Hamilton al intentar adelantarle.

Aston Martin se vuelve a quedar lejos. Fernando Alonso, sin ritmo de carrera en ningún momento, no consiguió mantener esa séptima posición inicial y terminó la carrera en undécima posición. En realidad su puesto hubiera sido el décimo, el último con puntos, pero en el tramo final dejó pasar a su compañero, Lance Stroll, que venía con mejores neumáticos y tenía la opción, aunque finalmente no pudo ser, de adelantar al japonés Tsunoda.

También Sergio Pérez consiguió desquitarse de ese incidente del sábado que le relegó a las últimas posiciones de la parrilla. Meritorio séptimo puesto para el mexicano tras un fin de semana realmente difícil.

El enfado de Alonso con los comisarios por una extraña bandera roja: "Hoy han cometido un error grosero"

El enfado de Alonso con los comisarios por una extraña bandera roja: “Hoy han cometido un error grosero”

Actualizado Sábado, 20 julio 2024 - 20:08

A Fernando Alonso (Aston Martin) las cosas le han ido relativamente bien este sábado en Hungría. Ha aprovechado las mejoras de su coche para volver a colarse con cierta comodidad en la Q3, donde ha fianlizado séptimo, un puesto por delante de su compañero, Lance Stroll. Sin embargo, el asturiano estaba enfadado a cuenta de un incidente ocurrido al final de esa calificación y que podría haberle dejado todavía en mejor posición.

¿Qué ocurrió? Que los comisarios decretaron una bandera roja tras el accidente del japonés Yuki Tsunoda (Visa Cash App RB) justo cuando Alonso "estaba en la última curva" y llevaba un ritmo de mejorar al menos una décima su mejor tiempo. Y claro, eso no ha gustado al piloto español, que no se ha mordido la lengua.

"Ha sido un fin de semana de mala suerte. No hice ninguna vuelta con las blandas y la FIA a veces lo hace bien y otras comete errores groseros, y hoy ha sido uno de esos errores groseros porque ha puesto bandera roja en la última curva, lo cual es sorprendente porque teniendo un accidente en la curva ocho, normalmente siempre esperan a que los coches completen la vuelta, que es la norma hablada", explicó en declaraciones a DAZN al término de la sesión de clasificación.

Aseguró que cuando entró al 'pit lane' le hicieron entrar en el parque cerrado "para luego reabrirlo", algo que "normalmente no pasa" en carreras como la Formula Uno.

No obstante, dijo sentirse contento y positivo porque Hungaroring era un circuito "en el que sobre el papel" no tenían muchas esperanzas, pero "las mejoras han traído algo más de prestaciones" y pudieron entrar en la tercera ronda con los dos coches, a pesar de haber tenido que "reajustar muchas cosas" respecto a la jornada del viernes.

"Mañana hará más calor, así que habrá que beber bastante, pero ojalá tengamos buena carrera, porque somos séptimo y octavo y hay que amarrar esas posiciones como sea". Lando Norris ha logrado la pole para la carrera de este domingo, con Piastri, su compañero en McLaren, segundo y Verstappen tercero. Carlos Sainz justo detrás, cuarto.

Norris y Piastri superan a Verstappen y liderarán la parrilla de Hungría con Sainz cuarto y Alonso séptimo

Norris y Piastri superan a Verstappen y liderarán la parrilla de Hungría con Sainz cuarto y Alonso séptimo

Actualizado Sábado, 20 julio 2024 - 17:44

McLaren confirma los pronósticos. El acelerón del equipo liderado por Andrea Stella era evidente y ni siquiera con una condición climática impredecible, Max Verstappen ha podido impedir que la marca británica se haya hecho con las dos primeras posiciones de la parrilla. Cuarenta y seis milésimas son las culpables. Lando Norris (1:17. 755) se hace finalmente con el liderato y tendrá en su mano la primera victoria de esta segunda parte del campeonato.

Carlos Sainz estará a un solo paso del pódium, aunque lo tendrá muy difícil con la velocidad que alcanzan los tres pilotos de delante, mientras que Fernando Alonso se tiene que conformar con un séptimo lugar después de las nuevas mejoras implantadas por Aston Martin.

Una ligera lluvia en los minutos previos al comienzo de la clasificación ha sido el signo de interrogación de la jornada de clasificación en el Hungaroring. Las miradas al cielo eran continuas y había que apostar. Todos salieron con neumáticos blandos para arañar esos segundos que marcasen la diferencia aun teniendo que lidiar con algún sector mojado.

Unas condiciones dudosas e inciertas que pronto dejaron el primer incidente. Sergio Pérez estrellaba su Red Bull contra el muro. Su rostro serio al regresar al garaje lo decía todo. También Russell, que pese a mejorar su tiempo en los últimos minutos, terminó quedándose fuera a las primeras de cambio. "Es culpa mía", confesaba el británico por radio tras confirmarse el desastre.

Sudor y sangre también para su compañero de equipo Hamilton que, a pesar de tocar la gloria en Silverstone, sólo una centésima de diferencia con Hulkenberg le salvó de caer eliminado en la Q2. Seriedad y alivio en Mercedes que finalmente logró asentarse en el quinto puesto.

Aston Martin y Ferrari

No es un mal resultado para el asturiano. Pese a que Lance Stroll sufrió en la primera parte de la jornada, la escudería ha logrado colocar a sus dos pilotos por delante de Tsunoda, que tuvo un accidente a falta de dos minutos para el final y detrás de Leclerc, que tendrá que salir en sexto lugar a dos puestos de Sainz.

Miguel Molina, vencedor de las 24 Horas Le Mans: "Ganar con Ferrari lo hace aún más especial"

Miguel Molina, vencedor de las 24 Horas Le Mans: “Ganar con Ferrari lo hace aún más especial”

Actualizado Viernes, 19 julio 2024 - 15:06

El pasado 16 de junio, pocas horas después de la primera victoria de España en la Eurocopa, otro español protagonizaba el primer gran éxito de este próspero verano. Miguel Molina (Lloret de Mar, 1989) ganaba las 24 Horas de Le Mans, un hito hasta entonces sólo al alcance de Marc Gené (2009) y Fernando Alonso (2018, 2019). Su Ferrari 499P, que compartía con el italiano Antonio Fuoco y el danés Nicklas Nielsen, se impuso al Toyota GR010 tras un ajustadísimo mano a mano, resuelto por apenas 14 segundos.

¿Puede describir con palabras lo que sintió cuando se supo ganador?
Eso quedará para siempre en mi memoria. Lo que más me impresionó fue el paseíllo desde la meta hasta el podio, con toda la gente, todos los equipos, recibiéndonos. Toda esa gente sabe lo que es sufrir en Le Mans, sabe lo que es competir allí y recibir ese respeto es algo increíble. Es la mejor sensación que se puede vivir allí.
Según la organización, 329.000 aficionaron lo siguieron en directo en el circuito de Le Sarthe.
Siempre hay un momento muy emocionante con el himno de La Marsellesa, cuando todo el mundo empieza a cantar y ves todas las tribunas llenas. Es que 329.000 personas son muchas personas. Hay pocos eventos que sean de esta magnitud. Quizá sólo los Juegos Olímpicos o las 500 Millas de Indianápolis. Para mí, sin duda, Le Mans sigue siendo la mejor carrera, por todo lo que conlleva y por la historia que hay detrás.
¿Siente que su vida ha cambiado para siempre?
A nivel deportivo creo que sí, porque ya me da la tranquilidad de haber logrado un objetivo muy importante. En ese sentido sí que ha cambiado. Además fue una victoria muy luchada.
¿Qué se puede esperar del futuro de Miguel Molina en Le Mans?
El año que viene hay otra oportunidad. Las 24 Horas es una carrera súper especial que cada año la vives de una forma diferente. Nos pasamos allí 10 días y te da tiempo a vivir muchas cosas. Para mí es la carrera de las carreras. Cada vez que empieza una temporada estás deseando volver a Le Mans porque sabes que vas a vivir algo único. Aunque la hayas hecho ocho veces siempre hay una nueva oportunidad. Iba a decir que el año que viene intentaremos mejorar, pero no sé si será posible (risas).

blabnabalas dasdañlkaksdjaksjd

Usted siempre fue un piloto alejado del perfil ultracompetitivo y de las declaraciones altisonantes. ¿Crees que este éxito le va cambiar?
No creo que cambie ya a estas alturas. Con 35 años creo que soy de una forma, de una manera de ser. Y eso me ha hecho llegar hasta aquí. Soy una persona bastante sencilla, de familia muy trabajadora. Y todo eso también es lo que inculco ahora a mis hijos. No creo que vaya a cambiar de un día para otro. A nivel deportivo sí que me ha cambiado, pero a nivel personal no creo que cambie, porque soy así. No es que haya sido un papel o un personaje que haya querido mostrar de esta manera.
La persona más influyente en su trayectoria como piloto fue Mariano, su padre. ¿Cómo calificaría su relación con él?
Ha sido dura. En el sentido de que hemos pasado muchas horas juntos. Sobre todo, muchas horas de trabajo, más que de padre a hijo. En los últimos 10 o 15 años, quizá haya cambiado esa tendencia, pero antes era una relación muy de trabajo, que es lo que ha ayudado a conseguir esto. Hay una labor detrás que ha sido difícil, aunque en este deporte, como en otros, hay que sacrificar muchas cosas y hay que pasar momentos complicados. De las primeras cosas que pensé tras esta victoria fue el sacrificio que conlleva. Y eso la hace aún más especial.
Otro nombre esencial para entender a Miguel Molina fue Carlos Castellá, su representante, fallecido prematuramente en 2016 por culpa de un cáncer.
Con Carlos pasamos unos últimos años súper buenos. Siempre estuvo a mi lado en todo momento. Era un tipo muy, muy cercano. Porque también era muy trabajador. En los momentos difíciles, él estuvo siempre ahí. Llegó a ser un amigo de la familia. Seguro que ahora, allá donde esté, también lo está disfrutando.
El otro lugar esencial para entender su trayectoria es el circuito de karts de su familia, donde se foguean talentos muy jóvenes...
Aún no he podido ir a verles, porque al fin de semana de Le Mans ya tuve más carreras, primero en Estados Unidos y luego en Brasil. Pero seguro que haremos una fiesta. Estuve con ellos antes de viajar a Francia en la segunda prueba del Campeonato de España en Zuera. Siempre es especial ir a esas carreras de karts, porque ves a gente de toda la vida, nuevos talentos. Es siempre bonito colaborar. Intentas pues apoyarles al máximo. Darles tu opinión sobre lo que ves en la pista, eso siempre es guay. Me gustaría ir más veces, pero lógicamente resulta complicado.
¿Qué representa para usted haber vencido una carrera que ya se considera un clásico moderno?
Pechito López [piloto de Toyota] dijo en la rueda de prensa que había sido su carrera más difícil en Le Mans, así que eso le da mucho más valor a todo. El hecho de ganar con Ferrari lo hace aún más especial, porque la historia de éxito de Ferrari empieza en las 24 Horas. Luego llegaron 50 años de ausencia. Ganamos en 2023 y repetimos el segundo año, que siempre es lo más complicado. Con nueve coches en la vuelta del líder, a 40 segundos como mucho. Algo increíble. Eso demuestra la salud del Mundial de Resistencia, con tantas marcas involucradas, el campeonato de la FIA que cuenta con más marcas oficiales. Son años muy buenos para la resistencia y creo que aún vendrán mejores.

[embedded content]

¿De sus relevos, cuál fue el momento que más pudo disfrutar y cuál fue el más difícil?
El más complicado, el de la noche, con tres horas y media detrás del safety car a 80 km/h, intentando no dormirme. Y el que más disfruté fue a primera hora del domingo, durante mis dos últimos relevos, entre las siete de la mañana y las 12. Hice tres stints increíbles a un ritmo muy, muy bueno, recuperando distancia a los de delante. Sin ningún error, disfrutando mucho.
¿Cómo vivió desde el garaje las últimas vueltas, cuando parecía que Toyota les podía arrebatar la victoria?
Sobre todo caminé, caminé mucho (risas). Hasta los últimos 20 minutos, esperando a que acabara. Se hicieron muy, muy largos. Sí que es cierto que cuando quedaba media hora ya sabíamos, según nuestros cálculos, que al ritmo que iba Nicklas [Nielsen] podía llegar. Aunque nunca estás seguro. Si se secaba la pista teníamos un tiempo máximo de ir rápido, porque si lo sobrepasábamos, el coche consumía más y no iba a llegar a meta. El límite era 3:50 y hacía 3:54, 3:56, incluso cuatro minutos cuando veía que había mucho tráfico y entonces ahorraba más combustible. Si se secaba la pista, nos quedaban sólo 20 segundos. Justo entonces volvió a llover un poco y eso nos ayudó.
No sé si les sorprendió el mensaje de Toyota cuando comentaron a López que el segundo puesto tampoco era malo.
Yo creo que eso fue un poco teatrillo para ver si nos relajábamos, porque Pechito siguió haciendo buenos tiempos y recuperando su desventaja. Al menos nosotros seguimos igual de concentrados, por mucho que le hubiesen dicho eso.
¿Se ha aclarado técnicamente lo que pasaba con esa puerta mal cerrada del coche que casi acaba con sus opciones?
Es que no es que no se rompió nada. Fue un cable que interfería el cierre. Cuando llegó el coche para repostar, abrieron la puerta y la volvieron a cerrar. Así de sencillo.
Precisamente un año después de que, también en Le Mans, una pieza se pegara a su radiador y arruinase sus aspiraciones.
Se te pasa de todo por la cabeza. Hasta los motivos por los que esa puerta tiene que estar ahí. Sin embargo, creo que en todo momento tomamos decisiones correctas. Al principio nos arriesgamos a seguir en pista con los slicks cuando llovía, porque lo que perdíamos en esos 20 minutos o media hora lo recuperaríamos sin tener que volver a parar porque iba a dejar de llover. En el caso de la puerta, nuestros ingenieros lo leyeron de la forma correcta, sabiendo que si ahorrábamos un poco de gasolina podíamos llegar a meta sin volver a parar. Fue el día en que se alineó todo, el día que nos tocaba.
El 499P de Molina, en la noche de Le Mans.

El 499P de Molina, en la noche de Le Mans.Ferrari Hypercar

El 499P ya ha entrado en la historia de Ferrari. ¿Recuerda lo que sintió la primera vez que se puso al volante?
Fue en Barcelona, lo que lo hizo aún más especial por ser el circuito de casa. Primero, lo primero que sentí es, ostras, esto es muy guapo. Lo segundo fue, vale, ahora tienes que trabajar un poco más físicamente porque esto es otro nivel, tanto para el cuello, los hombros y la espalda. Había casi olvidado el gimnasio porque cuando conducía los GT no lo necesitaba. Ese coche sólo te exigía en cuestión de resistencia, a nivel cardíaco, pero aquí tenía que ponerme las pilas. Además, al princpio, el calor en el interior del coche era bastante insoportable. Hacíamos 20 vueltas y ya no podíamos dar más porque aún había que evolucionar el sistema de refrigeración.
Usted forma parte de un grupo generacional, donde también figuran Roberto Merhi, Dani Juncadella, Dani Clos, Jaime Alguersuari o Javi Villa, ¿Se sienten hijos del fenómeno del alonsismo?
Fernando siempre fue un referente porque durante mis primeros pasos en el karting también empezaba su boom en la Fórmula 1. Eso ayudó, ya que a partir de entonces muchas instituciones y empresas buscaron más Alonsos. Eso ayudó a que nuestra trayectoria fuese un poco más fácil. En mi caso, entré en un programa para jóvenes pilotos de la Generalitat de Catalunya con el Circuit de Cataluña, la Federación Catalana y el RACC. Y gracias a eso, hoy he llegado a conseguir este resultado. Desde los 14 o 15 años que entré en el programa hasta los 21, gracias a ellos pude ir evolucionando en este mundo hasta que llegué a profesional. Gracias a eso estoy aquí.
Allí también conoció a Alex Palou, campeón de la IndyCar. Durante unos minutos en Le Mans, dos pilotos españoles ocupaban los dos primeros puestos.
Me quedé a dos segundos de decirle que el que el profesor siempre sabe más que el alumno. Pasó varios años en nuestro equipo de karting. Lo acompañé la primera vez que se subió a un monoplaza con Campos Racing, en el circuito de Albacete. Tenemos una relación desde hace muchos años. Ver lo que está consiguiendo y el talento que tiene. Tenemos una relación increíble.
Un veterano y novato en Le Mans. ¿Qué hicieron antes de la salida?
Me pidió algunos consejos, como siempre. Vino a preguntarme dónde tenía que ir con cuidado. Le avisé de algunas curvas y le dije que se tomara un poco de margen al principio hasta que cogiese confianza. Antes de llegar al circuito ya me envió un mensaje preguntando cómo se entraba allí. Lo de siempre.
Durante estos años, ¿se ha sentido usted infravalorado por la prensa, los aficionados y los compañeros?
(Larga pausa) Soy de una forma que me ha dado un poco igual. Sí que es cierto que a veces me hubiera gustado tener a un poco más de atención. Pero tampoco lo tengo en cuenta. Quizá por mi forma de ser, porque soy bastante normal. Y no me ha influido mucho. Todo lo que estoy recibiendo estas semanas, se agradece lógicamente.
Hamilton llora de gozo en Silverstone con su primera victoria desde 2021

Hamilton llora de gozo en Silverstone con su primera victoria desde 2021

Ondeaba la bandera británica en sus manos y Lewis Hamilton lloraba a moco tendido en Silverstone. Se abrazaba con sus mecánicos, con su padre, mientras el casco enmascaraba un torrente de emociones. Todo un heptacampeón atravesando la pradera para acercarse a la tribuna, quebrando los protocolos de seguridad. Era su 104ª victoria en la Fórmula 1, la novena en este aeródromo. Nadie ganó jamás tantas veces en un circuito. Toto Wolff observaba con orgullo, a prudente distancia. Tuvo esperar 945 días, desde el GP de Arabia Saudí 2021, para ver de nuevo a Hamilton en el podio, bañando en champán a su inseparable Peter Bonnington. En Silverstone, además, Mercedes tuvo que recuperarse del abandono de George Russell, víctima de una avería en la refrigeración hidráulica y soportar el envite final de Max Verstappen, segundo en la meta, por delante de un alicaído Lando Norris.

Falta hacía en este Mundial, recién alcanzado el ecuador, una carrera así, plagada de igualdad. Sin un solo safety car, la emoción se circunscribió únicamente al rendimiento sobre el asfalto y a la sangre fría de los estrategas. En el tramo final, McLaren equivocó el disparo, buscando protegerse de Verstappen y dejando escapar a Hamilton. Sólo había que ver a Norris en la ceremonia del podio para comprender el error de sus ingenieros. Había perdido otra magnífica oportunidad para recortar terreno ante el líder del Mundial, impacable al volante de un monoplaza con numerosos puntos débiles. Las alternativas en cabeza, esa igualdad entre Red Bull, Mercedes y McLaren se resolvió con la segunda victoria consecutiva para las Flechas de Plata.

Lástima que Ferrari haya perdido ese tren y que incluso hoy se vea asediado por el Haas. Tras una carrera muy consistente, Carlos Sainz al menos pudo cruzar quinto la meta, sumando además el bonus de la vuelta rápida (1:28.293), con el que ya sólo queda a cuatro unidades de Charles Leclerc. También cabe dar mérito al octavo puesto de Fernando Alonso, por detrás de Lance Stroll, porque bastante hizo para mantenerse entre Nico Hulkenberg y Alexander Albon. Tras las debacles en Montmeló y Spielberg, estos 10 puntos abren un hilo de esperanza para Aston Martin.

Problemas en Red Bull

Dentro de dos semanas, Hungaroring ofrecerá otra opción para Alonso, aunque entre tanta competencia no sólo basta con astucia. De ello puede dar fe Norris, cuyas ganas de revancha desde su polémico accidente en el Red Bull Ring se desvanecieron en tres curvas. Entre Village y The Loop, Verstappen se perfiló desde el exterior para dejar a Norris en evidencia ante su gente. Y para demostrarle que, en cuestión de jerarquías, aún le queda buen trecho. Sin embargo, al líder del Mundial le faltaban prestaciones para cuestionar el dominio de Mercedes y McLaren.

El RB20 empezó a desinflarse mientras sus ingenieros contaban los minutos para la aparición de la lluvia. Fue un chubasco ligero, aunque suficiente para extraer conclusiones. La más dolorosa afectó al líder, que en apenas tres vueltas cayó hasta la cuarta posición. Nada pudo oponer Russell ante Hamilton en esas condiciones tan delicadas. Ambos se marcaron una pequeña excursión en Farm, mientras Norris y Oscar Piastri montaban su fusil. Llegó el delirio cuando Lando tomó el liderato con una bonita maniobra ante Hamilton en Stowe. Un par de minutos más tarde, en esa misma curva, Piastri tampoco mostró conmiseración alguna con Sir Lewis.

Había que aguantar en pista, casi a cualquier precio, porque esa nube se desvanecería muy pronto. El asfalto más deslizante se circunscribía al primer sector, aunque Sainz asombraba con su velocidad en cada punto del trazado. Los mejores momentos de la tarde para el madrileño, que llegaría a colocarse a la estela de Verstappen. Las opciones de Leclerc, por contra, se perdieron por las prisas de Ferrari al montar el neumático de agua.

Unos metros por detrás, Alonso exhibía sus mejores manos para adelantar a Stroll, menos ducho en esas condiciones mixtas. En la octava posición, el asturiano pretendía acercarse a Hulkenberg, a bordo de un Haas muy potente, aunque pronto se vio acosado por Yuki Tsunoda. En el momento que apostó por las gomas de mojado, Stroll aprovecharía para devolver el favor a su compañero. Por el horizonte se intuía una cortina de agua. Algunos en Silverstone incluso podían olerla.

Por entonces, Alonso bien podía sentirse afortunado por haber resistido una embestida de Albon en la primera vuelta. Esos guiños de buena ventura de los que Sergio Pérez ya nunca sabe nada. Tras partir desde el pit-lane, Checo deambuló por la zona baja, perjudicado además por la madrugadora elección de Red Bull con sus gomas de agua. Red Bull le había reservado, otro domingo más, un mero rol de cobaya. Los datos del mexicano con el neumático duro resultaron más que relevantes para Verstappen a la hora de la verdad.

En la vuelta 39, Red Bull apostó por ese compuesto, mientras Hamilton y Norris se quedaban con el blando. El drama para McLaren fue que esa vuelta de más, sumada a los 4,5 segundos de su pit-stop, no sólo les privaría del liderato, sino que les convertiría en presa fácil para Verstappen. Junto a las tribunas de Stowe, otra vez, el tricampeón iba a devorar a un pececito color papaya. Wolff se hacía cruces ante los monitores y alguien debió de atender sus plegarias. La gloria para Hamilton quedaba a salvo.

George Russell y Carlos Sainz cazan al vuelo en el Red Bull Ring

George Russell y Carlos Sainz cazan al vuelo en el Red Bull Ring

Sale airoso de cualquier calamidad. Suma puntos cuando Lando Norris acaba a cero. Max Verstappen gana incluso cuando George Russell festeja su primera victoria del año. El líder del Mundial fortalece su posición tras una alocada carrera en el Red Bull Ring, donde Carlos Sainz cazó al vuelo un podio que nadie esperaba en Ferrari. El quinto del curso para el madrileño, superado por la velocidad de Oscar Piastri, pero endurecido en la moral. Fernando Alonso estableció la vuelta rápida en el penúltimo giro (1:07.694) arrebatando el bonus a Verstappen, aunque sin poder sumarlo él, dado que cruzó decimoctavo la bandera a cuadros.

Verstappen fue quinto en la meta, tras una penalización de 10 segundos por su ilegalidad ante Norris. Ni siquiera eso le hizo perder el sitio ante Nico Hulkenberg, así que bien puede dar la maniobra por bien empleada. Norris había quedado fuera de combate. La estampa del joven británico, cabizbajo, saliendo del coche y digiriendo la catástrofe, no precisaba comentarios. Con la victoria casi en la mano, todo se había perdido tras un toque en la curva 3.

Verstappen, con la llanta trasera derecha al aire, pudo alcanzar los boxes mientras el virtual safety car ralentizaba a Russell, Sainz y Piastri. Carlos venía un buen tiempo tras el Mercedes, intentando un improbable undercut. Nunca había encontrado el ritmo suficiente. Bastante hacía con sostenerse frente al McLaren. Cuando ondearon las banderas verdes, Piastri no hizo prisioneros. Incluso llegó a soñar con la victoria. Ya nada cambió, claro, pero el sabor del champán supo a gloria al trío del podio. Russell no escuchaba el himno británico en su honor desde el GP de Brasil 2022, Piastri recuperaba el tono tras un fin de semana torcido desde el viernes y Sainz salvaba el domingo para la Scuderia.

Infortunio de Leclerc

Porque la hipotética remontada de Charles Leclerc se evaporó de forma abrupta en la salida cuando defendía su séptima plaza ante Piastri. El contacto con la rueda trasera derecha del McLaren le obligó a pasar por boxes para cambiar el alerón delantero. Igualmente crítico pudo considerarse el episodio entre Sainz y Lewis Hamilton, que aprovechó el exterior de la pista para ganar ventaja. Los comisarios ordenaron que el británico devolviese la cuarta plaza al Ferrari. No era el momento de jugar al gato y al ratón para Carlos.

Tampoco para Verstappen, fuera del alcance del DRS de Norris desde la segunda vuelta, dibujando una curva de progresión inalcanzable. Durante su primer relevo con los medios, el principal inconveniente para el tricampeón fue deshacerse de los doblados, Leclerc incluido. Al monegasco, el compuesto apenas le aguantó 15 vueltas, un dato más que interesante para el resto de favoritos.

Alonso se deshizo de su primer juego de medios en la undécima vuelta, intentando anticiparse a la competencia. Desde la decimoquinta plaza nada resulta sencillo. Ni siquiera una frenada en la curva 3 que casi destroza el Sauber de Guanyu Zhou. Los 10 segundos de castigo, cumplidos en boxes, relegaron al asturiano a la penúltima plaza. Otro domingo donde el único aliciente para Fernando fue asistir desde primera línea al rifirrafe entre Pierre Gasly y Esteban Ocon, enemigos íntimos antes que compañeros en Alpine.

El buen nombre de los comisarios parecía a salvo con las sanciones de cinco segundos a Sergio Pérez, por exceder el límite de velocidad en el pit-lane, y a Hamilton, que había pisado la línea blanca entrando a boxes. Sin embargo, esos aciertos iban a quedar en entredicho al dejar sin castigo a Verstappen, liberado del pitstop en condiciones muy peligrosas para Piastri. Un prodigio como él no necesita de estas prebendas.

Durante más de una hora, Max venía gestionando los neumáticos y reforzando su ventaja, que llegaría a superar los ocho segundos. Antes de cumplir el ecuador se quejó de la caja de cambios porque no le provocaba dudas entre la séptima y octava velocidad, aunque ni el más cenizo podía sospechar lo que llegaría a continuación. A falta de 20 vueltas para la bandera a cuadros, finalizado su stint con los duros, un error con la pistola durante el pitstop, transformó el paisaje.

De pronto, el líder no sólo se veía acosado por Norris, sino que parecía indefenso, desvalido. "Algo va mal, no tengo agarre", gimió Verstappen, mientras el McLaren se adhería a su alerón trasero. Norris prefirió tomar aire, pensarlo un par de veces antes de lanzarse a sangre y fuego. Ni siquiera iba amedrentarse cuando los comisarios empezaron a valorar una sanción por superar los límites de pista. Primero movió ficha en la curva 4, mientras Verstappen se tambaleaba, hecho un manojo de nervios. Simplemente no parecía dispuesto a inclinarse ante nadie, como no cedió ante Hamilton en el GP de Abu Dhabi 2021. Si alguien trae al recuerdo hoy aquella épica de Yas Marina quizá no vaya desencaminado.

Verstappen multiplica y Aston Martin divide en el Red Bull Ring

Verstappen multiplica y Aston Martin divide en el Red Bull Ring

En el trazado más corto del Mundial, con una cuerda de 4.315 metros, Max Verstappen borró a sus rivales del mapa con una pole inapelable (1:04.314). Cuatro décimas de margen, nada menos, con las que multiplicaba por cuatro su ventaja del viernes ante Lando Norris. Nada pudo oponer el británico, algo disminuido por un proceso gripal. Tampoco George Russell, referente de Mercedes. Ni Carlos Sainz, que partirá cuarto en la parrilla, con opciones de podio en un GP de Austria donde la victoria parece adjudicada de antemano.

Las actualizaciones de Red Bull para su carrera de casa sitúan a Verstappen en un plano superior. A su victoria en la carrera al sprint, tras librar una singular batalla con los McLaren, hay que situar esta pole, la 40ª de su vida. Un directo en el mentón de Norris y Russell, que se habían apuntado las tres últimas. Demasiado lejos de estas disputas queda ya Charles Leclerc, protagonista de un doble error, en las curvas 6 y 9, que le relegaría a la sexta plaza. Y aún pueden dar gracias en Ferrari de que Oscar Piastri superase los límites de pista en su último intento.

Ni siquiera en McLaren encuentran el antídoto frente a Mad Max. Desde el viernes se viene sintiendo especialmente cómodo en el RB20, con el que aventajó a Sergio Pérez en 88 centésimas. Esta vez, su momento más inspirado se situó en el sector intermedio. Pero da igual. Sea en la subida hacia la curva 2, con una pendiente máxima del 12% o en la vertiginosa bajada camino de la meta, su dominio no admite parangón. En la Q2, justo cuando recurrió por primera vez a un neumático nuevo, ya había marcado un crono (1:04.577) inferior a la pole del viernes.

"Al menos probamos algo diferente"

Esa segunda criba suponía ya demasiado para Fernando Alonso, a 36 centésimas del corte, establecido por Esteban Ocon. El asturiano saldrá desde la decimoquinta posición, por detrás de los Alpine, los Visa Cash App RB y Nico Hulkenberg. "Al menos hemos probado algo diferente", admitió por radio el asturiano, antes de desfilar hacia el garaje entre el cariñoso aplauso de la tribuna. Incluso podía sentirse satisfecho tra haber evitado el desastre, con un doble susto en las curvas 7 y 10.

No hay soluciones al alcance para Aston Martin, que ya había perdido por el camino a Lance Stroll. Si Fernando pudo librarse en la Q1 fue por ocho centésimas ante Valtteri Bottas. Ahora mismo, la escudería capitaneada por Mike Krack sólo rinde con regularidad por delante de Williams y Sauber. Cada semana, Haas le roba una plaza en el top10 por obra y gracia de Hulkenberg. Pese a recibir dos avisos por intentar colarse en la salida al pit-lane, desobedeciendo incluso a uno de sus mecánicos, el ex piloto de Renault afinó más que nadie para colarse en la Q3 por quinta vez en 11 carreras.