El viaje de Mbappé a Italia crea fricción en el Madrid: “Era innecesario”

El viaje de Mbappé a Italia crea fricción en el Madrid: "Era innecesario"

Cuando cazaron a Kylian Mbappé bajando de su avión privado en el Aeropuerto de Barajas, los teléfonos de los responsables del Real Madrid comenzaron a echar humo y el vídeo se reenvió de un terminal a otro. Algunos estaban en los pasillos del RCDE Stadium esperando para acceder al palco de autoridades, desde donde presenciaron el duelo ante el Espanyol en el que los blancos podían decir adiós a la Liga de forma definitiva, y otros se sentaban ya en el sofá de su casa para ver tranquilamente el partido por televisión. A ninguno le gustó ver a la estrella del equipo, el futbolista más deseado de la última década, el que tardó seis años en llegar al Bernabéu y con el que han sido incapaces de ganar un título en esta temporada, dejando una imagen tan alejada de la realidad deportiva del equipo. Por eso a pesar de la victoria en Barcelona, el lunes amaneció con más runrún alrededor del delantero, que pasará nuevas pruebas el miércoles para decidir si llega o no al clásico.

«Es algo innecesario», comentan a EL MUNDO desde el vestuario, donde no entienden la forma de actuar de Mbappé. Como informó este periódico en su edición del domingo, antes de la cita contra el Espanyol ya había cierta molestia en el vestuario del Madrid por el viaje del francés a Italia junto a su pareja, la actriz española Ester Expósito. Sus compañeros comprendieron y apoyaron su último vuelo a París, en marzo, para buscar una segunda opinión médica de su lesión de rodilla, algo que, con permiso del club, suelen hacer todos los futbolistas.

Pero en este caso, la poca gravedad de su lesión (unas molestias en el isquio de la pierna izquierda) y la insistencia del club en que estaba haciendo «todo lo posible» por jugar el clásico no encajaban en la reflexión del vestuario, que veía el viaje «innecesario».

Mbappé estuvo en Valdebebas a comienzos de la semana pasada y volvió de nuevo ayer, lunes, después de varios días por la costa italiana, donde los paparazzi le encontraron en diversos puntos de Cagliari y en un yate en mitad del mar. Imágenes que llegaron rápido a los móviles de un vestuario que preparaba el partido contra el Espanyol. Nadie lo entendía ni lo apoyaba. En los despachos se pasaba de largo por sus vacaciones, pero se reconocía que tantas imágenes y vídeos no eran lo más adecuado en ese momento.

«Juntos y con todo lo que tenemos hasta el último pitido», escribió Jude Bellingham en su publicación en Instagram, donde también publicó una imagen de todo el equipo y otra con Vinicius, que acompañó con un emoticono haciendo el gesto de un guiño. El brasileño, por su parte, escribió «a muerte con este club» y recibió, entre otros, los comentarios de Lucas Vázquez o Benzema: «Número uno», le respondió el exdelantero del Madrid. Bellingham le contestó «hermano» a una de sus imágenes.

Mbappé, que sí felicitó a su compatriota Marcus Thuram por el Scudetto del Inter, no apareció por redes sociales para congratular a sus compañeros, algo que es habitual después de cada triunfo.

Tampoco parecía muy contento con la situación Arbeloa, que tras vencer en Cornellà dejó unas respuestas interesantes sobre el viaje de Mbappé a Italia. «Los médicos coordinan cuándo deben ir los jugadores a Valdebebas y cuándo no. A partir de ahí, cada jugador en su tiempo libre hace lo que considera oportuno y ahí no entro», dijo, antes de ser preguntado de nuevo por la comparación entre el compromiso de Mbappé y el de Vinicius, autor de dos goles.

«Yo no dudo del compromiso de ninguno de mis jugadores, saben lo importantes que son estos partidos. Me gusta cuando entienden lo que es esta camiseta, que no existe un jugador más grande que el Madrid», declaró, añadiendo que «no hemos creado lo que es el Madrid con jugadores que salen con esmoquin a jugar, sino con jugadores que terminan llenos de barro».

A su vez, cambió el tono para hablar de Vinicius: «Es un líder nato, todo el mundo le quiere y es una gran persona». La relación entre el brasileño y el francés es buena, pero el vestuario, que adora a Vinicius, pone su foco ahora en Mbappé. También lo hace la afición, molesta con los resultados y con la imagen.

kpd