El mensaje transmitido hace seis días en tono algo enigmático por Kylian Mbappé terminó haciéndolo oficial el Real Madrid. El delantero francés lucirá la próxima temporada el dorsal 10, hasta hace unas semanas propiedad de Luka Modric, por lo que el 9 queda vacante.
Mbappé opta por el dorsal que ha lucido desde 2017 con Francia y con el conquistó la Copa del Mundo 2018. Su etapa con el PSG la inició, a las órdenes de Unai Emery, con el 29, aunque terminó optando por el 7, ya que el 10 quedaba en propiedad de Neymar.
Ahora, su cambio trae a la memoria lo sucedido con Cristiano Ronaldo, que lució el 9 durante su primera temporada en el Bernabéu antes de volver al 7, con el que había saltado a la fama en el Manchester United. La estrategia de marketing del Madrid pretende aprovechar el tirón del 10, el dorsal por excelencia de los cracks.
Durante su primer curso en Chamartín, Mbappé se ha coronado Bota de Oro con el 9, gracias a 44 goles en 48 partidos, a los que sumó 10 asistencias. Sin embargo, estos formidables números no colmaron las expectativas de su fichaje, ya que el astro francés no terminó de asumir su papel de líder y el equipo cerró el curso con dos de menor rango: la Supercopa de Europa y la Copa Intercontinental.
Esta decisión deja por el momento propietario a la camiseta número 9 en el Madrid. Todo un emblema en el club blanco, dado que además de Cristiano, también la lucieron Alfredo di Stéfano, Carlos Alonso Santillana, Hugo Sánchez o Karim Benzema.
El ciclista esloveno Tadej Pogacar, reciente ganador del Tour de Francia, no participará en La Vuelta a España 2025, del 23 de agosto al 14 septiembre, tal y como informó este martes su equipo, el UAE Team Emirates.
El equipo de Emiratos Árabes Unidos confirmó al equipo para la gran cita que se disputa en España, en el que no figura el cuatro veces campeón de la carrera francesa: "Después de un Tour tan exigente, decidimos que lo mejor era tomarnos un descanso", aseguró el esloveno.
"Por supuesto, la Vuelta es una carrera a la que me encantaría volver. Tengo fantásticos recuerdos de 2019, pero ahora mi cuerpo me pide descansar", declaró Pogacar, recordando aquella edición de la ronda española, que acabó tercero.
El astro esloveno se tomará un descanso antes de volver a la competición en Norteamérica y encabezará a su equipo en el Grand Prix Cycliste de Québec y el Grand Prix Cycliste de Montréal, ambas en Canadá, en septiembre.
A pesar de la ausencia del ciclista de 26 años, por el UAE Team Emirates competirán ocho corredores, encabezados por el portugués João Almeida, y que completan el danés Mikkel Bjerg, el austriaco Felix Großschartner, el esloveno Domen Novak, el luso Ivo Oliveira, el español Marc Soler y el australiano Jay Vine.
Como colíder de Almeida estará el español Juan Ayuso, que regresará a La Vuelta con un podio ya en su palmarés, logrado en 2022. "La Vuelta es una carrera muy especial para mí, mi carrera natal. He estado entrenando bien, me siento bien y estoy centrado al 100 % en hacer una buena carrera para el equipo. Siempre es un honor correr en casa y lo daré todo para que valga la pena, ya sea ayudando al equipo o luchando por un resultado propio. España siempre saca lo mejor de mí", apuntó Ayuso.
Herida, enrabietada, reivindicativa, aún dolida por su derrota en los 400, Katie Ledecky salió en los 1.500 a un ritmo brutal. Salvaje. Lani Pallister, la fondista australiana, optimista hasta lo utópico, trató de aguantarla. Pero era como intentar seguir a Pogacar. Un imposible. Un suicidio. Ambas volaban por debajo del récord del mundo. Las demás no aparecían en el plano, en la pantalla. Pero Pallister no aguantó y, finalmente, su excesivo esfuerzo, fruto sin fruto de su aplaudible ambición, le costó la plata ante Simona Quadarella.
Hasta los 1.300 mantuvo Ledecky el pulso consigo misma, con su récord del mundo de 2018 (15:20.48). Lo perdió (15:26.44). Pero su comportamiento contribuyó a una prueba de altísimo nivel en la que Quadarella batía el récord de Europa (15:31.79).
Y hablando de nivel, nunca hubo en los 100 espalda masculinos unos números mejores en un podio. Los tres primeros bajaron de los 52 segundos: el sudafricano Pieter Coetze (51.85, tercera mejor marca de todos los tiempos), el italiano Thomas Ceccon (51.90), plusmarquista mundial con 51.60, y el francés Yohann Ndoye-Brouard (51.92, récord nacional). Kliment Kolesnikov lideró la prueba hasta los últimos 20 metros. Iba demasiado aprisa y se hundió hasta el quinto puesto.
Regan Smith (USA) y Kaylee McKeown (Australia) se han estado arrebatando la una a la otra en los últimos años, desde 2019, el récord mundial de los 100 espalda, que ahora ostenta Smith con 57.13. Pero, en las máximas competiciones, la australiana le tiene comida la moral a la estadounidense. Y casi, esta vez, además, le vuelve a quitar la plusmarca.
Ganó con 57.16. Smith se quedó en 57.35 y mantuvo la plata ante la otra americana Katharine Berkoff. En ese equipo americano afectado por la intoxicación alimentaria, las mujeres están solventando la papeleta mejor que los hombres. O estaban menos afectadas en virulencia o en número, o se han recuperado más rápidamente.
David Popovici, el favorito, se impuso en los 200 libre. El rumano repartió muy bien los esfuerzos y remontó en el último largo. Fue muy fuerte y muy inteligente. Tocó la pared en 1:43.53, por delante del estadounidense Luke Hobson (1:43.84) y el japonés Tatuya Murasa (1:44.54). El récord del mundo de Paul Biedermann (1:42.00) se mantiene bastante tranquilo desde 2009, cuando la Era del Poliuretano. Es uno de los pocos topes que sobreviven desde entonces. Pero si alguien puede romperlo, ese es Popovici. Lleva unos años en la cumbre. Pero sólo tiene 20.
La última final de la jornada, los 100 braza femeninos, fue también la de la gran sorpresa hasta ahora de la competición. Para empezar, se habían quedado a las puertas la plusmarquista mundial, Lilly King, y la doble campeona del mundo, Ruta Meilutyte. La ocasión la aprovechó la inesperada alemana Anna Elendt, plata en Budapest 22, es cierto, pero no una estrella en el conjunto de la disciplina.
Ganó, por añadidura, nadando por la calle 1. Una rareza. La piscina estaba entre embelesada y excitada contemplando la pugna por las calles centrales de Kate Douglass y Qianting Tang. Y, de pronto, se dio cuenta de que la vencedora estaba fuera de su foco visual. Elendt, una joven de 23 años, de tez morena y rasgos meridionales, realizó 1:05.19. Douglass, 1:05.27. Y Tang, 1:05.64.
Fracaso español
Ningún español pasó a las semifinales de sus pruebas. Al menos, aunque flojas, Emma Carrasco (200 estilos) y Carmen Weiler (100 espalda) nadaron las de las suyas. Pero esta vez ni Nil Cadaval, en los 50 braza, ni Arbidel González, en los 200 mariposa, se acercaron a la frontera que separa las series de las "semis". Cadaval (27.90) no se aproximó a su récord nacional (27.50). La empresa, por otra parte, estaba difícil: el corte se hizo en 27.20. Arbidel marcó 1:56.48, bastante lejos de su tope nacional (1:54.99). De haberlo repetido, o de haberse acercado, habría entrado sin problemas en esas semifinales. El corte se produjo en 1:56.35.
En la tradicional, eterna lucha entre Estados Unidos y Australia que sigue dando lustre a la natación, manda hasta ahora Australia. Acopia seis medallas por 10 de Estados Unidos. Pero una más de oro (tres por dos). El oro... Esa fiebre, esa quimera.
Marc-André ter Stegen ha sido intervenido en la mañana de este martes de unos problemas a nivel lumbar que ya le obligaron a pasar por el quirófano en el año 2023. Aunque el Barça, en su comunicado oficial, no ha querido especificar el periodo de baja, el guardameta es muy optimista.
En el texto compartido la semana pasada en sus redes sociales acerca de su decisión, habló de unos tres meses, un mes más que en la última ocasión. Amélie Léglise, la cirujana que ha vuelto a encargarse de su intervención, por su parte, señalaba hace casi dos años que la recuperación podía rondar los dos meses y aseguraba que el índice de recaída era del 3%.
Desde el club, mientras, prefieren ir aparentemente con pies de plomo. Tanto por el hecho de que se trata precisamente de una recaída como porque, a nivel pragmática, una ausencia de cuatro meses del arquero facilitaría las inscripciones tanto de Joan García y Marcus Rashford, las dos incorporaciones que han aterrizado en la entidad este verano, como de Wojciech Szczesny, quien amplió finalmente su contrato.
La operación, además, ha complicado los planes del club. Las dos primeras opciones para la portería de Hansi Flick son, por este orden, Joan García y Szczesny. La idea era buscar una salida de Ter Stegen que permitiera sobre todo el ahorro de su ficha, una de las más altas del equipo, pero el germano nunca ha estado por la labor, por mucho que quedarse en blanco vaya en contra de sus opciones de defender la portería de Alemania en el próximo Mundial.
Desde la entidad barcelonista, a pesar de todo, son optimistas en cuanto a sus opciones de llegar a la regla del 1-1 y poder inscribir sin problemas a sus jugadores. Rafael Yuste, vicepresidente deportivo azulgrana, lo dejó muy claro este pasado lunes. "Falta muy poco para que todo encaje. La regla cambia a veces de forma precipitada, pero soy optimista. Deco ha hecho un trabajo extraordinario y el departamento comercial trabaja con patrocinadores adicionales", aseveró.
Si todo va según lo previsto, el Barça no se verá obligado a traspasar a un jugador de peso, como Araujo, cuyo nombre estaba en todas las quinielas en este sentido, para que le cuadren los números.
Con sólo 21 años se encontró junto a Leo Messi levantando la Copa del Mundo en Qatar 2022. Un sueño para cualquier futbolista argentino y más si tu posición natural es la de uno de los mejores de la historia de la albiceleste, aunque cayera de rebote tras la lesión de Joaquín Correa.
Pero, a nivel de clubes, la trayectoria de Thiago Almada ha sido ciertamente extraña pasando de Vélez Sarsfield a la MLS y después al Botafogo brasileño, con una breve cesión a la Ligue1. "Era mi sueño jugar en el Atlético, lo elegí porque le tengo mucho cariño y tuve muchos amigos que jugaron aquí, cuando me dijeron de venir no lo dudé", ha expresado el argentino en su presentación de este martes en el Metropolitano.
Almada fue un fichaje de esos relámpago de la oficina de Carlos Bucero. No estaba en las quinielas iniciales de este verano, aunque su nombre siempre había estado en la órbita rojiblanca. Sin embargo, cuando empezó a sonar su nombre terminado el Mundial de clubes, el argentino ya volaba a Madrid para rubricar su contrato de cinco años con el club colchonero. No cumplirá los 30 aún cuando finalice esa vinculación, lo que da una idea de la juventud que propugna la dirección deportiva rojiblanca para renovar la plantilla del Cholo.
Un nuevo argentino se suma a la causa atlética, aunque Correa, uno de los jugadores que más le recomendaron que fichara, y quizás Nahuel Molina hayan salido o lo hagan brevemente de la ecuación. "Llegas a un club como el Atlético de Madrid donde muchos compatriotas tuyos han defendido la camiseta con orgullo y corazón", le ha lanzado Enrique Cerezo en la presentación. Él ha recogido el guante y ha admitido que la "unión hace mucho también para defendernos en la cancha".
Alamada llega gracias a su "talento y polivalencia", como le ha alabado Cerezo, a un frente de ataque que suma mucho talento con la llegada de Baena. "Puedo jugar en cualquier posición de ariba, pero me gusta por la izquierda y por dentro", ha admitido el jugador que agradece al presidente y a los compañeros que le hayan acogido de la "mejor manera".
El que será el próximo dorsal número 11, como se pudo ver en el acto de presentación del argentino, está "muy contento" de haber llegado a "uno de los clubes más grandes" y que tenga el proyecto que tiene especialmente de futuro ya que cinco de los seis nuevos fichajes de este julio sean futbolistas menores de 24 años. "Varios refuerzos muy jóvenes, muy contentos de estar acá y con la ambición de lograr cosas y estar en la historia del club", ha admitido el jugador.
Ganar la Eurocopa hubiera supuesto para España un triplete que impulsaría aún más a una generación de oro que volverá a llegar en plenitud al Mundial de Brasil 2027. Ese es el objetivo y, aunque hay un grupo de jugadoras que anticipan que el futuro puede ser igual de brillante, el proyecto está en el aire. Montse Tomé acaba su contrato como seleccionadora el próximo 31 de agosto y la Real Federación Española de Fútbol (RFEF) guarda silencio sobre cuál puede ser su futuro, que deberá resolverse prácticamente de forma inmediata, dada la premura de la fecha de caducidad.
No quiso abrirse ese debate después de obtener el billete para la fase final de la Nations League, porque la Eurocopa se echaba encima, pero tampoco lo zanjó cuando España alcanzó la primera final de su historia. Quizá porque se esperaba un título que despejara todas las dudas y se convirtiera casi en una renovación automática.
«Montse Tomé ha hecho un trabajo encomiable y con mucha valentía. En todo momento ha estado a la altura. Se hablará después de su futuro», reconoció el presidente Rafael Louzán en algunos micrófonos, ayer en Basilea. Antes, durante la amarga ceremonia de trofeos, el presidente de la RFEF recibió a Tomé en el podio con un sentido abrazo.
«No es algo en lo que piense»
Louzán, que también habló para TVE en el descanso de la final, cuando España ganaba por un gol de ventaja, no sólo se refirió al juego, sino a la atmósfera y buen ambiente que la entrenadora asturiana había contribuido a crear en el seno de la selección, después de toda la crisis de la que venía el equipo tras la convulsión generada, dos años atrás, por el beso de Luis Rubiales a Jenni Hermoso, el plante anterior de las 15 y todo lo que sucedió con posterioridad. Para Tomé ha sido como entrenar en arenas movedizas durante este tiempo.
La decisión que debe tomar no puede demorarse mucho porque el contrato expira. «No es algo en lo que piense... y no quiero pensar. Siempre he comentado que es algo que lo lleva mi grupo de trabajo externo», aseguró la seleccionadora, algunas de cuyas decisiones fueron cuestionadas. La primera, el cambio de Alexia Putellas en el minuto 70. La segunda, mandar a Vicky López y Salma Paralluelo al campo cuando apenas había tiempo para evitar la prórroga. Tampoco se entendió que, instaladas en el área rival, no echara mano de una 9 pura rematadora como Cristina Martín-Prieto, que ha sido una de sus incorporaciones y que permanecía esos minutos en el banquillo. Y lo último fue confiarle un penalti a Salma después de la cantidad de ocasiones que no acertó durante los minutos que estuvo en el terreno de juego.
Preguntada acerca de eso en la rueda de prensa posterior a la final, Tomé fue clara: «Todas me dijeron que tenían confianza para lanzar». En su descargo cabe decir que no falló únicamente Salma, ya que también lo hicieron dos de los pesos pesados del equipo, Aitana Bonmatí, doble Balón de Oro y nombrada mejor jugadora del torneo, y Mariona Caldentey, que ha acabado la temporada como mejor futbolista en Inglaterra tras su fichaje por el Chelsea.
Una de las paradas de Cata Coll en la final ante Inglaterra.AFP
En la decisión de renovar o no a Tomé, Louzán estará auxiliado por Reyes Bellver, la directora de fútbol femenino que llegó recientemente a la RFEF, y María Pry, coordinadora deportiva de las selecciones. En la balanza se pondrá que muchas jugadoras, sin estar entregadas a la entrenadora asturiana, que siempre guarda las distancias, si bien han apartado cómo llegó al cargo, no lo han olvidado. Fue la segunda de Jorge Vilda, despedido tras la crisis del beso. Otras, las más jóvenes, ni lo tienen en cuenta.
Y es que esta selección inició una renovación que ya da sus frutos. En Suiza, Irene Paredes, Alexia, Esther y Martín-Prieto han sido las veteranas, pero junto a ellas han ido creciendo Vicky, Pina, María Méndez, Jana, Zubieta o Athenea, y asoman por detrás las campeonas del Europeo sub-20. El futuro es esperanzador, por el relevo y por el dominio que el equipo ha mostrado en el juego durante toda la Eurocopa, mayor al que se observó en el Mundial, aunque entonces ganaran, justamente, a Inglaterra.
generar una afición fiel
Mimbres hay, y fe en ellos, sólo falta quien los teja. Para que este proyecto ganador, nacido en 2023, llegue a Brasil revitalizado dentro de dos años, la RFEF tiene que sostener la estructura de apoyo al fútbol femenino que ha levantado en apenas seis meses. Sobre ello no hay duda. Y eso pasa por dar estabilidad a la selección, algo que no encaja con un cambio de entrenadora cuando en noviembre, y en semifinales ante Suecia, España defenderá su título en la Nations League. Una seleccionadora a la que se le ha reforzado su staff y que cuenta con resultados, aunque se haya escapado el título más jugoso delos dos últimos años, para el que España ejercía como favorita.
El sostenimiento en la pelea por todos los títulos había provocado que la RFEF se fijara como prioridad cuestiones más allá del césped, como generar una afición fiel que siga a la selección femenina de manera militante, y no sólo al calor de la expectativa que generan los títulos y que llene estadios, como ha sucedido en esta Eurocopa ejemplar en Suiza. La tarea no parece fácil. Y menos si se sacuden unos cimientos que parecen asentados.
Tras la desaforada expectación que generó su estado físico, una de las claves para su traspaso a Los Angeles Lakers, Luka Doncic ha ofrecido toda una sorpresa esta pretemporada. El base esloveno adelanta en Men's Health detalles de su escrupuloso plan de preparación. "Quiero dar lo mejor de mí, cuidarme", asegura en la revista. "Este año dimos un gran paso como equipo, pero esto es sólo el comienzo. Necesito seguir adelante. No puedo parar", añade.
Doncic, de 26 años, 1,98 metros de altura y 104 kilos de peso, promedió 28,2 puntos, 8,2 rebotes y 7,7 asistencias la temporada pasada. Sin embargo, sus lesiones en el tobillo, el gemelo, la rodilla y la espalda mermaron en algún momento la progresión propia de su descomunal talento. De hecho, la pasada campaña sólo pudo disputar 50 partidos con los Mavericks y los Lakers, donde llegó tras un mes de recuperación por un problema muscular.
Visiblemente más delgado, tras una dieta y un programa de acondicionamiento físico, Doncic ofrece algunos de sus secretos a la publicación estadounidense. Al parecer, ahora evita el gluten y reduce al mínimo la ingesta de azúcar, a la vez que aumenta su consumo de proteínas. De este modo asegura completar múltiples sesiones diarias, donde incluye levantamiento de pesas.
"Un poco diferente"
"Cada verano me esfuerzo al máximo para trabajar en diferentes aspectos", reveló el ex jugador del Real Madrid, que comandará el nuevo proyecto de la franquicia californiana. En las últimas semanas, LeBron James ejerció la opción de su contrato para seguir una temporada más, mientras la plantilla se reforzó con Deandre Ayton, Marcus Smart y Jake LaRavia.
Men's Health no menciona el peso actual de Doncic, pero las fotografías muestran una mayor definición muscular en sus brazos. "Soy muy competitivo. Este verano fue un poco diferente. Me motivó a ser aún mejor", sostiene el cinco veces All Star, que disputará con Eslovenia el próximo Eurobasket. "Si me detengo ahora, todo habrá sido en vano", finaliza.
El plan de Doncic parece ir a la par con el siempre exigente James, que este año afronta su 23ª temporada en la NBA. El ganador de cuatro anillos adelantó en sus redes sociales su primera jornada de trabajo, iniciada a las 4:49 horas del lunes.
El tenis guardó otro desenlace de una crueldad casi intolerable para Alejandro Davidovich en el Rock Creek Tennis Center. "Otro día más, otro día sin suerte", sentenció el malagueño tras perder la final de Washington frente a Alex de Miñaur (5-7, 6-1, 7-6 [3]), un partido de más de tres horas donde desperdició tres match balls.
"Lo di todo, la verdad. Jugué con confianza, no me limité a devolver la bola. Al final ganó él. Quizás este sea uno de esos partidos que a veces salen así", admitió Davidovich, que el pasado febrero vivió un trauma similar durante la final de Delray Beach. Entonces cayó frente a Miomir Kecmanovic (3-6, 6-1, 7-5) cuando ganaba 5-2 al resto en el tercer set y disponía de dos puntos de partido. Desde entonces sólo ganó ocho de los 26 puntos en juego para ceder el título después de 130 minutos.
En esta ocasión, el español desperdició su mejor opción en el décimo juego del set definitivo. Era su tercera bola de campeonato, pero De Miñaur la neutralizó con un globo defensivo que rozó la línea por milímetros. "Estaba 100 % seguro de que se iba afuera, y para ser sincero, me sorprendió que no lo cantaran", confesó el australiano. "En ese momento sentí que los astros se habían alineado y que este partido era para mí", añadió.
""Es cuestión de tiempo"
"Es cuestión de tiempo, porque es un tenista increíble", reveló De Miñaur cuando le preguntaron por las opciones de Davidovich de alzar finalmente un trofeo. Además de las dos citadas, el discípulo de Félix Mantilla y David Sánchez tampoco pudo resolver las finales de Montecarlo 2022, donde cayó ante Stefanos Tsitsipas (6-3, 7-6 [3]), y Acapulco 2025, cuando perdió frente a Tomas Machac (7-6 [6], 6-2).
Pese a este durísimo revés, los puntos en este ATP 500 catapultan a Davidovich al 19º puesto del ránking, por lo que por vez primera en su carrera se cuela en el top-20 de la ATP.
El Coviran Granada presentó la documentación necesaria para su inscripción y podrá disputar la próxima edición de la Liga Endesa, según ha confirmado la ACB. El club nazarí se beneficia del incumplimiento del Baloncesto Sevilla, antiguo Betis, de los pertinentes requerimientos económicos y administrativos. De este modo, el equipo rojinegro mantiene la categoría y jugará al máximo nivel por cuarta temporada consecutiva.
El veredicto de la ACB supone la salvación del Granada, que el pasado curso acabó penúltimo de la Liga Endesa, con nueve victorias en 34 jornadas, sólo por delante del Leyma Coruña. Todo un espaldarazo para el nuevo proyecto, liderado desde el banquillo por Ramón Díaz, sustituto del histórico Pablo Pin.
El pasado jueves, la Asamblea General de la ACB también aprobó la admisión del San Pablo Burgos, primer clasificado de la Liga Regular en la Primera FEB, y que retornará a la Liga Endesa tras su etapa entre 2017 y 2022.
Asimismo, la Asamblea rechazó la afiliación del Baloncesto Sevilla tras escuchar los argumentos del presidente verdiblanco, Pedro Fernández, y valorar el informe sobre su solicitud de afiliación. Este escrito concluía que el club sevillano no cumple los requisitos imprescindibles, tal y como sostenía el informe del auditor externo, ni acredita el pago en plazo del valor de participación.
Primero se irguieron olfateando el aire y luego, tras ocupar su poyete, se inclinaron venteando el agua dos mujeres muy jóvenes. Bueno, una mujer muy joven y una niña. Una canadiense de 18 años llamada Summer McIntosh y una china de 12 de nombre Yu Zidi. El instituto lindando con la universidad al lado del cole, o como sea y se organice la educación en China. En la Corte de la Natación, la reina y la damita de honor. Una especie de menina de ojos rasgados.
Cuando acabó la prueba (nos resistimos a decir "carrera"), los 200 metros estilos, McIntosh era medalla de oro, su segunda, tras la de 400 libre. Y Yu, de "chocolate", un material más apropiado para una criaturita de esa edad, a la que imaginamos más con los morros manchados de tan deliciosa sustancia que mordiendo metal.
McIntosh, la máxima atracción del Campeonato, aspira a cinco oros individuales. Antes de cada final hay una serie y una semifinal. Mucho tute, mucho trajín acumulativo. Así que la canadiense está nadando sin emplearse a fondo para aguantar el envite. La apretó un poco Alex Walsh en la braza, el estilo menos bueno de Summer, un nombre luminoso y rubio. Incluso así, venció con mucha ventaja (2:06.69) sobre Walsh (2:08.58) y la otra canadiense, Mary-Sophie Harvey (2:09.15).
Yu Zidi terminó, pues, cuarta a sólo seis centésimas del bronce. Una hazaña en sí misma. Una aceptada invitación al asombro. Sus 2:09.21 son mejores que el récord de España de Mireia Belmonte (2:09.45). Nada menos. Unos números que le valieron un bronce a Mireia en el Mundial de Barcelona. Viniendo de la séptima posición, en el último largo, el de libre, sólo empleó una centésima más que McIntosh. La volveremos a ver, en principio, en los 400 estilos y en los 200 mariposa. El interés deportivo y antropológico por seguir su trayectoria crece exponencialmente. Y no parece que vaya a ser defraudado.
El primer oro estadounidense de los Campeonatos llegó, en los 100 mariposa femeninos, de la mano de Gretchen Walsh, hermana de Alex y recuperada de la gastroenteritis que ha mermado al equipo. Y lo hizo a lo grande, con 54.73, la segunda mejor marca de la historia, sólo por detrás de su récord del mundo (54.60). Aglutina los ocho mejores registros de siempre. Se quitó una espinita. Dominadora de la especialidad, sólo pudo ser segunda en París y nunca había ganado un Mundial en piscina larga. En corta sí.
Las otras dos finales de la jornada, los 50 mariposa y los 100 braza masculinos coronaron, respectivamente, el francés Maxime Grousset (22.48), uno de los escuderos de Léon Marchand, y el chino Haiyang Qin (58.23).
No pudo pasar Carmen Weiler a la final de los 100 espalda, donde sí estarán, obedeciendo la lógica, Kaylee McKeown y Regan Smith. La española, de 20 años, nadó peor que en el Campeonato de España y que en las series. Con 59.92 ocupó el puesto decimosegundo en el total de participantes. Nacida en Bangkok y criada en Singapur, no pudo ser profeta en "su" tierra. Veremos qué tal se comporta en los 200 espalda.
Causaron muy buena impresión, en las semifinales de 200 libre David Popovici y Luke Hobson. Igual que, en los 100 espalda, Kliment Kolesnikov, ruso sin himno ni bandera, y Thomas Ceccon. No en balde Kolesnikov es el plusmarquista mundial de los 50, y Ceccon el de los 100. El de 200 sigue siendo Aaron Peirsol desde los Mundiales de Roma, en 2009, en el frenesí orgiástico de los bañadores de plástico.