Quién le iba a decir a Simeone hace un año, no sólo que se comería el turrón con el Atlético de Madrid, con el equipo eliminado de Europa y a gran distancia de la cabeza en LaLiga, sino que convertiría al equipo, una vez más, en una máquina perfectamente engrasada. “Muy contento por los futbolistas”, explicaba al finalizar el encuentro ante el Feyenoord. “Tuvimos actuaciones individuales muy buenas y tambien como colectivo”, añadía.
Ante los neerlandeses, además, cumplió su partido 100 en Champions League como entrenador rojiblanco. Se convierte así en el tercer técnico con más partidos en la primera competición europea tras Alex Ferguson con el Manchester United (190) y Arsene Wenger con el Arsenal (177). El cuarto sería Pep Guardiola, 81 partidos al frente del Manchester City. El balance de Simeone son: 48 victorias, 27 empates y 25 derrotas.
“Es importante terminar lo más arriba posible. Llevábamos años sin la tranquilidad de ser primeros o segundos”, comentaba Simeone sobre una nueva clasificación para octavos. Con esta son ocho participaciones en la que el equipo pasa de la fase de grupos de las 11 con Simeone en el banquillo. De éstas, tres veces ha llegado a cuartos, una a semifinales y luego están las dos finales perdidas con el Real Madrid.
Este año, el Atlético de Madrid permanece invicto en esta fase de grupos con tres victorias y dos empates. Muy diferente a la temporada pasada donde lo que sumaban tres, eran las derrotas, mientras que apenas consiguieron una victoria y los mismos empates. Con la victoria ante el Feyenoord, el Atlético rompe su racha de un año y ocho meses sin vencer fuera de casa en Europa.
Riquelme, MVP
El MVP del partido, el canterano Rodrigo Riquelme, ausente la temporada 2022/23, decía que el vestuario “no tenía ninguna mochila” tras el fracaso el año pasado. Riquelme valoraba la victoria como lo que habían venido a hacer y aseguraba que había sido un partido “bonito de ver”.
Un encuentro en el que ha habido cuatro goles, tres de ellos rojiblancos. Con estos tres, al Atlético eleva a 15 su cuenta y empata con el Manchester City como equipo más goleador de esta fase de grupos. El defensa uruguayo Giménez, se sonreía cuando le preguntaban por las ocasiones del partido y aseguraba que las habían aprovechado cuando otros años “no ocurría”.
Con los deberes hechos,11 puntos frente a los 10 de la Lazio, el equipo colchonero se jugará el primer puesto del grupo el próximo 13 de diciembre ante los italianos en el Metropolitano. Riquelme ve a vestuario muy confiado para “dar guerra en la Champions y en LaLiga”.
El Barça, que también venció ayer al Oporto, será la próxima piedra de toque para el conjunto de Simeone. Los conjuntos llegan en momentos de juego muy diferentes. El encuentro será el domingo en Montjuic. De momento, los atléticos quieren disfrutar de su victoria y dejan para el miércoles todo pensamiento hacia el equipo blaugrana.
Dicen que es el mercado de las urgencias o de las gangas, pero también es el de las tentaciones, esas en las que los jugadores tienen la margarita que deshojar en su mano porque su contrato termina en verano y el club en el que juegan pierde toda capacidad de retenerle en su disciplina. Salvo que seas el PSG y cuentes con toda la maquinaria y propaganda pública y privada. Que se lo pregunten a Kylian Mbappé.
En este mercado hay varios en esa situación, y dos clubes muy vulnerables a sus designios. El Liverpool líder destacado de la Premier y de la Champions, tiene a dos estrellas sin renovar y que terminan contrato en 2025. Hablamos del egipcio, Mohammed Salah, y del polifacético Trent Alexander Arnold, en la órbita del Madrid incluso para incorporarlo antes de tiempo. Son, además, los jugadores con más valor de mercado cuyo vínculo termina el próximo verano según Transfermarkt, 75 millones para el británico y 55 para el delantero. Del equipo de Mersey, por cierto, salió el fichaje más caro de la historia del mercado invernal. Fue Philippe Coutinho, destino Barça, por 135 millones de euros en 2018.
Otro de los clubes con varios pilares también en el mercado desde el 1 de enero es el Bayern Múnich. En el conjunto alemán terminan contrato Joshua Kimmich, Leroy Sané y Alphonso Davies. El primero sonó varias veces para recalar en uno de los dos grandes clubes españoles, mientras que el último es objeto de deseo del conjunto de Chamartín. Ya son varias las ventanas en que se relaciona el nombre del canadiense con los blancos, especialmente tras rechazar las últimas ofertas de renovación del club bávaro, y más tras su última aparición junto a Jude Bellingham en Dubai de vacaciones. El tridente del Bayern también está en el top 10 de mercado con Davies y Kimmich empatados en el tercer puesto con un precio de 50 millones y el francogermano con el delantero galo del Lille, Jonathan David, en el quinto, con 45 millones.
Cristiano, en los Globe Soccer Awards.EFE
Por recordar tiempos pretéritos, los dos dominadores de los últimos 15 años del Balón de Oro también vuelven al mercado en verano de 2025 y podrían negociar desde esta ventana con cualquier entidad. Leo Messi y Cristiano Ronaldo, el duopolio de este siglo, ambos ya en el declive de sus carreras, finalizan sus contratos en 2025. Mientras que todo apunta a la continuidad del argentino en Estados Unidos por la comodidad de su familia y la suya propia gracias, en parte, a compartir vestuario con amigos como Sergio Busquets, Jordi Alba o Luis Suárez, el portugués se ha mostrado abierto a nuevas experiencias. "Nadie sabe lo que puede pasar en el futuro", expresó en la Gala de los Globe Soccer Awards. Mientras Messi entra en el top 20 de futuribles en 2025 por poco con un valor de mercado de 15 millones de euros, CR7 está fuera del top30 con solo 12 millones como precio por su traspaso.
Otro que estaba llamado a ocupar el trono de esas dos bestias y que por motivos extradeportivos y lesiones no pudo llegar a ellos, Neymar, también compartirá agencia libre este verano. El brasileño, el traspaso más caro de la historia con esos 222 millones de euros que el PSG pagó al Barcelona en verano de 2017, podría abandonar la disciplina del Al Hilal saudi con destino Miami. Suenan las campanas de volver a juntar a la MSN, aunque sea en un momento muy diferente de sus carreras.
En LaLiga es el Atlético de Madrid, líder de la competición, quien tiene a dos jugadores que terminan contrato en diferente situación. Hablamos de Koke, cuya renovación se producirá antes o después y Reinildo. El lateral mozambiqueño no está contando con minutos estos últimos partidos y podría salir si su situación no cambia. Otro que acaba contrato es Ferland Mendy y deberá el francés considerar si se queda en el Bernabéu más tiempo con los nombres que suenan para la zaga blanca. Luka Modric o James Rodríguez son otros de los nombres propios que ya son libres para negociar.
Koke disputa un balón con Olmo en el último Barça-Atlético.JOSEP LAGOAFP
Otros cursos
Veremos la evolución de un mercado, el invernal, que no suele ser muy proclive a grandes fichajes en España, aunque el gasto se triplicara la última temporada, de 35 a 94 millones de euros en LaLiga. Evolución similar a la Serie A que lo hizo de 32 a 108 millones. Normalmente, es la Premier la competición que anima cada ventana, aunque el aumento del control financiero por parte del Gobierno británico haya reducido el dispendio. En 2023, la liga británica gastó 843 millones por los 121 del curso pasado. Fue la francesa, la competición que más gasto acumuló en enero del 2024 con 197 millones de euros (132 en 2023) mientras que la alemana fue la que menos tuvo con 87 millones (67 en 2023). Desde el 1 de enero en Inglaterra y Francia y el 2 en Italia, España y Portugal comenzará este nuevo y apasionante episodio invernal.
Julián tenía apenas dos años cuando Rafa Varas le conoció. Llegó de la mano de su abuela materna junto a sus hermanos y, cuando pisó el campo del Club Atlético Calchín, corrió como loco a por un balón que era más grande que él y se puso a conducirlo de banda a banda. "Este nos va a salvar", le dijo el primer entrenador del argentino a la abuela. Más de 20 años después, nunca unas palabras sonaron tan acertadas.
La temporada pasada, Julián Álvarez (Calchín, Argentina, 25 años) ya había ganado un Mundial jugando junto a Messi, juntando así dos de sus sueños infantiles, y había vivido su mejor momento en el Manchester City a nivel individual, aunque se terminara escapando la Champions. Era el noveno jugador más utilizado de la plantilla, había marcado 19 goles y por fin era una pieza fundamental para Pep Guardiola. Pero, tras dos años en Manchester, Julián "necesitaba un cambio".
En las oficinas del Atlético daban por hecho que el fichaje de Sorloth dejaba casi cerrada la plantilla. Sin embargo, Fernando Hidalgo, el representante de Julián, llama a Miguel Ángel Gil. "Al chico le gustaría jugar en el Atlético", le dice. El siguiente paso es una conversación entre el Consejero Delegado rojiblanco y Ferrán Soriano, director ejecutivo del City. Ambos se conocen desde hace años, pero en el Metropolitano, de esa llamada telefónica, extraen una conclusión: el fichaje es imposible.
Ocurre que el agente del futbolista insiste, y entonces empieza una riada de llamadas. De Gil con el jugador, con su padre, de Simeone con el propio Julián... Y es esa llamada, la del Cholo (que estaba como loco ante la posibilidad del fichaje) al delantero la que reaviva la operación. Julián habla con Guardiola y le dice que quiere salir. El técnico da luz verde a ese adiós, aunque el primer precio que pone el City es desorbitado.
Sin embargo, como la opción ya era real, el Atlético empieza a echar cuentas. Recién aprobada (finales de junio) la ampliación de capital de 70 millones, en el club se volvieron "locos", según fuentes cercanas a esas negociaciones. Tras las inversiones en Le Normand (35 millones más variables), Gallagher (casi un intercambio por Joao Félix) y Sorloth (otros 35 millones más variables), Miguel Ángel Gil, durante un crucero, cierra la operación en 80 millones, que subirán otros 10 si se cumplen ciertos requisitos.
Hay quien, en el club, sintió mucho vértigo ante el fichaje, pues una inversión tan alta siempre es un riesgo, y aquí vuelve a lucir el nombre de Joao Félix. Sin embargo, estos primeros meses en el Atlético han disipado esas dudas. "Es buen chico. Introvertido, trabajador, discreto", definen a Julián en las oficinas. "Educado y humilde", añaden desde el vestuario. "Debe ser difícil llevarse mal con él", bromean las mismas fuentes.
Entre los trabajadores que rodean al primer equipo llama la atención esa personalidad del futbolista que, pese a viajar a todos los desplazamientos rodeado de un grupo de 11 personas (su novia, sus hermanos, las novias de los hermanos, padres, agentes, etc...), es capaz de aislarse y enseñarse como un profesional al que no cabe reproche alguno.
Y es que Julián Álvarez ha sido un hombre muy apegado a su familia desde pequeño. Los tres hermanos, Rafael, Agustín y el propio Julián se pasaban horas jugando al fútbol en una canchita muy próxima a su casa de Calchín. También iban juntos a los entrenamientos del equipo desde el Centro Educativo Rivera Indarte de esta población argentina de poco más de 2.000 habitantes. "A los tres o cuatro años ya vimos que era un nene diferente, tanto en lo físico como en lo técnico. Era especial", explica Rafa Varas, ese primer entrenador de Julián en el Atlético Calchín, a EL MUNDO.
Esos focos nunca deslumbraron al joven, que siempre se mantuvo humilde pese a su superioridad en el campo. "No recuerdo si con 9 o 10 años, le veo hacer un gol de rabona tras driblar a todo el equipo contrario. No lo festejó. Le aplaudió todo el estadio, incluso los padres de los rivales", recuerda Varas. Esa "varita" que dice su técnico que tenía, la vio también un ojeador argentino, Piero Foglia, que le consiguió una prueba en el Real Madrid con apenas 11 años. También les llamó el padre de Messi como intermediario del FC Barcelona: "Fue halagador, pero ya se había tomado el compromiso de viajar para la invitación del Madri"», explicó en una entrevista su padre.
Fueron apenas 20 días en España en los que el jugador argentino se calzó la camiseta del (hoy) eterno rival y con la que consiguió ganar un torneo de infantiles en Peralada (Girona). No obstante, la reglamentación impidió que los blancos pudieran hacerle un contrato a Julián, y él y su padre volvieron a Argentina. La Araña, apodo que le pusieron sus hermanos al ser imposible quitarle el balón, terminó en River, club del que siempre había sido hincha. River le puso el foco, el City, la lanzadera y con el Atlético ha despegado.
El argentino en un torneo infantil con el Real Madrid.IG
Su partido ante el Leverkusen dio la vuelta al mundo. Simeone le considera el relevo natural de Griezmann como estrella rojiblanca. En el vestuario secundan la ilusión del entrenador: "Lo vemos como todo el mundo, como un crack", afirman. De momento, lleva ya 16 goles y cuatro asistencias esta temporada y es el pichichi del equipo.
El clan argentino
La clave del encaje de Julián en el Metropolitano es el clan argentino, el mismo con el que fue campeón del Mundo en Qatar en 2022. Correa, De Paul y Molina (y Giuliano, que no estuvo en el Mundial) son la pandilla de Julián en España y los que le abrasaron a llamadas para que fichara por el Atlético. Con ellos se le vio en unas imágenes en una fiesta en Navidad, algo raro, porque Julián es un hombre tranquilo y que prefiere pasar el tiempo con su novia, Emilia Ferrero. Junto a ella y su perro Tarzán celebró recientemente sus 25 años.
La pareja se tuvo que mudar a otra urbanización del norte de Madrid después de que se descubriera que la primera casa que alquilaron en Boadilla del Monte era en la que se fotografió al Rey Emérito en actitud cariñosa junto a Bárbara Rey. Los paparazzis se apostaron en la puerta de un futbolista que siempre ha rehuido de los focos, aunque todos los del Metropolitano, y hoy también algunos del Bernabéu, le apunten a él.
La historia de la camioneta
Rafa Varas
Cuando llegó la pandemia no pude seguir trabajando en el fútbol así que tuve que buscar otro empleo. Me puse a vender alimentos a los supermercados a mi pueblo. Había pensado en vender mi coche porque se me había quedado pequeño para hacer el reparto y se lo estuve comentando a su padre. Doce horas después aparece una furgoneta en mi casa. "Te lo regala La Araña", me dijo su padre. Nos abrazamos y nos pusimos a llorar. Eso fue un sábado y como él estaba concentrado con su equipo no sabía si llamarle por si lo molestaba. A las 22.05 me envió un mensaje: "¿Te llegó el regalo?". Me puse a llorar otra vez. Esas cosas no pasan muy a menudo. El gesto no me sorprende conociéndole a él y a su familia. Él antes me había regalado una camiseta autografiada y ya estaba feliz.