El ex futbolista francés Christian Karembeu, ganador de la Copa del Mundo de 1998 con Francia, reveló que dos de sus familiares fueron asesinados durante los disturbios que se han producido este mes en Nueva Caledonia.
El que fuera centrocampista del Real Madrid aseguró en una entrevista con la radio Europe 1 que sus dos allegados, un sobrino y una sobrina, recibieron disparos en la cabeza por parte de francotiradores. “He perdido a miembros de mi familia, por eso he estado en silencio”, aseguró Karembeu, cuyos familiares pertenecen a la tribu Emma y eran originarios de la ciudad de Canala.
“Estoy de luto”, afirmó el ex internacional francés, que es canaco y creció en la isla de Lifou, en Nueva Caledonia.
Cuando se le preguntó si se trataba de asesinatos, el ex futbolista respondió: “No quería decirlo, porque la palabra es fuerte, pero… sí, son asesinatos y esperamos que haya investigaciones sobre los mismos”.
El presidente francés Emmanuel Macron decidió el lunes levantar el estado de emergencia impuesto después del estallido de violencia que se costó la vida de siete personas en Nueva Caledonia.
Entre las siete personas muertas en tiroteos había al menos tres de la comunidad indígena canaca y dos gendarmes.
Las protestas comenzaron contra los intentos del gobierno francés de enmendar la Constitución francesa y cambiar las listas de votación en Nueva Caledonia.
Isidre Esteve (Oliana, Lleida, 1972) se dispone a encarar una edición del Dakar que tendrá un significado tremendamente especial a nivel personal. El raid, que arrancará el próximo 3 de enero con una etapa prólogo en la localidad de Bisha, en Arabia Saudí, será el vigésimo de su carrera. Toda una efeméride para el ilerdense, un ejemplo de superación y a quien un grave accidente, ocurrido mientras disputaba la Baja Almanzora en 2007, le condenó a verse alejado de las motos, su primera gran pasión, pero no del mundo del motor. Menos de un par de años después, en 2009, volvió a la que casi podemos definir como la madre de todos los raids al volante de un coche, en una experiencia que, entonces, no tuvo continuidad. En 2017, no obstante, volvió aún con más fuerza y, desde entonces, suma ocho participaciones consecutivas. Con esta, igualará las diez que firmó a lomos de una moto y en las que llegó a protagonizar actuaciones muy destacadas que, no obstante, nunca tuvieron premio.
«Desde que fui por primera vez, en 1998, soy mejor persona», asegura. «Muchas veces no valoramos la suerte que tenemos por muchas cosas que hemos normalizado en nuestro día a día. Solo cuando ves otras realidades, de manera directa, estando tú solo allí, es cuando vuelves a casa un poco desencajado», reitera un Isidre Esteve que empezó a soñar con enfrentarse a la dureza del desierto mucho tiempo antes de ese estreno. «Yo miraba el Dakar por la tele, cuando Ari Vatanen, aquí, en la Zona Franca de Barcelona, volcó su Peugeot 405», rememora recordando la edición de 1988. «Luego, veías que habían salido 300 pilotos a competir en una etapa y que, al final, solo llegaban 10. Lo único que pensaba era 'ostras, tú, yo quiero estar allí'», reitera. Su sueño, 10 años después, se convertiría en toda una realidad que le permitió vivir la intensidad de la prueba cuando aún conservaba su recorrido más o menos clásico, en África.
Las diferencias con el pasado
«En ese Dakar, todo el mundo estaba en la pista. Era un reto para los pilotos, para la asistencia, para la logística... Te llevaba a sitios a los que no puedes ir un domingo cualquiera. A nivel logístico y de seguridad, era imposible, no se podía acceder allí de otro modo, y te daba la oportunidad de descubrir cosas únicas, que no sabías si se repetirían. Por encima de todo, era una aventura, y me siento muy contento por haberla vivido», destaca. Desde luego, ha visto todo tipo de escenarios a lo largo de estos años. «En Dubai, por ejemplo, todo eran dunas, no es el que más me ha gustado. Túnez me gustaba mucho, Marruecos, también. Y en Sudamérica, había una parte, la afición, que era maravillosa. Siempre había una gran cantidad de gente en la pista. África fue muy bonito, pero ahora, estamos en Arabia Saudí, con un recorrido que, a nivel deportivo, es increíble. Lo que es genial es haber podido disfrutar de esa época», destaca.
Es ambicioso. Incluso, bromeó durante la presentación oficial de su equipo para el Dakar al dejar caer que, a sus 52 años, aún tiene margen para ganar el Dakar, teniendo en cuenta que Carlos Sainz lo logró con esa edad. «Cuando digo eso, no es para compararme con él. En mi vida podría hacerlo, ni es mi intención. La importancia es cómo se encuentre uno, estar bien físicamente, con ganas y motivado. Quiero hacer lo que llegué a hacer con las motos, quiero mejorar y pienso que se están dando los pasos para hacer eso posible», destaca un Isidre Esteve para quien el deporte es una forma de vida. «Me ha enseñado muchísimo. Lo mejor fue estar arriba de todo con las motos, incluso liderando el Dakar y con posibilidades de ganar la prueba. Nunca lo conseguí, pero eso son circunstancias de la vida. Lo importante es haber sido competitivo para tener la posibilidad de lograrlo», recalca.
"Voy a vivir la misma prueba que el resto"
Su especialidad, el motor, además, es todo un ejemplo de inclusión. «Sobre todo, en esta disciplina, que es la que conozco mejor. Cada día competimos con la misma dificultad que el resto, sin bonificaciones y, al final del día, estamos en la misma clasificación. La única diferencia es que me dejan estar más cerca de los diferentes servicios y que, en la etapa de 48 horas, David Castera me dejará tener el camión en un lugar determinado, para que pueda dormir mejor. Solo si llego a ese sitio. Si me paro en otro, no tendré nada. Son pequeños detalles que se agradecen, pero, a nivel deportivo, voy a vivir la misma prueba que vivirán Carlos Sainz, Nani Roma, Sébastien Loeb o Nasser Al-Attiyah. Exactamente la misma», sentencia.
En 15 minutos y 27 segundos, España levantó una diferencia de seis goles para sacar un empate con sabor a victoria en el Unity Arena de Baerum. La aparición de Gonzalo Pérez de Vargas, determinante bajo palos, sumada al acierto desde el extremo de Ferran Solé, autor de siete goles sin fallo en el lanzamiento, obraron la magia para remontar desde el 23-17 adverso (min. 44) hasta el 29-29 con el que los Hispanos cerraron la primera fase del Mundial.
La fe en la remontada y el coraje de una selección que le supo sacar partido al riesgo de atacar de siete para romper el coráceo muro escandinavo supone además un golpe de efecto con vistas a la segunda fase, por mucho que la diferencia de goles los lleve a ocupar el segundo puesto del Grupo F.
Suecia, con Albin Lagergren inspiradísimo en ataque (nueve goles, 82% de acierto) y Hampus Wanne letal desde los siete metros, se marchó al descanso con una amplia ventaja (16-11). En la recta final de la primera parte, tras una cierta descoordinación defensiva y un exceso de precipitación en labores ofensivas, los Hispanos se las arreglaron para meterse en el partido.
Deportividad de Pérez de Vargas
Tras un intercambio de golpes inicial, los escandinavos habían cosechado un parcial demoledor de 11-4 que les permitió una máxima diferencia de siete tantos, mientras Andreas Palicka (11 paradas) frustraba una y otra vez los intentos de los españoles por recortar distancias.
Los mejores minutos de Pérez de Vargas, capaz de evitar que Wanne viera la roja tras un tiro de siete metros que se estrellaron en su brazo antes de darle en la cabeza, serían a su vez determinantes para lograr que España, pese a todas las adversidades, se permitiera soñar con la campanada.
Aparición de los Dujshebaev
El hecho de que las opciones de ponerse estrechar el marcador a solo un tanto se escaparan una y otra vez cuando parecían tenerlas en sus manos no logró mellar ni un ápice la determinación del grupo de Jordi Ribera. El ataque de siete con pase final al extremo alimentaba las esperanzas. Dos goles de Ian Tarrafeta hicieron pasar del 28-26 al 28-28. Sin embargo, una exclusión a falta de 34 segundos, con acción de siete metros convertida por Niclas Ekberg lo ponía aún más difícil.
En ese medio minuto postrero aparecieron los hermanos Dujshebaev. Alex, con un formidable gol en posición forzada y Dani evitando el intento desesperado de contragol de Felix Möller. Una resolución épica como recompensa a esta exhibición de los Hispanos.
El peor de los finales posibles para la ya de por sí polémica Liga de las Naciones de pelota vasca. El himno español fue abucheado de manera mayoritaria y bochornosa durante la ceremonia de entrega de medallas. Esta competición, que nunca fue reconocida por el CSD, ha sido la primera en la que España y Euskadi se han enfrentado. Hoy también se ha pitado el himno en la final de la Copa de la Reina de fútbol entre el Atlético de Madrid y el Barcelona.
Tal y como se puede ver en este vídeo de etb, las jugadoras que representaba a España Erika Mugartegui, de 17 años, y Arai Lejardi, de 18, ambas de Markina (Vizcaya) reciben una monumental pitada al colgarse el oro. Unas medallas conseguidas tras superar con claridad a las representantes vascas, las también vizcaínas, en este caso de Berriatua, Elaia Gojenola (17 años) y Maia Goikoetxea (13).
El presidente del PP vasco, Javier de Andrés, ha calificado los hechos como "una muestra de odio". Las deportistas fueron objeto de una pitada y un abucheo "inaceptable" para el político. "Quién hubiera pensado alguna vez que dos chicas de Vizcaya ganando un campeonato tuvieran que escuchar abucheos en su tierra sencillamente por el color de la camiseta", se lamentaba De Andrés.
Concretamente el torneo conquistado por España es la I Liga de Naciones de cesta punta en frontón de 54 metros de categoría femenina después de derrotar a Euskadi por 2-0 (15-4 y 15-9) en la final disputada en el frontón Jai Alai de Gernika (Bizkaia).
Las cuatro jovencísimas protagonistas han repetido el histórico duelo del pasado miércoles, el primero oficial entre ambas selecciones desde la admisión de la federación Vasca como miembro de la Internacional, que se ha desarrollado en la cancha por parámetros similares.
Mugartegi y Lejardi dominaron con solvencia el primer juego. Las campeonas del mundo sub 22 abrieron brecha en el marcador rápidamente (6-0) y sin cometer errores sacaron provecho de los nervios de Gojenola y Goikoetxea para liquidar el set por la vía rápida.
Más igualada resultó la segunda manga. Las representantes de Euskadi se sacudieron la presión e incluso llegaron a dominar (3-4) y mantener cierta emoción, pero a partir del 7-6 Mugartegi y Lejardi metieron la directa hacia el título confirmando los pronósticos que les apuntaban como grandes favoritas.
El tercer cajón del podio femenino de esta Liga de Naciones fue para Francia. En el partido por el tercer y cuarto puesto del torneo Oihana Sorozabal y Romane Mercadie superaron por 2-0 (15-13 y 15-9) a las mexicanas Tania Mayorga y María Fernanda Ballesteros y lograron el bronce.
Este torneo es el primero oficial en el que participa Euskadi desde la admisión de la federación Vasca como miembro de la Internacional el pasado diciembre, una decisión recurrida por la Española ante el Tribunal Arbitral del Deporte (TAS) que se encuentra aún pendiente de resolver.