El Atlético de Madrid afronta en el Camp Nou la vuelta de las semifinales de la Copa del Rey con un FC Barcelona que cuenta con un once casi de gala salvo las ausencias de Lewandowski y Frenkie De Jong. Sin embargo, una de las claves del encuentro para Simeone estará en Lamine Yamal.
“Es un jugador individualmente muy bueno, desequilibrante sobre todo en el último tramo del juego. Tenemos que aprovechar la posibilidad que también nos da la posibilidad de atacar por ese sector, así que hay que llevarlo al lugar en el que siente más incómodo, que es defendiendo”, ha analizado el técnico argentino las fortalezas y debilidades que aporta el concurso del canterano culé al rival.
Son muchos los jugadores desequilibrantes en el equipo rival como Pedri y Raphinha, debilidad del Cholo y al que le hubiera dado el Balón de Oro. “No hace falta decir la importancia que tienen en cualquier equipo, son muy buenos y seguro que estarán”, ha apuntado.
El entrenador ha tenido un momento gracioso cuando un periodista le ha preguntado si firmaría el 3-0, sabiendo que, con los cuatro goles de renta, pasarían los rojiblancos. “No se puede saber antes del partido, hay que convivir con lo que va sucediendo, no puedo responder a esa pregunta porque sería adivinar”, ha declarado.
El Atlético de Madrid vuelve a unas semifinales de Copa del Rey y repite presencia en octavos de Champions. El entrenador valoraba el lugar en el que se situaba el equipo en marzo, pese a que quizás se podría exigir estar más cerca en laliga. “Cuando empieza la pretemporada se piensa que ojalá estemos en marzo peleando por todo”, ha comenzado el entrenador para luego añadir que “aunque aparezcan escenarios de temor, estamos fantásticos en el lugar que estamos”.
En la cabeza del técnico no es esta semifinal un partido que puede marcar la temporada pese a que lo califica de duelo “importante” y de los que los futbolistas quieren jugar. Pero que es la prensa la que considera que una victoria o una derrota marcará el devenir de la temporada del club rojiblanco. “Para los que necesitan llenar un montón de espacios, lo hay, para nosotros no hay mucho espacio que llenar”, ha concluido.
Uno relaciona el modo avión con esa 'metadona' que relaja la adicción al móvil cuando estamos ante un viaje. Poca gente apaga su dispositivo electrónico cuando emprende un vuelo, principalmente, porque no quiere. Y Garazi Sánchez (Getxo, 1992) era una de esas personas hasta que realiza un viaje a México el pasado verano y ve cómo el miedo y la ansiedad vuelven a escena en su vida. "Estaba en un lugar de paz y me encontré con que los miedos seguían vigentes", explica a EL MUNDO.
La surfista vasca, con una lesión de rodilla que no le permitió competir en el preolímpico para estar en París 2024 cuando venía de cosechar los mejores resultados de su carrera, se encontró desubicada. "No tenía el foco en qué hacer ni en qué controlar sino en lo que me faltaba", aludiendo a su ausencia en la cita olímpica por la que tanto había suspirado. El gatillo fue terminar una sesión de surf y en lugar de disfrutar la puesta de sol, la deportista corrió a ver el móvil.
Así que, tras avisar a su familia, la surfista decide apagar el teléfono durante 15 días y, además, registrarlo en un minidocumental que ella califica de "experimento" y que ha visto la luz recientemente en varios festivales de Bilbao. Su nombre es fácil imaginarlo: Modo Avión. Y su propósito "no es demonizar la tecnología, sino revisar nuestra relación con ella". "Si al que vea el documental le mueve algo... Por mi parte yo soy una persona más alegre, presente y consciente y a mí me llama a querer más de eso", apunta la protagonista, directora y productora de la pieza.
Los efectos de esos 15 días en el cuerpo de la deportista fueron menor dolor en la rodilla, desaparición del bruxismo y recuperar una mayor capacidad de concentración. En la mente, en cambio, fueron más profundos y revitalizadores como el disfrutar de estar más presente, aprender el impacto del miedo en su bienestar y aumentar su nivel de disfrute sin presión. En resumen se trata de: "Vivir durante 24 horas una vida más real", apunta.
El resultado son 16 minutos de una reflexión profunda sobre el impacto del miedo, la tecnología y la ansiedad en nuestra vida. "Las redes sociales generan una conversación constante sobre las vidas de otros", explica Sánchez y apunta que ella se ha quitado de muchas y se ha puesto límites horarios en otras porque se replantea la velocidad en la que vivimos y quiere aprender a estar presente. "Mirar una pantalla 6 horas al día interfiere en nuestra salud y quitando esas 6 horas mi vida mejoraba tanto a nivel de salud como de rendimiento deportivo", revela.
Portada del documental de Garazi.E. M.
Este es el segundo proyecto audiovisual de la surfista tras el documental, "Vergüenza", que habla sobre la conexión con el océano, la naturaleza y la importancia del respeto por el medio ambiente respecto a los hábitos de vida y de consumo. Aquella pieza se completó con una serie de charlas con expertos en los que se ampliaban estos temas: "Quitando la vergüenza".
La inclinación artística de la surfista tiene que ver, además de con el deporte que hace, que cree que tiene una condición más "creativa" que otras disciplinas, con la reflexión a la que le llevó un terrible accidente en la playa de Hossegor en 2018 que casi la deja en silla de ruedas. "Fue un golpe del que despertar, porque no se trataba de mi carrera deportiva sino de volver a andar, pero luego te acomodas y vuelves a la velocidad de la vida", reflexiona la deportista.
Así la velocidad vuelve a ocupar la rutina de una surfista prometedora que regresa al mar y a la competición porque "un susto nos despierta y nos cambia pero luego nos dejamos volver a llevar" hasta que vuelve el miedo, la ansiedad, el estar en un campeonato de surf pensando no en cómo coger mejor una ola sino en que si la fallas, perderás patrocinadores, becas y todo lo que te permite seguir dedicándote profesionalmente a lo que amas.
Demasiada velocidad
El accidente fue un obstáculo, pero una vez pasado quedó atrás y los viejos hábitos, con ellos los viejos miedos, volvieron a aparecer. "Hay que parar y corregir sabiendo que luego vamos a seguir fallando. Las lesiones te paran y te traen aprendizaje", apunta la surfista, pero también es consciente de que "desde el miedo, las decisiones que tomamos no son muy inteligentes".
Aunque en medio de la tormenta, ella consiguió encontrar la razón. Desconectó y supo reconocer que sus problemas son temas que muchos deportistas se cuestionan desde su posición de deportista de élite: fin de la carrera, pobres resultados, presión mediática... y que, además, pueden aportar si son contados como hacía Michael Robinson en Informe Robinson, una de las inspiraciones de Sánchez. Finalmente, todo se resume en la respuesta a una pregunta que la propia Garazi se hace a diario y recomienda que esté en las rutinas habituales de todo el mundo: "¿Cómo puedo hacer para estar más contenta?".
Una carrera frente a una petrificación. La historia corrió del lado francés y, tras el fallo de Gabriel, sacudió a Luis Enrique y detuvo a Mikel Arteta. Pesó más el argumento del asturiano de repetir que la ilusión del vasco de ganar la primera. Pesó más el fútbol ofensivo del PSG: 75% de posesión, 21 disparos y 11 saques de esquina, frente a la muralla del Arsenal: 7 disparos, 3 paradas frente a 0 y sólo 285 pases. "Esto es aún más fuerte que el año pasado porque sabíamos antes del partido lo difícil que sería jugar contra el Arsenal", dijo el asturiano.
Lo fué. Se venía de lograr el primer título tras masacrar con cinco tantos a un Inter de Milan desdibujado. Y en Budapest había que remontar a un Arsenal que sólo había recibido seis goles en esta Champions. "La final fue muy difícil", expresó Luis Enrique. Y aburrida. Porque los británicos quitaron el alma al encuentro confiando en su poderío defensivo. "Han metido la ocasión que han tenido y han defendido el resto del partido. Nosotros no hemos cambiado el plan y al final hemos ganado", desgranó Fabián sobre lo que se encontraron tras verse por debajo en el marcador.
"Sólo quedaba pedirle a Dios que nos ayudara", pidió Pacho. Y debió de escuchar. Y es verdad que también lo merecieron. Porque Vitinha y Barcolá pudieron evitar hasta la prórroga, pero el balón no quiso entrar como tampoco en el disparo al poste de Kvaratskhelia. "Ha sido un gran final sobre todo a balón parado. Les deseo lo mejor porque es un gran equipo", añadió el central sudamericano pese a que fueron ellos los que consiguieron contrarrestar la principal arma de los gunners esta temporada. Han sido 29 goles, sin contar penaltis, 25 en Premier League y cuatro en Champions. Pero los defensas galos conocían perfectamente cómo proteger a Safonov.
No fue el ruso el parapenaltis que dio la Intercontinental al equipo francés ante el Flamengo de Luis Enrique. Cuatro detuvo en aquella tanda frente a ninguno en esta. Sólo tuvo que acompañar con la mirada los lanzamientos de Eze y Gabriel. De hecho, como si su sangre fuera de hielo, no mostró el guardameta la alegría de sus compañeros tras el fallo del central brasileño. Comedido incluso hasta en el podio de los ganadores.
Allí quien retrajo su protagonismo que no su alegría fue Luis Enrique. En un tercer plano se colocó cuando Marquinhos elevó la orejona al cielo. "Hemos demostrado que lo deseábamos de verdad desde el primer día de esta temporada. El entrenador dijo que es aún más difícil ganar dos veces", declaró el capitán brasileño, que terminaría con la copa por sombrero. Sorprendió que el segundo que levantó la orejona no fue un jugador, tampoco un técnico, sino un Al Khelaifi que ha dado con la tecla con el técnico asturiano.
"Esto como que sólo se lo he visto hacer al Madrid no tengo ni idea de cómo va. La primera fue histórica, la segunda lo va a ser más, el PSG necesitaba meterse en el grupo de los mejores equipos, ahora estamos ahí", expresó un entrenador que logra su tercera orejona y empata con Zidane, Guardiola y Bob Paisley. Es la segunda consecutiva para él y para el club, una hazaña que sólo ha conseguido el equipo blanco desde que la Copa de Europa mutó en Champions League.
Quieren más
Si alguien piensa que la obra del asturiano en el PSG termina aquí, está muy equivocado. "Estos jugadores son diferentes, los tengo que parar de entrenar y siguen, cuando alguien disfruta de lo que hace no tiene mérito. Para mí, este equipo va a competir el año que viene seguro", desveló el entrenador y luego le secundó uno de los jóvenes a los que él le dio la alternativa. "Esto no ha terminado. La segunda ya está aquí, vamos a seguir trabajando. ¡Vamos a ganar la tercera Champions!, gritó Doué, uno de los más desatados en las celebraciones del equipo francés.
Conseguido el objetivo, la vista se desviaba a las celebraciones, que resultaron un auténtico caos el año pasado. Tanto Marquinhos como el propio PSG en sus redes sociales han pedido "tranquilidad" a sus aficionados a la hora de celebrar este histórico título. Pero no dio tiempo y en París, al cierre de esta edición, ya se habían producidos varios altercados y decenas de arrestos. "Una nueva estrella brilla sobre París! Bravo al PSG que hace soñar a toda Europa. Francia está orgullosa", escribió el presidente francés, Emmanuelle Macron en sus redes. Siempre que esa estrella no caiga sobre las calles de la capital de su país.
Tuvo que llegar en el momento más inoportuno del año. La primera derrota en el Metropolitano de este curso terminó con el sueño del Atlético de colarse en el top 8. Era muy complicado, casi imposible, pero lo que no entraba en la cabeza es sucumbir ante un Bodo Glimt que, también hay que decirlo, venía de ganar 3-1 al Manchester City en su casa. "El camino que estamos recorriendo es bueno y necesitamos mantenerlo y estar firmes", expresó Diego Simeone tras el encuentro.
El camino este curso les lleva a una eliminatoria que no jugaron el año pasado, aunque luego fueron eliminados por el Real Madrid en octavos. "No tengo nada para reprochar a mi equipo", insistió el técnico sobre el esfuerzo de los suyos y apuntó que terminó más decepcionado en Galatasaray donde se tuvieron más ocasiones.
Pero lo cierto es que ante el Bodo Glimt se disparó 27 veces para hacer un gol. Lo hizo el de siempre en este 2026, Alexander Sorloth, que ha hecho ya cinco, más de la mitad de los de su equipo este año. Luego las ocasiones fueron de todos los colores, pero el balón no quiso entrar y Julián sigue sin ver puerta desde hace nueve partidos. "Seguimos trabajando y buscando distintas maneras de hacer gol", manifestó el técnico.
En los mismos términos se expresó Koke: "Lo hemos intentado de todas las maneras pero la pelota no ha querido entrar". El capitán dice que el equipo jugó bien y generó mucho, pero recordó la famosa contundencia a la que siempre alude el Cholo que les podría haber servido para evitar la repesca. "Queríamos quitarnos esta fase pero no estamos eliminados y queda muchísimo", expresó un futbolista que recordó la hazaña que protagonizó el campeón de la última Champions. "Fíjate en el PSG el año pasado", añadió.
Críticas al equipo
No pasaron desapercibidos ni para el capitán ni para el técnico los silbidos del Metropolitano. La primera vez fue por el cambio de Barrios por Le Normand, cuando el equipo ya perdía y quedaban 15 minutos. La segunda, al finalizar el encuentro. "Es normal, la gente ha venido a ver a su equipo ganar", ha justificado Koke mientras que para el Cholo ha dicho que "sólo queda trabajar y dejar al hincha que se exprese".
Pero respecto al cambio, pocas opciones tenía el técnico al mirar a su banquillo. Almada era el único jugador de ataque del que pudo disponer el Cholo ya que Giuliano, aunque estaba en el banquillo, no pudo ser de la partida aquejado de una fiebre. Se le ha preguntado al entrenador si tras las salidas de cuatro jugadores en este mercado de invierno la plantilla se ha quedado corta. Tras un arqueo de cejas y una pausa que ha dicho más que mil palabras, ha recordado: "Estamos trabajando de cara a lo que podamos traer y hablar poco y esperar a que pase algo... o no", ha concluido,