De líder en la Liga Europa a la lucha por sobrevivir en la Liga de Campeones: el desplome del peor Athletic de la era Valverde

De líder en la Liga Europa a la lucha por sobrevivir en la Liga de Campeones: el desplome del peor Athletic de la era Valverde

Hace un año a estas alturas del curso el Athletic lideraba la clasificación de la Liga Europa, era tercero en la Liga EA Sports, igualado con 41 puntos con el Barcelona, entonces segundo, había marcado 33 goles y encajado 20, perdió 2-0 con el Barcelona en las semifinales de la Supercopa de Europa y acababa de ser eliminado en los octavos por Osasuna en octavos de final de la Copa del Rey. El equipo de Ernesto Valverde viajaba a velocidad de crucero por el continente, con el estímulo agregado de vislumbrar la final del torneo en San Mamés, y se posicionaba firme en el torneo doméstico. Más allá del inesperado tropiezo en Copa, que hasta pudo venir bien para acometer objetivos prioritarios, la temporada respondía plenamente a las expectativas.

Este miércoles (21.00 h. Movistar) el Athletic apura en su visita al Atalanta de Bérgamo las escasas opciones de clasificarse entre los 24 primeros en la Liga de Campeones. Es trigésimo, a dos puntos del Qarabag, que marca la frontera para seguir adelante. Ha ganado un partido, ha empatado dos y ha perdido tres. El peor Athletic de la era Valverde es décimo en la Liga EA Sports, con 24 puntos, a 17 del Atlético de Madrid, que señala la última plaza para el máximo torneo continental. Ha marcado 19 goles y soporta 28. Cayó 5-0 ante el Barcelona en semifinales de la Supercopa. Algo ha mejorado con respecto al ejercicio precedente: el 4 de febrero visitará al Valencia en los cuartos de final de la Copa.

Nico Williams, Berenguer y Yuri no viajaron a Bérgamo por problemas físicos, una rémora que figura como principal atenuante para el bajo rendimiento del Athletic, que sufrió el pasado sábado ante el Mallorca (3-2), cierto es que en un partido condicionado por dos discutibles penaltis en contra, su décima derrota en la Liga española. El carrusel de damnificados no ha cesado, con bajas significativas también en defensa, pues a la sanción de diez meses a Yeray Álvarez por dar positivo en un control antidopaje, se unió en diciembre la de Aymeric Laporte, llamado a un papel central en su regreso al club. Egiluz, Prados y Sannadi son otros de los perseguidos por la mala fortuna.

La pubalgia de Nico Williams

Frustrada su marcha al Barcelona, Nico Williams, la gran estrella del equipo, sólo ha tenido una presencia intermitente y atenuada, víctima de una pubalgia a la que ahora se suma una sobrecarga muscular. Oihan Sancet, que en este trance del pasado curso sumaba 15 goles, presenta sólo uno, golpeado también por sucesivas lesiones. En su décima temporada al frente de equipo, la cuarta de su tercera etapa, Valverde trata de levantar a un grupo que emite sensaciones de agotamiento.

En estos momentos parece difícil que el técnico, entre cuyos notables méritos se encuentra volver a llevar al equipo al título de Copa 40 años después, renueve su contrato y ya circulan hipotéticos relevos. Andoni Iraola, que está haciendo un buen trabajo en el Bournemouth y cuenta con el pedigrí de sus 12 brillantes temporadas en el Athletic, sería el mejor situado para un hipotético relevo. Más arriesgada se intuye la opción de Eder Sarabia, que ascendió con el Elche y circula con garbo al frente del conjunto alicantino en la máxima categoría.

El Atalanta es quinto en la Liga de Campeones, con 13 puntos. En caso de conseguir un resultado positivo, y siempre dependiendo de los equipos que le preceden, el Athletic mantendría sus opciones ante el último encuentro de esta fase regular, este 28 de enero, en San Mamés, contra el Sporting de Portugal. En el curso 2024/2025, el Athletic perdió ante el Manchester United en semifinales de la Liga Europa y certificó el tercer puesto en la Liga EA Sports. La mejor noticia para los vizcaínos es que aún queda mucho por jugar.

El Barça impone su autoridad frente a la insolencia del Elche

El Barça impone su autoridad frente a la insolencia del Elche

Actualizado Domingo, 2 noviembre 2025 - 20:44

El Barça consiguió reengancharse a la Liga con una victoria que pintaba clara en el inicio y por la que tuvo que apretar finalmente los dientes. El triunfo frente al Elche, con goles de Lamine Yamal, Ferran Torres y Marcus Rashford para los locales y Rafa Mir reduciendo momentáneamente la ventaja con el 2-1 para los visitantes, permite a los de Hansi Flick recuperar un poco las buenas sensaciones tras la derrota en el clásico. [Narración y estadísticas (3-1)]

Fue un domingo muy movido, de fútbol vistoso, que permitió además el regreso de Robert Lewandowski y Dani Olmo, ya recuperados de sus lesiones, así como una oportunidad para Lamine Yamal de retomar tímidamente sus buenas sensaciones. El Brujas, el miércoles, y el Celta, antes del parón, serán las próximas piedras de toque para confirmar esta recuperación aparente.

No tardó demasiado el Barça en conseguir una ventaja considerable en el marcador. Cuando apenas se habían disputado 11 minutos del duelo, ya mandaba por 2-0. Dos tantos en los que los azulgrana, recuperando en gran parte esa presión que los caracterizó en la primera temporada de Flick, aprovecharon dos errores en el desplazamiento de balón del conjunto visitante para hacérselos pagar muy caros.

Riesgos en la salida

En el primero, Alejandro Balde recuperó el esférico para adentrarse en dirección al área rival y asistir a un Lamine Yamal que, tras su más que discreta actuación en el Bernabéu, se reencontraba con el gol tras recortar a un defensa rival y mandar su disparo al fondo de la red. Apenas un minuto después, sería Ferran Torres, también más que discreto en el último clásico, quien aprovecharía una asistencia de Fermín López, que robó en la medular para correr hacia la portería contraria como alma perseguida por el diablo para aumentar las distancias, celebrado por el valenciano mostrando un mensaje en recuerdo de las victimas de la dana.

Los visitantes, no obstante, lejos de perderle la cara al partido, mantuvieron sus riesgos en la salida desde la defensa. Y, también, todo sea dicho, empezaron a mostrarse contundentes a la hora de cortar los avances rivales. Muchas, demasiadas veces, al límite. Su entrega acabaría por encontrar premio.

Rafa Mir, aprovechando una desconexión defensiva de los locales, recortó distancias tras plantarse con ventaja en el área azulgrana y batir a Wojciech Szczesny con un remate casi perfecto cuando moría la primera parte. Los locales, eso sí, aún tendrían opciones para volver a poner tierra de por medio antes del descanso. La primera, un disparo de Ferran que Iñaki Peña frustró con una felina intervención. La segunda, un remate por encima del larguero de Lamine tras asistencia de Fermín.

El zurdazo de Lamine que valió el 1-0 ante el Elche.

El zurdazo de Lamine que valió el 1-0 ante el Elche.AFP

En la reanudación, unos y otros volvieron a buscar reencontrarse con el gol. El Elche, sobre todo, por medio del hiperactivo Rafa Mir, capaz de buscar el gol desde cualquier rincón, autor de un soberbio disparo que besó el travesaño. En el otro extremo del campo, Rashford se mostraba más que dispuesto a convertirse en su espejo. Y, tras un tanto anulado por fuera de juego de Fermín, el inglés acabó por encontrar el 3-1 tras un buen centro del onubense, quien había aprovechado un medido servicio de falta de Marc Casadó.

El futbolista cedido por el United, además, fue también el protagonista de una acción que provocó amplias críticas contra Sesma Espinosa, siempre superado por el devenir del partido. El árbitro obvió una posible falta sobre el punta, cuya cabeza chocó además con la de Affengruber, la acción se vio prolongada con un remate al poste de Rafa Mir, que optó por seguir en lugar de ceder saque de banda, y Olmo enviando el balón fuera cuando Lamine buscaba pagar con la misma moneda.

Pese a los intentos de unos y otros, tal vez demasiado tímidos en ambos casos, el marcador no volvería a moverse y los locales acabarían por llevarse una victoria más o menos plácida para retomar el segundo puesto.

Eder Sarabia, fan de Guardiola y discípulo de Quique Setién: "El que no aprenda de Simeone es un torpe"

Eder Sarabia, fan de Guardiola y discípulo de Quique Setién: “El que no aprenda de Simeone es un torpe”

Su ídolo es Pep Guardiola y su mentor y amigo es Quique Setién. Quizá todo el mundo sepa de qué pie cojea Eder Sarabia (Bilbao, 1980), pero a él no le importa porque con su personalidad, valiente, honesta, y sus ideas ha conseguido construir equipos a su imagen y semejanza. Dijo Julián Calero, técnico del Levante, que "nadie tiene tanta influencia en su equipo en las grandes ligas europeas".

Están ambos, su Elche y el Atlético, en racha.
El Atlético es, seguramente, el equipo más en forma de Europa. Aunque son favoritos, nos creemos capaces de poder eliminarles. Pondremos la ilusión, el alma y el fútbol para que así sea.
¿Usted y Simeone son antagonistas en el banquillo?
Simeone construye su equipo desde otras bases, como fortalecerse desde situaciones de mayor repliegue y de cubrir su portería. Nosotros miramos más la contraria, defendemos más lejos y con el balón. Sí, tenemos ideas diferentes, pero es lo maravilloso de este deporte, que hay muchas maneras de jugar y hacerlo bien para sacar resultados.
El Cholo le dijo a Guardiola que a él no le gustaba su estilo.
Hay importancia en sentirlo, en entenderlo, y en que te mueva, que te genere algo. Si no lo sientes y no lo entiendes, no vas a poder ser capaz de transmitirlo. En ese sentido, el Cholo ha sido un maestro en transmitir aquello en lo que él sí cree al cien por cien.
¿Es más fácil ser valiente en equipos grandes?
Creo que no. Hay cada vez más equipos que han aprendido cosas de Guardiola y luego las desarrollan como creen, y esa es la riqueza de este deporte. ¿No nos acordamos también del Milán de Sacchi? Son referencias, como lo es también Simeone. El que no aprenda cosas de su Atlético es un torpe. No obstante, seguramente armar un equipo hacia atrás sea un poquito más simple, porque creo que destruir es más fácil que construir, y lo digo con máximo respeto para cualquier modelo.
Eder Sarabia junto a Quique Setién, en el banquillo del Barça.

Eder Sarabia junto a Quique Setién, en el banquillo del Barça.Quique GarcíaEFE

¿Por qué no funcionó en el Barça?
Creo que jugamos bastantes partidos buenos. Fuimos fieles a nuestra idea y a lo que se nos pidió cuando se nos contrató. Pero hubo diferentes circunstancias que nos condicionaron. No llegamos en el mejor momento institucional, había mucha inestabilidad y eso condicionaba mucho el bienestar del futbolista e hizo que muchos no estuvieran en su mejor nivel. Luego, en aquella época post Covid, el Madrid estuvo especialmente acertado con Courtois y Benzema, nos ganó la Liga y eso nos dejó un poco tocados. Llegamos a la Champions con pinzas y fue el resultado del Bayern, que seguramente fue uno de los mejores Bayern de la historia.
Entonces, no les hicieron mobbing.
Ni mucho menos. Quizás de parte de la directiva sí que podíamos haber tenido un apoyo mayor, pero Eric Vidal y Ramón Planes sí que nos respaldaron. Es que se suelta un bulo y a partir de ahí se empiezan a generar cosas que no son. Me gané el respeto de ese vestuario y por eso el que me lleva a Andorra es Piqué. Tengo muy buena relación con muchos de aquellos jugadores y estoy muy orgulloso de haber pertenecido a ese club descomunal.
Quien sí sufrió mobbing fue su padre por parte de Clemente. ¿Cómo puede ocurrir algo así?
El fútbol tiene infinitamente mayor repercusión que cualquier empresa. En aquel caso, pues era un entrenador joven, inexperto, al que se le suponen muchas habilidades, pero que no tiene ni esa madurez ni esa preparación. El fútbol es tan complejo que muchas veces no estamos preparados para esa repercusión. Por eso, cuando los actores no tenemos la preparación y la capacidad necesaria, pues las cosas no se hacen bien y por eso tritura tantos entrenadores y deja por el camino a tantos futbolistas.
Usted, además, es una persona que nunca se calla.
A veces lo que interesa es meter mierda y defenderse sin argumentos. La esencia del fútbol es ser naturales y dar ejemplo, es una de las cosas que aprendí con Quique.