Carlos Sainz sube al podio tras la debacle de McLaren en la 'sprint race' de Austin

Carlos Sainz sube al podio tras la debacle de McLaren en la ‘sprint race’ de Austin

Los aplausos y vítores en la recta de meta sorprendieron a Carlos Sainz, que gasta la sana costumbre de brillar en el Circuito de las Américas. Interrumpían los aficionados al piloto madrileño como reconocimiento a su tercera posición en la sprint race, por detrás de Max Verstappen y George Russell. No le funcionaba el micrófono para agradecer tanto cariño, pero Sainz sabía que este resultado reforzaba su liderazgo en Williams. Tras su podio en Bakú, Carlos había aprovechado otra oportunidad, gracias a la debacle de McLaren y a su control sobre los Ferrari.

Las buenas sensaciones de Sainz en Austin ya se vislumbraron con sus dos podios (2024, 2023) y su pole con Ferrari (2022). Sin embargo, esta tercera plaza supone otra razón para el optimismo de James Vowles, team principal de Williams, que aún pudo brindar por la sexta plaza de Alex Albon. No salió bien Sainz, pero sí supo quitarse de enmedio en el momento crítico, manteniendo firme el timón desde entonces.

Lo sucedido este sábado en Austin podría marcar una pauta en lo que resta de Mundial, donde aún aguardan otras dos sprint races (Interlagos y Las Vegas). Entonces deberán actuar de un modo más precavido en McLaren, sacudida por un doble cero con el que nadie contaba. Todo se resolvió en escasos metros, pero las consecuencias podrían alcanzar mucho más lejos. Incluso a la suerte de las famosas papaya rules.

Alonso, fuera de combate

Lando Norris soltó mejor el embrague que Oscar Piastri, manteniendo la iniciativa en la subida hacia la curva 1. Esa segunda plaza, por detrás de Verstappen, reforzaba sus opciones, aunque lejos de conformarse, el líder del Mundial quiso arriesgar. O más bien se limitó a improvisar. Un violento volantazo desde el exterior hacia el vértice de la curva, con el que se llevaría por delante Nico Hulkenberg, que había asombrado con su cuarto puesto en la parrilla. El choque no sólo dejaba fuera de combate al australiano, sino que desataba una carambola letal para Norris.

Quedó Piastri a un tris del vuelco, mientras la rueda trasera izquierda de su compañero se perdía sin dueño, asfalto abajo. Los dos McLaren quedaban fuera de combate. Una reedición de la reciente polémica en Singapur y otro resquicio para que Verstappen recortase sus 63 puntos de déficit en el Mundial.

En medio del caos, Fernando Alonso fue el otro gran damnificado. Había partido sexto el asturiano, con serias opciones de firmar su mejor resultado del año. De ese modo enfiló hacia la curva 1, filtándose por el interior y asomando hacia la segunda plaza. En ese preciso momento, el alerón delantero de Hulkenberg lastimó su rueda trasera derecha.

El drama de Aston Martin se completó en la vuelta 16, cuando Lance Stroll forzó en exceso ante Esteban Ocon cuando luchaba por la decimotercera plaza. Doble abandono para la escudería de Silverstone, que había preparado el AMR25 con una configuración más agresiva, consciente de que en la carrera larga sus bazas se reducen drásticamente.

El accidente del canadiense forzó el segundo safety car, con el que se llegaría hasta la bandera a cuadros. El cierre de una sprint mucho más movida de lo habitual, donde también hubo que reseñar un agresivo intento de Russell ante Verstappen en la curva 12. Anotado por forzarlo fuera de la pista, pero sin investigación posterior. Tampoco hubo premio para Ferrari, pese a las seis plazas recuperadas por Charles Leclerc en la salida. El monegasco protagonizó un error infantil en las enlazadas para regalar la posición a Lewis Hamilton, cuarto en la meta.

McLaren, un campeón derrotado en Singapur

McLaren, un campeón derrotado en Singapur

Actualizado Domingo, 5 octubre 2025 - 21:01

McLaren ya es el segundo equipo con mayor número de campeonatos de constructores. Por tercera vez en su historia, ha logrado repetir victoria dos años consecutivos, algo que no ocurría desde su era de dominio de finales de los 80 y principios de los 90, cuando ganó cuatro títulos seguidos. La de Singapur fue una celebración ya descontada, porque desde hace muchas carreras su ventaja era tan grande que nadie dudaba que se llevaría el campeonato. A pesar de la convicción y de la falta de suspense, todo el mundo en McLaren lo celebró. Motivos tenían, porque su historia reciente es la historia de un pequeño milagro. En pocos años han pasado de ser un coche sin pegatinas de patrocinadores, a convertirse en un equipo solvente económicamente, que ha ganado el campeonato a falta de seis carreras para el final.

Quién se lo hubiera dicho a Fernando Alonso cuando tuvo que tragar cientos de sapos en aquellos años entre el 2014 y el 2018 en los que abandonó por avería en 24 de las 77 carreras que disputó. Tres quintos puestos fue el botín más grande de esos años oscuros con Honda y una capacidad operativa mediocre. Esa tartana la heredó Carlos Sainz en 2019. McLaren había terminado noveno en 2017, sexto en 2018 con el cambio a un motor Renault, pero tercero en 2020 cuando Carlos se fue a Ferrari. Ya entonces vislumbraba, tras dos podios con el equipo, que la victoria no estaba tan lejos.

En 2023, la escudería de Woking arrancó la temporada siendo la peor de la parrilla. Tiraron a la basura el coche diseñado para la temporada e introdujeron grandes cambios para lograr una metamorfosis asombrosa. El equipo progresó tanto que empezaron a llegar los podios y cerraron el año en la cuerta posición. En 2024 la capacidad de evolución del equipo se mantuvo en índices sorprendentes. Cada cosa que introducían en el monoplaza funcionaba. Fueron capaces de terminar con el dominio de Max Verstappen, ganar el Mundial de constructores y pelear por el de pilotos. Sólo la pobre gestión de algunas carreras y la mala interpretación de sus pilotos, evitaron el doblete.

En 2025 el dominio fue aún mayor. La prueba evidente es que el título de equipos está ya en el zurrón y el de pilotos, con permiso de Max, debería de quedarse en casa. Sin embargo, las dudas sobrevuelan ahora mismo sobre el paddock. El dominio mostrado por los campeones parece haberse difuminado y han encadenado tres carreras consecutivas sin victoria y sin pole. Durante las tres, Verstappen ha salido siempre por delante de Norris y Piastri en parrilla y les ha recortado puntos en las tres.

A esto hay que sumar que las diferencias entre los dos pilotos son cada vez más pequeñas y la tensión cada vez más alta. No sólo porque las papaya rules empiezan a no ser suficientemente robustas para contener las hostilidades, también por el hecho de que Max e incluso Mercedes han dado saltos adelante que les pueden convertir en jueces de la contienda.

Anoche en la fiesta de Singapur todo el mundo vestido de naranja sonreía en las celebraciones excepto Norris y Piastri que trataban de maquillar con una sonrisa forzada el mal rollo que había entre ellos por el incidente de la primera vuelta en la que ambos se tocaron. Ni los comisarios ni McLaren tomaron ninguna decisión y a Oscar no le gustó. 22 puntos de ventaja para el australiano y seis carreras y tres sprints aún por delante. Se acabó la cordialidad. El nivel de tensión va a ser cada vez más grande porque los dos saben que sólo uno saldrá campeón. Dependiendo de cómo de mal lo gestionen veremos si Max se puede meter en la pelea.

Carlos Sainz y Alex Albon, descalificados por una irregularidad en el alerón trasero

Carlos Sainz y Alex Albon, descalificados por una irregularidad en el alerón trasero

Menos de dos semanas de su podio en Bakú, Carlos Sainz volvió a probar el lado amargo de la Fórmula 1, que ya le venía acompañando durante sus 16 primeras carreras con Williams. Sólo un par de horas después del final de la sesión clasificatoria en Marina Bay, los dos coches de la escudería británica fueron descalificados por la FIA, por culpa de una irregularidad en el alerón trasero.

Durante la pertinente revisión del alerón del DRS, los comisarios encontraron que los dos monoplazas de Williams superaban el límite máximo de 85 milímetros a ambos lados del área exterior de dicho ala. Dado que este tipo de infracciones no suelen admitir ningún tipo de interpretación por parte de la FIA, ambos fueron excluidos de sesión del sábado.

De este modo, Sainz partirá decimonoveno mientras Alex Albon ocupará el último puesto de la parrilla. Un funesto epílogo a una jornada ya de por sí bastante gris sobre el asfalto. Pese a algunas mejoras apuntadas el viernes, el piloto madrileño había caído eliminado en la Q2, ocupando la decimotercera plaza, justo por detrás de su compañero.

Pésima racha en Marina Bay

Nada más conocerse la penalización, James Vowles, team principal de Williams, emitió un comunicado donde calificaba lo sucedido como "tremendamente decepcionante" para el equipo. "Estamos investigando de forma urgente lo sucedido. En ningún momento buscábamos una ventaja de rendimiento y los alerones traseros habían superado anteriormente nuestras propias revisiones. Sin embargo, sólo hay una medición que importa y aceptamos totalmente el dictamen de la FIA", expresó el ex colaborador de Toto Wolff en Mercedes.

"Cada vez que instalamos un alerón con mayor carga aerodinámica parecemos un poco menos competitivos", advirtió Sainz el jueves, antes de tomar asiento en el FW45. Después de tres carreras consecutivas en los puntos, el panorama se oscurece para la escudería de Grove, que no logró colar ningún coche en el top-10 en sus cinco últimas participaciones en Marina Bay. De hecho, su último piloto en puntuar allí fue Lance Stroll, octavo clasificado en 2017.

La quinta posición en el Mundial de Constructores, con 29 puntos de ventaja sobre Racing Bulls, otorga a Williams cierta tranquilidad para tomar decisiones en este tramo final de Mundial. En cualquier caso, lo más probable es que en la actual coyuntura decida romper el parc fermé, para realizar cambios aerodinámicos en su monoplaza y la carrera desde el pit lane.

Russell y Verstappen asustan a McLaren en Singapur, donde Aston Martin vuelve a desinflarse

Russell y Verstappen asustan a McLaren en Singapur, donde Aston Martin vuelve a desinflarse

Mientras unos esperaban a Max Verstappen y otros se decantaban por la opción más conservadora de McLaren, George Russell surgió desde la nada para apuntarse la pole en Singapur (1:29.158). El británico trituró los pronósticos con su Mercedes, mientras el tetracampeón cumplía a medias con sus planes. La primordial era salir por delante de Oscar Piastri, tercero y Lando Norris, quinto. Sin embargo, sus remotas opciones de un quinto título pasaban por liderar la parrilla y desde allí volar hacia la victoria. Porque Marina Bay es el único circuito del Mundial donde aún no ha ganado y ahora Russell se ha interpuesto en su camino.

La progresión de Red Bull en las calles de Singapur, apuntada desde el viernes, quedó patente durante la qualy. Un pobre consuelo para Verstappen que se quedó con las ganas de festejar allí su primera pole. Todo por culpa de su odiado Russell, con quien ha protagonizado más de una escaramuza, que no lideraba una parrilla desde el GP de Canadá. Tras su primer intento de la Q3 (1:29.165), cuando rozó las protecciones de la curva 17, arañaba 175 milésimas a Mad Max. Y aún pudo recortarlo siete milésimas, mientras el holandés abortaba su vuelta en los últimos metros, consciente de que ya había perdido cualquier opción.

Todo un rearme moral para el líder de Mercedes, que en la segunda sesión libre del viernes había destrozado su alerón delantero contra las protecciones de la curva 16. Impulsado por una sorprendente dosis de confianza, ya marcó la referencia en la Q2, con 10 milésimas sobre Verstappen. Su velocidad contrastó con el decepcionante papel de Norris, absoluto dominador del GP de Singapur 2024, cuando se impuso con 20,9 segundos en la meta. Tampoco hubo nada especialmente reseñable en Piastri, que al menos pudo superar al otro Mercedes de Andrea Kimi Antonelli, cuarto en la parrilla.

Detrás de Hadjar y Bearman

Isack Hadjar y Verstappen habían sido los únicos que se habían ahorrado un juego de blandos en la Q1. Esa ventaja resultó irrelevante para el holandés, aunque tuvo cierta importancia para su discípulo en Racing Bulls. Inmediatamente por detrás de Charles Leclerc y Lewis Hamilton, el francés se inmiscuyó otra semana más en el pulso con los mejores. También Oliver Bearman, noveno, por delante de Fernando Alonso.

Otro sábado más -y ya deben de haber perdido la cuenta- Aston Martin decepcionó respecto a la víspera. Los primeros síntomas se intuyeron en la última sesión libre, con sus coches en la decimoquinta y decimoséptima posición. El AMR-25 había dado un notorio paso atrás y sólo la habilidad del asturiano, con dos victorias en este trazado, le permitió cumplir el objetivo. Con un monoplaza que el viernes parecía volar, las prioridades del sábado se ajustaban a un mero top-10.

Esa Q3 se hizo demasiado cuesta arriba para Carlos Sainz y Alex Albon, cuyas perspectivas se toparon ante Hadjar y Bearman. Las plazas de Racing Bulls y Haas debían corresponder, en buena lid, a Williams. Aunque sabían de las dificultades de esta pista, poco amable con el FW45, sus pilotos habían ofrecido en las horas previas mejores perspectivas.

Sainz y Albon, descalificados

Siendo malo, el sábado se torció aún más para el equipo de James Vowles tras una investigación de los comisarios. Según los datos oficiales de la FIA, una pieza en el alerón trasero excedía los 85 milímetros reglamentarios en los monoplazas de Sainz y Albon, que fueron descalificados automáticamente de la qualy, por lo que el domingo partirán desde el fondo de la parrilla.

Entre las peculiaridades de Marina Bay, la más conflictiva estribó en la exponencial mejora del asfalto. Ese margen, entre un intento y otro, podía estirarse a casi un segundo, así que había que andarse con mucho tiento. Así sucedió en el tramo final de la Q1, cuando se formó una fila en el pit-lane, porque todos los implicados querían esperar unos segundos para no tragar el aire sucio del coche que les precedía.

Fue un momento delicado para Alonso, que salió airoso gracias a una avería hidráulica de Pierre Gasly. Esa bandera amarilla para señalar la posición del Alpine en la curva 11 ralentizó a los rivales del asturiano, que pasó decimocuarto. Menos afortunado debió de sentirse Lance Stroll, cuyo mensaje ilustra de alguna manera el sentir en Aston Martin: "Es increíble. Siempre sale algo mal".

Norris devuelve el golpe a Piastri y Alonso impone su jerarquía en Hungaroring

Norris devuelve el golpe a Piastri y Alonso impone su jerarquía en Hungaroring

El orden de factores no altera la fórmula ganadora de McLaren, que en Hungaroring repartió esfuerzos para acabar con la resistencia de Ferrari. Ganó Lando Norris por delante de Oscar Piastri, mientras Charles Leclerc, autor de la pole, debió ceder la tercera plaza del podio a George Russell. Movió sus bazas el equipo de Woking para satisfacción de un Norris favorecido por los hados. El británico reduce a nueve puntos su diferencia con Piastri, que pudo tirar todos los esfuerzos por el desagüe con un intento casi suicida en la penúltima vuelta.

Ese movimiento del australiano por el interior sólo anticipa lo que vendrá tras las vacaciones: un apasionante mano a mano color papaya. Max Verstappen, noveno a 72 segundos, fue el último piloto no doblado por Norris. El tetracampeón ha quedado fuera de juego, así que todas las atenciones se centrarán en los dos jóvenes aspirantes. Entre ambos suman 49 años, sólo cino más que Fernando Alonso. El asturiano, quinto en la parrilla, se las ingenió para mantener su posición, la mejor del año. Su stint inicial de 39 vueltas con el medio resultó crucial.

De los despistes de Norris en la salida había quedado sobrado constancia durante todo el año, así que Russell y Alonso aprovecharon las facilidades para degradar al británico a la quinta plaza. Al final de la segunda vuelta, Norris impuso la fortaleza del MCL39 a final de recta. Por entonces, el triunfo se antojaba una simple quimera.

32ºC y cielo encapotado

En la vuelta 18, McLaren tomó la iniciativa con Piastri, en busca del undercut para acceder al liderato. De inmediato reaccionó Ferrari, cumpliendo con prestancia y sin nervios en el pit-stop (2,0 segundos). De este modo, Norris asumía la cabeza, consciente de que McLaren había elegido para él una estrategia de parada única.

No hubo rastro de la anunciada lluvia, sino 32ºC sobre el asfalto y un cielo encapotado, sin esas rachas de viento que tanto habían incomodado el sábado a McLaren. Todas estas condiciones debían favorecer a Aston Martin, que al fin había encontrado un impulso extra en las curvas gracias a su alerón delantero. Una actualización esencial en Hungaroring, que se sumaba al paquete aerodinámico estrenado en Imola y el suelo que montaron en Silverstone.

El AMR25 había mostrado un gran equilibrio en los tres sectores de la pista, acercándose incluso a Ferrari, aunque un poco más lento en los virajes rápidos. La batalla en Budapest se antojaba de largo aliento, por lo que la prioridad para el equipo de Silverstone fue rodar en aire limpio. Ese plan a una sola parada para Alonso se vio reforzado al ver cómo los rivales que optaban por el doble paso por boxes se veían frenados por el tráfico cuando regresaban a pista.

Alonso, por delante de Bortoleto, el domingo en Hungaroring.

Alonso, por delante de Bortoleto, el domingo en Hungaroring.EFE

El más ilustre e iracundo era Verstappen, que clamaba contra la decisión de Red Bull por meterle en esa procesión. El holandés ni siquiera baja la guardia en los días grises, por lo que adelantó a Lewis Hamilton con una maniobra en la curva 4 que más pareció un directo a la mandíbula. La FIA anunció que investigaría el incidente tras la bandera a cuadros.

Tampoco resultó precisamente sutil el adelantamiento de Russell a Alonso en la curva 1, cuando el británico exprimía todo el potencial de su monoplaza. Ni siquiera con el DRS podía engancharse Fernando al ritmo del Mercedes. Debía limitarse a contener a Gabriel Bortoleto, su discípulo en Sauber y al propio Verstappen. Aunque el tetracampeón se perfilaba como una amenaza real, sus opciones se disolvieron en la vuelta 49, cuando Red Bull volvió a convocarle para el pit-stop.

En la vuelta 41, Ferrari se había curado en salud con Leclerc, antes de que McLaren moviese pieza con Piastri. El monegasco se reincorporó cuarto, a siete segundos del liderato, aunque con unas gomas 10 vueltas más frescas. Cumplidos cinco giros más, McLaren hizo lo propio con Piastri. Parecía un suicidio, pero tenía sentido.

Sainz, decimocuarto

"Será un milagro si terminamos en el podio", clamó Leclerc con tono quejumbroso. En la vuelta 51, Piastri se zafó del Ferrari con asombrosa comodidad entre la curvas 1 y 2. En ese momento veía el liderato de Norris a ocho segundos, aunque contaba con gomas mucho más jóvenes. Aún manejaba legítimas aspiraciones de victoria. Las mismas que Russell con el podio, aunque sólo uno cumpliría su objetivo.

A ocho vueltas para el final, el líder de Mercedes se lanzó a degüello a final de recta. Encontró una vía por el interior, mientras Leclerc parecía un gato panza arriba. Su defensa a la desesperada mereció una penalización de cinco segundos.

También hubo 10 segundos de castigo para Pierre Gasly por un feo movimiento frente a Carlos Sainz en el tramo final. El madrileño volvió a arrastrar sus penas en Budapest, pese a una prometedora salida con los neumáticos blandos, con los que pudo desembarazarse de Hamilton. No había mucho más que sacar del Williams, ni siquiera intentando sorprender a la contra, con una parada en la vuelta 16. Cuando cumplió el segundo pit-stop, sólo rodaba por delante de Franco Colapinto. La decimocuarta plaza en la meta sólo debe interpretarse como un alivio porque su compañero Alex Albon finalizó dos por detrás.

Fernando Alonso resucita en Hungaroring, donde Leclerc arrebata la 'pole' a los McLaren

Fernando Alonso resucita en Hungaroring, donde Leclerc arrebata la ‘pole’ a los McLaren

No daba crédito Charles Leclerc a su pole en Hungaroring, la primera de Ferrari en el Mundial 2025. No había una excusa mejor para festejar su 140ª carrera con Ferrari, el tercer mayor registro en la historia de la Scuderia, sólo por detrás de Michael Schumacher y Kimi Raikkonen. El monegasco, bajo un cielo nublado y menos calor sobre el asfalto, birló el protagonismo a los McLaren. "Ha cambiado mucho el viento, parece una excusa patética, pero así fue muy difícil rendir mejor", explicó Oscar Piastri, líder del Mundial, segundo en la parrilla, justo por delante de Lando Norris.

Leclerc reservó su juego de blandos para asestar su golpe más letal (1:15.372), dejando con rictus incrédulo a Piastri, 26 milésimas más lento y Norris, a 41. Ese golpe de genio debe considerarse tan especial como el quinto puesto de Fernando Alonso. Nada más pasar por meta, el asturiano envió su aviso por radio: "Ha sido una buena vuelta". Entonces era segundo, a sólo 83 milésimas de Piastri.

Aston Martin había querido tomar la iniciativa en la Q3, enviando a sus dos pilotos con mucho margen respecto a sus adversarios. Tras su primer intento, con los blandos nuevos, Alonso era cuarto (1:16.025), por detrás de Piastri (1:15.398), Norris (1:15.494) y Russell (1:15.632) que venía pasando desapercibido, como más le gusta. El líder de Mercedes sólo perdió de un par de fallos en el último sector.

Tres décimas sobre Verstappen

"Lo único que queda por entender es que hace una semana éramos último y penúltimo en Spa y ahora, sin tocar el coche, somos tan competitivos", dijo Alonso tras bajar del AMR25. La sexta plaza de Lance Stroll, a 17 milésimas del español, confirma la fantástica progresión del AMR25. Max Verstappen, octavo, cedió tres décimas ante los coches de Silverstone.

A lo largo de la última semana, la escudería de Silverstone viene experimentando con múltiples configuraciones aerodinámicas. Si en Spa volvió a la versión antigua de su suelo, aquella estrenada a mediados de mayo en Imola, el viernes apareció en Hungría con otra de estreno. El paso adelante quedó patente, pero en esta qualy se decantaron por la especificación antigua de ese suelo, combinada con el nuevo alerón delantero.

En el propio garaje había quien no daba crédito ante el crono de Alonso (1:15.281), tiñendo de púrpura los tres sectores de Hungaroring. Tras ese intento comandaba la tabla de la Q1: 27 centésimas mejor que Piastri, 34 sobre George Russell y 39 sobre Lance Stroll, cuarto. El líder del Mundial reaccionó de inmediato al volante del MCL39, para restablecerse en cabeza, con apenas siete centésimas sobre el asturiano.

Leclerc festeja su 'pole', el sábado en Hungaroring.

Leclerc festeja su 'pole', el sábado en Hungaroring.AP

El AMR25 seguía mostrando un formidable paso por curva en la Q2 incluso en las manos del inspiradísimo Stroll. El canadiense cerró la tanda en tercera posición, a 23 centésimas de Norris, mientras Alonso ahorraba un juego de neumáticos blandos. El quinto puesto del bicampeón (1:15.395) debía interpretarse por sus seis centésimas de ventaja sobre Leclerc y las 15 ante Verstappen, hundido en la intrascendencia.

Sainz, decimotercero

A ese sufrimiento de Red Bull hubo que añadir dos noticias negativas. Andrea Kimi Antonelli y Lewis Hamilton, que este año parecen ir demasiadas veces de la mano, quedaban fuera. Menos sorprendente fue el adiós de Sainz, que sigue sin completar un sábado decente y partirá decimotercero. En la Q2, el líder de Williams se perdió de mala manera, sólo por delante de Antonelli y Franco Colapinto.

En la primera criba, Carlos había tenido su momento, con un octavo puesto, a 44 centésimas de la cabeza, mientras Alex Albon se despeñaba hasta el farolillo rojo, a seis décimas de su compañero. Quienes tampoco guardarán grato recuerdo de Budapest durante las vacaciones serán Yuki Tsunoda y Pierre Gasly, eliminados en la Q1 por Liam Lawson.

Oscar Piastri exhibe maneras de campeón tras una eterna espera en Spa

Oscar Piastri exhibe maneras de campeón tras una eterna espera en Spa

McLaren sabía con certeza que en Spa llegaría su tercer doblete consecutivo, el primero desde 1998. La cuestión primordial estribaba en las jerarquías entre Oscar Piastri, líder del Mundial y Lando Norris, reciente ganador en Silverstone y Red Bull Ring. Esa tesitura terminó por resolverse en favor de Piastri, que resistió 30 vueltas con el neumático medio para contener a su compañero, con gomas más frescas y duras. Hubo tres segundos de margen, más que de sobra, para el vencedor. Igual que para Charles Leclerc, por delante de Max Verstappen, sin opciones siquiera de podio. Un desenlace algo mortecino para una tarde que se presagiaba convulsa por culpa de la lluvia.

"No veo detrás del safety car, así que no quiero imaginar lo que debe de ser para el resto", avisó Norris durante la vuelta de formación. De esos titubeos quedaría constancia más tarde, mientras Piastri navegaba con pulso firme hacia la meta. Fue otro domingo difícil para Lando, autor de varios errores que le alejaron de la gloria. La tarde en Spa no estaba para pilotos endebles. Tampoco para Fernando Alonso y Carlos Sainz, decimoséptimo y decimoctavo en la meta.

A las 15:00 horas, la bandera roja abortó el procedimiento de salida, mientras desde los garajes cruzaban los dedos para que no lloviera más. Sin embargo, las predicciones se cumplieron a rajatabla y la espera se demoró otros 90 minutos.

El recuerdo de 2021

Desde del GP de Bélgica 2021, cuando tras más de tres horas de espera sólo se completaron tres vueltas detrás del safety car, la prioridad de la FIA pasaba por evitar otro descomunal ridículo en Spa. La cuenta regresiva de tres horas ni siquiera había arrancado y sobraba tiempo hasta el anochecer, pero ni los aficionados ni las televisiones podían permitirse una espera interminable en las Ardenas.

Los nervios se sucedían en los garajes, especialmente entre quienes habían roto el parc fermé. Lewis Hamilton, Andrea Kimi Antonelli, Sainz y Alonso apostaron por especificaciones extremas de lluvia, por lo que, de partida, su objetivo sería alcanzar a Gabriel Bortoleto, Nico Hulkenberg y Esteban Ocon, tres outsiders en la zona alta de la parrilla.

A las 16:16 horas, la FIA anunció dos vueltas detrás del safety car, en las que evaluaría las condiciones de visibilidad. Obviamente, no habría salida en parado desde la parrilla para minimizar los riesgos en La Source, pero Bernd Maylander aún hubo de apurar otros dos giros antes de apagar sus luces y quitarse de enmedio.

Alonso, con el AMR25, el domingo en Spa.

Alonso, con el AMR25, el domingo en Spa.EFE

Inquieto por esos 90 minutos de tensión, Piastri no iba a demorarse ni uno más en arrebatar el liderato a Norris. Una maniobra, plena de decisión, iniciada en la subida por Eau Rouge y finiquitada, con suma pericia, antes de la frenada de Les Combes. De nada valdrían al británico las quejas sobre la entrega de potencia eléctrica. La pista se había secado tan deprisa que sólo el último sector, en la bajada hacia Pouhon, suponía un desafío para los favoritos.

Alonso y Sainz, sin opciones

El primero en quejarse sobre los neumáticos fue Leclerc, en dura pugna con Verstappen por la tercera plaza, así que en la vuelta 12, Hamilton y Alonso ya se atrevieron con las gomas de seco. El heptacampeón había recuperado cinco posiciones y se le notaba con la decisión de sus días de gloria. El asturiano, mientras, sólo podía con Lance Stroll para esquivar el farolillo rojo.

A Norris no le ajustaron a la primera la rueda delantera izquierda, aunque McLaren había decidido que aguantase con ese compuesto duro hasta llegar a la bandera de cuadros. La victoria se dilucidaría en esa elección, ya que Piastri había montado el medio. "Tú mismo decidirás si quieres otra parada", avisaron al líder por radio, cuando ya se quejaba de la degradación.

Ese desgaste mermaría las de por sí menguadas opciones de Alonso y Sainz, que volvieron a refrescar sus gomas en las vuelta 26 y 30, respectivamente. Aston Martin, sin velocidad en las rectas, se comportaba como el peor coche de la parrilla. Williams, al menos, funcionaba en las manos de Alex Albon, que incluso pudo contener durante muchos minutos a Hamilton. Ese sexto puesto final de su compañero supone otro severo revés para Sainz, a quien además enviaron un par de avisos por superar los límites de pista.

Norris aumenta la presión sobre Piastri con su 'pole' en Spa, donde Aston Martin naufraga de nuevo

Norris aumenta la presión sobre Piastri con su ‘pole’ en Spa, donde Aston Martin naufraga de nuevo

La fiebre papaya vuelve a subir en McLaren, el equipo que elegirá el campeón del Mundial 2025. Tras sus dos últimas victorias en el Red Bull Ring y Silverstone, Lando Norris apretó otra vez las clavijas a Oscar Piastri con una soberana pole (1:40.562) en Spa, un trazado donde en sus seis participaciones jamás se había acercado siquiera a la primera línea de la parrilla. Con 85 milésimas de ventaja sobre el líder del campeonato, el británico evidenció su formidable momento de forma, mientras Charles Leclerc marcó el tercer mejor corono, tres milésimas más rápido que Max Verstappen.

Fernando Alonso saldrá penúltimo en el circuito de las Ardenas, sólo por delante de su compañero en Aston Martin, una escudería acostumbrada a perder el rumbo durante los fines de semana al sprint. De nada sirvieron las actualizaciones aerodinámicas, porque el asturiano tuvo que regresar a la especificación antigua en su alerón delantero. El desastre para el automovilismo español se completó con la decimoquinta plaza de Carlos Sainz, otra vez superado por Alex Albon, que partirá quinto.

Lewis Hamilton, tras rebasar los límites de pista en la subida a Radillon, quedó fuera en la Q1, al igual que Andrea Kimi Antonelli, su sustituto en Mercedes. El rookie italiano quedó en evidencia ante la progresión de los Sauber, coronada con el podio de Nico Hulkenberg en Silverstone. Tres semanas después, Gabriel Bortoleto pudo colarse en la Q3 y partirá décimo en la parrilla, por detrás de los Racing Bulls de Isack Hadjar y Liam Lawson.

Con la lluvia en la cabeza

La parálisis de Aston Martin puede interpretarse en relación a la qualy del viernes, donde Alonso rodó apenas una décima más lento. El enésimo capítulo de desamor entre el asturiano y Spa, una pista donde nunca ganó y acumula siete abandonos tras 19 participaciones. Ni siquiera puede encontrar excusa con el presunto unsafe release de Haas con Oliver Bearman, porque Lance Stroll tampoco encontró las sensaciones del viernes. El canadiense pudo ser obstaculizado por Hulkenberg a la salida de boxes, aunque los problemas para Andy Cowell se antojan de mayor calado.

Unos minutos antes del inicio de la qualy, los ingernieros de Silverstone decidieron montar un alerón trasero con más carga aerodinámica, con la mente fija en la lluvia prevista para la carrera. No fueron la única escudería que quiso sacrificar su ritmo en seco, por lo que parece que el sufrimiento se prolongará durante la carrera.

Alonso, con el AMR25, el sábado en Spa.

Alonso, con el AMR25, el sábado en Spa.AFP

Sainz tampoco hizo por reeditar aquel glorioso fin de semana de 2022 con Ferrari, cuando firmó la pole y acabó segundo en el podio. El madrileño venía superando los tiempos de Alex Albon en la Q1, equiparándose incluso con Leclerc y dejando pinceladas de su verdadero potencial. No obstante, cuando necesitaba reunir todo en una vuelta, volvió a claudicar calamitosamente.

Esta vez erró en el segundo sector, cayendo a casi dos décimas del tiempo de corte, establecido por su compañero. Para completar la desdicha, Albon sí pudo recuperarse en la Q3, escalando hasta la quinta plaza final.

Verstappen ofrece el primer regalo a Mekies y Sainz acaba sexto en la 'sprint race' de Spa

Verstappen ofrece el primer regalo a Mekies y Sainz acaba sexto en la ‘sprint race’ de Spa

No fue Christian Horner, sino Laurent Mekies, su sustituto en Red Bull, quien felicitó a Max Verstappen por su victoria en la sprint race del GP de Bélgica, por delante de Oscar Piastri y Lando Norris. Un triunfo que nada cambia en el Mundial, donde el holandés cuenta con remotísimas opciones de revalidar el título. Su duodécima victoria en una carrera corta (57,1% de las disputadas) sólo será recordada por el propio Mekies. Mantener a raya a McLaren sólo parece el primer capítulo del fin de semana, porque el dominio de los coches papaya debería acrecentarse en la carrera larga del domingo.

Los cambios en la zona media se concretaban con la presencia de Carlos Sainz, sexto, justo por detrás de Esteban Ocon. Y aún pudo el asunto animarse ser algo más, de no ser por la fuga de agua en el Alpine que impidió tomar la salida a Pierre Gasly, octavo en la parrilla. Pésimas noticias para Flavio Briatore, hastiado del mal momento de Franco Colapinto (penúltimo en la qualy) y que optó por cambiar el alerón trasero, en busca del milagro.

La pole de Piastri se fue al traste camino de Les Combes, cuando el líder del Mundial perdió el liderato en favor de Verstappen, mientras Norris cedía frente a Charles Leclerc. El tetracampeón, vigilando por los retrovisores cada movimiento del aspirante al título, comandó con cierta comodidad durante 10 vueltas. Muy distinta fue la tesitura del monegasco, sin recursos para sujetar a Norris pese a la flamante suspensión trasera de su Ferrari.

Batalla en Les Combes

A cuatro giros para la bandera a cuadros, Piastri se asomó por vez primera a Verstappen con aviesas intenciones. Negó los huecos el holandés al final de la recta de Kemmel, mientras Norris aceleraba a su estela. Nada serio, por supuesto, porque McLaren sólo puede tolerar escenas de riesgo cuando de verdad importa. Por detrás tampoco habría ya ningún cambio relevante.

En Williams ya se sentían felices por el rendimiento del viernes, cuando Carlos Sainz logró su mejor puesto del año en una parrilla al sprint. A lo largo de 15 vueltas, el madrileño debía considerarse satisfecho aun permaneciendo emparedado entre los Haas. Tras la debacle en Silverstone, los coches de Ayao Komatsu volaban en las interminables rectas de las Ardenas. El madrileño hizo sexto, lo que se esperaba de él, mientras Alex Albon cruzaría la meta decimosexto, justo por detrás de Lewis Hamilton.

Sainz, por delante de Bearman, el sábado en Spa.

Sainz, por delante de Bearman, el sábado en Spa.AP

Entre esos bosques, Aston Martin y Mercedes, cada uno con sus circunstancias, aún no han encontrado el ritmo. De salida, Fernando Alonso perdió la posición con Lance Stroll, que ya venía mostrando cierta velocidad desde la primera sesión libre. Nada reseñable hubo en la actuación del asturiano, decimocuarto bajo la bandera de cuadros, enganchado en la habitual procesión de las sprint races.

Aún peor resultó el sábado para George Russell y Andrea Kimi Antonelli. La víspera, el británico había sufrido un trompo en la SQ2, que arruinó por completo sus posibilidades. El italiano, por su parte, acabó decimoséptimo, sólo por delante de Nico Hulkenberg y los Alpine. Pese a la ayuda del DRS y las facilidades que ofrece este trazado, no hubo ni emoción, ni adelantamientos.

La peor racha para Carlos Sainz en siete años: "Empieza a ser muy cansino"

La peor racha para Carlos Sainz en siete años: “Empieza a ser muy cansino”

El Mundial 2025 sigue demasiado torcido para Carlos Sainz, que sigue perdiendo oportunidades para remontar el vuelo con Williams. Silverstone, escenario en 2022 de su formidable victoria con Ferrari, tampoco resultó esta vez propicio. "Seguimos teniendo mala suerte y seguimos sin mejorar el coche", concluyó el madrileño, duodécimo en la meta al volante del FW47.

Una semana después de su abandono en Austria por culpa de los frenos, Sainz protagonizó otro desafortunado episodio cuando luchaba por la séptima posición frente a Charles Leclerc. "Ha sufrido un trompo y se ha ido fuera, pero yo estaba a su izquierda y me ha destrozado el suelo y el alerón delantero. Ahí se termina mi carrera", reveló el madrileño sobre el incidente en Stowe, la curva 15.

Se trata de la peor racha para Sainz desde el 2018, cuando pilotaba para Renault. A mitad de aquel Mundial, entre el GP de Austria y el GP de Bélgica, sólo sumó con un noveno puesto en el GP de Hungría. Hoy, tras las cinco últimas carreras, sólo ha arañado un punto en Mónaco y Canadá. Además, el duelo particular frente a Alex Albon tampoco le deja en buen lugar, ya que el balance resulta tan desfavorable los sábados (5-7) como en carrera (3-8).

"sé que vendrán días mejores"

"Empieza a ser muy cansino y desesperante que nos pasen tantas cosas", lamentó Carlos, que hasta el citado episodio con su ex compañero en Ferrari había evitado cualquier problema, con una buena gestión de los neumáticos y un aceptable ritmo de carrera. Mucho mejor, desde luego, que lo ofrecido por Leclerc, que calificó su actuación como "una de las peores carreras de mi vida".

Los daños causados por el monesgasco hicieron perder a Sainz cualquier opción frente a Oliver Bearman (Haas) y George Russell (Mercedes). "Parece ser la historia de mi temporada hasta ahora. Es muy molesto que diferentes problemas nos sigan afectando cada fin de semana. Estoy conduciendo bien y sé que vendrán días mejores, pero es frustrante en este momento", concluyó.

Cualquier esperanza, a partir de ahora, se deposita en Spa y Hungaroring, las dos últimas carreras antes de las vacaciones. "Nos encontramos en una situación complicada porque los rivales han mejorado y están empezando a sumar muchos puntos", señaló en relación al sorprendente podio de Nico Hulkenberg.

Desde luego, trabajo no va a faltar en las últimas semanas en la fábrica de Grove. Ni presión para los ingenieros desplazados a Spa y Hungaroring. En cualquier caso, James Vowles, team principal de Williams opta por mantener la calma durante estas "dos semanas de reseteo".

"Se notaba que el coche lo habíamos configurado más para una carrera en seco. Tampoco tuvimos suerte. Aston Martin nos adelantó y nos quedamos atrás, pero al final Alex volaba y pudo remontar, lo que demuestra el cambio en nuestro rendimiento. Tampoco acertamos con la segunda estrategia con los intermedios, lo que nos costó muchos segundos", analizó el británico.