Sólo Max Verstappen se mantiene estable. Sólo él sigue mostrando una solidez inquebrantable. El resto oscila, cambia, fluctúa, sube, baja, aparece, desaparece, viene y se va. Es difícil buscar más adjetivos para definir lo que está haciendo Max este
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Una semana después de su calamidad técnica en Las Vegas, McLaren reincidió con un clamoroso error para abrir las puertas de la victoria a Max Verstappen en Qatar. Una lamentable estrategia con Oscar Piastri y Lando Norris, que pasaron de la primera y segunda posición en la parrilla, a la segunda y cuarta en la meta. De modo que el británico ve reducida a 12 puntos su ventaja frente a Verstappen, mientras su compañero queda a 18 a falta de la última carrera, el próximo domingo en Abu Dhabi. Ajeno a estas diatribas, Carlos Sainz cazó su segundo podio del año gracias a su habitual consistencia y soberbia lectura de la carrera, mientras Fernando Alonso acabó séptimo. [Narración y clasificaciones]
La víspera había advertido de sus intenciones ("Si no le paso en la primera curva va a sumar más puntos que yo") así que Verstappen cumplió con rigurosa puntualidad ante Norris. Lo hizo aprovechando la zona impar de la parrilla, mucho más limpia, y las facilidades ofrecidas por Lando, que sabía de su ventaja y cómo manejarla.
Sin embargo, todo lo que podía considerarse mera rutina iba a estallar por los aires en la séptima vuelta, cuando Nico Hulkenberg forzó en exceso frente a Pierre Gasly, provocando la entrada del safety car. Ese momento pedía una jugada conservadora, pero McLaren, con sus dos coches en posición de privilegio, optó por inventar. Mientras toda la parrilla aprovechaba para su primer pit-stop, Piastri y Norris siguieron en pista. Dicho de otro modo, Verstappen seguía tercero, pero con una parada pendiente menos que sus dos grandes rivales.
Verstappen celebra su victoria en Losail, con un miembro de su equipo.ALTAF QADRIAFP
Cuando un atónito Norris reclamó explicaciones, la respuesta de su ingeniero de pista, parecía confirmar los peores presagios: "Ellos han perdido toda la flexibilidad para el resto de la carrera". En román paladino, lo que quería decir Will Joseph es que si se repetía otro safety car antes de la vuelta 35, únicamente lo aprovecharía McLaren, mientras sus adversarios deberían parar en esa vuelta y montar el duro hasta la meta. McLaren dejaba al mero azar de los dados lo que hasta ahora controlaba sobre el asfalto.
Como por un sortilegio, sobre el horizonte de McLaren volvía a sobrevolar el Mundial 2007, cuando sus clamorosos errores entregaron el título a Kimi Raikkonen. Esta vez, por no querer dividir la estrategia entre sus pilotos acabaron destrozando a ambos. Bien podían seguir esperando otro safety car como maná en el desierto, porque lo que tenían delante de las narices resultaba mucho más mundano. Para conservar al menos el podio debían apretar como almas que lleva el diablo.
Al final de la vuelta 24, los mecánicos cumplieron con la parada de Piastri (3,1 segundos) librándole de entrar en el infernal tren que venía montando Alonso. Un giro más tarde, Norris salvó otro match ball, reincorporándose medio segundo por delante del asturiano, sexto por delante de Isack Hadjar, George Russell y Charles Leclerc.
Antes de la carrera, Red Bull había sorprendido con su decisión de cambiar el motor de Verstappen, montando una unidad de potencia antigua. Desde que accedió al liderato, con 18 segundos de ventaja sobre el primer McLaren, Mad Max tuvo que exprimirla. Así hasta la vuelta 32, cuando tuvo que parar por última vez en boxes, para montar un juego de duros.
Por supuesto, el otro beneficiado del garrafal error papaya era Sainz. El líder de Williams, ajeno a cualquier titubeo, había mantenido a raya a Andrea Kimi Antonelli. Toda una hazaña al volante de ese monoplaza, con el que además tuvo que sujetarse los machos en la recta final. Mientras Alex Albon navegaba en zona de nadie, Carlos se batía el cobre frente a Norris.
El podio de Qatar, con Verstappen, Oscar Piastri y Carlos Sainz.ANDREJ ISAKOVICAFP
A 20 vueltas para la meta, el líder del Mundial se dio una pequeña excursión por la grava, a modo de preludio para sus penurias. Tras su último pit-stop en la vuelta 44, Lando cayó a la quinta posición, a la estela del rookiede Mercedes. Víctima del aire sucio, que tanto le ha lastrado este año, empezó a acumular fallos. De hecho, sólo pudo trepar a la cuarta plaza gracias a un despiste de Antonelli.
Al igual que Sainz, Alonso también había recuperado dos plazas en la salida, ante Russell y Hadjar. Desde ese sexto, se fue defendiendo como bien pudo, hasta que a 15 vueltas para la bandera a cuadros sufrió un trompo, cediendo el sitio frente al piloto de Racing Bulls. Al menos, un problema de Hadjar en el alerón delantero le permitió recuperar el sitio perdido.
Se oyó un grito de pura felicidad a través de la radio. "¡Adoro conducir, adoro conducir en este circuito!", exclamó ayer Fernando Alonso, entre carcajadas, tras concluir séptimo en la sesión clasificatoria del GP de Mónaco. Por segunda semana consecutiva, el bicampeón se colaba en el top-10, territorio vedado durante las seis primeras carreras del Mundial. "Un día especial en la temporada. Definitivamente un buen paso", concluyó.
Ese salto cualitativo del que hablaba el asturiano obedece a las mejoras implementadas por Aston Martin. En sus manos, el AMR25 ya puede codearse con Williams o Racing Bulls para liderar la zona media. Y resulta más que pertinente adjudicarle esa cuota de mérito porque Lance Stroll partirá hoy penúltimo. El canadiense cayó de mala manera en la Q1 y además fue penalizado con tres posiciones. Sólo la sanción de 10 puestos a Oliver Bearman le evitará el indecoroso farolillo rojo.
En lo estrictamente cuantitativo, la progresión de Aston Martin puede contabilizarse en 63 centésimas: del 1:11.563 con el que Stroll marcó la referencia el año pasado en Q2 a este 1:10.924 de Alonso. Sólo Haas, con 91 centésimas respecto a la pasada edición supera a la escudería de Silverstone.
"Extremadamente contento"
En la parrilla de hoy se espera con expectación a Adrian Newey, el ingeniero más laureado de la historia, que estrena en el Principado su uniforme verde. En una vieja libreta, el británico volverá a anotar cada detalle de los rivales. "Algunas de nuestras herramientas son débiles, particularmente el simulador", ha advertido el gurú del diseño este fin de semana. A pesar del aviso y de los dos años en los que ha cifrado la viabilidad del proyecto, se percibe otro ambiente en el garaje.
Ahora ese optimismo hay que trasladarlo a la pista durante 78 vueltas. Sin titubeos estratégicos, porque hoy, por primera vez, habrá que cumplir dos paradas obligatorias en el Principado. "Podemos tener suerte y acabar cuartos o quintos, o tenerla mala y terminar de nuevo fuera de los puntos", vaticinó el doble vencedor en Le Mans. En caso de cumplir otra carrera fuera del top-10 superaria sus funestos registros de 2015 y 2017 con McLaren.
En cualquier caso, Alonso admitía ayer sentirse "extremadamente contento" por su rendimiento en la qualy. Sin una sola queja por esa milésima que le separaba de Isack Hadjar, un novato que sigue encandilando con su Racing Bulls. "Ha sido genial verle. Ha disfrutado mucho con esas vueltas, siendo el único que ha pasado a la Q2 con los neumáticos medios", recalcó Andy Cowell, CEO y máximo responsable de las operaciones en pista de Aston Martin.
Alonso, con el AMR25, el sábado en Mónaco.ASTON MARTIN
Ahora, el AMR25 presume de prestaciones incluso en un entorno tan hostil como Mónaco, plagado de curvas lentas, la debilidad por antonomasia de Aston Martin. Según las previsiones de Newey, a comienzos de julio llegará otro paquete de actualizaciones aerodinámicas en el GP de Gran Bretaña. Asimismo, el próximo viernes, la FIA aplicará una nueva directiva técnica en Montmeló relativa a los alerones delanteros. Si Aston Martin sabe adaptarse a estos criterios de flexión, aún puede acercarse más a los puestos de cabeza.
En lo más alto del Mundial continúa McLaren, que ayer festejó a lo grande el éxito de Lando Norris. Fue la primera pole en Mónaco para la escudería de Woking tras 18 años. Un bonito homenaje para Alonso, que se la había apuntado en 2007, cuando compartía box con Lewis Hamilton. Por contra, el heptacampeón cerró ayer la jornada con una sanción de tres puestos, por interferir a Max Verstappen en las inmediaciones de Beau Rivage.
¿Labor de equipo de Hadjar?
Mad Max se vio incapaz de seguir el rastro de Charles Leclerc y Oscar Piastri, segundo y tercero, aunque en carrera podría contar el apoyo de Hadjar, que parte justo detrás. Si el francés de Racing Bulls, escudería hermana de Red Bull, ejerce de muro de contención frente a Alonso, Hamilton y Esteban Ocon podría generarse un hueco idóneo para la primera parada de Verstappen.
A esa ruleta de las estrategias lanzará también sus dados Aston Martin. Queda por saber la magnitud de la apuesta. ¿Asumirá todos los riesgos o se conformará con un plan más conservador? Desde luego, poco o nada tiene que perder el equipo, séptimo en el Mundial a 37 puntos de la quinta plaza de Williams. Bastante más delicada se antoja la decisión de los candidatos a la victoria. Pese a la superioridad de efectivos de McLaren, nadie debería descartar a Leclerc. Entre otros motivos porque Norris únicamente convirtió en victoria cuatro de sus 10 poles previas.
Alpine volvió a meter sus dos coches en la zona de puntos por segunda carrera consecutiva. Pese a la feroz guerra entre Pierre Gasly y Esteban Ocon, el equipo francés se confirmó en Barcelona como la quinta fuerza de la parrilla. Mientras, Aston Martin se desfondaba sin matices, para desdicha de Fernando Alonso, decimosegundo en la meta, sin opciones de entrar en la lucha por los puntos.
"Este circuito no miente y te dice dónde estás. Si tienes ritmo, luego te puedes recuperar, pero no lo teníamos", admitió el bicampeón en los micrófonos de DAZN. Un par de semanas después del conato de recuperación en Montreal, Aston Martin volvía a ahogarse en zona de nadie. Han pasado apenas 15 días, pero su rendimiento en Canadá debe interpretarse como un hecho aislado, en lugar de una recuperación consistente.
Una temporada más, Montmeló se confirmó como el más exigente banco de pruebas. El único equipo que mejoró su rendimiento respecto a 2023 fue McLaren, mientras el peor parado en esa comparativa fue Aston Martin. Sin agarre, patinando en cada curva, al AMR-24 no sólo le faltaba velocidad, sino que devoraba los neumáticos.
123 puntos menos
El ritmo por vuelta del monoplaza verde se quedó a 1,4 segundos de la cabeza. El octavo peor registro de la parrilla, sólo por delante de Visa Cash App RB y Williams. Y si lo valoramos en comparación con 2023, cuando el asfalto ofrecía mejores condiciones, su déficit se cifra en ocho décimas por vuelta.
"Fue un fin de semana frustrante, pero no del todo inesperado", concedió Mike Krack. "Una carrera para olvidar en un trazado que evidenció nuestras debilidades", añadió el team principal del equipo británico, consciente de que los remedios "no llegarán de la noche a la mañana".
Después de 10 carreras, la escudería de Silverstone ocupa la quinta plaza del Mundial de Constructores con 58 puntos, 123 menos que a estas alturas en 2023. Aun siendo preocupante, lo más grave del caso es que la dinámica se antoja calcada. Tras arrancar el Mundial con unas prestaciones más que decentes, especialmente en las sesiones clasificatorias, Aston Martin se ha ido diluyendo.
"No podemos engañarnos"
Un mes después de su debacle en Imola, Alonso volvió a ser doblado por los líderes. No hubo forma de encontrar la velocidad mostrada en Montreal, donde las largas rectas y las fuertes frenadas le otorgaban cierto respiro. "Cuando comenzamos a entender y maximizar el nuevo paquete aerodinámico llega otro nuevo. De modo que el proceso se reinicia", explicó el doble ganador de las 24 Horas de Le Mans.
"No podemos engañarnos. Debemos aceptar que no nos encontramos en una posición en la que podamos sumar puntos", subrayó Alonso poco después de cruzar la meta a 20 segundos de Nico Hulkenberg. A ese pesimismo se sumaba Lance Stroll, decimocuarto bajo la bandera a cuadros. "No entendí lo que le sucedía al coche. Fue una carrera bastante horrible", valoró el canadiense.
La preocupación se hace más acuciante a la luz de los resultados de Alpine, quien venía ofreciendo síntomas alentadores desde Mónaco.. En la qualy del sábado, Gasly ya se permitió el lujo de superar a Sergio Pérez, que sólo supo imponer la superioridad de su Red Bull con un adelantamiento al francés en la última vuelta. "Están mejorando cada vez más. Y probablemente nosotros estemos empeorando cada vez más", confesó el sábado Alonso.
Incluso sin actualizaciones, el ex equipo del asturiano supo optimizar sus recursos en Barcelona. El A524, visiblemente adelgazado, se antoja ahora un adversario muy serio en Spielberg y Silverstone. Aston Martin, por contra, precisa de un golpe de timón en Hungría para entrar en las quinielas una vez más. No hay una fórmula mágica, pero Alonso aún mantiene la esperanza. Al fin y al cabo, en Arabia Saudí, Australia y Japón cruzó la meta por delante de Mercedes. Si las evoluciones llegan a tiempo, aún cabría alguna sonrisa antes del inicio de las vacaciones.