Mendilibar entra en el Olimpo con el Olympiacos, primer título europeo para un equipo griego en la historia

Mendilibar entra en el Olimpo con el Olympiacos, primer título europeo para un equipo griego en la historia

Se puede decir que el fútbol nació en Grecia. Quizás no el deporte como lo conocemos hoy, pero reconoce la FIFA que el Episkyros, palabra que significa defensor, es una de las primeras formas que representan a este juego como se puede ver en un relieve de entre 375-470 a. C.

Pues desde entonces, o mejor dicho, nunca, el fútbol griego había obtenido algún título europeo en lo que a clubes se refiere. El Panathinaikos jugó y perdió una Copa de Europa en 1971. Y la Eurocopa de 2004 sigue siendo el mayor éxito, no pequeño, de este deporte en el país que inventó la democracia.

Ha tenido que venir un entrenador vasco de 63 años, ya de vuelta de muchas cosas, pero con la ilusión renovada de un niño para introducir a Olympiacos en el Olimpo, aunque suene redundante, y de paso introducirse él, Jose Luis Mendilíbar Etxebarria, quizás no por la puerta más grande, pero tampoco por la de servicio.

Mendilibar aplaude a los suyos.

Mendilibar aplaude a los suyos.ARIS MESSINISAFP

Los doce trabajos de Heracles fueron un reto mayúsculo para el semidios hijo de Zeus y la reina mortal Alcmena. Tampoco era pequeño coger al explosivo equipo griego, con tres entrenadores despedidos esta temporada, y clasificarlo tercero en la Superliga Griega y meterlo en la final de la Conference League. Para, tras una durísima final, ganarla.

No fue un camino fácil, como Heracles, Mendilibar tuvo que vencer al León húngaro (Ferencvaros), después terminar con la hidra israelí (Maccabi Tel Aviv) al que tuvo que remontar un 1-4 con un histórico 1-6, después domó al toro turco (Fenerbahce) y acabó con el villano inglés (Aston Villa) hasta llegar a las puertas del Olimpo.

La última prueba era la más complicada. Equipo italiano de (Vincenzo) Italiano pero, por reiterativo que parezca, con buen pie y con poca actitud defensiva. De los cinco medios, el viejo conocido de la afición española, Arthur Melo, ex del Barcelona, era el menos ofensivo de los centrocampistas. Toda una declaración de intenciones. Las puertas del Olimpo primero había que defenderlas y luego conquistarlas.

Así el primer héroe fue Tzolakis, que no resultó portero, sino un muro para impedir a la Fiorentina entrar en ese Olimpo que estaba reservado para ellos. Las manos que sacó a Bonaventura en la primera parte y a Kouame en la segunda, bien valían un título. Luego hay que destacar a Iborra, ese viejo soldado que se apunta a todas las guerras y que tuvo un cabezazo para adelantar a los suyos en el 80.

El éxito esperaba al final del camino, para un entrenador más habituado a evitar descensos que a pelear por títulos, pero la experiencia de Sevilla le permitió las dos cosas y ambas las consiguió. ¿Por qué no repetir éxito? Porque no es fácil. Porque antes que él sólo cinco lo han conseguido.

Los cinco héroes

El primero Nereo Rocco en 1968 (Recopa) y 1969 (Copa de Europa), luego Bob Paisley con el Liverpool en el 76 (UEFA) y en el 77 (Copa de Europa). Giovanni Trapattoni conseguiría los mismos trofeos que Rocco en el 83 y el 84 con la Juventus. Y luego entramos en este siglo y nos encontramos a otro español, Rafa Benítez, que consiguió la UEFA con el Valencia en el 2004 y la Champions en 2005. Por último debemos referirnos a la UEFA de 2003 y la Champions de 2004 del Oporto de José Mourinho. Precisamente, el último entrenador al que venció Mendilibar y al que arrebató la Europa League con el Sevilla el año pasado.

A ese trofeo accederá el Olympiacos gracias a otro héroe del que ya avisó el entrenador italiano en la previa. El peligro es El Kaabi, lo era. Como lo fue Aquiles en Troya. 33 goles en la temporada, 11 de ellos en Conference, 5 en Europa League y 17 en la Superliga griega. El mirmidón marroquí metió a Olympiacos en el Olimpo en el minuto 116 de partido y dejó a la Fiorentina, de nuevo, con la miel en los labios. Segunda final perdida seguida. 63 años han pasado de su último título europeo. Los hados eran griegos.

Campazzo y Tavares sacan toda la rabia del Real Madrid y se llevan por delante al Barça

Campazzo y Tavares sacan toda la rabia del Real Madrid y se llevan por delante al Barça

Actualizado Miércoles, 29 mayo 2024 - 22:52

La duda era cómo iba a reaccionar. Y entre la desconfianza y la rabia, el Real Madrid eligió lo segundo. Que el dolor de la derrota en la final de la Euroliga, tan reciente como las 72 horas que apenas habían pasado desde Berlín, fuera el "combustible" que pedía Campazzo. Porque fue precisamente el argentino el que elevó las revoluciones, de principio a fin, el que contagió al resto, un torbellino que se llevó por delante al Barça en el primer partido de semifinales. [97-78: Narración y estadísticas]

Campazzo (20 puntos, 10 asistencias), que no siempre en el pasado se había encontrado cómodo ante Ricky, firmó una noche suprema. Ni rastro ya en su mente del Panathinaikos, de las puñaladas de Sloukas, de esa horrible segunda parte que les costó la corona. O quizá estaba todo ahí y ese fue su acicate, con el que conectó a todos, especialmente a Tavares (18 puntos y 15 rebotes). Si el anuncio de su renovación es cuestión de horas, él lo festejó mostrando que sigue siendo el pívot más dominante de Europa.

El Barça acudía más descansado desde que el pasado jueves eliminara al Tenerife en cuartos. Pero salió a la expectativa, siempre a remolque de los designios del rival, con tan poca personalidad como acierto, dominado completamente en el rebote. Sin nadie dispuesto a convertirse en héroe y, para colmo, desesperado con un arbitraje algo errático.

Willy Hernangómez y Tavares, en el WiZink.

Willy Hernangómez y Tavares, en el WiZink.Ssergio PérezEFE

Nada más amanecer se comprobó el ansia local, una agresividad de cuchillo entre los dientes, ocho canastas en la pintura de un Barça que achicaba agua, a la espera de que amainara la tormenta. Entre el Facu y Tavares habían anotado los 15 primeros puntos blancos y luego llegó la conexión del base con Hezonja, otro con propósito de enmienda, incluso en la defensa sobre Jabari Parker, bien mentalizado por Paco Redondo en los minutos previos. Porque el croata empezó al cuatro, con Causeur en el quinteto y Eli Ndiaye, el titular de la Final Four, fuera esta vez. Una canasta del Chacho cerró el primer acto con la máxima (24-14), aunque el Barça iba a reaccionar a la vuelta, con la irrupción de Da Silva y su energía (un parcial de 2-11 hasta que regresaron a pista Campazzo y Tavares).

Los de Grimau incluso se habían puesto por delante tras un técnica a Llull, que protestó una falta clarísima a Tavares que obviaron los árbitros (luego compensarían con una antideportiva a Satoransky). La noche en el WiZink era ya electrizante, todo un clásico, aunque fuera en la rareza de unas semifinales, algo que no ocurría desde 1995.

Yabusele abrochó la primera parte con una canasta imposible sobre la bocina y, tras el paso por vestuarios, Musa se subió al partido, Campazzo siguió a lo suyo y el Madrid asestó un parcial de 17-2, puro rock and roll, que pareció decantar la batalla (máxima de 23, 61-38) demasiado pronto.

Pero el Barça se empeñó en no darlo todo por perdido y el Madrid, como le ocurrió en el Uber Arena, mostró algo de su falta de consistencia, sus pequeñas desconexiones mentales, como el cabreo de Hezonja esta vez. Pero la distancia era grande y Llull clavó cuatro triples seguidos tan asombrosos que sólo alguien como él es capaz de hacer algo así. Fue la guinda que elevó al WiZink y terminó de hundir al Barça. El viernes, segundo asalto.

La fórmula de Alcaraz contra sus despistes: “Estás en otro mundo y cuanto antes vuelvas, mejor”

Actualizado Miércoles, 29 mayo 2024 - 20:26

Contaban los profesores del colegio Ciudad de la Paz de El Palmar que muchas veces su alumno, Carlos Alcaraz, se despistaba y se dejaba los libros. Contaban sus entrenadores en el Club de Campo de Murcia que en sus partidos de adolescencia se llegaba a olvidar del tanteo. Contaba este miércoles por la mañana su actual técnico, Juan Carlos Ferrero, sus ejercicios de calentamiento en la Philippe Chatrier y tenía que recordarle: "¿No te olvidas de restar?". "Ah, sí, sí, me olvidaba", contestaba el número tres del ranking mundial. Muchas veces ha admitido Alcaraz que es un tipo despistado, como tantos otros virtuosos, y en determinadas ocasiones ese rasgo de su carácter se refleja en la pista.

Ocurrió este miércoles en segunda ronda de Roland Garros ante Jesper de Jong: se abalanzaba sobre la victoria después de dos sets a muy alto nivel y, de repente, se distrajo. Se fue del partido. Estaba, como él mismo reconoció después, "en otro mundo". En el tercer set cometió numerosos errores y tuvo que trabajar para cerrar el marcador en 6-3, 6-4, 2-6 y 6-2 y clasificarse para tercera ronda donde se encontrará con el ganador del duelo entre el estadounidense Sebastian Korda y el coreano Soon-Woo Kwon.

DIMITAR DILKOFFAFP

"No me dolía nada, he notado el brazo bien. Es verdad que las condiciones [lluvia, pista tapada] no ayudaban, que costaba hacer winners y los puntos eran muy largos, pero no achaco mi bajón a nada. Lo achaco a mí", admitía Alcaraz. Nadie se conoce mejor que uno mismo. Y de ese autoconocimiento nace la solución.

¿Qué hace cuando ve que ha salido del partido?
Intento mantener la actitud positiva, poner buena cara, sonreir, pensar en cosas positivas. A veces cuesta bastante. Son momentos complicados. Pero sé que cuando estoy en otro mundo, cuando antes vuelva, mejor. Que no me cueste un set y, si me cuesta un set, que no me cueste dos. Sé que mi tenis va a volver si la predisposición es buena.

Los despistes de Alcaraz, por lo general, le juegan en contra, pero hay algunos que pueden celebrarse. Este miércoles, antes de medirse a De Jong, el español se frenó un momento y pensó: ¿Qué me estoy dejando? ¡La malla protectora! Había saltado a la pista sin la protección que le acompaña desde hace dos meses, había incluso realizado el sorteo de saque sin ella y sólo se acordó al colocarse para golpear las primeras bolas. Un lapsus esperanzador. Muy buena señal.

El brazo, sin dolor

Porque, más allá del susto del tercer set, la conclusión del partido de Alcaraz es esa: el maldito edema muscular de su brazo derecho es pasado, todo vuelve a ser posible. Si en primera ronda ante el peculiar J.J. Wolf, Alcaraz tiró de inteligencia y oficio para golpear al máximo sólo unas cuantas bolas, ante De Jong soltó valiente su derecha. Volvió a sacudir la bola, a empujarla, a acelerarla, a empotrarla contra el muro del rival a toda velocidad. Dos meses después de la aparición del dolor, el español parece haberlo olvidado. Ahora sólo le falta apuntar.

Quizá por la falta de competición en los últimos dos meses, quizá por los muchos entrenamientos sin poder practicar el 'drive', cometió muchos más errores no forzados de lo normal (47), la mayoría con su mejor golpe. Tuvo mérito también De Jong, un jugador mejor de lo que señala su ranking, capaz de superar a Alcaraz en el intercambio de dejadas, pero Alcaraz deberá afinar más con su derecha para seguir adelante y poder levantar su primer Roland Garros. ¡Ah!, sí, y evitar los despistes.

Mats Hummels, el capitán eterno y mejor jugador de esta Champions que ha retirado a todos

Mats Hummels, el capitán eterno y mejor jugador de esta Champions que ha retirado a todos

Cuando Mats Hummels debutó en el Borussia Dortmund en la temporada 2007/2008, era el más joven del campo. Cuando Mats Hummels salte al césped de Wembley este sábado, será el más viejo del terreno de juego... hasta que salga Modric. Han pasado casi 17 años desde que disputó su primer partido como jugador amarillo y, a día de hoy, todos los compañeros de aquella plantilla están retirados.

No es que Hummels sea alguien muy mayor, 'solo' tiene 35 años, pero ha sido uno de esos jugadores rara avis que se mantienen en la élite mucho tiempo. Tanto y a un nivel tan alto, que el central amarillo es, por puntución UEFA, el mejor jugador de esta Champions, por delante de Mbappé y Vinicius. El alemán tiene 586 puntos, por 576 del francés y 504 del brasileño. Dependerá de lo que ocurra en Wembley que la clasificación se mantenga así, toda vez que Mbappé ya no podrá sumar más puntos en su casillero.

Precisamente, su marcaje al parisino y las dos porterías a cero del Borussia frente al PSG en las semifinales de la competición son los que le han permitido distanciarse de los dos grandes delanteros del momento y que, si no hay un terremoto, jugarán juntos en el equipo blanco el año que viene.

"Mats supo cuestionarse para volver a ser imprescindible. Actualmente es impresionante. Han pasado años desde que fue tan convincente. Permite a nuestro equipo estar mejor equilibrado y gestionar situaciones de peligro con mayor tranquilidad", es Edin Terzic quien elogia a su pupilo y el nivel que ha alcanzado este año.

Hummels le limpia un balón a Mbappé.

Hummels le limpia un balón a Mbappé.FRANCK FIFEAFP

Seguro que tras llegar a la final, algo que el jugador alemán calificó de ser "un sueño" en un aceptable español que aprendió en el colegio, obtuvo el pulgar hacia arriba de su padre y representante Herman Hummels. Costumbre que realiza con su hijo, al que entrenó en las categorías inferiores del Bayern, después de cada encuentro. "Conoce el fútbol desde hace 35 años y no me gustan mucho los representantes", explicó el futbolista sobre él en una entrevista. A día de hoy, ninguno está ya en las filas del gigante bávaro, pese a que Mats volviera tres años entre 2016 y 2019.

Precisamente fue Hermann, como entrenador de fútbol base del Bayern Múnich, quien retrasó la posición del pequeño Mats desde la punta de ataque, primero hasta el mediocentro defensivo y después hasta la posición de central que ocupa hoy. De hecho, cada vez que le preguntan a Hummels quién es su jugador preferido, sigue eligiendo a Zinedine Zidane, fruto de ese deje ofensivo que le dejaron sus años en el último cuarto de campo.

Ya son muchos años jugando como central, primero formando una pareja indiscutible junto al serbio Subotic, que llegó a la cumbre en 2013. El 25 de mayo de ese año se jugó en Wembley la primera final alemana de Champions de la historia. Borussia y Bayern disputaron 90 minutos a sangre y fuego, pero Hummels no llegó en las mejores condiciones. Al final, los bávaros impusieron su condición de favoritos ante el imberbe Dortmund de un ya conocido Jurgen Klopp.

Amistad con Klopp

Precisamente, el ya ex entrenador de Liverpool fue uno de los primeros en felicitar a Hummels cuando fichó por el Bayern en aquel periodo de tres años. El central alemán siempre ha admitido que sin sus consejos no cree que pudiera haber llegado al nivel que está exhibiendo hoy y el que le ha permitido tener una nueva oportunidad en Wembley.

Aunque mantenga el 7-1 de Alemania a Brasil en el Mundial carioca como el partido preferido en su carrera, quién sabe si no tiene la oportunidad de hacer historia en Londres y ayudar al Borussia a conquistar su segunda Champions. Lo que es seguro es que si lo consigue, no lo celebrará con una cerveza, la aborrece, lo hará con uno o varios gin tonics.

Alcaraz huye de su propia trampa para derrotar a De Jong y avanzar en Roland Garros

Actualizado Miércoles, 29 mayo 2024 - 17:27

Hubo otras desconexiones, pero ahora, en estos precisos momentos, el peligro para Carlos Alcaraz es alto. De repente, adiós. La mente del español salió de la Philippe Chatrier, concedió un set a su rival en segunda ronda de Roland Garros, el holandés Jesper de Jong, y le colocó ante una posible eliminación. ¿Por qué? Imposible de adivinar, incluso de analizar. Pero en encuentros posteriores tendrá que evitar que vuelva a ocurrir. Porque Alcaraz regresó al partido y ganó por 6-3, 6-4, 2-6 y 6-2 en poco más de tres horas, pero se quedó con malas sensaciones. De una victoria plácida, agradable, incluso reparadora a una victoria rara.

En tercera ronda, ante el vencedor del duelo entre Sebastian Korda y Soon-Woo Kwon, el ahora tercer clasificado del ranking ATP deberá resolver si fue sólo un despiste o una rémora para su futuro. Su celebración al acabar lo decía todo: un resoplido y un brazo al aire tímido, mucho más tímido que de costumbre.

Y esto que hasta ese momento, hasta esa ruptura, la jornada había sido realmente buena para él. Especialmente para su derecha. Si en primera ronda ante el peculiar J.J. Wolf, Alcaraz tiró de inteligencia y oficio para golpear al máximo sólo "unas cuantas bolas", como admitió al finalizar, ante De Jong soltó valiente el drive. Volvió a sacudir la bola, a empujarla, a acelerarla, a empotrarla contra el muro del rival a toda velocidad. Dos meses después de la aparición del dolor, el español parece haberlo olvidado. Ahora es cuestión de volver a coger ritmo.

"Si no estás concentrado..."

Con las facultades recobradas, a Alcaraz se le notaron las semanas de inactividad, la falta incluso de entrenamientos. Si algo falló, falló la puntería. Está fresco, agresivo en el saque, acertado con el revés, pero la bola se le suele marchar unos centímetros más allá. Antes de su desconexión ya había cometido más errores no forzados de lo normal (acabó con 47, por 35 winners), principalmente con su drive, asunto peliagudo. Como ante Wolf, perdió su primer servicio y remató rápido el primer set, pero en el segundo set tuvo que sudar. Con 4-4 en el marcador, salvó una opción de rotura y pareció encarrilar su pase. Luego llegó su salida del partido y su necesario regreso.

De Jong también mereció mérito. Procedente del torneo clasificatorio, con un ranking muy bajo -es el 176 del mundo-, el holandés demostró un nivel muy superior al que la lista le otorga. ¿Cómo es posible que sólo haya ganado dos partidos ATP en su vida y uno fuera el pasado domingo? Su juego es interesante y su golpeo, potente. De alguna manera, De Jong ofreció un tenis parecido al tenis de Alcaraz, aunque sin su velocidad y sus recursos.

Con su derecha dominó muchos puntos y fue capaz de castigar al español con sus dejadas. "Ha estado mejor en las dejadas que yo", reconoció a Alcaraz que agradeció al público francés su apoyo para "olvidar ese tercer set". "Si no estás concentrado en cada set, en cada juego, en cada punto cualquiera puede hacerte daño", concluyó el español antes de marcharse. El próximo viernes, en tercera ronda, deberá revelar si lo ocurrido fue un accidente o una autentico motivo de preocupación.

Flick, de verdugo en el doloroso 2-8 de Lisboa a nuevo entrenador del Barça

Flick, de verdugo en el doloroso 2-8 de Lisboa a nuevo entrenador del Barça

Actualizado Miércoles, 29 mayo 2024 - 13:50

En 2020, en aquellos singulares cuartos de final de la Champions que nacieron fruto de la pandemia de Covid 19, Hansi Flick (Heidelberg, Alemania, 1965), fue el estratega que condujo al Bayern a infligirle un aún doloroso 2-8 al Barça que borró, de un plumazo cruel, todas sus esperanzas de volver a alcanzar el máximo cetro europeo.

Ahora, cerca de cuatro años después, llega precisamente al banquillo del club azulgrana como relevo de Xavi Hernández con la vitola de nuevo salvador, después de que el equipo cerrara la temporada en blanco. Su misión: relanzar a un club en el que la exigencia no entiende de números, por muy maltrechas que sigan las arcas de la entidad que preside Joan Laporta, y cuya afición, en su mayoría, exige siempre que los buenos resultados vengan acompañados también de buen juego. Para la que el cómo, al fin y al cabo, importa tanto cómo el qué. Ahí es nada.

Si miramos únicamente el rendimiento deportivo, muchos no dudan en señalar que Flick es el mejor entrenador de la historia del Bayern, por mucho que aterrizara en el banquillo del conjunto bávaro como asistente de Niko Kovac en verano de 2019. Tras la marcha de Kovac, el 3 de noviembre de ese mismo año, fue promovido como técnico interino, pero su rendimiento le llevó a ganarse una ampliación de contrato hasta 2023 que se hizo efectiva en abril de 2020.

Ese año, el club alemán ganó el primer sextete de su historia, tras hacerse primero con la Champions y la liga y la Copa alemanas en la campaña 2019-20 y sumarles acto seguido la Supercopa de Europa, la germana y el Mundial de Clubes.

En abril de 2021, con su equipo lanzado otra vez a por el título liguero, anunció que dejaría la entidad para ponerse a los mandos de la selección alemana una vez disputada la Eurocopa, dado que le había quedado una suerte de espinita clavada, tras haber ejercido como asistente de Joachim Löw entre 2006 y 2014.

En su breve pero intensa etapa como técnico del Bayern conquistó un total de siete trofeos, únicamente perdió siete encuentros y consiguió que el equipo muniqués fuera el primero en la historia en hacerse con la máxima competición europea ganando todos los partidos que disputó. Y, además, estableció todo un récord en el fútbol germano, con una racha victoriosa de 23 partidos seguidos en todas las competiciones entre el 16 de febrero de 2020 y el 18 de septiembre de ese mismo año.

A nivel ofensivo, finalmente, su equipo, que contó con los servicios de un Robert Lewandowski que defiende desde verano de 2022 la elástica azulgrana, fue capaz de firmar una media de unos tres goles a favor por partido, con un porcentaje de victorias del 83%.

Su paso por la Mannschaft, como relevo a todas luces del propio Löw, no obstante, no fue tan exitoso como parecía prometer su currículum, por mucho que lograra mantenerse invicto en sus diez primeros partidos al mando de la selección. La actuación alemana en el Mundial de Qatar le puso en el disparadero y tras encadenar tres derrotas, Flick terminó por ser despedido el 10 de septiembre del año pasado.

Futbolista

Como futbolista, mientras, tras iniciarse en serio con en el SV Sandhausen, el club profesional más pequeño de Alemania, pasó la mayor parte de su carrera precisamente en un Bayern con el que ganó cuatro ligas, una Copa y una Supercopa alemanas. Si bien vivió la decepción de caer ante el Oporto en la final de la Copa de Europa de la campaña 1986-87.

Posteriormente, estuvo tres temporadas en el Colonia y acabó por poner fin a su carrera en el modesto Victoria Bammental, donde, en la recta final de su carrera, llegó a ejercer como entrenador-jugador. En su caso, el banquillo empezó a seducirlo antes incluso de colgar las botas. Ahora, el Barça espera que su mejor perfil como técnico le ayude a recuperar sensaciones que, pese a todo, tampoco son tan lejanas.

Las polémicas de Martín Presa que ensombrecen el centenario del Rayo

Las polémicas de Martín Presa que ensombrecen el centenario del Rayo

Actualizado Miércoles, 29 mayo 2024 - 12:56

El Rayo Vallecano está de enhorabuena. Celebra hoy su centenario y, para festejarlo, ha organizado en el Estadio de Vallecas un 'Partido de Leyendas'. Un encuentro solidario que enfrentará a un equipo formado por jugadores históricos como Míchel, David Cobeño, Luis Cembranos o Tito, entrenados por Juan de Ramos y a una selección de grandes jugadores de la historia reciente de la Liga como Portillo, Raúl, Marchena o Marcos Senna y que estará dirigida por el argentino Jorge Valdano.

Una celebración de aniversario que, pese haber conseguido la permanencia, está ensombrecida por los graves problemas que rodean al club madrileño y la controvertida gestión de su presidente Raúl Martín Presa.

Durante estos últimos meses no han faltado las manifestaciones y las protestas, sobre todo relacionadas con la posibilidad de que el equipo se mueva del centro de Vallecas. Bajo el lema "No nos moverán" , aficionados y peñas rechazan fervientemente esta mudanza a la zona del Ensanche u otros lugares limítrofes.

El presidente ha declarado en varias entrevistas la poca viabilidad del actual feudo y la imposibilidad de llevar a cabo las reformas estructurales que piden los socios por el coste económico que supondría. Un presupuesto que, por el contrario, sí alcanzaría para la construcción de un nuevo estadio.

Deterioro de las instalaciones

Según se pudo conocer en el mes de marzo, el club franjirrojo ya habría recibido una Inspección Técnica de Trabajo desfavorable sobre las instalaciones. Una realidad de la que son bien conscientes sus seguidores, que cada vez que acceden a determinadas zonas del campo observan el grave deterioro que presenta.

Además, la marcada división entre la presidencia y los Bukaneros, grupo ultra con marcado perfil político, también ha sido evidente durante los últimos años. La presencia de dirigentes de VOX, como Santiago Abascal o Rocío Monasterio en el palco del estadio, generó, durante esta temporada, serios descontentos en este grupo de aficionados que rechazaban su presencia en las gradas. Algo similar se vivió en 2017 con el 'Caso Zozulia'. El delantero ucraniano fue señalado por la plataforma ADRV, importante agrupación de peñas del club, por su presunto apoyo a grupos ultraderechistas ucranianos y, finalmente, no tuvo cabida en la plantilla.

Presa también ha llegado a tener diferencias con uno de los miembros más destacados del club del primer equipo, el centrocampista Óscar Trejo, que llegó a ser capitán. Pero terminó renunciando a llevar el brazalete el pasado mes de octubre tras estar en desacuerdo con el trato a trabajadores y aficionados por parte del presidente. Asimismo, confesó no mantener relación con el presidente.

Financiación

Otro motivo de disputa es la grave situación del Rayo Femenino. Un equipo que había sido tan importante en Primera División, con tres títulos ligueros, vive su situación más complicada tras dos descensos consecutivos. La afición acusa al presidente de una clara falta de inversión, pero nada parece haber cambiado en este tiempo.

En el plano financiero, aunque ha presentado beneficios en 2023, el club ha informado en su auditoría que el Juzgado mantiene depositados 10 millones de euros de tres procedimientos penales abiertos por cuotas presuntamente defraudadas. Una situación que no ayuda a celebrar un cumpleaños ideal. Aun así, el sentimiento de orgullo de haber cumplido 100 años inunda a todos los sectores de este club.

Dos familiares de Karembeu, asesinados por francotiradores en los disturbios de Nueva Caledonia

Dos familiares de Karembeu, asesinados por francotiradores en los disturbios de Nueva Caledonia

Actualizado Miércoles, 29 mayo 2024 - 09:48

El ex futbolista francés Christian Karembeu, ganador de la Copa del Mundo de 1998 con Francia, reveló que dos de sus familiares fueron asesinados durante los disturbios que se han producido este mes en Nueva Caledonia.

El que fuera centrocampista del Real Madrid aseguró en una entrevista con la radio Europe 1 que sus dos allegados, un sobrino y una sobrina, recibieron disparos en la cabeza por parte de francotiradores. "He perdido a miembros de mi familia, por eso he estado en silencio", aseguró Karembeu, cuyos familiares pertenecen a la tribu Emma y eran originarios de la ciudad de Canala.

"Estoy de luto", afirmó el ex internacional francés, que es canaco y creció en la isla de Lifou, en Nueva Caledonia.

Cuando se le preguntó si se trataba de asesinatos, el ex futbolista respondió: "No quería decirlo, porque la palabra es fuerte, pero... sí, son asesinatos y esperamos que haya investigaciones sobre los mismos".

El presidente francés Emmanuel Macron decidió el lunes levantar el estado de emergencia impuesto después del estallido de violencia que se costó la vida de siete personas en Nueva Caledonia.

Entre las siete personas muertas en tiroteos había al menos tres de la comunidad indígena canaca y dos gendarmes.

Las protestas comenzaron contra los intentos del gobierno francés de enmendar la Constitución francesa y cambiar las listas de votación en Nueva Caledonia.

Minnesota fuerza el quinto partido ante Dallas a pesar del brutal triple doble de Doncic

Minnesota fuerza el quinto partido ante Dallas a pesar del brutal triple doble de Doncic

Actualizado Miércoles, 29 mayo 2024 - 07:44

Los Minnesota Timberwolves aplazaron este martes la fiesta de los Dallas Mavericks, que estaban a un triunfo del pase a las Finales de la NBA, y les ganaron por 102-105 a domicilio para forzar el quinto partido de la serie, fijado para este jueves en Minneapolis.

Tenían todo preparado los Mavericks para festejar su regreso a las Finales de la NBA por primera vez desde 2011, pero los Wolves dieron la cara en el American Airlines Center de Dallas y con tres triples del dominicano Karl Anthony Towns en el cuarto período, consiguieron aferrarse a la épica.

Ningún equipo en los 155 precedentes en los que estuvo abajo 0-3 en una serie ha conseguido remontar. Los últimos en caer fueron el lunes los Indiana Pacers, que se rindieron ante unos Boston Celtics que ya esperan rival en las finales.

Pero los Mavericks todavía tendrán que ganarse el billete. No supieron aprovechar su primera 'bola de partido' a pesar de un triple doble de 28 puntos, quince rebotes y diez asistencias del esloveno Luka Doncic, que acabó jugando pese a estar en duda para el choque en la lista de los texanos. El ex madridista lleva seis triples dobles en esta postemporada.

Abajo cinco puntos en los últimos segundos, Doncic estuvo a punto de reabrir el partido con una jugada de cuatro puntos (pero falló el libre) por una ingenua falta de Anthony Edwards.

La estrella de los Wolves rozó el triple doble con 29 puntos, diez rebotes y nueve asistencias y estuvo apoyado por 25 puntos y cinco rebotes de Towns, protagonista con un cuatro de cinco en triples tras los tremendos apuros del tercer partido.

El dominicano conectó tres de forma consecutiva en el cuarto período, en el que jugó condicionado por sus cinco faltas. Acabó expulsado con 1.38 por jugar tras su sexta falta a Doncic. El francés Rudy Gobert, por su parte, aportó un doble doble de trece puntos y diez rebotes.

Los Mavs no consiguieron acabar el trabajo en una noche en la que Kyrie Irving no pasó de los 16 puntos tras ser un elemento fundamental en las anteriores victorias de los texanos.

Dallas llegaba a esta cita con una ventaja 3-0, pero tras ganar tres partidos muy apretados, con una diferencia total de tan solo trece puntos. La victoria de los Wolves les coloca en una posición no tan cómoda, con una visita a Minnesota este jueves donde les espera un gran ambiente.

Salieron a morder los Timberwolves, liderados ofensivamente por un Anthony Edwards de 17 puntos en la primera mitad, y agresivos en defensa, con constantes dos para uno ante Doncic e Irving.

Llegaron a tener doce puntos de ventaja en el primer cuarto tras un parcial de 14-2, pero poco a poco los texanos encontraron formas de agredir a la defensa rival. Lo hicieron al ritmo de Doncic, que además de sus 17 puntos al descanso, movió el balón con rapidez junto a Irving, dando ritmo a sus compañeros. Dante Exum y Maxi Kleber, en su regreso tras su lesión, anotaron sus primeros puntos de esta serie.

Doncic fue protagonista con unas asistencias espectaculares y los Mavs sellaron dos parciales de 9-0 y 10-0 que les dieron ventaja 42-40, antes de regresar a los vestuarios con empate a 49. Otra victoria para los Mavs fue en la cuenta de las faltas, con Towns y Gobert que ya sumaban tres cada uno al ecuador del choque.

Se activó Towns con veinte puntos en la segunda mitad y sus tres triples consecutivos les dieron un margen de 98-92 que los Mavericks no pudieron remontar.

Un espectacular tiro en suspensión de Edwards subió el 102-97 al marcador, y pese al susto final por la posible jugada de cuatro puntos de Doncic, los Wolves se aseguraron regresar a Minnesota para jugarse la vida.

Marcel Granollers y su número uno del mundo en dobles: “De niño no soñaba con esto”

Actualizado Martes, 28 mayo 2024 - 23:48

De entrenamiento en entrenamiento un número uno del mundo español camino estos días entre las pistas de Roland Garros y pocos, apenas dos o tres aficionados, le paran para pedirle una foto. Muchos más le animaban, «¡Allez, allez!», pero es posible que algunos no sepan el título que ostenta actualmente. «Claro que sé quién es, es Marcel Granollers, un tenista muy educado», contesta uno de esos seguidores cuando el periodista le cuestiona si sabe quién es. Y en efecto, es Marcel Granollers, un tenista muy educado, pero también es el actual dominador del ranking ATP de dobles junto a su compañero, el argentino Horacio Zeballos.

De 38 años, después de toda una vida jugando en individuales, de ganar un torneo ATP 500 y tres ATP 250 y de alcanzar el número 19 de la lista mundial, en la pandemia decidió ya jugar solo en pareja y le va muy bien: este año han celebrado en el Masters 1000 de Roma y han sido finalistas del Masters 1000 de Indian Wells. Este miércoles debuta en Roland Garros, pero lo hará en una pista exterior, lejos de la Philippe Chatrier donde Carlos Alcaraz disputará la segunda ronda ante el holandés Jesper de Jong, un rival procedente del torneo clasificatorio (14.00 horas, Eurosport).

En atención y expectación el dobles parece el hermano pequeño del tenis. ¿Cómo lo vive?
Lo entiendo perfectamente. Lo que más satisfacción me ha dado ha sido mi carrera individual. No cambio ninguno de los títulos que logré solo por lo que he conseguido en dobles. Cuando era pequeño no soñaba con ser número uno en dobles, la verdad. Estar en esta posición es una satisfacción muy grande, es la recompensa a mucho trabajo, me siento realizado. Pero no era mi sueño, es una manera de alargar mi carrera.
¿Qué es más difícil: jugar solo o coordinarse con otro tenista?
Jugar solo, sin lugar a dudas. Ahora cuando voy a ver partidos de individuales siento una gran admiración por los tenistas, por todos, de verdad. Es muy duro estar solo en la pista y enfrentarte a todo. En el dobles, si hay buena compenetración, te sientes acompañado, apoyado, reforzado.
El dobles, además, reparte excelentes premios. Ya ha sumado más -7 millones de dólares- que en su carrera individual -6,7 millones-.
Es cierto, pero también hay menos plazas en los torneos. Un tenista en el número 80 del ranking individual se gana muy, muy bien la vida. Un tenista en el número 80 del ranking de dobles sólo cubre gastos. A mi me está compensando, está claro, porque en los grandes torneos hay muy buenos premios.

Nadal y su camino hacia el dobles

De Barcelona y criado en el Real Club de Tenis Barcelona, es decir, asiduo al Trofeo Conde de Godó con sus padres, Granollers formó parte de la generación de tenistas españoles que creció a la sombra de Rafa Nadal. De hecho, ambos solían entrenar juntos de pequeños en las instalaciones de Sarrià y fueron pareja de dobles en infantiles y cadetes hasta ganar la Davis junior de 2002. Especialista en la red, si hubiera sido británico quizá toda su vida se hubiera dedicado al dobles, pero como español, sin tradición en la especialidad, lo intentó en individuales hasta una excelente racha entre 2011 y 2013, donde se proclamó campeón en Gstaad, Valencia y Kitzbuhel. Llegó entonces al Top 20 de la ATP.

Pero aparecieron dolores y dudas, numerosas dudas, y a partir de 2014 ya no volvió a una final él solo. En 2017, cuando dejó de ser uno de los 100 mejores tenistas del mundo ya amagó con la retirada, pero no abandonó hasta 2020. Le rescató entonces el dobles que le había dado gloria en las Copa Davis de 2008, 2011 y 2019, aunque suele puntualizar que «en 2008 fui reserva y en 2011 y 2019 sólo jugué los cuartos de final».

¿Le costó renunciar a jugar solo después de tantos años?
Sí, sí, no fue fácil. Pero pasé por años complicados, no encontraba la ilusión de nuevo, y vi en el dobles una manera de seguir. Además, ya había compaginado ambos circuitos y con Horacio hubo conexión desde el primer torneo. Ahora somos los número uno del ranking, pero ya había tenido otras rachas a un nivel parecido.
¿Cómo empezó a jugar con Zeballos?
De casualidad. Yo había jugado muchos años con Marc [López, ahora parte del equipo técnico de Rafa Nadal], había cambiado varias veces de compañero y en el verano de 2019 Horacio me llamó porque su pareja se había lesionado durante la gira americana. Antes casi no nos conocíamos, sólo habíamos coincidido en el circuito, nos saludábamos y ya está. Pero empezamos a jugar juntos y todo fluyó. De hecho nos llevamos el primer torneo, el Masters 1000 de Montreal.
¿Ha jugado cinco finales de Grand Slam, dos con López y tres con Zeballos, y aún no ha levantado ningún grande. ¿Le preocupa?
No, no. No he podido conseguir un Grand Slam, pero no me obsesiona. Ojalá lo pueda hacer aquí o el mes que viene en Wimbledon. Estoy orgulloso de haber jugado cinco finales de Grand Slam, para mí es lo más importante.
Este verano, en los Juegos Olímpicos, parece que Rafa Nadal hará pareja con Carlos Alcaraz. Queda una plaza para otra pareja española. ¿Con quién le gustaría jugar?
Me gustaría jugar los Juegos, sea con quien sea. Rafa y Carlos van a jugar juntos y, en la otra pareja, veremos qué pasa con los restantes, qué opina el capitán [David Ferrer]. Después de Roland Garros se acabará de concretar. Creo que mi experiencia en dobles podría servir porque los Juegos Olímpicos son raros. Hay pocas parejas del mismo país en el circuito o, por lo tanto, no hay muchos especialistas. Vaya que vaya, España tendrá opciones, seguro.