La estadounidense, que tomó su largo parón para cuidar de su salud mental tras los problemas sufridos en Tokio, lució una sonrisa de principio a fin del evento
Simone Biles, durante uno de sus ejercicios.ALEX WROBLEWSKIEFE
La superestrella de la gimnasia Simone Biles, cuatro veces campeona olímpica, regresó este sábado a la competición conquistando el trofeo del US Classic, su primera competencia desde los Juegos Olímpicos de Tokio en 2021.
Biles, de 26 años, superó a una colección de importantes rivales con una fabulosa actuación en la que sumó un total de 59.100 puntos en las pruebas de barras asimétricas, barra de equilibrio, ejercicio de suelo y salto de potro.
La estadounidense, que tomó su largo parón para cuidar de su salud mental tras los problemas sufridos en Tokio, lució una sonrisa de principio a fin del evento en el NOW Arena de Hoffman Estates, a las afueras de Chicago (Illinois), donde fue celebrada por los 11.000 aficionados que llenaron las gradas
El Madrid se hizo pequeño en Lille, diminuto, y cayó como caen los equipos que durante demasiados minutos no respetan el torneo que le ha hecho gigante. Una desastrosa primera parte, un penalti innecesario de Camavinga transormado por David y un inerte arreón final para cerrar una noche de pesadilla en Lille. [Narración y estadísticas (1-0)]
La Copa de Europa es la competición que más respeta el Madrid. Siempre ha sido así y siempre será. Por eso la primera parte del conjunto blanco en Lille fue tan decepcionante. Poca intensidad sin balón, poca movilidad con él, despistes, errores en la entrega y un sinfín de defectos que provocaron el 1-0 con el que se llegó al descanso.
Ancelotti recuperó a Camavinga, que se estrenó en la temporada después de su lesión de rodilla, y le dio a Endrick su primera titularidad del curso. El brasileño superó a Raúl como el debutante más joven de la historia del club en Champions y pudo marcar, pero le faltó acierto.
Extrema relajación
Compartió delantera con su compatriota Vinicius, que probó suerte ante Chevalier en el minuto 6 antes de que Bellingham definiera alto un pase de Carvajal. Tres minutos después, Endrick arrancó a 40 metros de la portería, rechazó darle el balón a Vinicius y se abrió paso casi hasta el área pequeña, donde definió al pecho de Chevalier.
Era el minuto 18 y el Madrid veía puerta aunque no atinaba. Estaba despierto y vivo, pero no mató cuando pudo y el Lille subió marchas y creció en el partido. En el 24, Lunin, que debutaba en la temporada en sustitución del lesionado Courtois, se hizo gigante ante Jonathan David, estrella local, y desvió los dos intentos seguidos del delantero tras un centro de Zhegrova a la espalda de Militao.
La oportunidad impulsó al Lille, consciente de la extrema relajación del Madrid. Camavinga intentaba achicar agua en su Titanic particular. Era el más activo con y sin balón, pasando por encima de Tchouaméni y Valverde, imprecisos.
Víctima de la desidia
Pero todo lo bueno que hizo el francés en el primer tiempo lo echó por la borda en el minuto 44. Zhegrova lanzó una falta desde la frontal y el balón dio en el brazo de Camavinga, que lo tenía en posición antinatural. Después de revisar la pantalla del VAR, el italiano Mariani decretó penalti. David, desde los 11 metros, engañó a Lunin y puso el primero.
El gol fue de esos psicológicos, aunque el Madrid ya estaba hundido en sensaciones. Son ya demasiados partidos en los que parece que le cuesta entrar en ritmo, proponer y demostrar deseo de ganar. Especialmente fuera de casa, donde esta campaña sólo ha ganado a la Real. En Lille se volvió a demostrar que tiene muchas virtudes, pero hasta el momento la desidia es su gran defecto.
Ancelotti intentó cambiar lo que pudo en el descanso. Con Mbappé todavía renqueante y con Modric habiendo jugado 80 minutos en el derbi, el italiano dio entrada a Fran García y retiró a Mendy. Decisión técnica para refrescar piernas, pero sin trascendencia en el juego. Tan mal lo vio el italiano que llamó al galo y al croata.
El Lille celebra su victoria.FRANCK FIFEAFP
Mbappé dio algo más de aire al ataque, pero al Madrid le faltaban ideas. Vinicius, con poco ángulo, remató desviado un pase de Modric al espacio y Ancelotti quemó sus naves. Apostó por Güler en lugar de Camavinga y los blancos asediaron por pura inercia el área del Lille, dejando espacios peligrosos a la contra.
El tramo final dejó a un Madrid incapaz, llegando al área rival más por el peso de la camiseta y los nervios del Lille que por virtudes propias. Pero como esto es fútbol, tuvo opciones. Carvajal remató desviado un centro de Modric y en los últimos minutos Chevalier salvó a los locales. Güler cabeceó en dirección a portería un centro de Vinicius y Bellingham no pudo definir en boca de gol, evitando el portero el empate. En la siguiente jugada, el meta desvió un remate de Rüdiger a un metro de la línea y un defensa evitó el remate a gol de Vinicius.
No se detuvo el Madrid en busca del honor perdido, pero no lo encontró. Güler no anotó el último intento y los blancos sumaron su primera derrota. Una muy dolorosa.
Al día siguiente de ser condenado a pagar una multa de 10.800 euros por agresión sexual a Jenni Hermoso, Luis Rubiales ha conocido que el Tribunal de Arbitraje Deportivo (TAS) ha rechazado la apelación que presentó a los tres años de inhabilitación con que fue sancionado por la FIFA tras el episodio de la final del Mundial.
El máximo organismo del fútbol mundial le había castigado con esa suspensión de tres años para realizar "cualquier actividad relacionada con el fútbol" por haberse comportado de manera contraria a los principios del Código Disciplinario de la FIFA.
"La Formación Arbitral del TAS determinó que la sanción impuesta al Sr. Rubiales por la FIFA es razonable y proporcional", explica el tribunal internacional en una nota de prensa hecha pública este viernes. "El Sr. Rubiales apeló contra la decisión dictada el 16 de enero de 2024 por la Comisión de Apelación de la FIFA ("Decisión Apelada"), que confirmó la sanción de tres años de suspensión impuesta por un comportamiento contrario al Código Disciplinario de la FIFA (art.13) durante la final de la Copa Mundial Femenina de la FIFA Australia y Nueva Zelanda 2023".
La apelación perseguía anular la sanción o, subsidiariamente, anularla parcialmente. Sin embargo, el Tribunal ha dictaminado que el comportamiento de Rubiales durante la final dejó "múltiples y graves infracciones al Código Disciplinario de la FIFA (art.13) y consideró que no existía motivo alguno para considerar la sanción desproporcional. Por lo tanto, se rechaza la apelación del Sr. Rubiales y se confirma la Decisión Apelada".
Sacar conclusiones de un partido amistoso suele ser un ejercicio engañoso. Y si el partido se juega en Las Vegas, con un gran show montado alrededor, más todavía. La principal es que Rafael Nadal volvió a las pistas tras su lesión en los cuartos de final de Brisbane, hace casi dos meses, y que Carlos Alcaraz parece haberse recuperado del tobillo derecho, buena noticia de cara a su participación en Indian Wells la semana que viene. El resto es anecdótico.
Alcaraz derrotó a Nadal en el encuentro bautizado como el Netflix Slam, celebrado en el Michelob Ultra Arena del casino Mandalay Bay. Es parte de la irrupción del gigante del streaming en el negocio de los deportes en vivo. Y solo es el comienzo de la apuesta de la plataforma por este modelo de espectáculos. Hubo repartos de sets (3-6 y 6-4) y un súper tie break que cayó del lado del murciano de 20 años. Hasta cierto punto previsible.
Alcaraz comenzó dubitativo, cediendo una doble falta que le costó el primer break, sin demasiado ritmo y levantando el freno del acelerador, con la sensación de haberse llevado el choque con más facilidad de haber apretado un poco más los dientes. Parecía mostrar más ganas el manacorí.
El reciente campeón de Wimbledon no pareció querer reaccionar y fue a remolque en un parcial que duró 45 minutos y donde apenas tuvo tensión competitiva. Baste el dato de las nulas oportunidades de break que arrancó el de El Palmar en ese set y su inconsistencia en el saque. 6-3 en 38 minutos.
Y casi como si estuviera en el guión, el actual número dos del mundo apretó un poco y puso las cosas del cara en el segundo, con Nadal cediendo su saque con una doble falta. Un calco del primer set, solo que al revés, como mandan los cánones del espectáculo. Fue ahí, cuando se impuso cierta sensación de exigencia, cuando se notó lo justo de físico la leyenda del tenis mundial. El jueves, cuando debute en Indian Wells, sabremos más de sus verdaderas opciones de volver a dar guerra en el circuito ATP.
Aún faltaría un último giro de tuerca, un inesperado break por parte de Nadal para apretar la manga (5-4) y alargar algo más el espectáculo. No solo eso, cuando más apretaba el murciano, el veterano de 37 años se sacó un passing paralelo que puso al público en pie, marca de la casa. No pudo evitar, eso sí, que el partido se fuera al desenlace tras 48 minutos de segundo parcial.
El desempate fue, sin duda, lo más reseñable del partido, con un buen nivel de tenis entre ambos. Alcaraz tuvo cinco bolas de partido y el balear las salvó todas. La segunda, con otro passing demoledor sobre la subida del murciano a la red, puso al estadio de pie, volcados con las dos estrellas españolas. Hizo falta la sexta para cerrar el partido en poco menos de dos horas (14-12).
En general fue una experiencia grata para el público presente, con mucha presencia de hispanos en un estado, Nevada, donde son la principal. Nadal tuvo unos cuantos gestos hacia la grada que normalmente no se permite y concedió entrevistas entre juegos. Alcaraz, por su parte, regaló varios puntos a su admirado rival que, en condiciones normales, no dejaría escapar. Y todos contentos.
Tampoco faltó el baile de estrellas, con representación del mundo del deporte y del cine. Pau Gasol, Ona Carbonell, Charlize Theron, Catherine Zeta-Jones, Michael Douglas, Danai Gurira, Colin Kaepernick y un largo etcétera, en un estreno en Las Vegas para ambos jugadores que podría abrir la puerta a espectáculos similares en el futuro, a tenor de la respuesta y el entusiasmo del público.