Vuelve un clásico europeo de los últimos años y un clásico en el corazón de Diego Simeone, ex jugador de los equipos que el miércoles se enfrentan en Champions en esta quinta jornada de la máxima competición continental. “El Inter es un equipo que juega muy bien, con personalidad, que tiene claro el patrón de ataque”, ha alabado el Cholo y calificado de “increíble” su plantilla.
Hace un par de años, los rojiblancos consiguieron, en esta competición, llevarse los octavos de final contra pronóstico ante el entonces líder de la liga italiana. Hoy el Inter llega tras perder el derbi de Milan, pero aún no ha perdido en Champions en las primeras cuatro jornadas. “Sus números hablan por sí solos”.
El técnico argentino, no obstante, no ha querido colocar este partido como crucial en la temporada por lo que queda de curso, que es mucho. “Todos los partidos son importantes, da igual el rival que sea. Lo fundamental es seguir una línea continua para seguir demostrando valor y crecimiento, partido a partido”, ha declarado el entrenador.
“mejoría del juego colectivo”
Desde el Atlético no quieren valorar lo que ha cambiado Christian Chivu de un Inter que ha llegado a dos finales europeas en los últimos años, pero sí que apunta su entrenador a la “mejoría del juego colectivo” y a la importancia de la profundidad de plantilla: lo que le aportan los cambios.
Precisamente, tampoco anda corto de jugadores importantes el Atlético. En el último partido contra el Getafe salía Nahuel Molina para sustituir al lesionado Llorente y el argentino cumplió con creces, pese a las críticas que había recibido en otras actuaciones. “Es un partido importante para el equipo, lo que pase conmigo es secundario”, ha expresado el defensor.
La clave para Molina sobre la competitividad de una plantilla está en su técnico, que le observaba con un gesto amable. “Siempre me estuvo insistiendo, me impulsó a que siga entrenando fuerte y siempre creyó en mí”, ha revelado el argentino que, probablemente volverá a ocupar el perfil derecho.
Pendientes de Giuliano
Un carril que aún no se sabe si contará con Giuliano Simeone, ausente en Getafe por precaución, pero que seguramente estará disponible para el importante duelo ante el Inter. “Un plantilla como el Inter, tras perder el derbi, cierra y se pone a pensar en Champions. Ha llegado a dos finales, es un equipo fuertísimo. Candidato a vencer en italia y en la máxima competición continental”, ha concedido Simeone.
Un equipo, por cierto, al que el técnico le ha vuelto a lanzar un guiño diciendo que, si alguna vez abandonara el Atlético, le gustaría entrenarlo. Milan sigue siendo una ciudad muy importante en el pasado del Cholo y el Inter sigue ocupando un espacio en su corazón. “No depende de mí, pero me imagino alguna época en el banquillo del Inter”, ha concluido.
Ante esta eliminatoria de Champions, viene a la mente una antigua campaña de la DGT que tomaba una frase muy manida del refranero español: "Los errores se pagan". "Cada vez más", añadía aquel anuncio muy vigente en la eliminatoria del Atlético de Madrid. "Si hoy la diosa fortuna viniera de nuestro lado el resultado sería otro", lamentaba Diego Simeone en la rueda de prensa posterior a la dura derrota en Dortmund.
No llegaba el electrónico al minuto cinco cuando Morata comenzó una cabalgada absolutamente solo camino de la portería de Kobel. Ese tipo de ocasiones donde te da tiempo a pensar si te has dejado la luz del baño encendida en Madrid. Tanto elucubrar del madrileño terminó por hacerle marrar la ocasión tras una picadita inocente al portero suizo. Resoplaba desesperado Simeone.
No sería la única ya que Correa tendría otra en la segunda parte que hubiera puesto a los rojiblancos, de nuevo, por delante en la eliminatoria. Pero la del argentino se fue también lamiendo el palo. Otro resoplido. "Ellos han tenido la suerte de convertir dos goles más", contaba Ángel Correa al finalizar el encuentro.
"podríamos haber ganado 6-4"
Así, cuando Sabitzer hacía el cuarto, el que echaba al Atlético de la Champions League, la mente de los rojiblancos volvía a esas ocasiones marradas, pero también a las que se tuvieron en la ida. Aquel partido fue de tres a cero, si el Atlético hubiera tenido otra delantera. "En los dos partidos las mejores situaciones de gol fueron las nuestras", apuntaba Simeone.
Pero en el fútbol no se vive de ocasiones, sino de contundencia. Y esa es la que mostró el Borussia en todas las aproximaciones que hizo al área rojiblanca. "Ellos fueron contundentes, hicieron muchos goles. Si tuvieramos la misma contundencia podríamos haber ganado 6-4", detallaba el argentino.
Pero, pese a mencionar las estadísticas sobre lo complicado que es "ensayar la contundencia", al Cholo se le olvidó mencionar que los alemanes dispararon el doble de veces que los españoles, el triple de ellas a puerta. No fue solo una cuestión de acierto, también fueron matemáticas.
Simeone, el martes, en la zona técnica del BVB Stadion.EFE
No quiso Simeone mencionar el motivo del cambio de Morata al descanso, quizás el trabajo que le aporta el ariete le resultó insuficiente en un partido donde se necesitaban goles. Algo que sí aportó Correa tras su salida.
Pero lo cierto es que si Morata lleva mes y medio sin marcar un gol, Griezmann ha tenido claroscuros tras su vuelta de la lesión de tobillo. Lo que pasa es que la parroquia rojiblanca confiaba en que el francés diera su mejor versión ante uno de los partidos más importantes del equipo esta temporada y lo cierto es que fue completamente anulado por la defensa amarilla.
Si Mbappé y Haaland habían decepcionado en sus partidos de ida de cuartos, el delantero del PSG se ha redimido en la vuelta y el noruego tendrá una nueva oportunidad este miércoles. El 7 rojiblanco estrelló la suya ante el 'Muro Amarillo'.
Objetivo Champions
Vuelve el Atlético a decepcionar ante un reto que, a priori, parecía asequible dada la calidad de su plantilla y a lo exhibido en el Metropolitano. Pero los rojiblancos volvieron a mostrar su peor cara como visitante y alargaron su racha de tantos recibidos a 11 partidos seguidos. En esta ocasión fueron cuatro, una losa muy pesada si falta pólvora arriba. "Es un día duro del que tenemos aprender de estas situaciones porque en un futuro nos pueden servir", exresaba Koke al finalizar el duelo.
Ahora, el objetivo de la temporada se centrará en conseguir plaza para volver a intentarlo el año próximo. Sería el duodécimo consecutivo desde que llegó Simeone, un récord sólo al alcance de pocos grandes clubes europeos. Flaco consuelo en una noche aciaga para el club colchonero.
Dani Olmo y Pau Víctor podrán terminar la temporada en el FC Barcelona. El Consejo Superior de Deportes (CSD) ha estimado el recurso de alzada del club y de los futbolistas y permite que ambos puedan seguir jugando este año sin perjuicio de que el Barça esté sobrepasado en el límite salarial en lo que al control financiero de LaLiga se refiere.
El Gobierno considera incompetente a la Comisión de Seguimiento del Convenio de Coordinación compuesta por LaLiga y la Real Federación Española de Fútbol y declara nulo de pleno derecho el acuerdo para la desinscripción de los dos futbolistas culés. Escribe el CSD que esa incompetencia "se ha constatado de un modo evidente e incontrovertido" durante el proceso.
En sus alegaciones, LaLiga y la RFEF defendieron que esta comisión no adoptó el acuerdo, sino que ratificó otros previos adoptados por los órganos competentes, algo que rechaza el CSD y recuerda que "en Derecho, tan importante es el fondo y la justificación material de las decisiones como las formas, los procedimientos y las competencias".
El organismo gubernamental ha dejado a un lado la parte reglamentaria de la patronal y se ha centrado en el mantenimiento del derecho al trabajo de los futbolistas, como ya esbozó en la cautelarísima que les concedió el pasado 8 de enero después de que LaLiga negara la inscripción de ambos por no cumplir el club en tiempo y forma el Fair Play financiero.
El departamento jurídico del CSD, tras estudiar el recurso de más de 52 páginas y 60 documentos así como las alegaciones tanto del club, como de LaLiga y la RFEF, ha decidido mantenerse en línea con su decisión cautelar.
El CSD disponía hasta el 7 de abril para resolver este recurso de alzada ya que el plazo máximo de respuesta es de tres meses. El organismo ha apurado la respuesta que llega poco después de las manifestaciones de varios de los implicados en la cuestión reglamentaria.
LaLiga ha afeado, a través de un comunicado, ese alargamiento de plazo por parte del organismo gubernamental y la celeridad que se dio para conceder la cautelarísima el pasado enero. También ha manifestado que la renovación de las licencias o su nueva inscripción es un acto que resulta de la "aplicación automática" de las normas y que es algo que realiza el sistema de LaLiga Manager.
Manifiestan también que las licencias de los futbolistas expiraron "de forma automática el día 31 de diciembre de 2024" y que no se produjo ningún acto federativo para ello. Así, explican que la nulidad de pleno derecho por incompetencia debe ser porque exista otro órgano expresamente competente para ello, algo que el CSD no menciona.
El Fair Play
LaLiga, que ya ha anunciado que recurrirá la decisión, había presionado de manera previa a este dictamen con un comunicado en el que anunciaba que desestimaba la palanca del FC Barcelona de la venta de los derechos de los palcos VIP por 100 millones de euros. La patronal comprobó que el propio club no computó ese ingreso en unos documentos posteriores sobre su estado económico con lo que procedió a reducir su Fair Play Financiero de nuevo al 1/4.
El Barça había conseguido volver al 1/1 el pasado 3 de enero cuando se presentó un informe de una auditoría, Abauding SL, en el que sí se incluía ese apunte económico. Pero una tercera compañía, Crowe Auditores, no contempló ese ingreso.
El máximo organismo del fútbol profesional anunció además que denunciaría al Instituto de Contabilidad y Auditoría de Cuentas (ICAC) a Abauding SL, el auditor que fue nombrado por el club el 31 de diciembre de 2024, sustituyendo a Grant Thornton y que certificó la contabilización de la referida operación corporativa en la cuenta de la entidad.
En su dictamen, el CSD no entra a valorar el control económico ejercido por LaLiga pero recuerda que fue éste el que validó el Fair Play financiero del equipo el 3 de enero. Responde que si en fechas posteriores "el mismo órgano manifiesta una posición distinta sobre la misma operación, se trata de una cuestión de índole económica y de reglas internas que deberá ser tratada, en su caso, en el ámbito propio de LaLiga".
El Barça, en guerra
El presidente blaugrana, Joan Laporta, respondió que esta comunicación es un "intento de desestabilizar al equipo". "La sensación es de que como no nos pueden ganar en el campo lo intentan en los despachos. Como presidente del Barça no lo voy a permitir", declaró y aseguró que los servicios jurídicos de la entidad estaban revisando el escrito para responder de la "forma más contundente que sea necesaria".
El FC Barcelona alcanzó el pasado miércoles la final de la Copa del Rey tras vencer al Atlético de Madrid en el Metropolitano con gol de Ferran Torres. Dani Olmo no pudo estar en el choque puesto que se retiró lesionado en el duelo ante Osasuna por una dolencia miofascial en el aductor de la pierna derecha que le tendrá apartado de los terrenos de juego unas dos semanas más. Pau Víctor apenas ha jugado 26 minutos en todo lo que llevamos de 2025.
Llegaba el Inter en octavos de Champions, último finalista de la competición, sin perder desde septiembre, salvo un duelo en Coppa ante el Bolonia. Con una riqueza táctica y técnica que impresionaba en Europa. El partido de San Siro para el Atlético de Madrid fue como una visita al dentista salvada por Oblak, como anestesista, y por una gran falta de acierto italiano. Entonces, el éxtasis en la vuelta en el Metropolitano, de nuevo con el esloveno como héroe.
El Atlético de Madrid volvía a hacerlo. Como ante el Chelsea en 2014, el Bayernde Múnich en 2016 y el Liverpool en el 2020, el equipo rojiblanco se sobreponía a una presunta inferioridad sobre el papel para salir victorioso, aunque fuera en la agonía de la tanda de penaltis. "Gran parte de los logros del Atlético son mentales, ante los grandes se motivan", explica a EL MUNDO el ex guardameta rojiblanco, Abel Resino.
Una de las primeras gestas futbolísticas fue la remontada ante el Chelsea de Mourinho en Stamford Bridge en 2014. Era el acceso a la primera final de la Champions del Cholo y la segunda en la historia del club. Los pupilos del argentino tuvieron que sobreponerse no sólo al empate a cero del Calderón en la ida, sino a que 'su Niño', Fernando Torres, adelantara a los blues en la primera media hora del encuentro.
"Sentíamos que podíamos con cualquiera. Habíamos ganado todo y nos faltaba la Champions. Fuimos muy superiores, a pesar de que ellos se adelantaran", cuenta Mario Suárez, uno de los mediocentros titulares del conjunto rojiblanco. Adrián y Diego Costa de penalti darían la vuelta al marcador, Arda Turán remataría al Chelsea y encargaría el ticket para la final de Lisboa, que se terminaría perdiendo con el Madrid.
Adrián tras marcar al Chelsea.
El viaje a la segunda final del Cholo conllevaría otra semifinal que asombraría al mundo y daría cuenta de la capacidad de resiliencia del conjunto rojiblanco. Sería, además, frente al Bayern de Guardiola en 2016. Saúl hizo en la ida en el Calderón uno de los goles más bonitos de la historia de la Champions y, probablemente, el más importante de su carrera. Con esa exigua ventaja llegaba el Atlético a Múnich a sufrir uno de los mayores asedios de la historia de la competición.
"Fue un ejercicio de fe", apunta Suárez, "saber que para ganar y conseguir el objetivo hay que sufrir", añade. El Bayern tuvo un 73% de posesión y realizó 33 remates, pero sólo consiguió vencer por dos goles a uno con Griezmann y Oblak como héroes de la noche y se hizo bueno el valor doble de los goles fuera de casa. "El equipo ante los grandes tiene que saber en todo momento lo que tiene que hacer. No puede salir a tumba abierta. Hay que realizar un juego defensivo sin fisuras", apunta Resino.
Saúl tras su gol al Bayern.MARCA
De nuevo, la alegría que lleva a la decepción de perder la segunda final consecutiva ante el Real Madrid. En un club en el que, tras otro palo, entraron las dudas desde la cúpula hasta el banquillo pero, como dice Abel Resino, solo había que tener un poco de memoria. "El cambio que produce la llegada de Simeone es como el día y la noche. La gente que dice que ya ha pasado no se acuerdan de cómo era el club antes de él. No se entraba en Europa, se quedaba décimotercero...", apunta.
Y es cierto que desde la llegada del argentino hay más Chelseas, Bayerns y otras gestas; como la del Liverpool en el año de la pandemia, con esa remontada épica en Anfield por dos goles a tres con aquel doblete de Llorente in extremis y el gol de la victoria de Morata; que decepciones. "A nivel emocional estos partidos de Champions te sacan lo mejor", comenta el ex futbolista rojiblanco Filipe Luis, presente en Stamford Bridge, pero apunta también el bajón mental que se produce tras estas grandes exigencias.
Las decepciones
Filipe se refiere a los partidos ligueros entre eliminatorias europeas, pero esa relajación quizás también afecte al equipo ante retos más sencillos en Europa. De hecho, todos los equipos querían el pasado 15 de marzo que le tocase la bola del Borussia de Dortmund en el sorteo de los cuartos en Nyon. Era, a priori, el rival más asequible. Le cayó al Atlético y, a juzgar por la primera media hora en el partido de ida, parecía que iba a ser un paseo. Entonces, se relajó la tensión y, lo que iba a ser un partido de 3-0 terminó dos a uno, y gracias.
"No fue relajación, a lo mejor ese día con ese equipo no juegas bien. Tan fácil como que no metes las que tienes", explica Mario Suárez. Una explicación y una relajación que se extiende a otras sombras europeas como aquella fase de grupos en 2017 en la que el equipo rojiblanco no consiguió ganarle un partido al desconocido Qarabag y quedó tercero de grupo. Aunque luego se alzara ese mismo año con la Europa League ante el Olympique de Marsella.
Tampoco podemos olvidar la derrota ante el Leipzig en aquella Champions de la pandemia cuya fase final se jugó a partido único en Portugal. Y, por último, la mayor decepción europea del Cholo hasta la fecha cuando el equipo, el año pasado, no consiguió pasar de la primera fase de la máxima competición en un grupo en el que coincidió con el Brujas, el Oporto y el Leverkusen. "No es que el entrenador no consiga mentalizar, es que el propio técnico cree que ante ese tipo de partidos no hace falta hacerlo. No es lo mismo un partido ante un City que ante un Almería o Villarreal", apunta Resino.
Esta noche en Alemania el equipo deberá elegir qué cara poner, si la de las grandes noches europeas o la de las grandes decepciones. "El Atlético de Madrid tiene plantilla como para ganar la Champions y a eso se suma que los jugadores se lo llegan a creer", apunta Abel. Como dice el eslogan rojiblanco: "Nunca dejes de creer".