El PSG reclama a Kylian Mbappé 240 millones de euros como compensación por un traspaso frustrado al club saudí Al Hilal en 2023, según argumentaron los abogados del club ante un tribunal laboral francés. Esta demanda supone una respuesta a los 263 millones de euros reclamados por el delantero, que denuncia acoso laboral durante sus últimos meses en París.
Este litigio ha envenenado durante mucho tiempo las relaciones del actual ‘9’ del Real Madrid con su antiguo club. El PSG apartó a su estrella al inicio de la temporada 2023-24, ya que deseaba cumplir su contrato hasta mediados de 2024, sin prolongarlo. Mbappé finalmente fue reincorporado después de la primera jornada de la Ligue 1.
El PSG asegura que esta reincorporación se realizó tras un acuerdo entre ambas partes que estipulaba que el jugador debía renunciar a una parte de las sumas adeudadas al final de su contrato, para preservar la salud financiera del club.
Sin indemnización de traspaso
El PSG denuncia además que el jugador declinó en 2023 una oferta del Al Hilal por 300 millones de euros. Finalmente, el capitán de la selección francesa se marchó al Real Madrid en el verano de 2024, al término de su contrato y sin indemnización de traspaso para el PSG.
Ahora le reclama 55 millones de euros en primas y salarios impagados, afirmando por el contrario que no existió ningún acuerdo para renunciar a ellos, según su entorno. Pero la suma adeudada por el club al jugador ascendería a un total de 263 millones de euros, según sus abogados.
Estos piden que el tribunal recalifique el tipo de contrato del jugador -de temporal a indefinido- y tenga en cuenta los perjuicios sufridos. La decisión del tribunal laboral se espera dentro de varias semanas, en una fecha aún por determinar.
El australiano Daniel Sanders (Red Bull KTM Factory), defensor del título en motos, y el catarí Naser Al-Attiyah (Dacia), se encaramaron al liderato del Dakar 2026 tras la disputa de la sexta etapa, disputada entre Yanbu y AlUla, con 400 kilómetros cronometrados.
Sanders arrebató el liderato a su compañero de equipo Edgar Canet después de que el español hubiera ganado el prólogo y la primera etapa, pero que en la general está a tan solo treinta segundos del aussie.
El piloto australiano se impuso en esta jornada con 1:35 de ventaja sobre el cohete de La Garriga víctima de una caída. "Cuando abres pista no es fácil ver todas las piedras y he chocado con una". "Me he caído una vez y me he golpeado contra un árbol para evitar unos dromedarios", indicó el joven piloto catalán.
"Pero por lo demás, todo bien. Daniel ha realizado un gran trabajo abriendo pista más o menos durante la mitad de la jornada. La navegación era difícil y hemos tenido que parar varias veces para encontrar la pista. Pero no hemos perdido mucho tiempo y en las zonas de parada hemos podido ver a cuánto se encontraban nuestros rivales. Estoy contento con nuestra navegación y nuestro ritmo. Seguimos en la pugna", apuntó.
El estadounidense Ricky Brabec y el español Tosha Schareina, ambos del Monster Energy Honda, son tercero y cuarto en la general a 2:18 y 4:41, el argentino Luciano Benavides, del Red Bull KTM, es sexto a 10:04 y el chileno Nacho Cornejo (Hero Motosports) octavo a 13:37.
Schareina comentó que había "estado toda la etapa en mitad de la nada y sin nadie por delante" por lo que tuvo que encontrar su ritmo. Aún así, opinó que está "en una buena posición para mañana, que también será un día largo. Esto no ha hecho más que empezar".
La cruz de la jornada en motos fue para el español Lorenzo Santolino (Sherco). El piloto salmantino llegaba al Dakar con esperanzas de acabar muy arriba y se tuvo que retirar tras una fuerte caida en el kilómetro 313 de la que está ileso pero que le destrozó la moto.
No podía reparar los daños y tuvo que ser evacuado por el helicóptero de la organización en la despedida de su octava participación en la carrera, ya que al estar en la categoría máxima no puede reengancharse.
En la coches, los pilotos del Toyota Gazoo Racing W2RC, liderados por el estadounidense Seth Quintero, dominaron esta segunda etapa, tras la cual el catarí Nasser Al-Attiyah (Dacia), quíntuple ganador del Dakar, es el nuevo líder y los españoles Carlos Sáinz y Nani Roma, como el resto de los Ford, cedieron un importante tiempo.
Quintero dominó con un tiempo de 3h26:22, 1:42 mejor que el de su compañero Henk Lategan. Tras el sudafricano el tercer puesto de la jornada correspondió al defensor del título, el saudí Yazeed Al Rajhi, a 1:30, que en la general sigue muy lejos, a más de 23 minutos.
El australiano Toby Price y el portugués Joao Ferreira, también del equipo oficial de Toyota, completaron el 'top 5', en tanto que los Dacia del francés Sebastien Loeb y de Al-Attiyah cedieron 6:17 y 7:06, lo que sitúa al catarí como nuevo líder con siete segundos de ventaja sobre Quintero y 1:09 respecto al belga Gillaume de Mevius (Mini X-Raid), que partía como primer clasificado y pagó el hecho de abrir pista.
El mejor del equipo Ford fue el sueco Mattias Ekstrom, a 9:37, en tanto que Carlos Sáinz perdió 11:51 y Nani Roma 10:48, lo que les hace bajar en la general a la décima y undécima plazas, con un déficit de 6:35 y 7:14. Cristina Gutiérrez (Dacia) es decimoquinta a 10:34 y Laia Sanz vigésima segunda a 23:14. Ambas continúan con su lucha para llegar al 'top 10'.
El martes se disputará la tercera etapa con salida y llegada en AlUla, con 422 kilómetros cronometrados, en los que la navegación será clave.
No fue el debut soñado en Primera División para Christian Rivero, pero ya podrá decir que jugó minutos con la camiseta del Valencia. A sus 26 años y tras cinco años en la primera plantilla, el canterano no había tenido ocasión de ponerse nunca bajo palos en Mestalla. El destino se lo ofreció a poco más de dos meses de que finalice su contrato y su futuro vuelva a estar en el aire. Por eso entendió Thierry Correia que debía cederle el brazalete para provocar una imagen sin precedentes: debut en Primera como capitán.
Fue en el minuto 31 del duelo ante el Alavés cuando supo que pisaría el césped. Jaume Domenech, guardameta y capitán del Valencia, ponía en juego un balón con la pierna izquierda y se echaba la mano al muslo. Había resistido al pisotón de Kike García en el primer minuto, pero se tenía que ir del campo entre lágrimas.
En ese momento, con Mamardashvili en la grada sancionado, le tocaba a Rivero volver a la portería y convertirse, pese a sus 26 años, en el jugador valencianista de más edad sobre el campo. El rendimiento del 'baby' Valencia de Baraja ha sido su grandeza y, en ocasiones, su condena.
Thierry le coloca el brazalete de capitán a Rivero.LALIGA
Rivero recuperó sensaciones que no vivía desde el 27 de enero de 2021. Ese fue su último partido con el Valencia. Esa temporada, después de tres en el club, suya había sido la Copa del Rey y jugó ante el Terrassa, el Yeclano, el Alcorcón y el Sevilla, que le marcó tres goles y puso fin a su oportunidad. Aún así, no salió cedido hasta enero de 2022, cuando irrumpió el georgiano en la titularidad y decidieron enviarlo a Alcorcón.
En Segunda División jugó sólo tres partidos. El último el 24 de abril de 2022 ante el Real Oviedo (1-2). En total son siete partidos en los últimos cuatro años, un bagaje que puede antojarse pobre para el guardameta aún joven que nada pudo hacer en el gol del Alavés pero tuvo dos intervenciones ante Giuliano Simeone agradecidas por la grada de Mestalla.
Con la continuidad de Mamardashvili en manos de las ofertas que le lleguen a Peter Lim y los problemas físicos que lastran a Jaume pese a su reciente renovación, el futuro valencianista de Rivero se escribirá antes del 30 de junio.
La vida en Gros gira alrededor del agua y la arena de la playa de Zurriola, pegada a la colina del Monte Ulía. En el mar se acumulan los surfistas, un espectáculo constante para todo aquel que pasee por la avenida principal. Y por ahí, sin grandes focos ni ropa de cientos de euros, aparece todas las semanas Martín Zubimendi (San Sebastián, 1999), el mejor mediocentro español de la actualidad y uno de los mejores del mundo. Hoy volverá a ser el cerebro de la Real Sociedad mientras medio planeta, incluido el Real Madrid y la Premier League, observa sus pasos.
A sus 26 años recién cumplidos, Zubimendi se acerca a un momento crucial en su carrera deportiva. El verano pasado, después de ganar la Eurocopa con España, dijo «no» al Liverpool para quedarse un año más en el Reale Arena porque la pérdida de Mikel Merino y Robin Le Normand ya era suficiente castigo para los txuri-urdin y decidió aguantar.
Ahora, entrando de lleno en los mejores años de su vida profesional, con 60 millones en su cláusula de rescisión y un contrato hasta 2027, la reflexión gobierna su cabeza, aunque él, «un tipo tranquilo dentro y fuera del campo», cuentan, mantiene los pies en el suelo y sigue acercándose más al mar que a los focos. Subir un escalón en la elite del fútbol mundial parece obligado para un centrocampista que lleva apareciendo demasiados meses en la lista de mejores cerebros del continente y en la libreta de deseos de los directivos más importantes.
Mediocentro, especie en extinción
Guardiola, Slot, Ancelotti, Flick... La lista de 'necesitados' de un jugador como Zubimendi crece cada día, y casi nadie se atrevería a decir «no» a su fichaje. El City tiene a Rodri, pero su grave lesión de rodilla ha condicionado la temporada del conjunto de Manchester y Pep no ha encontrado alternativa en su vestuario. En Anfield, el Liverpool sigue pendiente de Zubimendi, con el que ya contactó el pasado verano. Y en España se rumoreó con el interés del Barcelona, pero sólo la salida de Frenkie de Jong podría acelerar el caso.
El tema del Madrid es diferente. Si una cosa ha aprendido Carlo Ancelotti en estos primeros meses de temporada es que la plantilla actual no puede jugar a lo mismo que la de la temporada pasada por una sencilla razón: Toni Kroos.
La retirada del alemán ha dejado al conjunto blanco huérfano de un eje sobre el que girar. En el tramo inicial de curso, el técnico intentó compensar la pérdida de talento en la creación con el extraordinario caudal ofensivo de sus estrellas y el físico de sus centrocampistas, pero en algunos partidos naufragó.
La necesidad del Madrid
Entonces encontró a Ceballos. Alguien a quien no le quema la pelota ni le tiembla el pulso cuando tiene el balón. Uno que no sólo rompe líneas como Camavinga o Valverde, sino que tiene la pausa para organizar al resto. El vacío del Madrid y la virtud de Ceballos le han hecho imprescindible, pero también han reflejado que la galaxia de estrellas siempre necesitará un creador. Sin Kroos, y con Modric apagando su llama, el mercado es la única solución para los blancos y Zubimendi, descartado Rodri por imposible, una de las mejores opciones.
Promedia 52 pases por partido y casi un 90% de acierto, números que mejoran pocos centrocampistas: Kimmich, Vitinha, Ceballos o Pedri.
En este 'fútbol moderno' obsesionado con centrocampistas potentes, los grandes clubes de Europa han terminado abrazando la necesidad de un cerebro, un timón. Así lo demuestran también los resultados, con la Eurocopa de España y la Champions del Madrid como mejores ejemplos. El conjunto blanco traza su futuro en la rotación que forman Tchouaméni, Camavinga y Valverde, con Bellingham conectando con Vini, Mbappé y Rodrygo, pero a la espera de la evolución de Eduardo, que todavía tiene 22 años, y de las posiciones futuras de Fede y Aurelién, aspiran a completar su núcleo con otro nombre.
Zubimendi, en octubre de 2022, tras firmar su última renovación.REAL SOCIEDAD
Zubimendi, que comparte agente con Xabi Alonso, suena ideal. El '4' de la Real heredó el dorsal de Illarramendi, «su referente» y de Alonso, «su ídolo», con el que además comparte agente. Si el futuro del actual entrenador del Bayer Leverkusen parece ligado al Bernabéu, se desliza como lógico que uno de sus cerebros en el césped pueda ser ese futbolista al que empujó desde el filial al primer equipo donostiarra.
Campeón de ajedrez de Guipúzcoa a los 11 años, su actuación en la segunda parte de la final de la Eurocopa contra Inglaterra, sustituyendo al lesionado Rodri, elevó su nombre en los despachos continentales. De vez en cuando al tablero, que en su momento le aportó «concentración y equilibrio de ideas», explican fuentes cercanas al futbolista. Y en su día a día importan más los paseos con su perro y los partidos de fútbol playa o pádel en verano que las redes sociales, algo que no usa demasiado. Este mes de julio le tocará una de las decisiones más importantes de su vida.