Desde aquella primera ronda en Augusta National de 71 golpes en condiciones ventosas, Jon Rahm fue consciente de que algún día terminaría vestido de verde. Cinco años más tarde cumplía su sueño con la sexta victoria española en el Masters de Augusta. Solo Estados Unidos nos supera en triunfos en el torneo más icónico. Impresionante.
Otros cinco años más tarde Rahm celebra su primera década aquí, en nueve participaciones, donde nunca ha fallado un corte y cuenta con cinco finales entre los 10 primeros. Este año su nombre vuelve a sonar con fuerza, probablemente nunca ha dejado de hacerlo, pero desde que el de Barrika se fue al LIV Golf, la popularidad del español no ha salido demasiado reforzada. Segundo, primero, quinto y segundo es la mágica secuencia de los cuatro torneos en los que ha tomado parte en 2026, todos del LIV, donde acumula un resultado de 79 golpes bajo el par. “Me ha venido muy bien estar fuera tres meses, me ha dado tiempo a pensar en qué mejorar, cómo se sentía mi swing y qué necesitaba para mejorar, y sigo trabajando en ello”, comentaba Rahm en la ya clásica rueda de prensa de los martes en Augusta.
Después de atender a los medios, Rahm, junto a Sergio García, José María Olazábal y el mexicano Carlos Ortiz, ha jugado los segundos nueve hoyos de Augusta National. Sergio, que aparenta mucha incomodidad en este primer major del año, decidió acortar el entrenamiento y en el hoyo 15 enfiló directamente el camino hacia el 18. Por mucho Masters de Augusta que sea, había partido importante del Real Madrid.
“No sé si cambia mucho, la verdad, pero yo contento jugando cuatro vueltas. No sé si te prepara más o menos, pero yo, para competir, prefiero tener cuatro vueltas”, comentaba Rahm en referencia al cambio de los 72 hoyos que el LIV ha incorporado este año, y que parece que ha sentado muy bien al español, su juego está en mejor forma que nunca.
También habló Jon de sus negociaciones con el DPWT, que esperan lleguen a buen puerto. Sus palabras son siempre de agradecimiento al Tour europeo, al que “siempre defenderé y llevaré con orgullo la bandera del DPWT“. Es inevitable que en cada rueda de prensa que doy siempre haya una o dos preguntas al respecto. Ya estoy acostumbrado y no me altera psicológicamente. Estamos negociando, seguimos hablando y espero que para septiembre tengamos una solución buena para los dos. Hay torneos del circuito europeo que me encantaría poder jugar, como Wentworth, Francia, Dubái y, por supuesto, España. Y no quiero ni pensar en que no podré jugar el Open de España”, explicó el ganador del Masters de 2023, que se mostró optimista de cara a su participación en la Ryder Cup del año próximo.
Rahm tiene en su haber dos majors (Masters 2023 y US Open de 2021) y espera irse esta semana con el tercero, aunque es consciente de que repetir victoria en Augusta está solo al alcance de unos pocos privilegiados. “No es fácil ganar un torneo de Grand Slam; no es fácil ganar un Masters, pese a que cada año jugamos en el mismo
escenario; pero aún más difícil es ganar dos Chaquetas Verdes. En ausencia de Tiger y Phil Mickelson, solo tres jugadores están en Augusta este año y uno de ellos es José María Olazábal. Para mí sería un orgullo estar entre ese exclusivo club de dobles ganadores”.
Rahm comenzará el torneo el jueves desde las 19:08, hora española, junto al norteamericano Chris Gotterup, ganador de dos torneos este año, y la estrella sueca Ludvig Åberg.






