El partido entre el Rayo Vallecano y el Oviedo, correspondiente a la jornada 23 de LaLiga EA Sports, ha sido suspendido debido a que “en el momento actual, el terreno de juego (del estadio de Vallecas) no reúne las garantías necesarias para la celebración del encuentro en condiciones de seguridad”, informó LaLiga en un comunicado.
LaLiga destaca que el Rayo Vallecano ha realizado “importantes esfuerzos durante esta misma semana, acometiendo el cambio completo del césped del terreno de juego, con el objetivo de que el partido pudiera disputarse con normalidad”.
“Sin embargo, las condiciones climatológicas adversas durante la ejecución de estos trabajos, así como las previsiones meteorológicas para las próximas horas, con continuidad de lluvias, han impedido que el césped alcance el estado óptimo necesario“, detalla.
Durante todo este proceso, LaLiga ha estado monitorizando de manera constante las labores de mantenimiento y adecuación del terreno de juego, trabajando de forma coordinada con el club y realizando un seguimiento continuo de la evolución de las condiciones del campo.
Tanto el club como LaLiga han puesto todos los medios a su alcance para tratar de agotar todas las opciones de disputa del encuentro hasta el último momento.
Esta decisión de LaLiga de suspender el partido supone un nuevo capítulo con el estado del césped como protagonista. En las últimas semanas el técnico del Rayo, Iñigo Pérez, así como varios jugadores mostraron su disconformidad con el estado del terreno de juego declarando que “no es apto para un club de Primera” o calificándolo de “vergüenza”.
Esas quejas provocaron que la directiva, antes de acometer una reforma íntegra del césped, tratase de buscar otra fórmula para solucionar el problema. Se decidió un tratamiento conservador que no funcionó en las zonas de las áreas y los laterales y, al comprobar que no había mejoría, se optó por cambiarlo por completo.
De conformidad con la normativa vigente, LaLiga informa que se establecerá un plazo para la presentación de propuestas de nueva fecha para la celebración del encuentro.
La decisión de la Confederación Africana de retirar el título de la Copa de Áfricaa Senegal y otorgárselo a Marruecos ha provocado una gran polémica en el mundo del fútbol. La Federación Senegalesa ha calificado de "injusta" la decisión y ha anunciado que recurrirá ante el Tribunal de Arbitraje del Deporte (TAS).
"La Federación Senegalesa de Fútbol denuncia una decisión injusta, sin precedentes e inaceptable que desacredita al fútbol africano", escribió en un comunicado publicado en las redes sociales. "Para la defensa de sus derechos y de los intereses del fútbol senegalés, la Federación interpondrá, en el plazo más breve posible, un recurso de apelación ante el TAS en Lausana", añadió.
Marruecos fue declarado campeón de África el martes después de que el Comité de Apelación de la Confederación Africana de Fútbol respaldara su protesta y determinara que la retirada de Senegal durante la final del 18 de enero constituía motivo suficiente para su descalificación y para declarar el resultado del partido como 3-0 a favor del equipo anfitrión.
Senegal había ganado la final en Rabat con un gol en la prórroga, pero antes había protagonizado un abandono del campo de 14 minutos tras la concesión de un penalti en su contra en el tiempo añadido al final de los 90 minutos reglamentarios.
La protesta fue instigada por el entrenador Papa Bouna Thiaw, quien posteriormente recibió una larga sanción, y vio al veterano delantero Sadio Mané convertirse en héroe al intentar que sus compañeros regresaran al terreno de juego. Mientras, los hinchas senegaleses intentaron invadir el campo y lanzaron objetos hacia el terreno de juego.
Una vez que Senegal volvió al campo, el árbitro permitió que el juego continuara, y Brahim falló un penalti para Marruecos en el último suspiro. El encuentro se fue entonces a la prórroga y centrocampista Pape Gueye marcó el gol de la victoria de Senegal en el minuto 94.
Sin embargo, este martes, el Comité de Apelación de la CAF señaló que, al abandonar el campo, Senegal infringió el reglamento del torneo, perdió el partido por incomparecencia y declaró vencedor a Marruecos por 3-0.
IG:Moussa Niakhate
Las redes sociales se incendiaron tras la decisión de la CAF y, entre las duras reacciones, el defensa senegalés Moussa Niakhaté, que juega en el Olympique de Lyon, publicó una foto suya levantando la Copa de África, con el comentario: "Vengan a buscarla, están locos estos tipos".
Inmediatamente fue imitado por compañeros de su selección que compartieron el mismo tipo de imágenes.
El comité de apelación de la CAF justifica su decisión en aplicación de los artículos 82 y 84 del Reglamento de la Copa Africana de Naciones (CAN), según los cuales, si un equipo "se niega a jugar o abandona el terreno de juego antes del final reglamentario del partido, se le considerará perdedor y quedará definitivamente eliminado de la competición en curso".
En un comunicado, la Federación Marroquí de Fútbol indicó que su iniciativa "nunca tuvo por objeto cuestionar el rendimiento deportivo de los equipos participantes en esta competición, sino únicamente solicitar la aplicación del reglamento de la competición".
El precedente
El TAS, con sede en Suiza, ya tuvo que intervenir en 2019 cuando el club marroquí Wydad Casablanca abandonó el partido de vuelta de la final de la Liga de Campeones africana, también en protesta por el VAR.
En aquel caso, el equipo se negó a continuar, y el árbitro declaró ganador a su rival, el Esperance. Sin embargo, el comité ejecutivo de la CAF ordenó sorprendentemente repetir el partido. El Esperance llevó el asunto al TAS y fue finalmente declarado campeón, mientras que la CAF fue duramente criticada por intentar anular la decisión arbitral.
La decisión del árbitro congoleño Jean-Jacques Ndala de permitir que la final de la Copa de Naciones continuara en enero, en lugar de detenerla y declarar vencedor a Marruecos tras la retirada de Senegal, probablemente será un elemento clave en cualquier argumento para restituir a Senegal como campeón.
"Nadie podría haber imaginado una decisión así dos meses después de la final", afirmó el veterano entrenador Claude Le Roy, quien dirigió a Senegal entre 1988 y 1992. "Durante años, todas las decisiones arbitrales han sido ignoradas por la CAF", añadió en la televisión francesa, según recoge Reuters.