Iga Swiatek, número uno del mundo, cayó eliminada en octavos de final del Open de Australia ante Elena Rybakina, última ganadora de Wimbledon, en 89 minutos (6-4, 6-4). El tenis directo y agresivo de la kazaja resultó inabordable para la gran dominadora del circuito en 2022, cuando conquistó Roland Garros y el US Open.
“Noté la presión y sentí que no quería perder en lugar de querer ganar”, aseguró la polaca en la sala de prensa del Rod Laver Arena, tras calificar las dos últimas semanas como “muy difíciles”. La franca autocrítica de Swiatek “He dado un paso atrás en la forma en el que afronto estos torneos”. Pese a perder 540 puntos, su liderato en el ránking de la WTA no corre peligro, ya que cuenta con casi 5.000 de ventaja sobre Ons Jabeur, eliminada en segunda ronda ante Marketa Vondrousova (6-1, 5-7, 6-1).
Rybakina, que sufrió el pasado otoño para dar continuidad a su gran éxito en el Old England Tennis Club, venía tumbar a Danielle Collins y este triunfo ante la gran candidata al título le sitúa entre la nómina de candidatas en Melbourne.
Extraño ‘warning’
Los 24 golpes ganadores de Rybakina, incluidos seis saques directos, terminaron por arrinconar a Swiatek, que ya sufrió un extraño contratiempo antes de comenzar el partido, al recibir un warning por tiempo. En el primer juego perdió su saque tras disponer de un de 40-0 y desaprovechó dos bolas de ruptura en el resto posterior.
La polaca consiguió volver a poner el 2-2, pero cedió poco después un nuevo break a Rybakina, que terminó cerrando el set con un ace. La kazaja nacida en Rusia no se inquietó cuando Swiatek le rompió el servicio y se colocó con un 3-0 en la segunda manga. Soltando su poderosa derecha y aprovechando errores innecesarios de la rival, empató el parcial a 3-3.
Letal en los puntos cruciales
Más agresiva que Swiatek, Rybakina fue especialmente letal en los puntos cruciales, con un 100% de efectividad en sus tres primeras de ruptura. No fue hasta el noveno juego del segundo set que Swiatek consiguió salvar dos pelotas de ruptura, pero a la tercera oportunidad concedió un quiebre decisivo para su rival mandando una pelota fácil de derecha a la red.
“Fue un partido muy duro, realmente respeto a Iga”, resumió la vencedora. Pero “al final, en los momentos importantes he jugado muy bien y eso ha marcado la diferencia”, agregó, con la vista ya en su duelo de octavos, donde se medirá a Jelena Ostapenko. La ganadora de Roland Garros en 2017 superó a Coco Gauff (7-5, 6-3) tras 94 minutos de juego.
Repetía Ancelotti en sala de prensa que "no había ansiedad ni frustración", pero las sensaciones en el Real Madrid decían lo contrario. El conjunto blanco empató en Mallorca y Gran Canaria, donde dejó muestras de su mal momento, y venció al Valladolid después de una primera parte de nervios en el Bernabéu. Ante el Betis mejoró, pero se fue al descanso 0-0 entre el runrún de la grada. Tras el paso por vestuarios, ahí sí, fue un ciclón hacia la portería de Rui Silva. Marcó dos Mbappé y la plantilla de Ancelotti respiró hacia un parón de selecciones que "no viene bien".
"El parón no viene bien, nunca viene bien porque te quita a los jugadores, sobre todo a los que viajan a Sudamérica, a los que les cuesta regresar y descansar. Cuando hay parón, lo que pido es que no tengamos lesiones, este es el peligro más grande. Sólo pido que vuelvan todos bien", rezaba Ancelotti ante los medios.
Sin Camavinga ni Bellingham, ambos lesionados, otro percance físico dejaría al Madrid muy tocado. Aunque esas serán reflexiones para dentro de unos días. Ahora mismo la sensación en Chamartín es de alivio. El conjunto blanco está a cuatro puntos del Barça, pero camina hacia estos 15 días de pausa con un 2-0 ante un rival de la zona alta, con dos goles de su nueva estrella, con la portería a cero y la química renovada. El primero, él, Kylian Mbappé.
"Tres partidos para otra persona es poco, pero para mí es mucho", reconocía en la zona mixta del Bernabéu, en la primera vez que hablaba ante los medios de comunicación desde su presentación de julio. En perfecto español, como siempre, el delantero galo mostró discurso y argumentos de futbolista capaz de controlar las cosas, dentro y fuera del campo. "Sé que cuando un jugador como yo llega a un equipo como este cambian muchas cosas, no estoy loco, pero de verdad creo que desde los primeros partidos estamos mejorando. Mejoramos y me siento bien, sé que yo lo puedo hacer mejor y como equipo también", declaró.
La sombra de otras grandes estrellas como Cristiano, su ídolo, es alargada, pero el galo lo asume: "No es presión, es fútbol. Todo el mundo sabe el respeto que tengo por Cristiano, pero vengo para ser Kylian. La única presión que tengo es la de tener que adaptarme al equipo".
Esa adaptación parecía ideal en la Supercopa de Europa contra el Atalanta, pero no ha fluido igual en los tres primeros partidos de Liga. Su posición, muy pegada a veces a la de Vinicius, las dificultades del Madrid en salida de balón, las lesiones y la forma física de la plantilla, todavía lejos de su mejor nivel, han influido en la pequeña sequía del ex del PSG, rota ante el Betis.
"Puedo jugar en las tres posiciones del ataque, como he hecho en París, el Mónaco o la selección francesa. Mi posición es un debate para la gente de fuera, no es algo que tenga en mi cabeza", explicó, dejando claro que es él el que se debe adaptar a sus compañeros, especialmente a Vinicius. "La gente habla de mí y de Vini, es normal, somos dos jugadores famosos. Ahora tengo que aprender de él, de sus movimientos, de lo que le gusta en el campo", continuó, insistiendo que ha llegado con "humildad".
"He llegado de manera natural, con humildad, con ganas de pasarlo bien también fuera del campo con los compañeros y el club. Son todos grandes personas además de grandes jugadores. Las cosas van a mejorar con Vini como con el resto de jugadores, tácticamente, técnicamente, aunque jugamos cada tres días y no hay mucho tiempo para entrenar, pero vamos a tener una gran temporada, seguro", respondió, contundente.
La decisión de los penaltis
En el fondo, Mbappé necesita tiempo. Tiempo y goles. Y química. Una química que, a la espera de más tantos, parece haber encontrado fuera del césped con Vinicius. Ancelotti les ha encargado dividirse los lanzamientos de penalti y ambos parecen haberlo encajado con naturalidad. Contra Las Palmas lanzó el brasileño, y ante el Betis el propio Vini buscó a Mbappé para señalarle que lanzara él. "Vinicius ha sido muy altruista en dejar el penalti a Kylian. Creo que entre ellos tienen una buena relación", reconoció Ancelotti, que quiso matizar que "nunca le pusimos presión", en referencia al atacante francés.
"Es una comunicación, Vini tira el primero y yo el segundo. El míster nos da libertad. No quiero forzar las cosas, quiero hacerlo de manera natural", explicó luego Mbappé, que es consciente de la presión que hay sobre él. "Sé que cada partido tengo que marcar. Llevaba tres partidos sin marcar y la gente ya hablaba... No me sorprende, vengo de París y es lo mismo. Es parte de la vida de un gran club. No nos afecta".
Apenas el mercado semanal del parque de la Devesa agrieta la tranquilidad de Girona, donde poco, prácticamente nada, advierte que llega un gran día: el debut de la ciudad en la Champions, este miércoles en el campo del PSG (21.00 horas, Movistar). Sobre la arena de la Plaça de la Independència unos cartelones de Etihad Airways, patrocinador del equipo, dejan algo entrever -"Juntos hacia nuevas alturas" es el emblema- y para alivio del fotógrafo por allí aparece Javi, con una camiseta de Stuani y el logo de la competición. Pero poco más.
Si acaso hay más camiones que de costumbre descargando comida y cerveza en los bares de alrededor, como el Fock Viu, una hamburguesería y cocktelería muy 'street food' que se prepara a conciencia. Allí se reunirán hoy decenas de chavales convocados por el podcast 'Tribuneros de Montilivi' de Pol Mejias y Martí Pardo. "A Girona le falta un lugar de referencia donde ver los partidos de fuera. No hay un sitio donde se junte la afición, estamos desperdigados y, de hecho, igual vas a un bar de la Plaça de la Independència y no sabes muy bien a quien se anima. La gente no es muy enérgica y muchos no visten la camiseta del equipo", comenta Pardo, veinteañero que describe el carácter de sus vecinos.
Un joven posa en la Plaça de la Independència, de GironaDavid RamirezAraba Press
"La gente tiene ganas de Champions, pero en Girona somos tranquilitos, no nos volvemos locos. Por ejemplo, las entradas para la afición visitante en el campo del PSG no se han acabado. Había como 2.000 e irán unos 1.000, la mitad. Entre semana la gente trabaja y lo primero es lo primero", expone Pardo sin acritud, consciente que tampoco se puede cambiar una ciudad tan burocrática, tan funcionarial, tan capital de provincias, en un visto y no visto. Además, hasta hace 20 años el Girona FC deambulaba entre Tercera y Regional Preferente y su masa social sigue en construcción. En 2011, ya en Segunda, Montilivi vivió el primer pleno de su historia -9.286 espectadores- y hubo que esperar a 2017 para el verdadero 'boom', con el ascenso a Primera y la compra del club por parte del City Group.
"Mi padre fue empleado del club y yo siempre fui del Girona, pero en el colegio se reían de mí por eso. Los que íbamos al campo nos conocíamos todos. Ahora hay niños del Girona, es bonito y vienen grupos de turistas, sobre todo holandeses, que van o vienen de la Costa Brava", expone Lluís Bosch, presidente de la Penya Gironina y autor de un Montilivi hecho con piezas de Playmobil -expuesto en el Centre Cultural La Mercè-, que también habla del talante propio: "Hay mucho alegría, más orgullo de ciudad que nunca, pero también hay temor. El 'tarannà gironí' es el que es: serios, reservados. Nos gusta estar en Champions, pero ya sufrimos por lo que pueda pasar con los aficionados de otros equipos".
Montilivi, en el último partido ante el BarçaLLUIS GENEAFP
Y es que la Champions ha obligado al Ayuntamiento a movilizarse, a visitar Villarreal este agosto para aprender de su ejemplo, a preparar dispositivos especiales junto a los Mossos y a coordinarse con la Universitat de Girona, cuyo campus está al lado de Montilivi, al sur de la ciudad. Las clases acabarán antes en los días que lleguen los aficionados del Feyenoord, del Slovan de Bratislava, del Liverpool y del Arsenal. "Es un reto para la ciudad y tenemos que aprender. Hay que saber disfrutar del momento y, a la vez, que no perjudique la convivencia", apunta Àdam Bertran, regidor de Deportes de la ciudad, que desvela que no habrá Fan Zone, pero sí se realizará un control de los fans visitantes, especialmente de los hooligans que lleguen sin entrada.
"Serán cuatro días en cinco meses, tampoco tanto", asume y como miembro de Esquerra confirma que la política se quedará a un lado. Aunque Girona está gobernada por las CUP con el apoyo de Junts y Esquerra, no se esperan actos reivindicativos antes o durante los partidos de Champions. De hecho, en Montilivi las esteladas sólo fueron mayoría entre el fervor de 2017. "El Girona es un club privado y desde el Ayuntamiento sólo podemos desear que la Champions permita que aumente la gente que practica deporte en la ciudad", finaliza Bertran.
Pocas esteladas, propiedad extranjera
"En Girona cuesta mantener el deporte al margen de la política, pero el club lo ha conseguido. Tiene un posicionamiento más cercano al Espanyol que al Barça porque entre las gradas hay gente diversa. Se ha mantenido al margen del independentismo y eso le ha ido muy bien", puntualiza Ángel Martínez, regidor del Ayuntamiento por el PSC y ex jugador de la entidad, cedido por el Espanyol al Girona para la temporada 2010-2011, que añade: "También los propietarios son extranjeros". El City Group del jeque Mansour de Abu Dhabi, el dueño del Manchester City, posee el 47% de las acciones mientras que el 35% es del magnate Marcelo Claure y el 17% restante es de Pere Guardiola, hermano de Pep.
El palco del Girona, ante el Barcelona.Alejandro GarciaEFE
Sin una Junta Directiva al uso, el Girona ha tenido que cambiar parte de su consejo de administración para evitar conflictos con la UEFA, pero igualmente muchas decisiones se toman lejos de la ciudad. "El otro día, un tertuliano de TV3 decía que el Girona ya no es un equipo humilde por los propietarios que tiene, pero no es verdad. En España no hay dinero y ésta es la única forma de crecer ahora. El City Group respeta la identidad del club, no le ha cambiado el nombre, por ejemplo, y mantiene la base de lo que fue", proclama Martínez, que recuerda cuando los jugadores compartían coche para ir a los partidos.
El entorno de un modesto
O cuando a Montilivi sólo iban 300 aficionados. O cuando el Palamós, el Figueres o el Vilobí se llevaban a los canteranos de la entidad. O cuando no había periodistas que cubrieran los partidos. Ahora los hay, claro, pero no hay día que la tribuna de prensa se acerque al número de profesionales que mueven Real Madrid, Barcelona o Atlético. "Como mucho somos 15, aunque lo normal es que estemos entre cinco y 10. Girona es una ciudad muy pequeña, de 105.000 habitantes, y el entorno del club es pequeño, de trato personal, con una relación con los jugadores más cercana", expone Alex Luna, periodista de Mundo Deportivo o DAZN e impulsor de otro podcast, Montiliving, también con tirón entre los jóvenes.
El Girona, en su último entrenamiento antes del PSG.LLUIS GENEAFP
"Si dentro de unos años el Girona baja a Segunda su masa social bajará, pero quedará lo que estamos viviendo ahora, con la temporada pasada o con el debut en Champions. Ahora hay niños del Girona y eso no pasaba antes", subraya Luna, que en contraposición al tópico habla de una nueva Girona "abierta y divertida" gracias al deporte.
Paraíso para los expats
Porque no es sólo el fútbol. El súbito ascenso del Girona ha coincidido con el nuevo proyecto del Girona Bàsquet de la mano de Marc Gasol -en ACB desde 2022- y con la moda del ciclismo en la ciudad. Hace años, con Lance Armstrong como referente, muchos profesionales se instalaron en el centro y con el paso del tiempo llegaron los amateurs de todas partes del mundo, con sus eventos, sus tiendas de ropa ciclista y sus cafeterías de especialidad. Hoy Girona es un lugar 'cool' para 'expats' gracias a su oferta deportiva.
Ciclistas en la cafetería La Comuna, de Girona.David RamirezAraba
"Antes quizá se veía como un pueblo cerrado y ahora es una ciudad que atrae, con mucha calidad de vida. Muchos nos ven como el Silicon Valley del deporte, un ecosistema único. De hecho, hemos creado un movimiento, el Girona Play Together, para que haya más sinergias entre fútbol, baloncesto y ciclismo", expone Jordi Puyol, de Athletic Affair, una agencia de Girona vinculada a los deportes outdoor y a eventos como el Sea Otter, el festival ciclista que se celebra este fin de semana. Antes hoy, en el campo del PSG, Girona vivirá un gran día, el debut de su equipo en la Champions, aunque poco, prácticamente nada, advierta sobre ello en la ciudad.
El presidente de LaLiga, Javier Tebas, ha acusado este domingo al del Real Madrid, Florentino Pérez, de emplear un tono "claramente mesiánico, sectario y supremacista" en su discurso ante la Asamblea del club blanco y de hacer afirmaciones "falsas y tergiversadas".
Tebas, a través de su cuenta de X, ha respondido a Florentino Pérez después de que le responsabilizara de "adulterar la Liga" con el intento "fallido" del partido en Miami (Estados Unidos) que iban a haber jugado el Barcelona y el Villarreal en diciembre. "Hoy ha vuelto a cargar contra todas las instituciones, también contra LaLiga, en un tono claramente mesiánico, sectario, supremacista, auténtico y único poseedor de la verdad... En fin, era de esperar, cada año se supera, debe ser por la frustración de los poquitos que le siguen", lamenta el presidente de la patronal de clubes.
A su entender, algunas de las críticas vertidas por el presidente madridista en la sesión asamblearia son "falsas, otras están tergiversadas y otras no cuentan toda la verdad sobre lo que realmente está en juego en el fútbol español y europeo". Del partido en Miami, Tebas recuerda que fue un proyecto que se acordó lanzar con la unanimidad de los clubes en 2018, sobre el que el Real Madrid no puso objeciones y que en todo momento siguió los trámites legales y reglamentarios.
Tebas enfatiza que el competente para decidir si un partido fuera de España "adultera" o no una competición no es LaLiga, ni la Real Federación Española de Fútbol, ni la UEFA, ni el Real Madrid, sino la FIFA. "Y así se hizo: se elevaron las solicitudes y se esperó su decisión", precisa."En este proyecto, ni el Villarreal ni el Barcelona cobraban una prima especial por ir a Miami", añade Tebas, quien recuerda que en una reunión celebrada el pasado mes de octubre sobre aspectos financieros se detallaron los datos económicos del proyecto del partido en Estados Unidos y el Real Madrid "escuchó las explicaciones sin plantear allí ningún discurso que hoy se lanza en su Asamblea".
"En resumen: el partido de Miami fue un proyecto aprobado en los órganos de gobierno de LaLiga, tramitado conforme a la legalidad, explicado varias veces y conocido por el Real Madrid. Lo que ahora se presenta como una 'aberración' era, en su momento, una apuesta estratégica para internacionalizar nuestra competición que nadie del RM cuestionó donde y cuando tocaba hacerlo", incide Tebas.
El presidente de LaLiga también ha respondido a Florentino Pérez por el comentario de que LaLiga contrató un grupo de presión ('lobby') para influir en la Ley del Deporte."Como lobista, Florentino Pérez es el 'Papa'. Las llamadas y comidas en las que ha buscado influencias durante años serían, seguramente, mucho más jugosas que las que últimamente estamos conociendo", le reprocha.