Carlos Alcaraz se desespera en su peor partido del año y cae eliminado en su debut en el Masters 1000 de París

Carlos Alcaraz se desespera en su peor partido del año y cae eliminado en su debut en el Masters 1000 de París

Se gritaba, clamaba al cielo, se encogía de hombros, desesperaba. No, no y no. Hasta Carlos Alcaraz sufre días de esos en los que nada funciona, todo se tuerce y lo mejor es irse a la cama a esperar el amanecer siguiente. Este martes lo hizo ya eliminado en segunda ronda del Masters 1000 de París por el británico Cameron Norrie, por 4-6, 6-3 y 6-4. Fue su peor partido del año, un desastre. Fue una tortura, mejor olvidarlo rápido.

Si llevaba nueve finales seguidas, su eliminación fue la constatación de que es humano. Hay que remontarse muy atrás en su carrera para recordar un partido en el que estuviera tan perdido, pero sobre todo hay que forzar mucho la memoria para dar con un encuentro suyo con tantos errores. Sumó hasta 54 fallos no forzados, algunos difíciles de creer, como un remate que lanzó directamente a la red. Era un superhéroe confuso y perdido sin sus poderes.

"Esto es peor que Montecarlo; esta pista es más lenta que la tierra batida", le aseguraba Alcaraz a su entrenador, Juan Carlos Ferrero, con quien mantuvo una constante comunicación durante su crisis. El número uno del mundo no entendía nada. Pero nada de nada. No entendía cómo botaba la bola. No entendía por qué siempre estaba mal colocado. No entendía qué tenía que hacer.

Una pista incomprensible, un rival incómodo

Desde su último partido oficial, en Tokio a finales de septiembre, se había preparado durante un mes entero para domar la velocidad de vértigo del cemento indoor y, de repente, se encontraba sobre la superficie más lenta de la historia. El Masters 1000 de París trasladó este año su sede de Bercy a La Défense, el precioso pabellón donde se disputó la natación en los últimos Juegos Olímpicos, y en la transición la pista cambió radicalmente. La victoria obligaba a Alcaraz a borrarlo todo y jugar como en Roland Garros: con bolas altas y ángulos, con mucha paciencia. Pero el cambio resultó demasiado exigente.

A estas alturas de la temporada, con 75 partidos en sus piernas y en su cabeza, el número uno no estaba para ese ejercicio y, poco a poco, minuto a minuto, fue perdiéndose. En el primer set se impuso pese a sus problemas con el juego, pero después la angustia se comió su confianza. "No estoy haciendo nada bien", le soltaba a Ferrero, que le reclamaba una positividad imposible.

YOAN VALATEFE

Tampoco ayudaba Norrie, un rival incómodo que siempre hizo lo que tenía que hacer. En los primeros puntos sorprendió por sus piernas, devolviéndolo todo de lado a lado de la pista, y en los instantes finales se hizo una estrella. Con su zurda dominó la derecha torcida del español e incluso se atrevió a vencerle en esos highlights en la red tan suyos. En el último set, de hecho, sólo existió Norrie, que amenazó una y otra vez con el break hasta que se lo llevó junto al triunfo.

Objetivo: mantener el número uno

"Es un éxito enorme para mí, muy importante. Es mi primera victoria contra un número uno. Sólo intentaba disfrutar de mi tenis. Sabía que tenía que presionarle, que luchar, que crearme oportunidades y estoy muy contento de haberlo hecho", proclamó el británico, el número 31 del ranking ATP, poco después de que Alcaraz se marchara alicaído a los vestuarios.

Desde que levantó el US Open, su objetivo era terminar este 2025 con mejores resultados que en los cierres de 2024 y 2023 y todavía está a tiempo de conseguirlo. Pese al traspiés en París, aún le quedan dos torneos para celebrar un final de temporada por todo lo alto, literalmente. Antes de la Copa Davis, en las ATP Finals de Turín que se disputarán entre el 10 y el 16 de noviembre el español debe asegurarse el número uno ante la amenaza de Jannik Sinner. Si el italiano vence en el Masters 1000 francés regresará a la cima, pero a Alcaraz le bastarán con 500 puntos en la Copa de Maestros para recuperar ese honor y mantenerlo hasta Año Nuevo.

Para obtenerlos necesitaría ganar los tres partidos de la fase de grupos o alcanzar la final. Para obtenerlos necesitará borrar la zozobra ante Norrie y recuperar la alegría que le llevó a tantos éxitos. Fue su peor partido del año, un desastre. Fue una tortura, mejor olvidarlo rápido.

Sinner se baja de las Finales de la Copa Davis, donde Alcaraz sí liderará a España

Sinner se baja de las Finales de la Copa Davis, donde Alcaraz sí liderará a España

Actualizado Lunes, 20 octubre 2025 - 18:10

Jannik Sinner ha decidido no participar en las Finales de la Copa Davis, que se disputarán en Bolonia (Italia) del 18 al 23 de noviembre. "No ha confirmado su disponibilidad para 2025", adelantó Filippo Volandri, el capitán de la vigente campeona. Mientras tanto, Carlos Alcaraz, número uno del mundo, sí liderará a España en el torneo, que por primera vez viaja a tierras italianas tras varios años disputándose en nuestro país.

"La Copa Davis es y seguirá siendo su casa. Estoy seguro de que Jannik pronto volverá a formar parte del equipo. Mientras tanto, cuento con un grupo dispuesto a luchar y darlo todo por sus colores", añadió Volandri.

Sinner, número dos del mundo, guio a Italia a una exitosa defensa de su título el año pasado en España, pero ahora ha decidido ausentarse. Italia arrancará el 19 de noviembre contra Austria. Dos días después, en las hipotéticas semifinales, podría medirse al ganador del duelo entre Francia y Bélgica.

ATP Finals en Turín

Pese a la baja de Sinner, los transalpinos cuentan con una temible alineación, formada por Matteo Berrettini, Simone Bolelli, Flavio Cobolli, Lorenzo Musetti y Andrea Vavassori.

Sinner, quien ganó el Open de Australia y Wimbledon este año y llegó a la final de los cuatro Grand Slams, sí acudirá a Turín una semana antes para defender su título en las Finales ATP, donde Alcaraz también se aseguró un lugar en el torneo que cierra la temporada.

El murciano buscará el primer título para España en la Copa Davis desde 2019, compartiendo equipo con Jaume Munar, Pedro Martínez y Marcel Granollers también seleccionados por David Ferrer. El capitán español se reservó el nombre del quinto y último jugador, que dará a conocer la semana previa al evento.

Debut ante República Checa

Con esta convocatoria, Alcaraz vuelve tras perderse la última cita que enfrentó a España contra Dinamarca en Marbella en septiembre por "fatiga muscular y mental" después de haberse alzado con el US Open, el sexto major de su carrera.

España iniciará su camino por la Ensaladera el 20 de noviembre ante República Checa. En el caso de victoria, el combinado español se medirá en semifinales con el vencedor del duelo entre Argentina y Alemania.

Sinner se toma un desquite de seis millones de dólares ante Alcaraz en el Six Kings Slam

Sinner se toma un desquite de seis millones de dólares ante Alcaraz en el Six Kings Slam

Actualizado Sábado, 18 octubre 2025 - 23:33

Jannik Sinner no dio ninguna opción a Carlos Alcaraz y se impuso al número uno del mundo, en la final del Six Kings Slam, la lucrativa exhibición disputada en Arabia Saudí (6-2, 6-4). "Cuando Jannik juega a este nivel es siempre muy complicado", admitió el español tras su derrota en el ANB Arena de Riyadh.

Enrabietado por sus últimas decepciones ante el español, que le venció en las finales del US Open y del Masters 1.000 de Cincinnati, el ganador de cuatro majors salió dispuesto a revindicarse con un juego agresivo.

Una fulgurante puesta en escena ante la que poco o nada pudo hacer Alcaraz, que en un visto y no visto se encontró con tres juegos de desventaja (1-4) tras ceder en dos ocasiones su servicio. Panorama que recordaba al vivido en la final del último Wimbledon en la que el murciano, pese a imponerse en la primera manga, acabó rendido ante el juego sin fisuras de Sinner, que se apuntó los tres siguientes sets.

Más que una exhibición

Una derrota que supuso un antes y un después para Alcaraz, que desde lo ocurrido en Londres ha dado un salto adelante en su juego para convertirse en prácticamente invencible. De hecho, el español tan sólo ha encajado una derrota, la sufrida ante Tylor Fritz en la Laver Cup, en los 21 partidos que ha jugado desde la final del torneo británico. Tres meses en los que el número uno se ha llevado a todos sus rivales por delante, como atestiguan sus triunfos en Cincinnati, el US Open y Tokio.

Racha victoriosa que Sinner pareció dispuesto a poner fin este sábado en Riyadh, donde el transalpino era consciente de que más allá de los seis millones de dólares para el ganador, lo que estaba en juego era mucho más que un torneo de exhibición. Tal y como reflejó el claro 6-2 por el que Sinner, de 24 años, dos más que el tenista español, se apuntó la primera manga en algo menos de media hora.

Pero ni así se rindió Alcaraz, que ya cayó ante Sinner en este mismo escenario hace 12 meses, y pareció dispuesto a plantar cara en un segundo set en el que comenzó a alargar los puntos.

10-6 en el cara a cara

Un cambio que no impidió, sin embargo, que el último campeón en Pekín gozase de cinco pelotas de ruptura en un quinto juego en el que Alcaraz tuvo que recurrir a toda la magia y el talento que atesora para salvar su servicio. Toda una gesta, dado el excelente nivel de su adversario, que Carlos no pudo repetir dos juegos más tarde, cuando el italiano acabó con su resistencia y rompió el saque (3-4). Una renta que Sinner hizo valer para apuntarse el set y la victoria.

Pese a este tropiezo, Alcaraz sigue dominando por 10 a 6 su cara a cara, un duelo con tintes de leyenda entre los dos mejores tenistas de la actualidad.

Seis millones de dólares para convencer a Carlos Alcaraz y Jannik Sinner, grandes reclamos del Six Kings Slam

Seis millones de dólares para convencer a Carlos Alcaraz y Jannik Sinner, grandes reclamos del Six Kings Slam

Hace tres semanas, Carlos Alcaraz y Jannik Sinner enviaron una carta a los cuatro Grand Slam donde mostraban su descontento ante el porcentaje que estos torneos dedican al reparto de premios. Los dos mejores tenistas del planeta, apoyados por Iga Swiatek y Aryna Sabalenka, pedían al Open de Australia, Roland Garros, Wimbledon y US Open un sustancial incremento, desde el actual 16% a un 22% en 2030. Unos días antes de esta misiva, Alcaraz había alzado su sexto major en Nueva York, por el que percibió cinco millones de dólares, la mayor suma del circuito. Esta semana, el número uno juega por un premio mayor, sin necesidad de 15 días de máximo esfuerzo como en los Grand Slam. El español recibirá seis millones de dólares si gana sus dos partidos del Six Kings Slam, un torneo de exhibición que se celebra en Riyadh bajo los auspicios del Fondo Soberano Saudí (PIF).

Mañana, Alcaraz juega en semifinales frente al vencedor del partido entre Taylor Fritz y Alexander Zverev. Tras la preceptiva jornada de descanso, impuesta por la ATP, la final se disputa el sábado. Los organizadores sueñan con otro duelo frente a Sinner, su verdugo en la edición de 2024. El italiano llega a la cita tras su precipitado adiós en el Masters de Shanghai, víctima del calor y los calambres. Su segundo abandono en cuatro torneos por problemas físicos.

"Tienen que hacer algo con el calendario. Hay demasiados torneos obligatorios y demasiados seguidos. Nos obligan a disputar determinados Masters 1000 y Masters 500", advirtió Alcaraz hace dos semanas, tras proclamarse campeón en Tokio. De este modo renovaba sus críticas a un circuito que ya se le había hecho muy cuesta arriba en 2024. Aquella derrota en Riad supuso el preludio de un discreto cierre de curso, con tropiezos en octavos de Paris-Bercy y la round robin de las ATP Finals. Pese a todo, el murciano aún tuvo tiempo de disputar en diciembre un par de exhibiciones más, frente a Ben Shelton en el Madison Square Garden y Francis Tiafoe en Charlotte.

Acuerdo con la ATP

Con su explosivo repertorio y su acreditado carisma, Alcaraz representa el mejor reclamo para el Six Kings Slam. Un evento donde no pondrá en juego sus puntos de la ATP. Y esta peculiaridad debería considerarse como una paradoja, dado que el Fondo Soberano Saudí (PIF) es patrocinador principal del ránking ATP desde 2024, cuando cerró un acuerdo con el circuito para "acelerar el crecimiento mundial del tenis". Desde entoces, Arabia Saudí se ha consolidado como una de las potencias emergentes, organizando las WTA Finals en Riad y las Next Gen ATP Finals en Jeddah.

Hoy, sobre la pista azul del ANB Arena, estrenado para la ocasión, lucirá el logo de Riyadh Season. Y es que este Six Kings Slam representa sólo el inicio de los fastos preparados por la familia real saudí. Nada menos que meses de "experiencia de entretenimiento global a través de 11 zonas únicas". Al tenis de primerísimo nivel se sumarán, entre otros, el WWE Royal Rumble de lucha libre, el Premier Padel, el Snooker Championship o el Fanatics Flag Football Classic, capitaneado por el legendario quarterback Tom Brady.

Alcaraz, durante el Six Kings Slam de 2024.

Alcaraz, durante el Six Kings Slam de 2024.REUTERS

Según Turki Al-Sheikh, presidente de la Autoridad General de Entretenimiento, 20 millones de personas participaron el año pasado en esta Riyadh Season, cuyo valor estima en casi 3.000 millones de dólares. Un espaldarazo para la labor del ministro, ex propietario de la UD Almería, que considera el tenis como una de ss prioridades. Más si cabe tras el los recientes fiascos del LIV. Hace apenas unos días, el circuito saudí de golf anunció perdidas cercanas a los 500 millones de dólares en 2024, por lo que su déficit acumulado de los tres últimos años superaría los 1.200 millones.

El refrendo del Six Kings Slam se cifra a través de su acuerdo con Netflix, que toma el relevo de DAZN para ofrecer sus directos en streaming. De nada sirvieron las críticas de Chris Evert y Martina Navratilova en las páginas de The Washington Post, porque el negocio del tenis sigue floreciendo en Arabia, la monarquía que ocupa el 132º puesto en el Índice Global de Brecha de Género (sobre 148) y el 162º puesto en el Índice Global de Libertad de Prensa (sobre 180).

Paula Ostiz, la júnior de oro: "Me inspiro con vídeos de Topuria, Nadal y Alcaraz"

Paula Ostiz, la júnior de oro: “Me inspiro con vídeos de Topuria, Nadal y Alcaraz”

«Soy ciclista por la influencia que tuvo Miguel Indurain en mi familia. Mi padre le seguía mucho cuando ganaba el Tour y otras carreras. Él quería que mis hermanos mayores probaran con la bici. Esa afición por el ciclismo nos la inculcó a todos». Paula Ostiz (Pamplona, 2007), la júnior de oro, reconoce que no ha podido tener un referente más adecuado que su paisano. «Miguel es un amor, una persona muy sencilla, muy cercano. Le conozco, y no se puede ser mejor, siempre es muy atento», explica la ciclista que ahora agota, en Italia, la última fase de una temporada excepcional y que no regresará al barrio de San Jorge de Pamplona hasta el 16 de octubre.

Para saber más

Paula Ostiz rubricó en las últimas tres semanas unas metas sin parangón. En 10 días ganó cuatro medallas (tres de oro y una de plata) en las pruebas de ruta y contrarreloj del Mundial y del Europeo. Lo nunca visto. Unas exhibiciones que confirmaron la progresión de cursos precedentes. En 2023 fue campeona de España de contrarreloj y carretera en categoría cadete, en 2024 conquistó los mismos títulos en júnior. En septiembre de ese año se proclamó campeona de Europa júnior en contrarreloj y subcampeona del mundo en ruta.

Paula, un modelo de polivalencia, señala que el secreto de su éxito es la confianza y la ambición: «Siempre salgo a ganar. Estoy acostumbrada a ser, casi siempre, la favorita, pero eso no me provoca presión. Yo me inspiro y me motivo viendo vídeos de Topuria, Nadal y Alcaraz, unos grandes campeones».

Esa capacidad para estar siempre en alerta es admirada por Jorge Sanz, responsable del equipo femenino del Movistar, que fichó a la navarra el pasado año. «Paula es, sobre todo, muy profesional en el trabajo, determinante y súper focalizada con lo que quiere. Tiene mentalidad de tiburón, siempre pensando a lo grande. Si el cuerpo y su progresión le acompañan, probablemente será una corredora muy importante, pero tiene que ir todo de la mano. Iremos viendo para donde progresa y cuáles son sus fortalezas y posibles debilidades».

No perder el tiempo

Gema Pascual, seleccionadora española, afirma que Paula destaca por su tesón, capacidad de sacrificio y seguridad en sí misma: «Tiene mucho talento y es muy ambiciosa. A ella no la vale competir, sólo quiere ganar. Dice que no corre para perder el tiempo. Sólo le vale el oro. La presión se la pone ella misma. Es una corredora muy completa, con facilidad para la ruta y la crono. También es rápida».

Pascual sostiene que el futuro de Paula es espléndido pero que necesita amoldarse a las exigencias de correr en la élite con el Movistar: «La conocemos desde cadete. Ella sabe lo que supone dar el salto desde júnior. Está acostumbrada a ser líder y ahora tendrá que trabajar para otras compañeras, muchas veces ni siquiera terminará las carreras. Hay que prepararla para que no se frustre, prepararla como deportista y como persona, que sepa sobreponerse a las dificultades e imprevistos. Nosotros le explicamos que no sólo valen los resultados, que mantenga la confianza en sí misma».

Paula coincide con la valoración de la seleccionadora: «He notado el salto a profesionales, sobre todo en las distancias, porque se pasa de correr 70 kilómetros a 130. A partir de los 90 ya sufres el cansancio. Me aconsejan que me dosifique, de no cebarme siguiendo a las mejores».

La navarra dice que guarda un especial recuerdo de la medalla de oro en la ruta del Mundial de Kigali. «Trabajé con mucha intensidad para conseguir la victoria. Aguanté muy bien la presión», explica una chica muy apegada a su familia. Cuando era niña jugaba con los trofeos de sus hermanos mayores, que se dedicaban al ciclismo, quería ser como ellos y se iba a verles correr. Raúl, el mediano fue corredor del Finisher de Navarra hasta la pasada temporada, cuando lo dejó lastrado por las lesiones, ahora se prepara Transporte y Logística; Toni, el mayor, es policía foral.

La doble campeona europea, que estudia un grado de Emergencias Sanitarias, sostiene que su entorno es crucial para su rendimiento: «Me dicen que mentalmente soy muy madura, que aparento más de 18 años. Todo eso es por la educación recibida de mi familia. Mi madre ha sido fundamental para mis hermano y para mí, siempre nos ha inculcado cosas positivas, nada negativas. He aprendido que de las situaciones adversas también se aprende. Cuando van las cosas mal es cuando ves quién realmente vale la pena».

Paula Ostiz también ha sido asesorada por Joane Somarriba, la mejor ciclista española de la historia, y por los técnicos del Movistar. «Me dicen que vaya paso a paso, sin saltarme plazos. Que tenga calma, que unas veces estaré arriba y otras abajo». También sabe que sobre ella recae la responsabilidad de levantar el ciclismo femenino español y de ser la gran heredera de Somarriba y Dori Ruano. «Todos tenemos que luchar para que las chicas tengamos más visibilidad», reclama la nueva joya.

Jon Rahm se pelea con el viento en Madrid: "A ver si mañana tengo un buen día"

Jon Rahm se pelea con el viento en Madrid: “A ver si mañana tengo un buen día”

Actualizado Jueves, 9 octubre 2025 - 20:15

Ángel Ayora acaba de estrenar los 21 años, nació en Marbella y ahora mismo es el mejor español en el DP World Tour en su temporada de novato. En la actualidad, la consistencia es su mejor arma. La misma que le llevó el jueves a la quinta plaza del Open de España en el Club de Campo Villa de Madrid, con una meritoria tarjeta de 67 golpes, durante una mañana ventosa en la primera jornada del torneo. Ángel es el mejor español y ha eclipsado en el inicio a Jon Rahm, Sergio García y compañía.

«Mi pelea ha sido con el viento, no he conseguido acertar, ha sido un día frustrante...», afirmó Rahm tras su tarjeta de 71 golpes, perdido en el puesto 51º de la tabla. Ni mucho menos era esto lo que el vizcaíno quería ofrecer al numeroso público que desde primera hora se quiso acercar al Real Club de Campo Villa de Madrid. Cientos de espectadores entre los que se encontraba uno de excepción, Carlos Alcaraz.

Tras salir por el hoy 10 y cometer un primer bogey en el 13, Rahm protagonizaba el momento más explosivo del día con el eagle en el 14 desde el búnker. Lo acompañó con un birdie desde metro y medio en el 15. Tomaba impulso su ronda gracias también al empuje del público, pero el campeón de la Ryder Cup no estuvo fino en este arranque. «Me fastidia tener un día así, tan duro. Quitando en el 14, les he dado poco, a ver si tengo un buen día mañana y me pongo en posición...», comentó el capitán de Legión XIII.

"Shane... no te preocupes"

El vasco lamentó no haber aprovechado mejor el buen ambiente en el recorrido madrileño: «Disfrutar, disfruto, pero si juego mal no disfruto en ningún sitio». Cerraba sus segundos nueve hoyos, los primeros del club madrileño, con tres bogeys: en el 1, con un putt corto de poco más de un metro; en el 2, desde la calle a 135 metros del hoyo; y en su par 3 final, hoyo 9, donde también falló finalmente en el green.

En su partido, tampoco fue el día del héroe de Bethpage. El irlandés Shane Lowry finalizó con 75 golpes (+4) y tuvo uno de sus peores días con el putter. «Le he dicho, Shane... no te preocupes, que has metido un putt que pocos en su vida van a poder decir que han metido, es un momento único en la historia», bromeaba Rahm. El único superviviente del partido estelar fue el campeón defensor Ángel Hidalgo, que logró terminar con 70 golpes (-1), siendo uno de los nueve españoles que están bajo el par del campo tras la primera jornada del Open.

Ayora es el mejor colocado (puesto 27º en la Race to Dubai) y sigue persiguiendo su sueño de dar el salto al PGA Tour. Una primera temporada sin victorias, pero muy sólida; sin embargo, el grado de exigencia del español va muy por delante de la lógica. Sus armas para lograrlo son claras: sacrificio y trabajo.

Coussaud, líder con 65 golpes

Ya en el turno de tarde, Sergio García sellaba la jornada con un oportuno birdie en el hoyo 18 para dejar su resultado en el par del campo, compartiendo el puesto 49º. Eugenio López Chacarra tampoco tuvo su día con +3, y otro de los notables sobre par fue la estrella chilena Joaco Niemann (+2).

En la parte más alta de la clasificación, hay que destacar el -3 de Alfredo García Heredia, en lucha desesperada por mantener la tarjeta en estos torneos finales. El mismo resultado que Nacho Elvira. David Puig y Rafa Cabrera-Bello concluyeron con -2, mientras que Josele Ballester compartía con Ángel Hidalgo, Luis Masaveu y Alejandro del Rey la posición 34º, todos con -1. En lo más alto del torneo, el francés Ugo Coussaud aprovechó la tranquilidad de las últimas horas de la tarde para colocarse líder en solitario con 65 golpes (-6), con uno de ventaja sobre el trío perseguidor, con -5, compuesto por Marco Penge, Frédéric Lacroix y Bernd Wiesberger.

Alcaraz discute con el árbitro, hace desaparecer a Fritz y suma en Tokio su octavo título de la temporada

Alcaraz discute con el árbitro, hace desaparecer a Fritz y suma en Tokio su octavo título de la temporada

¡Abajo la modestia! Carlos Alcaraz ha descubierto la perfección. Ocho títulos en ocho meses lo avalan; él mismo lo reconoce. Su tenis brilla tanto que sólo cabe preguntarse si, a sus 22 años, puede superarse. Quizá sea imposible. Ya es su mejor temporada, ¿Será 2025 la temporada de su vida? La Historia apenas le ofrece espejos —el Federer de 2006, el Nadal de 2013, el Djokovic de 2015—, y sólo queda esperar. Es posible que la convierta en inigualable, con un Masters 1000 -no estará en Shanghai, sí en París-, las ATP Finals y la Copa Davis todavía en juego.

De momento, la única certeza es que sólo tiene un rival: Jannik Sinner. El resto sigue a una distancia exagerada. Si Taylor Fritz le había derrotado hace unos días en el ambiente distendido de la Laver Cup —un torneo de exhibición con ínfulas—, este martes el número uno del mundo lo arrolló en la final del ATP 500 de Tokio. El marcador, un doble 6-4 en una hora y 32 minutos, es hasta benévolo: el español fue superior.

Con el reciente tropiezo en mente, Alcaraz apareció en la pista central del Ariake Tennis más tenso que de costumbre. Si en otras ocasiones eligió otras armas, esta vez su revés fue el golpe que más daño le hizo a Fritz, aunque le costó adelantarse. Una bola de break. Y otra. Y otra. El español desaprovechó hasta cinco —algunas con todo a su favor— antes de lograr su primera rotura, en una progresión que le tocó el ánimo.

"No has jugado al tenis"

En ese primer set, antes de sentenciar, llegó incluso a tener una extraña discusión con el juez de silla, el irlandés Fergus Murphy. Algo inhabitual en él. Antes de un servicio recibió un warning por pérdida de tiempo y, en el siguiente cambio, no dudó en recriminárselo: "¿Tú ves normal que yo acabe un punto largo en la red y luego apenas tenga tiempo para ir a por las pelotas, sin tiempo para descansar? ¿Lo ves normal o no? Ok, no has jugado al tenis en tu vida". Murphy guardó silencio.

El incidente pudo descentrarlo y llevarlo a cometer errores, pero ocurrió todo lo contrario. Poco después elevó su nivel, encarriló el triunfo y se lanzó a por el título. Con Fritz aquejado de unas molestias en el muslo derecho, Alcaraz ya era campeón. Una genialidad aquí, otra allá. El público japonés se deleitaba con su tenis y hasta celebró que en el segundo set un despiste le costara un break y le obligara a prolongar el espectáculo un rato más.

"He disfrutado de cada segundo del torneo, excepto de los minutos en los que estuve tirado en el suelo. Estoy muy contento con el nivel que he mostrado aquí en Tokio pese al problema que sufrí en el primer partido en el tobillo. Me siento en mi mejor momento, sin duda", comentó el español, que al acabar el partido se quitó el vendaje del tobillo en señal de alivio. Después de vencer en Róterdam, Montecarlo, Roma, Roland Garros, Queen's, Cincinnati y el US Open, suma otro título, el octavo del año. Ya es su mejor temporada, ¿Será 2025 la temporada de su vida?

La celebración de Sinner: el abrazo de Singlinde, la apuesta con su entrenador y un “¿Debo llamarla alteza?” con Kate Middleton

Actualizado Lunes, 14 julio 2025 - 16:40

Jannik Sinner celebró su primer Wimbledon con un abrazo de su madre Siglinde. ¿Qué más se necesita? Lejos del éxtasis y muy lejos del ánimo de revancha, en cuanto derrotó a Carlos Alcaraz, el italiano se entregó a la liturgia del Grand Slam londinense sin permitirse ni un exceso: habló un buen rato con las autoridades, exhibió el trofeo al público en el balcón del club y bailó en la tradicional cena con la campeona, Iga Swiatek. Nada más, nada menos.

Tan educado es, tan comedido, que lo primero que hizo al bajar de las gradas para festejar con los suyos, fue preguntar por el protocolo. "¿Debo llamarla su alteza real?", cuestionó en la misma pista a Denise Parnell, responsable de los árbitros del torneos, antes de saludar a Kate Middleton, princesa y seguidora del tenis.

El tabloide Mirror publicaba ayer un detallado análisis de sus expresiones corporales durante la final y concluía que había mostrado "signos de genuino deleite y un poco de asombro". Qué cosas. El caso es que a Sinner le bastó con el amor de su familia, por primera vez al completo en una final de Grand Slam. Al contrario que en Roland Garros, su padre Hanspeter se había podido pedir el día libre en el Refugio Fondovalle que regenta en los Alpes y su hermano Marco no tenía un Gran Premio de Fórmula 1 al que asistir. "Sólo está aquí porque este fin de semana no hay carreras", bromeó Sinner.

Horas más tarde, en sala de prensa, el ya ganador de cuatro grandes volvió a exhibir su mesura. La remontada de Alcaraz en París dolió, lo contrario sería ilógico, pero la revancha no conllevó una explosión de sentimientos. "Para mi es muy emocionante, aunque nunca lloro. Sólo mi gente y yo sabemos lo que he pasado dentro y fuera de la pista, ha sido difícil. Desde aquella final intenté esforzarme mucho más en los entrenamientos, aunque a veces me costaba mentalmente. Creo que eso me ayudó mucho: dejar de pensar y simplemente entrenar", confesó Sinner quizá en su momento más expresivo, cuando más dejó ver qué siente realmente. El resto de sus respuestas fueron correctas, prudentes, mesuradas, si acaso volvió a entreabrir la puerta de su mente al nombrar a sus entrenadores.

La apuesta con su entrenador

Porque para Sinner su equipo es alegría y, al mismo tiempo, su máxima preocupación. El año pasado un despiste conjunto de su preparador físico y su fisioterapeuta de siempre, Umberto Ferrara y Giacomo Naldi, le costó un positivo por dopaje y una inhabilitación por tres meses y este año también ha tenido lío. Después de la final de Roland Garros, los profesionales que contrató para sustituir a Ferrara y Naldi, Marco Panichi y Ulises Badio, hablaron más de la cuenta con la prensa, revelaron sus lágrimas en los vestuarios de la Philippe Chatrier, y Sinner también los despidió. En Wimbledon de hecho sólo tuvo la compañía de sus dos entrenadores, Darren Cahill y Simone Vagnozzi.

Hace meses su padre Hanspeter contó una anécdota suya de la infancia. En Sesto, donde creció, Sinner jugaba al fútbol 7 y en un partido metió un golazo: partió desde su propio campo, regateó a dos rivales, encaró al portero y la clavó en la portería. Todos le felicitaron, por supuesto, pero de regreso a casa su padre le abroncó por no haber jugado con sus compañeros.

Montañero, esquiador, escalador, Hanspeter valoraba más el compañerismo que el éxito. Por eso para Sinner es esencial encontrar a alguien de su plena confianza y por eso le cuesta aceptar que uno de sus dos entrenadores, Darren Cahill, se quiera retirar al final de temporada. A sus 59 años, ex tenista y ex técnico de Lleyton Hewitt o André Agassi, ha pedido ya la jubilación. Pero Sinner todavía le necesita.

"Antes de la final le he dicho que si ganaba podía decidir él si me retiro o no así que ahora mi futuro está en sus manos", reveló Cahill más elocuente que su pupilo. Con cuidado para no explicar interioridades, el técnico dejó muchos piropos para Sinner -"Después de la final de París nos demostró su fortaleza mental, yo no hubiese podido hacer lo que hizo"- y descubrió hasta que punto la rivalidad con Alcaraz es importante para él: "Diría que Jannik es la persona que ha visto más partidos de Carlos. Le fascina su tenis y la evolución que está trayendo al juego. Nos aprieta mucho para asegurarse que él crece al mismo ritmo que Carlos. La rivalidad es real, muy real, está ahí y espero que así siga en los próximos 10 o 12 años".

Sinner, rigor, aplicación y método: "Si ve que te hace daño con una jugada, la repite sin descanso"

Sinner, rigor, aplicación y método: “Si ve que te hace daño con una jugada, la repite sin descanso”

Un adjetivo se impone sobre cualquier otro a la hora de dibujar el estilo de Jannik Sinner, quien, tras ganar en dos ocasiones el Abierto de Australia, imponerse el último otoño en el Abierto de Estados Unidos y perder de modo algo traumático la final del pasado Roland Garros, se redimió ayer en Wimbledon ante Carlos Alcaraz, el mismo adversario de hace poco más de un mes, para conquistar su cuarto título del Grand Slam.

Ese adjetivo es «robótico».

"Alcaraz inventa, varía, diversifica. Sinner es más predecible, pero también cuenta con un nivel altísimo, como ha demostrado después de estar tres meses sin jugar. Exhibe estabilidad, concentración, seguridad y regularidad", dice en conversación telefónica con este periódico Juan Bautista Avendaño, ex jugador, doble campeón de la Copa Davis como integrante del equipo de capitanes de España y ahora director técnico de la Federación Madrileña de Tenis, en cuya descripción del indiscutible potencial del campeón de San Cándido también aparece la analogía con un "robot".

"Al igual que Carlos, también marca una línea muy superior con respecto a todos los demás", apunta Emilio Sánchez Vicario, ex número 7 del mundo y campeón de la Copa Davis 2008 como capitán de España. Su escáner señala condicionantes geográficos. "Viene de los Alpes italianos, es casi medio alemán. Es súper metódico. Si ve que te hace daño sacando abierto en el lado de la ventaja lo va a repetir las veces que haga falta, y así puede jugar los dos o tres primeros tiros a una velocidad superior. Ha ampliado su repertorios gracias a la influencia de Carlitos; ahora cierra más jugadas en la red".

Lejos de la escuela italiana

Nacido en San Cándido, un pequeño pueblo situado en Los Dolomitas, en la frontera entre Italia y Austria, Sinner se sale del estereotipo del tenista italiano, al que se le presupone genio e improvisación. Nada que ver, por ejemplo, con Fabio Fognini, que a sus 38 años, llevó a los cinco sets a Alcaraz en primera ronda de este Wimbledon.

"No suele perder con quien no toca", comenta Tati Rascón, hoy presidente de la Federación Madrileña de Tenis y en su etapa de jugador caracterizado por su juego de saque y volea. "Es riguroso y ordenado. Mantiene un nivel alto de intensidad a lo largo de todo el año. Alcaraz tiene más altibajos, pero también transmite y divierte más".

Rigor, aplicación y método mediante, Sinner se ha convertido en el primer italiano que gana Wimbledon y ha puesto fin a una sangría de cinco derrotas consecutivas ante Alcaraz, con quien litiga por todo en una ya consolidada rivalidad.

"Perder una final del Grand Slam como la de Roland Garros, con tres puntos de partido, aunque fueran al resto y no dependiera plenamente de él, duele mucho. Las rivalidades se alimentan del equilibrio, como sucedió, yendo bastante atrás, entre Borg y McEnroe. La batalla entre ellos se va a dilatar en el tiempo", dice Sánchez Vicario.

Otra velocidad

"Ahora mismo el tenis está en manos de estos dos jugadores. Me sorprendió que Djokovic planteara tanta oposición en las semifinales de Roland Garros. Alcaraz y Sinner juegan a otra velocidad y pertenecen a otra generación", comenta Avendaño.

Son ya 13 partidos entre ambos, con cinco triunfos del italiano, que venía de perder dos veces en Roland Garros, además de en Roma, Pekín e Indian Wells. Había que retroceder a las semifinales de 2023 en la capital china para encontrar su última victoria frente a Alcaraz.

"Tras los tres match points perdidos en París, demostró fortaleza y actitud, recuperó un saque en el quinto set y peleó hasta el final. Ya entonces, dejó claro que tiene bastantes vidas", concluye Sánchez Vicario.

La sonrisa de Alcaraz después de la derrota en la final de Wimbledon: del “!Qué malo eres, tío!” a lo que aprendió en los Juegos Olímpicos

Actualizado Domingo, 13 julio 2025 - 23:41

La derrota llegó con una sonrisa de Carlos Alcaraz. Sonreía mientras Jannik Sinner levantaba el trofeo de Wimbledon, sonreía al encontrarse con su equipo en el vestuario, sonreía al aparecer ante los medios de comunicación. Su primer tropiezo en una final de Grand Slam no fue un drama. Ni mucho menos. Hasta ahora sólo había sufrido una decepción, una decepción de verdad, en la final de los pasados Juegos Olímpicos de París ante Novak Djokovic y de aquella aprendió a encajar.

"El año pasado acabé los Juegos Olímpicos muy mal emocionalmente, me costó mucho aceptarlo. Pero después entendí cómo gestionar estas situaciones. De esta final me quedo con los buenos momentos, me quedo con el hecho de haberla jugado, me quedo con el torneo que he hecho. Sonrío porque estoy agradecido, no estoy mal", comentó el número dos del mundo antes de encarar el regreso a su casa en Murcia para descansar del tenis "dos o tres días".

El positivismo de Alcaraz, que le ayudará en los próximos días, las próximas semanas y los próximos meses, llegó después de una catarsis. Durante el partido, especialmente a finales del tercer set, cayó en una exagerada autocrítica y se sumergió en un pántano peligroso. "Qué malo eres, tío...", se fustigó en una ocasión para acabar gritándole a su equipo: "¡Es mejor que yo!".

Joanna ChanAP

"Después del primer set Jannik ha subido su nivel desde el fondo de la pista y ha habido un momento en el que no sabía qué hacer, sentía que él estaba jugando mejor que yo. En el cuarto set ya he visto que era muy difícil, me he relajado y he empezado a sonreír. Curiosamente en ese momento es cuando he vuelto a tener bolas de ‘break’, cuando he sido más yo, cuando he disfrutado más", relataba Alcaraz que desveló que hará una cosa que nunca había hecho en una derrota anterior. Al acabar el partido, al español le brotaban las ideas y por eso tenía ganas de agarrar una libreta para ponerse a escribir.

La libreta de Alcaraz

"No lo he hecho nunca, pero esta vez sí lo haré. Tengo las cosas muy claras de lo que tenía que haber hecho mejor. Las apuntaré para entrenarlas. Es así cómo se forja un campeón", proclamó y luego detalló esas "cosas muy claras": "La clave ha sido el resto del segundo saque. Jannik me ha apretado mucho con sus restos y por eso me ha costado el servicio. Yo en cambio no lo he hecho. En servicio el segundo saque es realmente importante y siento que le he dado muchos puntos gratis ahí. Tendría que haber hecho más, tendría que haber atacado más".

"Saco muchas cosas para mejorar, pero lo bueno del tenis es que lo podré hacer pronto. No queda mucho para el siguiente Grand Slam, para los siguientes torneos", comentó quien tiene por delante este mismo mes el Masters 1000 de Toronto y ya en agosto el Masters 1000 de Cincinnati y el arranque del US Open. La temporada pasada renunció a su viaje a Canadá, pero esta vez todavía no lo ha decidido: "Voy a escuchar el cuerpo, lo que me pide. Ahora mismo no siento ninguna molestia física, pero jugar estos partidos siempre cansa. Veremos cómo sucede".